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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

11 de agosto de 2012

El Tasajo

Hoy les ofrecemos una interesante investigación publicada en el maravillo Blog Gastronómico Venezolano La Casita de Maribri, relacionada con el Tasajo y sus antecedentes:

LA CARNE SALADA DEL LLANO: CECINA O TASAJO

El siguiente articulo ha sido publicado en la revista digital "Guayoyo en Letras" el 13 de Mayo del 2012.

Por Maria A. Brito.
En Venezuela, se le llama tasajo o cecina a la carne curada con sal y desecada. Es uno de los ingredientes de la gastronomía llanera, que se utiliza en platos como el paloapique y picadillo, mechándola para pisillo, o utilizándola para saborizar frijoles. El llanero o el trabajador del campo, lleva consigo un trozo de tasajo para mitigar el hambre durante la jornada. Hoy en día suele hacerse más con la carne de vacuno, pero han sido utilizados animales de caza como el chigüire y el venado. También se realizan carnes secas con pescado, baba e iguana. En otros países latinos se le conoce como charqui o charque.
El proceso de curar con sal y deshidratar, conserva la carne por largo tiempo sin necesidad de refrigeración. Se corta la carne en tiras delgadas, se le remueve la grasa y se limpia de la sangre, luego se impregna con la sal (pudiendo llevar alguna especia o hierbas), y se cuelga para secarla al sol, al aire o al humo de la leña. Esta carne se siguió realizando a pesar de la aparición del frigorífico (1883), en los llanos o pampas de países latinoamericanos como Venezuela, Colombia, Brasil, Uruguay, Argentina y Perú.
Al parecer este método llega a nuestras tierras a mano de los conquistadores españoles, aunque en algunas islas del Caribe se utilizaba la carne seca (que no necesariamente llevaba sal). Y durante las guerras de independencia, las tropas llevaban tasajo para mitigar la hambruna, que llegaron a realizar con caballos y asnos a falta de ganado.
Las carnes curadas al natural y sin preservativos, están cargadas de enzimas y aminoácidos, y son altamente proteicas.
Sobre su Historia y Definición:
(*1).La alimentación en las comunidades precolombinas:
Numerosas referencias indican el secado de carnes y peces al calor del fuego, sin embargo uno de los mas antiguos procedimientos de preservación de alimentos, “la salazón”, no aparece en los documentos consultados aunque existían en nuestro territorio numerosas salinas e intercambio de sal entre los grupos indígenas...Según la Relación de la ciudad del Tocuyo (1576), los indígenas beneficiaban tierra salada y obtenían de ella sal para usar como condimento de las carnes mediante el siguiente procedimiento:... “a cinco leguas de esta ciudad hay un pedazo de tierra salada que será como una legua de la qual cogen los indios y destilan en ollas y de la legía que sacan della hinchan olla y las quezen en tres idas con sus noches sin apagar la candela debaxo que es de madera rezia y recogiéndose el dicho tiempo quasa un pan de color de tierra con la qual los naturales se han sustentado de sal y los españoles las comen a falta y salan con ella la carne que hace mejor cozina que con la sal de mar”.
(*1).Principales métodos de cocción y conservación de alimentos (La Alimentación en España, siglos XV, XVI y XVII):

ACECINAR: Era cortar y salar las carnes y secarlas al aire y al humo para que no se corrompiesen; los trozos de carne salada se llaman tasajo o salón. Las que se iban a consumir a corto plazo se salaban solo ligeramente. Para una duración mas prolongada se salaban y secaban, macerándolas primero en salmuera o adobo con especias y se colgaban envueltas en un paño sobre las cocinas para que se ahumasen. En algunas antiguas cocinas aun se conservan en los muros los ganchos empleados para estos fines, y las espeteras donde también se colgaban las piezas una vez secas...si estaban bien tratadas, podían durar hasta mas de dos meses en buen estado.
*1.FUENTE: Fogones y Cocinas tradicionales de Venezuela. Cecilia Fuentes y Daria Hernandez. Ediciones Cavendes. Caracas, 1993.
 
(*2).EL TASSO O TASAJO mas que un plato es un método para conservar la carne que han practicado pueblos de muchos rincones del mundo. Las carnes eran secadas al sol o ahumadas en un boucan o en un secadero que las acecinaba. En las islas del mar Caribe esta forma era practicada por sus habitantes antes de la llegada de los españoles, siendo un buen método para conservar las aves y carnes de caza. Todavía hoy, los trozos de carne, sin piel ni nervios, se van cortando en tiras largas con el método de cortar dando vueltas al pedazo de carne, y cortándolo en espiral hasta que queda el pedazo convertido en una larguísima y fina tira; después, estas largas tiras se machacan con una tabla de madera para que queden mas finas; luego, se maceran con naranja agria, limón, sal gorda y pimienta, y se ponen a secar al sol, o bien se cuelgan sobre la cocina casera de leña para que se vayan ahumando (este método se usa en el campo donde todavía se cocina con leña), y cuando se necesita un trozo, se corta un pedazo de la tira y se utiliza.
Una vez secos o ahumados, estos trozos de carne se pueden conservar mucho tiempo. Posteriormente, para cocinarlos, solo habrá que dejarlos sudar; es decir, rehogarlos lentamente con ingredientes mas húmedos (tomates, cebolla, huevos, agua o caldo, etc...).
*2.FUENTE: El Sabor en la Ruta de Colon. Montse Clavé . Libros de Allende. Barcelona, España. 2002.


