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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

9 de diciembre de 2010

El Pájaro Llamado

Continuando con la información sobre esta pieza tradicional de la que derivó el Pajarillo que  hoy conocemos, colocaremos a continuación una fracción del que coloca Germán Fleitas Beroes como ejemplo, en su libro Cien Coplas:

El arpista  y el cuatrista deben conocer muy bien la melodía para que luzca hermosa la revuelta. (supongamos que son cuatro personas que lo van a cantar)"

(S)- quiebro de la voz-

¡Pajarillo,pajarillo,
que vives en la ribera
por qué no cantas ahora
que viene la primavera;
el domingo en la parranda
me dieron dos puñaladas:
-se me clavaron tus ojos
en una larga mirada-
y quiero corresponderte
con una copla inspirada
que no te la canto ahora
porque andas recién casada...!
¡Pajarillo, pajarillo!

(S)-quiebro de la voz-

¡Pajarillo, pajarillo
que vives en la ribera
relente no me resfría
ni resolana me quema,
toda muchacha bonita
tiene que estar bien cuidada
porque el hombre cuando ataca
es como lanza tirada
como padrote, con toro,
que le ronda la vacada
como potro correlón
que no lo paran con nada!
¡Pajarillo, pajarillo!

 (S) - quiebro de la voz-

¡Pajarillo, pajarillo,
que vives en la ribera
si vas a Guardatinajas
me le dices a Moncada
que el caballo rucio - moro
se murió de una cornada,
que no me vaya a decir
que el bicho no vale nada
porque somos los pilares
de una amistad comprobada!
¡Vergüenza la que uno siente
cuando la bestia es prestada!
¡Pajarillo, pajarillo!

(S) - quiebro de la voz

¡Pajarillo, pajarillo,
que vives en la ribera
vuela vuela pajarillo
que viene la tolvanera;
si chocas por Guayabal
infórmale a mi cuñada
que estamos todos tranquilos
que aquí no ha pasado nada,
que mande a matar mañana
una novilla cebada
que su hermana Margarita
quiere comer carne asada!
¡Pajarillo, pajarillo!




¡Y los lebrunos del día me volvieron a sorprender en una parranda oyendo cantar "EL PAJARO LLAMADO""

Sería maravilloso conseguir un audio de esta pieza, para disfrutarla, aprender de ella y escuchar como suena el "quiebro de la voz", pero por lo que dice el Poeta en su explicacion, será difícil de obtener.

 ENTRADAS RELACIONADAS: ELORIGEN DEL PAJARILLO

7 de diciembre de 2010

El Coplero

En el Llano Venezolano, ser coplero es sinónimo de improvisador en el canto recio. Un contrapunteo, es realizado, por ejemplo, por copleros.
El coplero improvisa coplas y romances, tiene la agilidad para estructurar sus versos en cualquier situación y con cualquier tema, y lanzarlos al aire acompañado de los golpes mas recios y acelerados del joropo.
Quien canta pasajes y tonadas, también tiene capacidad para crear versos, sin embargo por el tipo de música que interpretan, no son denominados copleros, sino cantantes.
No obstante, un coplero puede interpretar pasajes o tonadas sin perder su condición de coplero, es decir, un coplero puede ser igualmente cantante, como por ejemplo Reynaldo Armas.
En conclusión, el cantante llanero puede ser cantante y coplero , o solo cantante.
En el historial del coplerío venezolano se han destacado los siguientes copleros: José Romero Bello, Ramón Castillo, Juan de los Santos Contreras (El Carrao de Palmarito), Francisco Montoya, Nelson Morales, Agustín Díaz, José Alí Nieves y Vidal Colmenares, entre otros.

Tomado de la Enciclopedia de la Música Popular en Venezuela. Y opiniones de nuestros colaboradores, Daniel Rojas Perfecto, Eduardo Matos y Luis Espinoza.

