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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

4 de junio de 2011

Los Hijos de Apure: Reinaldo Espinoza Hernández (1/3)

Utilizaremos una nueva forma de hacer las reseñas biográficas, basándonos en escritos publicados en periódicos o libros. Reinaldo Espinoza Hernández fue sin duda un hombre que trabajó en pro de la música y la poesía criolla. Hijo de Don Bruno Espinoza, supo llevar siempre su condición de llanero apureño.



SE FUE A LOS CIELOS
“Reinaldo Espinoza Hernández, el poeta, el musicólogo, el colega periodista, el ciudadano, el caballero, la pasada semana sin mucha música y poesía, fue llamado por nuestro Creador, para que en el cielo continuara por todos los siglos produciendo su Programa ‘Fantasías Dominicales’. ‘Fantasías Dominicales’, fue el programa que por 66 años ininterrumpidos, hizo posible acercar a los venezolanos a la música clásica. Su voz, su talento creativo, su finos versos, don de ser humano, lograron no sólo imponer un maravilloso y educativo programa musical radial, sino que sin duda fue el semillero de lo que nuestra generación disfruta, de los grandes valores artísticos que hoy poseemos. Reinaldo, en sus últimos años de  vida, se acobijó bajo la quietud de la bella Isla de Margarita, para proseguir en silencio con su obra, la de crear cultura y amor por las letras y por la música. La llanura, que lo vio nacer y el mar que vio partir, hoy extrañan su partida física, pero guardan en sus adentros terrenales, los recuerdos de sus versos y la honorabilidad de su ser”.
2001.com

“La Música, (así con mayúsculas), está de duelo por la triste desaparición de Reinaldo Espinoza Hernández, quién se fue en sus 85 años a acompañar a Beethoven en el éter.
Desde el éter de las ondas hertzianas, Reinaldo nos deleitó, desde 1943, con "Fantasías Dominicales" , el primer programa de música clásica que se creó en Venezuela, que él supo llevar contra viento y marea por el espacio de ¡66 años!. (Un récord que figura en el libro de Guinnes).
Hace más de medio siglo, en 1945, quién esto escribe llegó a Caracas procedente de El Tocuyo a estudiar pintura. Con apenas 18 años conocía por primera vez la capital. Por casualidad un día encontró en el dial del radio un extraño programa que no se parecía a los que él estaba acostumbrado y que comenzaba con los primeros acordes del Concierto Emperador de Beethoven.
Aquello fue la iniciación a un mundo maravilloso, que en mi lejana provincia era desconocido y que me marcó para siempre.
Aquel no era un programa que se limitaba a poner discos de música clásica sino una cátedra admirablemente conducida por Reinaldo, la cual nos abría nuevos horizontes a los amantes del arte. Desde entonces fui su discípulo y amigo. Estoy seguro de no haber sido el único. Somos muchos los que nos nutríamos los domingos matinales con ese programa excepcional, y los que seguiremos venerando su nombre con agradecimiento y devoción, lo cual trato de hacer al escribir estas líneas . Pero Reinaldo no fue sólo un exitoso productor radial, se involucró valientemente en la resistencia clandestina a la dictadura militar, lo cual le valió la prisión. También fue publicista y empresario, trayendo por primera vez al país la opera de Wagner, Tristán e Isolda, la cual a su vez dio el nombre a su hija. Ojala Isolda pudiera proseguir el programa de su padre para continuar la tradición y evitar la ruptura del record en el libro Guinnes. También Reinaldo fue el pionero del Miss Venezuela, y el descubridor de su coterráneo El Indio Figueredo; también fue poeta y coplero llanero: “Las Mil y una Coplas” y “Yo le pregunté al camino porque no se devolvía, porque no quiero ser noche después de haber sido día”, son sus poemarios más conocidos.
Su intenso trabajo de promotor musical fue reconocido al serle otorgada la Orden “Andrés Bello”, la “Francisco de Miranda” y la “Rómulo Gallegos”. Recientemente en Margarita, donde se residenció en sus últimos años, continuando su programa hasta el día de su muerte, recibió la condecoración Francisco Esteban Gómez. Estos estímulos recuerdan sus versos: “Una cosa si es segura de toda seguridad, la muerte no es noche oscura si se ha vivido en verdad”.
Reinaldo Espinoza Hernández fue sobre todo el hombre apasionado y conocedor de la buena música, clásica o popular.”
El Sol de Margarita 21/08/2009
Ángel Hurtado