ENTRADAS RELACIONADAS
 

La Voz del Pueblo Barinés: Refranes Oídos en los Llanos de Barinas (4)

REFRANES SOBRELA REPUGNANCIA, LA DESCONFIANZA, LA SERIEDAD Y LA SOLEDAD-  Rafael Cartay
  • Está mas delicao que pavo chiquito
  • Está mas solo que velorio e´pobre
  • Zamuro no cae en trampa no caricari en batea
  • Indio con palo no vuelve, y si vuelve no es el mismo
  • Es mas delicao que una llaga sin parcho
  • Zamuro no cae en trampa, ni tigre como ligero
  • El que no quiere ve lágrima, no va pa´entierro
  • Está mas callao que loro recién cojío
  • Arbol que ha sío pelao, le queda la concha floja
  • Está mas sola que una pluma en el aire
  • Es mas repugnante que manteca e´marrano

10 de agosto de 2012

El Llanero Canta a su Tierra: Llanero Nace de Pié: Dámaso Figueredo

LLANERO NACE DE PIE

Les voy a mencionar algo
Aquellos tiempos
cuando yo me levanté
Salíamos de San Fernando
Para Caracas,
arriando  ganao a pié

De Camaguán a Corozo
Corozo Pando
Mucho me sacrifiqué
Con un rodeo por delante
Sin saber a dónde
Nos iba ya a oscurecé

Atravesando el estero
Ajila , ajila novillo
Muchas veces sin comé
Cuando encerraba la mancha
Iba a contar el ganado
Por si faltaba una res

El Llanero está pendiente
Y de madrugada
sabe cuando son las tres
Rebulléndose en su hamaca
Y se aclara el pecho
Antes de tomar café

Cuando el sol viene apuntando
Canta la copla
al derecho y al revés
Y en las rumazones sabe
Y los arreboles
si esa tarde va a llové

Por eso hermano querido
Un llanero de aquel tiempo
Habrá que mandarlo a hacer
Que cuando está en la sabana
No sabe lo que es el hambre
Flojera , sueño ni sed

Pueblo criollo y guariqueño
y guariqueño
Me voy pero volveré
Y como te quiero tanto
Guardatinajas
 siempre te recordaré

La despedida fue triste
Pueblito mío
 cuando de allá me marché
Sus muchachas tan bonitas
El primer día
me tuve que devolvé

A orillas del río Tinajo
Con la maleta en el hombro
En la barranca lloré
Tan linda mi tierra llana
Sabanas anchas y largas
Tantos potros que amansé

El buen hijo cuando sale
Se va pensando
Se devuelve otra vez
Pero no  pierde el amor
Ni las costumbres
Su tierra sabe cuál es

Por eso cuando yo salgo
Me gusta mucho
aprender   a conocer
Para cuando me pregunten,
algunas   cosas
Las debo de responder

La gente muy bien lo sabe
Que es difícil un llanero
Que no haiga nacío de pié
Todo el que nace parado
Antes de pisar el suelo
Lo que está adelante lo vé

Los Hijos de Guárico: Dámaso Figueredo

Don Dámaso Figueredo, importante exponente de la canta llanera del tipo "veguero". Sus canciones se caracterizaron por ese toque criollo auténtico, donde las letras se entrelazaban buscando la picardía, malicia, “chispa” y humor del llanero. Abundan en la letra de sus canciones los refranes criollos, en ellas nos contaba historias  que giraban en  gran medida en temas como la infidelidad, el amor en parejas de  distintas edades, embarazos escondidos, pero también de las realidades sociales. Los títulos de sus canciones reflejan su estilo: "Cuando el Pobre Lava Llueve", "La Novia Fajada", "Ni en Compadrazgo ni en Primo", "La Hija Catira" "Mi Mujer se fué con Otro", "Me la quitó un Bodeguero", "Ando Buscando una  VIuda""Lo que yo le pida, déme", "Las Viejas tienen su Historia" y por allí muchos nombres similares, pues este artista grabó muchos discos con grandes éxitos, entre los que destacó la "Historia de las Galeras del Pao". En las artes del contrapunteo, también resaltó en compañía de importantes copleros, pues su facilidad de improvisación era notoria.

No nos ha sido posible  ubicar una reseña biográfica formal de este artista, sin embargo contamos con una poética reseña, denominada Voz de Barranco y Sabana, escrita por Alberto Hernandez y publicada en el Blog, San Juan de Los  Morros, de la cual tomaremos algunos fragmentos:
 
 "Seguramente cantaba algún pájaro sabanero en el momento del alumbramiento de María Nicomedes, allá en el hato “Merecurito” en 1939, y de seguro fue así porque la criatura –pocos años después- comenzó a imitar el canto, los tañíos y las distintas voces del monte, ese tan amado y tomado de sorpresa por el niño Dámaso Figueredo, hijo de José Antonio Robles.
En las luces de adentro, en los rastrojos y apagados fogones de la sabana. En la marca del oso hormiguero, o en la mirada del cunaguaro, en la niebla del miedo, donde la cacería y el arreo imperan, Dámaso advirtió la danza de la canoa y la fiebre nerviosa de su río Tiznados, una mancha serpentina –casi detenida- que el llano atajó en Guardatinajas."

"A la señal de la mirada, majado el becerro: la voz en falsete por ser muchacho “sin garganta aún”, Dámaso pasó alambres por lo bajo y supo de los atascos de animales en los barrizales del Tiznados, por los lados de “las Ventanas”, llamado sitio de Pueblo Nuevo, por ese afán de aventura pionera. La copla y la fiesta en los patios tenían en este hijo del campo, terreno abonado para el desafío del verso improvisado. Cómo lo miraría la madre o el viejo Robles al entonar con voz recia la rutina de la faena, o los sinsabores de una dolencia, en medio de los caminos solitarios, llenos de sol o luna, señales para el largo trecho del silencio. Cómo se descubriría él mismo sacando el grito, la voz que corre sobre la piel del caballo, o sobre los saltos de la canoa que cruza sigilosa el lomo pesado de esa culebra amarilla, o los barrancos de La Atahona. El diablo de Florentino lo retó varias veces. Dicen que Agapito Medina podía dar fe de este asunto."

"Dámaso pudo decir –como lo dijo- que era hijo de la tarde, porque de ella venía, como en el poema de Vicente Gerbasi, venido de la noche. Viene desde La Atahona, con la fresca conversa de Gregorio Jiménez, Ignacio Parra y otros agricultores que hicieron horas sobre el surco, bajo sol inclemente de Guárico. Pero faltaba mucha historia para encontrarlo en Aragua. Faltaba mucho oírlo cantar con ese dejo mesurado, alejado de abusos contra su campesina tenencia, para decir desde la desnudez de su origen: “Viene cayendo la tarde en Guardatinajas”, y despedirse y hacerse leyenda en esquinas y madrugadas, en su veguera insistencia."

