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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

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11 de julio de 2017

A Eneas Perdomo, José Vicente Rojas

Publicado originalmente el 25 de abril de 2013 . Hoy el coplero del Llano estaría cumpliendo 87 años. Lo recordamos con un poema de otro valor apureño que recientemente partió a su vuelo eterno, el poeta José Vicente Rojas.

A ENEAS PERDOMO 


Apure se halla orgulloso 
Junto con todos sus hijos 
Que un cantor como Eneas 
En su suelo haya nacido

 I 
De Elorza hasta Mantecal 
Rincón Hondo y La Estacada 
Una voz muy bien timbrada 
Se oye alegre galopar, 
Y pasa por mi Bruzual
 Como el Turpial mañoso 
Cantándole a los corozos 
A los corrales, palmares, 
Y por ser pura y sincera 
Apure se halla orgulloso

 II 
Cantador del llano adentro 
Coplero entre los copleros 
Hombre de potro altanero 
Y versos con sentimiento, 
Cuando echas tu copla al viento 
Por los paisajes dormidos
Los caminos florecidos 
Se desbordan de ternura 
Él quiere bien la llanura 
Junto con todos sus hijos

III 
 Mucuritas y las Queseras 
Sitios gloriosos del llano 
Escuchan tu verso ufano 
En tu garganta viajera 
Arrullando las riberas 
Donde tu copla aletea 
Cuando el arpista puntea 
Los pasajes apureños, 
Que no hay quien lo haga “mas bueno” 
Que un cantador como Eneas 

 IV 
Hoy te dedico este canto 
Con puro sabor llanero 
Con olor a paradero 
Y con aroma a mastranto 
Por ese llano de encanto 
El que siempre he recorrido, 
Van estos versos sentidos 
De admiración, mi paisano, 
Dándole gracias al llano 
Que en su suelo haya nacido 

11 de mayo de 2016

Almanaque Llanero: Mayo y Junio: Jorge Plaz

Publicada originalmente el 10/02/2014
MAYO 

¡Llegó el mes de las flores!¡Llegó Mayo!
jadeante y anheloso por llegar
con su mantón de verde esmeraldino
a todo ser nos viene a refrescar

Con él llegaron las primeras lluvias
calmaron la sed de los ganados,
merecures y mangos maduraron,
retozar se miran los venados

Y vuelve el movimiento de llaneros
a emprender de nuevo vaquerías
lucen cobijas nuevas y caballos
que ostentan con grandes gallardías

 Madrina de novillos retozones
se miran por doquiera atravesar
y en la placidez de los caminos
del viajero escuchase el plácido cantar

 Reverdecieron montes y sabanas
y revivió en el banco el mastrantal;
mayo es el mes más bello en la llanura
es del llanero, el mes del ideal.

Mes de los velorios de cruz
en que las bellas damas han de bailar,
cuando se celebra la primavera
cantan las bellas cual gonzal

Con flores se adornan los cabellos
al celebrar el día primaveral;
las jóvenes se adornan ese día
con trajes antiguos como en carnaval.

 Jorge Plaz Almanaque Llanero
JUNIO 

¡Llegó el mes mojado! ¡Llegó Junio!
El mes de los juanes cachaperos;
El mes en que se sueltan las queseras
Debido a los grandes aguaceros

Con su mañana fría y lloviznosa,
Crecen mas las aguas de los ríos,
Son aguas cristalinas y se esparcen
Por cañadas, esteros y bajíos

Caminos sabaneros que antes eran
Grandes y resecos tostadales,
Se están llenando de aguas inverneras
Y solo quedan secos medanales.

Noches de tempestad, de grandes truenos,
De brisas que azotan los maizales,
Grandes crecientes anuncian este año Indefensos se hunden los pajonales.

Junio es bello; pero ya el llanero
está demasiado ocupado:
tiene que largar sus queseras
y quedar atendiéndole al ganado

Sacando los ganados a lo seco
puños de reses que quedan en aislamiento
sacarlos hacia los médanos altos
atenderlos en caso de alimento.

Vienen las garzas, vienen los gallitos
en el silencio de la noche se oyen cantar
en el aire cuando van de paso
alegre  y lindo tururear

Jorge Plaz Almanaque Llanero

25 de marzo de 2016

Algunas Costumbres Llaneras de Semana Santa

 Publicada originalmente el 18/04/14
Con el pasar de los años se ha ido "suavizando" el rigor de los días santos en casi todo el país. Aún algunas abuelas exigen silencio de los muchachos jueves y viernes santo, hacen el ayuno, y manejan el luto por la muerte de nuestro Señor Jesucristo con toda seriedad. Sin embargo, en general las viejas costumbres de no bañarse, de no hacer ruido, de no batir huevos, no comer carnes rojas, etc, han ido desapareciendo detrás de la oportunidad de cortas vacaciones.

Como la finalidad de este Blog es mantener vivo el recuerdo de las costumbres y tradiciones, mencionaremos algunas actividades que eran propias de esta temporada en nuestros llanos.

Como primer aspecto, ya desde tiempos de carnaval, se  empezaba a salar la carne de chiguire, la cola de baba y algunos peces, por ser permitido su consumo en los dias santos. Ya mas cerca de la Semana Mayor, muchos autores hablan de "morrocoyear" o "galapaguear", como acción de  buscar estos animales cuyo consumo  en Semana Santa es una tradición. Entre los platos típicos que se consumen en casi toda la región llanera, están los "cuajados" o pasteles de morrocoy, galápago y cola de baba. También se acostumbra consumir los pisillos de chiguire o venado. De más está decir que se incrementa el consumo de pescado de río, el cual tiene gran aceptación en  sancocho o frito.

