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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

19 de febrero de 2016

Recordando al Tío Simón!!!

Hoy se cumplen dos años de la muerte del Tío de Venezuela. Tuvo una larga vida y su versatilidad en el arte fue resaltante. Dejó huellas de mucha importancia en el canto, en el cine, en la televisión, en los niños, en el humor. Internacionalmente, Simón Díaz es una referencia venezolana.

18 de febrero de 2016

Arpas, coplas y tonadas. Homenajeados de Febrero



A 67 años del nacimiento de Urbino Ruiz.
 
Urbino Ruiz al arpa acompañando a Loyola
Urbino Ruiz está entre los grandes arpistas de la segunda etapa de la música llanera, que se desarrolló bajo la influencia de los grandes pioneros.

 Nacido en Arichuna, estado Apure, el 17 de febrero de 1949, a la edad de 7 años empezó a ejecutar el arpa, recibiendo en sus comienzos apoyo de dos importantes copleros de la época de oro de la Música Llanera: Marcelo Quinto y Ángel Custodio Loyola. Con tan solo 12 años, acompañaba al arpa al segundo en presentaciones  dentro y fuera del país. Su primer disco fue grabado cuando contaba con apenas 13 años de edad.
Desde allí su carrera ha avanzado vertiginosamente, habiendo acompañado a los mas grandes copleros de     antaño y de hoy.

Particularmente considero que escuchar su arpa, permite conocer e identificar los golpes llaneros, pues su ejecución es limpia con un bordoneo claro que la hace muy criolla.
Feliz cumpleaños Don Urbino!!
 

ENTRADAS RELACIONADAS: LOS HIJOS DE APURE: URBINO RUIZ

A 99 años del nacimiento de Juan Vicente Torrealba
Este 20 de febrero el maestro y doctor honoris causa Juan Vicente Torrealba celebra su 99 años.
Poco que añadir de este artista cuyo transcendental trabajo, sensibilizó al caraqueño y lo interesó en la música llanera. Si bien es cierto que  ha trabajado mayormente con pasajes, su indiscutible aporte representó un salto de las llanuras a la capital. Su música siempre será un referente de los pasajes llaneros venezolanos.
Pero su legado va mas allá, con su arpa maravillosa compuso música internacional y su famoso Concierto en la Llanura es conocido a nivel mundial.
Les invito a leer las entradas anteriores publicadas sobre este importante artista venezolano.

Feliz Cumpleaños Maestro!!!





ENTRADAS RELACIONADAS: JUAN VICENTE TORREALBA;  MAS DE JUAN VICENTE

Imagen tomada de nuestragaita.com
A los 93 años del nacimiento de Valentín Caruci.
Valentín Caruci es otro venezolano de trayectoria impecable que pertenece a la primera generación de hombres que difundieron nuestro folclore. El pasado 14 de febrero se cumplieron 93 años de su nacimiento. Aunque nacido en el estado Lara, siempre mostró amor por el Llano y lo demostró en hermosas composiciones y en la creacion de conjuntos como  EL Conjunto Camaguán y el Conjunto Palmarito, con su cuñado Pedro Emilio Sánchez y un tercer conjunto llamado Los Copleros del Camino.
Hombre de afable trato, que siempre dice "mi muchacho", fue por muchos años presidente de SACVEN ( Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela.
Les invito a leer una simpática entrevista publicada en Nuestra Gaita.com en el siguiente link: DEL GUAREO Y JOPEO A LA CISAC

Feliz Cumpleaños Don Valentín!

Les coloco una de sus hermosas canciones: Palmaritales de Arauca



 ENTRADAS RELACIONADAS: VALENTÍN  CARUCI

A 5 años del fallecimiento de Eneas Perdomo:
Nuestro coplero del Llano de marchó un 25 de febrero de 2011. Indiscutible su aporte al pasaje llanero, aunque  también era excelente como coplero.
Aproximadamente a los 20 años inicia su carrera artística que siguió toda su vida. Escuchar la música de Don Eneas es conectarse con la llanura, pues en cada verso estampaba ese sentimiento profundo que tiene el llanero por su tierra.
Guillermo Jiménez Leal, escribió  unas emotivas palabras para Don Eneas, en las que define su condición de artista:

