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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

11 de julio de 2017

A Eneas Perdomo, José Vicente Rojas

Publicado originalmente el 25 de abril de 2013 . Hoy el coplero del Llano estaría cumpliendo 87 años. Lo recordamos con un poema de otro valor apureño que recientemente partió a su vuelo eterno, el poeta José Vicente Rojas.

A ENEAS PERDOMO 


Apure se halla orgulloso 
Junto con todos sus hijos 
Que un cantor como Eneas 
En su suelo haya nacido

 I 
De Elorza hasta Mantecal 
Rincón Hondo y La Estacada 
Una voz muy bien timbrada 
Se oye alegre galopar, 
Y pasa por mi Bruzual
 Como el Turpial mañoso 
Cantándole a los corozos 
A los corrales, palmares, 
Y por ser pura y sincera 
Apure se halla orgulloso

 II 
Cantador del llano adentro 
Coplero entre los copleros 
Hombre de potro altanero 
Y versos con sentimiento, 
Cuando echas tu copla al viento 
Por los paisajes dormidos
Los caminos florecidos 
Se desbordan de ternura 
Él quiere bien la llanura 
Junto con todos sus hijos

III 
 Mucuritas y las Queseras 
Sitios gloriosos del llano 
Escuchan tu verso ufano 
En tu garganta viajera 
Arrullando las riberas 
Donde tu copla aletea 
Cuando el arpista puntea 
Los pasajes apureños, 
Que no hay quien lo haga “mas bueno” 
Que un cantador como Eneas 

 IV 
Hoy te dedico este canto 
Con puro sabor llanero 
Con olor a paradero 
Y con aroma a mastranto 
Por ese llano de encanto 
El que siempre he recorrido, 
Van estos versos sentidos 
De admiración, mi paisano, 
Dándole gracias al llano 
Que en su suelo haya nacido 

Los Hijos de Barinas: Luis Lozada, El Cubiro

 Publicado originalmente el 01/11/2013
Hoy 11 de Julio,  recordamos a El Cubiro, al cumplirse aniversario de su fallecimiento.
Por mucho tiempo he estado buscando información sobre este artista, pero no he tenido mayor éxito, sin embargo creo que Vivencias Llaneras del Abuelo le debe su espacio entre los grandes. Era uno de los favoritos del abuelo y cuando oía el “Grito alegre y bochinchero” de El Cubiro, se contagiaba de parranda!!! Yo me preguntaba en aquel entonces la razón por la cual Luis Lozada tenía ese tañío tan escandaloso, que incluso a veces me molestaba (creo que más que todo por el volumen que le daba el abuelo y sus ruidosas carcajadas cuando lo escuchaba), pero ahora mas adentrada en la cultura llanera, la cual he adoptado como propia, entiendo la fuerza y el efecto energizante de la forma de Luis Lozada de iniciar el canto que no tiene mejor forma de expresarse que los versos  de una de sus canciones cuando dice  que:



cuando pegaba un grito, 
bajaba la cara el otro
parpadeaban las mujeres
se formaba un alboroto
y gritaba la hombrería
AHORA SÍ EMPEZÓ EL JOROPO!!

Aunque cantó bellos pasajes, creo que tanto él como su público se sentían más cómodos con sus interpretaciones recias en las que casi siempre dejaba ver la malicia y bellaquería del llanero parrandero. 

Particularmente, me rio mucho con sus canciones cargadas de picardía y doble sentido. Canciones como Travesía de San Camilo, No me gustan los refranes o A las Suegras muestran precisamente las características de su canto. Pienso que seguramente esas canciones eran el reflejo de su naturaleza. 

Lo poco que he podido reunir de su vida se limita a su nacimiento ocurrido el El Real, estado Barinas y su muerte el 11 de julio de 1996, fecha en que sus amigos y familiares se reúnen en el pueblo a homenajearlo.  Está enterrado en su suelo natal como una de las glorias del canto recio llanero. Hijo de María Antonia Lozada y Martín Camacho fue el octavo de nueve hermanos y comenzó su juventud dando serenatas a las muchachas llaneras, fue en el llano practicando  su deporte favorito, (bolas criollas) que nació su apodo y nombre artístico “El Cubiro”.

Elba Romero López, administradora el blog Orinoco Padre Rio, recopiló información sobre este artista de la carátula de uno de sus primeros discos, donde se indica que  se convirtió en cantante de música recia muy joven haciéndose conocido por radioemisoras y presentaciones personales en Barinas y Portuguesa y posteriormente en Colombia. En 1963 grabó su primer éxito llamando La Boda del Gabán y pronto su segundo éxito llamado el Hijo de Florentino. Lo acompañaron en el arpa Los Hermanos Oropeza, Eudes Alvarez, Joseito Romero, Antonio Osto, entre otros. 

Cantó además de sus propias canciones, temas de distintos compositores de renombre como el poeta Rojas, Eladio Tarife, Juan Pablo López, Alexis Heredia, Manuel Luna, Alexis Prieto, Pedro Felipe Sosa Caro, José Oviedo, Antonio Heredia, entre otros. 

Me gustó mucho leer la opinión de Oscar Camero en su blog Pasión llanera que dice sobre El Cubiro: “Luis Lozada El Cubiro es como si dijéramos adrenalina del llano. Su música genera un efecto multisensorial, donde pájaro, trueno y ritmo de llanura alebrestan el estado en reposo de la percepción, como si nos lanzaran un pedazo de paisaje a la cara. "

 Hace referencia aquí a dos de sus temas denominados Arpa, Bandola y Joropo y Al Pié del Arpa, donde en efecto se escucha un pedazo de llano.

En mi afán de reconstruir algo de la vida de El Cubiro para ofrecerlo en este espacio, encontré este testimonio (cuentosdelaranero.org.ve/el-cubiro):

"Desde niño Luis Lozada comenzó a cantar. Tenía un grito característico, un grito que arrancaba la emoción en todos aquellos lugares que lo vieron pasar durante más de cuarenta años, componiendo canciones, recogiendo de las sabanas, de la esperanza, recogiendo de los hombres, de las mujeres, de los niños, de toda esa pasión por lo nuestro y lanzándola con un amor gigantesco, una fuerza extraordinaria. "

"Cuarenta años pasó “El Cubiro” recogiendo de los esteros, de las lagunas, de los palmares, de los garceros, de los palmaritales, de la sabana inundada por el invierno, de la sabana reseca por el sol del verano, en las riberas de los ríos, desde San Fernando hasta Guasdualito, desde Guachara a El Cajón, como dice el verso, desde Barinas hasta El Baúl, recorriendo y recogiendo el sentimiento de la sabana y expresándola en canto, expresándola en poemas, expresándola en versos."

