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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

8 de enero de 2013

Cerro Tiramuto, estado Cojedes

Este  bellísimo cerro puede apreciarse  al  sureste de Tinaco, estado Cojedes, y constituye el emblema orográfico mas llamativo de la región.

Particularmente,  llama la atención su bellísimo verde esmeralda que se intensifica con el sol vespertino. Es imposible no reparar en él cuando se circula por esa carretera y es muy dificil captar con una cámara simple  sus impresionantes matices verdes.

"Está conformado por sabanas y pequeñas elevaciones rocosas con diversidad de árboles y arbustos. En su vertiente nacen numerosas quebradas, entre ellas El Pesquero y Guamontey. Cuenta con una superficie geográfica de 2,5 km2 y con una altura aproximada de 855 m sobre el nivel del mar. Su denominación procede de una voz indígena de la etnia caribe que significa "Fortaleza" y se refiere a su postura de guardián y vigilante en la época precolombina, ante los posibles ataques de otras etnias. 

La historia de Tiramuto ha girado en torno a mitos y leyendas. Según la tradición, hay una laguna negra en su cima, un volcán que de un momento a otro hará erupción y un león  gigante. También se dice que está unido a un brazo por el cual se comunica con el mar. Se afirma que en cuarenta días exactamente antes de la entrada de las primeras lluvias emite un sonido como especie de un trueno. 

La espectacular belleza de Tiramuto ha sido la fuente de inspiración de innumerables artistas del pincel y la pluma. Su fastuosa imagen ha sido plasmada en muchos lienzos de pintores de renombre, entre los que destacan Amilcar Alejo, R.J Abreu, Marcos Morales, Ángel Vargas, Ernesto Portocarrero, Jaime Núñez, Migdalia Paolini y Marcos Rivas. Además dos ilustres tinaqueros le dedicaron parte de su obra poética. Uno fue el doctor José Carrillo Moreno con su poemario Tiramuto el otro fue Francisco María Arias con Tiramuto, La Cueva del Ermitaño. 

Además se cuentan Tres hermanos y una Leyenda mito escrito por el actor y escritor Rafael Arias; Tiramuto y Tiriguá una leyenda del historiador Octavio Páez. También se menciona en una novela del escritor valenciano Armando Celis. Fue una referencia visual y aún continúa siéndolo. El nombre de este imponente símbolo natural llegó a sonar en todo el territorio americano y parte de Europa, ya que durante la década de los ochenta, fue la llamada de uno de los mejores pilotos de combate en toda la historia de la aviación militar de Venezuela, el general Antonio María Conde Casadiego, hijo insigne de Tinaco. 

Es un lugar natural, muy visitado por turistas y vecinos de la comunidad para tomar fotografías y hacer investigaciones" 

Texto tomado de los cuadernos IPC

Barrancos de Guamo Chiguo, Tierras de la Altillanura

BARRANCOS DE GUAMO CHIGUO
Tierras de la altillanura

Omar Carrero Araque
Baquiano

La cruda brasa solar se abatía sobre el embarcadero de El Caribe convirtiendo a las revueltas aguas de aquel caño en una fuente de reverberación. El Caribe al desprenderse del Arauca sirve de comunicante entre el vibrador río de los criollos y el Capanaparo de los Pumé. 

El esplendor del firmamento, indiciaba que el frente intertropical en su viaje al sur, ya había dejado atrás al séptimo paralelo. En ese punto de El Caribe emprendimos el viaje hacia el Este, el rumbo de los ríos de la cuenca del Apure, en busca de la Boca del Tronador y de las fundaciones de El Merey, costeras del Riecito. La marcha a media máquina exigida por las características del caño puso a prueba la pericia de Joan el motorista para esquivar carameras y buscar recovecos que acortaran la distancia. 

Una vez en el Capanaparo, dada la profundidad del cauce y los largos tendíos del río, pudieron soltarse los 75 caballos del Yamaha, dando al viaje la sensación de un vuelo, pues la lancha apenas rozaba la corriente como las gaviotas que a flor de agua nos acompañaban rayando el espejo. De trecho en trecho un pequeño oleaje se asomaba en la superficie haciendo las veces de saltanejas que perturbaban la quietud de la barca. 

Profundos barrancos de lado y lado encajonan al río, dejando ver en su perfil la señal del movimiento de las aguas, así como decenas de agujeros en sus paredes que sirven de hogar a las Matracas. Centenares de Chiguos bordean el río como observando la procesión de la espuma, aunque en muchísimos trechos, esta tupida cortina arbórea ha dado paso a chaparrales y pajales gracias a los desaciertos del hombre. 