Cantantes son aquellos que –independientemente de su calidad vocal- ponen la obra –la canción- al servicio de la voz; esto quiere decir que para estas personas lo más importante en el acto interpretativo es la virtud vocal, dejando en segundo lugar el contenido –poético y musical- de la obra interpretada. Estos cantantes escogen el repertorio que –ellos creen- les va a asegurar el aplauso y la admiración del público. Su ideal, su objetivo, no es, en el fondo, otra cosa sino el cuadro de valores que recoge pasivamente cualquier persona mediatizada por el sistema mercantilista donde hacemos vida: la fama, el dinero, el poder. Los otros, los cantores; viven en un universo de diferente calidad. Su hábitat es como de otra dimensión. El cantor no ejerce su arte buscando éxito, aplauso, aprobación. El cantor es como los pájaros; canta porque sí, prístinamente. El cantor no se distingue por las virtudes vocales, sin embargo rara vez desafina. Es de acotar que muchos cantores alcanzan gran fama y notoriedad, pero, a diferencia de los cantantes, esa fama no es buscada, así como tampoco los vuelve tan ufanos como para perder la brújula”.

Eneas Perdomo es, sin lugar a dudas, el cantor del llano en toda la extensión de ambos sustantivos. Cantor, por la ya dicho; y del llano, porque escuchar su voz no es simplemente la degustación estética de una voz hermosa; sino y sobre todo, la asunción corporal de un universo literario y espiritual pleno de sentires, evocaciones, instancias, calores y colores cercanos a la tierra misma y sus vivencias auténticas; universo que renace en el alma de quien escucha, en una magia fresca y lozana.


ENTRADAS RELACIONADAS: EL LLANO DE ENEAS PERDOMO; LOS HIJOS DE APURE: ENEAS PERDOMO 


A los dos años del fallecimiento del tío Simón.
Mañana, 19 de febrero se cumpliran 2 años del fallecimiento de Simón Díaz, el querido Tío Simón. Conocido ampliamente en el ámbito nacional e internacional, el legado de Simón Diaz es inmenso.  Actor de teatro, cine y televisión,  compositor, cantante, productor, humorista... Un universo artístico en la vida del tío Simón y una trayectoria impresionante.
Simón podía cantar sus tonadas con el típico acento de campo y podía cantar tangos con toda soltura. Su armoniosa y melodiosa voz daba para todo, sus famosos falsetes daban a sus tonadas un sentimiento profundo. Hablando de la particularidad de su canto al llano, Simón rescata o por lo menos difunde por todos los rincones la hermosa tonada, convirtiéndola en un género que ha sido de interés para muchos artistas internacionales y es que la tonada de Simón es auténtica, genuina, amorosa, espontánea e inspiradora.



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A los 48 años del nacimiento de Jorge Guerrero:
Jorge Guerrero es uno de los pocos artistas jóvenes que se han incluido en este espacio dedicado a los pioneros, motivado a que  el trabajo de este coplero tiene la característica de mantener toda la esencia, sentimiento y raices llaneras de esos pioneros. Las letras de sus canciones realmente nos hacen  viajar al llano y nos conectan con ese sentimiento profundo de amor a la tierra plana.

Feliz Cumpleaños  Guerrero!




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Los Aperos del llanero de ayer

Estoy releyendo  el maravilloso libro La Vida en los Llanos de Venezuela, escrito por Ramón Páez, hijo del centauro de los Llanos y me encontré esta descripción de los "macundales" básicos del Llanero de entonces (1846):

"Cada cual extendió su manta, hizo de la silla su almahada, cenó y cayó en la paz profunda del sueño. La silla del llanero está adaptada admirablemente para resistir las rudas faenas del país, rindiendo los mejores servicios al viajador llanero en sus largas peregrinaciones. Estas sillas, las vaqueras, aludiendo a la profesión de los jinetes,revelan su alegre origen árabe: la misma profusión de los adornos de plata, los dibujos en marroquín, el alto pico delantero  el asi mismo elevado espaldar. Un confortable pellón de una piel entera de carnero, o de crines de caballo, cubre la sillay cae a los lados en pliegues graciosos. Lleva la silla bolsas de cuero, donde se guardan las cosas esenciales del viajero en las largas jornadas, como papelón, arepas y aguardiente, licor celebrado tanto por su uso como por su abuso.