"Yo tuve la dicha de conocer a “El Cubiro” cuando fui presidente de las fiestas patronales de Elorza. ¿Ustedes saben cuánto cantó sin parar? Hora y media. Se tiró una cadena y recuerdo que terminaba una, volteaba y le decía al arpista: “¡Arpa, compadre!”. Aquel hombre estaba como poseído, muy emocionado y no paraba, ¡dos horas tocando! A Cristóbal, que era la estrella, lo pusimos de último del programa, y entonces se puso bravo: “¡Bueno, mayor!, ¿usted cree que yo soy un gallo para cantar al amanecer?”. Estaba saliendo el sol, pero cantó como tres canciones. "

"Pasó “El Cubiro” ocho días cantando en las esquinas del pueblo. Lo poco que le pagamos por sus honorarios profesionales lo gastó en el pueblo jugando gallo, jugando bolas criollas. Le regalaron un gallo y se vino con su gallo pidiendo cola desde Elorza hasta Mantecal, yendo hacia Barinas.” 

Finalmente, un recuerdo de Enrique Volcán, sobrino de “La Llaneraza, Antonia Volcán: 

Hoy les dejo este breve reconocimiento.a la memoria del cantor más alegre que haya parido la llanura colombo-venezolana, LUIS LOZADA EL CUBIRO, quien me cargó en sus brazos en el viejo bar Capanaparo de Doña Antonia Volcán y legaron en mí, la defensa de nuestra música llanera por el mundo. Al igual que ellos lo hicieron, lo haré hasta mi último aliento. Un día como hoy nos dejó sin previo aviso, el hijo de El Real de Barinas, Descansa en Paz mi viejo querido.” 

Coloquemos para acompañar esta entrada algunos de los éxitos del Cubiro, como son  Grito Alegre y Bochinchero, Al pié del Arpa y No me Gustan los Refranes.

AL PIE DEL ARPA

Yo no es mucho lo que canto
Sino lo que me acomodo
Entre las cuerdas del arpa, cámara
Para cantar a mi modo
Yo vengo de la sabana
Yo soy el llanero criollo
Soguero de mañosera, compa
Coleador de filo e lomo
Cantando yo no me pelo
Ni que me cambien el tono
Con giros giros de tenorete
 A ningun cantor le corro
Ni que me vaya pegando
 La ventilacion del zorro

En los caminos del llano
Los que siempre yo recorro
 La fama me la he ganado
Pecho a pecho, codo a codo
Con mis versos relancinos
 Que tienen sabor a todo
Las bellezas y  motivos
Del llano que más añoro.
 
 Llanura de mi cariño
Y de este golpe sonoro
De esteros reverdecidos
Con sus lirios y sus boros
Cuando te voy a cantar
 A mi verso lo decoro
Con lo que tú me enseñaste, llanura
Que aquí en el pecho atesoro
Tengo que volver al llano
A montar mi potro moro
En las fiestas de mi pueblo, cámara
Para ver si me enamoro
Tristeza me da de ver
Que me estoy quedando solo
Voy a buscá una veguera
Al monte de ticoporo
Que sepa pelá una yuca
Y que me raspe un coporo
Y que en una sola palabra
 Que sea charrasca pa todo
Lástima de cantadores
Que nunca salen del lloro
Ponen a mi llano triste
Con el arpa en ese tono
Por eso regresaré
Para alegrarlos a todos

 GRITO ALEGRE Y BOCHINCHERO

Grito alegre y bochinchero
Que en las treinta y dos, galopa
eres quien me identifica, llanura!
en las melódicas notas
El Cubiro se emparranda
cuando escucho una marota
Me vuelvo un caballo viejo, primo!
Cuando persigo una potra
El ánimo se me crece
Las coplas se me alborotan
Las rimas se juntan solas
Y en mi pecho se rebozan
Soy llanero hasta la cacha
De esos de cobija y colcha
 De los que se hincan delante
 A un toro cuando le chocan
Si la res es volantona,
Prefiero la soga corta!!

Me crié trabajando el llano
 Y bregando con la bosta
Cuando al muchacho lo criaban, señores!
Con atol de manirota
Y lo formaban un hombre
 De una crianza dura y tosca
Y a los veinte años cumplidos,
tiempos pasados
Le ponían larga la ropa
Y era diestro en la sabana
 Cadeneando por la trompa
 Y cuando pelaba un lazo, chico!
iba ligero a la mota
En el zumbío le conozco
Si es arica o es guanota
Arriaba a los animales
Amansaba bestias potras
Dejando mulas machiras
 Bien arriendaos por la boca!!

 NO MEGUSTAN LOS REFRANES

Yo diría que este poema
tiene de dulce y salao
no me gustan los refranes
por no ser maleducao
ni le debo real a rico
porque son muy desconfiaos
nunca duermo con muchacho
por no amanecé orinao
zamuro que ha caído en trampa
no lo cogen descuidado
no hay araguato dormío
con aguacero ventiao
quien ha visto burro bueno, camarita
en un barrial atascao
 el perro más haragán
 se come el mejor bocao
 a mí que nadie me venga
 con gatos enmuchilaos
por todos estos caminos
 tengo mi nombre regao
 pero no ha sio por ladrón, camarita
porque yo nunca he robao
si quiere vaya a mi casa
pa que vea cuero estacao
 dirán que yo estoy alegre
 por los tragos que me he echao
 lo que pasa es que yo siempre
cargo mi trompo enrollao
y conozco al marruñeco
 así lo mire sentao
lo que le venía contando
casi se me había olvidao
resulta que yo tenía
mi conuquito sembrao
estaba así más o menos
algo como acomodao
tenía mi caballo e’ silla
 y un marrano enchiquerao

Y por lo menos no faltaba
allá en el rancho un bocao
antes de llegá las nueve
ya me había desayunao
aunque fuera ñema frita
con topocho sancochao
y de ñapa en la solera
tenía unos reales guardaos
ya es hora me dije Pancho
de que estés arrejerao
unos más pobres que tú
 a esta hora ya se han casao
y tienen en la mañana
el cafecito colao
Ahí fue que yo me di cuenta
 Del tiempo desperdiciao
Ni corto ni perezoso
 Me metí un flux bien planchao
Y me ajilé pa un parrandón
 Que tenían del otro lao
Había un bojote e muchachas
Al gusto del más pintao
Yo las miraba a toditas
Pero muy disimulao
Le clavé la vista a una
De cabellos entorchaos
Le hice el cambio de luces
Un poco medio apenao
Y me paré de mi butaca
Caminando tongoneao
Y como por obra de Dios, camarita
Reventó un seis numerao
Vamos a bailá le dije
Y ahí mismo estaba guindao
Como no soy tan pendejo
Pa soltá un escubillao
Le eché la escubillá del perro
Y un zapateo tapareao
Dije a azuzarle los perros
 Ya el pleito estaba ganao
Dije a lamberla todita
 Como la avispa al melao
Y la muérgana se torcía
Como caimán arponeao
Y ese otro día en mi chinchorro
Habíamos dos acostaos
Y yo tranquilo como el pato
En la horqueta encaramao

Vocabulario: cuero estacao: Los que roban reses entierran el cuero por ser evidencia del robo, el que lo estaca para secarlo y venderlo;    Mulas machiras: palabra usada en el alto llano para significar alquien muy resabiao; Le eché la escubillá del perro:Uno de la tantos pasos del joropo, tal vez producto de la inventiva del bailador;  Charrasca: En algunas partes del llano, a manera de localismo, el término se utiliza para decir que alguien es  muy bueno o competente. Marota:   especie de soga doble o también una vara larga que se le pone en los cachos a las vacas para que no se metan al monte; Mota: pelos en que termina la  cola de las reses. Al "pelar" el lazo,  el llanero puede optar por colear el animal; arica o erica: abeja sin aguijón un tercio mas pequeña que la guanota. es  negra con un escudete en el tórax rodeado de vellosidad rojiza. tiene franjas transversales  amarillas. Su miel es líquida, rojiza y muy dulce; Guanota: la mas grande abeja sin aguijón. Es de color negro grisáceo con vellosidad blanquecina.Produce grandes cantidades de miel.

