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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

24 de junio de 2011

Cantos de Trabajo: Canto de Arreo (1/3)

Imagen tomada de Por los Llanos de Apure
Antiguamente, la conducción del ganado desde los hatos, bien sea para buscar mejores pastos o para la venta, se hacía por caminos naturales, prácticamente vírgenes, como por ejemplo la Montaña de San Camilo. No se contaba ni con puentes para cruzar los ríos, ni posadas para los peones, ni caminos cómodos; y tanto el ganado como los hombres, agobiados por la sed o empapados por la lluvia hacían la travesía acompañada de los dulces cantos de arreo con los que los peones calmaban los animales y expresaban sus querencias.

Delante de las reses, el puntero lanzaba su voz aguda y fuerte, a la que contestaban por turno, los peones que iban a los lados del rebaño o los culateros que iban al final.

Actualmente, este traslado del ganado sigue efectuándose pero a través de carreteras  y todavía es posible escuchar, aunque con menos frecuencia, los cantos de arreo para conducir los animales.

Es pertinente incorporar en este tema, la importante labor que hacen los toros madrineros, para tranquilizar y guiar el resto del ganado, apoyando así sustancialmente a los peones. Dice Calzadilla Valdés en Por los Llanos de Apure: “ No se me borrará la impresión de los madrineros y su indiscutible maestría para guiar el ganado, especie de inteligente y consciente colaboración puesta al servicio del hombre de los Llanos, quien en la suprema necesidad de aligerar el fatigante trabajo, ha ideado tan sabia práctica valiéndose del mismo elemento que pretende dominar.
Para el ganado rechazado (desbarajustado) nos trajeron tres de los cinco incorporados en nuestro ganado, colocamos uno delante y los restantes revueltos con el grupo de ganado. Cayó el primero al agua, por supuesto arreado por un peón competente, y se fue; y cuando el ganado, al caer al agua enseguida intentó remolinear, los dos revueltos en el lote hicieron punta rompiendo el remolino, buscando su compañero., siguiéndolo y dirigiéndose a la ribera opuesta bramando, pero de un bramido franco, mas bien un mugido, un rezongo, especie de llamada singular acostumbrada para hacerse seguir del ganado, y efectivamente los siguió”

Todo esto es un trabajo de adiestramiento de la res, con mucha constancia y paciencia; sin embargo, se dan casos en que el novillo tiene condiciones natas de madrinero y con un corto entrenamiento, cumple su función.

Se dice que los cantos de arreo y los de ordeño contribuyen a amansar los animales, lo cual es probable, aunque también algunos estudiosos como Luis Felipe Ramón y Rivera, opinan que el canto mantiene las reses cohesionadas, pues la voz las circunda evitando el desbarajuste.

Es pertinente colocar otro fragmento de Calzadilla Valdés sobre este tema:

Rompe la marcha el cabrestero, a quien siguen de inmediato los madrineros y luego el gran grupo de la madrina, muy bien cogida, resguardada con peones punteros, traspunteros y arreadores de la culata los mas, dándole largo desahogo, porque no es prudente estrechar o apretar en la arreada a ganados recién cogidos, irrumpe entonces en todas las bocas la canta o el silbido (subrayado nuestro), porque se hace esencial cantar o silbar los ganados en marcha, parece como si se estableciera de inmediato una especie de sugestión sobre las reses para ductilizarlas. Es una tonada melancólica, con un dejo de tristeza singular y monótono, asimismo los versos quejumbrosos y reflexivos. Indudablemente el ganado se apacigua con el canto y se deja llevar mas obediente y sumiso, como si fuera dominado por singular delectación que le distrae sus naturales ímpetus de rebeldía”.

En los cantos de arreo, el llanero adiciona a su copla expresiones como ¡jo!, ¡u-jo! .

Ajila mi novillito
Sigue el canto cabrestero ¡u-jo! ¡jo!
Que vamo pa guasdualito
Pa´ cambiate por dinero

Si supiera que cantando
Me debiera divertir
Me lo pasaría cantando
Aunque perdiera el dormir
Me lo pasaría cantando
Aunque perdiera el dormir ¡jo!