"Las cuerdas de Lionzo Vera, Cándido Herrera y Eladio Bolívar llevaron por esos pueblos fiesta y bordón en la aguda mirada de Dámaso y Rafael Martínez, Rafael Bastidas, María Carrizales para el contrapunteo, ese entre la vida y la muerte, para descifrar también a Orlando Araujo, llanero del piedemonte barinés."

"El camino postrero de Dámaso Figueredo se leía –el tiempo y el descuido lo borraron- en la puerta de entrada a Guardatinajas: “La soga que se revienta corriendo mismo se empata”, la metaforización de un silencio que tiene continuidad en cada verso que se oye por allí, desgaritado en plena sabana, como buscando gente, como buscando el río."

Seleccionamos dos canciones demostrativas del estilo de Don Dámaso, tanto  en letras como en términos y en posteriores entradas colocaremos algunas más. Confieso que pensé en colocar el significado de muchas de las palabras existentes en las canciones, para aquellos que no están familiarizados con el lenguaje y pronunciación del campesino llanero, pero al final, decidí dejarlo tal cual se grabó pues esa es precisamente la esencia del  canto veguero. Algunas palabras definitivamente no las entendí, por lo que dejo los espacios para completarlos con la ayuda de alguno de ustedes.

NI EN COMPADRAZGO NI EN PRIMO
 
Después de Dios en el Cielo
Por ser el poder divino
Le doy gracias a mis padres
Mis abuelos y mi padrino
Haberme echao en el mundo
Un hombre reconocido
Que no me asustan con sombras
Ni muero de nerviosismo

Soy un negro arrequintao
Con bastante raza de indio
Me recuerdo que mi padre
Fue cacique de una tribu
Mi madre tambien tenía
Descendencia de guajiro
Por eso yo en todas partes
Soy como guaitacamino

En la noche mas oscura
es que soy mas agresivo
El tigre lo oigo roncando
A donde sea me le arrimo
Si hay un cementerio viejo
Solamente me persino
Pa´que no me  sarga el muerto
Ni me asombre el mal espíritu

Yo me le arponeo a un caño
Cuando veo un cocodrilo
Abrazarlo po el pescuezo
Igual que un par de enemigos
Con los mismos dientes míos
Le reviento los colmillos
Y entonces saco el puñar
Pa´darle por el codillo

También con un dueño de Hato
Discutí por un cochino
A cuenta de  millonario
Se la quizo dar de vivo
Cuando me dijo chismoso
Se me prendieron los hígados
Y la lengua se le torció
Como tripa e´ puerco espino

No tengo real en el banco
Y sé que vivo tranquilo
No le ando envidiando a nadie
Lo que tenga en su bolsillo
Yo me siento muy feliz
Con lo poco que consigo
Ninguno se da de cuenta
Los árboles que cautivo

A mí el que me da le doy
De acuerdo a lo que recibo
Yo no creo en parentesco
En compadrazgo ni en primo
Tampoco en esas visitas
Diariamente de un vecino
 En esa farsa confianza
Es donde está el enemigo

En mi casa todo el mundo
Tiene que andar por el hilo
Cuando mi mujer da a luz
Voy a repararle el niño
Por ley tiene que ser negro
No pálido ni amarillo
Si no nace pata e´plancha
La sangre se la examino

 
Yo cuando embarro mi casa
Dejo dos o tres portillos
Para cuando esté por juera
Llegar metiendo el oido
Hallar por donde asomarme
En caso que sienta un ruido
Con el pié izquierdo alante
Y la otra en el cuchillo

Yo quiero que me comprendan
Y no haiga mal entendido
No es que yo estoy amargao
Sino por lo sucedido
Buey bellaco no se ataca
No con el barro ´el ombligo
Ni la cascabel se come
Al canapial______



LA NOVIA FAJADA

Póngale freno a la boca
Hay que mirar  y callá
Porque al decirle  al primero
La cosa se va a______

Era la séptima vez
Que me iba vorvé a casá
Y me salió la muchacha
Con las patas toas quebrás

A mí lo que me extrañaba
Era la facilidad
Que en una semana y media
Que la empecé a enamorá
Y me cargaba con la roncha
Que hablara con el papá
Los dos hermanos mayores
La abuelita y su mamá

Le pregunté Marcolina
Por  qué  estas tan apurá
Me dijo caramba chico
Contigo así sea arrimá
Yo no tengo ni la casa
Pa donde te vo a llevá
El corazón me lo tienes
Como una jacha encavá

Siempre medio malicioso
Y me daba que pensá
Que desde que yo llegaba
Esa muchacha sentá
Hasta que me resolví
Y la tuve que mandá
Agárrame una totuma
Llena de agua pa tomá
Ahí si la vi pobrecita
Caminando escarranchá
Resollando jipeaito
Como que estaba atorá
Er pescuecito ergaitico
Como una traga vená
Y los huecos de las arcas
Como una vaca jambreá

Le pregunté Marcolina
Tú como que andais fajá
Me dijo tengo seis meses
de un amigo embarazá
Pero después que yo para
Quedo bonita y tallá
Y dices que es un seismesino
Que a lo mejor se va a criá


8 de agosto de 2012

Símbolos Patrios del estado Guárico



ESCUDO DE ARMAS DEL ESTADO GUÁRICO


Establecido por  Decreto el  08 de febrero de 1912 por el  General David Gimón, Presidente del estado para esa fecha, tiene el siguiente significado: 

Su campo está dividido en dos cuarteles horizontales; en el superior, se representa la llanura, con dos palmeras en su fondo y la imagen de un llanero a caballo, soga en mano y en actitud de tirar un lazo, que persigue dos toros que están huyendo. El cuartel inferior, representa al río Guárico corriendo entre plantaciones de caña de azúcar y bananos. Un gorro frigio, emblema de la libertad, corona el punto central de la parte superior y colocado al extremo de una pica corta, empuñada por una mano y en cada extremo de esta parte superior, aparece una bandera nacional y una lanza enastada. A derecha e izquierda del Escudo, respectivamente, están representadas una rama de olivo y otra de laurel atadas en su base por una cinta que ostenta los colores de la Bandera de Venezuela, que tiene el lema “SI AMAS LA LIBERTAD VEN A MIS PAMPAS"


Considero pertinente hacer dos comentarios sobre el escudo, encontré varios dibujos del mismo, que aunque muy parecidos, presentan algunas diferencias, entre la que destaca el color del caballo. Por otra parte, aunque la descripción oficial del escudo, menciona que el llanero persigue a dos toros, en realidad se ve en por lo menos las imágenes consultadas, un solo toro. Asímismo, llama mi atención que las palmas que se colocan en el cuartel superior, no se corresponden con la palma típica del estado.