ENTRADAS RELACIONADAS: MEMBRANZAS DE UN GRITO ALTIVO

10 de julio de 2017

Lluvia, Copla e Inspiración

Llegó Julio, mes de crecidas donde la llanura se llena de agua al superar su cauce los grandes ríos que surcan los Llanos. El llanero cambia su caballo o su tractor por su canoa y se orienta de manera asombrosa entre la copa de los árboles, casi tocando con la mano los nidos de las chenchenas y a los araguatos  que lo saludan con su ronco cantar. El gabán pionío recupera los nidos del año anterior y varias especies de aves se preparan para inciar su proceso reproductivo,  el ganado ha sido trasladado a tierras mas altas.

La llanura nos muestra otra de sus hermosas caras, la del ciclo de la vida, la del agua y el sol. Las especies fluviales se apoderan de la sabana y muchas de ellas  desovan en los esteros. Mas tarde, cuando el agua vuelva a su cauce, llevará de regreso los alevines a las corrientes de los ríos. Si bien es cierto que las inundaciones traen algunos problemas para el hombre de llano y muy  especialmente a los  que tienen sus residencias en las orillas de los ríos, todo forma parte del ciclo anual y el hombre sabe como afrontar las características extremas del medio donde vive.

Y sobre esa llanura inundada, haremos nuevamente un viaje desde nuestra identidad para recordar algunos hombres que dejaron huella en la historia cultural de nuestro país en este mes.  Algunos de ellos abrieron sus ojos por primera vez en las llanuras de Apure o Guárico,  otros los cerraron en los mismos lugares o en algún territorio que habían escogido como residencia en sus últimos años, pero todos dejaron un gran legado.

Empezaremos el viaje en Caracas, la ciudad capital, para recordar el nacimiento del poeta Luis Cruz, el autor de nuestro famosísimo Cumpleaños Venezolano, pero también autor de numerosos poemas y canciones enmarcados en los paisajes del Llano. Estuviera cumpliendo el día 17 de julio, 88 años:

Caracha compañero que verano
Se están secando  los jagüeyes de mis ojos
Caracha compañero ah buena lava
Ya los caballos de mis sueños se cansaron
Los años han trochado los caminos
Que Dios le puso al caballo de mi vida
Mi soga por el tiempo carcomida
Solo quedó pa´ rejo y pa manea

Enrumbamos hacia el estado Guárico, donde visitaremos la tierra de dos grandes hombres de medicina y en el camino, ante los paisajes de Venezuela, recordamos nuevamente a Luis Cruz:
"Quién será el que no suspira, con estas cosas mi hermano, quién será el que no se inspira, con esa estampa del llano, quién será el que no se siente, mucho más venezolano"

En Zaraza, la Atenas de Guárico, recorreremos las calles donde tantas veces el sabio Torrealba, vestido con su típico slak y su andar pausado, sanó el cuerpo de los pobres del pueblo, estudió las enfermedades que los aquejaban y prestó sus servicios gratuitos a quien lo necesitara, sin apartar nunca su caracter humilde a pesar de sus increíbles conocimientos que obtuvo en gran medida, de manera autodidacta. El 24 de Julio de 1973 cerró sus ojos para siempre a la edad de 77 años. Muchas anécdotas quedaron de la vida de este hombre que siempre fue hombre de pueblo, sensible ante la necesidad de la gente, indiferente a las normas "sociales" impuestas.

Luego de recordarlo y reconocer su humanitaria huella, nos iremos a Guayabal, al oeste del estado Guárico, tierra de esteros  y de arpistas, para evocar a otro médico insigne como lo fué Julio de Armas, quien cerró sus ojos el 28 de julio de 1990, a la edad de 82 años, luego de una vida llena de éxito profesional y huella profunda en los anales de la historia de la medicina en Venezuela.
Estos dos hombres guariqueños son orgullo de nuestro país, aunque  tristemente ya pocos los recuerden.

Con el corazón lleno de los paisajes húmedos de Guayabal, tomamos la  vía asfáltica nuevamente hacia  San Fernando de Apure ubicado a tan solo a media hora de camino y llegan reminiscencias del   Llano antiguo donde el mismo recorrido por agua y "bestia" podía durar dos o incluso tres días. Entramos al Puente Maria Nieves y nos imaginamos al "catire" arreando su punta de ganado sobre el Apure: 


  "Ajila, ajila novillo, dice el llanero en su canta, dice el llanero en su canta, más que canto es un lamento, que nace de su garganta"

Llegando a San Fernando de Apure, abrazamos a  Isabelita Aparicio, la novia del sol quien con su  característica forma de cantar, nos ha deleitado con muchos pasajes  del folclore nacional. El 08 de julio cumplió  72 años. Y nos recibe cantando:
 

Porque todo tu amor fue una traición
fue mentira, todo este gran amor
que juraste con tanta devoción
me engañaste lo mas que pudiste 
fingiendo alegrías  en mi corazón.

Llegó la hora de partir nuevamente y vamos bajando hacia Cunaviche, recordaremos a Antonio José Torrealba Ostos, el famoso recopilador de historias del Llano apureño plasmadas en el Diario de un Llanero a partir de 40 cuadernos manuscritos que dejó. Como otros tantos cultores de nuestro país, aparentemente no contaba con estudios formales y sus conocimientos fueron adquiridos en forma autodidacta, alcanzando un nivel cultural bastante aceptable a juzgar por detalles incluidos en su obra. El 14 de julio se estarían cumpliendo 68 años de su muerte, no conseguimos datos de su nacimiento.

Cerca de allí, en Algarrobito, habia nacido el 31 de julio de 1899 el Indio Figueredo que estaría cumpliendo 118 años. Su arpa incansable marcó un  hito en la historia del Joropo en Venezuela. El Gabán, Maria Laya,  El Pajarillo, El Cunavichero, son solo algunos de los temas que lo inmortalizaron, además por supuesto de haber sido el arpista de muchísimos copleros afamados.
Seguimos rodando hasta llegar a San Juan de Payara para abrazar y felicitar al Tigre de Payara, Francisco Montoya quien el 20 de julio celebra sus 74 años, con todo el "Sentimiento Apureño".

Si me llegas a olvidar, cielito lindo te juro que por ti muero (bis).
Llorarán los chaparrales, mi canción luna y lucero
y quedará solitario, mi sentimiento apureño
al saber que se ha marchado la mujer que yo más quiero


Plenos de sabana enrumbamos hacia  el Yagual  a visitar la tierra de don Eneas Perdomo, quien  el 11 de julio estaría cumpliendo 87 años. Los versos inolvidables de Fiesta en Elorza, suenan no solamente en su voz, sino en la de muchos copleros que la grabaron.

