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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

12 de junio de 2011

Las Quesadillas de Corozo Pando

Pasar por la  carretera de Corozo Pando es ver a ambos lados las ventas de quesadillas, unas de mejor calidad que otras,  pero siempre muy sabrosas. Sin embargo son famosas en la zona, las quesadillas de la Panadería Daycar, de pan suave y jugoso, con ese relleno de queso y azúcar que se deshace en la boca.

Constantemente salen bandejas del horno, pues los habitantes de la zona, buscan las quesadillas calientitas.

No daremos una receta  con medidas y procedimiento exacto, pues en realidad consultamos superficialmente su hechura:

Harina, levadura, esencia de anís y anís en grano (apenas un toque). La masa se prepara como la de cualquier pan, pero el secreto está en el relleno: Queso llanero molido con azúcar y batido a mano, de forma que queda como una crema.

Una vez la masa lista, se estira, se rellena y se dobla, de forma que no se vea el relleno. Luego va al horno. Son sin duda, una experiencia maravillosa.

Refranes y Expresiones Antiguas del hablar Llanero

Definitivamente el libro El Llanero, nos aporta muchísima información sobre su vida antigua. Muchas de las costumbres, expresiones y conductas, han permanecido en el tiempo, otras se ha perdido pero afortunadamente han quedado escritas para aquellos interesados en saber de dónde vienen.

A continuación, colocamos información relacionada con el lenguaje del llanero, referido a las orejas de los caballos y asnos:

"Una bestia que tiene alguna de las orejas inutilizada o deforme por enfermedad, gusanos o accidente es corneta:  Una yegua corneta, un caballo corneta.
Los asnos, para él no son bestias y suele decir en son de aforismo: Ni burro es bestia, ni casabe es pan.
De suerte que como no es bestia pues tampoco es corneto, aún cuando tenga las orejas defectuosas.
Es el asno un corneto a quien no se le echa, en cara su desvergüenza. De ahí saca el llanero otro aforismo.
Cuando alude a alguna persona sin mérito, que a fuerza de bellaquería y malicia se hace pasar por persona de importancia y honorabilidad, exclama por lo bajo socarronamente:
Se le ven las orejas! O modificando la alusión: ¡Es un burro tusero!

Otra expresión antigua pero queha permanecido en el tiempo es: A Padrote viejo no le relinchan potrancosSiendo el Padrote el jefe del Hatajo,  ningún potro se atreve a desafiar su autoridad. Es un refrán con mucha aplicación  en el lenguaje coloquial y tendría casi un  equivalente en la expresión    "  Mapurite sabe a quien perfuma"

10 de junio de 2011

Bajo el Cielo Guariqueño - Víctor Vera Morales

Apoyaremos el contenido de las canciones sobre el Guariqueño, con este poema de Victor Vera Morales, que en otras palabras pero en un mismo sentimiento, nos habla de ese gentilicio:

BAJO EL CIELO GUARIQUEÑO
Víctor Vera Morales

Bajo el cielo guariqueño
la Palmasola,
la soga abierta,
y el canto triste de la soisola
forman los versos de los corríos
que con la gracia de la chipola
abren las palmas del pueblo mío

Bajo el cielo guariqueño
el sabanero
nace poeta de corazón
y entrega su alma bravía
en un pasaje y una canción.

Bajo el cielo guariqueño
la alegre garza-
el arrendajo y el turpial,
son el escudo de nuestra raza
con el arpegio de su cantar.

La palma, los morichales,
la brisa suelta
de los maizales-
es el preludio de la alegría
que se trasnocha-
en los pajonales.

Bajo el cielo guariqueño
canta el Unare
su suave empeño,
y en el azul  de estrella y luna
brotan las aguas de la laguna
que es la grandeza del guariqueño.


ENTRADA ANTERIOR RELACIONADA: EL GUARIQUEÑO


Reinaldo Espinoza Hernández - Mantecal Querido (3/3)

Para finalizar  esta sección dedicada a Reinaldo Espinoza Hernández, y en virtud que no hemos conseguido hasta el momento sus  poemas,   colocaremos la letra de una canción del poeta Fleitas Beroes con música de Juan Briceño Zapata, dedicada a este poeta. El audio que ofrecemos, fue tomado de una  grabación antigua  en cassette, hecha en forma doméstica por el poeta. Sin embargo, considero que quedó bastante clara y tiene el valor adicional que cuenta con la voz del poeta, ya de mucha edad, introduciendo el tema. La canción tiene una música muy bonita y está interpretada creo que por Iris Camacho.

