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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

17 de mayo de 2010

La leyenda de Quirpa

La Quirpa es uno de los golpes del Joropo, muy conocido e interpretado por muchos cantantes. Es un golpe recio y alegre que invita al baile. Tiene, al igual que “el gabán”, una historia que se ha transmitido de generación en generación, constituyéndose en una de las leyendas más conocidas del llano.

Aparentemente José Antonio Oquendo (Quirpa) en verdad existió y era famoso por sus dotes de arpista y coplero. La historia tiene varios enfoques pero un mismo final.

La versión expuesta a continuación, es un resumen de la publicada en la web venezuelacoplasyleyendas.com:

José Antonio Oquendo , apodado Quirpa, era un llanero de a caballo, diestro en las faenas del llano, coplero recio, contrapunteador, arpista famoso, que recorría los caminos, de pueblo en pueblo, vendiendo ganado, cantando y tocando.
Siempre le acompañaba otro llanero que apodaban “El guitarrero”. Viajaban con una mula en la que llevaban el arpa.
Al parecer llegaba a las fiestas con un grito que lo identificaba: “Llegó Quirpa, el arpista y buen coplero. Vamos a ver quien responde, acompáñame guitarrero”
Un día decidieron pasar por Güiripa, estado Aragua, donde Quirpa era muy conocido, con la intención de armar una fiesta. Apenas llegando al pueblo, la gente entusiasmada, empezó a preparar el parrando, el cual se inició sin mayores demoras.
La fiesta mejoraba con las horas y Quirpa, como buen músico, no dejaba de tocar y contrapuntear, venciendo a todos los cantadores y copleros de la zona, con sus versos “mata copleros”. En eso se fijó en una muchacha y empezó a cortejarla con versos, iniciativa que no tuvo buena acogida por parte de su pareja, que también era coplero. Éste último se lanzó al ruedo, lanzando versos ofensivos, los cuales eran refutados ingeniosamente por Quirpa, dejándolo mal parado. Dicen que el hombre enfurecido, viéndose perdido, lanzó este verso:
“... si has llegado a estos lares, viniendo desde tan lejos, ya se te acabo el carburo, tu eres un pobre pendejo y que se sepa en Caracas, también en el mundo entero, que aquí en Güiripa señores, no quieren a los llaneros..”, y terminando el verso, puñal en mano cortó las 32 cuerdas del arpa de “Quirpa”, lo cual desencadenó una lógica trifulca en la cual, Quirpa recibió una puñalada mortal. El guitarrero salió en su defensa pero también resultó herido. Dicen que recibió 16 puñaladas y que milagrosamente salvó su vida.
Cuando todo acabó, en el silencio “ y en medio de la semioscuridad, solo se destacaban dos cuerpos tendidos sobre la tierra, el de “QUIRPA” y “EL GUITARRERO”, y la sangre que fluía de las heridas, llegaba hasta el río, tiñendo las aguas de rojo, los cuales serpenteaban corriente abajo, siguiendo su propio cauce”

Cuenta el abuelo que en la versión por él conocida, Quendo (no Oquendo), pescador, hombre habilidoso en las coplas e interpretación del arpa, apodado Quirpa, venía por los Valles del Tuy, desde Achaguas, vendiendo pescado seco. En el camino lo emboscó Pío Morales quien, tomándolo por sorpresa, lo mató a machetazos. No se sabe a ciencia cierta el motivo de la emboscada, pero probablemente había una mujer de por medio. Cuenta el abuelo, que las 32 cuerdas cortadas e incluso las heridas del guitarrero son producto de la imaginación y de las modificaciones de la historia al pasar de generación en generación. Dice que en San Casimiro de Gúiripa, está el rancho de Quirpa.

A continuacion se coloca el audio de la versión de La Quirpa, interpretada por Juan Vicente Torrealba:


Como una curiosidad, muchas canciones e historias mencionan "la guitarra" como instrumento del llano. Incluso en Cantaclaro, Florentino llevaba siempre una guitarra. Al parecer, se refieren los textos al cuatro, toda vez que en tiempos de la conquista, existía una guitarra de cuatro cuerdas y de pequeñas dimensiones, que se tocaba rasgueado.
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