Y un lunes por la mañana Principio de la semana
Se despidieron mis ojos De ese lindo panorama..

Nuestro viaje está por terminar, pero nos falta algo, nos falta escuchar un "grito alegre y bochinchero" el mismo de El Cubiro, así que nos disponemos a recorrer  muchos kilómetros de sabana para llegar a Barinas y de allí a El Real, pueblo que vió nacer a Luis Lozada, el famoso Cubiro. El 11 de julio se cumplieron 21 años de su fallecimiento. Coplero lleno de energía, con un estilo único que lo inmortalizó:

                                                               cuando pegaba un grito, 
bajaba la cara el otro
parpadeaban las mujeres
se formaba un alboroto
y gritaba la hombrería
AHORA SÍ EMPEZÓ EL JOROPO!

6 de julio de 2017

Vivir y Sobrevivir en el medio rural

Quiero compartirles un interesante y como siempre sabio artículo del profesor Omar Carrero, publicado en su blog Picas Forestales. Leerlo me hizo recordar los cuentos del abuelo en sus vivencias en el campo  y confirmar aquellos versos del poeta Germán Fleitas Beroes " con pastillas de  ah malaya, con oraciones de ensalmos y con zumo de  "quien quita", cura el llanero sus males". Sin embargo en el relato se plasman las medicinas naturales del medio rural resultado del saber popular demostrándose entonces que además de la fe para curar, también existían conocimientos empíricos, además de la  fortaleza, resistencia e inmunidad física innata del hombre de campo. Esas curas o remedios naturales siguen siendo efectivos aún hoy, a pesar del avasallamiento de la industria médica y farmaceútica y seguramente siguen en aplicación en muchos lugares aislados del territorio nacional. Con los años, luego de su casi desaparición, la medicina natural ha tomado nuevamente impulso y a nuestro entender, sigue siendo la mejor opción acompañada de una buena nutrición.


SOBRE LA FORTALEZA QUE DA EL ENTORNO RURAL 
Omar Carreo Araque
Baquiano

 A mediados del pasado siglo, muchos caseríos vivían en un aislamiento casi total dentro de su espacio rural, sin servicios públicos y sin asistencia sanitaria integral. El contacto diario, en este caso unidireccional, con las ciudades capitales lo tenían sólo a través de la radio. En mi condición de morador de uno de esos aislados parajes intentaré revivir aquellos escenarios para mostrar someramente cómo el ambiente urbano nos ha hecho más vulnerables y dependientes. 

Para señalar las condiciones de vida de ese entonces comenzaré por decir que nuestra casa seguía las líneas de construcción típica de las viviendas llaneras, con un techo de palma a “dos aguas”, de alto caballete sobre el envigado montado en una fuerte horconadura. Las paredes de bahareque lucían blancas gracias al frecuente encalado. El alumbrado nocturno se lograba de lámparas de fabricación casera llamadas “Chipolas” que funcionaban con aceite de tártago. 

La casa, como todas las de la comunidad seguía la línea de un Caño que además de suministrar el agua de uso doméstico, cumplía con las funciones de traslación, baño y lavadero. En unidades como esta se levantaban las familias, por lo general numerosas, pues cada núcleo de no dejaba de estar conformado por una docena de personas. 

Estos núcleos se repetían en trechos de aproximadamente dos kilómetros, aunque esta separación no impedía la vecindad. Allí en esos conglomerados estaban todos los elementos necesarios para la sobrevivencia: la alimentación basada en carne y pescado, leche, queso o cuajada, todo acompañado de arroz, yuca, ocumo, plátanos o topochos; si la situación se ponía difícil es decir “si la canoa se ponía alta” entonces se recurría a la cacería para solventar la mengua. 

El azúcar se remplazaba por melao preparado en grupo o “cayapa” por la misma comunidad en tiempos de molienda. Los niños se criaban a punta de teta, complementando su alimentación con atoles preparados con leche de vaca, sin temor alguno a la “intolerancia a la lactosa”. Pese a esas “limitaciones”, “la selección natural” no apretaba tan fuerte pues eran pocos los “velorios de angelitos”. 

Además de la autosuficiencia en productos de la dieta diaria, se contaba con los “prestadores de servicios” que ayudaban a la persistencia del grupo: El Jefe de Aldea o simplemente Aldea, que representaba a la autoridad civil y mantenía el orden; el Maestro o Maestra, que también hacían las veces de enfermeros o enfermeras, atendían hasta tercer grado a los jóvenes de “edad escolar”, que por lo general se iniciaba a los 14 o 16 años. Existía además un Ensalmador-Sobandero quien con sus conocimientos "ocultos" curaba toda clase de afecciones incluyendo las “picadas” de culebras y alacranes, y con las Sobas, sanaba los males de las Gomas (nódulos) y Tronchaduras (esguinces); la Partera que atendía la llegada de nuevos miembros a la comunidad; el Enterrador que se encargaba de enviar los difuntos al más allá, en un oficio que además de la confección del Cajón, incluía velorios sin muchos rezos ni llantos, apertura del hoyo y colocación de la cruz. 

También estaban los Vaqueros que hacían los trabajos de llano y los Vegueros que cultivaban la tierra en las vegas de los ríos, a escala de Subsistencia. Entre estos vecinos destacaban algunos músicos y cantadores. 

En época de verano, cuando los “Yips” y Camiones podían atravesar la sabana baja, llegaban también los comerciantes de ganado y los “mercachifles” que traían objetos como baldes, poncheras, radios, pilas, espejos, telas o medicinas. En este mundo aparte se vivía feliz sin mucha necesidad de la ciudad. 

Los viejos se morían de viejos sin saber nada de su próstata o de su colesterol, y las viejas, después de doce partos, morían de viejas sin saber nada de ginecólogos, psicólogos o gimnasios. Se les decía Tísico a los enfermos de tuberculosis pulmonar o Cardiacos (así sin acento) a los enfermos del corazón. Cuando una persona moría inesperadamente, el diagnóstico se encuadraba en la expresión “murió de repente”. 

Las medicinas más comunes se vinculaban con males más comunes como el “ataque de lombrices”, contrarrestado con bebedizos de pasota; los catarros para los que se recomendaba el aceite de Seje o de Cajaro o la manteca de Raya; las heridas que se trataban aplicando un chorro de alcohol y aceite de Cabima, que en el caso de los animales, el alcohol se cambiaba por creolina; para las mordeduras de culebra, además del Ensalme correspondiente, el tratamiento se complementaba con 30 gotas de Extracto de Curarina, una medicina considerada una panacea pues se usaba para tratar cualquier tipo de mal como los generados por la picadura de insectos, fiebres, dolores de oído, de cabeza o de muelas, entre otros. 

Las diarreas se trataban con pastillas de enterobioformo. Los dolores de cabeza o la congestión nasal se frenaban con una embadurnada de Mentol. El yodo se aplicaba sobre los dientes cariados para calmar los dolores, además de la colocación de cataplasmas de almidón con alcohol sobre los cachetes. 