BANDERA DEL ESTADO GUÁRICO

Se declaró como Bandera del Estado Guárico, al boceto diseñado por el artísta plástico caraqueño Ely Alexi Romero Alvarez. Esta decisión se formalizó en  Decreto No. 138 de la fecha  24 de noviembre de 1995.   
 La bandera consta de   cuatro franjas horizontales de las mismas dimensiones con los siguientes colores y significados:
  • Azul: Simboliza nuestro cielo siempre enamorado de la tierra prodigia surcada de Ríos, Lagunas, Represas, Caños y Morichales.
  • Blanco: Representa a la pureza del alma del llanero, abierto a la hospitalidad y a tender su mano amiga.
  • Amarillo: Representa la riqueza agropecuaria del estado Guárico, aunada a la riqueza humana de quien trabaja para poner a valer los recurso que la naturaleza tan gentilmente nos ha ofrecido.
  • Verde: Es el color del cual se viste toda nuestra geografía con la llegada del invierno, compañero inseparable del agricultor guariqueño.
En el centro, se encuentra la imagen del mapa del estado. Dentro del mapa, figura la imagen de Los Morros de San Juan (Monumento nacional Arístides Rojas), cercano a la ciudad capital de Guárico; y debajo, una cabeza de res en representación de la riqueza ganadera del Estado Guárico. A ambos lados de la cabeza de res, aparecen dos ramas de arroz y sorgo. Rodean al mapa 15 estrellas a ambos lados, en representación de los municipios del mismo.


HIMNO DEL ESTADO GUÁRICO
Letra: Pedro Pablo Montenegro
Música:
Salvador Llamozas

Coro
Nunca ofrendes ¡oh pueblo del Guárico!
En luchas civiles tu sangre y valor:
pero alza, extermina con ímpetu,
si huella tu Patria, guerrero invasor.


Por las pampas inmensas del Guárico

donde piérdese el potro cerril
en augusta carrera cual símbolo
del ánimo libre de un pueblo viril.
Por las pampas inmensas del Guárico
se oye de noche vibrar un clarín.
En augusta carrera cual símbolo
del ánimo libre de un pueblo viril.
Por las pampas inmensas del Guárico
se oye de noche vibrar un clarín.

(Coro)


Es la voz de Bolívar profética

que le advierte a su Patria ideal
¡Oh Colombia! Su tierra magnífica
despierta en el mundo codicia fatal.
Es la voz de Bolívar profética
que dice en los Andes;¡Unión!, ¡Libertad!
¡Oh Colombia! Su tierra magnífica
despierta en el mundo codicia fatal
es la voz de Bolívar profética
que dice en los Andes ¡Unión!, ¡Libertad!

(Coro)


¡Patria, Patria tu gloria perínclita

no se eclipse tu voz atender!
Guariqueños al potro belígero
lista la lanza famosa tened.
¡Patria, Patria tu gloria perínclita
del Unare hasta Chirgua verás defender!.
Guariqueños al potro belígero
lista la lanza famosa tened.
¡Patria, Patria tu gloria perínclita
del Unare hasta Chirgua verás defender!.

(Coro)


Nunca ofrendes, ¡oh pueblo del Guárico!

Contra hermanos tu sangre y valor,
y bellezas palpitan riquísimas
e inmenso rebaño contempla el pastor.
Nunca ofrendes, ¡oh pueblo del Guárico!
En luchas civiles tu sangre y valor
y bellezas palpitan riquísimas
e inmenso rebaño contempla el pastor.
Nunca ofrendes, ¡oh pueblo del Guárico!
En luchas civiles tu sangre y valor.


Fuente Consultada: Wikipedia, Guaríco.com

Nota: Dada la fuente consultada y las diferencias encontradas en la red, agradecemos informarnos mediante un comentario o correo electrónico si algo de la informacion publicada no es correcto.




 

Aquellos Contrapunteos: Dámaso Figueredo y Ramón Blanco




A continuación otros dos contrapunteos estilo libre, que tienen la esencia llano y llanero. El primero, ENTRE GUARICO Y COJEDES,  tiene estrofas de 10 versos, y los copleros los completan repitiendo algunos; el segundo, VAMOS A CONTRAPUNTEAR,  esta compuesto por coplas. Las letras, muy tradicionales hablan de rivalidad y burla, utilizando un lenguaje muy autóctono.

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ENTRE GUARICO Y COJEDES
Autor: Ramón Blanco

Yo soy un llanero nato
De esos bien cuatriboleaos
De los que contrapunteando
Nunca se quedan callaos
Ni que el contrario sea el diablo
En cuero e´gente forrao
Dámaso péleme el ojo
Porque lo dejo plantao

Que le pasa a este coplero
Compañero Ramón Blanco
Que te veo alborotao
Mejor quédese tranquilo
Porque va a salir planchao
Es mucho el coplero nato
Que por mi mente ha pasao
Y lo pongo a caminá
 como caballo tortiao

Lo que pasa es una cosa
Tú Dámaso Figueredo
Que no te has embarrialao
Echa un buen verso colega
Que yo le pongo cuidao
Yo soy como el gallo e´raza
Cuando se haya apuñaleao
Aunque la sangre me  ahogue
Nunca me han acobardao

Eso lo vamos a ver
Si es verdad lo que has hablao
Abran barreras señores
Porque estoy entusiasmao
Que le pasa a este coplero
Color de babo asoleao
Sepa que es un  guariqueño
El que lo lleva acosao