Los estribos tallados ordinariamente en un bloque de madera, ofrecen la particularidad de ser tan largos y macizos como en ninguna otra parte del mundo, y aunque llamados africanos, en nada se parecen a los árabes"

"Lo mismo que entre los arabes, los jinetes nunca meten enteramente el pié en los estribos, y solo se sostienen  con el dedo gordo para librarse pronto de ellos en caso de caída. Este continuado hábito de cabalgar, arquea las piernas y los pies en modo característico, y les acredita  fama de buenos hombres de a caballo. Las esculturas de los estribos revelan elevado gusto, consistiendo su belleza principal, en los colgantes triangulares de las bases con los que estimulan a los caballos. La cobija es también un objeto de la mas  indispensable comodidad en las marchas, y no puede haber quien  pueda pasarse de ella, principalmente durante la estación lluviosa. es un trozo de tela de seis pies cuadrados, con un corte en el centro por donde pasa la cabeza. Sirve la cobija para proteger al hombre  de los torrenciales aguaceros y fuertes rocíos de los trópicos, y extendida sobre el suelo, le sirve de cama cuando no haya donde colgar el chinchorro. Ofrécele además, protección contra los calcinantes rayos del sol, y la experiencia ha enseñado cómo una gruesa cobija de lana mantiene el cuerpo húmedo y fresco durante el día, y caliente por la noche. La cobija de Venezuela es doble, y la forman dos especies de telas superpuestas: una de color azul oscuro y otra color rojo sangre. exponiendo alternativamente los lados dela cobija a la luz, según el estado de tiempo, se modifica agradablemente la temperatura del cuerpo. Así en los días húmedos y nublados, se voltea hacia afuera el lado azul que absorbe mayor calor, sucediendo todo lo contrario cuando el lado rojo está al exterior. Fundándose en el mismo principio, la manta o cobertor de hilo blanco, es de gran valor contra los soles ardientes rechazando mejor los rayos calóricos que la lana. Es la manta un artículo de ruinoso lujo a causa de los bordados conque se l asuelo decorar, pudiendo rivalizar en elegancia con la mas fina tunica de una bella de Nueva York o de París. Llevada por apuesto caballero en un día de fuerte sol, ofrece a lo lejos la misma pintoresca apariencia, y no menos elegancia que el albornoz d elos arabes.

Igualmente costosa es la hamaca, unode los pocos artículos de manufactura nacional que ha desafiado la imitación de los fabricantes extranjeros. Tejodas a mano en tosocos aparejos, lucen finos adornos y franjas y ribetes del mas complicado y exquisito dibujo, costando una hamaca fina de cincuenta a sesenta dólares. Se puede decir con toda verdad que con la hamaca, la cobija y a silla con sus bolsillos llenos de provisiones,  el errante habitador de las llanuras lleva consigo su casa"

"La hamaca y la cobija se  llevan arrolladas a la grupa del caballo, y cuando acampa el viajero, despues de haber colgado el chinchorro o la hamaca, tiende una cuerda entre sus extremos o cabuyeras, y sobre ellas coloca diagonalmente la cobija y ya puede desafiar tormenta, y hasta al viejo Boreas, durmiendose mejor  mientras mas activen los vientos el balanceo"


Ramón Páez (1810-1894):
Diplomático, escritor y pintor venezolano, hijo del general José Antonio Páez, nacido en Achaguas en 1810 y muerto en Calabozo en 1894.
Inició sus estudios en Caracas, en el Colegio de la Parroquia de La Merced. En su temprana juventud viajó a España, donde se interesó por el idioma Inglés y la botánica. Posteriormente se trasladó a Londres y finalizó allí sus estudios.
Regresó luego a Venezuela, y viajó nuevamente a Londres en 1839, con la delegación que acompañó a Alejo Fortique, ministro plenipotenciario de Venezuela, a Inglaterra. En 1846 acompañó a su padre en una travesía por los Llanos venezolanos. Esta experiencia le llevó a escribir su primera obra, Escenas Rústicas en Sur América, que apareció por primera vez en inglés en 1862, editada en Nueva York.
Participó en la invasión que realizó su padre a Curazao en 1848, así como en la batalla de Taratara el mismo año. A raíz de la Capitulación del general en 1849, Ramón Páez vivió exiliado en Curazao hasta 1850. En este año se reencontró con su padre en Nueva York y vivió junto a él hasta que murió, en 1873.
De 1882 a 1887 entró en conflicto judicial con el gobierno de Venezuela a causa del traslado de los restos de su padre. Con todo, en 1888 formó parte de la comitiva que trajo los restos del caudillo al país.
Texto extraido de  mcnbiografias.com

Homenaje póstumo a Anselmo López


Con un concierto de bandolas se despidió a Anselmo López. Este lunes 15 de febrero se realizó homenaje póstumo para despedir al "Rey de la Bandola" Don Anselmo López, donde además le fue impuesta la "Orden de los Libertadores de América" en grado "Posmortem" para honrar a tan digno valuarte y pilar fundamental de nuestro acervo cultural. 
La actividad contó la presencia de la Secretaria General de Gobierno Prof. Zenaida Gallardo, Tren ejecutivo del Estado Barinas, representantes regionales y nacionales del folcklor y la cultura, el Capitan Juan Escalona quien en representación del Presidente de la Republica Nicolas Maduro, cumplio con la misión encomendada de imponer la orden honorifica.
Mucha emotividad y congoja se sintió entre los presentes que se dieron cita para despedir al maestro.                                                                                                                        Héctor Méndez