El audio que colocamos a continuación, personalmente me emociona. En la voz del Catire Carpio, les invito a escuchar este canto de arreo:

Que la noche nos alcanza
es el hablar del llanero
con el padrote que avanza
por la trilla sabanera
envuelta entre nubes blancas
es el polvo del camino
que la manada levanta
y en los corrales del hato
ya están bajando las trancas

Y el grito del caporal
se pierde en la lejanía
con un dejo de esperanza



Ajila, ajila novillo
Dice el llanero en su canta
Dice el llanero en su canta
Mas que canto es un lamento
Que nace de su garganta

Aaaaaaaaaaaaaayy
Ajila ajila ajila novilla
Despidete tu sabana
Que te llevan pa la villa
Mañana por la mañana

Que nace de su garganta
Es un decirle a un novillo
O a una vaca amaranta
A un orejano mañoso
Que de su sombra se espanta
O a un cimarrón de punta
Que el mayordomo arrebiata
O a una vaca paría
No importa si es negra o blanca
Que se ajile por la trilla
que la noche nos alcanza

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22 de junio de 2011

Homenaje a Germán Fleitas Beroes

Esta canción, encontrada en los recuerdos de la familia Fleitas, es un hermoso homenaje realizado por el "Catire" Carpio a Don Germán Fleitas Beroes, donde entre versos, invita  al Poeta a volver a su Camaguán  querido, tras haberse residenciado en Caracas. Es un audio antiguo, cuyo sonido tiene poca fidelidad, por lo cual  se dificulta la comprensión de algunas palabras. La canción menciona varias de las composiciones y poemas del Poeta de Camaguán, los cuales, ya publicados en este Blog, pueden ser accesados en los enlaces que a tal fin se colocarán. Le recomendamos, como siempre, abrir dichos enlaces con el botón derecho del mouse "Como una Pestaña Nueva", a los fines que pueda consultarlos sin salir de ésta página.
Hemos tratado de interpretar cada verso introducido por el autor en esta canción, sin embargo nos quedan algunas incógnitas, y algunas palabras que no comprendemos,  que quizás algún lector pueda aclararnos.

PREGUNTANDO
Letra y Música.
José "   Catire"    Carpio

En dónde estará Germán
(bis)

En dónde estará el lucero, ay el lucero
que lo alumbra donde va
Sus versos donde estarán
se irían por el horizonte
volarían de monte a monte
o estarán en Los Banquitos

o se  irían con Juan Primito
por las sabanas del norte
(bis)

Dónde está Germán Primero
por que no pruebas fortuna
(bis)
y demuestras con tu pluma, ay con tu pluma
lo de tu sol de coplero
yo le digo al mundo entero
que si tus versos se van
las garzas no volarán 
a orillas del Portuguesa

Hablaré con tu franqueza
Estero de Camaguán
(bis)

Fleitas Beroes te invito
a que recorras conmigo
(bis)
aquel cielo azul testigo, azul testigo
del sueño de Juan Solito
donde quedó el arbolito y aquella noche de luna
en que contento cantabas
tus lagunas de Petare
volvamos a los palmares
vuelve a probar tu fortuna

Dónde estará el cornetín
(bis)
En dónde están los tesoros, ay los tesoros
por que no suena el clarín
por los caminos sin fin
de tu poesía llanera
que probó la inmensa era
que cabalga mano a mano

Entre tu voz y mi llano
vive la copla viajera
(bis)






Bongos y Canoas - Julio César Sánchez Olivo (2/3)

Nos contaba Don Julio César Sánchez Olivo sus "Recuerdos del Apure Viejo" en su programa radial a través de la emisora La Voz de Apure:

“Es bueno que sepan que de aquí, de San Fernando, a Guasdualito, el viaje en bongo remontando el Apure, era de treinta días. De aquí al Amparo se gastaba el mismo tiempo, pero el viaje era por el Río Arauca. A Calabozo se iba por el río Guárico, que ustedes lo ven hoy casi seco, no navegable.


 
La tripulación de un bongo la integraba el patrón – o timonel- y los marineros. Estos que se llaman marineros, son los hombres que agua arriba por el río, impulsan la embarcación con palancas de madera, que son varas de algo mas de cuatro metros de largo, con una horqueta en una punta que fijaban en el barranco o en una rama de árbol y el otro extremo se lo apoyaban en el pecho y así recorrían el bongo de proa a popa, que en la práctica, era pasarse ese bongo por debajo de sus pies en la marcha puesto que, como ya digo, la palanca estaba apoyada en un lugar fijo del barranco. El número de marineros o bogas- como también se le llamaba- era de acuerdo con la capacidad del bongo. Había bongos de hasta seis bogas, que agua arriba iban, como ya dije, impulsando al bongo con las palancas y la marcha era por la costa de los ríos; pero al navegar en sentido contrario, o sea aguas abajo, la navegación era por el centro de los ríos, con el mismo número de marineros o bogas, pero el impulso se daba a la embarcación con remos”.