Nacido en Mantecal, Estado Apure el 23 de enero de 1924, fue musicólogo, periodista y poeta.
Su infancia transcurrió en el hato de su familia en Mantecal, haciendo las faenas propias de un muchacho llanero: becerrero, ordeñador, amansador, palanquero, pescador entre otros.
Buscando mejores rumbos, un día llega a Caracas donde trabaja en una tienda y más tarde ingresa a la Escuela “República del Paraguay” donde asume la dirección del periódico escolar
En 1941 publica una columna diaria en “Ultimas Noticias”, alternando esta actividad con la de Secretario del escritor Ramón Díaz Sanchez. En 1942 es publicista en la revista “Santo y Seña” de don Mariano Picón Salas, al tiempo que colabora con el radio-periódico “Hoy” por Radio Caracas
En 1943 se inscribe en el partido Acción Democrática. El 1946 es Secretario General de la Junta de Gobierno y en 1984 se desempeña como Senador del Congreso por el Estado Apure.
Entre sus publicaciones está “Coplas y Sonetos”, “Sobre el Clarín altísimo de un Gallo” y “La piedra del Rayo”, todos dedicados a la tierra llanera.
Algunos escritores Apureños

El Cristo de la Sabana. Entrada 4/4


 Esta canción, interpretada por Don Eneas Perdomo,  nos habla de la relevancia del Cristo de la Mata o de la Sabana, colocado en Trinidad de Arauca, por el  eximio poeta José Natalio Estrada. Informacion sobre esta bellísima historia, puede conseguirla en este Blog, en el siguiente enlace, que se  recomienda abrir con el botón derecho del mouse (como una pestaña nueva), para no  salir del presente post: EL CRISTO DE LA SABANA O DE LA MATA. ENTRADA 1/3




EL CRISTO DE LA SABANA
Interpreta: Eneas Perdomo

Sobre la inmensa sabana
Montado en tu piedra blanca
Tu bendices en tu nombre
La grandeza de tus pampas
(bis)

Tu blancura se embellece
Cuando el sol baña tu estampa
Cristo del llano poeta
llano poeta
De la Trinidad de Arauca

Un cortejo de angelitos
Sobre tus pies se levantan
Como cantándote alegre
Mil pasajes de esperanza
(bis)

Revuelto el negro y el blanco
Y el indio sobre tus plantas
Con techo de cielo azul
De cielo azul
Adornado de nubes blancas

Cristo blanco del coplero
De las sabanas de Arauca
Dame la fe en el camino
con arpa cuatro y maracas
(bis)

Para cantarle a esa tierra
donde tú también le cantas
Tírame tu bendición
tu bendición
Santo Cristo de la Mata
(bis)

EN CASO DE NO FUNCIONAR EL REPRODUCTOR, "ABRIR COMO PESTAÑA NUEVA", EL SIGUIENTE ENLACE:

ENTRADAS RELACIONADAS:

Espantos del estado Portuguesa: La Vaca Esocada y el Duende de la Carama

LA VACA ESOCADA
Leyenda nacida en Ospino. Dicen que se manifestaba con un ruido escalofriante que se sentía por debajo de la tierra, y que estremecía el suelo. Semejaba el movimiento de un animal pesado, lleno de huesos y que bufaba a la vez que arrastraba una pata de palo.

El pueblo dice que esa vaca salía bastante y los que la vieron decían que era una vaca “escoyuntá”, es decir, “con los huesos dislocaos, que caminaba tirando las patas pa los laos. La gente de antes decía que salía en el Barrio Abajo y caminaba por la calle principal, pasaba por la plaza y se perdía por ´"los laos de Barrio Nuevo. Es un espanto viejo en Ospino pero ya casi no sale".