14 de febrero de 2016

Adiós al Rey de la Bandola

 La eternidad se ha vestido
con sus doradas estolas
va a recibir en su seno
al Gran Rey de la Bandola...
Héctor Méndez

Se nos fue otro pionero de la música llanera. El tiempo inexorable pasa sin detenerse y ante eso, nuestras vidas son cortas y pasajeras. Lo importante son las huellas que dejamos en el camino.

Anselmo López había alcanzado los 81 años, nacido en un caserío de Chaparrito, estado Barinas el 21 de abril de 1934.

De condición humilde, muy niño sintió pasión por la música, cuatro y arpa. Pero a los 12 años, se gestó su más importante huella: el rescate de la bandola llanera, que estaba quedándose dormida  tras las cuerdas del arpa. Tuvo su primera bandola  a esa edad. Era una bandola rudimentaria, construida por él mismo con una totuma.

Desde allí se dedicó a este instrumento, ejecutándolo magistralmente e impartiendo clases. Y no se quedó en la simple interpretación de nuestra música, sino que rescató también tradiciones culturales como el Velorio de Cruz de Mayo.  Es de destacar que se habla de la bandola llanera antes y después de Anselmo López, ya que creó una forma característica de tocarla, que algunos llaman "jalao", pero que el propio Anselmo llamó "La trampa de la uña", consistente en usar su propia uña conjuntamente con la pajuela, logrando un efecto especial y mas "criollo".

 Grabó mas de 75 discos con su música y fue sin duda un ícono de nuestra cultura llanera.
Pero dejemos que sea el mismo don Anselmo López, narrar su historia:



ENTRADAS RELACIONADAS:EL VELORIO DE CRUZ DE ANSELMO LÓPEZ LOS HIJOS DE BARINAS: ANSELMO LOPEZ; ANSELMO LÓPEZ Y LA BANDOLA LLANERA;

Adiciono dos comentarios de seguidores de Vivencias Llaneras:

Con el Maestro Anselmo se va la estirpe de bandolistas de creación propia, sin docencia, pero sí con mucha esencia. Una esencia adquirida en las sabanas de Chaparrito vecinas de Ciudad de Nutrias. Allí después de la faena conuquera, jalando hacha y machete y tras el chapuzón de rigor en el caño, se le arrimaba a un rústico instrumento fabricado por el mismo, el cual asimilaba a una bandola y allí, entre esas  cuerdas, poco a poco fue enredando su alma “taquiada”  de sentimiento sabanero, el alma musical auténtica  con la que chinchineó a toda Venezuela. Al Maestro Anselmo, Doctorado en Causa de Honor por la Unellez, si alguien le hubiera hablado de compás binario o de diatónica mayor, seguramente hubiera respondido en su expresión jodedora: Pija Cámara, barajo el tiro y tranco por si acaso…  Omar Carrero


Gracias a Anselmo, la bandola llanera se conoció en Venezuela, y en el extranjero! El enseñó, las afinaciones principales (transportes), técnica del jalao´ y el apagao´de los bordones. El que conoce la bandola llanera sabe cuando un joropo suena anselmero, porque el tenía una técnica inconfundible y sabrosa para ejecutar ese instrumento. Descanse en paz maestro! Alejandro Armas , hijo

9 de febrero de 2016

Martes de Carnaval- DIARIO DE UN LLANERO

Publicada originalmente el 21/02/2012

Cuaderno N° 16

Día martes:
"A las cuatro empezó el paseo; a las cinco el torbellín de agua como el día anterior, que duró hasta las ocho. A las nueve en punto se fueron reuniendo las comparsas en el parque Los Matapalos. La primera en llegar, fueron los cabeza de auyama, la que venía dirigiendo Don Carlos delgado. Seguidamente venían los cabeza de burro, dirigida por Don Lino Esqueda; los cabeza de Diablo, también llegaron dirigida por don Lino Pascual. Por último llegaron los cabeza de vaca, que era dirigida por don Bonifacio González. Los primeros en bailar una danza fueron los cabeza de auyama; luego los cabeza de burro ejecutaron una mazurca; después los cabeza de diablo bailaron una chipola, donde Eduardo y Gabriel recogieron unos huevos de gallina del suelo sin quebrarlos con escobillas distintas en zapateos (…) las vacas ejecutaron un valse; después desfiló la comparsa de mujeres y hombres a caballo. Esto fue lo más bello del carnaval. Ahí descollan los colores más finos, los caballos más vistosos con faldones de telas caras y finas, tanto en las personas como en sus cabalgaduras. Las lindas plumas de garza, de chusmita, las caras plumas importadas de avestruz, las lucían caballos y jinetes. Las plumas de color de guacamayo, loro , etc., las llevaban los que iban disfrazados de indios caciques que representaban varias tribus ya desaparecidas Todo era bello, esplendoroso. Las cenefas entorchadas y plateadas en los faldones y vestidos, eran abundantes... tanto los hombres como las damas cabalgaban bastante bien. Daba gusto verlos cabalgando y como jugaban con mucha destreza y lujo., con flores, papelitos y serpentinas."

