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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

21 de septiembre de 2010

Las Trampas para la Caza

Siguiendo el tema sobre el aprovechamiento de lo que aporta la generosa naturaleza a la alimentación del campesino, debemos decir que el niño desde muy temprana edad aprende a armar trampas para cazar animales.

Cuenta el abuelo que para cazar lapas, se hacia una especie de madriguera u hoyo en el camino de la lapa (siempre transitan por el mismo sitio); allí se colocaba media semilla de aguacate  (que les encanta a todos los roedores), se colocaba encima una especie de pequeña balsa hecha con palos y se cargaba con muchas piedras encima, después de dejar un mecanismo que se activaría cuando el animal lo tropezara al entrar .

Cuando el animal entraba en la trampa y tropezaba la cuerdita o el palito que mantenía armada la trampa, se caía la balsa con todas las piedras encima del animal.

Se montaba la trampa en la tarde y se regresaba en la madrugada. A veces la trampa se había desarmado sola, pero a veces, había un animal adentro, prácticamente aplastado por el peso de las piedras . Entonces se retiraban las piedras, y se cargaba con la presa. Una lapa daba para la comida de la familia. La lapa se aprovecha totalmente, solo se le quita el pelo con agua caliente y se sacan algunas vísceras.

A veces se capturaban palomas torcaces, parecida a la paloma común. Para ellas se hacía una especie de jaula en forma de pirámide y se colocaba algún señuelo dentro. La jaula se sostenía sobre un palo con un bisel en la parte superior y al activarse el mecanismo con la entrada de la paloma a la jaula, se caía el soporte y se cerraba la puerta. Algo podía resolverse con dicha ave en la cocina.

De varias formas el campesino resuelve sus necesidades alimentarias, sembrando, cazando, recogiendo los frutos de la naturaleza. Un niño muy pequeño, quizás de 4 o 5 años, ya tiene desarrollado el instinto de subsistencia, así como el de supervivencia. Esa enseñanza natural e instintiva producto de la observación del entorno tiene un valor incalculable, pues se fija en el recuerdo para siempre….
  
Este tipo de caza o pesca, no era indiscriminada, como tantos otros tipos que vemos en los noticieros, era lo necesario para  la obtención de proteína animal, tan importante en la alimentación del hombre. Métodos quizás mas rudimentarios o quizás mas desarrollados usaban nuestros indígenas con  el mismo fin.

El abuelo es hoy un profesional exitoso, muy capacitado, con experiencia tan amplia en materia de seguridad industrial que no resulta fácil competir con él, sin embargo en sus primeros años recibió tanta información del entorno, que hoy recuerda esos días con añoranza y cierta nostalgia. Se acuerda clariiiiiito como dice él. Y hoy ese aprendizaje, por lo menos una parte, sigue siendo de utilidad pues siempre es importante saber de donde venimos y como fue la vida en nuestra tierra en tiempos pasados. 

y en pos de mis pasadas alegrías, vuelvo a tender mi vista sobre el llano"   . Silva Criolla
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