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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

5 de diciembre de 2010

Las tres versiones de Florentino y el Diablo.

El Poeta Arvelo en 1969
 Ha llegado a mis manos, un verdadero tesoro: Un ejemplar de una edición de Florentino y el Diablo, realizada por Vitrales Editorial, en Caracas, 1985, contentiva de las tres versiones del poema (1940, 1950 y 1957), y complementada con unos anexos muy importantes que más adelante compartiremos con los lectores de este Blog.

Se edita después que en 1982, los hijos del Poeta, Alberto y Mariela Arvelo Ramos, con el apoyo del Banco Industrial de Venezuela, consolidaron la misma recopilación que por ser una edición especial, no se llevó a las librerías, quedando sólo para el acceso de un reducido número de personas.

La posibilidad de comparar las tres versiones es maravillosa, pues permite imaginar la lucha y la pasión del autor por sus personajes, en búsqueda de la perfección de su obra, limando las pequeñas aristas, imperceptibles para los lectores, pero desagradablemente visibles para él, hasta el punto de invertir 30 años de su vida en lograr su versión final. Así como los grandes pintores y escultores, hacen varias pruebas antes de lograr el trabajo que han creado en su mente, siendo cada una por sí mismas, verdaderas obras de arte, Alberto Arvelo Torrealba trabajó su poema, enriqueciéndolo, adosándole unos versos y eliminando otros, atendiendo los llamados de sus personajes, ahondando en los paisajes, expresiones, flora, fauna, estaciones,etc., para describir el Llano en toda su magnificencia, en toda su crudeza, en toda su naturaleza, hasta alcanzar esta obra que es orgullo de nuestro país.

En la carta escrita por el poeta a su amigo Antonio Estévez, después de asistir a la presentación de “La Cantata Criolla” (cuyo texto completo incluiremos en una posterior entrada), expresa sobre la música: “como una clarinada, como un alerta de gallos madrugueros, reactivó el espíritu combativo de mis personajes. Y sucedió lo que tenía que suceder: en la nueva planificación de la obra de los copleros rivales, en contumacia casi anárquica, se prevalieron de mi entusiasmo, para desbocarse en el desahogo ilimitado de sus argumentos reprimidos”

Ilustracion Alberto Arvelo Mendoza
Un hecho curioso y para mí de gran relevancia es que  la obra de Arvelo y “el Cantaclaro de Gallegos, fueron elaboradas simultáneamente, y que los escritores – amigos y compañeros –leían a veces, en grupos restringidos, sus trabajos inéditos. Y sabemos que Arvelo, después de escuchar en la voz de Gallegos el primer capítulo de Cantaclaro, abandonó su proyecto original de tratar el tema en prosa, Manifestó que “después de escuchar lo que está haciendo Gallegos, lo que tengo pensado debe ser escrito en verso”(según tradición oral de su hijo Alberto). Asumió así el camino definitivo del duelo octosilábico” Introducción de Florentino y el Diablo (tres versiones)

4 de diciembre de 2010

La Copla - Entrada 2/2

Continuaremos desarrollando el análisis realizado por el Profesor Daniel Rojas Perfecto, esta vez, haciendo breve reseña de las formas en que pueden estructurarse las coplas:
“Hay cuatro formas de estructurar una copla:
 Afirmación en el primer verso: Es cuando la premisa del primer verso se complementa en los tres versos siguientes:
               Razones para llorar                  
             Fueron los destellos tristes                 
                                            De aquella tarde nublada                                                
Que de mi lado partiste 


La idea de los dos primeros versos se complementa en el tercero y cuarto:

Arbolito sabanero
Yo te vengo a preguntar
Si cuando ella se me fue
Tu me la viste pasar.


Cuando la premisa expresada en los dos versos iniciales se contradicen en los versos siguientes: 

Yo no como mango verde
Porque me pela la boca;
Yo lo como madurito
Porque así es que me provoca.