Pero quizás lo mas bonito de esas viejas tradiciones, lo constituyen los juegos, bien sea de muchachos o adultos. Tenemos entonces los juegos con papagayos (cometas), donde en la larga cola se podían colocar objetos livianos pero cortantes para las peleas de papagayos elaborados de caña brava o carrizo, donde se trataba de cortar la cola del contrincante. Quizás una de las costumbres más arraigadas en aquellos tiempos (aún se practica en algunos sitios), eran los juegos de trompo y zaranda. El detalle del juego y fabricación de ambos juguetes, lo hemos descrito ya en entradas anteriores donde nos  Cuenta el abuelo, que los muchachos podían pasar el día entero sin comer, jugando la troya, para determinar cual era el mejor trompo y cómo entre los adultos se competía a romper las zarandas de las mujeres con los trompos. Los siguientes enlaces, te llevarán a dichos artículos (recomendamos abrir los enlaces como una pestaña nueva con el botón derecho del mouse): El Trompo y Competencias de Trompo  y Zaranda.

Estos juegos generalmente se hacían en Miércoles y Jueves Santo. La foto que se anexa, corresponde al fruto del Bejuco camasa. Esta pequeña tapara se utilizaba para la fabricación de Zarandas, aunque también se utilizaban las taparas mas redondeadas.

El juego consistía en que las mujeres  debían lanzar sus zarandas al  ruedo y los hombres debían romperlas con sus trompos. Obviamente  había premios para quien rompiera mayor número de ellas, lo cual, dicho sea de paso, tengo entendido que no era tarea fácil por el movimiento de la Zaranda. Buscando en la web, vi que en varios sitios (en los llanos colombianos), todavía se hacen este tipo de competencias, premiando también al trompo mas zumbador, mas sereno, mas brincador, etc. 

Otro juego tradicional propio de esta temporada es el "pares o nones", también llamado "quirimiduñe", que se juega con paraparas o guáimaros,  escondidos en la mano, para que el otro adivine si el número de los mismos es par o impar.  El juego se hacía con el siguiente  juego de palabras, entre los participantes:

-Quiriminduñe
-Abra el puño
-¿Sobre cuánto?
-Sobre pares.

Tiene también una aplicación a los enamorados, donde la pregunta que está en juego es el querer:

-Quiriminduñe
-Abra el puño
¿Me quieres o no?

El gran poeta venezolano Ernesto Luis Rodriguez, escribió un poema donde se refleja este segundo sentido del juego cuyo nombre  presuntamente  tiene una raiz indígena, de los kariña del estado Anzoátegui.

Otro juego que se referencia en esta época, es el echar cocos. Sabemos que en Semana Santa, el coco tiene un lugar preponderante en muchos postres típicos de Venezuela, como son el "Majarete", "Arroz con coco", las distintas "Conservas de Coco", "Besitos de Coco", etc.  Nuevamente,  Ernesto Luis Rodriguez,  plasma el "echar cocos" en el poema que mas adelante colocamos. 
El juego como tal consiste en romper el coco del contrincante con un coco. La persona que "sirve", lo sostiene  entre sus dos manos y el otro lo golpea con fuerza. Si no logra romperlo, le toca el turno de sevir.




  PARES O NONES
Autor: Ernesto Luis Rodríguez

Miro tus  manos tranquilas
y que los pozos mas claras.
¡Tan negras las paraparas
relucen cual tus pupilas!
Tú las recojes. Vacilas
mientras la risa despuntas;
tu voz me tira sus puntas
y a pleno sol meridiano
cerrando toda la mano:
"¿Cuantas habrá ?", me preguntas.

Clavel de trémulos dones
pone a sangrar tu corpiño
y hasta mi propio cariño
juegas al pares o nones.
Quizás te mueven razones
que confesar no has querido;
por eso al verme perdido
dices con aire señero:
-Si tengo pares te quiero;
si tengo nones te olvido-

Tiras mi suerte en azares
que son un grave tormento;
tus dedos cuento y recuento
y van saliéndome pares.
De dos en dos tus lunares
llevan atrás mis antojos.
Pares tus ósculos rojos
que le robé a la fortuna,
y como aljibes con luna
me dicen pares tus ojos.

Hasta los dengues sencillos
em ti son mimos ardientes;
y pues, son pares tus dientes,
pares también tus zarcillos,
pares los blancos tobillos,
pares los senos saltones;
pienso por muchas razones
que tu cariño me gano.
Pero al abrirte la mano
tu corazón dice: "¡Nones!"



ECHANDO COCOS
Autor: Ernesto Luis Rodriguez

Es un decir en la aldea
que al coco de Juan Palomo
no le lastiman el lomo
ni se le gana pelea.
¡Que se quiten esa idea!
Yo nunca a nadie provoco,
pero aunque me gusta poco
decir lo que ya presiento,
van a saber los del cuento
¡como se quiebra ese coco!

Se llena la pulpería,
el silencio gime ausente,
y en los ojos de la gente
pega saltos la alegría.
como un reto a mi osadía,
Palomo frunce al cara;
su voz me revienta clara
cuando a servir lo provoco:
-¡Si eso no parece un coco,
sino una pobre  tapara!-

El puño en guardia retiro
para caerle al contrario.
Hay mofa en el comentario
mientras nervioso respiro.
Mi coco sacude un tiro
que al otro le causa estrago
Ya ese golpe no lo pago,
nadie me cobra la cuenta;
y en el chorro que revienta
muere la sed trago a trago.

Siento la gloria mas honda
cuando a la puerta me asomo
Tú, la mujer de Palomo,
flor de ternura redonda,
pasas alegre y oronda
bajo la paz de la aldea,
Guapo tu pecho flamea
-su gracia nos vuelve locos-
y un par de trémulos cocos
me van pidiendo pelea...