A diferencia de lo que ocurre en el llano de aluviones, pocas aves se observan en las riberas de este río, pues sólo algunas Garzas Reales y Morenas se dejan ver en calmoso vuelo cuando el ruido del fuera e´borda las espanta. Por el contrario, se destaca la cantidad de águilas pescadoras que cruzan el afluente en arrogante vuelo, un hecho que comprueba la riqueza pesquera del río. 

Al paso del tiempo, cuando ya el reloj señalaba las cuatro horas de viaje, llegamos al sitio de encuentro de dos ríos; un punto marcado por el tono bicolor del agua que por un trecho se niega a mezclar el negro guayanés del Riecito y el pardo aluvión del Capanaparo. De allí en adelante comenzamos el remonte cambiando de rumbo hacia el oeste para enfrentarnos al resplandor de un sol bajante que crea bonitos matices al conjugar luces y sombras que se reflejan en el espejo de agua. 

El viaje riecitero deja ver que la barrera vegetal bordera del cauce ahora luce más compacta y prístina pues quizá la lejanía de los centro poblados mengua el impacto del hombre en el medio. Una hora después aparecen, entre médanos y sabana, las casas del fundo que hará las veces de posada. Frente al tranquero nos recibe Don Erasmo García, el propietario, quien afablemente nos abre las puertas de su casa y presentándonos a su familia y al equipo que brega junto a él en esas soledades, entre quienes destaca el baquiano Arturo Nieves. 

Dos casas conforman la morada: una de reciente construcción con amplios corredores en derredor y grandes patios con bien cuidados jardines que asoman la mano y el cariño de Doña Carmen. La otra casa, de antigua data, alberga la cocina, el comedor y la despensa. Árboles frutales sombrean los patios y decenas de gallinas, patos y pavos se pasean en sus vecindades. Tres grandes perros cuya bravura es contenida por un pesado trozo de madera atado a su cuello con una larga cadena se mueven amenazadoramente a nuestro lado. Un poco más allá está la caballeriza construida recientemente con techo de zinc y gruesos horcones de Congrio. Los corrales de tubos ocultos dentro del anticorrosivo bordean el establo. Numerosas reses pastan en los potreros, casi todas del color blanquecino propio del ganado mestizo que ha desplazado al criollo llanero. Esta uniformidad en el color del ganado hace pensar que algunos términos del léxico llanero como sardo, barcino, barroso o lebruno sólo quedarán en las letras de los joropos. 

Erasmo es un llanero zamarro que conoce bien “el trabajo de llano” porque en su juventud fue hombre de toro, soga y caballo. Ahora, cuando ya monta la sexta década, la visión de una “gaza” (artificio que permite liberar desde lejos el amarre de una res embravecida) colgada de un garabato le abre la puerta de los recuerdos para soltar una especie de “preliminar” con el que da inicio a sus historias: “Esta era la gaza que usaba cuando yo era llanero”, dejando ver con esta expresión que el ser llanero se define más por un oficio y no por el sólo hecho de haber nacido en el llano. 

Su vista pasa por encima de la última vara del tranquero para mirar la lejanía y desde allí, desempolvando recuerdos, acota que antes para traer el ganado cimarrón a los corrales se contrataban vaqueros diestros con el lazo y se les daba unos 2 ó 3 caballos por vaquero, unos freneros y otros potrones. El trabajo comenzaba en la madrugada, entre tres y cuatro, cuando después del pocillo de café y habiendo llenado las alforjas de panela, queso y agua, se salía a recoger el ganado que estaba disperso en la anchura de la sabana sin cercas o escondido entre las Matas o los Cachales. Una vez reunida la manada se dejaba descansar para ejecutar el Ojeo, es decir, para separar a ojo a los animales de acuerdo a ciertas particularidades o fines específicos: cimarrones, rencos (animales con lesiones en los chíscanos), vacas paridas, mautes, becerros o reses flacas (chifles). 

Otras veces con el ojeo se separaban los ganados de los hatos vecinos una vez que las reses amadrinadas habían sido reconocidas por sus dueños. Después se seleccionaba a “la tripulación” encargada de arriar las manadas hasta los corrales: La tripulación se dividía en dos grupos, destacando a una mitad por un lado y la otra mitad por el otro, hasta rodear completamente al rebaño. Se asignaban los puestos de los vaqueros en función de su destreza y veteranía; así se tenía que el Cabrestero iba delante de los madrineros (animales mansos que se habían traído del hato, ya conocedores del camino hacia los corrales y que se dejaban guiar sin problemas), este Cabrestero con cantos y silbos era quien guiaba la Punta; inmediatamente después se colocaban los Punteros y Traspunteros encargados de evitar que el ganado se dispersara hacia los lados, y por último los Culateros, quienes mediante gritos y acosos se encargaban de arriar el ganado. 