Usté no me acosa a mí
Ni que me encuentre amarrao
Yo creo que este guariqueño
Yo lo tengo acorralao
Siga picando paisano
Lo miro como cansao
No se le vaya a ocurrir
Echarme un verso copiao

Yo soy sabroso en el arpa
Cantando contrapunteo
Como estoy acostumbrao
Pare el oido colega
Si es que no lo han escuchao
soltando verso agresivo
Como estoy acostumbrao
Y cuando me buscan pleito
Se quedan bien aporreaos

Si quería pelear conmigo
Por qué no me había avisao
Eso si he tenido yo
Soy un hombre dedicao
Si usté se me pone bravo
Yo me lo gano toreao
Y si se quiere cansar
Me lo llevo arrebiatao

Ahora si estoy convencido
Compañero Ramón Blanco
Que está bien equivocao
 No es el primer cojedeño
Que Dámaso ha chaparreao
Y  lo dejo tartamudo
Así como atolondrao
Pregunto a los cuatro dias
Y  todavía no han hablao

Tú Dámaso Figueredo
Eres un viejo acabao
Agobiado por los años
Y con el pelo manchao
Se quiso lucir conmigo
No más porque es afamao
No sabe que le quedó
El trompo mal enrollao

Oiga Remigio García
Maestro arpista,
 ya esto se ha terminao
Y Dámaso Figueredo
se marcha despreocupao
Y Ramón Blanco se queda
Así como atarrillao
Como no se va a quedá
Si es que ya lo he reventao





VAMOS A CONTRAPUNTEAR
 Autor: Dámaso Figueredo

Vamos a contrapuntear
Como dos copleros machos
Tú eres de Guardatinajas
Y yo nací en  el Tinaco

Me atrevo a hacer una apuesta
De ocho reales contra cuatro
A que un ratón no se atreve
A darle la mano al gato

Ya tú me quieres ganar
A cuenta e´los refranazos
Y por lo que estoy mirando
Le voy a dar unos planazos

Yo creo que eso es más difícil
Que fiestar en camposanto
Que un cangrejo retroceda
pareando con un sapo

Ahora es que va a saber
Por qué te aprieta el zapato
Y creo que va a confundir
La chicha con el carato

Tú si quieres confundir
Una quinta con un rancho
Que el maromero se estrella
No es la culpa del payaso

Acaso tú cantas mucho
Viejo color de tautaco
Pareces un origuelo
Dándole la vuelta a un charco

Eche verso coleguita
Y vera como lo aguanto
Pa´ que vea que un gallo fino
Que en el barro me levanto

Tanta gente de quince años
Y yo tengo treinta y cuatro
Pero nadie pega un brinco
Por donde yo pego un salto

En san Venicio me dieron
Aguardiente con guarapo
Para que se me saliera
El corazón a pedazos

Usted por ser hechicero
Se puede llevar un chasco
Y si se mete conmigo
Le aporreo el carapacho

Tengo cachos como un toro
Colmillos como un berraco
Lucho con el temblador
Porque soy un hombre guapo

En una fiesta con arpa
A cualquiera yo agazapo
Porque le pego un tañío
Y creen que es un centellazo

Yo no soy pescao maluco
Que se pesca en cualquier charco
Y pa´ tragame una fruta
Soy igual que un guacharaco

Voy a invitarte a cantar
Coleguita sin descanso
Para recordar mis tiempos
Cuando yo estaba muchacho

Asomemos por allí
jué que yo sufrí un balazo
Voy a hacerles una apuesta
Y me lo gano por Dios santo

Soy como el caiman cebao
Que no pela un tarascazo
Tienes la pelea perdida
Y póngase a marcá el paso

Vamos a dejar el pleito
Ya me tiene el gorro ancho
En vez de echar para adelante
Lo que le veo es atraso

Burro es usted Figueredo
Por el sonar de los cascos
familia del chiriguare
Que es un animal tan basto

Yo para fumar cigarro
Prefiero fumar tabaco
Y pa´ ensillá un mocho flojo
Le vuelo encima a un potranco










6 de agosto de 2012

Las Creencias Apureñas (2)

Continuamos con las Creencias plasmadas por el profesor Hugo Arana Páez en su trabajo denominado: APURE: TIERRA DE LEYENDAS, CREENCIAS, FANTASMAS, ENTIERROS,  APARATOS Y CUENTOS. 
          
¿Con quién vamos? 
Creencia popular de los bongueros y  Chicharroneros apureños de mediados del siglo XX, quienes invitaban  a Dios para que los acompañara en  sus travesías y poder enfrentar exitosamente los riesgos a que se exponían. Los que no lo hacían corrían con la mala suerte de sufrir serios percances.

Se nos quedó El Viejito
No es casual que el primer capítulo de la novela Doña Bárbara su autor lo haya  titulado  ¿Con quién vamos? y es que hasta mediados del siglo veinte, los bongueros y chicharroneros apureños cuando se aventuraban en las aguas de los bravíos ríos llaneros; los marineros o bogas  preguntaban al patrón o espadillero:
 ¿Con quién vamos?  
Y éste les respondía:
  –Con Dios y la virgen-  
 En pocas ocasiones, cuando se les olvidaba formular la pregunta de rigor y habiendo navegado algún trecho; alguno de los marineros o el patrón, se acordaba del Viejito y súbitamente exclamaba ¡Muchachos vamos a regresarnos, que se nos quedó el Viejito!   Inmediatamente enrumbaban la nave al puerto de origen, para  hacer la acostumbrada pregunta y reiniciar el viaje, confiados esta vez en que la providencia los conduciría a su destino sin ningún inconveniente. Es que el Viejito era Dios, el pasajero más importante de la embarcación.  