13 de marzo de 2016

Almanaque Llanero: Marzo y Abril - Jorge Plaz:

Publicada originalmente el 08/12/2013
 Les ofrecemos hoy dos meses muy contrastantes: marzo que representa el extremo verano, cargado de calor, incendios y sol inclemente; y abril que nos acerca a la primavera. En algunos años, abril es tan caliente como marzo, pero casi terminando el mes, se abre la esperanza de la venida de la lluvia. Las primeras garúas que pueden darse en este mes o a principios de mayo, traen la "fugaz primavera" llanera.


MARZO
Llega marzo preñado de colores
con sus mediodías reverberantes,
bosquejan espejismos bellos y raros
los rayos del sol recalcitrante

Es el mes que ponen las tortugas
y el escogido para cortar madera;
es el mes de poner los cardenales
y en el que maduran las uveras.

Es el mes en que se castran las colmenas
sabrosa miel de color opalina
la que se come con blando queso de mano
con buñuelo de yuca, fina golosina

El mes ardoroso en las llanuras
en que el llanero se echa su sesteada
bajo bosques frondosos de chigales
en guayabales a orilla de cañada

Es el mes que seca las lagunas,
en que se ven preñadas de gabanes
y de todas aves de ribera,
las que lucen sus colores en la sabana

Multitud de aves en la pradera
lucen sus múltiples colores:
los patos pelones se cogen en bandada
y el bello matiz de las corocoras

Este es el mes en que se siente el estío
por la noche las candelas se ven como áurea roja
se ven cruzar los fuegos fatuos por la noche
en tropel haciendo ruido con las hojas


 


ABRIL

¡Abril! ¡Abril! El mes de las ciruelas
En el cual llegan las primaveras
Cabalgando en corcel fresco y radiante
Como suaves brisas pamperas.

Mes de remolinos y chubascos
Que huele a tierra remojada,
Los que traen alegría a la llanura
Y de pronto se alegra la vacada

El mes en que se mira la sabana
Inmenso cambio en un amanecer,
Relinchan las potrancas ardorosas
Anhelantes de un próximo querer

Mil bandadas de patos y de garzas
Alegran la paz de la llanura,
Se siente nueva vida en la sabana
Y susurra la brisa en la espesura

Y se oyó un trueno sordo en el oriente
Y fugaz , un relámpago se vio;
¿son preludios de invierno que se acerca
O fue la primavera que llegó?


Se secan las lagunas mas pequeñas
en que las aves  de río hacen carnicería
con lospeces qeu se termina el agua
con los cuales abunda su comía.

Es el mes mas templado del verano
y las aves lucen  sus colores
al bajar a beber eb el ribazo
se contemplan como si fueren flores.
 

9 de febrero de 2016

Martes de Carnaval- DIARIO DE UN LLANERO

Publicada originalmente el 21/02/2012

Cuaderno N° 16

Día martes:
"A las cuatro empezó el paseo; a las cinco el torbellín de agua como el día anterior, que duró hasta las ocho. A las nueve en punto se fueron reuniendo las comparsas en el parque Los Matapalos. La primera en llegar, fueron los cabeza de auyama, la que venía dirigiendo Don Carlos delgado. Seguidamente venían los cabeza de burro, dirigida por Don Lino Esqueda; los cabeza de Diablo, también llegaron dirigida por don Lino Pascual. Por último llegaron los cabeza de vaca, que era dirigida por don Bonifacio González. Los primeros en bailar una danza fueron los cabeza de auyama; luego los cabeza de burro ejecutaron una mazurca; después los cabeza de diablo bailaron una chipola, donde Eduardo y Gabriel recogieron unos huevos de gallina del suelo sin quebrarlos con escobillas distintas en zapateos (…) las vacas ejecutaron un valse; después desfiló la comparsa de mujeres y hombres a caballo. Esto fue lo más bello del carnaval. Ahí descollan los colores más finos, los caballos más vistosos con faldones de telas caras y finas, tanto en las personas como en sus cabalgaduras. Las lindas plumas de garza, de chusmita, las caras plumas importadas de avestruz, las lucían caballos y jinetes. Las plumas de color de guacamayo, loro , etc., las llevaban los que iban disfrazados de indios caciques que representaban varias tribus ya desaparecidas Todo era bello, esplendoroso. Las cenefas entorchadas y plateadas en los faldones y vestidos, eran abundantes... tanto los hombres como las damas cabalgaban bastante bien. Daba gusto verlos cabalgando y como jugaban con mucha destreza y lujo., con flores, papelitos y serpentinas."

"El jefe de ésta y director a la vez, fue don Antonio José Torrealba. Después entraron al parque tres vestidos de burriquitas. Los disfraces estaban tan bien hechos que parecían burras auténticas: sus pescuezos y cola; lo primero era hecho de madera de almendrón y casabote, ambos son sumamente livianos. El restante del cuerpo eran dos o tres aros de bejuco y una enorme falda de distintos colores; un guitarrero tocaba y un maraquero era todo lo que necesitaban los de la burriquita. El guitarrero tocaba los joropos más estrambóticos acompañado del maraquero; luego el de la burriquita salía a bailar y a cantar. Lo más gracioso de todos los bailadores de burriquita es verlos que, cuando andan bailando, se ponen a remedar el fingido animal, frenándolos y halándolos para los lados, al mismo tiempo que dan la vuelta valseando”

Cuenta Antonio José Torrealba, que las tres burriquitas estaban concursando y salió premiado, don Juan Vicente Aponte, por su canto a los de a caballo. Cada mujer tenía puesta una flor distinta y respondía al nombre de dicha flor, por lo que este caballero dedicó unas quintillas con el nombre de la flor de la muchacha de su preferencia.