El Caporal de sabana era por lo general el dueño o el encargado del hato. Cuando algún toro matrero se les desgaritaba (escapaba), de inmediato partían los punteros o los traspunteros, que lo perseguían a toda carrera para enlazarlo; el primer vaquero le ponía un “cachimuela” (el lazo le queda entre un cacho y la quijada) y el segundo con un lazo más abierto le enlazaba desde el lomo hasta la cruz. Si pelaban el lazo le caían a la mota (la borla del rabo) para colearlo. A veces era necesario narizearlo y destoconarlo para dominarlo más fácilmente y llevarlo de arrebiate hasta los corrales. 

Una vez que el rebaño llegaba a los corrales, se prendía un candelorio para calentar los hierros para el herraje. Los animales se enlazaban y se pegaban al botalón para inmovilizarlos mediante el “guayuqueo o verijeo” pasándole la cola entre los chíscanos traseros para que no pudieran levantarse. Una vez tumbado y maneado, el animal se herraba, se marcaba en las orejas y, en el caso de los toros, se capaban. Las bestias cerreras se trabajaban con una pareja de 4 amansadores (en este caso “pareja” tiene el significado de equipo) y por lo general para estos trabajos se contrataban 3 parejas. Cada una de éstas debía “Pegar” (enlazar y llevar a los corrales) 20 caballos cada día, escogiéndose el tiempo de menguante para realizar dicho trabajo. 

El tiempo de amansamiento podía durar hasta tres meses porque cada una de sus etapas “se llevaba con calma y no como ahora que se quiere amansar un potro en una semana”. Al potro, una vez “sueltiao” (inmovilizado a medias con suelta o manea), primeramente se le ponía el tapaojo, el bozal, un cabresto resistente y por último, la “tereca” (silla de montar rústica) bien ajustada. Para iniciar la doma se le quitaban las sueltas y se le levantaba el tapaojo dándose paso así a la fuerte lucha del potro por librarse del inusual peso que ahora sentía sobre sus lomos. La lucha se manifestaba con violentos saltos hacia adelante, fuertes corcovos y patadas al aire. A estos potros en proceso de amansamiento no se le puede poner frenos ni puyar con las espuelas. En vez del freno se usaba el Barbiquejo, que es un bozal rústico hecho con cabuya resistente que se mantiene por largo tiempo, hasta que se considere que el potro esté bien domado y haya mostrado obediencia por la cabeza. Después se le monta un freno suave para que vaya habituándose a cargar peso en la boca, y por último se monta el freno verdadero que en Apure era preferiblemente del tipo mantecaleño. 

Después del amansamiento de las bestias y del ganado se realizaban los negocios con los compradores, que por lo general era gente que bajaba de la serranía andina atravesando la legendaria montaña de San Camilo. Un comprador que se hizo muy nombrado fue Francisco García Camacho, más conocido como “el Guate García”, quien cargado de morocotas bajaba del cerro acompañado de su hombre de confianza o “edecán” llamado Trinidad Castro. Las ventas del ganado se hacían únicamente en mayo y en diciembre y se pagaban en moneda efectiva. 

Ahora, dice el hatero, esto se acabó porque a nadie le gusta arriar ganado, las jaulas ganaderas llegan hasta la puerta de los hatos. Las cercas, además de dividir las propiedades, sirven para mantener el ganado recogido y así ya no hace falta su búsqueda en la sabana abierta. Las reses, una vez en los corrales, se pasan por el brete y allí, sin botalón ni nada, se inmovilizan para herrarlas, vacunarlas, desparasitarlas, destoconarlas, marcarlas o caparlas. Ahora el ganado se vende en cualquier época del año. 

Por estos cambios drásticos en las costumbres llaneras, señala que “el llano se murió”. Actualmente muchas de estas experiencias se mantienen vivas gracias a los cantadores que en sus joropos o pasajes rememoran tiempos idos. Tal es el caso de Ángel Custodio Loyola en Las Vaquerías (o Faenas llaneras) y Jorge Guerrero en Al café y a los caballos. Sólo falta saber si los escuchas entienden las expresiones llaneras manifiestas en las canciones. 

En el viaje de regreso a Elorza sentíamos que la barca venía mucho más pesada no sólo con el fardo de información sobre paisajes, plantas e insectos recogida en Riecito para la agenda ambiental que The Nature Conservancy (TNC) ejecuta para el Municipio, sino también con la carga de historia oral de los llaneros que fueron!!!. 