EL ESPIRITI DE JOSE EUGENIO BAEZ o EL DUENDE DE LA CARAMA
Esta leyenda pertenece a los lados de Turén, antes denominada Yajure y después, en 1864, Villa Bruzual, en honor a un caudillo de la guerra federal
Allí cuentan los creyentes que bajó un espíritu especial, de gran poder que encarnó en Eugenio Báez, quien se convirtió en uno de los agricultores más destacados del caserío, por sus conocimientos de agricultura como sobre sus conocimientos sobre mágicas curaciones, tratos con la naturaleza para llamar la lluvia y la protección de los animales de monte. Vivió 102 años y siempre fue solidario con sus vecinos, defendiendo los recursos naturales renovables. Cuentan que aún en estos tiempos sigue trotando en su caballo zaino por las tierras turenenses y se “aparece” en la zona montañosa de esa tierra.
Los testimonios dicen que era un jinete que se atravesaba en la carretera y a veces perseguía a los transeúntes. Era blanco, alto, delgado y vestía de blanco. En una ocasión un testigo no pudo frenar y siguió de largo llevándose por delante a hombre y caballo. Pasado el susto volvió al sitio y no encontró señal alguna de lo ocurrido.

Fuente Consultada: Mitos y Leyendas Predominantes del Estado Portuguesa

31 de mayo de 2011

Mayo: Mes de los Espantos y Aparecidos

"Era el mes de mayo, mes de espantos y de aparecidos, época de lluvia, cuando la sabana se viste de flores y el terronal se remoja. Llano en mayo con sus noches oscuras y caminos llenos de agua"

"Llano es llano y a nosotros nos gusta de esa manera, supersticiosos y todo puede que seamos, pero con un corazón que no nos cabe en todo el ancho de la sabana y en esa misma sabana, que no alcanza para arroparle el corazon al llanero, es donde se ven todas estas cosas que le estoy contando....."

"La tarde llegó con nubarrones de lluvia y viento fuerte que sacudía los chaparrales asustando la sabana. Los caminos fueron llenándose de agua y las aves se recogieron temprano"
Fragmentos del trabajo  llevado al acetato por Dámaso Delgado: El Silbón.

Estando en el mes de mayo, mes que tradicionalmente se ha denominado el mes de espantos y aparecidos, habiendo hablado ya extensamente de La Cruz de Mayo y del paisaje de la estación, dedicaremos los quince  días restantes del mes, a narrar algunas de las historias, mitos y leyendas que caracterizan la llanura venezolana. Es específicamente en el estado Portuguesa, donde ubicaremos la fuente de estas historias, por ser la cuna del Silbón, espanto mayero tan conocido en todo el país y del cual ya hemos hablado suficientemente en la sección de Espantos y Aparecidos.

Muchas son las leyendas, que conforman el folclore nacional. Entre las leyendas del estado Portuguesa, podemos mencionar, además del Silbón, al Ahorcado de Turén, el Amo del Agua de Chabasquén, el Hachador de Ospino, la cochina parida de Píritu, la Culeca de Mesa de Cavaca, el venado de Piedra de Agua Blanca, la Burra Maniada de Papelón, la culebra gigante de la Represa de San Rafael de Onoto, el Tigrito de Píritu, la Bola de Fuego, el carretón de Acarigua, entre otros. De otros estados tenemos Florentino y el Diablo, El Espanto del  Troncon, Juan Machete, entre otros.

Algunas de estas leyendas, las narraremos en los próximos días. Algunas son muy simples y mas que leyendas considero que son "decires", pero todas, con su ingenuidad o su profundidad, con sus testimonios o sin ellos, con su mayor o menor grado de credibilidad, forman parte de nuestro folclore.

Eso era lo que contaba 
el Silbón y la parranda, 
que una noche se encontraron 
Hilarión y el desandas
Víspera de un tres de mayo 
como a las seis de la tarde,  
fueron grandes tempestades 
y relámpago en el aire
No vayas para esa fiesta, 
te dijeron Juan Hilario, 
que en tierras de Portuguesa, 
va un espanto desandando
 El que vaya de parranda 
que se vaya preparando 
que si la noche lo agarra 
el Silbón lo esta esperando

y por todos los caminos de Portuguesa se comentaba el corrio y la leyenda.....