Cuando la idea expresada en los dos primeros versos guarda poca relación con los dos versos siguientes.
Los luceros en el pozo
La luna en el morichal,
Boquita de caña dulce
Quien te pudiera besar


…”Debemos resaltar que en la creación poética de la copla inciden diversos tipos de elementos propios del quehacer humano; de manera que cada creación poética de esta breve pero expresiva estrofa tendrá relación con el estado anímico, el medio ambiente, los usos y costumbres, la concepción filosófica del hombre, las vivencias, etc., de modo que cada creador culto o popular expresará su sentir de acuerdo a estos variados factores que se verán plasmados en su creación, llámese ordeñador, pescador, becerrero, artesano, bohemio o enamorado.”
Daniel Rojas Perfecto

ENTRADAS RELACIONADAS: LA COPLA 1/2 
 

Florentino y el Diablo - Alberto Arvelo Torrealba-

El Poeta en 1940
“De esos arcanos de espejismo y lejura provienen mandinga, “el cantador sombrío”, y Florentino, “el coplero errante”- apenas parecido al que imaginó Gallegos. Sus orígenes se pierden en el subsuelo del hombre. Ambos personifican aquella antigua lucha del bien y el mal que no deja de asediar su conducta en el mundo, su necesidad de trocar lo imaginario fantástico de los mitos y las religiones en personas o en presencias del común. El enfrentamiento del hombre y el diablo ocurre en las enormes soledades - las del desierto y las estepas, las de la tiniebla de la Edad Media - y no es este espacio para recitar su largo y copioso testimonio.
Alberto Arvelo Torrealba los reúne en la llanura barinesa justo cuando la búsqueda de su escritura y motivación había alcanzado su mejor logro en Glosas del Cancionero. La reyerta cantada que es -para decirlo con las palabras del prólogo que escribiera Angel Eduardo Acevedo en su Antología Regional donde reúne lo que a su juicio estima momento señero de la obra del poeta - “nuestro verdadero y único monumento artístico en verso, nacional y regional” (subrayado nuestro) no solo subyuga por la estupenda controversia - al compás del octosílabo - que entretienen la criatura de la sombra y el hombre llanero, aquel para arrebatarle el alma y éste para sustraerse a su determinación porque ( …) hállanse en sus estancias momentos en los que el temario del poema queda a merced del encantamiento de sus imágenes y del alcance del menudo metafísico y hasta borgiano, tallado en la perfección del poema puro” Luis Alberto Crespo


Arvelo escogió el mito de Florentino y el Diablo para convertirlo en romance propio. Mas de 30 años invirtió el poeta en revisar y modificar su obra. Consecuencia de esto se lograron tres versiones principales: la primera, en 1940 con 280 versos y la segunda en 1950 con 460 versos, formaron parte de Glosas al Cancionero, con nombres distintos: “El Reto” y “La Porfía”. La tercera, “Florentino y el Diablo” con 1500 versos, fue publicada en 1957”.

Recogió la historia del mito de la tradición oral. A Florentino y al Diablo los trataba como a seres vivientes, los juzgaba, los unificaba en un común amor a la belleza y con ellos ejercitaba su humor.
En carta a Antonio Estévez (Acarigua, 6-12-61), le confesó lo acosado que se sentía por los dos para que siguiera la porfía, pero, afirma, no lo iban a lograr. El mas interesado el diablo “porque no se conformaba con haber perdido la batalla”, pues: “sé que el jinete del trote sombrío anda diciendo por los hatos de Barinas que pedirá la nulidad del poema porque en su último canto hubo milagro, patentizado en adelanto fraudulento de la aurora”

El poeta confesaba su preferencia por el Diablo, a quien creía: “más hondo, más poético, mas músico, mas humano en las resonancias de la tragedia y la amargura”; mientras que Florentino le parecía “mas fresco de lirismo, mas ágil de epigrama, más sabio de imagen pechera, más brujo de rasgueo de cuerdas , más rico de atropello en el cantar.”

La poesía de Alberto Arvelo Torrealba, forma parte del acervo cultural de Venezuela. Ha sido leída y releída desde siempre y perdurará en el tiempo. Se le ha puesto música, se ha llevado al teatro, ha sido interpretada por cantantes llaneros mezclando sus versos con los propios, ha sido llevada a importantes auditorios de mundo, algunos de sus versos son utilizados como refranes en el hablar popular, etc. En fin, la obra de este poeta es motivo de orgullo para todo venezolano.

Su prosa, demostrada en sus obras  “Caminos que andan” y  “Lazo Martí, Vigencia en la Lejanía”, que puede sin duda calificarse de poética, muestra un total dominio de la pluma pero también de la naturaleza llanera, de lo que se infiere su amor por el lar nativo.

2 de diciembre de 2010

El Chambeco - El Duende de la Sabana

La referencia que a continuación ofrecemos, data de los tiempos de nuestra independencia y la tomamos del libro Las Sabanas de Barinas, ya mencionado, el cual, rico en tradiciones e historias, dice a propósito del este duende: "Es el alegre mas perverso duende de la sabana que por algunos respectos corresponde con el Robin Goodfelow de nuestros antepasados. Los llaneros de Barinas creen que se divierte haciéndoles malignas travesuras a caballos y ganados vacunos".

