Buscar este blog

....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

21 de octubre de 2012

Pueblos del Bajo Apure: Arichuna

Ubicada a 50 km de San Fernando, es el último pueblo al este del estado Apure y se encuentra a 90 km de Cabruta. Fue fundada antes que San Fernando. Se ubica en la margen derecha del rio Apure, protegida por un terraplén medio. Los pobladores viven de la cría de ganado, pesca y labores agrícolas. Los fines de semana se entretienen con los gallos. Hoy lamentablemente su carretera se encuentra en muy mal estado.

El barón Alejandro Von Humboldt estuvo en Arichuna comenzando el siglo XIX y describió la “Misión Indiana de Santa Bárbara de Arichuna", como integrada por un conjunto de 16 a18 cabañas de palmeras y se mostraba incluso más adelantada que San Fernando, sin embargo, con el tiempo y probablemente por la ubicación geográfica, éste último empezó a progresar y Arichuna se fue quedando rezagada. Pese a eso, su condición la favoreció pues se mantuvo aislada de las múltiples guerras que se sucedieron en nuestro país después de la independencia.

 Fue fundada por fray Luis de Sevilla el 04 de diciembre de 1774, aunque se dice que cuando llegó, el pueblo ya había sido constituido por los indios guamos. Sus primeros habitantes fueron de origen otomaco, guamo y taparita.

El pueblo constituye una de las poblaciones satélites de la ciudad de San Fernando. Su  economía  se basa principalmente en la actividad agropecuaria y la pesca artesanal de bajo impacto. 

 

 Se ha caracterizado por la inquietud intelectual de sus habitantes, entre quienes están Leoncio Páez, Frank Rondón, Jorge Guillermo Plaz, Leopoldo González Gamarra, Moisés Benaim Núñez, Edgar Colmenares del Valle y Elisur Lares Bolívar.

Es asímismo,   la cuna de Don José Romero Bello, destacado coplero que no solamente demostró su talento en la composición y canto, sino que apoyó y apadrinó las carreras de muchos de los artistas criollos que mas tarde se hicieron igualmente famosos. Pasó a la inmortalidad como el   Florentino  del famoso poema de Don Alberto Arvelo Torrealba, Florentino y el Diablo. Puede conocer algo de su historia, siguiente el enlace: LOS HIJOS DE APURE: JOSE ROMERO BELLO


La Santa Patrona de Arichuna es Santa Bárbara

 Imágen de Santa Bárbara:
Muestra la imagen femenina de vestir, tallada en madera Policromada, ensamblada por piezas, de la patrona de Arichuna, Santa Bárbara, la cual fue donada en el año 1892 por el señor Gumersindo González. 
La imagen tiene ojos vidriados de color castaño, cabello oscuro rizado en relieve, lleva corona metálica. Sus brazos están ensamblados y flexionados sobre el cuerpo, con la mano izquierda sostiene una espada dorada con incisiones en la empuñadura. Su indumentaria consta de un traje realizado en tela de satén fucsia, sobre él una capa de terciopelo con el borde en encaje dorado y decoraciones florales realizadas con encajes y lentejuelas. Ubicada en el altar mayor, de mármol y concreto, el cual siempre está lleno de flores, ya que a esta imagen se le atribuyen muchos milagros de sanación.

"Se acuerdan de Santa Bárbara cuando llueve", dice el conocido refrán, y es que a Santa  Bárbara se le relaciona con las tormentas y truenos. Se aplica el refrán cuando se toman acciones urgentes, de necesaria inmediatez, cuando podían haberse prevenido o realizado con suficiente anticipación.

Fuentes consultadas: Apure en Cuerpo y Alma, Historia de Apure, Argenis Méndez Echenique

18 de octubre de 2012

Romance del Caipe Moribundo - Guillermo Jiménez Leal

Venezuela está entre los 12 países mas ricos en agua y tiene el tercer lugar de importancia en los humedales de América Latina, sin embargo al documentarse un poco, se llena el corazón de tristeza cuando comprobamos la pérdida progresiva de espacios naturales, por la mano destructora del hombre, por la ignorancia, por el no hacer nada, por el beneficio económico y por la indiferencia que desde siempre han mostrado nuestros dirigentes.
Acabo de llegar de San Fernando de Apure y ví impresionada cómo se descargan aguas servidas al río Apure por tuberías de 10" o más. ¿Cuantos años tiene esto sucediendo? ¿Cuánto le queda al Majestuoso Río Apure de vida? ¿Que pasará con sus toninas, sus hermosos bagres rayados, sus caribes?¿Que país le estamos dejando a nuestros hijos? ¿Cuántos espacios hemos perdido ya?
Muchas preguntas podrían hacerse y con muy poca investigación comprobaremos que esos desastres ecológicos y otros mucho mayores ocurren a cada segundo en todo el suelo patrio.
Hoy les ofrecemos un poema de Guillermo Jiménez Leal sobre la muerte del río Caipe, aquel que inspiró al poeta Arvelo para contar la historia de un canoero y su amada Maruja, aquel que ahora es solo sombra de lo que fué:

ROMANCE DEL CAIPE MORIBUNDO
Tomado de Mastranturas, Guillermo Jiménez Leal

Agarre el cuatro, poeta
que el Caipe se está muriendo;
dijo Santico Espinoza
llegando a Banco Arañero

El Caipe de la leyenda
el que cantó Alberto Arvelo,
el que iba de monte a monte
zumbador y turbulento,
el que llega a La Rompía
pasando del Rufinero,
el Caipe del Remolino,
hondo, recio y caimanero.
Hijo del Santo Domingo
por su trajinar izquierdo,
fue testigo franco y mudo
del drama del canoero,
cuando lo engañó Maruja
enuna noche de fuego.

Cuánto vale la agonía
del viejo Caipe Obispeño;
el que le deja al Masparro
su caudal y su concierto.
El Jobal y la Morita
le dieron prestado el pecho;
las sabanas de Espinito
lo tienen de compañero
y el Paso Real de San Lázaro
ya se le perdió en el tiempo.
Si recordar su bravura
pide un romance llanero,
es llanto de un pescador
sobre el cordel del anzuelo.