El Carrao y su Leyenda


Encontramos esta hermosa leyenda en el libro María del Llano, de José Natalio Estrada, escrita de la pluma de Julio Cèsar Sanchez Olivo:

Dice una leyenda que refieren los  peones vaqueros del Cajón de Arauca, que existieron dos grandes amigos en aquella región, llamados Carrao y Mayalito. el primero, muy buen jinete, aficionado a las parrandas y, si no pendenciero, no eludía los lances personales en ninguno de los cuales había salido perdedor.

Todas sus aventuras eran nocturnas: al oscurecer, se montaba en su caballo y desaparecía por los caminos del llano, regresando a la casa en la madrugada o cuando el día venía despuntando. El segundo, osea, Mayalito, era de un temperamento totalmente contrario al de Carrao: comedido, juicioso, ordenado y dedicado exclusivamente al trabajo y a las obligaciones familiares. De allí el que continuamente se la pasara aconsejando a Carrao y reprochándole su conducta, aunque en el fondo admiraba la resolución, el coraje y las ocurrencias de su amigo, a quien profesaba gran afecto.

Una noche de invierno, lluviosa y tempestuosa, Carrao como de costumbre, ensilló su caballo, y desoyendo como siempre los prudentes consejos de Mayalito, sonriente saló sobre él y con una copla en los labios desapareció al pasitrote en la oscuridad de la sabana.

Eso lo había hecho infinidad de veces a pesar de las advertencias de Mayalito. Pero esta vez pasó la noche, llegó el día y Carrao no regresó. Mayalito seguro de que a su amigo algo grave le había ocurrido, se dió a la tarea de buscarlo de inmediato y después de varios días con sus noches de recorrer incesantemente las sabanas,  solamente encontró las charnelas del freno del caballo de Carrao, las cuales llevó consigo  de entonces en adelante. Mayalito no desmayó y continuó la búsqueda, prefiriendo para ello las negras y tormentosas noches de invierno como aquella cuando Carrao partió para no regresar.

Pasaban los meses, los años y Mayalito seguía con el mismo interés del primer día buscando al querido amigo..... Hasta que desapareció él también. Pero al no regresar Mayalito, apareció por primera vez en las sabanas apureñas un ave de color oscuro que al volar produce un ruido metálico con las alas y en las noches de invierno canta constantemente y su canto dice: "carrao! carrao! carrao!"

A nadie le quedó duda desde entonces, de que Mayalito se había transformado en aquella ave, a la cual se le ha dado el nombre onomatopéyico de carrao; pero el llanero conocedor de la leyenda exclama al oirla cantar: "Ese no es Carrao; ése es Mayalito que se volvió pájaro para seguir buscando a su amigo Carrao. Oiganlo: es la misma voz de Mayalito cuando lo llamaba a gritos a media noche buscándolo por las sabanas. Y si no quieren creer, escúchenle el sonido de las charnelas del freno cuando vuela: las carga todavía como recuerdo"

Esta leyenda simboliza la firme e inquebrantable lealtad del hombre llanero en la amistad, que en ella llega hasta el sacrificio.  Julio César Sánchez Olivo

Charnela: Secciòn de cadena de hierro niquelado que une al freno con la rienda. Carrao: ave zancuda de patas largas y finas, que habita en las zonas fangosas, en las lagunas o pequeños caños, con poco nivel de agua. Su plumaje es marrón oscuro jaspeado.En el llano se dice que el Carrao canta incansablemente para pedir lluvia cuando hay verano, también para pedir que cese la lluvia cuando hay invierno.

El Pájaro Llamado, origen del Pajarillo - Germán Fleitas Beroes

S.O.S, titula el poeta Fleitas Beroes un escrito presente en su libro Cien Coplas (redondillas y otros versos), donde aporta información  muy valiosa sobre el origen de nuestro famoso "Pajarillo"
Siento especial interés en buscar el origen de las cosas llaneras, por ser  una manera de adentrarnos en nuestras raíces, que poco a poco se van perdiendo. 
Colocaremos, pues, el artículo completo, que es de por sí, un documento histórico de relevancia:

"   Los llaneros tenemos dos himnos. El Himno Nacional, y un joropo extraordinario, que se llamó, se llama, y siempre se llamará:EL PAJARO.