Aquí la narración del mayordomo Perucho que acompañaba a Páez en su ejercito:
“Cierto año (precisamente antes de la festividad de Pascua Florida, cuando todas las poblaciones de Venezuela preparaban un toreo para tal ocasión), conduje yo una punta de veinte toros de primer orden, destinados a la villa de Parapara y como eran extraordinariamente bravíos y mi patrón me hizo especial encargo de no disgustar en modo alguno al alcalde de aquella población, quien mas de un mes antes, había pagado estrenas por los bichos, tomé la precaución de encerrarlos todas las noches en un corral seguro, cerca de algún pueblo, para no correr el riesgo de perderlos. Así los había arriado sin inconveniente alguno hasta la ciudad de Ortiz y solo tenía por delante una corta jornada de cinco leguas, cuando por mi mala suerte, El Chambeco que posee todos los muchachos sin excepción, y especialmente a los de Ortiz, según creo, indujo a todos los chicos vagos de la población a reunirse junto al corral para cometer sus travesuras, cuando yo y mis peones dormíamos la siesta, después de nuestra fatigante marcha. Como era de esperarse , los muchachos hostigaron a los toros, que a no ser así se habrían echado tranquilamente en el corral, pero los chicos fuero tan tenaces que uno de los bichos, saltó por encima de la cerca y escapó al monte, seguido de todos los demás".

El Indio - Reynaldo Armas

En esta canción, Reynaldo Armas defiende la condición del indígena venezolano, tan explotado y poco valorado, desde los tiempos de la conquista. Lo hace manifestando orgullo de su origen, orgullo que debe ser de todos los venezolanos, ya que somos el producto de la mezcla de varias razas, para formar éste ser único natural de Venezuela. El Indio, el negro, el europeo.........a través de los siglos, se han unido y nuestro suelo está habitado por todas las razas: negros, blancos, indios, zambos, mulatos, mestizos.... Hablar del venezolano, es pues, hablar de una raza especial; los colores de la piel, son solo aparentes, pues en la sangre llevamos la historia de nuestros ancestros:

Indio me dice la gente
y para mi es un honor
soy además complaciente,
popular y juguetón.

Me gusta vivir mi vida
de acuerdo a la situación
no tolero la injusticia
porque me causa dolor
debe ser porque en el cuerpo
solo tengo corazón.

Llevo sangre del cacique
aquel que no doblegó
aquel que perdió sus tierras
pero no se resignó
combatiendo hasta morir
con nobleza y con valor.

Indio me dice la gente
es por que hay una razón
criollo de tierra caliente
de mi pueblo un sevidor
mi madre una hermosa india,
mi padre de buen color
cuatro hermanos piel canela
mas yo que soy el menor
de una misma descendencia
y una misma religión.

El campo donde nacimos
nos fue llenando de amor
sus flores, sus mariposas,
su fragancia y su color
detalles que siendo humildes
no se mustian con el Sol.

Indio me dice la gente
romántico  trovador
musa que pasa sonriente
endulzando una canción.

Pero si ellos comprendieran
que ser Indio es mi pasión
que mi angel es primitivo
y es mi pecho un cimarrón
amarrarían de mi esencia
cual si fuera un botalón

Indio por haber nacido,
indio por ser como soy
criollito como la palma
más valiente que el cardón
y orgullo para una raza
que no tuvo condición.



Los Guahibos - Viviendas y Costumbres Generales - 3ra Entrada

El libro que hemos venido analizando, "Una Introducción a la Venezuela Prehispánica. Cultura de Naciones de Fernando Arellano, plantea:
Pueblos y casas: Siendo tribus nómadas, los guahibos y chiricoas, dice Rivero, “no tienen mas pueblo ni lugar , ni vivienda ni casa, que donde les coge la noche, allí cuelgan sus chinchorros en los árboles y debajo hacen sus agapillos o candelas, para que el calor del fuego les sirva de ropa y cubierta y así andan siempre de color prieto y ahumados. Todas las sabanas, los montes y las orillas de los ríos son sus pueblos, su ciudad, su despensa y sus bienes patrimoniales; andan de palmar en palmar, en tropas en busca de las frutas de las palmeras; no tienen mas bestias de carga para llevar sus menesteres, que sus hombros y espaldas, y así andan continuamente cargados con sus ajuares, de una parte a otra, para servirse de ellos en sus paradas y estaciones, en especial las mujeres, que son las que cargan lo mas pesado, y cuando salen de un sitio para otro, van fatigadas con la carga como si fueran mulas; ellas cargan los niños y niñas; apenas saben caminar cuando, como si fueran perdigones o codornices recién salidos del cascarón, siguen sin cansarse a sus padres y parientes…. Sufriendo los rigores del sol y las inclemencias del tiempo, como los mas robustos”. En la estación invernal formaban “unos pequeños tugurios, de las mismas hojas de palma, para resguardarse de la lluvia."