Hato El Merey (Riecito - estado Apure) 
Noviembre de 2012 

Vocabulario: 
Cachimuela (Lazo que cae sobre un cacho y media quijada) 
Carameras (Grupo de troncos arrancados por las corrientes y apilados en el lecho del río) 
Cimarrón (Res bravía o montaraz) 
Cachal (Matorral enmarañado dominado por árboles de Cacho) 
Capar (Castrar) 
Chifles (Reses muy flacas) 
Chiguos (Nombre vulgar de los árboles pertenecientes al Género botánico Campsiandra) Chíscanos (Hueso largo de las extremidades y por extensión, las patas de las reses) 
Destoconar (Rebajar los pitones de los toros) 
Frenero (Caballo que responde bien al movimiento del freno) 
Freno mantecaleño (Freno artesanal construido en Mantecal utilizando el hierro del eje de motores fuera de borda en desuso) 
Gaza (Artificio que permite liberar desde lejos el amarre de una res embravecida) 
Guate (Término empleado en el llano occidental para designar a los andinos venezolanos o colombianos) 
Guayuqueo o verijeo (Artimaña que consiste en pasar la cola de la res entre las patas traseras, es decir entre las verijas para evitar que esta se levante) 
Madrineros (Toros mansos que se ubican delante de las manadas cerreras a fin de conducirlas más fácilmente hacia los corrales) Narizear (Perforar la nariz de la res cerril para atarla y poder conducirla dócilmente) 
Ojeo (Acción mediante la cual los llaneros separan a ojo las reses de una manada de acuerdo a ciertas características) 
Pegar (Enlazar caballos salvajes y llevarlos hasta los corrales) 
Potrones (Potros jóvenes que aún no responder bien al freno) 
Rencos (Animales con lesiones en los chíscanos) 
Suelta (Especie de manea. Se coloca en los cuartos anterior y posterior de los caballos) 
Tendíos (Trechos largos en los ríos encajonados, que están libres de meandros) 
Tereca (Silla de montar rústica. El nombre es una corrupción de Terecay, un quelonio similar al Galápago, como también se suele llamar a estas sillas) 

6 de enero de 2013

Los Ajiceros

Los indígenas precolombinos consumían dentro de su dieta habitual el Ají (Capsicum sp.), y en las diferentes regiones del continente americano han y siguen existiendo diferentes variedades, algunas con 7.000 años de antigüedad, según evidencias arqueológicas mexicanas. En el caso de Perú data de 2.000 años. Colón, en su diario de viaje, anotó el 15 de enero de 1493 que: " también hay mucho ají, que es su pimienta, de la que vale más que pimienta, y toda la gente no come sin ella, que la haya muy sana:…". 

Variedades hay muchas desde las mas picantes como es el caso del Habanero, hasta nuestro imprescindible Ají Dulce. Diferentes tamaños, colores, texturas, formas, en fin una amplia gama. Se dice que existen mas de 3.600 variedades.  El Ajicero, el cual lo encontramos presente a lo largo y ancho del territorio venezolano. Cada región tiene el suyo  con características propias y muchas variantes.  
Los ajiceros o "picantes" como usualmente les llamamos, forman parte de la comida diaria del llanero y en realidad de todo el país, solo que se encuentra más marcado en algunas regiones.

En Venezuela tenemos gran variedad de ajíes, algunos mas fuertes o "bravos" que otros, como el famosos chirel que hace saltar las lágrimas a quien no esté muy acostumbrado.

El ajicero no es más que un ají picante en encurtido y se prepara con distintas bases, que van desde el simple aceite y vinagre, hasta leche, suero, y frutas dulces. En algunas regiones les añaden guarapo fuerte de piña o jugo de caña. Algunos solo contienen aliños y ajíes, pero otros, por ejemplo el delicioso catara, contiene los inmensos bachacos del Amazonas.  En  los campos, el preparado se hace en una tapara, aunque es bastante frecuente verlo en botellas de vidrio recicladas.

A continuación les ofrecemos algunos de los tipos de ajiceros mas conocidos, en el entendido que en estos preparados  hay mucho del gusto y toque personal de quien los elabora al mezclar los ingredientes e introducir otros.

Ajicero de leche:
Cocinar en una olla grande los ajíes seleccionados (chireles o de otro tipo), picados en dos con orégano fresco picado, hasta que estén mustios. Aparte se sofríe ajo, clavo dulce, pimentón, ají dulce y sal y se añade este preparado a la olla. Se agrega leche hervida y un manojo de cilantro picado. Se vierte todo en un frasco de vidrio limpio y esterilizado y se empieza a consumir a la semana.  Se le puede añadir al frasco, grandes trozos de ají dulce.

Otras variantes se hacen con los ajíes  y demás ingredientes crudos.

Ajicero criollo:
 Se coloca en un frasco de boca ancha los ajíes picados sumergidos en vinagre o leche, aceite, agua caliente, guarapo fuerte de piña o jugo de caña. También se puede añadir cebolla en cuadritos, el pepino, lechosa verde y zanahoria.

Ajicero en vinagre:
Se  sofríen los ajíes con pimentón, cebollín, cilantro, ajo, pimienta, etc. Al estar listo se prepara agua hervida y vinagre con un punto de sal  y azúcar. Se coloca todo en un frasco y se deja curtir por dos dias.