Tipos de bongos
Había bongos con toldilla y sin ella. La toldilla “cubría la parte central del bongo como techo o protección de tablas. Los bongos sin toldilla eran los llamados de “pillote”, en los cuales la carga se cubría con una lona y se amarraba con un mecate llamado “trinca”. Los marineros al cargar un bongo “pillote” procuraban colocar bultos apropiados para poder pisar al caminar por encima de ellos y así no quebrar las cajas expuestas a romperse por la fragilidad de ellas.”

Los bongos tenían una zona llamada piso como de tres metros, cubierta con tablas a nivel de las bordas, de la proa hacia atrás, cerca de donde comenzaba la “toldilla” o el “pillote”. Los habitantes de las costas de los ríos podían conocer, por el sonido de los pasos de los marineros que se oían desde una distancia de hasta  cinco kilómetros, si el bongo era de toldilla o pillote: cuando era de toldilla se podía apreciar el sonido de los pasos sobre el piso, luego el salto de aquí a la toldilla y el cambio del sonido de estos pasos sobre ella, mientras que si el bongo era de pillote solo se escuchaban unos pocos pasos” pues los que se daban sobre el mismo, no se escuchaban”. Decía el poeta que el agua funge como vehículo transmisor del sonido de los pasos y por ello se escuchaban a gran distancia.

También había bongos “carroza” que era una especie de techo de paja arqueado sobre el bongo, que se afianzaba en las bordas de la embarcación con bejucos gruesos.

Cuenta el maestro que era un acontecimiento cuando llegaban bongos a aquellas soledades, porque llegaba cargado de noticias, aunque fueran viejas.

Después de varios días de marcha y al acercarse a algún lugar habitado a las seis de la tarde, sin haber tenido mas descanso en ese día que unas dos horas mientras comía, el llanero siempre se mostraba de buen humor y lanzaba el grito característico como un aviso de que se acercaba a ese lugar, que era un grito largo y algo así como campaneado. Posiblemente allí nació este refrán "A VISTA DE PUERTO NO HAY MARINERO CANSAO

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20 de junio de 2011

El Origen de Nuestra Tonada

Ya hemos hablado un poco de la Tonada, sin embargo, queremos compartir el estudio sobre este tema, del Musicólogo Rafael Salazar, incluido en su obra Venezuela, Caribe y Música, publicado por PDVSA, Tradiciones Caraqueñas y  FUNDALARES, en Septiembre de 2003:

" De los antiguos cantos de al hida –ye hedia, ye hedia, ye yeda, ye yeda- lanzados al viento por los camelleros beduinos para vencer la soledad y obtener la protección de Alá en la transhumancia de los desiertos, nos viene los aires melismáticos llaneros del arreo y del ordeño, mejor conocidas como Tonadas.

Estos cantos traídos por los cabestreros andaluces extremeños y murcianos, fueron heredados de los pastores árabes provenientes del Magreb, quienes le imprimieron a su vez el carácter melismático a los cantos de recolección de aceitunas, de naranjas y de otros frutos.

Acá en nuestro llano, se enraizaron con el pentatonismo nasalizado de los guahibos, la etnia apureña del Arauca común a Colombia, para crear una canción dulce y viril basada en la copla hispana, que no sólo le sirve de guía a la vacada, sino que fecunda el horizonte con su grito de libertad.

…!Ajila, ajila, novillo
Con la voz del cabetreeeero
Que muy pronto llegaremos
A las puertas del potrero
Ay oooooh!

Y en la comunión íntima de la faena, el ordenador en la madrugada le canta a la vaquita, amorosas coplas dulces precedidas de las llamadas “a capella” que identifican cada bestia, para que una por una vayan solitas al corral de ordeño y fluya luego la leche fresca.

En el andar del tiempo, la tonada dejó el estero y su lejanía y conquistó Caracas por los años treinta del siglo XX. Ya en la capital, justo con el surgimiento de la radio,  compositores populares como José Reyna y Eduardo Serrano crearon bellísimas cantas llamadas por ellos coplas, que respondían al aire musical de la tonada como introducción temática libre para el lucimiento del coplero y seguida del desarrollo del joropo recio.

Allí nos quedan, en el acopio musical caraqueño las tonadas-joropo “Por el camino” de José Reyna, y los temas “La Vaca” y “Arpa” de Eduardo Serrano, todos de gran aceptación popular.