 MANTECAL QUERIDO
Letra: Germán Fleitas Beroes
Música: Juan Briceño Zapata

Como el ave que regresa
A la mata donde un día
Tuvo amor y tuvo nido.
Asimismo tienes tú
En el alma la nostalgia
De tu Mantecal querido
(bis)

Por aquí pasó Juan Bruno
A buscar los toros bravos
Jinete de primera
Hombre y leyenda del verso
Para después, en la tarde dominguera,
Ganarse todas las cintas
En su potro "Lazo Abierto"
(bis)

Como el ave que regresa
A la mata donde un día
Tuvo amor y tuvo nido
Asimismo vuelves tú
Oye Reinaldo Espinoza
A tu Mantecal querido


Por aquí pasó Juan Bruno
A buscar los toros bravos
Jinete de primera
Hombre y leyenda del verso
Para después, en la tarde dominguera,
Ganarse todas las cintas
En su potro "Lazo Abierto"
(bis)




Juan Bruno Espinoza fue el padre de este poeta. Puedes conocer algo sobre él, siguiendo este enlace: JUAN BRUNO ESPINOZA, LLANERO DE PURA CEPA

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9 de junio de 2011

A Reinaldo Espinoza Hernández. (2/3)

ROMANCE A REINALDO ESPINOZA HERNÁNDEZ
Germán  Fleitas Beroes

Que pensarías tú de Dios
Si el tiempo retrocediera
Si el hato Mata e´Totumo
Con su carga de leyendas
Fuera de nuevo tu mundo
Tu mundo de cielo y tierra
Con arpegios de guitarra
Y cuentos de luna llena.

Qué pensarías tú de Dios
Si el tiempo retrocediera
Y encontraras a Juan Bruno,
Tu padre y tu compañero
Sentado con su bandola
Tocando un seis por derecho
Y los cocuyos rayando
La negra noche de invierno.

Que pensarías tú de Dios
Si el tiempo retrocediera
La media luna y el gallo
Contigo en la corraleja
Salpicándose de espuma
La copla del becerrero
Y contando en silencio
Los lirios y las estrellas.

Que  pensarías tú de Dios
si el tiempo retrocediera
Si desandado lo andado
Volvieras a tu querencia
Y encontrarás donde mismo
Impolutos tus afectos
Y te vistieras de limpio
Con los besos de tus viejos.

Que pensarías tú de Dios
Si el tiempo retrocediera
Y escucharas a Juan Bruno
Decirle al peón apureño
Que le traiga de atajo
El caballo “Lazo Abierto”
Que se va de madrugada
Porque hay toros en el pueblo

Que pensarías tú de Dios
Si el tiempo retrocediera
Si a tus oídos llegara
Con la dulzura de siempre
Como risa de capacho
Como copla mañanera
La voz de tu santa madre
La voz de María Estradela



Reinaldo Espínoza Hernández
Que pensarías tu de Dios
Si el tiempo retrocediera
Caracas 1984

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5 de junio de 2011

Los Cachos de Pajarote

Fragmento tomado de Cantaclaro de Don Rómulo Gallegos:
Candela fea la que vi una noche, navegando por el Meta. Asina, sobre un ribazo, miramos de pronto unas luces, y creyendo que eran casas, nos acercamos a la orilla para ver si se encontraba algo de comer, porque se nos había acabado el bastimento y el hambre nos llevaba trozados. El ribazo era un médano, y las luces ¿Qué creen ustedes que eran? Un solo rollo como de mil culebras - ¡Ave María Purísima!-que se estaban restregando unas con otras en el arenal. Era asina como cuando se frota un fósforo entre los dedos.
-No sea ponderativo, vale-dícele Maria Nieves
-¡Ah caramba! ¡Es que usted no ha visto nada, indio! Métase por esos ríos para que vea cosas raras. Eso es lo mismo que el pasaje que les he contado otras veces, de cuando estuve trabajando en la pesca de la tortuga en el Orinoco.
-Como es eso?-pregunta uno de los peones nuevos
-¡Guá! Que un día del año, ahora no recuerdo cual, al punto de medianoche, pasa un viejito en una curiara , íngrimo y solo y sin que nadie haya podido descubrir todavía quién es ni de dónde sale. Algunos dicen que es nuestro Señor Jesucristo en persona. Lo cierto es que se para en una punta de playa y pega un leco, que lo oyen todas las tortugas del Orinoco, desde las cabeceras, allá mas arriba del Roraima, hasta las bocas. Esa es la señal que esperan las tortugas para salir a poner sus huevos en la arena de las playas. Ahí mismito se empieza a oir el trueno de los millones de carapachos tropezando unos contra otros.Y esta es tambien la señal que esperan los que saben, para salir a cazarlas mansitas.
Y antes de que se rompiese en risas el momentáneo silencio de credulidad:
-¿Y de lo del Dorado que vieron los españoles? Yo también lo he mirado. Ese resplandor que algunas noches se distingue desde aquí, por los lados donde cae el Meta.
-Esas son las quemazones de la sabana, Pajarote
-No, señor, vale Antonio. Yo le aseguro a usted que ése es el Dorado que mientan esos libros que usté me leyó una vez. Sobre el Meta se ve clarito y grande como una ciudad de oro.