28 de mayo de 2011

El Guariqueño

El amor del llanero por su tierra y sus costumbres ancestrales, vienen a nosotros a través de bellísimas canciones interpretadas sobre todo por los pioneros de la primera parte del siglo XX, en las que se destaca el interés de dar a conocer los encantos de su tierra.

Las  canciones que más abajo se colocan, me gustan mucho pues son un canto al guariqueño. La primera, interpretada por Angel Custodio Loyola,  en una especie de competencia con el apureño, competencia sana que siempre ha existido. Letra de Eduardo Hernández Guevara, habla de paisaje, faena, habilidad y conocimiento, pero sobre todo, de su orgullo por su gentilicio guariqueño.

La segunda canción, con letra del poeta germán Fleitas Beroes, e intrerpretada por Freddy López, lleva la misma música, lo cual debe tener un motivo que desconozco; sin embargo es una canción  de corte mas romántico pero también convincente en cuanto al orgullo del guariqueño, por ser quién es.

El poeta Alberto Arvelo,  dice en uno de sus escritos, al referirse a los hombres de faena, nacidos en el estado  Guárico, que llevan con orgullo sus tres gentilicios: venezolanos, llaneros y guariqueños, y esta condición o sentimiento, se plasma en ambas canciones.

Quisieramos hacer un comentario adicional sobre la primera canción, y es que la misma, en tono jocoso, muestra la competencia que ha habido siempre entre guariqueños y apureños.  Esos estudios que afirman que  el Negro Primero era guariqueño y que Los Bravos de Apure de Páez también,  es parte de esa pugna, una pugna que no existe entre Barinas y Apure que siempre se han considerado hermanos, posiblemente por  los mil kilómetros de frontera que comparten sólo separados por el río Apure, lo cual ha contribuido a hermanarlos. En Apure y Guárico que tienen muy poquita frontera sí existe la pugna. En un contrapunteo entre el Carrao y Ángel Ávila, cuando éste le dice "paisano", el Carrao le responde: YO NO SOY PAISANO SUYO, GUARIQUEÑO DESPROVISTO, LLANERO NACÍO EN CERRO, EN APURE NO SE HA VISTO!!

Boga: es el remo. También se aplica al marinero del bongo. Aguaje:Movimiento del agua producido por un pez grande cuando caza o cuando se mueve cerca de la superficie. Un  baquiano de agua puede distinguir este movimiento, del que produce un tronco que esté cerca de la superficie y que desde una canoa en movimiento da la impresión de que se estuviera moviendo. "Al rompe sé si el aguaje es de tronco o es de pez" dice AAT en la voz de  Florentino.



EL GUARIQUEÑO SÍ SABE
El guariqueño no sabe?
aaay chico
El guariqueño si sabe
Lo que puede una creciente
Y las vueltas que da un tronco
Llevado por la corriente
De Camaguán a Cazorla, ay Cazorla
Hay muchas leguas de estero
Y mucho zambo llanero, anda llanero
Buen patrón y buena soga

Ponen el pecho a la boga, manito mio
Y arponean por el aguaje
Saben donde caza el bagre, verdad, verdad
La raya y el valentón
Y yo digo con razón, si con razón
El guariqueño si sabe

Llano, palma y cielo azul
Se divisa en el sendero
Guariqueño es buen llanero,verdad, verdad
Desde Cabruta al Baúl

En las regiones del sur, anda del sur
Hay hombres muy competentes
Con palanca y canalete, oyelo bien
Que ven los mangles temblar
Y bien pueden calcular, si calcular
Lo que puede una creciente








CARRETERA GUAYABAL




PUERTO DE CAMAGUAN


El cielo para las aves
Para el río los navegantes
Todo coplero intrigante, verdad mi hermano
Se mete donde no cabe

Si apureño no es casabe, verdad, verdad
El guariqueño tampoco
Porque en costa de Orinoco, oyelo bien
Han visto en el agua clara
Navegar muchas curiaras, oyelo bien
Y las vueltas que da un tronco.