El graso animal empapado en alcohol curaba los “corrimientos” o inflamación de las encías. Los antibióticos que eran llamados Combióticos se usaban sólo en caso de heridas graves, en este caso, las pastillas también podían pulverizarse para aplicarlas en polvo directamente sobre las heridas. Se recuerda a la Dicristicina como el combiótico más usado. 

Las paperas se trataban con un apósito de hojas de tártago fritas en aceite, pero, en el caso de los varones, si el mal ya había “bajado” y estaba afectando a las turmas (testículos), entonces se colgaba al enfermo por los pies, manteniéndolo así por una hora. Las fracturas de los huesos se trataban entablillando el miembro afectado o recubriéndolo con una tira de tela embebida en leche de higuerón mezclada con cal, la que al secarse adquiría la consistencia de yeso. 

Cada tres meses los funcionarios de la campaña antimalárica, llamados popularmente “los pastilleros o repartidores”, recorrían los campos a lomo de mula repartiendo pastillas de Aralén o Quinina; estos pastilleros, que también portaban bombas espalderas, rociaban DDT en las viviendas para eliminar a los insectos trasmisores de enfermedades, principalmente a los zancudos. 

La conexión con Dios, en el caso de los católicos se establecía a través de La Virgen del Carmen o de El Señor, entre los evangélicos. Se invocaba a San Pablo para protegerse de las culebras. 

Ahora cuando nos hemos convertido en urbe-dependientes, si vale el término, no podemos vivir alejados de los supermercados, farmacias, gimnasios, acueductos, electricidad, televisión, teléfonos, internet, pero sobre todo de los profesionales de la salud, y como consecuencia colateral, de las farmacias. 

 En el caso de los profesionales de la medicina nos sentimos tan dependientes de su auxilio que no podemos concebir la vida sin estos facultativos, mucho de los cuales han alcanzado tal grado de especialización que ahora podemos tratarnos por separado los males de los huesos, con especialistas en rodilla, brazo, cadera, hombro, muñeca, mano y codo, en un insólito despliegue de ciencia que ahora, lejos en el tiempo y cerquita en la dependencia, se nos hace difícil entender como un curandero de pueblo sanaba a los quebrados, con tablillas de cubarro y leche de higuerón.

26 de junio de 2017

Mi Bella Tierra, Irina Indigo

En estos tiempos de dolor y necesidad de Venezuela, en esta hora menguada donde hay tanto sentimiento desbordado,  tanta oración y a la vez tanto odio; en estos tiempos donde nos desconocemos como hermanos nacidos en la misma tierra, en estos tiempos difíciles de esperanza y desesperanza, donde las familias se separan y quedan comunicadas por los hilos de las redes sociales, donde los que están dentro viven resolviendo la necesidad inmediata y donde los que están lejos, van sorteando día a día la forma de sostenerse en un suelo extraño sin despegar su pensamiento y su amor de su terruño....
En estos tiempos cada quien busca la manera de expresar su sentimiento o ayudar de lejos o cerca poniendo un grano de arena y muchos artistas reconocidos o no, han puesto su inspiración para  expresar su frustración o su esperanza, para desahogarse o llevar aliento, para recordar buenos tiempos, tradiciones, costumbres o renegar de lo que es ahora Venezuela.
Hoy quiero compartirles la inspiración de uno de esos venezolanos, se trata de mi hermana Irina Indigo, quien compuso esta canción de esperanza y fe para Venezuela. Quiero comentar que en el video muchas de las manos que se ven son las de mi familia, hoy dividida por kilómetros  de distancia pero unida con el corazón. Son nuestras manos plasmando la esencia del venezolano, y sobre todo la esperanza de reconstrucción. El video también hecho en casa, incita a la unión, al perdón, al cambio, a despertar en un nuevo a amanecer...



7 de junio de 2017

Se nos fué La Pluma de Oro del Llano

Se nos fue otro de los pioneros de la música llanera. Don Eladio Tarife, "La Pluma de Oro del Llano" partió hoy 07/06/2017, precisamente en el día de su cumpleaños N° 86.
Cuando hace unos días decidí retomar Vivencias hablando de Barinas, no sospechaba que tan pronto le dedicaría a Don Eladio otras líneas, por ser digno representante cultural de ese estado y ser el autor de Linda Barinas, la canción que es un himno para esa región.

Hoy con poco tiempo para estructurar una entrada completa sobre el sensible poeta que dejó una importante huella  en el país, me remito a un sincero homenaje hecho al artista por otro poeta de gran importancia para Barinas, como lo es Guillermo Jiménez Leal. Ya lo habia publicado en octubre del 2011 y hoy se los comparto de nuevo.

Queda la satisfacción de que se le hicieron varios homenajes en vida y fue reconocido su arte en todo el país. Hoy está recorriendo los "caminos de palma y sol" de su linda Barinas.

 "De la pluma llanera del poeta Barinés Guillermo Jiménez Leal, queremos hacer también un pequeño homenaje a la Pluma de Oro del Llano, Don Eladio Tarife. Este artículo fue publicado recientemente en la revista Llano Record y me encantó por su poesía y sensibilidad:

"Una garúa deja caer sus hilos finísimos y frescos, como primas de arpa sobre la mañanita, en pleno llano. El olor a bosta se confunde con los efluvios de hierbabuena y mastranto que despiertan las gotas de agua. Cantos de chenchenas y alcaravanes, alternan, acentuando la polifonía. Con suaves bramidos, casi con música de cobres graves, se escucha la becerrada inquieta, esperando el viaje hacia el mamanto. Alguna vaca, levantando el hocico, también brama como de consuelo para su recién nacida cría, allá en el corral, esperando el ordeño. Un muchacho zagaletón, se rasca la cabeza en la puerta del rancho y se aprieta el gorrete; la camisa abierta y los pantalones chupulunes, cortados de uno viejo y mas grande, apenas conservan la bragueta cerrada, abajito del mecate que los sostiene a la cintura. El muchacho ya decidido se lanza hacia el corral, rejo en mano y pies descalzos, sumiéndose apenas en la tierra recién mojada. El chaclán del barro lo delata y algún becerro se espanta. Un cantío de gallos se orquesta con los ronquidos espaciados de algún araguato, en una mata cercana. De tiempo en tiempo, un tábano zumba junto al ganado. Al lado, en el chiquero, un marrano se barajusta. En la cocina, voces de mujer murmuran rutinas del fogón, mientras le arriman las tusas, soplando, a las topias donde se refugia la candela de ayer. Había comenzado otra jornada para Eladio, el becerrero de Las Moritas, fundo ubicado al otro lado del río Guanare y del Guanare Viejo, donde había nacido un 7 de junio, allá por 1931. Genaro Yajure, también peón de fundo, supo enamorar a Gregoria Tarifa, ya así la tierra arismendeña recibió a su eximio cantor".