Como ilustración a este cacho, colocaremos una foto perteneciente a la iconografía de Rómulo Gallegos. Pajarote es el hombre acostado sobre la cola del caimán. La imagen fue tomada del libro Los Paisajes Llaneros de Rómulo Gallegos AL Porvenir, de Pedro Cunill Grau.

La Mujer Llanera en la Cocina

Hemos conseguido a través de una de nuestras grandes colaboradoras, Carmen Beatriz Estrada,  nieta del gran poeta apureño José Natalio Estrada Torres, un maravilloso libro titulado Gastronomía Apureña, escrito por su madre Carmen Beatriz de Estrada, cuyas recetas iremos colocando en el Blog. Tiene una bonita introducción donde la autora, realza la habilidad culinaria de la mujer llanera:

"  Comida con ese sabor especial que sabe imprimirle la mujer llanera, con sus limitaciones de comodidades en la cocina y los pocos aliños y condimentos a su alcance, pero que ella, con el ingenio de su gente, se las arregla, y convierte en bandejas y platos , las "taparas", sacadas de las matas de totumo, que abundan por estos lares; con ellas se hacen también "las totumas" para los "ajiceros" y con la de tamaño pequeño, las "onoteras", para dar "color" a las comidas. Siendo el onoto, uno de los pocos condimentos, si no el único que utiliza, ya que también abundan estas plantas en el llano.
Asímismo,preparan las    "   trojas", para la siembra del cebollín, el cilantro y las ollas o calderos viejos y gastados para la siembra del ají dulce y ají picante, para los tradicionales "  ajiceros".
En la mujer llanera, se combinan la reciedumbre de "  Doña Bárbara", la ingenuidad de "  Marisela"  y la sabiduría en la cocina de Casilda, María, Justina, Josefa, Carmen y otros tantos nombres que puede tener la mujer que te recibe con un cafecito "colao" humeante en la mano.

"La mujer llanera, al igual que " Doña Bárbara" tiene la reciedumbre del hombre y sabe " jalar" machete como él, limpia un pedazo de tierra para sembrar topocho, yuca o maíz y frijoles; principales acompañantes en la mesa del llanero"
Se presenta este libro a las generaciones presentes y futuras, con el principal interés de conservar la tradición de la cultura culinaria del estado Apure.

Carmen Beatriz de Estrada


Carmen Beatriz Castillo de Estrada ( 1928-1997), amante de la literatura, ferviente católica,a ctivista ecológica y experimentada cocinera, curiosa por naturaleza y siempre ávida de conocimientos, vivio activamente al servicio de otros. Entre los años 1992 a 1996, escribió en el diario ABC de Apure y en su Suplemento  cultural "Flor de Bora"; también lo hizo en el diario "La Prensa del Llano" y su suplemento "Giraluna", y en el diario "La Antena" de Guárico. Fue presidenta  de la Asociación de escritores de Apure por dos períodos consecutivos, donde creo el programa de Autogestión, donde se editaron varios folletos y textos  relacionados con temas llaneros, de la autoría de importantes escritores apureños.



4 de junio de 2011

Los Hijos de Apure: Reinaldo Espinoza Hernández (1/3)

Utilizaremos una nueva forma de hacer las reseñas biográficas, basándonos en escritos publicados en periódicos o libros. Reinaldo Espinoza Hernández fue sin duda un hombre que trabajó en pro de la música y la poesía criolla. Hijo de Don Bruno Espinoza, supo llevar siempre su condición de llanero apureño.