La arena tiene un temblor
y la espuma un desconsuelo,
el cubarral del barranco
perdió su verde mas tierno,
el rumor de la chorrera
se fue quedando en silencio
y el cafetal del bajío
mordio su fruto bermejo
Teófilo amarra caimanes
borracho y aguinaldero
se perdió de Santa Cruz
y reventó el guaralero
Los caños que le caían
borraron su terronero;
las madrevieas sombrías
fueron perdiendo el hojero:
la alfombre que refrescaba
el camino del viajero

Verdea el cañabraval
blancos de los carameros
rojos de cada peonía
amarillos del piedrero,
brisas del zumba que zumba
debajo del zancudero,
espigas de las veradas
brillos del sol veranero,
voces del caporunal,
palos de los carpinteros:
díganle al samán frondoso
y al gerbedor bullanguero
que el agua trae un quejido
y el cantar un desespero;
díganle al guamal floreao
y a los silbidos del viento:
que triste la sinfonía
que ejecuta el aguacero;
de que sirve una plegaria
por un río que huele a muerto



Donde están los caminitos
que llevan a los pesqueros
el playón que las mujeres
tenían como lavadero;
las manos de doña Eustaquia
y de Cecilia Marrero,
dónde pintará sus huellas
el alacaraván playero,
como zambulle un  muchacho
en medio de ese arenero,

Dónde quedo la canoa
que palanqueaba Melecio
cuando al paso de la balsa
lo mató un puente de hierro
Quién se acuerda del camion
de Felipe Caballero
roncando hasta la Lopera
por caminos Moreneros
Cómo va a haber ribazón
con un cauce casi seco,
cómo se tira una palma
si no hay agua ni en invierno

Afine el cuatro poeta
que el Caipe se está muriendo
dijo Santiago Espinoza
soñando en Banco Arañero

Se acaba una vaquería
y el Caipe es el cabrestero
mírelo como agoniza
sin cura, ni yerbatero
mire que ni los zamuros
tienen pendiente el entierro
Mire como andan los bichos
llorando su abrevadero:
la iguana medio escondida
y e chigüire mas cerrero;
la vaca que mas bufea
cuando beben los becerros,
el cunaguaro cebao
y el mato de agua güevero
el carrao y la cotúa,
las garzas , y hasta los perros
se olvidaron del picure
y se pararon, latiendo
en la orilla de aquel río
que se quedó en el recuerdo

Se fue el mije y el rayao,
las quiguas, los tarralleros
se fue la negra Clarisa
y Olegario el culebrero,
se fue Don Ramón Gonzalez
se fue Pánfilo Romero
el padre Román Monsalve
dejó solo el bautisterio
el renco Antonio entregó
la pulperia de sus sueños
y se fue Juan Pablo Vásquez
de Borburata pa´dentro
Ah mundo aquella alegría
que nos espantaba el tedio....
Parece que con el río
quisiera morirse un pueblo,
puro olvido y pura sed
puro afán y puro anhelo

Tóqueme el cuatro poeta
que el Caipe se está muriendo
dijo Santiago Espinoza
soñando en Banco Arañero

16 de octubre de 2012

Nelson Morales y Manuel Bolaños

Les ofrecemos este par de contrapunteos con dos recias voces: Nelson Morales y Manuel Bolaños. son Contrapunteos totalmente libres: el primero, de letra muy hermosa, le canta a la llanura y los dos copleros complementan las imágenes,el amor y el origullo de su tierra, presenta rima consonante en los versos pares (ra). El segundo, cuyo nombre en realidad desconozco, hace honor a la letra y espiritu de los contrapunteos antiguos, que representan una  rivalidad para ver cual de los dos es el mejor, cada uno responde sin reglas salvo la rima consonante en el segundo verso (ea).

No hemos encontrado fotos de Manuel Bolaños, pero les ofrecemos dos  históricas de Nelson Morales:



DOS COPLEROS FRENTE A FRENTE

 Cantador de recia casta,
 De recia casta,
 Nativo de esta llanura
Vamos a cantar sonrientes
Tiples de honda ternura
Música de Apure adentro
En esta noche profunda

Suelto mi copla con brío
Bajo la luz de la luna
Para cantarle a mi tierra
Que quiero como ninguna
Tierra de muchas leyendas
Paisano mío,
Por lo grande y su hermosura
 
Los versos para cantarle
Manuel Bolaños
A la pampa sola y muda
Que brotan de lo profundo
De mi alma sincera y pura
Perdiéndose con el viento
Por las inmensas lejuras
 
Llanura de mi cariño
De caños, ríos y lagunas
De pajales verdecitos
Que se extienden en su anchura
De terronales resecos
Anda resecos
Y de la palma madura

Sigue mi trote sombrío
Anda sombrío
Sobre mi cabalgadura
Por la pica del ensueño
Entre _______ y aventuras
Entre cantos de turpiales
Y entre sonar de guaruras
 
Cuando me paro en el arpa
Se me van las amarguras
Y le doy gracias al cielo
Al padre de las alturas
Por ser hijo de este llano
Oiga, mi amigo
Que idolatro con locura

Quien no va a querer su tierra
Verdad mi amigo,
Siendo la madre segunda
La que nos brinda bondad
La que tenemos por cuna
 y  nos enseño a soñar
Y a luchar por su aventura

Tierra del llanero franco
Del cuchillo en la cintura
De la soga rabiatada
A cola de su montura
Para enlazar cimarrones
Paisano mío
Sin miedo en la noche oscura

Vamos a finalizar
Verdad mi amigo
Este canto a la llanura
Que le brindaron dos hijos
Con la fe mas buena y pura
Con tolvaneras de amor
Y remolinos de espuma

Fueron dos buenos cantores
Nacidos en la llanura
Como lo es Nelson Morales
Recio cantador de Apure
Paisano mío
También lo es Manuel Bolaños
Manuel Bolaños,
Coplero del Matiyure





 
 

 CONTRAPUNTEO

Yo vengo del llano adentro
Verdad mi amigo
Sin caminar por verea
Con el pensamiento fijo
En lo que contrapuntea
Y hasta no jugar el pollo
No se me quita la idea

Si quiere jugar su pollo
Amigo mío
Sáquelo pa que lo vea
Si es por eso amigo Nelson
Aquí está lo que desea
Páselo pa´ la barrera
Que yo le doy la pelea

Yo creo que mi zambo viejo
Manuel Bolaños
Con el suyo se carea
Le juro que de hace un rato
La cosa se pone fea
Le digo porque mi gallo
Está que se zarandea

Si va a agarrar ese rumbo
Amigo mío
Revise bien la correa
Porque la cincha está floja
Y ese potro corcovea
Y conmigo no se salva
Ni la vieja Dorotea

Cantadores de su clase
Palabra de hombre
Los agarro por tarea
Ya sé que no mata tigre
 Por lo malo que lancea
Ni que usted con su malicia
Saque arena y tierra grea

A mí no me asusta grito
Amigo mío
 ni el plomo me agujerea
porque yo con la malicia
en el pleito gano pelea
y cobro con puñalada
Cuando la sangre chorrea

Yo en el semblante conozco
Oye conozco
El hombre que jinetea
Porque no anda preguntando
Si el caballo corcovea
No le teme a caño hondo
Ni ve que toro cornea

Yo soy como el gavilán
Que en el aire me volteo
Y soy el que a puño limpio
Me fajo con el que sea
Y el que le pego se va
Amigo Nelson
Más duro que una Hicotea

Ningún veguero sin arte 
Calma truenos y marea
Yo creo que no va a encontrá
Zoquetes que se lo crean
Coma avispa porque yo
Manuel Bolaños
Cobro doble en la pelea

Ni el remolino del torno
Amigo mío
Ya mi bongo zarandea
Porque es cualquier pelusa
El que me lo __________
Pelea con los huracanes
Cuando no les chubasquea