A pesar de su estilo errático, Gumilla comenta:  mientras unos pescan y otros andan en busca de venados, otros se aplican a derribar palmas y a formar en sus troncos concavidades. Pasan a otro río y hacen la misma diligencia, y así van andando de arroyo en arroyo hasta que dan ya por fermentado el caldo que ha dimanado de las primeras palmas; vuelven, visitando por su turno las palmas preparadas, hallan aquellas concavidades llenas de licor claro, agridulce y tan fuerte que con poca cantidad pierden el juicio; bailan, cantan y hacen mil travesuras”

Escribe Rivero que “andan desnudos todos y motilados los cabellos, de manera que no precian de criar cabelleras como las otras naciones de estos sitios; son muy raras las mujeres que andan con alguna decencia, especialmente las chiricoas, andan con esterillas, las cuales tejen ellas mismas de los hilos que sacan del cogollo de las palmas que llaman quitebe y son a manera de pita. El untarse el cuerpo con algún colorante, que servia de ornato y de protección contra los ardores del sol, era práctica usada por todas las tribus de los llanos y del Orinoco.”(GILIJ)

A pesar que no se establecen en ninguna parte, “tiene sin embargo países en que andar vagando; saben por antigua costumbre los límites y no hay peligro alguno de que los traspasen". El Padre Gumilla dice que caminaban en fila primero marchan los mocetones fuertes, armados de arco, flechas y lanza; la paja que brotan aquellos llanos, de ordinario excede la estatura de un hombre y si el delantero tiene la fatiga de ir abriendo y apartando la paja a uno y otro lado y pisar al pié de ella para abrir el sendero.” Esta operación los hiere por lo que se van turnando. Después marchan los casados con sus armas y algunos chiquillos tiernos al hombro. Síguense los ancianos que pueden andar con sus pies y las mujeres débiles y ancianos; luego siguen las casadas cargadas con canastos muy grandes y en platos, ollas y otros menesteres de cocina; de ordinario, sobre el canasto va un chiquillo sentado y otro va prendido del pecho de la madre. En la retaguardia van los indios de mas fuerza., cargando cada uno un recio canasto y en él, un inválido, sea hombre , mujer, viejo o mozo; allí va un hospital portátil en aquellos canastos; ciérrase la fila con gente de guerra y con los que se van retirando por cansancio".

Nacimiento y Muerte
Ni los partos, ni las defunciones eran capaces de frenar la marcha de las bandas. Si alguna mujer le daban los dolores de parto, se “aparta un paso del camino, pare, envuelve de nievo a la criatura y corre aprisa para proseguir marchado con todos; llega al primer río que se ofrece, allí lava la criatura, se lava a sí misma y ya está libre del parto y convalecida también. (Gumilla)

A diferencia de los ritos funerarios mas o menos complicados de otras tribus, los guahibos y chiricoas enterraban sin la menor formalidad a los que sucumbían en el camino.(Gumilla)

Piaches
Usaban el polvo de Yopa para embriagarse; sus piaches se servían de él para sus adivinanzas y supersticiones.

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30 de noviembre de 2010

Aves carroñeras del Llano

Estas aves, a pesar de sus "desagradables" hábitos, son parte fundamental de la fauna llanera y en realidad realizan una importante labor, al eliminar los focos de infección que generan los animales muertos.   

Zamuro (Coragyps atratus)
Tambien llamado “Carroñero Común”, “Gallinazo”, “Gallote”, “Golero”, “Jote de Cabeza Negra”, “Jote Negro”, “Zopilote” y “Zopilote Negro”, es de carácter sociable con su especie, se le ve comiendo en grupos, aunque a veces surgen riñas sangrientas. Acostumbran tomar el sol en grupos con las alas abiertas. Mide entre 56 y 68 cm y puede pesar hasta 1.6 Kg.  Habita en lugares de poca vegetación; así como en los márgenes de los bosques, la orilla de los ríos y del mar, también en las zonas urbanas y poblaciones, donde se le ve en los basureros. Esta ave cría una vez por año en colonias de su propia especie. Anida dentro de las cavidades en los árboles, desde la base hasta el tope de los árboles,  o en el suelo, entre la maleza. La nidada consiste de dos huevos color gris verdoso. La incubación es efectuada por los dos padres y toma de 38 a 48 días. Ambos padres alimentan y cuidan a los pichones hasta que éstos se valen por sí mismos (de diez a doce semanas). Su longevidad en cautiverio es de unos treinta años. En la vida natural pocos llegan a sobrevivir más de cinco años. Se alimenta a base de carroña, pero también se come la masa de los cocos y las semillas de las palmas, o pichones o huevos que encuentre desprotegidos. Damisela.org