Que dirá un calaboceño
Si le dan una canoa
Y se le planta en la proa
Un Juan Isidro Briceño

Que no sabe el Guariqueño, oyelo bien
Lo creerán los inocentes
Pregúntenle a Juan Vicente, manito mío
Si cuando estaba muchacho
Agarró buey por los cachos, oyelo bien
Llevado por la corriente.




 EL GUARIQUEÑO



Guárico es para todos, es para todos
La tierra del galerón (bis)
Con sus muchachas bonitas,
oye bonitas
Que alegran el corazón (bis)

De Tucupido a Zaraza, ay a Zaraza


Suspira el atardecer (bis)
No hay pueblos como los míos, como los míos
Para quien sepa querer (bis)

Cuando salí de Altagracia,
No quise decir adiós (bis)
Porque en su cielo reluce, oye reluce
Toda la gracia de Dios (bis)

Camaguán en el Estero, en el Estero
Santa Rosa en el Palmar (bis)
Y Calabozo en mis voces, ay en mis voces
Nunca lo podré olvidar (bis)

Por eso que guariqueño, ay guariqueño
He sido, soy y seré (bis)
Desde el perfil del sombrero, ay del sombrero
Hasta la punta del pié (bis)

 

Carmentea

CARMENTEA: UNA CANCIÓN Y UNA MUJER SÍMBOLOS DEL LLANO COLOMBIANO

Imagen tomada de lablaa.org
A comienzos de los años sesenta una canción, de típico corte llanero-colombiano y de sugestivo nombre, comenzó a oírse en las emisoras de Apure y Barinas. Se llamaba Carmentea y tanto su compositor como su intérprete, Luis Ariel Rey eran aún desconocidos en el llano venezolano. La bonita melodía y la poesía de su composición se conjugaron para convertirla en un éxito categórico, un hecho que llevó a artistas venezolanos de la talla de José “Catire” Carpio y el Carrao de Palmarito a realizar sus respectivas grabaciones. El renombre alcanzado por la canción conllevó a indagar sobre sus orígenes para descubrir que ese desconocido autor resultó ser un joven de nombre Miguel Ángel Martín (1), nacido en 1932 en TAME (Arauca) quien años después se convertiría en educador, folclorólogo, periodista e historiador a quien se le debe la creación de la Academia de Música del Meta, el Festival de la Canción Colombiana, el Torneo Internacional del Joropo, el Reinado del Llano, la implementación de las clases de música en los colegios, así como varios libros sobre el folclor llanero. El Maestro murió en Bogotá en 1994, pero su hija Arauca Martín ha mantenido las creaciones de su padre. Don Miguel Ángel fue muy prolífico como compositor, pero en Venezuela, aparte de Carmentea, sólo se conocen algunas de sus canciones grabadas por Ángel Custodio Loyola (Los Profesionales y La Carta de un ciego). La investigación periodística sobre Carmentea llevó al Maestro Martín a decir que la inspiración de esa canción le nació de una mujer araucana cuya belleza lo había cautivado y con quien mantuvo una ligera relación sentimental. Su nombre era Carmen Teresa Aguirre, nacida en Arauca en 1930. Sobre esta mujer, ahora convertida en Mito, se tejieron muchas historias pero al final, ella misma se encargaría de develar su vida que por su fascinación, sobrepasó las grabaciones musicales para llegar al cine, a la literatura, a las telenovelas y a los festivales. De hecho, la artista londinense Sandra An interpretó su vida en una película que no tuvo el éxito esperado porque hubo escenas tan alejadas de la realidad, que la misma Carmentea cuestionó el film (2).

Tiempo más tarde, la escritora araucana Lizneira Roncancio, después de una exhaustiva investigación en los lugares y con las personas que conocieron a Carmentea, escribió el libro “Tu Corazón será mío” en el que señala que “pese a vivir en un época llena de prejuicios y de marcado machismo, Carmentea vivió su vida de acuerdo con sus convicciones y sus tendencias. Amó a quien quiso amar y tuvo las relaciones que quiso tener” (3). Señalan los críticos que en el libro se muestran las facetas claras y oscuras de esta dama en las que se presenta “su vida aguerrida, pero también aquella que pocos conocieron y la pusieron como una mujer en el centro del debate de una sociedad que no se acostumbró a su forma de pensar” (3). Se indica que en su madurez,  Carmentea dedicó parte de su tiempo al espiritismo y a la hechicería.