"El jefe de ésta y director a la vez, fue don Antonio José Torrealba. Después entraron al parque tres vestidos de burriquitas. Los disfraces estaban tan bien hechos que parecían burras auténticas: sus pescuezos y cola; lo primero era hecho de madera de almendrón y casabote, ambos son sumamente livianos. El restante del cuerpo eran dos o tres aros de bejuco y una enorme falda de distintos colores; un guitarrero tocaba y un maraquero era todo lo que necesitaban los de la burriquita. El guitarrero tocaba los joropos más estrambóticos acompañado del maraquero; luego el de la burriquita salía a bailar y a cantar. Lo más gracioso de todos los bailadores de burriquita es verlos que, cuando andan bailando, se ponen a remedar el fingido animal, frenándolos y halándolos para los lados, al mismo tiempo que dan la vuelta valseando”

Cuenta Antonio José Torrealba, que las tres burriquitas estaban concursando y salió premiado, don Juan Vicente Aponte, por su canto a los de a caballo. Cada mujer tenía puesta una flor distinta y respondía al nombre de dicha flor, por lo que este caballero dedicó unas quintillas con el nombre de la flor de la muchacha de su preferencia.

El premio del disfraz más raro, le tocó a la niña María de Jesús Santaella, que se presentó con un disfraz de mariposa acompañando a una niñita de don Gregorio Loreto y Fernanda Solórzano. La niñita también era otra mariposa, con sus distintos y múltiples colores; todos sus cambiantes eran lentejuelas de escamas de coporo."

"El segundo le tocó a Pedro Domingo Solórzano. Se presentó con un sencillo disfraz de oso ruso de Siberia, hecho su pelaje con fibra blanca de macanilla, de curujujul y cocuiza. El tercero fue una niña pobre que se consiguió en el monte un tronco de almendrón seco, estaba hueco, tenía varios ramos truncos, ella tanteó metiéndose en el hueco del palo, vio que podía caminar adentro con algo de facilidad. Cargó con dicho tronco, lo acabó de arreglar en la casa, de ahí improvisó su disfraz, el que le puso por nombre de la colmena. El día de los premios apareció metida en su árbol; ella compuso su árbol que cuando llegó nadie sabía quién era, pues no se veía por ninguna parte. (…) Cuando entró en la fila de los disfraces raros, empezó a tocar una guitarrita que daba el mismo sonido de una colmena cuando hace ruido en las noches calurosas”

Después de todos estos trabajos, que comieron, todo el mundo se preparó para la corrida de toros. Esta era la clausura de la fiesta. Cada uno de los que fue a tomar parte en la corrida fue a organizarse lo mejor que pudo. Agamenón se ciñó su disfraz de banderillero, un sombrero de alas rectas con una gruesa mota de estambre del color de la bandera de su patria grande. Su lindo y soberbio caballo no llevaba brida, un bozal de plata y tapaojo, con relucientes chapas del mismo metal y un lindo penacho de plumas de avestruz en medio de las orejas, lo hacían ver más elegante de lo que él era. Su jinete no contaba con otro equilibrio que sus piernas. Su hermano con su traje de hombre beodo; Rafaelito con si disfraz de garzón; Loreto el de gabán Pionío. Por fin llego la hora del toreo. La raza española que predomina en nuestra raza ibero-americana, hace que todos los venezolanos seamos más o menos tauríferos. Toros y riñas de gallos definen nuestros atavismos"

