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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

22 de septiembre de 2010

Los Hijos de Apure - José Romero Bello- Coplero de Venezuela

Nos costó encontrar en la web información sobre este artista tan conocido y sobre todo tan  tenaz en la  difusión del talento nacional en materia de música llanera . El artículo lo conseguí en micuatro.com. Es un artículo tan fresco y agradable que lo transcribiré casi en su totalidad:

Nacido en agosto de 1922 en Arichuna, estado Apure Apure, hijo de Narciso Romero y Librada Bello. Desde muy temprana edad dio demostraciones de su inclinación musical criolla tanto en lo relacionado con lo instrumentos como por el canto auténtico sabanero. Solía construir guitarras de juguete, tocarlas y cantar pasajes y joropos. Tuvo la infancia normal de un muchacho llanero, la cual disfrutó en un hogar bien constituido. Cuentan que en los descansos de sus faenas diarias tomaba su guitarra y sentándose bajo la sombra de un frondoso mamón a contemplar un bello atardecer y cantarle a la imaginación, por momentos dejaba de tocar y decía “SI YO FUERA EL REY DE LOS ARAGUATOS LOS MANDARÍA A CALLAR PORQUE NO ME DEJAN CANTAR NI PENSAR”, esto lo decía porque al otro lado del río las acostumbradas manadas de estos animales se juntaban al atardecer que con su ulular despedían las tardes arichuneras”

A medida que crecía, crecía también su interés por la música y participaba activamente en cuanto parrando u oportunidad para cantar se presentaba. Fue llanero de a caballo, arreador de bueyes trapicheros, sacador de tareas o lo que es lo mismo, cortar monte con machete y garabato, bonguero de palanca en los ríos: Orinoco, Apure, Payara, Arauca, pero nunca dejó a un lado, como buen llanero, sus coplas y su pasión por el canto auténtico".
 
En cierta oportunidad que viera tocar el arpa al maestro Jesús María Flores, le dijo “Don Jesús, ¿podré algún día aprender a tocar? A lo que responde el maestro ¡Claro! Ninguno nació aprendío. Es ahí cuando le hace una exigencia al maestro Adalberto Chaparro “Maestro hágame un cuatro que yo le pago y usted me da el vuelto enseñándome las notas”. Dice el maestro Chaparro: “yo tenia 25 años y él unos 16, yo fui quien le construyó el primer cuatro y le enseñé las primeras notas musicales, a partir de ese momento su amor crece hacia el canto, poesía y música”. Era frecuente verlo llegar a los bailes al lado del Sr. Juan Enrique Oropeza (arpista), José Antonio Oropeza (alias tun tun el guitarrero) y Aurelio Echenique, se apostaba cerca del guitarrero quedándose embelesado al ver deslizar los dedos por el diapasón y no soportando el deseo de tocar decía al guitarrero “présteme el cuatro pa` echale un empujón, con eso usted descansa y hasta echa una zapateaíta” el cuatrista respondía: “es toito suyo, zumbele hasta que se canse”.

A principios de los años 40, sale de su pueblo y se dirige a San Fernando de Apure donde canta y toca con el maestro Ruperto Sánchez. En ese tiempo Angel Custodio Loyola se estaba haciendo conocido, lo cual fue inspiración para salir de Apure y dirigirse a San Felipe, donde hizo algunas presentaciones en radio San Felipe donde se realizaba un programa en vivo de música llanera. Luego se marcha a la ciudad de Calabozo donde es ayudante de camión con su tío Santiago Bello y conoce a Don Ricardo Acevedo de los Bancos de San Pedro, un excelente arpista. Insistiendo en su talento musical llega a Caracas, donde fue el primer intérprete de música criolla en presentarse en televisión, cosa que hizo en el programa de Víctor Saume, espacio musical conocido como “El show de las 12”. Eso terminó de impulsarlo siendo descubierto por la farándula nacional y al alcanzar el estrellato lo bautizan como: Coplero de Venezuela, El Catire Florentino, Maestro de Venezuela”

Entre sus composiciones y éxitos sobresalen: “El arpista de mi tierra”, “La garza mora”, “Corrio Fuentero”, “Paralelo uno”, “Boca Apure”, “Muchachas de mis recuerdos”, “Diario de mis amigos”, “Llano cuando era llano”, “Coleador de Cocorote”, “Morichalito” “El Turpial”, “Paso Apure”, pero se hizo inmortal la leyenda del Florentino y el Diablo, autoría de Alberto Arvelo Torrealba, el cual grabó como "  Florentino"  en compañía del clarín de la llanura “Juan de los Santos Contreras, El Carrao de Palmarito”, como "el diablo"

Su talento no quedó solo para sí mismo, pues impulsó la carrera de muchos otros artistas y difundió el aprendizaje de la música llanera en Caracas, mediante la creación de una escuela llamada “Apureña”, por la que pasaron otros talentos como Reynaldo Armas, Rafael Matos, Argenis Sánchez, Andrés García “El caicareño”, Cristóbal Jiménez y, muchas figuras más de la canta nacional

De su primer enlace matrimonial, nació otro gran exponente de nuestra música criolla como lo es el maestro del arpa Joseíto Romero, quien fue el arpista de la famosísima versión de Florentino y el Diablo antes mencionada. Ambos artistas están hoy fallecidos, sin embargo se han hecho inmortales en lo que a la música folklorica de Venezuela se refiere.

¿Podemos acaso dejar de colocar el tema que lo inmortalizó conjuntamente con el Carrao de Palmarito?



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