Rey zamuro (Sarcoramphus papa)
También conocido como "cóndor real", "rey gallinazo",  "jote real" o  "rey zope", es usual en Centro y Suramérica. Mide entre 70 y 90 cm de longitud, envergadura alar de 1,90 m y pesa de 3 a 4,5 kg. El plumaje es blanco, cremoso sobre las cubiertas alares, y grisáceo plomizo el collar en la base del cuello, constituye un verdadero plumón de suavidad. Las remeras del ala y la cola corta son de color negro. La cabeza, cuello, pico son rojos, anaranjados y amarillos, con los ojos muy llamativos que son blancos o plata El pecho y cuello no tienen plumas. El pico tiene una extremidad enganchada y filo, muy fuerte. Tiene una cresta carnosa amarilla sobre el pico. Las patas son grises y gruesas. El iris es blanco en el adulto y pardo en los juveniles.
Habitan generalmente en los imperturbables bosques, también vistos en sabanas y prados. Acostumbran posarse encima de las copas de árboles. Se los ve en parejas o en pequeños grupos. Debido a su gran cuerpo y alas, depende totalmente de las corrientes de aire para volar. No bate sus alas a menos que sea necesario. No construye nido, sino que busca lugares como grietas en árboles. En época de reproducción, la hembra coloca solo un huevo, que será incubado por ambos padres. Los pichones adquieren su plumaje adulto después de los 18 meses. Se alimentan de carroña. No tiene el sentido del olfato muy desarrollado. Se guían viendo a otros buitres alimentarse y descienden para participar en la alimentación. Cuando baja, los demas zamuros se apartan para que él se alimente. Su pico fuerte y cortante, abre la presa de la que después los demás se alimentan también.Wikipedia


 
Naturalista Mexico

Oripopo
(Cathartes aura):
También llamado “Aura”, “Aura Cabecirroja”, “Aura Común”, “Aura Tiñosa”, “Gallinazo Cabecirojo”, “Jote Cabeza Roja”, “Jote de Cabeza Colorada”, y “Zopilote Cabecirrojo”, mide de 60 a 76 cm, con una extensión en las alas de 1.8 metros y llega a pesar entre 1.4 y 2.7 Kilogramos.
Los jóvenes tienen la cabeza negra, cambiando a roja cuando llegan a ser adultos. Habita en zonas de árboles donde la vegetación no es muy densa, así como bosques, vegetación en la orilla de los ríos y vegetación secundaria. Es más frecuente en zonas donde predomina la hierba o vegetación no muy alta, incluyendo áreas de cultivo. Se le ve en zonas urbanas y puede ser abundante en basureros. Esta ave es de carácter sociable, se reúnen en grandes grupos, Tienen gran elegancia al volar. Una vez que estabiliza el vuelo, lo cual muchas veces lo hace tan pronto se da al aire, apenas se le ve batir las alas
Anida solitario en los huecos de los árboles, cuevas, grietas en las rocas y en la tierra en lugares ocultos protegidos del sol y la lluvia. Los huevos son depositados en el suelo, alfondo del lugar seleccionado para criar. La nidada usual consiste de dos huevos color blanco cremoso manchados de castaño. La incubación toma de 38 a 42 días y es efectuada por los dos padres. Los pichones son atendidos por ambos padres por diez u once semanas, cuando ya se valen por sí mismos.
Se alimenta de carroña. A diferencia de otros volúridos, tiene un excelente olfato. Comen en grupos y usualmente es desplazado por el zamuro negro. Si tiene mucha hambre, es capaz de matar animales más pequeños o en desventaja. Eventualmente escarba la tierra en búsqueda de insectos.
Al parecer vomita sobre el intruso que se acerca a su nido. Se estima su longevidad en 20 años. Damisela.org