"Cuando de fundó la primera escuela de Arismendi, la Escuela Graduada “Unión”, Doña Gregoria mandó a su hijo al pueblo, casa de su hermana. El maestro de la recién creada escuela era Ramón Villegas Izquiel, personaje de una remarcable cultura, amante de las letras y las Bellas Artes; además poeta, aficionado a la música y animador cultural. Fue él quien trajo a esas apartadas regiones, la primera guitarra que Eladio vio. Eladio había visto en esos predios sabaneros, bandolas y cuatros, con los que se animaban los bailes y las fiestas casuales, y siempre mostró una viva inclinación por la música. Becerrero al fin, le cogía gusto a las coplas madrugadoras con las que le tocaba llamar a las vacas y hasta improvisaba algunas. En una ocasión, el maestro Ramón Delgado, viendo su curiosidad, le fabricó un cuatrito de Caracaro, y se lo encordó con tripa de Puerco Espín, animal al que los lugareños llamaban Runche, dicen que por el fuerte olor de la orina. Pero Eladio apenas logró sacarle al instrumento uno que otro acorde. Su hermano o mayor, el coplero Luis Hernández, se lo quitó y lo regaló a otra gente, arguyendo que todos los “cuerderos” paraban en borrachos; tendría nuestro muchacho unos siete años.

Sin embargo, un acontecimiento inesperado acentuó a aún mas el apetito musical de Eladio Tarife: De lo lados de Cunaviche, en Apure, llegó al hato un llanero llamado Bernardino Raya, con un arpa terciada y arte para tañerla. Eladio cuenta que a la hora que el maestro afinaba el instrumento, él se acercaba, sigilosamente, por el otro lado de la pared, a escuchar los registros.

La musicalidad de Eladio se refugió entonces en la guitarra que el maestro, cuando no la tocaba, guardaba en la Dirección de la Escuela. Bastantes años más tarde, la recordaría con acendrada emoción cuando escribió:

ven acá guitarra mía
Ven a hacerme compañía
Cantemos una canción
Tú que fuiste la testigo
La que siempre va conmigo
Y sabes bien como fue….

"Como en muchas escuelas de la época, en las fechas conmemorativas se realizaban actos culturales con la participación de los alumnos y del Maestro. Allí tuvo Eladio la oportunidad de dar rienda a sus talentos literarios, componiendo coplas para situaciones y personajes que el maestro le indicaba".

"Pero este extraordinario maestro (Ramón Villegas Izquiel) “hizo otros aportes al hirviente mundo interior de nuestro poeta barinés. Nunca olvidará Eladio, las ocasiones , cuando su preceptor empuñaba las seis cuerdas y, una vez afinadas, cantaba viejas y nuevas canciones, de esas que se escuchaban en la Radio, momentos en que el embeleso se apoderaba de aquellos balbucientes espíritus. Y un punto excepcional en aquella invalorable heredad: un librito recién editado, que el maestro guardaba como un tesoro: “Glosas al cancionero” del también barinés y poeta Alberto Arvelo Torrealba. El maestro solía terminar sus clase con la recitación de poemas de su afecto, siendo aquel librito uno de sus preferidos. Desde los primeros versos, aquellas décimas produjeron una tan especial intensidad en Eladio que se convirtieron en su alimento diario; hasta tal punto que se sintió impelido a -en sus propias palabras-robarse el libro, para, a la luz de una vela, releer y copiar los pasajes que más le llamaban la atención. Así comenzaba una amalgama de palabra, llano y canto que mucho ha nutrido el repertorio del compositor de Linda Barinas".

"Entre llano y lecturas nuestro eximio artista fue cultivando su musa y fraguando lo que llegaría a ser la hermosa obra que hoy el mundo disfruta y admira. De la escuela a la Prefectura, como escribiente, y luego a La Victoria, estado Aragua, como soldado, nunca le faltaba una guitarrita para armonizar sus inquietudes. Precisamente, en el cuartel, por voluntad del oficial de turno, le fue cambiada la última vocal de su apellido; de Tarifa a Tarife, a la hora de elaborar sus primera cédula de identidad".

Al Salir del cuartel, como dice la canta, “se sintió faculto y dueño de su albedrío” para formar un conjunto criollo con los hermanos Florentino y Leonardo Carvajal, al arpa y cuatro; y Antonio Encinosa en las maracas”.

Precisamente “Barinas"se llamó el recién formado conjunto musical. Por aquella época se grabaron sus primeras composiciones: “Provincianita”, llevada al acetato por Juan Navarro y “Marisela”, por Edith Salcedo. Luego formó parte de “Los Juancheros Polar”, donde compartió con los artistas famosos de la época, y en 1963, graba por primera vez Linda Barinas y de allí en adelante su creación musical de alta poesía siguió recorriendo el país en la voz de connotados artistas venezolanos, hasta merecerle el nombre de “La Pluma de Oro” del Llano. “Dé el se comenta como compositor y en buen criollo; “no tiene desperdicio”

Como aporte adicional a este artículo a mi juicio muy hermoso, colocamos a continuación,  algunos de los temas de Eladio Tarife, cantados por él mismo.



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2 de junio de 2017

Los Hijos de Barinas: Orlando Araujo (14/08/1928-15/09/1987)

Nacido en el pueblo de Calderas, estado Barinas, la infancia de Orlando Araujo tuvo condiciones que marcaron su vida y su sensibilidad. Tuvo de su padre la experiencia  de la vida ruda de campo, sin ocultársele desde muy temprana edad  la severidad y violencia del medio de montaña en el cual se desenvolvía. De su madre obtuvo la sensibilidad, el sentimiento poético y la delicadeza del hogar.
Nos apoyaremos para esta reseña en el trabajo dedicado a Orlando Araujo por Carmen Mannarino:

"Uno de los grupos de inmigrantes que llegaron a Calderas, fue dirigido por su abuelo General Sebastián Araujo, quien condujo la marcha desde la Loma de San José, en el estado Trujillo, hasta Calderas, montado en una mula con el hijo pequeño, también de nombre Sebastián, recostado en su pecho y cubierto por su barba "oceánica". Tres décadas después, otro niño, de nombre Orlando, recorrería esos mismos caminos: "recostado en su pecho (el del padre) al principio y jinete a su lado, mas tarde, yo también recorrería los caminos de una tierra que aquellos hombres domaron para quienes vendríamos después."

Y salió a estudiar:
Calderas no ofrecía posibilidad de culminar estudios de primaria, por ello Orlando fue enviado a Barinitas a la casa de unos familiares.
"Entró a la ciudad siguiendo las leyes de la caballería andina: erguido en la silla con andoneo mediano de la bestia, mano izquierda en el freno y mirada al frente, con tanta seriedad que un señor exclamó en voz alta:- Y monta bien el guatecito. Lo de guate (andino llegado al llano) no le agradaba. tampoco cuando en Los Andes, lo llamaban llanero, por el hecho de ser barinés. Lo de gocho le parecía mas acertado. Al fin y al cabo, todas sus vivencias de formación tuvieron por marco  natural al piedemonte barinés y la montaña trujillana. Su pronunciación era de andino, sus ojos entoldados, también."

Fue excelente estudiante en Barinitas y se dedicaba a escribir cartas de amor por encargo. "...las entregaba al enamorado dobladas en forma de corazón o de barco y recibía el pago de tres lochas o real y medio si llevaban citas de autores". La escritura de cartas lo acompañó durante toda su vida.