El encurtido es también un ajicero que generalmente no pica, pero tambien tiene  esa posibilidad. Copiamos una receta publicada en el Blog El fogón de Polo, que nos pareció interesante: 

Imagen: Encurtidos el buen sabor, blogspot
En una olla póngase el frasco con agua que lo cubra. Llévese a un hervor e hiérvase por 15 minutos. Déjese escurrir. Lávense bien los ingredientes (mango verde; cebolla, pepino mediano, zanahoria, pimentón rojo, pimentón verde, la parte blanca de un ajo porro median, gajitos pequeños de coliflor, céleri; ajo entero y pelado, ajíes picantes cortados en dos, sin semillas, ajíes dulces cortados en dos, sin semillas, cebollín delgado, hojas de savia, orégano en rama, hojitas de romero, mejoranaen rama,  laurel, cilantro, perejil,  tomillo, pimienta negra, pimienta dulce guayabita). Pélese y córtense las verduras en ruedas o tiritas delgadas. En una olla póngase el mango y las legumbres: la cebolla, el pepino, la zanahoria, el pimentón, el ajo porro, el coliflor y el céleri, con agua que las cubra. Llévense a un hervor y cocínense 5 a 7 minutos. Déjese escurrir. Póngase en el frasco los dientes de ajo, los ajíes y todas las hojas, cebollín, salvia, orégano, estragón, romero, mejorana, laurel, cilantro, perejil, tomillo y granos de pimientas. Agréguense las legumbres. Agréguense el aceite (4 cucharadas) y el ron (1 cuacharada) y termínese de llenar el frasco con el vinagre, alrededor de 1 y 1/2 taza. Tápese. Déjese en la nevera y después de varios días úsese como condimento para ser agregado en la mesa a voluntad de cada persona. Fuente: A. Scannone, Mi cocina…, p.52

Sancocho de Curito

El sancocho de curito es muy tradicional en el estado Apure,  lo nombran incluso en las canciones. Cuentan que el sabor de éste pez se asemeja al de la langosta. Algunas personas incluso le atribuyen propiedades afrodisíacas. 

Para hacer el sancocho, se lavan los pescados (aproximadamente un kilo) con agua fria y luego con agua tibia para sacarle el barro, ya que en épocas de sequía estos peces se entierran en el lodo que va quedando. Se limpian por dentro y se ponen a sancochar una media hora, con las verduras cortadas en trozos ( yuca, nañe, ocumo y plátano verde). Aparte se hace un  sofrito con aceite onotado utilizando cebollín, apio españa, cebolla, ají dulce verde y ajo.

Este sofrito se añade a la olla y cuando las verduras ablanden se coloca la sal, cilantro fresco picadito y una pizca de comino, dejando reposar luego de apagar el fuego, unos minutos antes de servir.

Este plato es mas común en los meses de verano pues se pueden atarrallar los curitos con mas facilidad. Receta tomada de taringa.com

Historias de Cupertino Ríos, 2da parte

El Camaguán  de antaño
Continuaremos con estos sabrosos relatos que don Julio García, Ño Aguedo del Semanario Fantoches, le dejó escritos al poeta Germán Fleitas Beroes, son relatos sencillos, con el lenguaje propio del llanero, son como los cuentos del Abuelo de este Blog, que retratan el Camaguán de principios del siglo pasado.

INDALECITA:

"¿Quién era Indalecita? Una muchachita de Barinas, rubia, fina, educada, con perfiles de una escultura griega. Se llamaba Indalecia. Era pequeña, de voz dulce. Fascinada por la música de Cupertino, abandonó todo y se vino enganchada a las ruedas del carro triunfal del arpista, quien creó un pasaje muy armonioso y sentimental que llevaba por título Indalecita (parecido a algunos que he oído en la actualidad con otros títulos). Amaba entrañablemente al arpista celándolo furiosamente. 

Era natural de Camaguán, una india hermosa y bella, de formas y voz que le quitaban el hipo al mas “pintao”, se llamaba Escolástica Farfán; una hembra que los llaneros de pura cepa calificaban de “buena res”. Por su color, los hombres “corridos” la apodaron: “la carne frita”. Cupertino y ella se conocieron y se amaron, con ese amor que tan comprensivamente lo expresa Espronceda en su gran poema “La Mujer”. 

Indalecita se enteró de tal amor y una noche armó la gran trifulca: puñetes, “jaladera de mochos”, palabras de subido color, gritos, berridos, risotadas y la policía “aplacó el asunto” y siguió el baile como es costumbre en nuestro querido e inolvidable Camaguán. 