Le estoy mirando la sangre
Eso es verdad
que sin cesar le gotea
Si usté de salva es por suerte
Que todavía lo rodea
Pero si vuelvo a pincharlo
 Zamuro pone asamblea


14 de octubre de 2012

La Navegación de Vapores por el Rio Cojedes

Las imágenes históricas que se muestran,  corresponden a la reseñas de el Baúl

 


"Por contrato concedido a la compañía Turpin Beelen en 1849 se da inicio al tráfico de vapores por el río Orinoco y sus afluentes. Para esta época se produce un incremento económico y demográfico en la zona de los llanos debido a la dinámica de exportación e importación de productos, lo que se traduce en la habilitación de varios puertos en esa área geográfica. El 20 de septiembre de 1856 atraca en el puerto de El Baúl el primer vapor, de nombre Meta, esta primera embarcación medía 44 m de largo por 14 m de ancho y era capitaneada por Juan Hammer. Al día siguiente continúa en un paseo a Sucre con 200 personas a bordo hasta la vuelta de Las Tortugas y regresa a las dos de la tarde. En la mañana del 22 de septiembre de 1856 siguió rumbo a Ciudad Bolívar. Desde entonces se inició el intercambio de mercaderías y transporte de personas gracias al tránsito continuo de vapores, iniciando así el tránsito y el comercio de vapores entre El Baúl y la capital guayanesa, extendiéndose desde allí a puertos extranjeros. 
 
La navegación de vapores por los ríos Cojedes y Portuguesa tuvo como consecuencia la creación de la Compañía Anónima Nacional de Navegación en 1917, mejor conocida como la CAVN, aunque el tráfico del comercio fluvial siguiera operando con bongos, las actividades empezaron a disminuir considerablemente. Esta compañía operó sólo en el cauce del Orinoco, dando fin a la presencia de buques en el curso de los ríos de la región llanera, aun cuando se mantenían los bongos en el comercio fluvial al menudeo de esos años."

 

Pueblos del Bajo Apure: Guasimal

Apenas a 10 kilómetros de este pueblo se ubica el campo de una de las batallas mas emocionantes del General Páez: Las Queseras del Medio, donde lanzó su famoso ¡Vuelvan Caras!.

 El pueblo es la capital de la parroquia Las Queseras del Medio, adscrita al Municipio Achaguas. Dicen los vecinos, que en invierno, se llega al campo glorioso en bote, tomando el río Apure Seco y luego el Arauca. En verano se toma la via de San Juan de Payara y por el paso de San Luis.

Guasimal fue fundado en 1809 o 1810 con el nombre de San Antonio de Guasimal, aunque también se dice que fue en 1774 con el nombre de San José de Guasimal (Sánchez Ostos). Es hoy un pueblo sencillo, con una plaza con el busto del General Páez, unas casas rurales, dos abastos, unos quioscos, una capilla…. En la calle paralela al río Apure Seco, se concentra el comercio, que destaca en ganado, pesca y queso.

 En tiempos antiguos, fue un paradero de los arreos de ganado que venían del bajo Apure a San Fernando. Cuenta uno de sus habitantes: “esto era un camino, un caujaral. Había cuatro casas hechas de bahareque y techo de paja vetivel. Mi papá, Raymundo Hidalgo, era comerciante y ganadero. Tenía una pulpería donde se vendía de todo: licores, mercancía, medicinas, productos veterinarios. Los víveres se traían por río desde San Fernando en un bongo llamado Tamacún. La vida por aquí ha sido dura y difícil. Pero el llanero ha sido fuerte ante las vicisitudes; parece que estamos hechos de un material que no es el de los otros. Aquí había que trabajar de todo para sobrevivir.,. Yo hice trabajo de llano desde que tenía 18 años. Uno se levantaba a las 3 de la mañana y venía a comer a las 8 de la noche cuando terminaba de agarrar el ganado en la sabana” 

 En este suelo nacieron los célebres próceres de la independencia Juan Pablo y Francisco Farfán. 

El nombre de Guasimal, seguramente deriva de Guásimo (Guazuma ulmifolia),  árbol pequeño que ocupa espacios de la tierras cálidas y templadas donde el bosque ha sido destruido, formando a veces comunidades casi puras llamadas guasimales, que dentro de los potreros, sirven para dar sombra y alimento al ganado. Como topónimo aparece en Guárico, Barinas, Apure, Portuguesa y Cojedes: La Guásima, El Guásimo, Guasimita, Guasimito, Mata de Guásimo, Los Guásimos y Guasimal, Este último pueblo situado a orillas del río Matiyure, cerca de Achaguas, es la cuna del coplero Domingo García. 

Algunos de los patrimonios de este pueblo reseñados por el Instituto de Patrimonio Cultural de Venezuela, son:

 Puerto de Guasimal:  El Puerto de Guasimal sirve como paso o vía de comunicación, utilizando el río Apure Seco para conectarse con otros Poblados y caseríos. 
 Esta zona se ha convertido a través de este paso, en una importante zona comercial donde arriban a la población embarcaciones abastecidas de cerdos, aves de corral y silvestres, pescado, carne de res, queso, leche y otros rubros producidos en pequeñas fincas y fundos de la zona y se trasladan hacia las diferentes zonas rurales cargadas de víveres y alimentos. En el lugar se encuentran viviendas de construcción sencilla donde habitan los trabajadores del lugar, y un muelle donde se desembarca la mercancía que se trasporta hacia otros lugares 

Paso de la chalana de Guasimal: 
Ubicado en Río Apure Seco frente a Guasimal, ste paso es considerado como uno de los principales del poblado. Permite la comunicación de Guasimal con la parte sur de la parroquia, donde se ubica el glorioso campo de Las Queseras Del Medio, que inmortalizó el General José Antonio Páez y su grupo de valientes luchadores y las grandes fincas ganaderas como La Peñera, Camoruco y La Salvación, entre otras. 
 Por este Paso de Guasimal se trasladan los vehículos automotores a través de una gabarra -barco pequeño y chato destinado a la carga y descarga en los puerto-