Ebirds

El Caricare sabanero o Chirigüare
(Milvago chimachima)Este pequeño gavilán de las sabanas de Venezuela es inspirador de nuestro folclore en la copla que canta: Chirigüare / Chirigüare / Zamurito te va comé / te va comé / te va comé / te va comé / y… ¡ya te comió!
Habita los lugares abiertos como las sabanas, los bordes de bosques, los de las carreteras y los potreros, desde el nivel del mar hasta los novecientos metros de altura. Es un ave diurna, relativamente pequeña, y su plumaje se muestra en una estética combinación de marrón oscuro sobre las alas y beige o amarillo en el cuerpo y la cabeza. Ostenta una raya oscura detrás del ojo y delicadas rayas oscuras y beige sobre las plumas de la cola.
El Chirigüare se asocia mucho al ganado y los potreros. Con frecuencia se le ve montado sobre el lomo de las vacas, picoteando las garrapatas que se le pegan en la piel al ganado. El Chirigüare casi siempre anda en pareja y, según describe el zoólogo Eduardo Röhl, se revuelca con frecuencia en la tierra polvorienta de los caminos del llano. Otro hábito es el de caminar detrás del arado para cazar los animalitos que se alborotan al paso de la maquinaria. Se alimenta de animales muertos en las carreteras, cuyos hueso termina de limpiar de los restos dejados por otras aves carroñeras, lo que lo caracteriza como un animal oportunista en sus hábitos alimenticios.Venezuelatuya


Ebirds

Caricari encrestado
(Caracara plancus)
"El caricari por su aspecto figura entre las águilas, pero por sus hábitos, en el de cuervos y cornejas. Cuando tropieza con una culebra o caimán suficientemente grande para oponerle resistencia, se le acerca de lado y escudándose con una de sus alas extendidas golpea su victima en la cabeza con el pico, salta a un lado y espera el resultado. Un segundo picotazo siempre es fatal. Toma entonces su presa entre las garras y la destroza con el pico. Los Galápagos y tortugas son presa fácil: los voltea sobre el lomo y les saca las entrañas con su poderoso pico” La vida en los llano des venezuela
El Caricari encrestado llega a medir de 48-53 cm. Posee una cabeza ligeramente encrestada, cara roja, desnuda. Corona negra, carrillos, garganta y lados del cuello, blanco opaco, parte superior del lomo y pecho con bandas angostas en negro y blanco; resto del lomo, vientre y muslos: negros; Cola en tonos de blanco con barras negras, angostas y ondulantes, barra terminal, negra, ancha. Patas largas, amarillentas.
Habita en áreas abiertas, orillas de bosques deciduos, manglares, sabanas con árboles dispersos, cerca de carreteras. Se le considera parcialmente terrestre, camina y corre por el suelo. Es sociable; a menudo se le encuentra en parejas o grupos de 20 o más individuos. Le atraen los incendios de sabanas. Se alimenta de carroña, pequeños mamíferos, reptiles. Emite una llamada de tono bajo y con sonido de matraca. Anida en los árboles.
El nido es una estructura de ramas entretejidas en forma de copa que puede medir un metro en diámetro con una altura de 40 cm. Cada año le agregan más ramas. El interior de la copa lo forran con plumas, hierbas, lana de las ovejas y otros materiales suaves.
La nidada consiste de dos a tres huevos color canela rojizos claros manchados de castaño.. Los dos padres participan en la incubación que toma de 28 a 32 días. Los dos padres atacan a todo animal o persona que se acerque al nido. Damisela.org

Las Sabanas de Barinas - Capitán Vowel

Obra escrita por un capitan británico que luchó durante nuestra Guerra de Independencia, a favor de los patriotas, por el año de 1817, incorporándose al “Regimiento I° de Lanceros Venezolanos”, al mando del coronel Donald Mc Donald.

Asistió a importantes sucesos militares y tiene el gran valor de haber plasmado sus impresiones en una narrativa liviana, a manera de novela, con visos de cotidianidad.

El desarrollo de la obra, permite situarse,  en la crudeza de la guerra de independencia y enaltece de manera muy enfática, la labor de José Antonio Páez, en su rol de militar, estratega y protector de la ciudadanía de la época.

Narra cómo por sus instrucciones, las familias que habitaban los hatos del Apure, emigraron bajo su dirección, a terrenos inaccesibles para los enemigos, arreando con los llaneros de su ejercito, el ganado necesario para la subsistencia de esas familias y de los soldados.

Se describen algunos choques entre ambos ejércitos, y dedica importante sección a la forma de vida del llanero de la época, hablando de su vestimenta, alimentación, costumbres, música, fiestas, faenas y experiencias. Hace hincapié en la personalidad y forma de actuar del General Páez y también del “Taita Cordillera”, como apodaban al jefe veterano Zaraza, debido a su cabello encanecido. Introduce personajes que cuentan sus historias y incluye también un poco del humor del llanero.