Pero va a ser Simón Díaz quien a partir de 1965 impone en la capital, a través de la radio y de los discos de acetato, el gusto por la tonada, acompañada de un cuatro solitario de rasgueo tenue simulando el paso del caballo en su trote natural. “Sabana”, “La tonada del cabestrero”, “Tonada de luna llena”, “Clavelito colorado” y muchas otras cunden por doquier, perfumando de bella poesía y de música raigal el campo infinito de la creación popular.

Hoy la tonada, en manso de nuestros compositores contemporáneos, de formación colectiva o de escuela, es un remanso de buena música y de fe por nuestro destino artístico y musical.

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19 de junio de 2011

Y un día, amaneció toda verde.....

 La "Entrada de Aguas", constituye por sí misma un curioso fenómeno. Siendo un período previo al invierno, en el que la tierra empieza a recibir el vital líquido para reverdecer, pudiera entenderse que esas primeras lluvias son leves. Sin embargo no es así. Se dan en este período grandes aguaceros que realmente desconciertan.


Este artículo debimos ubicarlo en el mes de mayo, sin embargo, como ya hemos dicho anteriormente, los períodos estacionales del llano no obedecen a un patrón estricto. En Semana Santa del presente año, temporada usual de "pleno verano" pude presenciar, por los lados de Guayabal, la fuerza y potencia de una tormenta eléctrica, después de un día de agobiante sol. Tormenta intimidante donde el cielo vespertino se ennegreció y se llenó de luces en forma de relámpagos casi contínuos y extensísimos rayos que dibujaban su  zigzagueante descarga horizontalmente a lo ancho del cielo. La gruesa cortina de agua que caía impedía totalmente la visibilidad y el ruido ensordecedor de los constantes truenos estremecían la tarde....
Ese suceso me permitió experimentar el pasaje que en Cantaclaro, Don Rómulo Gallegos describe precisamente en el capítulo denominado La Entrada de Aguas:

"La anunció el canto del carrao antes del alba y sobrevino al anochecer, con el formidable aparato de las tormentas llaneras.
Pero aquel año la electricidad acumulada en la atmósfera era enorme y su brusca descarga pronto alcanzó la grandiosidad de un cataclismo.
Sobrecogía el ánimo la visión de la llanura iluminada por aquel fulgor magnífico, un solo relámágo de cien rayos contínuos, bajo el fragor tremento del trueno sin fin que la estremecía de horizonte a horizonte
Gemían los árboles sacudidos por el viento, desgajábase el aguacero tropical  en mangas sucesivas, cada vez mas recias y copiosas, con estruendo de innumerables rebaños al galope, zigzagueaba el rayo por toda la inmensidad del cielo, cual descomunal cabellera flamígera que demelenase el huracán y muchos se hundían en la tierra, ya tan cerca de la casa de El Aposento, que a ella llegaban juntos trueno y relámpago, ensordecedor y deslumbrante"

....Cuando escampara, ya habrían empezado a formarse los esteros y poco faltaría  para que toda la sabana reverdeciese a un tiempo. Porque en el llano, la naturaleza lo hace todo a saltos"    Cantaclaro


Y ese desenlace, también lo pude apreciar: cuando al día anterior se veían los efectos de la sequía, al día siguiente, ya en la carretera hacia Camaguán, habían empezado a florecer los lirios, en un suelo todavía desnudo.
Este reverdecer instantáneo, ha quedado plasmado en poemas, canciones y obras literarias. En Doña Bárbara, Don Rómulo Gallegos nos dice:

"En efecto, al día siguiente, después de una calma sofocante, empezó a soplar el desagradable viento que baja del alto llano barinés, anuncio seguro de la entrada de aguas. Cambió el relámpago, se oyó el mugido del trueno hacia el Bajo Apure y pronto empezaron a verse plumas de aguaceros lejanos que corrían por la sabana, allá hacia el Cunaviche, donde se iban condensando y convirtiendo en chubascos acompañados de violentas tempestades. Nubarrones plomizos cubrían de un momento a otro todo el cielo, un viento huracanado los abatía sobre la sabana, se desgajaba entre ellos el árbol del rayo con un continuado estruendo ensordecedor y en obra de instantes, toda la sabana se llenaba de charcas.
Y un día amaneció toda verde. Doña Bárbara

"Y un día amaneció toda verde" ¡Cuanta profundidad y belleza hay en esa sencilla oración que es capaz de recoger la magnificencia del reverdecer del llano!