 Monumento a la batalla de Las Queseras del Medio:
Fue erigido en 1986, y al principio estaba constituido  por una especie de Túmulo que representaba en relieve el rostro de José Antonio Páez durante esta gesta emancipadora. En el año 2004,  se le encargó al artista apureño Gregorio González Vivas realzar la obra incorporándole Nuevos elementos artísticos en la que destacara la acción y el significado de esta histórica cruzada, añadiéndole en lo sucesivo un cubo dinámico que guarda referencia con este Importante hecho histórico. Se trata de una pieza realizada en metal, que mide 150 por 120 por 120 cm pintada de color Gris. Está compuesta de formas geométricas puras e intervenidas y líneas que simulan lanzas circulares que recorren las seis caras del cubo, el cual además tiene inscrito un círculo en cada una de sus caras. Este cubo dinámico está apoyado sobre uno de sus vértices y la pieza completa está emplazada sobre un pedestal de forma rectangular revestido con láminas de granito pulido de color negro. En la cara Frontal del pedestal se observa el rostro de Páez en sobre relieve pintado de color blanco. La intención del artista era simbolizar la infinitud de la lanza libertadora, el ímpetu del viento, el vuelo de los caballos y la fuerza de los llaneros para expulsar a los enemigos de la patria. Este monumento se sitúa en un espacio abierto rodeado de vegetación alta y baja. Está delimitado en un espacio rectangular con una baranda medianera con forma de balaustres. 
 El monumento consiste en una composición de varios elementos, ya que se compone de un pórtico que define el acceso compuesto por dos columnas rectangulares con tallado de flores en sus cuatro caras, las cuales sostienen un arco de medio punto que remata en tejas de arcilla. En la parte posterior se ubican dos plataformas ubicadas De forma horizontal hechas con láminas de concreto. La primera de ellas se destaca por la ubicación y por ser de mayor tamaño, su piso crea un mural que representa a José Antonio Páez formado por cada pieza de concreto. La siguiente plataforma es de menor dimensión y en su centro se ubica una escultura que descansa sobre una pilastra rectangular de concreto. Al fondo del espacio se ubican bancos de concreto, destacándose en todo el monumento el color blanco. El propósito de esta obra es ilustrar y enaltecer la importante acción militar de Las Queseras del Medio, efectuada el 2 de abril de 1819, batalla donde Páez inmortalizó la expresión Vuelvan Caras. 
Si deseas conocer algo mas de esa gloriosa batalla, sigue el enlace LAS QUESERAS DEL MEDIO EN VENEZUELA HEROICA

Fuentes Consultadas: Apure en cuerpo y Alma, Cuadernos IPC

11 de octubre de 2012

El Joropo, Historia y Evolución (9): El Joropo Llanero finales siglo XIX e inicios del XX

El joropo es la música tradicional venezolana que se ha escuchado desde siempre en todo el país. Presenta las adaptaciones y particularidades regionales con la incorporación o desincorporación de algunos instrumentos. Así tenemos, además del joropo llanero y el tuyero, ampliamente conocidos y difundidos en todo el país, el joropo guayanés, larense, oriental, zuliano,  falconiano, etc.

Por tal motivo, antes de continuar con estas reseñas sobre la historia y evolución de nuestra música nacional, les ofrecemos la Glosa al Joropo, de Víctor Morillo

GLOSA AL JOROPO
Víctor Morillo

El joropo no sólo es del llano
 el joropo es mirandino
es zuliano, es aragüeño
es de La Guaira, andíno
es de Apure y guariqueño
barinés, portugueseño
de Amazonas, de Falcón
 oriental y merideño.
es el golpe tocuyano, 
de Anzoátegui, de Monagas
él es el Delta, el Orinoco
del Distrito Federal
es del diablo, en Florentino
es de Venezuela toda
por eso en mi patria yo digo
la grandeza del joropo
se encuentra en cada camino



Usando palabras del don Eleazar López Contreras: "El Joropo Central, que se desarrolló en puntos más cercanos a la Capital, se manifestó en Aragua con un ritmo “jacarandoso y encabritado”, muy distinto al “fluido y vivo” del Llano. El que se amañó en los valles del Tuy fue el seco y compacto golpe tuyero, con su peculiar sonido reminiscente del clavecín barroco, extraído de un arpa con las cuerdas primas de metal, y las chispeantes -en este caso, monótonas-  maracas indígenas. A finales del siglo diecinueve, este “golpe” se tocaba con guitarra y maracas en Caracas y en el Tuy. En cambio Llano adentro, o Llano abajo, hacia Apure, se mantenía la indómita música del joropo en todas sus manifestaciones, sobre todo las más recias y representativas del indomable carácter del llanero"

En ésta y la siguiente entrada, les ofreceremos algo de los primeros exponentes del joropo llanero y Tuyero, que aún cuando tocaron y cantaron en sus respectivas regiones en épocas donde no se contaba con medios de difusión relevantes, significaron el punto de partida en el desarrollo de ambas corrientes durante el siglo XIX.

 La investigación sobre los primeros exponentes del joropo llanero se pierde en el tiempo. Podríamos incluso mencionar al famoso Quirpa que las crónicas refieren que vivió en mil ochocientos y tantos. Pero no encontraríamos ya certezas ni nombres específicos, pues la habilidad del llanero por la música es ancestral. Imagínenese en cuantos patios llaneros ha habido virtuosos del arpa o de la bandola, famosos en sus comunidades pero desconocidos para el resto de Venezuela. Y ésto es mas resaltante en aquellos tiempos en que Venezuela era mas provincia que país.

Podríamos apegarnos por ejemplo, a un comentario que el  Indio Figueredo hizo en una oportunidad al folclorista, cantante y escritor peruano Nicomedes Santa Cruz, que su papá Pancho López le hablaba de un famoso arpista llamado Clímaco Herrera (San Rafael de Atamaica) quien era su amigo y que este músico era el creador de La Quirpa, el San Rafael y El Gavilán. Si el Indio había nacido en 1899, su padre tal vez le hablaba de 20 0 30 años atrás, es decir que ya en 1879 – 1889 se conocían estos golpes llaneros. Por supuesto, encontrar hoy  información sobre Clímaco Herrera es algo casi imposible.

Podemos también mencionar a grandes arpistas nacidos en Camaguán, estado Guárico, nacidos en el siglo XIX y de quienes apenas tenemos los nombres, gracias a los recuerdos de don Julio García Díaz, que dejó escritos a su amigo Germán Fleitas Beroes y de los cuales ya hemos compartido varios en este Blog. El mencionaba la influencia de la tierra camaguanenese en  la formación de importantes exponentes del joropo llanero:

"Camaguán fue y será la tierra de los arpistas: En el vecindario “Guárico”, apareció Rito Ortega, el rey del bordoneo; en el barrio La Negra, Cleto García quien se asemejaba a Cupertino. En el Barrio “El Carrizalero”, Eloy Amaro que en el bordoneo imitaba a Rito Ortega; en Sombrerito, Pedro Pablo Molina cuya arpa resonaba con todo el sabor llanero; en los “Colorados”, Peluíto (no se entiende bien la letra de Ño Aguedo), arpista de gran inspiración y gran ejecutor de pasajes y golpes llaneros" 

De estos arpistas los que más quedaron en el recuerdo fueron Pedro Pablo Molina y José Cupertino Ríos, como verdaderos virtuosos y compositores (especialmente Cupertino) de algunos de los principales golpes llaneros actuales.