Entre las cosas que más me llamaron la atención, está el hecho que incluyó en las secciones relacionadas con las jornadas militares, valiosa información sobre los cantos de independencia que entonaban los llaneros en sus descansos y antes de empezar las batallas. Canciones todas alusivas a la necesidad de expulsar al español y a exaltar el valor de hombres y generales venezolanos. Esta información es de gran relevancia, pues no se cuenta con muchos testimonios de esa época. Uno de estos cantos, es “La canción de la Sabana”, ya transcrita en este Blog , la cual ha sido estudiada por expertos y comparada con las Cargmañolas italiana y francesa y la Canción Americana Venezolana, teniendo todas como factor común letras alusivas a la necesidad de expulsar  a extranjeros o gobernantes que abusaban y explotaban al pueblo.

En fin, en el libro, se entrelazan hechos y costumbres reales e históricos, con algo de romance, historias, tradiciones y leyendas que le dan una connotación de novela histórica.

Como ultima apreciación, me apoyaré en un comentario realizado por nuestro colaborador, el Prof. Omar Carrero, quien nos aclara, que por las descripciones del terreno, fauna y flora encontradas en el libro, la historia se desarrolla en el Bajo Apure, que para la época formaba parte de la provincia de Barinas, de alli el nombre de LAS SABANAS DE BARINAS.

María Laya - Indio Ignacio Figueredo

Esta importante y representativa canción, ha recorrido Venezuela por muchos años, volando en alas del romanticismo.
Su música, viene del siglo IX como una composición presuntamente del legendario José Cupertino Rios.
Se dice por allí que  la letra fue inspirada en una mujer que Figueredo conoció en una fiesta. También que era una mujer cuya belleza era leyenda.
Una versión mas antigua, menos conocida, pero de la cual  tenemos ciertas pruebas que publicaremos mas adelante, dice que la letra de esta canción fué compuesta por Mariano Hurtado Rondón, y que Maria Laya fue un amor que perdió y que la letra originalmente enfocada a la busqueda de alguien conocido,  (que llegó a ser grabada), posteriormente se cambió enfocandola a alguien por conocer.
Sin embargo, lo que sí es indiscutible es que la fama de esta canción está en el arpa  inmortal del Indio Figueredo y en la voz de  Angel Custodio Loyola.

Salí para el bajo Apure, el bajo Apure
en una potranca baya. (bis).
Tan solo por conocer, ay conocer,
a la india María Laya (Bis).

Yo había perdido la fe, anda la fe,
de que pudiera encontrarla, verdad mi vida querida,
yo había perdido la fe, de que pudiera encontrarla
pero me dieron razón, ay razón,
de que la habían visto en Achaguas (bis).

Me han dicho que es muy bonita, es muy bonita,
que es linda y es muy hermosa (bis).
Yo deseaba conocer a esa mujer
para ver si la hacia mi esposa.
Yo deseaba conocerla, ay conocerla
a ver si la hacia mi esposa.

Si María Laya supiera lo grande que es el amor (bis).
A mi me hubiera entregado, esa mujer alma vida y corazón (bis).


ANGEL CUSTODIO LOYOLA - MARIA LAYA




SOBRE EL AUTOR Y EL INTÉRPRETE:

29 de noviembre de 2010

Los Hijos de Apure: José Natalio Estrada

El nombre de José Natalio Estrada Torres, además de su obra poética y cineasta, está ligado a dos historias de alta relevancia: El Cristo de la Sabana y Pancha Vasquez, la Doña Bárbara de Don Rómulo Gallegos, temas que abordaremos en próximas entradas.

No contamos con información detallada de su vida, como para seguir una plantilla de ficha biográfica, sin embargo, les ofrecemos un relato escrito por Luis Alberto Crespo, en su libro Llano de Hombres, donde relata un encuentro con el poeta, en el hato de su propiedad, denominado La Trinidad de Arauca. El relato, escrito en la poesía en prosa que lo ha caracterizado, es una hermosa manera de hacer la biografía de este hijo del llano:

“Ya no sabemos como comenzó a decir su vida: solo es posible revivir ahora la imagen de un muchacho a caballo detrás del padre fiero y austero, flanqueado por los peones del hato cada amanecer y, mas luego, su sudor sobre el zaino en busca de la res perdida y crispada bajo el lazo, durante años, aún ahora, mientras se aleja en busca de si mismo y acaricia su perro y el cabello de su hijo Picolino, que esconde bajo el brazo a su pequeño gato soñoliento.