El premio del disfraz más raro, le tocó a la niña María de Jesús Santaella, que se presentó con un disfraz de mariposa acompañando a una niñita de don Gregorio Loreto y Fernanda Solórzano. La niñita también era otra mariposa, con sus distintos y múltiples colores; todos sus cambiantes eran lentejuelas de escamas de coporo."

"El segundo le tocó a Pedro Domingo Solórzano. Se presentó con un sencillo disfraz de oso ruso de Siberia, hecho su pelaje con fibra blanca de macanilla, de curujujul y cocuiza. El tercero fue una niña pobre que se consiguió en el monte un tronco de almendrón seco, estaba hueco, tenía varios ramos truncos, ella tanteó metiéndose en el hueco del palo, vio que podía caminar adentro con algo de facilidad. Cargó con dicho tronco, lo acabó de arreglar en la casa, de ahí improvisó su disfraz, el que le puso por nombre de la colmena. El día de los premios apareció metida en su árbol; ella compuso su árbol que cuando llegó nadie sabía quién era, pues no se veía por ninguna parte. (…) Cuando entró en la fila de los disfraces raros, empezó a tocar una guitarrita que daba el mismo sonido de una colmena cuando hace ruido en las noches calurosas”

Después de todos estos trabajos, que comieron, todo el mundo se preparó para la corrida de toros. Esta era la clausura de la fiesta. Cada uno de los que fue a tomar parte en la corrida fue a organizarse lo mejor que pudo. Agamenón se ciñó su disfraz de banderillero, un sombrero de alas rectas con una gruesa mota de estambre del color de la bandera de su patria grande. Su lindo y soberbio caballo no llevaba brida, un bozal de plata y tapaojo, con relucientes chapas del mismo metal y un lindo penacho de plumas de avestruz en medio de las orejas, lo hacían ver más elegante de lo que él era. Su jinete no contaba con otro equilibrio que sus piernas. Su hermano con su traje de hombre beodo; Rafaelito con si disfraz de garzón; Loreto el de gabán Pionío. Por fin llego la hora del toreo. La raza española que predomina en nuestra raza ibero-americana, hace que todos los venezolanos seamos más o menos tauríferos. Toros y riñas de gallos definen nuestros atavismos"

 
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8 de febrero de 2016

Lunes de Carnaval - DIARIO DE UN LLANERO

Publicada originalmente  el 21/02/2012

Cuaderno N° 16

“Día Lunes. A las cinco de la mañana, salió Don Agustín con la comparsa Santarriteña y se escondieron en la orilla del rio en unas matas de mangle. Allí el que iba llegando, iba quedando totalmente mojado: viejas buscadoras de agua, hombres con barriles, muchachas, muchachos, todos los que llegaban, eran víctimas de los ensotados en aquel lugar, que eran Don Antonio, Jacinto, Olegario, Juancho, Evaristo y su hermano. En los merecures del barrio, estaban Don Carlos, Don Lino Es queda, Rafaelito, Loreto, Ramón Peña, Felix Vera, Valentín Pelón y Encarnación Corona. En el otro extremo, Don Adolfo Vera, Don Nepomuceno, Ño Miguel Tirado, Manuel Ascanio, Ramón Emilio, Manuel Vera, etc. En el centro del pueblo, rompieron el juego Don Alejandro y Juan Vicente Aponte, acompañados de todo el populacho."

 "A las nueve de la mañana, no había un ser viviente que no estuviera mojado. A las diez, cesó el juego todo por completo. A las once, se reunieron sus habitantes del pueblo, debajo de los octogenarios y corpulentos matapalos a comerse dos reses asadas y varios cerdos. Ahí se jugó, después d el a comida, con papelillo y serpentinas, hasta que llegó la hora de colear toros. Ahí quedaron todos los hombres llaneros lucidísimos en la coleada de los cornudos rumiante. Coleaban de todas maneras; al natural, por debajo de las piernas, güeseado, que es zumbarse de arriba del caballo al suelo y dar la coleada y derribar al novillo. Después vinieron los cambios de caballo en veloz carrera; en estas suertes, salieron sobresalientes, por mas adiestramiento, los santarriteños; los buronenses en la coleada a pié, como buenos corredores. Las damas más distinguidas como coleadoras fueron María Josefa y Carmela guzmán; María Lina y Nicanor Esqueda; Chipola y María de Jesús Farfán” (…). En la noche, se vieron desfilar como en la anterior noche, los disfraces mas raros y las danzas más costosas y zapateos distintos"

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26 de enero de 2016

Enlazando Orejanos en Canoa

Esta entrada fue publicada por primera vez el 07/06/2011, pero vale la pena volver a leerla

El relato que a continuación colocamos, está basado en la narrativa de Don Julio César Sánchez Olivo (1984), en  su libro "Bongos y Canoas".

Al entrar las aguas en Apure, o sea al arreciar el invierno, ya en el mes de junio, el llanero cambiaba el caballo por la canoa; sus viajes eran embarcados por todas partes. No había más vías que los ríos, los caños y las aguas de las sabanas anegadas que eran centenares de leguas en el Cajón de Arauca, y el único medio de transporte eran las embarcaciones, bongos y canoas. Aquel Apure carecía de carreteras y de pistas de aterrizaje, porque no había carros a motor ni aviones.