Cupertino Ríos nació en 1878, en Camaguán. Siendo niño, su familia se residenció en el Bajo Apure, donde recibió clases de un arpista del momento llamado Cayetano Silva. Sus primeras composiciones datan de 1892 y se hizo muy famoso en  sus tiempos por su increible capacidad de composicion improvisada. Se decía que en cada baile podía componer hasta cinco pasajes nuevos (letra y música). Fué padre de otro importante arpista del momento: Paulino Esqueda, que dio clases a Juan Vicente Torrealba.
Viviendo en una época en que no existían medios de difusión y grabación, su obra fue pasando al floclore nacional y quedó  catalogada como de autor anónimo, a pesar que muchos famosos de la época, daban fe de su autoría, tales como Balbino Blanco Sánchez, Germán Fleitas Beroes, Ciro Vegas, Enrique Lamas, José Urbano, los Hermanos Chirinos, Henry Rubio y Mariano Hurtado Rondón, entre otros.
Después de un arduo trabajo de recopilación de su obra efectuada por su sobrina Petra Ríos, se le adjudican, entre  muchísimos otros, los siguientes golpes llaneros:

 Nuevo Callao N° 1 (1900), En  1901: Zumba que zumba, El Caricari, La Chipola, La Guacharaca, Los Merecures,  Seis transportao, Uno y catorce. en 1902  Seis numerao, Seis por derecho. En 1903 Los Caracoles, La Paloma, El Pájaro (El Pajarillo), El Perro de agua. En 1905, La Catira apureña, El Hijo de San Rafaél. En 1907, el Gavilán Pío Pío (Gavilán Colorao), El Solito (Juan Solito), El Carnaval. En el año 1909: Los  Yaguazos, La Resbalosa. En 1910: La Cortá del Guayabo (Guayabo Negro). La lista continúa interminable y les invitamos a seguir el siguiente enlace, donde su sobrino Wladimiro Rios, coloca en versos la obra de este importante exponente del joropo llanero. ODA AL PARADIGMA CRIOLLO

El otro artista trascendental y que es imposible dejar de incluirlo en esta entrada el el Indio Figueredo:
Ignacio  Figueredo: Nacido en 1899 en Algarrobito, estado Apure y realizó su primera presentación pública en San Juan de Payara (estado Apure) a los 11 años de edad, luego que a los 7 años solicitara a su madre que le comprara un arpa. Sigue este enlace para conocer la historia: EL INDIO FIGUEREDO Y EL ORIGEN DEL GABÁN . Comenzó a hacerse conocido en 1914 tanto por sus interpretaciones como por sus composiciones, entre las que se encuentran El Gabán, Las 3 damas, Los Diamantes, como temas de indiscutida autoría. También  se le adjudica Guayabo Negro y  El Verdún, aunque como ya hemos dicho, son piezas cuyas primeras versiones estuvieron presuntamente a cargo de Cupertino Ríos. Por otra parte, tambien es autor de la música de María Laya, Los Caujaritos, El Cunavichero, La Periquera, de acuerdo al contenido de una recopilación realizada por Industrias Pampero en 1986, denominada La Música del Indio Figueredo.

Símbolos Patrios del estado Cojedes

ESCUDO DE ARMAS DEL ESTADO COJEDES:
El Escudo de armas del Estado Cojedes, creado por Decreto del Ejecutivo Regional  el 1 de enero de 1910, consiste en un sello circular de campo simple en azul donde aparece una semblanza del paisaje predominante en la región. Sobre la fina alfombra de las pampas resaltan a intervalos grupos de palmeras  que revelan la feracidad del suelo cojedeño, cruzado en barra (de la siniestra a la diestra del escudo) por una ondulante cinta de plata que representa un río navegable por donde circula la fuerza que impulsa el comercio de la entidad federal. Allí se destaca de pie un magnífico toro negro con las astas y pezuñas en oro que domina con su mirada la inmensidad del llano, para simbolizar la prosperidad de la ganadería, fuente principal de la riqueza del Estado Cojedes. En dirección el cantón diestro superior y sobre el horizonte, dos garzas blancas levantan el vuelo ante los primeros fulgores de la aurora, mientras que en el cantón siniestro superior resalta la constelación de Orión que domina el cielo cojedeño la mayor parte del año, para representar a los héroes de esta tierra que contribuyeron con su coraje y con su sangre a forjar el destino de la nación venezolana. Como ornamentos exteriores, el escudo presenta un sol esplendente como cimera, símbolo de gloria que ilumina la “voz de guerra” latina “AD SUM” (“Estoy Presente”) que a manera de timbre representa la actitud de los cojedeños ante la historia: prestos y firmes para derramar su sangre como antes para defender las causas del Derecho y de la Libertad. La corona de laurel que circunda el campo a manera de bordura y los trofeos de guerra, cuatro lanzas y dos fusiles con bayoneta calada cruzados en sotuer (aspa) detrás del escudo, simbolizan las victorias que alcanzaron los cojedeños en la lucha por la emancipación nacional. Los gallardetes escarlata que envuelven la corona y la sujetan bajo el escudo, llevan como divisas las efemérides “28 de marzo de 1864”, fecha en la que se sancionó la Constitución Federal y “4 de agosto de 1909”, fecha de la creación del Estado y además, los nombres de los municipios que lo integran “LIMA BLANCO”, “ANZOÁTEGUI”, ”TINACO”, “PAO”, “SAN CARLOS”, “FALCÓN”, “GIRARDOT”, “RICAURTE” Y “ROMULO GALLEGOS”. Estos símbolos han sido oficialmente adoptados mediante la Ley de Símbolos del Estado Cojedes, sancionada por la Asamblea Legislativa el 30 de julio de 1970, publicado en la Gaceta Oficial del Estado Cojedes Nº 23 (Extraordinaria) de la misma fecha. Wikipedia

BANDERA DEL ESTADO COJEDES:
Fue creada por el Profesor Pedro Gramcko y decretada según la Ley de Símbolos del Estado Cojedes en la Gaceta Oficial extraordinaria N° 23 de fecha 30 de Julio de 1997.
Se divide en tres franjas horizontales:
Una de color naranja, la cual ocupa la mayor parte del campo, mezcla los valores simbolizados por los colores amarillo y rojo representando la riqueza del territorio de la región, la honradez, la fe del pueblo, la persistencia, la fuerza, el ardimiento, el valor y la valentía de quienes derramaron su sangre sobre esta tierra y los hechos históricos que acontecieron en ella.
La franja negra es de menor tamaño que la anterior, simboliza el temple férreo del metal, la sabiduría, la producción y la fortaleza para los cojedeños, como recuerdo del laborioso empeño de sus precursores. Representa también el tesón y los valores espirituales de su gente e igualmente su afán por conservar y duplicar las riquezas naturales del Estado.
La franja azul es del mismo tamaño que la negra y completa la bandera, el círculo del mismo color simboliza el realismo, la grandeza y la belleza, mientras esta franja representa el firmamento que cubre la tierra cojedeña y los valores propios de su familia. Al mismo tiempo, recuerda el agua en tiempo de abundancia aludiendo a la generosidad de las fuentes hídricas del Estado que no sólo calman su sed, sino la de la región a la que pertenece.
El sol de color amarillo oro recuerda la hazaña épica de la Batalla de Taguanes en 1813, el bautizo de fuego de Bolívar y los preparativos de la Batalla de Carabobo en 1821, sus rayos luminosos evocan las lanzas de los llaneros de la gesta emancipadora y los flameantes rememoran el fuego patriótico que ardió y arderá en el corazón del pueblo Cojedeño.