Indalecita quedó brava con Cupertino; “no quería ni verlo”. Rito Ortega tocó el pasaje Indalecita, yo iba bailando con ella, Cupertino tomó las maracas y me cantó así: 

Compadre Julio Ramón 
Aconseje a Indalecita 
Ella está brava conmigo 
Porque comí carne frita

 Aquella noche bailaba Baudilio Calvo, rico dueño de carretas de Villa de Cura, con mi comadre Josefa Aragoza, mulata pelirroja, mujer alta, elegante, de facciones atractivas y voz fuerte a quien por su pelo rojo la apodaban “la Chigüira” pero a sus espaldas, pues por delante, lanzaba un cabezazo a dos metros de distancia. El chigüire es anfibio, en tierra se pasea como un cerdo, cuya pelambre es igual, al sentir ruido o ser perseguido u oír el ladrido de un perro, emprende la carrera y se lanza a la laguna; al caer al agua lanza un grito que se parece a la palabra ”Josiur”. Cupertino cantó a Baudilio así: 

Señor don Baudilio Calvo 
Rodeado de la fortuna 
No le “asuce” mucho al perro 
Porque va pa´ la laguna. 

Paraban la música y la mujer le daba a mi compadre de puñetes que él aguantaba humildemente; el “pagano” era Baudilio: una o más docenas de cerveza."

ENTRADAS RELACIONADAS:
JOSÉ CUPERTINO RÍOS VIÑA; HISTORIAS DE CUPERTINO RIOS,  1RA PARTE; CUPERTINO RIOS, LA LEYENDA DEL ARPA

4 de enero de 2013

Peces de los Ríos Llaneros

La pesca es una actividad muy común en el llano venezolano, pues la gran cantidad de peces existentes en ríos, caños, lagunas y demás cursos de de agua, la  permite aún improvisada.  Podemos ver con mucha frecuencia, pescadores con apenas un nylon esperando pacientemente su presa y lo mas curioso es la "carnada" que usan: bolitas de harina de maiz cruda.


Algunas de las especies más comunes en los ríos llaneros son el coporo, bagre rayado, morocoto, cachama, caribe, palometas, entre otros. Los aficionados a la pesca deportiva buscan al pavón y al payara. A continuación les ofrecemos tres especies emblematicas de nuestros ríos llaneros:

CURITO (Hoplosternum littorale)
 Es muy común en los cuerpos de agua dulce de Venezuela. Su cuerpo es alargado, un poco comprimido, cilíndrico anteriormente y aguzado posteriormente. La boca es ancha y oblicua y la mandíbula inferior sobresaliente. Las mandíbulas tienen pequeños dientes cónicos. Los ojos son pequeños y todo el cuerpo, excepto la cabeza, está cubierto por escamas diminutas.  Tiene, como el "temblador de río", órganos eléctricos, pero menos desarrollados. Estos órganos aparentemente ayudan al pez en su orientación al crear pequeños campos eléctricos a su alrededor. Es una especie de hábitos nocturnos, permaneciendo durante el día oculta debajo piedras o palos e incluso en la vegetación de las riberas. Son peces carnívoros y su alimentación incluye peces pequeños, insectos, vermes y crustáceos mezclados con detritos vegetales. Tienen una curiosa capacidad de cicatrización y regeneración de los tejidos, lo cual le permite reconstituir partes enteras del cuerpo. Este hecho tiene una significación importante en la vida de estos peces, pues debido a sus movimientos relativamente lentos son presa fácil de muchos predadores que los mutilan. Tiene también como particularidad  enterrarse en el barro cuando se secan las aguas. La coloración es pardusca o amarillenta, con alrededor de 20 barras oblicuas con centros claros y bordes oscuros a todo lo largo del cuerpo. 

GUABINA O GUAVINA (Hoplias malabaricus
El cuerpo es alargado, redondeado con declinación hacia la cola, provisto de pequeñas escamas. La cabeza es fuerte y obtusa con boca grande y mandíbulas poderosamente armadas con dientes fuertes y cónicos. Tiene ojos pequeños dispuestos en la parte superior y aletas tienen de aspecto redondeado. La coloración general es parda con manchas oscuras lo que le permite camuflarse con facilidad en el fondo. Está cubierto por una gruesa capa de mucus que hace al pez resbaladizo y difícil de sujetar. 

Las guabinas son peces voraces que permanecen al acecho de la presa a media agua o en el fondo. El ataque es rápido y casi siempre efectivo. Son grandes nadadores.  Los machos pueden llegar alcanzar los 30cm. Viven en lugares poblados de algas con fondo fangoso, suelen mantenerse pegados al fondo pero nadan con facilidad a cualquier profundidad, su forma física responde a esa ubicación al poseer el vientre aplanados son capaces de recorrer distancias bastante largas sobre el lodo en busca de alimento. Consumen camarones, lombrices, pequeños peces, y caza con facilidad mosquitos y larvas de éstos. Su carne suave y gustosa, es utilizada en diversas recetas tradicionales.