José Natalio Estrada nos invita a seguirlo por su parque. Al fondo, al final de una vereda sombreada por la flor de montaña y los cedros, una cruz decía: “Doña Bárbara, R.I.P”. Era la tumba de Doña Francisca Vasquez “Parece que Rómulo Gallegos se inspiró en ella para inventar al famoso personaje e su novela”, nos dice Jose Natalio Estrada bajo el dividive que veía la muerte de la mujerona, antes de traer su historia a nosotros
-Yo estaba muchacho, pero me acuerdo de ella y de su vida. Era una mujer cuatriboliá. Mi padre la conoció. Ella le decía “primo”, aunque no existía parentesco alguno entre ellos. Tenia mucho dinero, mucha tierra y mucho coraje. Suyos eran tres hatos.Una inmensidad. En uno de ellos llamado “La Ceiba”, que ahora es mío, su padre enterró varias bolsas de morocotas de oro; por eso sería que antes de morir le dijo a Doña Bárbara: “No vaya a vender “La Ceiba”, pero ella no supo por qué. De todas maneras Doña Bárbara habría de morirse tiempo después. Una tarde bajó del bongo, ahí mismo, frente a la casa, y le pidió a mi papá que le diera alojamiento; que ella venía muy enferma. A los días murió y mi padre la enterró en este sitio. Doña Barbara era una mujer trigueña, de baja estatura y poseía poderes misteriosos. Cargaba siempre un medallón en el pecho con dos palmeras cruzadas”

“José Natalio Estrada interrumpe su monólogo. Mira la lejura del monte, mas allá de los arboles y las lianas. En unos instantes dirá como para sí mismo, que ya sabe donde va a ser enterrado. “Ya elegí el lugar. Cerca del río y de Doña Bárbara. Retirado, eso si, de la casa de los peones. Ellos son muy supersticiosos y no quisiera molestarlos” Un prolongado silencio nos advierte que se ha marchado otra vez lejos, en busca de su historia.”

-“Donde está enterrado el tesoro del padre de Doña Bárbara hubo siempre una luz, me compré un aparato para detectar metales y me fui a medianoche con mi caporal de sabana en busca del brillo. Era un médano. Escarbamos largo tiempo. Nada encontramos. Los médanos, usted sabe, crecen. El dinero debe estar bien abajo. Pero eso ya no me interesa.

Esa frase, dicha así, casi como un murmullo (…)nos revelaría su espíritu, su conducta de asceta, su desprendimiento por lo que un día constituyó su pasión: Traer Europa a las largas soledades del Apure. En esa frase comienzan y terminan sus escritos (….) Cuando caiga el sol conoceremos sus escritos, sus romances, sus versos al bordoneo del Indio Figueredo, su réquiem para su perro. En la mañana abriremos con él otro pasado: el de su armonio, sus piezas para tenor y piano, sus volúmenes de Rilke, Blake Baudelaire, sus tratados de religión, sus reproducciones de Rubens, en los cuartos oscuros del “Rancho Grande”, a pocos pasos de las cochineras y del criadero de los extraños morrocoyes amarillos que él atesora a manera de vivos amuletos contra no se sabe que malos augurios. 

Entonces conoceremos también su otra existencia: la de sus días en Europa, festejando “los años locos”, las de su matrimonio con una dama italiana que nunca amó el llano, a pesar que él intentó adornar sus desiertos con estatuas y libros, música, parques y casas parecidas a las moradas veraniegas de la Costa Azul para mitigar así la inclemencia de sus soles y aguaceros, su polvo y su silencio. Los años de su entusiasmo por el cine que entretuvieron su ultima juventud  y con la fortuna de su ganado, hizo posible a“Séptimo Paralelo”, “Maria del Llano” y “Llano Adentro”. Ël mismo cabalgaría en una de sus escenas al lado de la Susana Dujim de los años 60.

“Su mirada era la misma del día anterior: lejana, siempre en el horizonte por donde corría el caballo con el jinete, entre el cielo y sus lomos. Por esa misma tierra larga y caída seguimos después al viejo. Mas allá de los hatajos y los zorros, mas allá de los marceros y la mancha roja de los venados, nos mostró las estatuas de mármol de Carrara que había elevado en el centro mismo de la soledad”

De este autor dice Francisco Salazar Martínez:     
“Sobre el cerrero lomo del romance, desafiando viento y tempestades líricos, llega José Natalio Estrada, cantor del llano por su cuatro costados. Heredó la poesía directa de su cielo, bebió en fuente propia toda la savia de la tradición que enciende en los labios mestizos el tizón de la copla y se hizo poeta por derecho divino”.