"Los que vivíamos en zonas anegadizas, como las de la margen derecha del río Arauca, cogíamos la res que necesitábamos para comer, embarcados. Esta actividad se realizaba de la manera siguiente: regularmente la res pertenecía a los ganados llamados  de "rochela", que eran esos rebaños mas salvajes, que huyen y se esconden en los montes al ver o sentir que se acerca la gente. Cuando estos ganados salían a comer a la sabana limpia, o sea sin  bosques, uno se iba en canoa por el lado del monte y sorpresivamente le llegaba al lugar donde estaba comiendo, con el agua a la costilla o mas arriba. El lote de ganado corría entre el agua hacia el monte de su escondite, pero los veteranos llaneros que iban en la canoa, dos de ellos adelante, empujando rápidamente la embarcación con las palancas y otro detrás de patrón con un canalete, velozmente se incorporaban dentro de los animales y enlazaban la res mas gorda y así se iban con el animal enlazado hasta llegar a la parte seca del monte y allí la mataban y descuartizaban. Pero desde el sitio donde la habían  enlazado hasta el lugar donde la mataban, regularmente ocurrían momentos de peligro que solamente los veteranos llanero podían sortear, como reses que furiosas embestían contra la canoa; en ocasiones enormes toros, y todos los que iban en la embarcación se lanzaban al agua, pero sin soltar el animal apresado.

Quiero hacerles saber que nosotros los Sánchez Olivo éramos de los especialistas del llano en estos trabajos de cazar ganado embarcado. Mi hermano Teodoro  era siempre uno de los dos que adelante iban en la canoa impulsándola con las palancas y listos para enlazar la res escogida con la soga que ya se tenía hacia la proa de la canoa; yo siempre era el patrón. Al descuartizar la res, toda la carne era echada dentro de la canoa, y partíamos con la carga para nuestra casa en donde llegábamos en varias ocasiones ya entrando la noche. En ese viaje teníamos que atravesar un brazo del Arauca llamado "El Garzón", que era casi un  río, de fuerte corriente y muchos caimanes. Para atravesarla, mi hermano y el otro marinero sacudían las palancas contra la canoa, yo la golpeaba con el canalete y al mismo tiempo tenía que introducirlo en el agua para que la embarcación no perdiera la dirección y no fuera dominada por la corriente: simplemente cumpliamos con nuestro deber de tripulantes y de espantar los caimanes con los golpes en la canoa, pues a estos animales los atraía el olor a carne fresca. "

7 de enero de 2016

Almanaque Llanero: Enero y Febrero - Jorge Plaz:

 Publicación original: 28/11/2013
El Almanaque Llanero de Jorge Plaz tiene el encanto de permitirnos conocer cómo es la naturaleza en la llanura durante cada mes del año. Sin duda producto de la observación, cualidad nata en el llanero, el poeta supo plasmar en versos las dos estaciones del año, y las características de la flora y fauna durante ellos. Pero para darle el toque mas especial, incluyó las actividades que en cada período realiza el  hombre de la pampa.

Durante el año 2011, fuimos colocando mes a mes en el sidebar de Vivencias Llaneras del Abuelo el Almanaque Llanero, sin embargo no quedó, al modificar la plantilla del Blog, ubicado en las entradas.  Por tal motivo, y dada la belleza y sencillez de estos versos, los volveremos a colocar esta vez en el contenido del Blog.

ENERO 
Enero, fresco, suave y armonioso,
mes de la esperanza en embrión;
mes en que las llaneras agigantan,
en los llanos del sur, al septentrión.

Mes en que en las llanuras de mi tierra
el sabanero entona su canción;
canción de amor, del llano a los trabajos
 a los cuales va de todo corazón.

 Mes en que las lagunas aún conservan,
las aguas del invierno que pasó;
es el mes de las lunas mas preciosas,
que algún mortal nunca jamás miró.

De la llanura el mes en que se siente
de madrugada un frio semiglacial;
mes en que cruzan por los caminos
los galápagos buscando donde anidar.

 Mes en que los retoños brotan,
y las flores abren sus corolas,
en que exhala la tierra su perfume
y las praderas se cubren de amapolas.

Es el mes que nos invita a amar,
a cruzar silentes por la pampa,
a visitar a la joven empeñada
a caballo lo mismo que en potrancas.

 Mas bello que enero, solo mayo
que es el otro mes del llano y los amores
mes de los cantos, en que se ven
las bellas damas luciendo como flores.
FEBRERO 
Febrero el más corto de los meses,
el mes de los ardientes candelarios;
el que celebran en los vecindarios
con gallos,carnavales y velorios.

 Es el mes de trabajo en pesquería,
del veguero en los caños y en los ríos;
es el mes de fieras chigüiriadas
en lagunas, charcos y en los ríos.

El mes en que se ven salir en playas
terecayes que salen a poner
por la noche; y cantan mas dolientes
las cigarras al oscurecer.

Febrero, el mes de los soles ardorosos
de bravas candelas en el llano;
en que es más fuerte el clima tropical,
y se siente auténtico el verano.

 Es el mes que ponen las gaviotas
millares de huevos en las doradas playas
es el mes de flores amarillas
y florece también el flor morada.

 Es el mes que florecen las palmeras
y de flores se cubre la alborada,
mes de damas, de yeguas y potrancas,
en que refleja la laguna dorada

 En que canta alegre el becerrero
y en que brama alegre la vacada
en que cargan mas los matajeyes
y las aricas están azucaradas.

26 de abril de 2015

La Maravillosa Vida Natural de Nuestros Llanos

La vida natural ofrece al observador un mundo de conocimientos y experiencias que a la mayoría pasa desapercibido. Al llanero, observador por condición y por necesidad, no se le escapan las señales y aprendizajes que ofrece el medio. 