En el mundo del disco le dicen:PAJARILLO. La confusión de los nombres se debe a lo siguiente: los copleros del llano cantaron hasta hace unos cuarenta años, una variedad de ese joropo, denominado: PAJARO LLAMADO. Algo bellísimo, pero de difícil interpretación, porque se necesita tener una voz bien timbrada, educada desde la niñez en el canto de arreo, que es donde mejor se aprende a quebrarla.

¡A un PAJARO LLAMADO no le entra todo el mundo! Palabras que le oí a un cantador de mi pueblo, que sacaba el cuerpo cuando lo invitaban a contrapuntear esa clase de PAJARO.

¿Cómo se canta? Una vez de acuerdo los hombres: tres, cuatro, o más, el primero levanta la voz y la va bajando en forma de (S) y dice:
"  Pajarillo, pajarillo,
que vives en la ribera
por qué no cantas ahora
que viene la primavera"

Y sigue improvisando con la misma rima, o cambiándose para otra, hasta terminar diciendo: "  pajarillo pajarillo".   El siguiente hace lo mismo, siempre adornándose con el quiebro de voz y repitiendo la misma copla, o al menos los dos primeros versos: " pajarillo pajarillo que vives en la ribera", y continuando con la rima que fijó el primer cantador, y así sucesivamente hasta terminar, cuando menos, media hora después.

El origen de la copla que sirve de punto de partida está plenamente identificado:  los venezolanos no usamos los diminutivos "   ico"    "  illo".   Decimos simplemente pajarito, perrito, etc.

¿Quien compuso este joropo? ¿Quien escribió esta linda copla? Es algo que al correr de los siglos nadie ha podido saber. A lo mejor fue la misma persona que compuso el SEIS, género musical llanero, que al igual que EL PAJARO, encuadra a la perfeccion en las seis cuerdas de la guitarra..... aquél en tono mayor y éste en tono menor. ¿Casualidades?

Los hombres que cantaban El PAJARO LLAMADO, o murieron, o estan arrinconados por la vejez en esos pueblos tristes de mi tierra: Camaguán, Guayabal, Guachara, La Unión de Barinas, El Baúl, Guanarito, Mantecal....¡o quien sabe donde más!!

Yo espero la resurrección de este lindo joropo. Tengo fe en la juventud folklorica de los llanos" (subrayado nuestro)

Cien Coplas (redondillas y otros versos), fue publicado en 1979 y en esta obra, el autor nos pasea por los diferentes tipos y estilos de estrofas, haciendo especial énfasis en las distintas formas de las coplas llaneras, dando breve explicación sobre cómo construirlas. Es un valioso documento, enviado a nuestras manos por la familia Fleitas y en él podemos apreciar la inspiración de un llanero, caracterizada por la galantería, el humor y el amor a las cosas de la sabana.

 ENTRADA RELACIONADA: EL PAJARO LLAMADO

5 de diciembre de 2010

Las tres versiones de Florentino y el Diablo.

El Poeta Arvelo en 1969
 Ha llegado a mis manos, un verdadero tesoro: Un ejemplar de una edición de Florentino y el Diablo, realizada por Vitrales Editorial, en Caracas, 1985, contentiva de las tres versiones del poema (1940, 1950 y 1957), y complementada con unos anexos muy importantes que más adelante compartiremos con los lectores de este Blog.

Se edita después que en 1982, los hijos del Poeta, Alberto y Mariela Arvelo Ramos, con el apoyo del Banco Industrial de Venezuela, consolidaron la misma recopilación que por ser una edición especial, no se llevó a las librerías, quedando sólo para el acceso de un reducido número de personas.