HIMNO DEL ESTADO COJEDES:
 Letra: Mauricio Pérez Lazo; Música: Miguel Ángel Granados

 CORO 
 En las pampas que surca el Cojedes
 y fecundan los rayos del sol, 
paz y leyes proclama el llanero 
libertad y derecho y honor.
(bis) 

 I 
 Defendamos la patria gloriosa, 
que Bolívar el grande fundó; 
invencible será nuestro empuje 
si nos brinda su fuerza la unión. 

II 
Esta libre región ha grabado
con buril de diamante y de luz, 
coruscante renglón de luceros, 
que proclama su excelsa virtud. 

 III 
Y proezas de homérica lucha, 
con que el rudo centauro libró, 
el rebaño, la ubérrima pampa 
y la choza que amor le brindó. 

 IV 
Si de audaz extranjero la planta
nuestro suelo pretende ultrajar, 
Carabobo sus rayos fulmine, 
deje oír su fragor Boyacá. 

Las Queseras repitan su asombro, 
de Pichincha retumbe el cañón: 
recordemos el Sol de Ayacucho 
que la América libre alumbró. 

VI 
Y que somos los hijos aquellos 
que en la tierra del Inca infeliz, 
con su lanza blasón esculpieron 
en el campo inmortal de Junín. 

 VII 
Mientras tanto el arado empuñemos
 Bajo el sol que madura la mies: 
el trabajo es el numen propicio 
genitor de la dicha y el bien. 

VIII 
De la paz bajo el trono de armiños, 
a justicia levanta su altar 
y florece lozano y altivo 
de Minerva laurel inmortal.

9 de octubre de 2012

La Jumacera

El fenómeno que llamaron el el llano "La Jumacera"  resultó ser muy trascendente en la historia llanera, asociada a la llegada del profeta Enoch, y acompañada con una serie de plagas que se sucedieron  simultáneamente, creo verdadera preocupación entre los habitantes del llano, muchos de los cuales se sintieron desesperanzados pensando que significaba el fin del mundo.

Queremos ofrecerle otro de los relatos contenidos en el libro LECTURAS DEL APURE LEGENDARIO, escrito por Don Francisco Castillo Serrano, relacionado con ests dias aciagos para  el llano apureño:

"En Apure las quemas de sabanas han oerdurado desde tiempos inmemoriales, posterior a los copiosos inviernos y sus consecuentes inundaciones, se suceden rigurosos veranos portadores de lapidarias sequías, y las tostadas sabanas cubiertas de pastos achicharrados son presa fácil del fuego que se expande vertiginosamente. Por allá en el año 1926, bajo la tutela gubernamental del doctor Hernán Febres Cordero, en los primeros días de abril, presenció el Apure uno de los veranos más pronunciados del que se tenga recuerdo, bautizado como “el año de la jumacera", debido a que la sabana ardió por los cuatro puntos cardinales impregnando el ambiente con una humareda tal que era imposible divisar persona alguna a pocos metros de distancia; un doloroso percance para los criadores que vieron disminuidos sus rebaños a causa de aquel inclemente verano. 

Tal acontecimiento desapreció al comenzar las lluvias, sin embargo la histórica humareda era citada por los viejos llaneros como época de referencia: “antes de la jumacera; en la jumacera; después de la jumacera”, la que vino acompañada de una descomunal peste que atacó al ganado vacuno eliminado millares de animales, y las vacas que se salvaron, quedaban abortando por uno o dos años. 

Posteriormente, como de ñapa, se presentó un enjambre de gusanos, orugas por millones, enormes, negros, que se alimentaban fundamentalmente de las hojas de campanilla o celedonia. El cochino sabanero no se podía comer, pues su carne se impregnaba del mismo olor de aquellas larvas que los cerdos comían en abundancia. 

No menos preocupante, y de menor dimensión, al menos para nosotros, lo constituyó otro fenómeno que para quienes no vivimos los tiempos de la “jumacera” puede, por su similitud, relacionarse con la referida circunstancia. En fecha relativamente reciente, noviembre de 1985, aconteció una de las tragedias más dolorosas que recuerde la humanidad, la erupción del volcán Nevado del Ruiz, entre los Departamentos de Tolima y Caldas en el hermano país colombiano, donde desapareció el poblado de Armero que contaba con unos 25.000 habitantes, quedando sepultadas en la desgracia 23.000 personas. Fue tal la magnitud de aquel impacto geológico que, a pesar de la distancia entre el volcán y el estado Apure, éste sufrió la consecuencia de ser contaminado en su ambiente por una espesa ceniza volcánica que opacó por varias semanas la luz solar. 

Los apureños temerosos, barajaban sus recuerdos, quienes presenciaron "la jumacera”, la invasión de gusanos, la peste del ganado esta vez y la oscuridad ocasionada por la ceniza del desastre colombiano; referían, curucuteando con nostalgia en el pasado de aquellas regiones, extrañados de no ver ahora los inmensos rebaños de ganados y bestias mencionadas por los historiadores de los primeros tiempos de la República: 
-El llano como que se va a acabar,
Se oyó entonces la voz de un recio llanero que exclamó: 
-El llano no se acaba nunca. El llano siempre renace. La fe de este pueblo siempre impone sus renuevos.

ENTRADAS RELACIONADAS: EL PROFETA ENOCH 

6 de octubre de 2012

La Dulcería Apureña

Hoy les ofreceremos un extenso y delicioso  artículo con sabor a tradición. Nos basaremos como introducción en texto escrito por Francisco Castillo Serrano en su libro LECTURAS DEL APURE LEGENDARIO, y que se titula “La Dulcería Apureña” y después ofreceremos xxxxx recetas de dulces tradicionales del estado.

"En materia de dulces, Apure ofrece una larga lista de repostería propia, aunque el llanero en sí los come poco y generalmente, en lugar de postre, termina su comida con abundante agua y ya avanzada la tarde apuntala con una taza de guarapo negro. 

La costumbre confitera de mi pueblo, va íntimamente ligada a las épocas del año, puesto que cada estación: invierno o verano, lo provee de la materia prima necesaria para su elaboración haciéndose habitual que en Semana Santa, por ejemplo, el dulce de ciruelas junto al arroz con leche sea un potaje indispensable en las mesas de aquellos venezolanos. 

Lamentablemente esta hermosa tradición, poco a poco, se ha ido sustituyendo por los productos que nos impone el progreso y aquel placer de saborear con familiares y amigos en días de pascua un sabroso baso de carato, ha sido reemplazado por la cerveza o un palo de cualquier licor, lo que quiere decir que, a medida que el tiempo pasa, también pasa la costumbre buena de alegrar el alma y el cuerpo con los dulces sabores que la naturaleza nos ofrece.