 
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8 de febrero de 2016

Lunes de Carnaval - DIARIO DE UN LLANERO

Publicada originalmente  el 21/02/2012

Cuaderno N° 16

“Día Lunes. A las cinco de la mañana, salió Don Agustín con la comparsa Santarriteña y se escondieron en la orilla del rio en unas matas de mangle. Allí el que iba llegando, iba quedando totalmente mojado: viejas buscadoras de agua, hombres con barriles, muchachas, muchachos, todos los que llegaban, eran víctimas de los ensotados en aquel lugar, que eran Don Antonio, Jacinto, Olegario, Juancho, Evaristo y su hermano. En los merecures del barrio, estaban Don Carlos, Don Lino Es queda, Rafaelito, Loreto, Ramón Peña, Felix Vera, Valentín Pelón y Encarnación Corona. En el otro extremo, Don Adolfo Vera, Don Nepomuceno, Ño Miguel Tirado, Manuel Ascanio, Ramón Emilio, Manuel Vera, etc. En el centro del pueblo, rompieron el juego Don Alejandro y Juan Vicente Aponte, acompañados de todo el populacho."

 "A las nueve de la mañana, no había un ser viviente que no estuviera mojado. A las diez, cesó el juego todo por completo. A las once, se reunieron sus habitantes del pueblo, debajo de los octogenarios y corpulentos matapalos a comerse dos reses asadas y varios cerdos. Ahí se jugó, después d el a comida, con papelillo y serpentinas, hasta que llegó la hora de colear toros. Ahí quedaron todos los hombres llaneros lucidísimos en la coleada de los cornudos rumiante. Coleaban de todas maneras; al natural, por debajo de las piernas, güeseado, que es zumbarse de arriba del caballo al suelo y dar la coleada y derribar al novillo. Después vinieron los cambios de caballo en veloz carrera; en estas suertes, salieron sobresalientes, por mas adiestramiento, los santarriteños; los buronenses en la coleada a pié, como buenos corredores. Las damas más distinguidas como coleadoras fueron María Josefa y Carmela guzmán; María Lina y Nicanor Esqueda; Chipola y María de Jesús Farfán” (…). En la noche, se vieron desfilar como en la anterior noche, los disfraces mas raros y las danzas más costosas y zapateos distintos"

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6 de febrero de 2016

La Esencia del Llanero en Tres Canciones

 Publicada originalmente el 25/09/2013
Cuando hablamos de ese llanero auténtico, el de antes y muchos de los de ahora, de ese que tiene raíces profundas en su identidad, de ese que no ha sido influenciado por otras nacionalidades, aquel que siente que su corazon se hincha al ver su sabana, aquel que no teme y que posee esa mezcla de malicia, picardía e ingenuidad, que es parrandero y enamorado, que compite, fantasea y es del tamaño del compromiso que se le presenta, de aquel que perfectamene describió Don Rómulo Gallegos en Doña Bárbara: 

"Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" 

Cuando hablamos de ese llanero, pensamos en las tres canciones que colocamos a continuación interpretadas por el Catire Carpio, las dos primeras en golpe de San Rafael y la tercera en Periquera.


EL AUTÉNTICO LLANERO
Señores aquí esta un llanero
Auténtico de verdad 
Hombre de soga y caballo
 De pelo e guama y mascá 
Que siempre le canta al llano 
Sus letras improvisás 
Que lleva siempre su música 
Donde quiera que va 
Sin requiebres en la voz 
Tampoco sin disfrazá 
Sin importarle un comino
 A quien pueda disgustá 

Soy auténtico llanero 
Cual corral en madrugá 
Soy la tonada del llano 
Soy la tonada llanera 
Que cantan para ordeñá 
Cuando revienta la espuma 
En totuma pa tomá 
Soy corral en vaquerías 
Soy novillo pa jerrá 
 Soy brío de caballo bueno 
Que tienen para coleá 
Y soy pitío del padrote 
Para calmá la maná 

Soy aquel que zapateo 
Debajo de una enramá 
Y me sonríen las parejas 
Cuando las voy a sacá 
Soy agua de los jagüeyes 
Luna para enamorá 
Soy lo amargo del tabaco 
 Y cascabel enrollá 

Soy el bramar del becerro 
Cuando lo van a enrejá 
También sudor de las bestias 
Que vienen de sabaneá 
 Mi canto tiene el olor 
De palma recien floriá 
A flores de araguaney 
Huele a tierra llovizná 
A manirote maduro 
A mango para chupá 
Tiene el olor del chimó 
Al meterse una bolá 

A café recien colao 
A canoa para quesiá 
A mastranto sabanero 
Huele a albahaca morá 

Huele a silla chocontana
Cuando la van a estrená 
A sabanas en entrás de agua 
 A roza para sembrá
A cundeamor madurito 
A laguna y a cañá 
Y en mi canto lo rebelde 
El cariño y la humildá 
Y la amistad campesina 
De los que nacen allá 
Este auténtico llanero 
Aquí les vengo a dejá 