El poeta José Natalio Estrada, también encontró bellas palabras para reflejar ese  maravilloso fenómeno, en su poema María del Llano:


Sortilegios de una tarde:
el camino de su casa
con su deambular incierto,
se me anocheció desierto,
se me amaneció sabana

Estar entre el Masparro y la Yuca

"Perseguidas las tropas federales muy de cerca por los oligarcas, las primeras tuvieron que emprender una marcha precipitada para lograr un sitio estratégico y así defenderse del adversario. Pero al llegar a un punto, entre El Masparro y La Yuca (ríos del Estado Barinas), los corianos, al mando del general Ezequiel Zamora, se encontraron con que dichos ríos estaban crecidos. Sin embargo, Zamora dio la orden de atravesarlos porque el enemigo estaba encima. Muchos de los federales murieron ahogados y, debido al gran desastre que allí se produjo, tal acontecimiento ha dado origen a la frase "  Estar entre El Masparro y La Yuca", que se interpreta como "  Encontrarse frente a un peligro inevitable".

Dulce de Ciruela de Huesito

 Esta deliciosa ciruela criolla, fragante y de sabor donde se combina a la perfección lo dulce y lo salado,  se da en forma abundante en el verano y constituye un postre típico de Semana Santa, acompañado con Arroz con Leche. El procedimiento es el siguiente:

1 kg de ciruelas pintonas, 2 tazas de azucar, 1 taza de agua, 1 litro de agua adicional.
Se lavan muy bien las ciruelas, se les retira el tallito y se montan con el litro de agua al fuego, se hierven hasta que se puedan retirar facilmente las semillas. Se retiran del fuego, se cuelan y se dejan enfriar. Se separan las semillas de la pulpa haciendo presión. Las semillas se reservan en un recipiente y luego se les saca el jugo que les haya quedado y se agrega a la pulpa, colocada ya en una olla con la taza de agua que  la cubra . es importante mencionar que dicha pulpa contiene también la piel de la ciruela.  Se agrega el azúcar y se monta a fuego lento, hasta que el almibar de punto, cuidando que queden sin deshacerse.

El pescado: Coporo y Caribe


El Coporo es un pez de carne amarilla y mucho sabor. Generalmente se consume frito, para lo cual, se hacen algunas recomendaciones en la Gastronomia Apureña de Carmen Beatriz de Estrada:


"Se lava el coporo y se le pone limón para que afloje la escamita y se raspa con un cuchillo. Si la escama está muy pegada, se coloca en un envase con agua al cual se le ha exprimido limón, para que ablanden.
Posteriormente se le hacen cortes diagonales muy cercanos unos de otros para cortar las espinas. Posteriormente se frie en aceite o manteca caliente, hasta que doren".

Caribe Salado
El caribe, es un pez muy agresivo y voraz que habita en nuestros rios llaneros. Existen varias especies y su consumo es muy apreciado. No he tenido la oportunidad de consumirlo, sin embargo, recurriendo nuevamente a la Gastronomia Apureña , tenemos como receta la siguiente:

"El caribe se limpia muy bien, retirando las escamas y las visceras. Se lava de nuevo y se envuelve entero en harina de maiz, se frie en aceite abien caliente. Debe quedar crujiente."
Siendo un pez tan abundante, puede conseguirse en varias formas, como son: fresco, salado y en harina. Con respecto a ésta última, se obtiene luego de un proceso de desecación y posterior molido, cuyo resultado es un polvillo al que se le atribuyen propiedades afrodisíacas. Los llaneros usan la Harina de Caribe en sopas y jugos.
En el caserío La Negra, se consiguen estos productos en  abundancia.
Caserío La Negra, Edo Guárico, Vía San Fernando
Finalmente y como ilustración a la "voracidad" del caribe, les invito a ver este video casero, muy corto, filmado a orillas del río Apure. Un trabajador de los restaurantes situados al margen del río, les tiraba trozos de carne o pescado:




DESEAS CONOCER ALGO MAS SOBRE ESTOS PECES?

