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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

12 de junio de 2010

Rosalinda - Ernesto Luis Rodriguez

La mujer llanera, es motivo de inspiración de muchos poetas y compositores. Rosalinda, es un poema muy autóctono, de gran fama y emblema de nuestro llano y folklore. Está lleno de símbolos, al entrar en la magia de sus versos. Los elementos inseparables en la vida del llanero son su caballo, su  sombrero, su cobija y su mujer. Es fácil percibir la tensión y emoción de ese momento cuando el llanero habiendo perdido tres de sus bienes mas preciados, lanza al ruedo lo único relevante que le queda, y "el dado en la noche linda, le devolvió sus corotos"

Me voy con la tarde linda
recordando a la mulata.
Un soplo de brisa ingrata
de la copla se me guinda...

Se llamaba Rosalinda!...
Un romance del jagüey,
que en este llano sin ley
se prendó de mis corríos,
y entre amores y amoríos
me la robé de un caney.

Tenía los senos bonitos
como las rosas abiertas;
su voz en las cosas yertas
fue como el sol de los mitos.

Era apretada de gritos
cuando la tuve al encuentro;
pulpa de amor era el centro
de sus pupilas saltonas,
como las frutas pintonas
que dicen mucho por dentro.

Vino un joropo llanero,
se puso lindo el caney.
Yo jugué mi araguaney,
mi cobija y mi sombrero;
perdí todo mi dinero
-me quedé sin un centavo-,
y para sacarme el clavo
con los nervios amargados,
en la ley de un par de dados
se la jugué a un indio bravo.

Se amontonaron los peones
para ver quién la ganaba;
cada fibra me saltaba
de los soleados pulmones;
se ovillaron mis canciones
en los silencios ignotos,
y dije entre sueños rotos:
"voy jugando a Rosalinda",
y el dado en la noche linda
me devolvió mis corotos!...

ARTISTA RELACIONADO: ERNESTO LUIS RODRIGUEZ




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