LlANERO VETERANO 

 Hijo de tierra bravía 
Soy llanero veterano 
Soy el que voy a los bailes 
Y no llego preguntando 
Bueno de cantá un joropo 
Y jineteo un caballo 
No se me va un cachalero 
Con una soga en la mano 

 Vestido del liqui liqui 
No hay llanero disfrazado
 Me le enfrento a los peligros 
Que se encuentran en el llano 
Soy fresco como la flor 
Y no le temo al verano 
Donde  usted menos lo crea 
Yo le enlazo un orejano 

A un novillo corredor 
Aquella tarde en mi llano 
Recuerdo que lo tumbé 
Con un jalón a dos manos 
No me cae un lazo al suelo 
Cuando le salgo al rebaño 
Cuando yo canto un corrío 
Lo hago con entusiasmo

 Un decoro de alegria 
Van pronunciando mis labios 
Recordando a mis amigos
 A colegas y paisanos 
Al señor Rafael Landa 
Por aquí le estoy mirando 
Por su cariño sincero 
Va mi saludo de hermano




LLANERO DE PURA CEPA

Yo soy nacido en el llano 
Y en la sabana fui criao 
Bregando como los buenos 
Para ganarme el bocao 
Pero yo nunca me quejo 
De los trabajos pasaos 
En grandes hatos llaneros 
Mi nombre es bien recordao 

 Amansador de caballos 
Que ninguno otro ha montao 
Ordeñador en quesera 
Soy arreador de ganao 
No es que me la doy de bueno
 Sino es que fama me han dao
 Con una soga en la mano
 Dificulto tú a mi lao. 

 Y si es pa´ atravesá un caño 
No me hace que esté botao 
Porque soy de los llaneros 
Que saben nadar paraos 
Zapateador de joropos 
Cantador medio pelao 
Compositor de corrios 
Cuando estoy enamorao 

A veces medio embustero 
Guabinoso y resabiao 
Costumbre de los llaneros 
Paisanos de Juan Parao 
Soy chinchorrero de alante 
Y también pecho arponeao 
Y con la luna clarita 
No se me ha ido venao 

Mi palabra es documento 
Con hechos ya comprobaos 
Me gustan las cosas claras 
Yo no cargo entaparaos 
Y en un patio de bolas 
Arrimo y bocho clavao 
Amigo del ajiley, de los gallos y los daos

 Amigo soy de los hombres
 Que su amistad me han brindao 
En una manga de toros 
A mas de un cacho he quebrao 
A veces soy malicioso 
Por cosas que me han pasao 
Algunas por picaflor 
Otras por guapo y malcriao 

Alegre conversador 
de cachos bien coloraos 
De muertos y aparecíos 
Que en noches me han asombrao 
Y si algunos tienen dudas 
de lo que aquí he relatao 
Pregunten por mí en el llano 
 Donde mi fama ha quedao
INTERPRETE RELACIONADO: CATIRE CARPIO; HOMENAJE AL CATIRE CARPIO

El Apureño y su Identidad

Entrada publicada originalmente el 23/10/2011
El cronista de san Fernando de Apure, Argenis Méndez Echenique, en un artículo denominado APUREÑIDAD, IDENTIDAD E IDIOSINCRASIA LLANERA, publicado en el libro APURE, EN CUERPO Y ALMA, hace un interesante análisis sobre la identidad nacional del llanero y queremos transcribir algunos párrafos, por parecernos de gran interés para este Blog.

La nómada población llanera estaba constituida por pequeños grupos que transitaban por el inmenso territorio, pero, como todo grupo humano, poseía una cultura propia, con elementos fundamentales como la lengua, religión y costumbres y se relacionaban de distintas maneras (comercio de trueque, incursiones de caza, pesca, recolección, saqueo y captura de mujeres y niños, en algunos casos). Estos elementos comunes es lo que origina el término Identidad. En este caso, nuestra Amerindia estaba representada en el llano y especialmente en el Apure por Otomacos, yaruros (pumé), guahibos, cuivas (jiwi), achaguas (arawacos), chiricoas, tumebos, salivas, taparitas y guamonteyes, entre otros.

Luego, la presencia europea agregaría otro elemento étnico, que sería el blanco, con sus salpicaduras de negritud esclava o fugitiva. El resultado final sería el acrisolado mestizaje que conformaría el llanero apureño.