A propósito de confitería, debo señalar que este año, y a propósito de una visita que hiciera a San Fernando, encontré en la avenida que va hacia el puente María Nieves un joven, cordial y de amena conversación, quien me ofreció en venta, tal como lo hacían antaño, en su cajoncito de madera forrado con tela metálica, el ya extinto pan de horno, esa exquisitez que junto a las roscas de maíz tostado, eran emblema de la cocina popular llanera”.

 En verano, se disipaba el calor con una buena porción de guarapo de caña, que se exprimía rudimentariamente en el chaqui chaqui, especie de trapiche artesanal que descansaba sembrado en los solares de las casas de campo; se comía alfeñique, derivado empalagoso del cañaveral que los hablachentos llamaban churruchuchú, el batío de caña envuelto en bajero de topocho, el dulce de frijol, de batata, mascurria, naiboa, buñuelos de yuca con miel de aricas, dulce de huevos de tortuga, y todo el año, la especial chicha de Corona, un comodoro de Ariche López o en la pulpería de José Ramón requena a quien el pueblo llamaba cariñosamente “Rollón”.

Con las lluvias llegaba el dulce de topocho que servían sobre hojas de naranjo, jalea de mango, de guayaba, dulce de merey, guarapo de uvita. Y todo el año trajinaban las calles los vendedores de tabletas, muchachos que cargaban sobre su cabeza un rollo de trapo, sobre el que descasaba una enorme bandeja o caja de madera repleta de conservas de diversos gustos y frutos del lugar y que cubrían con un blanco y pulcro paño. 

Fama nacional tenía la mascurria (masa de casabe con queso, endulzada con papelón), el majarete, el gofio, así como el pan dulce de Achaguas, las incomparables orejitas de anís. Las catalinas, roscas y rebanadas crujientes de la Panadería San Miguel y, cuando el sol, trabajo y economía apretaban, un trozo de panela, queso y agua mitigaban el hambre de nuestra gente…"

GOFIO O TEMPLÓN: Bocadillo tradicional que se hace con panela y harina de maíz (seco). Se coloca una panela de papelón a derretir en un poco de agua a fuego moderado. Una vez disuelto el papelón se le agrega lentamente la harina de maíz, removiendo constantemente hasta que la mezcla sea consistente. se le puede añadir anís o ajonjolí. Posteriormente la masa se extiende en una tabla o batea de madera enharinada y por último se corta en cuadrados similares a las tabletas. El gofio de maíz es valorado en la comunidad por ser una golosina muy nutritiva, de la que se dice, proporciona fuerza y vitalidad a quien lo consume 

Conserva de Yuca:  Estas deliciosas conservas representan un postre tradicional. Los ingredientes necesarios para hacerlas son yuca y papelón. Su modo de preparación consiste en pelar y sancochar la yuca hasta que este blanda. Luego se muele, para ser mezclada con el papelón previamente derretido en agua. Se remueve con una paleta de madera hasta lograr una consistencia homogénea y compacta. Al finalizar, se extiende en una bandeja dejando una capa gruesa, para proceder a picarlo. 




Conserva de coco: Se prepara con coco, papelón y clavos de especias. La receta consiste en rallar el coco, para luego mezclarlo con el papelón espeso y los clavos. Se remueve constantemente con una paleta hasta que este todo el coco cubierto con el papelón. Seguidamente, se sirve en una bandeja y una vez que haya enfriado se corta en cuadros pequeños.




 Buñuelos de yuca:  Estos deliciosos buñuelos se sirven por lo general durante la época de Semana Santa, diciembre o en otras festividades de importancia. Pueden ser servidos con queso o natilla. Para su preparación se sancocha la yuca con sal al gusto y se muele, aparte se baten los huevos que posteriormente se compactan con la yuca y se amasan untando las manos con un poco de aceite. Luego se realizan bolitas que se fríen en aceite y después se les añade miel.

Empanadas Rellenas de dulce:  Se preparan con maíz cariaco, canela, clavos dulces, anís y panela. El relleno de estas empanadas puede ser de topocho, plátano, batata y ocumo entre otros. Para preparar el relleno de topocho se emplea topochos verdes, panela dulce, trozos de canela y clavitos dulces. Primero se sancochan los topochos, luego se muelen los clavos dulces y la canela, se mezclan con la panela dulce derretida a punto de caramelo hasta lograr el cocimiento total. Una vez realizado el relleno, las empanadas son horneadas en un horno de leña que se pone a calentar con leña y se introducen las empanadas en una bandeja engrasada por un espacio de veinte minutos una vez que la leña se gaste. 

 Dulce de fríjol:| Este plato lleva para su preparación frijoles, leche, huevos y aliños dulces. Para elaborar el dulce de fríjol primero hay que ablandar los frijoles haciéndolos hervir en una olla con agua y cambiándoles el agua cada hora. Una vez blandos, se licúan con los demás ingredientes  y se vuelve a montar al fuego lento hasta que la mezcla hierva, agregando durante el proceso panela rallada. Al conseguir una masa pastosa el dulce está listo para ser servido. Hay quienes le añaden leche condensada y sabor artificial. Este dulce es valorado en la comunidad como uno de los más populares durante parrandas, fiestas o celebraciones especiales. 


Dulce de topocho: Se pelan 10 topochos y se hace un puré, se le agrega 1 taza de azúcar y se monta al fuago hasta que tenga punto.
Dulce de topochos maduros en almibar: Se coloca 1 taza de azúcar en un caldero con aceite, cuando empieza a dorar se van colocando los topochos para dorarlos por los dos lados, sin dejar que se queme el azúcar. Luego se añade  media taza de agua y se deja espesar. Se puede agregar queso blanco rallado para servir.


Dulce de Huevos de Tortuga: Se abren 4 huevos y se baten, se ponen en un recipiente a cocinar a fuego lento, se mueven constantemente con una paleta de madera; se le va agregando el melado frio de dos panelas  en 1 litro de agua, poco a poco y se sigue moviendo hasta que empiece a hervir, se baja y se deja reposar.

Alfeñique: El “Alfeñique” (palabra de origen árabe y dulce de preparación muy antigua) se realiza con melado de papelón o azúcar, se le puede añadir limón, vainilla, canela, nueces molidas, ajonjolí, coco rallado, aceite de almendras. Según Wikipedia: “Especie de caramelo o confitura procedente de España en base al azúcar pura de la caña preparada en pasta alargada y retorcida a la que pueden sumarse otros componentes; es una confitura folklórica desde tiempos coloniales en gran parte de Hispanoamérica. Tal pasta de azúcar, una especie de turrón, suele ser amasada con aceite de almendras dulces”(Tomado de La Casita de Maribri, blogspot)

Fuente consultada: Cuadernos IPC Apure (incluye las fotografías menos la del Alfeñique)
                                Lecturas del Apure Legendario
                                La Casita de Maribrí, blogspot

El Joropo, Historia y Evolución( 8) : El Joropo Llanero en el siglo XIX

Ha llegado el momento de incluir en este breve recuento de la evolución del Joropo, las tendencias que se estaban desarrollando paralelamente a lo ya relatado en el interior del país. Y decimos que es el momento, pues a finales de la década de los 30, empieza a tener cabida en Caracas, o por lo menos a escucharse, la música regional.

