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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

5 de julio de 2010

El Tabaco como cicatrizante

Cuenta el abuelo que el tabaco tiene propiedades antisépticas, y el campesino lo ha usado a través de los años para curar heridas. La forma de aplicarlo es masticar suficiente cantidad  hasta formar una pasta que se coloca sobre la herida. Con este cataplasma, se ayudaba a la cicatrización y a evitar infecciones.

Cuenta el abuelo que recuerda cuando un tío,  recorriendo el monte, caminaba apoyándose en el machete a modo de bastón, pero agarrándolo por la empuñadura (en el mismo sentido de la hoja) y  se le resbaló la mano y se cortó profundamente en la palma. La herida era profunda, había alcanzado tendones. La atención inmediata con el tabaco, tal como se describió arriba, paró la hemorragia y ayudó a la cicatrización de la herida


Es importante al agarrar un machete que va a utilizarse como apoyo, para romper terrones o cualquier actividad a realizarse en forma vertical, que la mano cubra la parte superior de la empuñadura, es decir, hay que agarrarlo desde arriba, o como un pomo de puerta. Es la manera de evitar accidentes.
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