PALOMETA (Mylossoma duriventris
La palometa es común de los ríos de los Llanos, donde es preferida como alimento, entre todos los peces, por los pobladores de esa región. El cuerpo tiene forma de disco, presentando una quilla ventral característica, la aleta anal es larga y prácticamente semicircular. Por el contrario, las aletas pélvicas son increíblemente pequeñas. La cabeza es pequeña en proporción con el cuerpo. El color es plateado uniforme y el opérculo tiene una mancha oscura poco perceptible. En los jóvenes hay un ocelo lateral y bandas oscuras transversales que desaparecen luego en el adulto. La palometa es un pez social que prefiere andar en cardúmenes. Su alimentación es omnívora, pero manifiesta preferencia por alimentos vegetales. Se les llama palometas por los cortos saltos que pueden dar fuera del agua. Esta especie puede llegar a pesar algo mas de 1 kg. Su captura se realiza con atarrayas, cuando se desplazan aguas arriba por los ríos. Su carne es apetitosa, muy apreciada por los ribereños y pescadores deportivos. 

Textos tomados de la web Agrupación Venezolana de Acuariofilia

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BAGRES EN LOS RÍOS LLANEROS; LOS PELIGROS DE LOS RIOS LLANEROS; EL CARIBE; EL COPORO; CACHAMAS Y MOROCOTOS

La Flora del Bajo Apure en El Diario de un Llanero (10))

Con esta entrada casi culminamos la importante investigación del Profesor Freddy Páez, titulada "Plantas Utiles del Bajo Llano Apureño (Etnobotánica en la obra de Antonio José Torrealba)", donde el investigador  efectúa los estudios necesarios para comprobar los usos que a las mismas se  le atribuyen en  El Diario de un Llanero y los constata o verifica con las opiniones que otros expertos han dejado plasmadas. Quedan únicamente pendiente de publicarse, las plantas que no pudieron ser identificadas.
FAMILIA SOLANACEAS. 
CHIRERE (Capsicum frutescens L .)
Sin: Ají , Auyaca.
Usos: Ceremonial, Medicinal  y Comestible.

Arbusto, de origen americano, ampliamente conocido y cultivado, existiendo numerosas variedades y formas. Si bien sus frutos son ampliamente usados como condimento, Torrealba (2-350) le atribuye efectos mágicos , el señala "...ponerle chirere y alelí a los chinchorros..." para alejar a los malos espíritus (ver alelí o Paraíso). En relación a este uso, en la leyenda del silbón hay voces que gritan " ponganle ají ", para evitar que este espíritu entre en las viviendas, lo que indica que esta creencia está bastante arraigada. Como medicinal esta planta es indicada: contra abscesos (Gilij,1987, II-82); como descongestionante local (Alvarado,1953 I-20); como estimulante, digestivo, rubefaciente, antibilioso (Rodríguez,1980, p-199); y en enfermedades de la piel (Pollak,1987, p-160). Por otra parte Pollak (p-184) refiere "... freír ají, algarrobo y aceite de tártago...", como una practica para alejar a las serpientes de las casas. 

TABACO (Nicotiana tabacum L)
Uso: Ceremonial   y Medicinal.

Hierba de origen Americano tropical, cultivada y bastante conocida por su vinculación a una serie de hábitos de tipo social como rapé, cigarros, chimó etc. En nuestras culturas tradicionales está asociado a ritos y curaciones mágicas, Torrealba (4-199) hace mención del uso de sahumerios de tabaco entre los indios para curar enfermedades. Pollak,1987,(p-178) lo asocia a las curaciones mágicas de mordeduras de serpientes y (p-205) a una serie de ritos y practicas mágicas como adivinaciones, ofrendas, alejar serpientes etc. Como medicinal; Gumilla,1963, (p-401) lo señala contra las mordeduras de serpientes; Gilij,1987, (II-87) dice "...pero el remedio mas común y menos costoso es la hoja de tabaco, de ella puede uno fácilmente servirse en las mordeduras 47 venenosas y en cualquier otra ocasión... ", también lo señala como un eficaz "contraveneno". Por su parte Rodríguez,1980, (p-202) lo indica en casos de: mordeduras de serpientes, reumatismo, tétano, hemorroides. Pollak,1987, refiere su uso :contra la debilidad (p-101), picaduras de insectos (p-136), emponzoñamiento (p-148), desinfestante (p-157). El tabaco fue usado para producir un poderoso insecticida orgánico de contacto, el Sulfato de Nicotina, el cual cayó en desuso por la competencia con productos sintéticos. 
FAMILIA STERCULIACEAS