Hojeando El Diario de un Llanero en su tomo 2, encontré una interesante narración sobre la conducta de los perros de agua (nutrias), los monos y las garzas, que quiero compartir. Lo bonito de la información de los cuadernos de Antonio José Torrealba, es la cantidad de información que ofrecen sobre el medio llanero con su fauna y flora y sobre la forma de expresión verbal del hombre.

Los hechos se dan en un río, cuando navegando en un bongo de tres bogas, Agamenón y sus compañeros, en una parada, observan la fauna del entorno. 

 “Loreto estaba fijado en la margen del otro lado, viendo unas nutrias o perros de agua que sacaban los hijos de una cueva, los traían en la boca hasta llegar al agua, ahí los ponían en lo hondo, los animalitos comenzaban a dar vueltas en el agua y a tamborear, como que se iban a ahogar; pero seguidamente los padres los tomaban en la boca para suspenderlos y no se ahogaran. 

-Usted está viendo cómo enseñan los perros de agua a nadar a los hijos? 
-Sí, los estoy observando a ellos y al mismo tiempo, unos monos que vienen a beber agua. Ahora fíjese en aquel babo que viene a cogerles el perrito a los viejos, él pensará que la tarea es más mansa, ya lo van a embromar los viejos. 

Foto: subirimagenes.net


En efecto, el babo venía a coger el perrito para comérselo, sin reparar en que el animalito estaba defendido por sus padres. Cuando llegó cerca, se paró como para estudiar el punto, porque él no sabe coger por debajo como lo hace el caimán negro, él tiene que agarrar es por encima. Después que vio un momento, se abalanzó sobre el perrito; la perra cuando vio el peligro, agarró el animalito y se zambulló con él. El macho se abalanzó contra el babo, lo agarró por el rabo y lo hizo retroceder. La perra salió en la puerta de la cueva y se metió con el bichito en la boca, mientras el macho revolvía las aguas luchando con el babo hasta hacerlo salir del agua. 

-Que le parece, compadre Loreto! ¿No le dije que le iba a salir el macho mal capado al babo? Ya está decidido. Ahora fijémonos en los monos a ver que es lo que van hacer ellos, si van a beber agua, tienen que dejar un vigía, después que beban los primeros, queda uno de los que bebió y baja el que no ha bebido. "

Foto Cristóbal Alvarado

 …En otro árbol cercano había un pájaro vaco con huevos en su nido de chamizas, otros monos querían apoderarse de los huevos, pero no hallaban cómo. El vaco, cada vez que se le arrimaban, tiraba unos picotazos que si el mono fuera sido alcanzado por uno de ellos, le fuera agujereado profundamente en el cuerpo. El mono se le arrimaba muy de cerca, le meneaba las ramas, le pelaba los dientes y chillaba fuertemente; el pájaro no se movía. El pájaro había fabricado su habitación en un bejuquero de cacaíta que estaba enredado en un carutillo. El mono veía que el vaco no le tenía miedo y que no dejaría el nido solo. Se
Foto: Treck nature
montó en una rama más alta en la dirección donde estaba el nido, enseguida que llegó al punto, empezó a despegar carutillos del árbol y dejarlos caer en dirección al nido. Así hizo esta operación varias veces sin conseguir su intento. Visto que así no le servía, entonces se pudo a despegar bastantes frutas hasta llenarse los brazos y hasta en la boca llevaba una. Cuando no le cupieron mas, se llegó al punto directo donde estaba el pájaro en su nido; entonces descargó las frutas de un solo viaje. Las frutas bajaron en todas direcciones, derechas unas, haciendo ruido en lo que bajaban, pegando en las ramas. Una de las frutas pegó en un ramo y brincó y le dio en la cara al vaco, el cual, al sentirse golpeado en la cara, se asustó y salió volando; pero todavía no era bien ido cuando el otro mono, que se había quedado más cerca, se había apoderado de uno de los huevos y dejó el otro en el nido, el cual tomó el mono que había trabajado, y se fueron a la selva espesa. 

Siguen observando los llaneros, después de contar 47 ejemplares en la manada, en otro árbol descubren otros monos  castrando un matajey. 

"Los monos hacían la operación siguiente; se orinaban, con el pelo erizado; orinaban en la mano y se untaban por todas partes del cuerpo; después barajustaban para donde estaba el avispero, le meneaban la rama donde tenía la casa el bicho, esto lo hacían con una agilidad prodigiosa y pasaban corriendo, seguidamente pasaban otros y hacían la misma operación, cuando una avispa lograba picar uno, daban chillidos, un manotazo a la avispa, la agarraban y se la metían en la boca para comérsela. Cuando calculaban que de tanto menear las ramas las avispas habían dejado la casa sola, entonces pasaban corriendo como en el principio, le metían la mano a la casa del matajey, llevándose un pedazo para más adelante registrar lo que tenía de comer; ellos le comen al matajey los hijos de las avispas y la miel. Así fueron quitándole pedazos hasta dejar una mitad de la casa, después dejaron quieto el avispero. Esta operación la hacen los monos en matajeyes pequeños y que estén posados en ramas donde pueden pasar corriendo para menearle la rama, de lo contrario no se meten con él. 