Los primeros centros urbanos organizados a la manera española se conformaron con población indígena, por los misioneros religiosos capuchinos andaluces, aportadores de nuevos elementos culturales, como instrumentos de cuerda, cantos y romanceros populares de sus tierras de origen, que amalgamados con los talentos nativos forjaron el joropo, la tonada el contrapunteo, ayudando a mitigar la soledad y la fatiga de la faena diaria del llanero apureño en un horizonte preñado de infinitud,

Según Pérez Cruzatti, los paradigmas llaneros, si es que puede hablarse en tales términos, "se manifiestan en su forma de pensar, de sentir y de expresarse, pues este ente tiene una cosmovisión muy particular". Esos rasgos ejercen una influencia determinante en su conducta, aun cuando muchos de los propios valores han sido escamoteados mediante la transculturación y el bombardeo de estereotipos pertenecientes a culturas ajenas a la nuestra, que son mal asimilados por nuestra gente, menoscabando su autenticidad llanera.

Algunos de los aspectos generales arraigados en el alma del llanero son:
• Concepto muy especial de Dios. Es un Dios humanizado, con el que se puede dialogar y compartir . “ Dios y Hombre”, “Con Dios y la Virgen” son expresiones comunes en la boca del llanero. (Yo añadiría la de los bongueros ¿Con quién vamos? Vamos con Dios, o con el “viejito”)
• Amplio concepto de libertad individual, territorial, de espíritu y pensamientos, libertad de acción.
• Concepto de patria. La patria chica y la patria grande. Patria chica, la llanura; patria grande, Venezuela
• La familia y el parentesco. El compadrazgo
• La amistad y lealtad al amigo
• Hospitalidad
• EL valor personal, coraje y resolución ( la autoestima)
• La generosidad y amplitud, derivadas tantas veces en la abnegación
• El trabajo creador
• El compromiso de la palabra empeñada
• El romance y la fantasía en el alma del llanero, expresados a través de la copla y la música
• La llanura global: un mundo propio de horizontes abiertos
• Intemporalidad. “El llanero no tiene prisa”
• Simbiosis con la naturaleza, sin romper el equilibrio ecológico
• Sobrio estilo de vida

“Algunos estudiosos del tema llanero hablan de un proceso recesivo. De una crisis de valores e identidades, generada fundamentalmente por la tecnología moderna y la economía capitalista neoliberal.

En parte es verdad, hay que reconocerlo. El llano de hoy es diferente. El Apure de caballo, toro y soga es cosa de leyenda. La sabana ya no es libre, la limita la cuerda de alambre, símbolo de la propiedad privada. El toro ya no pita en el paradero, como diría Lazo Martí, ni hay rodeos ni retozos de “hatajos de bestias” como antaño, pues el ganado ha sido sustituido por el manso y calmo cebú Brahman de la India, que es pastoreado ahora hasta en bicicleta, acabando con ancestrales tradiciones llaneras. El caballo va siendo desplazado de las faenas vaqueras y ha quedado solo para ser exhibido en las fiestas de toros coleados en los pueblos”

“La integridad de un pueblo está en peligro cuando ha perdido el hilo de sus tradiciones y costumbres, el culto activo a sus héroes y santos y el amor de sus dioses tutelares, sean éstos buenos o malos”, en opinión de Matthyas Lossada

Ahora existe otro llano que no es el de Pajarote, el de Calzadilla Valdés, el de Antonio José Torrealba, el de Juan Bruno Espinoza, el de Sánchez Olivo, el de Alberto Arvelo, el de Germán Fleitas Beroes, José León Tapia, Ruiz Guevara, Adolfo Rodríguez o Don Felipe Martínez Veloz

A este llano en transformación también hay que construirle un rostro humano que nos hable de nosotros mismos, de nuestra historia, del amor a las tradiciones propias, de las creencias y costumbres de nuestros ancestros. Por lo que debemos recrear nuestras leyendas, un nuevo reto de Florentino con el Diablo, una nueva búsqueda de Mayalito a su amigo Carrao, un nuevo Silbón que siga recorriendo las sabanas espantando a los desprevenidos viajeros, una sayona que continúe asustando a los trasnochadores. La luz eléctrica no debe acabar con nuestros fantasmas ¿Qué pasaría si matáramos al centauro que todos los llaneros llevamos dentro?

Pero con sentida añoranza, el llanero viejo ve que todo ese apego a lo tradicional y que caracteriza su mundo va quedando en el rincón del olvido. Solo se conserva ese acervo patrimonial en la memoria, en el famoso baúl de los recuerdos y en las interpretaciones de nuestros copleros.

La Identidad llanera, la identidad venezolana, la identidad latinoamericana, no se pierde nunca, sino que se transforma y sigue nuevos canales para manifestarse. La esencia sigue persistiendo y hay que seguir alimentándola."