La posibilidad de comparar las tres versiones es maravillosa, pues permite imaginar la lucha y la pasión del autor por sus personajes, en búsqueda de la perfección de su obra, limando las pequeñas aristas, imperceptibles para los lectores, pero desagradablemente visibles para él, hasta el punto de invertir 30 años de su vida en lograr su versión final. Así como los grandes pintores y escultores, hacen varias pruebas antes de lograr el trabajo que han creado en su mente, siendo cada una por sí mismas, verdaderas obras de arte, Alberto Arvelo Torrealba trabajó su poema, enriqueciéndolo, adosándole unos versos y eliminando otros, atendiendo los llamados de sus personajes, ahondando en los paisajes, expresiones, flora, fauna, estaciones,etc., para describir el Llano en toda su magnificencia, en toda su crudeza, en toda su naturaleza, hasta alcanzar esta obra que es orgullo de nuestro país.

En la carta escrita por el poeta a su amigo Antonio Estévez, después de asistir a la presentación de “La Cantata Criolla” (cuyo texto completo incluiremos en una posterior entrada), expresa sobre la música: “como una clarinada, como un alerta de gallos madrugueros, reactivó el espíritu combativo de mis personajes. Y sucedió lo que tenía que suceder: en la nueva planificación de la obra de los copleros rivales, en contumacia casi anárquica, se prevalieron de mi entusiasmo, para desbocarse en el desahogo ilimitado de sus argumentos reprimidos”

Ilustracion Alberto Arvelo Mendoza
Un hecho curioso y para mí de gran relevancia es que  la obra de Arvelo y “el Cantaclaro de Gallegos, fueron elaboradas simultáneamente, y que los escritores – amigos y compañeros –leían a veces, en grupos restringidos, sus trabajos inéditos. Y sabemos que Arvelo, después de escuchar en la voz de Gallegos el primer capítulo de Cantaclaro, abandonó su proyecto original de tratar el tema en prosa, Manifestó que “después de escuchar lo que está haciendo Gallegos, lo que tengo pensado debe ser escrito en verso”(según tradición oral de su hijo Alberto). Asumió así el camino definitivo del duelo octosilábico” Introducción de Florentino y el Diablo (tres versiones)

4 de diciembre de 2010

La Copla - Entrada 2/2

Continuaremos desarrollando el análisis realizado por el Profesor Daniel Rojas Perfecto, esta vez, haciendo breve reseña de las formas en que pueden estructurarse las coplas:
“Hay cuatro formas de estructurar una copla:
 Afirmación en el primer verso: Es cuando la premisa del primer verso se complementa en los tres versos siguientes:
               Razones para llorar                  
             Fueron los destellos tristes                 
                                            De aquella tarde nublada                                                
Que de mi lado partiste 


La idea de los dos primeros versos se complementa en el tercero y cuarto:

Arbolito sabanero
Yo te vengo a preguntar
Si cuando ella se me fue
Tu me la viste pasar.


Cuando la premisa expresada en los dos versos iniciales se contradicen en los versos siguientes: 

Yo no como mango verde
Porque me pela la boca;
Yo lo como madurito
Porque así es que me provoca.


Cuando la idea expresada en los dos primeros versos guarda poca relación con los dos versos siguientes.
Los luceros en el pozo
La luna en el morichal,
Boquita de caña dulce
Quien te pudiera besar


…”Debemos resaltar que en la creación poética de la copla inciden diversos tipos de elementos propios del quehacer humano; de manera que cada creación poética de esta breve pero expresiva estrofa tendrá relación con el estado anímico, el medio ambiente, los usos y costumbres, la concepción filosófica del hombre, las vivencias, etc., de modo que cada creador culto o popular expresará su sentir de acuerdo a estos variados factores que se verán plasmados en su creación, llámese ordeñador, pescador, becerrero, artesano, bohemio o enamorado.”
Daniel Rojas Perfecto