-Que animal tan vivo son ésos, compadre Loreto! Una vez estaba yo con Estanislao Romero en el garcero de Merecurote, en una canoa, estábamos metidos bajo un mogote de bejuco de caimito, recogiendo unas garzas que mataba un gavilán buitre. El gavilán estaba posado en la rama más alta que tenía un caramacate negro, más elevada que el follaje del mismo caramacate. Ahí estaba el aguilucho, tapado por la espalda por otra rama. Era de tarde, las garzas regresaban de la sabana al dormitorio en gran abundancia, la que llegaba por aquel lado, que se paraba en frente del gavilán, lo que hacia era estirar el pescuezo ¡táqui!, una media agarrá con el pico y quedaba la garza completamente con el pescuezo estrangulado. Las garzas buscaban el puesto porque lo veían desocupado y no veían la fiera oculta en el follaje. Cuando estábamos engreídos recogiendo las víctimas del buitre, llegó una bandada de monos, en ellos venia uno chucuto, sin cola. Así en frente de nosotros estaba un matajey muy grande, los monos estaban regados por todas partes. Cuando esto, vimos uno que quería apoderarse de unos pichones de garza; el mono chuto se llegó donde estaba el matajey, se para en las paticas y levanta los brazos y le da tres palmadas morochas en la costilla al matajey. ¡Mire compadre! El pobre mono chuto no supo ni cuando se murió. Se puso negrito de avispas y echó a correr en todas direcciones pero no veía con la cantidad de avispas, en uno de estos saltos y manoteándose por todas partes, peló el equilibrio y ¡chupúm! Al agua, el mono quiso enderezarse y coger el nado para montarse por un ramo de totumo de agua que estaba muy cerca de él, pero los caribes no lo dejaron, devoraron el pobre mono chuto que terminó su vida dando gritos y chillidos. 

Los demás monos quedaron embelesados viendo como los caribes se comían el compañero. Nosotros también; pero de golpe vimos una sombra negra como una silueta que partió del copo del caramacate hacia abajo y ¡zás! otro mono muerto; el buitre se había dado cuenta que los monos estaban ahí y aprovechó el descuido para apoderarse de uno de ellos que es su comida predilecta.

Los garceros posados en anegadizo son muy peligrosos, por la abundancia de caribes cebados que siempre hay devorando todos los despojos que a menudo botan los pichones, los pescados que vomitan, los que caen de los nidos, los huevos que caen, todo esto pone a los caribes cebados que ve usted las aguas grifitas de millares de mondongueros con el oído atento para acudir al lugar donde oyen el más leve ruido. Día y noche, siempre recorren el lugar donde habitan las garzas. Cuando el garcero está en lo seco no, porque la recorría es distinta, de día son los zamuros, caricares y ciertos gavilanes, de noche son los zorros y rabopelados, titirijí y lechuzas. La garza es un animal muy flojo para hacer nido, apenas pone unas chamizas, muy pocas y muy mal puestas; por esta razón es que se le caen los huevos y los pichones recién nacidos al suelo o al agua. La garza morena hace sus nidos casi lo mismo, pero los palos son más gruesos y rara vez se le caen los huevos o los pichones, el chicuaco cucharón, la garza chiquita chusmita, la corianita azul, el chicuaco azul jovero, el chicuaco blanco, espizan azul de plumas finas y el chicuaco marrón pajizo y la chusmita azul, son de un género que de casualidad no ha desaparecido de la fauna por lo mal hecho de sus nidos; pájaro vaco y chenchena, con mucha frecuencia, se les desbaratan los nidos. Yo he visto pegar un vendaval en un garcero, en época en que todavía tenía huevos y al amanecer los huevos en el suelo y los nidos desbaratados en la parte alta del monte, y ninguno sano porque son demás de blanditos 

 … pero si las garzas hicieran sus nidos como lo hace la cotúa marbella, la que llamamos cotúa gira y cigarra, y también le decimos cotúa blanca, la cotúa negra mergansar (a ) zamura, esta si hace un nido bien hecho que pudiéramos decir sólido, bien tejido de bejucos entretejidos, como si fuera de mimbre y bien mullido por dentro, en forma de olla; no cayeran los huevos ni los pichones porque a las cotúas no se le caen ninguna de las dos cosas por mas bravo que sea el vendaval. Ahora otra cualidad tienen, que antes de dejar el garcero con sus hijos, refuerzan el nido para el año entrante. Esto mismo hace el garzón, el gabán y el pionío.

19 de abril de 2015

Resistir y Florecer

Mucho tiempo hace ya que no escribíamos en estas páginas. La vida, con sus vueltas, nos hace con frecuencia apartarnos de lo que amamos. Pero es el mismo amor el que ensancha los corazones cuando pensamos en eso que amamos y nos hace volver.  
Hoy por distintas vías me llegaron mensajes de amor hacia Venezuela, de esperanza, de gente que no se va, que apuesta todo a un futuro como país y por eso hoy he decidido retomar este trabajo cuyo objetivo es precisamente realzar la cultura y geografía de  una parte de "Esta Tierra de Gracia".

Recuerdo en este momento los versos del poeta Lazo Martí, en su Silva Criolla:

Es tiempo de que vuelvas, 
es tiempo de que tornes......
Y mas adelante:
y queden para tí las alegrías 
de ver, al despertar, alba naciente,
y de abrazar con sólo una mirada,
del sur al setentrión. Y del ocaso
hasta el fúlgido oriente
la línea, el ancho lote, siempre al raso
de la tierra natal.

Sí, el Llano en su magnificencia siempre llama a quien lo siente. En estos momentos, a punto de iniciar la entrada de aguas, seguramente  estará  florecido,  en su breve primavera, con los borales pintando de lila grandes extensiones, con los lirios a punto de abrir sus pétalos blancos al sol.

Hoy pensando como retomar este trabajo amoroso para el Llano, recordé también las palabras de Humberto Febres en  su obra "En negra orilla del mundo"  y decidí que esa sería la forma de reactivar Vivencias Llaneras del Abuelo.