SE FUE A LOS CIELOS
“Reinaldo Espinoza Hernández, el poeta, el musicólogo, el colega periodista, el ciudadano, el caballero, la pasada semana sin mucha música y poesía, fue llamado por nuestro Creador, para que en el cielo continuara por todos los siglos produciendo su Programa ‘Fantasías Dominicales’. ‘Fantasías Dominicales’, fue el programa que por 66 años ininterrumpidos, hizo posible acercar a los venezolanos a la música clásica. Su voz, su talento creativo, su finos versos, don de ser humano, lograron no sólo imponer un maravilloso y educativo programa musical radial, sino que sin duda fue el semillero de lo que nuestra generación disfruta, de los grandes valores artísticos que hoy poseemos. Reinaldo, en sus últimos años de  vida, se acobijó bajo la quietud de la bella Isla de Margarita, para proseguir en silencio con su obra, la de crear cultura y amor por las letras y por la música. La llanura, que lo vio nacer y el mar que vio partir, hoy extrañan su partida física, pero guardan en sus adentros terrenales, los recuerdos de sus versos y la honorabilidad de su ser”.
2001.com

“La Música, (así con mayúsculas), está de duelo por la triste desaparición de Reinaldo Espinoza Hernández, quién se fue en sus 85 años a acompañar a Beethoven en el éter.
Desde el éter de las ondas hertzianas, Reinaldo nos deleitó, desde 1943, con "Fantasías Dominicales" , el primer programa de música clásica que se creó en Venezuela, que él supo llevar contra viento y marea por el espacio de ¡66 años!. (Un récord que figura en el libro de Guinnes).
Hace más de medio siglo, en 1945, quién esto escribe llegó a Caracas procedente de El Tocuyo a estudiar pintura. Con apenas 18 años conocía por primera vez la capital. Por casualidad un día encontró en el dial del radio un extraño programa que no se parecía a los que él estaba acostumbrado y que comenzaba con los primeros acordes del Concierto Emperador de Beethoven.
Aquello fue la iniciación a un mundo maravilloso, que en mi lejana provincia era desconocido y que me marcó para siempre.
Aquel no era un programa que se limitaba a poner discos de música clásica sino una cátedra admirablemente conducida por Reinaldo, la cual nos abría nuevos horizontes a los amantes del arte. Desde entonces fui su discípulo y amigo. Estoy seguro de no haber sido el único. Somos muchos los que nos nutríamos los domingos matinales con ese programa excepcional, y los que seguiremos venerando su nombre con agradecimiento y devoción, lo cual trato de hacer al escribir estas líneas . Pero Reinaldo no fue sólo un exitoso productor radial, se involucró valientemente en la resistencia clandestina a la dictadura militar, lo cual le valió la prisión. También fue publicista y empresario, trayendo por primera vez al país la opera de Wagner, Tristán e Isolda, la cual a su vez dio el nombre a su hija. Ojala Isolda pudiera proseguir el programa de su padre para continuar la tradición y evitar la ruptura del record en el libro Guinnes. También Reinaldo fue el pionero del Miss Venezuela, y el descubridor de su coterráneo El Indio Figueredo; también fue poeta y coplero llanero: “Las Mil y una Coplas” y “Yo le pregunté al camino porque no se devolvía, porque no quiero ser noche después de haber sido día”, son sus poemarios más conocidos.
Su intenso trabajo de promotor musical fue reconocido al serle otorgada la Orden “Andrés Bello”, la “Francisco de Miranda” y la “Rómulo Gallegos”. Recientemente en Margarita, donde se residenció en sus últimos años, continuando su programa hasta el día de su muerte, recibió la condecoración Francisco Esteban Gómez. Estos estímulos recuerdan sus versos: “Una cosa si es segura de toda seguridad, la muerte no es noche oscura si se ha vivido en verdad”.
Reinaldo Espinoza Hernández fue sobre todo el hombre apasionado y conocedor de la buena música, clásica o popular.”
El Sol de Margarita 21/08/2009
Ángel Hurtado