Buen tiempo de su vida, ya con sus gracias marchitas, lo pasó en la ciudad de San Cristóbal (Venezuela) en donde había fijado residencia después de su separación matrimonial. Los recuerdos de sus últimos días seguramente se enmarcaron en aquellos momentos en que el encanto de su juventud guiaba su apasionada vida. Alcanzados los 62 años, en su Arauca natal un cáncer inclemente cerró para siempre los ojazos negros de esa mujer de cuerpo de palma real y de labios de corocora, ahora inmortalizada y convertida en un ícono de llano colombiano. 

Omar Carrero A.
15/05/2008
1. www.llanera.com/musica/?idc=27-
2. www.eltiempo.com/archivo/.../
3. www.eltiempo.com / archivo

El famoso tema dedicado a esta mujer, se colocan a continuación, las versiones del  "Catire" Carpio y del Carrao de Palmarito. La letra colocada es la original  del autor y se coloca en paréntesis las variantes que introduce el intérprete (Catire Carpio)

CARMENTEA
Autor: Miguel Angel Martín
(Arauca, 1955)
Interpreta: José "Catire" Carpio
Cantar del llano, cantar de brisas del río
Ay! Carmentea tu corazón será mío.
(bis)

 Si (Tú) te esquivas de mis labios,
si (y) te alejas de mi vida,
 no olvides (fíjate) que de este amor,
tú serás correspondida.
(bis)

Ay Carmentea cuando estés bajo la luna,
recuerda quien te quiere como a ninguna.
(bis)

Si en tus noches de desvelo
(al calor de mi cantar)
al gallo escuchas cantar,
recuérdalo (ten cuidado) Carmentea,
(si te mira el caporal)
que hiciste mi alma llorar.

Ojazos negros que matan cuando me miran,
Ay! Carmentea mi pecho por ti suspira.
(bis)
Tu cuerpo de palma real,
tus labios de corocora,
y   esos (tus) cabellos tan negros
de que mi alma se enamora


Nota: Se coloca la letra original de la canción y en paréntesis, las variantes que introduce el intérprete a la misma.

26 de mayo de 2011

La Mula Maniá

Esta vez, nos apoyaremos en un  artículo del poeta y compositor Yorman Tovar, publicado en el Blog. Letras del Cojedes

"Una de las creencias más fantásticas la representa “La Mula Maneá”, y se refiere a la muerte del Presidente y caudillo de la “Revolución Legalista”, General Joaquín Crespo, muerto de un lanzazo o de un balazo en un sitio del estado Cojedes: “La Mata Carmelera”, específicamente entre los caseríos Camoruco y Camoruquito, por la carretera nacional, en la llamada “Curva de Guabina”, sitio donde han ocurrido los más tétricos accidentes automovilísticos; y según dicen los lugareños de esos caseríos, se deben, más a la mala influencia de “La Mula Maneá”, que a la imprudencia de los conductores.

Cuentan los relatos orales que el día en que ocurrió el magnicidio de Crespo, éste andaba remontado en una mula blanca que le habían traído de las sierras peruanas, y en el momento en que comenzó la escaramuza, entre balas y lanzazos, a Crespo se le encabritó la mula y no pudo dominarla, y fue cuando el viejo zorro lancero Luis Loreto Lima (a quien se le atribuye la muerte del caudillo) aprovechó para lancearlo. Este magnicidio, al igual que el de Zamora en San Carlos dan muestra de que en Cojedes no se juegan con nadie para darle el pasaporte a cualquier caudillo, por más peligroso y poderoso que este sea. Desde el día de la muerte de Crespo, el ánima en pena de este General condenó a la pobre mula a ser un eterno fantasma, reaparecido o espanto de caminos.