En Apure hasta finales de la década de los años cuarenta del siglo veinte, había la creencia de que los marineros y el patrón debían solicitar la compañía de Dios en sus  embarcaciones, a quien apodaban respetuosamente El Viejito,  en caso contrario, la nave, su tripulación y pasajeros podían naufragar. El patrón del bongo que llevaba a Santos Luzardo de San Fernando, navegando por el Apure hasta el río Arauca; conversaba con el patiquín, cuando repentinamente fue interrumpido por  uno de los palanqueros, para advertirle:

 …   “¡Vamos solos, patrón!  
-Es verdad, muchachos. Hasta eso es obra del condenado Brujeador. Boguen para tierra otra vuelta.
-¿Qué pasa? – inquirió Luzardo.
-Que se nos ha quedado el Viejito en tierra.
Regresó el bongo al punto de partida. Puso de nuevo el patrón rumbo  afuera, a tiempo que preguntaba, alzando la voz.
-¿Con quién vamos?
-¡Con Dios!- respondieron los palanqueros.
-¡Y con la Virgen!- agregó él. Y luego a Luzardo -. Ese era el Viejito, que se nos había quedado en tierra. Por estos ríos llaneros cuando se abandona  la orilla, hay que salir siempre con Dios. Son muchos los peligros  de trambucarse y si el Viejito  no va en el bongo, el bonguero no va tranquilo. Porque el caimán acecha  sin que se le vea ni el aguaje  y el temblador y la raya  están siempre  a la parada  y el cardumen de los zamuritos  y de los caribes, que dejan a un cristiano en los puros huesos, Antes De que se puedan nombrar las Tres Divinas Personas”… (1) 
            ____________________
(1)     GALLEGOS, Rómulo   Doña Bárbara, Págs. 43-44.

¿Con quien vamos?
¡Vamos con Dios!

Sobre un río de recuerdos
cruza mi bongo de versos,
el "Viejito" va en la borda
¡Aguáitelo, compañero!
Germán Fleitas Beroes 

 
El Bongo del Diablo
Rómulo Gallegos en Cantaclaro, en el capítulo nombrado Al Abrigo de las matas, pone en labios de Florentino Coronado  narrar a Crisanto Báez, apodado El Baquiano,  lo que le ocurrió a un enfurecido bonguero, que sin razón empezó a blasfemar y cómo fue víctima de los designios del maligno…. “Una vez que se me había mancado el caballo en una bomba de medanal y no llevaba remonta, como iba costeando el monte del Arauca  al paso cojitranco de mi bestia, escuché que venía un bongo remontando. Atravesé el monte  y caí a la playa junto a una vuelta del río. Era punto de mediodía, estaba la playa silencia bajo el reventadero de sol y solo se escuchaba, detrás de la vuelta, el ruido de los pasos de los palanqueros del bongó:      tam.....tam....tam..... -Cuentan que un día un bonguero maldiciente, al separarse de la orilla en aquel sitio, cuando los palanqueros le preguntaron   -¿Con quién vamos?-     y que en vez de responderles: -Con Dios- les contestó:   -Con el Diablo—Y dice el cuento que allí mismo empezó a hundirse el bongo, como si llevara un gran peso a bordo, al mismo tiempo que los palanqueros no encontraban fondo y la espadilla no le obedecía a la mano del patrón, que no por eso dejaba de maldecir, hasta que reventó a bordo una gran carcajada de un pasajero invisible, que era el Diablo, con cuyo peso se estaba hundiendo la embarcación, como allí mismo se trambucó y desapareció en el agua, con todo patrón y palanqueros. Y como esto y que sucedió a punto de mediodía, a esa hora se escuchaba siempre el bongo del Diablo  remontando detrás de aquella vuelta. Yo entonces no conocía el pasaje y allí estaría todavía esperando el bongo, si una voz no me dice, cuando ya me disponía a quitarle el apero al caballo:   -“No desensille joven”.  Volví la cabeza, busqué  por todas partes y no vi a nadie por todo aquello, ni en la playa, ni en el monte. A mí no me asustan los espantos cuando se me aparecen de noche, pero si me salen de día todo el cuerpo se me descompone. Sin embargo, haciendo de tripas corazón, comencé a aflojarle la cincha al caballo, para soltarlo allí mismo, ya que para nada me servía y seguir mi viaje en el bongo. No había hecho sino agacharme cuando vuelvo a escuchar  entonces ya no como quien aconseja, sino como quien manda:    -“No desensille, le digo”.           (2)
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(2)        GALLEGOS, Rómulo    Cantaclaro,  Págs. 24-25



4 de agosto de 2012

La Cocina de mi Mama - Ana Veydó

Les ofrecemos este video descriptivo de las cocinas de campo, especialmente las llaneras. En la voz de Ana Veydó, La Cocina de mi mama

3 de agosto de 2012

Prefiero el Llano Atrasao - Julio César Sánchez Olivo

Y para acompañar la entrada de Viento de Huracán, este poema donde el poeta Sánchez Olivo rechaza la influencia de lo ajeno:

Soy hijo del llano adentro,
ignoro hasta deletreá
como llanero ordinario
es que yo sé conversá.
Perdóneme que me atreva
en versos a relatá
este asunto, que no es cuento
sino la pura verdá:
pero es que si no lo digo
me viene una enfermedá:
me pica tanto en la lengua
que ya la tengo pelá.

Me tiene el cuerpo maluco
cierta gente de ciudá
de esa que llaman  poray
gente muy civilizá,
pues entre esa gente hay hombres
que yo no puedo pasá
parecen - vistos al rompe-
mujeres encalzonás:
Los zapatos con tacones
de formita acubaná,
las cejas arreglaítas
así.... como dibujás:
a fuerza e crema y cuidao
la cara muy delicá,
cuando se van a reí
ponen la boca sesgá
y medio apagan un ojo
de una manera endulzá.
Cargan una melenita
con copetico y ondeá,
recogía con vaselina
hacia la parte de atrás
y con gran delicadeza
se la suelen manoseá
cuidando de que ni un rizo
se les vaya a alborotá.

Lo peor del caso es que el mal
no es de jóvenes na más
Hay unos señores viejos,
quehasta nietos tendrán ya,
quecon la mayor frescura
sin importarles la edá,
se ponen unas camisas
de cuadrotes y ramiás,
lo mismo que un camisón
de cotora enamorá

Si eso es civilización,
si eso llaman avanzá
prefiero las cosas mías
en mi llanura atrasá:
mi franela "cocodrilo"
mi pañuelo de Madrás
mi ruecacho de coleta
mis patas encotizás,
mi sombrero pelo e´guama
en mi pelo sin peiná,
mi chaparro en una mano
y mi cobija terciá,
y mi grito sin linderos
como voz de tempestá
cantando el "Seis por derecho"
al pié del arpa vená
con mi boca oliendo a ron
y a tabaco de mascá,
después de ganá la arepa
con mis dos manos honrás.

