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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

10 de marzo de 2011

Tener Tabaco en la Vejiga

Es una expresión antigua y prácticamente en desuso hoy día. Sin embargo me topé con una explicación en El Llanero (Oficialmente de Daniel Mendoza), que colocaremos a continuación:

"   El Llanero experimenta una indecible sensación de placer rumiando tabaco. Toma las hojas de éste bien secas, las pone a remojar en un líquido preparado con aguardiente de caña, papelón quemado y anís, luego lo pone a secar al aire libre. El tabaco sometido a esta operación se ennegrece completamente y adquiere un aroma agradable. Para transportarlo y ponerlo en expendio, el tabernero llanero lo hace trenzas apretadas y lo vende por varas y por cuartas.

La tabaquera del llanero es una vejiga de toro, cuidadosamente lavada y bien seca. Con el uso de llevar las trizas de tabaco en su interior, se impregna a tal extremo, que cuando su dueño la saca para servirse la mascada, esparce en torno suyo el fuerte olor de aquel combustible.

De este vicio saca un término muy suyo para designar un hombre valiente, impetuoso y fuerte."

Entonces  cuando escuchamos por ejemplo: ese hombre tiene tabaco en la vejiga, quiere decir que es variente, arrojado y macho.
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