ENTRADAS RELACIONADAS: LA COPLA 1/2 
 

Florentino y el Diablo - Alberto Arvelo Torrealba-

El Poeta en 1940
“De esos arcanos de espejismo y lejura provienen mandinga, “el cantador sombrío”, y Florentino, “el coplero errante”- apenas parecido al que imaginó Gallegos. Sus orígenes se pierden en el subsuelo del hombre. Ambos personifican aquella antigua lucha del bien y el mal que no deja de asediar su conducta en el mundo, su necesidad de trocar lo imaginario fantástico de los mitos y las religiones en personas o en presencias del común. El enfrentamiento del hombre y el diablo ocurre en las enormes soledades - las del desierto y las estepas, las de la tiniebla de la Edad Media - y no es este espacio para recitar su largo y copioso testimonio.
Alberto Arvelo Torrealba los reúne en la llanura barinesa justo cuando la búsqueda de su escritura y motivación había alcanzado su mejor logro en Glosas del Cancionero. La reyerta cantada que es -para decirlo con las palabras del prólogo que escribiera Angel Eduardo Acevedo en su Antología Regional donde reúne lo que a su juicio estima momento señero de la obra del poeta - “nuestro verdadero y único monumento artístico en verso, nacional y regional” (subrayado nuestro) no solo subyuga por la estupenda controversia - al compás del octosílabo - que entretienen la criatura de la sombra y el hombre llanero, aquel para arrebatarle el alma y éste para sustraerse a su determinación porque ( …) hállanse en sus estancias momentos en los que el temario del poema queda a merced del encantamiento de sus imágenes y del alcance del menudo metafísico y hasta borgiano, tallado en la perfección del poema puro” Luis Alberto Crespo


Arvelo escogió el mito de Florentino y el Diablo para convertirlo en romance propio. Mas de 30 años invirtió el poeta en revisar y modificar su obra. Consecuencia de esto se lograron tres versiones principales: la primera, en 1940 con 280 versos y la segunda en 1950 con 460 versos, formaron parte de Glosas al Cancionero, con nombres distintos: “El Reto” y “La Porfía”. La tercera, “Florentino y el Diablo” con 1500 versos, fue publicada en 1957”.

Recogió la historia del mito de la tradición oral. A Florentino y al Diablo los trataba como a seres vivientes, los juzgaba, los unificaba en un común amor a la belleza y con ellos ejercitaba su humor.
En carta a Antonio Estévez (Acarigua, 6-12-61), le confesó lo acosado que se sentía por los dos para que siguiera la porfía, pero, afirma, no lo iban a lograr. El mas interesado el diablo “porque no se conformaba con haber perdido la batalla”, pues: “sé que el jinete del trote sombrío anda diciendo por los hatos de Barinas que pedirá la nulidad del poema porque en su último canto hubo milagro, patentizado en adelanto fraudulento de la aurora”

El poeta confesaba su preferencia por el Diablo, a quien creía: “más hondo, más poético, mas músico, mas humano en las resonancias de la tragedia y la amargura”; mientras que Florentino le parecía “mas fresco de lirismo, mas ágil de epigrama, más sabio de imagen pechera, más brujo de rasgueo de cuerdas , más rico de atropello en el cantar.”

La poesía de Alberto Arvelo Torrealba, forma parte del acervo cultural de Venezuela. Ha sido leída y releída desde siempre y perdurará en el tiempo. Se le ha puesto música, se ha llevado al teatro, ha sido interpretada por cantantes llaneros mezclando sus versos con los propios, ha sido llevada a importantes auditorios de mundo, algunos de sus versos son utilizados como refranes en el hablar popular, etc. En fin, la obra de este poeta es motivo de orgullo para todo venezolano.

Su prosa, demostrada en sus obras  “Caminos que andan” y  “Lazo Martí, Vigencia en la Lejanía”, que puede sin duda calificarse de poética, muestra un total dominio de la pluma pero también de la naturaleza llanera, de lo que se infiere su amor por el lar nativo.

2 de diciembre de 2010

El Chambeco - El Duende de la Sabana

La referencia que a continuación ofrecemos, data de los tiempos de nuestra independencia y la tomamos del libro Las Sabanas de Barinas, ya mencionado, el cual, rico en tradiciones e historias, dice a propósito del este duende: "Es el alegre mas perverso duende de la sabana que por algunos respectos corresponde con el Robin Goodfelow de nuestros antepasados. Los llaneros de Barinas creen que se divierte haciéndoles malignas travesuras a caballos y ganados vacunos".