Valle de La Pascua
01-06-1958

Viento de Huracán - José León Tapia


Ya hemos comentado en varias oportunidades el maravilloso legado que dejó el Dr Tapia especialmente al estado Barinas,  a través de sus libros que  cuentan la historia  con base a  los recuerdos y vivencias de sus antepasados.
En esta oportunidad  hablaremos un poco de VIENTO DE HURACÁN, basado en la llegada de la industria petrolera a  Barinas.
Es un relato  que contiene reclamo, dolor, tristeza y un profundo sentimiento nacional, ya que la explotación del  petróleo  trajo consigo un cambio en el modo de vivir, en el modo de pensar, en  las costumbres, tradiciones y valores criollos.  El petróleo vino acompañado de desafuero y libertinaje pero peor aún, trajo esclavitud de pensamiento y corazón. Los “Americanos”, como nos hemos acostumbrado  equivocadamente a llamar a los nacidos en los Estados Unidos, como si fueran los amos del continente; instauraron su industria, trayendo sus costumbres y tradiciones  y comprando la mente de muchos venezolanos: unos simplemente  dejaron los campos y los medios habituales de trabajo; otros  entregaron su tierra por precios irrisorios, otros se enriquecieron a costa de sobornos, falta de escrúpulos y destrucción del medio.

Dice José Vicente Abreu en los comentarios de la obra:
“Allí comenzó a gestarse, todo con el beneplácito  de la piñata extranjera, repartidora de unas migajas precarias para algunos, y la pobreza y miseria para muchos. Nacen fácilmente los dos extremos desiguales, los dos polos de una nación enajenada, corrompida y cargada  de contabilidades en manos extranjeras, y la parte pulcra y sana, infeliz que se opone-sin hierros y sin miedos- a los grandes intereses de las explotadoras transnacionales, para salvar algunos rasgos de nuestra cultura y las economías tradicionales.”
“No creo que José León, se refiere a Barinas en particular. Barinas siempre será su motivo, su lar de hidalgo, su jugo, su razón de ser,  su entronque con el mundo, el cementerio de sus vivos recuerdos que todavía le dan esperanzas. Él parte de allí para abarcar todo el país. Toda esa nación donde van los Ministros de Hacienda con sus negociadores, para ofrecer un poco mas de hambre y de miseria para el pueblo. Barinas fue quizás una de las últimas conquistas de las compañías petroleras”(…) “ había un arraigo largo a la tierra desde la Guerra Federal y los más viejos la defendían-sin armas- como a la del propio padre.
Entonces nada se vio como un ocaso, sino como un amanecer: amenazaron, usaron los jefes civiles, expropiaron, penetraron, violaron (…) y se llegó a la práctica del despojo como lo más natural entre los hombres. Los ríos se secaron de llanto, se murieron los peces, quedaron solamente los cantos rodados de siglos pulidos y redondeados que perdieron su verde y su musgo ante la intemperie y la luz solar. Ríos que se murieron de petróleo, de ignominia e invasión de yanquis desatados que encontraron  otro oeste con mestizos sin Toros Sentados ni Gerónimos.”

 “Es la historia del despojo. Despojo de tierras, de paisajes y culturas. Trajeron otra manera de vestir, música diferente, un tratamiento distinto a las gentes y una manera diferente de mirar a las mujeres. Andaban locos de poder (…) los yanquis se convirtieron aquí en gerentes o  simples jefes de pozos. Y los más grandes bebedores de cerveza y putañeros a quienes se les reservaban las mejores recién llegadas, todavía para mirar las cosas con amor de conquistadores. Y trajeron hasta su discriminación y blancura, ya liquidada por la Guerra Federal”

Podríamos decir que en el relato hay dos venezolanos básicos: el que ve la explotación petrolera como un negocio y aprovecha todas las ventajas de la misma subestimando y menospreciando su sangre criolla,  y el venezolano iluso, en lucha constante contra el abuso y la  depredación de suelo e identidad  nacional. Ambos enfrentados en toda la novela,  amigos desde niños pero con distintos rumbos. El primero siempre vencedor y el segundo, el perdedor indiscutible que nunca se entregó.
 Juan José Bazán, barinés emprendedor con estudios en el extranjero y una indiscutible habilidad y visión comercial, pero inescrupuloso al extremo:

“Juan José Bazan, con su vestimenta de vaquero del Far West, imponía la moda entre sus servidores y desde entonces era corriente verlos usando   anchos sombreros de picuda copa, camisas de cuadros y colores vivos, pantalón desteñido blue jean y media bota de agudo tacón. Al cinto suplantando la ancha faja de los llaneros, gruesa correa de hebilla dorada, en forma de dos casquillos entrelazados”

Cristóbal Moreno,  barinés de origen humilde,  abogado graduado en Caracas. Defensor  constante de  trabajadores explotados, hizo que se firmaran contratos de trabajo y se aprobara el sindicato

“En la euforia de los tragos, Cristóbal Montero  habló prolongadamente de los compromisos con el pueblo, del cariño por lo propio, de la obligación de mantener los principios y aceptar el progreso, sin dejarse  cambiar el pensamiento

-          Que lástima Juan José, ya te cortaron las raíces y al árbol que se las cortan, pronto empieza a morir."