18 de junio de 2011

El Coporo


(Ecured)

COPORO
(Prochilodus mariae)
Especie de tamaño mediano, puede llegar a 50 cm de longitud total. Cuerpo fusiforme ligeramente comprimido, cubierto de escamas ctenoideas en los adultos y cicloideas en los juveniles. Abdomen redondeado, región postventral no aquillada. Boca anterior protusible, los labios tienen dientes pequeños y redondeados a lo largo de sus márgenes externos. La coloración base es plateada a grisácea, el dorso está cruzado por varias barras verticales que son mas obvias en la región anterior. Lateralmente tiene líneas en forma de zigzag, el abdomen es blanco, las aletas dorsal y caudal tienen puntos que simulan líneas verticales onduladas. Ejemplares jóvenes o muy viejos frecuentemente no presentan este patrón de color y son completamente plateados.

Es una especie migratoria, por lo tanto se encuentra en diversos hábitats de montaña, piedemonte y llanos. en  ríos, caños, áreas inundadas y lagos de Venezuela. Durante el periodo de lluvias se encuentran en las sabanas inundadas y cuerpos de agua con poca o ninguna corriente, al comienzo de la sequía, migra hacia piedemonte y montañas andinas, donde permanecen hasta el retorno de la época lluviosa. En las montañas se les puede encontrar en quebradas con muy poca agua. La alimentación es detritívora, se alimenta de algas, protozoarios, bacterias y plancton del lodo y detritus. Tienen un evento reproductivo anual, al comienzo de las lluvias, la fecundidad es alta entre 300.000 y 1.000.000 huevos por hembra.

Es una de las especies más importante en pesquería comercial. Este pez, en el río Orinoco, es la especie más importante en los desembarques, representando cerca del 15% del total de ellos.

Fuente Consultada:Atlas Peces de Agua Dulce de Venezuela-Fonacit

Este pez, apreciado por el llanero, es mencionado tambíén en canciones, en imágenes de abundancia:

No me voy de San Fernando
ni por un talego de oro
mientras hayan en sus ríos
ribazones de coporo
Corrío Apureño
Angel Custodio Loyola
Mira triste tu remanso
donde descansa la raya
donde burbujea el coporo
como esperando tarraya
Canoero del Río Meta
El Carrao de Palmarito




Cantos de Trabajo del Pueblo Venezolano

Imagen Ricardo Razetti.
Cantos de Trabajo del Pueblo Venezolano, es el nombre que Luis Felipe Ramón y Rivera, puso a un estudio publicado por la Fundación Eugenio Mendoza en 1955, realizado a los distintos cantos que entona el trabajador de campo de nuestro país, mientras desarrolla su faena.

Inicialmente pensé incluir solamente información sobre los Cantos de Arreo, de Trapiche y de Ordeño, como los mas representativos del llano venezolano, pero posteriormente, consideré que siendo todos hermosos y siendo todos producto del folclore venezolano, podríamos incluir a modo de información general los otros cantos de trabajo que incluye el autor en su obra, tales como Cantos de Pilón, de Lavanderas y de Cafetería, algunos de ellos  solo quedan en el recuerdo de nuestros mayores.

Hay definitivamente poesía en los cantos de trabajo, pues en esas coplas octosílabas, manifestación natural del canto del Venezolano, se vuelca el sentimiento del hombre humilde, bien sea hacia la mujer, el paisaje, la tierra o los animales. Estos cantos generalmente no tienen un orden establecido, las estrofas van aflorando a la voz de trabajador en la medida que van llegando a su memoria, por lo tanto, el canto puede ser tan largo como  el llanero quiera o necesite.

 Estos cantos reflejan la influencia de las distintas culturas que se mezclaron para constituir ése ser único que es el venezolano. Por ello en los cantos de trabajos, podemos sentir algo de España y Andalucía, de Africa y de nuestros propios indígenas.

Sin duda, el llano venezolano es fuente de muchos cantos de trabajo, interesantes por demás, pues como dijo Don Rómulo Gallegos en Doña Bárbara, "el llanero nunca trabaja en silencio. Si no grita,   canta," o silba, añadiría yo, como decía el poeta Arvelo "Con el silbo y la tonada", significando que el llanero no calla, expresa con su voz su autenticidad, su origen, su orgullo y altivez.

Allí, el peón que ordeña, que conduce el ganado o el simple veguero, “son protagonistas de una vida difícil que tiene en el canto y en el amor, los únicos escapes de posible espiritualidad. Por eso van siempre juntos la copla amorosa con la melodía que lo mismo puede ser para amansar los animales, como para armar bullicio en la ocasión de un joropo”. Luis Felipe Ramón y Rivera

Entre los principales cantos de trabajo del llanero, están el Canto de Arreo, el Canto de Ordeño, y en el llano antiguo, el canto de trapiche. Los dos primeros se manifiestan a través de la "Tonada".