Aquí la narración del mayordomo Perucho que acompañaba a Páez en su ejercito:
“Cierto año (precisamente antes de la festividad de Pascua Florida, cuando todas las poblaciones de Venezuela preparaban un toreo para tal ocasión), conduje yo una punta de veinte toros de primer orden, destinados a la villa de Parapara y como eran extraordinariamente bravíos y mi patrón me hizo especial encargo de no disgustar en modo alguno al alcalde de aquella población, quien mas de un mes antes, había pagado estrenas por los bichos, tomé la precaución de encerrarlos todas las noches en un corral seguro, cerca de algún pueblo, para no correr el riesgo de perderlos. Así los había arriado sin inconveniente alguno hasta la ciudad de Ortiz y solo tenía por delante una corta jornada de cinco leguas, cuando por mi mala suerte, El Chambeco que posee todos los muchachos sin excepción, y especialmente a los de Ortiz, según creo, indujo a todos los chicos vagos de la población a reunirse junto al corral para cometer sus travesuras, cuando yo y mis peones dormíamos la siesta, después de nuestra fatigante marcha. Como era de esperarse , los muchachos hostigaron a los toros, que a no ser así se habrían echado tranquilamente en el corral, pero los chicos fuero tan tenaces que uno de los bichos, saltó por encima de la cerca y escapó al monte, seguido de todos los demás".

El Indio - Reynaldo Armas

En esta canción, Reynaldo Armas defiende la condición del indígena venezolano, tan explotado y poco valorado, desde los tiempos de la conquista. Lo hace manifestando orgullo de su origen, orgullo que debe ser de todos los venezolanos, ya que somos el producto de la mezcla de varias razas, para formar éste ser único natural de Venezuela. El Indio, el negro, el europeo.........a través de los siglos, se han unido y nuestro suelo está habitado por todas las razas: negros, blancos, indios, zambos, mulatos, mestizos.... Hablar del venezolano, es pues, hablar de una raza especial; los colores de la piel, son solo aparentes, pues en la sangre llevamos la historia de nuestros ancestros:

Indio me dice la gente
y para mi es un honor
soy además complaciente,
popular y juguetón.

Me gusta vivir mi vida
de acuerdo a la situación
no tolero la injusticia
porque me causa dolor
debe ser porque en el cuerpo
solo tengo corazón.

Llevo sangre del cacique
aquel que no doblegó
aquel que perdió sus tierras
pero no se resignó
combatiendo hasta morir
con nobleza y con valor.

Indio me dice la gente
es por que hay una razón
criollo de tierra caliente
de mi pueblo un sevidor
mi madre una hermosa india,
mi padre de buen color
cuatro hermanos piel canela
mas yo que soy el menor
de una misma descendencia
y una misma religión.

El campo donde nacimos
nos fue llenando de amor
sus flores, sus mariposas,
su fragancia y su color
detalles que siendo humildes
no se mustian con el Sol.

Indio me dice la gente
romántico  trovador
musa que pasa sonriente
endulzando una canción.

Pero si ellos comprendieran
que ser Indio es mi pasión
que mi angel es primitivo
y es mi pecho un cimarrón
amarrarían de mi esencia
cual si fuera un botalón

Indio por haber nacido,
indio por ser como soy
criollito como la palma
más valiente que el cardón
y orgullo para una raza
que no tuvo condición.