Lo cierto es que la mula no respeta si es de día o de noche, ni escoge las víctimas a espantar; y pobre de aquel que no sepa que es un espanto, porque la bicha, aparte de espantar, muerde y patea al que no sepa rezar. Dice la leyenda que la única manera de quitársela de encima, a pesar de que fue su jinete quien la condenó a ser un espectro, es rezar un Ave María o invocar tres veces el ánima de Joaquín Crespo de esta manera:

¡Ánima de Joaquín Crespo,
no te pongas resabiá!
Sálvame, que no me mate
Tu vieja mula maneá.

Pajarote Prisionero

Fragmento tomado de Cantaclaro de Don Rómulo Gallegos

Habíamos caído en manos de los revolucionarios del gobierno,  y como nosotros les habíamos dado mucho que hacer en dondequiera que nos tropezábamos - y Pajarote carga la fama- a mí me habían colgado las mías y las ajenas, y ya estaba resuelto que me iban a fusilar. Eso fue cerca de las bocas del Apure y estaba el río de monte a monte. La gente que me cargaba preso se llegó hasta la orilla, para que bebieran las bestias. Todos íbamos cubiertos de barro hasta las narices y al capitan de la compañía le dieron ganas de bañarse; pero en la orillita, porque no era bueno de agua. Se me ocurrió mi idea y dije, de modo que él me escuchara:
“-Ah capitán para tener bríos! Yo en el pellejo de él no me estaría bañando ahí tan tranquilo, con la caimanada que hay en ese río”
-Me oyó el hombre y como cuando uno empieza a hacer la diligencia para salir de un mal paso, ahí mismo está Dios haciéndose cargo de lo demás, se le ocurrió también al capitan su idea, que  no era muy bendita, y me preguntó:
-Y usted no es llanero, pues?
-Si, señor mi capitán-le respondí mansito-llanero soy pero de a caballo, que no es la misma cosa. A mí, búsqueme usted en la tierra, pero en el agua no me encontrará nunca, ni en la orillita.
Me lo creyó el hombre, porque estaba de Dios que así sucediera, y para divertirse conmigo, o para no tener que pasar el mal rato de fusilarme, mandó a que me quitaran el cabo e soga con que me tenían amarrado y me echaran al agua para que me bañara, diciéndome:
-Acérquese amigo,para que se lave las patas, no vaya mañana a ensuciar el cielo cuando San Pedro lo mande a pasar adelante
-Los soldados echaron a reirse, y yo me dije; “Te salvaste Pajarote” y seguí haciendo mi papel:
-¡No, mi capitan! ¡Por vida suyita! Yo prefiero que me fusilen, si esa es mi suerte, antes que morir comido por un caiman
-Pero él le gritó a los soldados:
-Echen al agua a ese cobarde!- y me zumbaron al río para que me ahogara. Eso fue del lado allá del Apure. Hice como si me hubiera ido de cabeza….
Pajarote deja en suspenso el cuento y uno del auditorio reclama:
¿Que hubo, pues , vale?¿Va a dejar el cacho sin punta?
-Pero ¿no me está viendo del lado de acá?. Vine a sacar la cabeza en la otra orilla y les grité :-No dejen de hacerme pasar un susto como este otro día! - Me hicieron que se yo cuantos tiros, pero ¿Quién alcanza a Pajarote cuando es hora de decir: ¡Pata ¡ ¿pa qué te quiero?

24 de mayo de 2011

Espantos del Estado Portuguesa: Juan del Morro

La leyenda nace en san Rafael de Onoto, estado Portuguesa y el escrito que a continuación se coloca, fué tomado de Mitos y Leyendas Predominantes del Estado Portuguesa, de la Profesora Carmen Pérez Montero:

Para el año 1954, donde actualmente está la represa de Las Majaguas, eran tierras de Juan de El Morro. El Gral marcos Perez Jiménez, construyó la represa para solucionar el problema de aguas existente en esa zona agrícola. Para esa fecha, ya Juan de El Morro, había muerto y su espíritu vagaba por sus tierras. Empezaron entonces a ocurrir acontecimientos difíciles de explicar, tales como muertes repentinas de obreros que cortaban árboles, derrumbes, arboles que caían sobre los trabajadores, muertes por mordedura de serpiente, obreros que desaparecían sin dejar rastro o se ahogaban. Dicen que una vez Juan de El Morro se le apareció a un hombre, habitante de La Esperanza, le pidió chimó y le dijo: -No me corten la madera, porque esa me pertenece. Este es mi dominio- y desapareció.
Lo describen como una anciano mal vestido, con alpargatas y morral al hombro. La leyenda fue extendiéndose por los pueblos cercanos, incluso los pescadores le ofrecían parte de la pesca a Juan de El Morro, para que les permitiera una buena pesca. Muchos aseguran haberlo visto sentado en una piedra, con su morral, junto a la represa.