Nacido en Mantecal, Estado Apure el 23 de enero de 1924, fue musicólogo, periodista y poeta.
Su infancia transcurrió en el hato de su familia en Mantecal, haciendo las faenas propias de un muchacho llanero: becerrero, ordeñador, amansador, palanquero, pescador entre otros.
Buscando mejores rumbos, un día llega a Caracas donde trabaja en una tienda y más tarde ingresa a la Escuela “República del Paraguay” donde asume la dirección del periódico escolar
En 1941 publica una columna diaria en “Ultimas Noticias”, alternando esta actividad con la de Secretario del escritor Ramón Díaz Sanchez. En 1942 es publicista en la revista “Santo y Seña” de don Mariano Picón Salas, al tiempo que colabora con el radio-periódico “Hoy” por Radio Caracas
En 1943 se inscribe en el partido Acción Democrática. El 1946 es Secretario General de la Junta de Gobierno y en 1984 se desempeña como Senador del Congreso por el Estado Apure.
Entre sus publicaciones está “Coplas y Sonetos”, “Sobre el Clarín altísimo de un Gallo” y “La piedra del Rayo”, todos dedicados a la tierra llanera.
Algunos escritores Apureños

El Cristo de la Sabana. Entrada 4/4


 Esta canción, interpretada por Don Eneas Perdomo,  nos habla de la relevancia del Cristo de la Mata o de la Sabana, colocado en Trinidad de Arauca, por el  eximio poeta José Natalio Estrada. Informacion sobre esta bellísima historia, puede conseguirla en este Blog, en el siguiente enlace, que se  recomienda abrir con el botón derecho del mouse (como una pestaña nueva), para no  salir del presente post: EL CRISTO DE LA SABANA O DE LA MATA. ENTRADA 1/3




EL CRISTO DE LA SABANA
Interpreta: Eneas Perdomo

Sobre la inmensa sabana
Montado en tu piedra blanca
Tu bendices en tu nombre
La grandeza de tus pampas
(bis)

Tu blancura se embellece
Cuando el sol baña tu estampa
Cristo del llano poeta
llano poeta
De la Trinidad de Arauca

Un cortejo de angelitos
Sobre tus pies se levantan
Como cantándote alegre
Mil pasajes de esperanza
(bis)

Revuelto el negro y el blanco
Y el indio sobre tus plantas
Con techo de cielo azul
De cielo azul
Adornado de nubes blancas

Cristo blanco del coplero
De las sabanas de Arauca
Dame la fe en el camino
con arpa cuatro y maracas
(bis)

Para cantarle a esa tierra
donde tú también le cantas
Tírame tu bendición
tu bendición
Santo Cristo de la Mata
(bis)

EN CASO DE NO FUNCIONAR EL REPRODUCTOR, "ABRIR COMO PESTAÑA NUEVA", EL SIGUIENTE ENLACE:

ENTRADAS RELACIONADAS:

Espantos del estado Portuguesa: La Vaca Esocada y el Duende de la Carama

LA VACA ESOCADA
Leyenda nacida en Ospino. Dicen que se manifestaba con un ruido escalofriante que se sentía por debajo de la tierra, y que estremecía el suelo. Semejaba el movimiento de un animal pesado, lleno de huesos y que bufaba a la vez que arrastraba una pata de palo.

El pueblo dice que esa vaca salía bastante y los que la vieron decían que era una vaca “escoyuntá”, es decir, “con los huesos dislocaos, que caminaba tirando las patas pa los laos. La gente de antes decía que salía en el Barrio Abajo y caminaba por la calle principal, pasaba por la plaza y se perdía por ´"los laos de Barrio Nuevo. Es un espanto viejo en Ospino pero ya casi no sale".

EL ESPIRITI DE JOSE EUGENIO BAEZ o EL DUENDE DE LA CARAMA
Esta leyenda pertenece a los lados de Turén, antes denominada Yajure y después, en 1864, Villa Bruzual, en honor a un caudillo de la guerra federal
Allí cuentan los creyentes que bajó un espíritu especial, de gran poder que encarnó en Eugenio Báez, quien se convirtió en uno de los agricultores más destacados del caserío, por sus conocimientos de agricultura como sobre sus conocimientos sobre mágicas curaciones, tratos con la naturaleza para llamar la lluvia y la protección de los animales de monte. Vivió 102 años y siempre fue solidario con sus vecinos, defendiendo los recursos naturales renovables. Cuentan que aún en estos tiempos sigue trotando en su caballo zaino por las tierras turenenses y se “aparece” en la zona montañosa de esa tierra.
Los testimonios dicen que era un jinete que se atravesaba en la carretera y a veces perseguía a los transeúntes. Era blanco, alto, delgado y vestía de blanco. En una ocasión un testigo no pudo frenar y siguió de largo llevándose por delante a hombre y caballo. Pasado el susto volvió al sitio y no encontró señal alguna de lo ocurrido.

Fuente Consultada: Mitos y Leyendas Predominantes del Estado Portuguesa