Los Guahibos - Viviendas y Costumbres Generales - 3ra Entrada

El libro que hemos venido analizando, "Una Introducción a la Venezuela Prehispánica. Cultura de Naciones de Fernando Arellano, plantea:
Pueblos y casas: Siendo tribus nómadas, los guahibos y chiricoas, dice Rivero, “no tienen mas pueblo ni lugar , ni vivienda ni casa, que donde les coge la noche, allí cuelgan sus chinchorros en los árboles y debajo hacen sus agapillos o candelas, para que el calor del fuego les sirva de ropa y cubierta y así andan siempre de color prieto y ahumados. Todas las sabanas, los montes y las orillas de los ríos son sus pueblos, su ciudad, su despensa y sus bienes patrimoniales; andan de palmar en palmar, en tropas en busca de las frutas de las palmeras; no tienen mas bestias de carga para llevar sus menesteres, que sus hombros y espaldas, y así andan continuamente cargados con sus ajuares, de una parte a otra, para servirse de ellos en sus paradas y estaciones, en especial las mujeres, que son las que cargan lo mas pesado, y cuando salen de un sitio para otro, van fatigadas con la carga como si fueran mulas; ellas cargan los niños y niñas; apenas saben caminar cuando, como si fueran perdigones o codornices recién salidos del cascarón, siguen sin cansarse a sus padres y parientes…. Sufriendo los rigores del sol y las inclemencias del tiempo, como los mas robustos”. En la estación invernal formaban “unos pequeños tugurios, de las mismas hojas de palma, para resguardarse de la lluvia."

A pesar de su estilo errático, Gumilla comenta:  mientras unos pescan y otros andan en busca de venados, otros se aplican a derribar palmas y a formar en sus troncos concavidades. Pasan a otro río y hacen la misma diligencia, y así van andando de arroyo en arroyo hasta que dan ya por fermentado el caldo que ha dimanado de las primeras palmas; vuelven, visitando por su turno las palmas preparadas, hallan aquellas concavidades llenas de licor claro, agridulce y tan fuerte que con poca cantidad pierden el juicio; bailan, cantan y hacen mil travesuras”

Escribe Rivero que “andan desnudos todos y motilados los cabellos, de manera que no precian de criar cabelleras como las otras naciones de estos sitios; son muy raras las mujeres que andan con alguna decencia, especialmente las chiricoas, andan con esterillas, las cuales tejen ellas mismas de los hilos que sacan del cogollo de las palmas que llaman quitebe y son a manera de pita. El untarse el cuerpo con algún colorante, que servia de ornato y de protección contra los ardores del sol, era práctica usada por todas las tribus de los llanos y del Orinoco.”(GILIJ)

A pesar que no se establecen en ninguna parte, “tiene sin embargo países en que andar vagando; saben por antigua costumbre los límites y no hay peligro alguno de que los traspasen". El Padre Gumilla dice que caminaban en fila primero marchan los mocetones fuertes, armados de arco, flechas y lanza; la paja que brotan aquellos llanos, de ordinario excede la estatura de un hombre y si el delantero tiene la fatiga de ir abriendo y apartando la paja a uno y otro lado y pisar al pié de ella para abrir el sendero.” Esta operación los hiere por lo que se van turnando. Después marchan los casados con sus armas y algunos chiquillos tiernos al hombro. Síguense los ancianos que pueden andar con sus pies y las mujeres débiles y ancianos; luego siguen las casadas cargadas con canastos muy grandes y en platos, ollas y otros menesteres de cocina; de ordinario, sobre el canasto va un chiquillo sentado y otro va prendido del pecho de la madre. En la retaguardia van los indios de mas fuerza., cargando cada uno un recio canasto y en él, un inválido, sea hombre , mujer, viejo o mozo; allí va un hospital portátil en aquellos canastos; ciérrase la fila con gente de guerra y con los que se van retirando por cansancio".

Nacimiento y Muerte
Ni los partos, ni las defunciones eran capaces de frenar la marcha de las bandas. Si alguna mujer le daban los dolores de parto, se “aparta un paso del camino, pare, envuelve de nievo a la criatura y corre aprisa para proseguir marchado con todos; llega al primer río que se ofrece, allí lava la criatura, se lava a sí misma y ya está libre del parto y convalecida también. (Gumilla)

A diferencia de los ritos funerarios mas o menos complicados de otras tribus, los guahibos y chiricoas enterraban sin la menor formalidad a los que sucumbían en el camino.(Gumilla)

Piaches
Usaban el polvo de Yopa para embriagarse; sus piaches se servían de él para sus adivinanzas y supersticiones.

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