 Haciendo un poco de historia, podemos decir que durante la conquista, muchos españoles, y especialmente andaluces, se radicaron en Venezuela. El primer hato fue fundado en 1548, por un andaluz de nombre Cristóbal Rodríguez, que se instaló con otras familias cordobesas, cerca de Calabozo. Vinieron con sus instrumentos y tendencias musicales, ya mezcladas en cierto modo con la cultura africana y en este suelo, se desarrolló ese fandango hasta convertirse en nuestro joropo, en el sentido general de la palabra, con las variantes particulares de cada región. Los cantos antiguos llaneros y las tonadas, tienen la esencia andaluza de la que se derivaron. Acompañamos esta afirmación con dos referencias de estudiosos de la materia: “El joropo deriva del fandango andaluz, cuando en las tierras andaluzas, desde el siglo XVII, se aclimataron danzas afroamericanas en sus viajes de vuelta, como la zarabanda, la chacona, el fandango y el cumbé, para convertirse en expresiones genuinas de los pueblos del Sur de España y Europa central”. Para el siglo XIX, en el “llano adentro o llano abajo, hacia Apure, se mantenía indómita la música del joropo en todas sus manifestaciones, sobre todo la mas recia y representativa del indomable carácter del llanero, quien cantaba (dando una pista para determinar el origen de la música): No es valse, ni polka / Zumba que Zumba / no es polo, merengue ni galerón / Zumba que Zumba / nació cuando la Conquista / y es mezcla de indio y español”. 

Ya desde la época de la Independencia, tenemos referencias del joropo llanero parecido al que hoy conocemos. "En 1828 señalaba  un  oficial británico que los caraqueños pobres disfrutaban de diversiones en las que, además del fandango, también bailaban “chinganeras”. Dicha música era tocada por indios que deambulaban como gitanos, a quienes llamaban “chinganeros”. Estos juglares indígenas eran tratados con menosprecio por los mismos aborígenes. Según datos recabados por Alirio Díaz, el “chinganero”, que divertía por igual a realistas y patriotas, “era buen bailador y músico, quiromántico, brujo e improvisador”.

Richard Vowel, en sus Sabanas de Barinas (acaso el mismo oficial británico mencionado por don Eleazar López C.), nos comenta sobre los "fandangos" de Barinas, mediante una descripción de una fiesta organizada por Doña Dominga, esposa del General Páez, en un refugio luego que el gran jefe promovió una emigración para salvarlos de la violencia realista:  “Limpióse una buena extensión de terreno, apaisada, bajo los congrios, cuyas ramas inferiores fueron podadas como a veinte pies del suelo, rodeando aquel espacio con una cerca de  varas d eguadua, tendidas de tronco a tronco; y una compacta palizada, hecha con la brillante caña amarilla que llaman "culegüí", cerraba todo este rústico salón de baile, cuyo piso había sido regado con arena recogida en las márgenes de la laguna. A lo largo de la palizada y a cortos intervalos, colocáronse unas lámparas que consistían en conchas de caracol rosado que se encuentra en las sabanas, y las cuales, atadas en torno a aros de bejucos, hacían también las veces de arañas,  colgando de las ramas qeu se dilataban a través del salón. Música no escaseaba, porque guitarras y vihuelas eran tan comunes entre las emigradas como en el ejército; además de tales instrumentos, dos arpas traídas por unos músicos que al parecer tuvieron mas desahogo que sus vecinos al huir de sus casosa, brindaban asímismos sus alegres arpegios". Pudiera pensarse que no necesariamente esa fiesta fue un joropo, sin embargo, las referencias  de la importancia que le daba el General Páez a la música criolla, se evidencia en varias crónicas, como en la que colocamos a contínuación, tomada del testimonio de uno de sus soldados y recogida por Ño Aguedo, del semanario Fantoches:

"En las vísperas de grandes batallas, el General Páez compraba, donde estuviera más cerca, toda la existencia de aguardiente que hubiere y muy temprano empezaba la parranda, en un rancho familiar o bajo la sombra de un corpulento samán, bailaban unos con otros si no habían mujeres y cantaban “verbo a verbo” (hoy se llama contrapunteo) y Páez tomaba parte en el torneo, pues era tenor y cuatrista de primera; allí cantando se desafiaban para cuando llegara el momento del combate, quien demostraría más valor y mayor agilidad ante los españoles, entraban al combate bajo la inspiración de la música del arpa, recordando “el galerón”, “el seis por derecho”, “el seis numerao”, “la guacharaca”, o la sabrosa “chipola”. Esos cantares eran para ellos el himno de “pai”. Luchaban hasta morir o vencer porque estaban seguros que el "pai” estaba con ellos y los veía”.

Por su parte, Ramón Páez,  en La vida en los Llanos de Venezuela (1862), también describe el baile e instrumentos utilizados:

"La orquesta se componía de una guitarra casi tan grande como la mano que la rasgueaba; un arpa de enormes proporciones; y un par de ruidosas maracas, formadas por la corteza del fruto de la calabaza, y llenas con las semillas de una Maranta o "plomo de indio". Ninguna música puede ser completa sin su acompañamiento" "Se las adapta a un mango de madera, par auqe el artista las pueda sacudir con facilidad, acompañándose con gestos y contorsiones expresadores de sus diversas emociones. Un correspondiente coro de cantadores, sacado de nuestra comitiva, se  añadió a los músicos. Todos los llaneros aman la música y despliegan en ella un gran talento, y componen muchas lindas canciones de carácter nacional, que llaman tonos o trovas llaneras. Son pocos los que no estan dotados del poder de la versificación y hay entre ellos muchos improvisadores famosos." "Los bailadores no se enlazan, como es costumbre entre la gente mas culta, sino que bailan solos dándose ocasionalmente las manos durante breves momentos para separarse  y dar vueltas alrededor de sí mismos. Una mujer recorre primero la sala con doble y rápido paso en busca de pareja, y al encontrar al que desea, agita sobre él su pañuelo con mucha gracia, invitándolo a aceptar, y da comienzo en el acto a sus evoluciones hasta que la mujer se retira. El hombre, entonces, inclina el cuerpo cortésmente e invita a otra mujer, y así hasta el final de la danza: es lo que se llama galerón".

"Tienen gran variedad de otras danzas, como la Maricela, El Raspón, La Zapa, etc., casi todas del mismo carácter, y diferenciándose principalmente en el "contrapunteo" de las estrofas cantadas con acompañamiento de música. La Maricela, es, entre todas, la danza mas excitante,a causa de las palabras satíricas que el trovador de la velada dirige a cada pareja que pasa. La facilidad con que improvisa los versos, es muy divertida, y sería capaz de aturdir al mejor "improvisatori" napolitano. Algunos enderezan sus satíricos tiros contra la apariencia, etc, de los bailadores, y nadie deja de entender la parte crítica."