“-Soy el defensor de los proletarios- decía con petulancia- al  servicio del  pueblo donde esta mi sangre, mis vivencias, mis afectos. Un estrecho afecto de pueblo a líder nacido en sus propias filas, un trueno en las distancias, un sol embravecido. Su voz en la tribuna era un clarín de triunfo: su dialéctica un ejemplo de razonamiento y sus gestos tenían la dureza del hombre que  no se doblega nunca”

Otros personajes terminan de perfilar ese momento de nuestra  historia:  Freddy Sánchez el criollo adulador del extranjero, que a fuerza de servilismo ascendía social y económicamente. Nando el Napolitano, otro extranjero  haciendo dinero a costa de la flora de un estado privilegiado y respaldado  totalmente por Juan José Bazan:

“-Te encargaras de la distribución  y mercadeo que todo lo que nazca en estos contornos, ablándame los empleados del gobierno para que me entreguen pronto los permisos forestales, esos se convencen fácilmente. Nando,  money  y nada más que money, como si fueran putas,  mi querido Nando. A ti te sobra labia para hacerlo y como eres extranjero, no te avergüenza el soborno. Eso es lo tuyo amigo mío. Y para eso viniste a America ¡para ser un hombre rico sin tanta pendejada!! Avanti  Nando, avanti. Negocio grande el de la madera fina, negocio pequeño pero jugoso, el de las mujeres de Nicolasa. Business are business, sin escrúpulos y adelante, que el futuro es nuestro, mi querido Nando”

“por donde pasaba la exploración, iba dejando el rastro: un sendero de destrucción sobre todo lo que vivía.  Árboles talados, cauces resecos porque los buldozeres desviaron sus aguas, sabanas incendiadas para clarear los espinares, ríos contaminados por el aceite arremansado en natas viscosas.”

Nada detenía la avanzada destructiva y cuando algún hombre, propietario de terreno y amante de su lar, negaba el paso,  se aprovechaban de su caballerosidad y deslumbramiento enviándoles  como negociantes, hermosas mujeres americanas  que los convencían rápidamente.

 Los peones serviles apoyaban la actividad devastadora de los forasteros que acababan con la fauna nativa para distraerse. Para pescar, tiraban un taquito de dinamita  en el fondo de un caudal. Cazaban indiscriminadamente venados, dantas, guacamayas, paujies,  cocodrilos, báquiros, jaguares, yaguazos, lapas, y demás. En avioneta y guiados por baquianos criollos que les enseñaban los sitios y después les cargaban  las presas  entre las risas  de hombres rojizos borrachos.

Juan José Bazán representa en la novela, el progreso sin  amor a lo propio, el progreso impulsado por la avaricia, por el afán de ganancia ilimitada, la vida licensiosa sin moral. Poderoso, rico, llegó a ocupar cargo de Gobernador y en ese rol, con su pasión modernista,  remodelaba la ciudad inspirado en lo ajeno. Burdeles escandalosos por doquier. Árboles  milenarios talados en las plazas, centenarias casas coloniales  de calicanto y mezcla real demolidas, letreros  luminosos por todas partes y las calles se llenaron de “Americans Bar, restaurantes, Grills,  Boites y cabarets. Era como si se avergonzara de la tradición, de las raíces. Renegó de los sones folclóricos y en lugar de las retretas colocaba música de swing, boogie boogie, charleston y jazz.

“Desaparecían las antiguas costumbres, la música de la propia tierra, las fiestas de santos y penas de muertos, los pesebres de Navidad, las plazas umbrosas,  los viejos libros, el amor, la vida tranquila y sosegada a la que nadie quería retornar. El progreso para aquellos seres deslumbrados, era ganar dinero a manos llenas, arrasar con el pasado, copiar las costumbres extrañas,  comprar o vender hasta la Iglesia Catedral, si así lo imponía el interés comercial. Y allá continuaban, como escarabajos gigantescos, los camiones de Nando, los buldozers tronantes, humo azul, humo negro, polvo, ruido y destrucción, arrasando bosques, casas, pueblos, ríos, para que sobre la tierra limpia, cubierta de cemento, surgiera el hecho civilizador.
 
-Progreso, Juan José, no es calcar con servilismo todo lo que viene del exterior, como lo haces tú: progreso es lograr los adelantos más novedosos para desarrollar tu propio país de acuerdo a su modo de ser. ¡Vivir, educar, gobernar, sembrar, construir, industrializar, aprovechando las tecnologías del universo, pero sin destruir las raíces, los valores culturales de la nacionalidad. Eso es progreso, Juan José Bazán, no vender la patria borrándonos el alma y regalando nuestros recursos naturales para adularle a los gringos como lo estás haciendo tú. Ya verás como la vas a pagar… ¡Ya verás!,- le decía Cristóbal Moreno

Y se cumplió la profecía: ese “progreso” que tanto ayudó a forjar Juan José Bazán, se fue convirtiendo en un monstruo insaciable  que lo fue desplazando. Mucha gente vino a hacer dinero, negocios, importación, pero con ellos, se acentuaba la destrucción:

“Mientras tanto, proseguía avanzando en densa niebla, el manto rosado de la transformación; los hombres abandonaban los campos, las tierras fueron vendidas, arrebatadas o hipotecadas por los bancos, los políticos, los consorcios, comerciantes y poderosas empresas de ultramar. Ganados rojos, blancos, pardos, gordos, exuberantes, lagunas azulosas, en la distancia, cercas de acero brillantes, lujosas haciendas, farms, ranchs como los del propio Texas, tan hermosos en las películas de John Wayne

Allá lejos, en la ciudad, caminaban los desplazados;  taciturnos, silenciosos, sombras andantes como los fantasmas de Carlota Bazán, entre el bullicio de las sinfonolas, alaridos del micrófonos, muchedumbres presurosas. Sombreritos de alas caídas, anchas fajas de arabescos, miradas esquivas, asustadizas, miedo en los ojos escapándoseles.

En las plazas, escuchando  la música exótica de los altavoces, sus hijos y nietos, de pantalón blue jean y camisas de cuadros rojos, como sangre fresca diluida en arrebol. Sobre sus melenas rizadas, el sombrero de alas anchas, al ritmo del caminar de aires tejanos.

Gene Austries desafiantes por las calles, en los caminos,  sobre motocicletas veloces, siempre hablando la extraña jerga, idioma sagrado en los nuevos rumbos de la cultura occidental: chévere, pana, acelera brother, en la pomada, como siempre. Mientras los otros, los hombres tristes que fueron dueños de la tierra fértil, su mundo y su pasado, observaban extrañados sin comprender.

Al  caer la noche, se encendían las luces de sus ranchos que en círculo miserable rodeaba  la ciudad.
Miles de seres que atraídos por la esperanza del petróleo, habían abandonado todo en busca de nuevas oportunidades para una vida mejor que tardaba mucho en llegar."