La situación económica de la familia era difícil  y por esa época el entonces gobernador del estado, Alberto Arvelo Torrealba, le concedió una beca con la que pudo terminar sus estudios. Continuó estudiando en Boconó y Valera, ciudad ésta última donde comenzó su fama de escritor al ganar el premio "Rafael Rangel". Luego emigró a Caracas ya para hacer estudios universitarios.

Orlando con el esfuerzo paterno, había salido de Calderas a estudiar. No le fue impuesta una
profesión aunque en esos tiempos y lugar, las opciones favoritas de las familias eran ser  militar o cura. Correspondía por ser el hijo varón, que estudiara algo que le permitiera sostener económicamente su familia, por ello, a pesar de su inclinación por las letras, se decidió por Economía. Sin embargo quiso el azar que en un descuido administrativo de la Universidad Central de Venezuela, apareciera inscrito en dos carreras: Economía y en Filosofía y Letras y decidió cursarlas en paralelo. El resultado fue la graduación Cum Laude en Economía y Summa Cum laude en Letras. De allí fue economista y escritor lo que le permitía equilibrar la ciencia con el sentimiento.

A pesar de que ejerció la Economía  obteniendo incluso importantes cargos, las mayores satisfacciones se las dió la escritura. La Economía era su medio de sustento y la ejerció con pasión y vocación de servicio, hasta que un día sintió que ya no pertenecía a las oficinas ni a los importantes cargos, entonces decidió dedicarse a la docencia y ejercicio profesional individual. Escribió varios libros sobre Economía, seguro como estaba de la importancia de dicha ciencia para el progreso del país y su independencia alimentaria. Para él el ejercicio de sus dos profesiones era complementario y no se sentía a gusto desarrollando solo una.

La Inspiración del album de recortes.
La mente  y corazón de los niños poseen una enorme sensibilidad. En el caso de Orlando Araujo,  el album de recortes de su madre ejerció una atracción infinita y canalizó su propia inspiración. "Era un album forrado en tela rosa con una rosa de marfil incrustada, y adentro, recortes con poesías de varios autores y de la propia Edén ( su madre) y también canciones pegadas en sus páginas. De la lectura, sin mucho entender lo que decían los textos, a Orlando le atrapaba la música de las palabras. Además el album contenía postales, fotos, rizos, y flores disecadas: toda una atmosfera de romanticismo. En el recuento literario de su vida, él escribió: Y se acabó lo de cura y militar porque gracias al álbum de recortes de mi madre, descubrí que yo habia nacido para sufirir a solas."

Sus personajes y cuentos

Los personajes de sus cuentos, son reminiscencias de gente del pueblo. Todo lo que quedó grabado en su recuerdo y en su corazón, encontró salida años despues es su obra. El contacto infantil con su padre y las enseñanzas de éste, fueron luego plasmados en sus historias, como algo inseparalable al del paisaje:  "Quebradas, ríos, caminos, mulas, caballos, junetes, arrieros, escoteros, fogones, lejanías". Muchos de sus personajes aparecen en toda su obra, porque su obra era como la vida misma, y tiene por tanto una secuencia .

Y se deja deslumbrar por el Llano
Orlando se sentía en deuda con la otra geografía de su estado y un día decidió conocerlo a fondo y empezó estudiando la poesía de Alberto Arvelo Torrealba y fue tanta su emoción que terminó escribiendo un libro sobre la obra del insigne poeta: Contrapunteo de la vida y la muerte, con el que obtuvo en 1975, el Premio Nacional de Literatura.
Con la obra del poeta Arvelo, la lectura de las dos obras de Rómulo Gallegos ambientadas en el Llano, y usando como baquianas las letras de José León Tapia, Virgilio Tosta, Víctor Mazzei González y Eduardo Alí Rangel, se introdujo en la magia de la tierra llana.
"Quizás algún temor oculto le había retardado un contacto mas directo con la sabana. Para los caldereños, era de allá de donde llegaba la recluta" (...) "Además, el habitual recogimiento en sí mismo del andino frente a su horizonte cortado por montañas, se desconcierta frente a la planitud sin frontera: "Me asusta la inmensidad, y me turba y me postra el sol naciendo a ras del horizonte.""

Programa  el viaje, y parte desde Barinas hasta Puerto Nutrias, parando en cada pueblito y conversando con su gente, como quien quiere sacar la esencia de la persona en cada encuentro. Se detiene ante cada río conociendo su sección ancha y tranquila en contraste con la parte caudalosa que él conocía.
"Las montañas fueron separandose, el mundo fue poniendose muy ancho, el cielo despejado y a tierra muy plana. La voz del río fue calmándose y sus aguas, que ahora eran las de muchos ríos y quebradas y torrentes  recogidos por el camino,  fueron extendiéndose de orilla a orilla. era ya un río grande. Había llegado al llano...."
A partir de allí ya sus escritos contemplaban las dos geografías de su amado estado.

El Padre y  los cuentos para los mas pequeños 
Orlando buscaba la compañía de los niños, se entendía muy bien con ellos. Tuvo cuatro: dos niñas de su primer matrimonio y dos varones del segundo.  En un momento dificil, estando preso en el  cuartel San Carlos (por un escrito subversivo según el gobierno), dedicó dos hermosas cartas-collage a sus hijas y el cuento Miguel Vicente, pata caliente, que trataba de un limpiabotas con ganas de conocer el mundo; cuento que tuvo el premio de mejor cuento infantil del quinquenio 1966-1971, reconocimiento en Colombia y Mención de honor en la UNESCO, en 1979. Luego de este cuento y su aceptación en el mundo infantil, escribió otros siete reunidos en el libro Los Viajes de Miguel Vicente, Pata Caliente, donde el pequeño personaje echa a andar por la geografía venezolana  en lomos del caballo Cometa," el caballo de Marco Polo".
En El niño y el caballo aparece otro personaje, José de Jesús, niño campesino que vive hermanado con su caballo y recorre los impresionantes paisajes de Barinas: "Jinete y caballo pasitroteaban, tecleaban el piafante paso diagonal de  calle, andoneabam lomas; y en sabana abierta, galopaban, galopaban, hasta perderse en el horizonte entre la tierra y el sol, como una flecha de reluciente cobre disparada por el arco de los vientos hacia el más allá de los más allá del mundo." José de Jesús es el protagonista de una saga de 7 cuentos donde se refleja la vida misma.

Orlando solía decir que lo único que dejaría a sus hijos eran sus libros, y en efecto fue su manera de trascender, no solamente en su familia sino en cada venezolano que ha leído su obra. 

En 1978 escribió  a sus dos hijos las "Cartas a Sebastián para que no me olvide", hermosa trilogía llena de amor, valores, principios y afecto. La primera carta inspirada en la protección de los niños, fue la que dio nombre a otras 35 dirigidas a los jóvenes donde su sabiduría se evidenciaba en escritos de desbordante sentimiento de amor.  "Pequeño es grande alrededor del hombre y el único tamaño del hombre es aquellito que lleva por dentro, delante de los ojos de su corazón. El amor es poder abrir los ojos y sentir por dentro."