"Resistir y Florecer"
Con apenas  esas palabras el poeta describe el maravilloso ciclo de vida del Llano que aplica también a muchos de nosotros.
El poeta Arvelo Torrealba con frecuencia mencionaba al espinito en sus versos:

Espinito pura espina
sin hojas y medio seco
cuando vengan las garúas
te retoñarán luceros


"Resistir y Florecer", ¿ puede haber acaso alguna mejor forma de expresar  el milagro de la vida en el Llano? Un territorio dividido por dos cambios climáticos extremos: verano e invierno, incendio e inundación. El llanero es testigo y participa de lo que acontece en su entorno durante ambos períodos, ve plantas y animales agostarse en los veranos, desaparecer, morir de sed y también los ve ahogarse en las crecientes de los ríos, emigrar a tierras mas secas. Su sistema de vida se adapta a las circunstancias, teniendo que trasladar su ganado  en invierno y regresando cuando bajan las aguas. Al respecto y en la explicación del resistir y florecer, Humberto Febres escribe:

Ve nacer, ve morir,  ve sobrevivir "el chaparro en la candela", ve resucitar "cruzando sediento sobre la arena desnuda/ vide la tierra estrellada/ con lirios de primer lluvia"

"Florentino sabe, por reflexión, por experiencia, que en esa lucha sin término entre vida y muerte, entre siempre y nunca, la vida tiene dos recursos a la mano   para perpetuar su presencia, para lograr su continuidad, y ellos son: resistir y florecer. Por eso, luego de considerar algunas de sus experiencias de vida, no siempre afortunadas, declara:

Desde entonces en mi libro
hay no más que dos pinturas
el chaparro en la candela
y el pimpollo en la garúa

Resistir y florecer son, en última instancia, los únicos instrumentos capaces de perpetuar la lucha, es decir, la vida. No se trata de derrotar a la muerte, cosa inconcebible para quien sabe que ella es solo otra cara de la vida. Florentino sabe que la vida es lucha, que la vida estática no es ni siquiera imaginable. El es coplero, su vida es contrapuntear, enfrentar a un rival, resistir sus acometidas y florecer luego sobre su propio canto”.

 FLORENTINO
Tentación de florecer
el jasmín del espinito
besó la tierra y se fue,
desde la salida de aguas
hasta que empezó a llover
cuando puntea el rocío
el pasaje del clavel


Recordemos otros versos de Florentino y el Diablo referidos al espinito:

FLORENTINO
...Y con la del espinito 
que en caja e´monte florea
le doy aroma al que pasa
y espino al que me menea

EL DIABLO
No le envidio al espinito
las galas de que alardea:
cuando la candela pasa
la pata se le negrea
Creciente inunda su sombra
hormiga lo amarillea
cigarrón chupa sus flores
bachaco anida en su brea
verano le tumba la hoja
huracán lo zarandea.


Ante esos versos, Humberto Febres nuevamente sintetiza en apenas dos palabras el milagro: Resistir y Florecer. En efecto, el Diablo destaca  en su respuesta los elementos naturales que "atacan" por así decirlo la vitalidad de la planta, pero no por eso ella es menos resistente, no muere, aguanta en la esperanza del mañana.  Dice el Febres:  "El Diablo sin querer ha resaltado uno de sus atributos: la resistencia. Florentino lo ha visto reducirse casi hasta las espinas en los veranos bravos, y recuperar sus galas al volver las garúas" por lo que replica los expresivos versos: el asta siempre está firme / cuando el pabellón ondea."



 "Resistir por resistir no tendría finalidad ni sentido, se resiste, se sobrevive a la espera de nueva oportunidad porque se tiene la capacidad de continuar la vida, de ofrecer nuevos brotes, de florecer. El invierno termina, se alejan las aguas, el espinito se agosta, perdiendo flores y frutos, no las espinas, soporta la sequía y otros inconvenientes que el Diablo ya listó y cuando vuelvan las lluvias, cuando de nuevo empiece a llover, volverá la jazminada escarcha. Igual harán el chaparro y la palma y todos los seres que pueblan la sabana, igual hará el llanero, retirándose a su rancho, a su soledades y cuando regresen las lluvias estará él, otra vez, con su caballo, su audacia y su canto, animando las vaquerías.

Así el espinito se erige en el símbolo fundamental del poema y ello no fue obra sólo de Florentino, el Diablo, lo vimos, participó en la tarea. "

Les dejo entonces estas reflexiones de tan importantes poetas barineses y del siempre admirado calaboceño,  Francisco Lazo Martí. Reflexiones que aplican no solamente al medio llanero, sino a la vida misma y muy especialmente a nuestro país.



http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/6/6b/Randia_aculeata_(as_Gardenia_randia)_43.1841.jpg/220px-Randia_aculeata_(as_Gardenia_randia)_43.1841.jpgLes copio algo  sobre el espinito y los versos arriba señalados:
Del Espinito  tan mencionado en los versos del Poeta Arvelo, casi se tiene la certeza que es la Randia aculeata, también llamado Jasmincillo (Guárico) o Cachito (Apure). Crece en sabanas bajas (creciente inunda su sombra), cuenta con abundantes espinas y fragantes flores estrelladas (le doy aroma al que pasa). Es una planta piro resistente (soporta el fuego), que  crece en sabanas inundables y que mantiene una relación simbiótica con otras especies, lo cual se evidencia en los versos "hormiga lo amarillea / bachaco anida en su brea" , "Cigarrón chupa sus flores" (La brea es una maraña de raicillas que se forma en el pié de las plantas que están sometidas a largos períodos de inundación). La planta para sobrevivir al verano, bota sus hojas para retener la pérdida de agua (Verano le tumba la hoja) y tiene un sistema de raíces profundas para resistir igualmente a los vientos fuertes de la  llanura (huracán lo zarandea). Omar Carrero A.