Una caracteristicas común de las personas ahogadas en la represa, según cuentan los habitantes del sector, es que las encuentraban agachadas con los ojos abiertos

Otros testimonios dicen que Juan de El Morro es un espiritu que puede hacer bien o mal, depende para lo que se busque.
Como dato curioso,  Carmen Pérez Montero, nos cuenta que bajo la represa hay carreteras (incluyendo la carretera vieja a Caracas), puentes, cementerios, etc

Cuentan que para que Juan de El Morro, permitiera construir la represa, Marcos Pérez Jiménez hizo un pacto con él en la Montaña de Sorte, dominio de Maria Lionza. Allí se llegó a un convenio y según dicen, Juan de El Morro pidió, a cambio de la donacion de parte de su propiedad para la construccion de la represa, le dieran poder para durante 40 años, recoger todas las almas de los seres que murieran entre Apartaderos y Acarigua, para hacerlos sus súbditos y nutrir sus dominios. En el año 1955 se cumplieron los cuarenta años del pacto

23 de mayo de 2011

Espantos del Estado Portuguesa: El Carretón / El Amo del Agua

EL CARRETON
El Carretón se manifestaba con el ruido de un carro de mula con ruedas de hierro que sonaban sobre las calles de piedra. Se dice que es donde llevaban los muertos cuando la fiebre amarilla, y se escuchaba especialmente por la calle que conducía al cementerio de Acarigua (calle 7).

Uno de los testimonios recogidos por la profesota Carmen Pérez de Montero, dice que a eso de las 12 de la noche, una señora que vivía en la calle 7, escuchó el ruido de la carreta, se asomó a la ventana y descubrió con horror, que en efecto habia una carreta, tirada por un caballo muy flaco,  conducida por un hombre flaco, semejante a un esqueleto, desnudo y en posición contraria a la de un jinete normal.

EL AMO DEL AGUA
Esta Leyenda nace en los lados de Chabasquén, a la orilla del rio Chabasquencito.
Cuando se fundó el pueblo de Chabasquén, su primer cura doctrinero fue el Padre Chabas, de quien se cuenta que un día desapareció sin dejar huella y transcurrido el tiempo, estando los indios de caceria, divisaron un bulto y lanzaron las flechas para descurbrir posteriormente con tristeza, que era el Padre Chabas. De allí dicen que Chabasquén fue la region maldita del Edo Portuguesa. Tambien se dice que el padre, al dejar el pueblo, lo maldijo. Con los años se construyó una capilla fuera del poblado a orillas del río Biscucuy.
El cronista de Biscucuy, profesor y poeta Angel Marquez, cuenta haber tenido una experiencia  personal con el Amo del Agua. Dice que era frecuente oir en las noches el ruido de los animales que se quedaban en el corredor de la casa, como si algo les asustase.
Cuenta que un dia, estan él y su familia durmiendo, entró a la casa una persona calzada con botas que caminó por la casa con pisadas fuertes, entró a la cocina y movió ollas y sartenes y al salir y pasar cerca de la puerta del cuarto, tosió y se aclaro la garganta. Al día siguiente,  no habia evidencias en toda la casa de la presencia de  aquel hombre.
Cuenta tambien el profesor, que una tarde como a las 6, vió salir del río un hombre vestido de blanco con un mandador en la mano y se acercó a la casa. El hombre era alto y flaco y cuando llegó al corredor, empezó a golpear con el mandador a las gallinas y a los perros que aullaban en forma espeluznante.

Fuente consultada: Mitos  y Leyendas del estado Portuguesa - Carmen Pérez Montero