Orlando y la amistad:
La amistad  incondicional fue otra de las banderas que esgrimió Orlando Araujo durante toda su vida.
"un amigo es el espejo donde tú eres él, no apagues esa luz y  no le falles en cualquier oscuridad"

"Yo no tengo mas patria que el amigo y yo solo voy con los amigos míos".

"Permanece vivo el Orlando Araujo generosidad, Orlando pasión de vida, el amigo a toda prueba y en toda circunstancia, el amigo de los niños y jóvenes, el defensor de las causas perdidas, el hombre sediento de justicia social, el conocedor y practicante de lo humano y  lo divino."

"Renacerás siempre en el recuerdo y en el verbo inmortal de tus libros".Jose León Tapia



31 de mayo de 2017

Calderas, un refugio en la montaña barinesa


Datos Históricos
Calderas es un pueblo situado entre montañas en el piedemonte del estado Barinas. Debe su nombre a “Bien le cuadra a esta región el nombre de Calderas. Su conformación así lo indica. Aguas que juegan a caracolas en filas y cerros creando así hermosas hondonadas en forma de calderas”.
la conformación geográfica de su entorno ya que se encuentra en una cuenca rodeada de montañas. Se dice que cuando Agustín Codazzi visitó una de sus cumbres, llamada Cerro del Gobernador, comentó:
De clima fresco, Calderas cuenta con aproximadamente 4000 habitantes, cuyos límites son: por el norte con el estado Trujillo, por el sur con Altamira de Cáceres y parte de Barinitas, por el este con el municipio Cruz Paredes y por el oeste con el estado Mérida. Sin embargo uno de sus ilustres hijos, Orlando Araujo, lo delimita de la siguiente manera:

"Por el norte huele a frailejón, por el sur huele a café, por el este a yaraguá y por el oeste a malabares; calle abajo sabe a río y pasto tierno; calle arriba sabe a cedro y monte amargo"

Se dice que existe desde el siglo XVI. Originalmente fue una encomienda de indios. En la zona habitaron poblaciones indígenas como Xaxetes, Cuicas y Timotes. "Luego llegaron los blancos criollos provenientes de Trujillo y Mérida ayudando la conformación de la poblada. Esto tuvo inicio cuando se fundó el primer poblamiento colonial en Altamira de Cáceres, el 30 de junio de 1577” Lindolfo Bastidas, Cronista de Calderas

Es una tierra fértil para cultivo de tabaco y café. Históricamente y motivado a su geografía, fue un lugar propicio para recibir fugitivos de las guerras civiles, deudas con la justicia, hambre  u otros motivos. Pero también fue refugio de inmigrantes  campesinos que buscaban un lugar seguro donde establecerse. Muchos llegaban sin pertenencias  y se dedicaban a cultivar la tierra y construían viviendas rudimentarias de bahareque y techo de palma donde formaban su familia o simplemente se refugiaban. Poco a poco se fueron acercando las casas y apareciendo las calles entre ellas, calles empinadas amoldadas a la geografía montañosa.
Los cultivos de caña y café fueron produciendo una pequeña economía.
"Riqueza no, porque entre los caldereños solo hubo escalafones de pobreza. Apenas uno de los habitantes  poseía cientos de hectáreas. Los más pobres eran empujados hacia arriba cuando le salía dueño a las tierras de abajo. Entonces quemaban árboles para poder sembrar y las cenizas volaban hasta el pueblo.". "En esa Calderas rural y apartada no había autoridad ni leyes. En principio, la propiedad  de cada uno era la que podía abarcar con su trabajo. Las normas y costumbres fueron surgiendo de las necesidades" Carmen Mannarino.
  
Se conservan algunas casas antiguas con balcones y grandes ventanas, cuyas puertas generalmente se
Imagen: calderas.wordpress
encuentran abiertas para recibir a los visitantes. Los habitantes del pueblo son hospitalarios  y no tardan en ofrecer un poco del delicioso café por ellos cosechado.  

Paisajes naturales: 

Cerro El Gobernador
Calderas es un lugar bendecido por la naturaleza: bosque, ríos y lagunas ofrecen parajes frescos y propicios para el ecoturismo. 
Entre los lugares mas visitados está el Cerro del Gobernador, considerado la montaña más alta del estado. Se dice que gobierna los Llanos y el resto de las montañas del entorno. También se le conoce como Peña Morada.
 

El Pozo Azúl, también constituye un hermoso lugar turístico. Se encuentra entre los cafetales y rodeado de la flora típica del lugar: bucares, cedros, yagrumos, guamos, etc. La superficie del agua luce un intenso color azul, aunque la misma es tan transparente que permite  ver el fondo. No hay costumbre de bañarse en sus aguas por considerarse en cierto modo, como un lugar misterioso donde al parecer no hay vida animal.  

Laguna del Encanto, ofrece una historia de la independencia. Según el Instituto de Patrimonio Nacional, era un lugar donde los soldados se lavaban y refrescaban antes de seguir su recorrido. Cuenta la historia que "durante la Campaña Admirable,  soldados patriotas pasaron allí  la noche y fueron protegidos por una nube que los desapareció. Desde entonces se escuchan voces y trompetas" . Es un lugar de mucha hermosura y da nombre a un casería ubicado en una de sus márgenes.

El  pueblo cuenta con varios ríos cercanos y de importante caudal, lo que permite a los turistas practicar raftin, canyoning y disfrutar de hermosos balnearios. Otros lugares naturales turísticos son:

Los chorrerones de Las Monjas y de la Volcanera, los Chorros de las Margaritas y el Chorro de Timoteo, La Laguna de Luisa también conocida como Laguna de los Patos,  las quebradas de El Molino, La Bellaca y El Pescado.



Santa Patrona: 
En 1941 se nombra como patrona de Calderas, a Santa Rosa de Lima. Las fiestas patronales se celebran entre el 22 y el 30 de agosto de cada año. La tradición dice que por esas fechas la virgen hizo el primer milagro al pueblo evitando la destrucción por la crecida de las aguas del río Azul. Durante las fiestas se celebran distintas actividades culturales, deportivas y religiosas.

Imagen: calderas.wordpress
Música:
La más típica es la interpretada con guitarra, cuatro y violín. 

Cultura :
Por estar ubicada en el piedemonte andino, las costumbres son las propias de ese territorio, bastante distante de la cultura llanera. Es un pueblo de tradiciones y destacan entre las costumbres mas arraigadas, las peleas de gallos (especialmente el día de La Candelaria -2 de febrero y día de la madre); Quema de Judas en Semana Santa; " el mediodía" también celebrado en Semana Santa y que consiste en compartir la comida con la comunidad; el baño de San Juan, celebrado los 24 de junio donde la gente se baña de madrugada en el río para recibirlo; carreras de cinta en agosto, entre otros.

Gastronomía:
Son típicos, especialmente para el día de San Juan, las hallacas, los "cuchurretes" hechos con melado de papelon, queso y plátanos maduros y el ponche de San Juan.
La gastronomía, así como las costumbres, son andinas. Entre los platos mas comunes están