CAMORUCO (Sterculia apetala) (Jacq) Karts.
Sin:Cacaguito, Sunsun, Cumaruco
Uso: Doméstico, Tecnología apropiada  
Arbol grande, originario de América central, Colombia y Venezuela, Torrealba (2- 110) señala su presencia en los bosques del bajo Apure, refiriendo que eran derribados para quemarlos y fabricar lejía con sus cenizas y también (3-110) señala que su madera era usada en la fabricación de arpas, de allí que en algunas regiones de Apure y Barinas este instrumento musical sea llamado también “Camoruca” 





GUÁCIMO (Guazuma ulmifolia Lam.)
Uso: Medicinal, Veterinario, Alimentación animal

Arbol mediano, originario de la América tropical crece en los bosques de galería no inundables, donde sus frutos constituyen uno de los alimentos más apetecidos por el ganado en las épocas de sequía. Torrealba (3-28) lo señala como componente de la "mata de la candelaria" (ver masaguaro), y dice también (5-331) "...el fruto remojado en guarapo de panela para alimentar y refrescar a los caballos...." Existe la creencia, generalmente aceptada, de que esta planta tiene sombra y frutos "frescos", propios para ser usados en toda enfermedad de los animales que produzca elevación de la temperatura corporal. En relación a esto Pompa,1978 se refiere ampliamente a su uso en las enfermedades del caballo, el señala: en caso de "muermo" (Adenitis equina) y cólicos (p-271), lavados intestinales con agua donde se remojan frutos de guácimo y la corteza del árbol en agua como bebida; En caso de "tabardillo" (p-272) darle a beber agua con frutos de guácimo y colocarlo bajo sombra fresca, entre otras menciona la de esta especie. En la medicina humana, Pittier,1978, (p-240) indica que la infusión de la corteza es depurativa, sudorífica y antisifilitica; Ortega,1992,(Com.pers.) comentaba su experiencia personal en México, donde la corteza de este árbol es usada como un efectivo hipoglicemiante (disminuye los contenidos de azúcar en la sangre), esto fue confirmado posteriormente por el Dr Eric Estrada, de la Universidad de 48 Chapingo, México, en conferencia sobre plantas medicinales dictada en la UNET, San Cristobal, Edo Tachira (Junio 1993).
FAMILIA UMBELIFERA
 ANIS (Pimpinella anisum L.)
Uso: Comestible,  Medicinal, Veterinario 

Hierba de origen mediterráneo, cultivada como condimento en regiones subtropicales y templadas, es bastante conocida por el uso dado para la fabricación de bebidas alcohólicas y como medicinal. Torrealba (2-342) señala "... le unto esencia de anís en el ombligo...", refiriéndose a unos potros recién nacidos; sobre este aspecto no obtuvimos información, sin embargo Pittier,1978, (p-113), señala que es recomendado para lavar "llagas", por lo que pueda pensarse que tiene acción desinfectante y cicatrizante. En la medicina humana Delascio,1985, (p-141) lo indica como recomendado contra: anginas, cólicos y para favorecer la lactancia materna.
FAMILIA VOCHISIAS 
SALADO (Vochysia venezuelana)
Uso: Maderable  

Arbol mediano, autóctono, crece en los bosques de galería. Torrealba (3-115 y 3- 172) señala su uso como madera para aserrar, para los habitantes de la zona su madera es considerada como "buena de arriba", esto es que la madera es apropiada para usos donde no este en contacto con el suelo. También indica (5-46), en un caso donde no había sal para condimentar la comida, lo siguiente: "...buscose un salado que estuviera botando savia y le untó para que no le quedara tan simple...". Sobre el particular no obtuvimos información, probamos su savia y no encontramos sabor que nos permita afirmar lo dicho por el autor. También Torrealba (3-185) indica que es un árbol muy perseguido por los rayos.
FAMILIA ZYGOFILACEAS 

VERA (Bulnesia arborea) (Jacq) Engler.
Uso: Maderable  
Arbol mediano, originario del norte de América del Sur, conocido por ser una madera dura, pesada y de gran durabilidad. No se encuentra en el bajo Apure, Torrealba (4-207) lo ubica en los llanos Guariqueños. En cuanto al uso y características de la madera de esta especie, Torrealba lo deja muy claro cuando alguien le comenta que hicieron "palancas para navegar" con esta madera (4- 202), y el responde "...no se puede hacer palancas de vera por ser madera durisima, no se puede bogar con ella y si se sueltan de las manos no flotan...". Al respecto Pittier,1978, (p-395) indica que es propia para obras de carpintería, mecánica y ebanistería que requieren un material resistente y compacto; este mismo autor señala que la infusión de la corteza y las hojas es sudorífica y fue usada contra la lepra.

FAMILIA APOCINACEAS

Imagen, trabajo original de Freddy Páez



CACHO (Aspidosperma sp)
Uso: Comestible, Alimentación animal

Arbol mediano, del bosque de galería, de sus frutos los indígenas elaboran harina comestible (Torrealba, 1-08), la información recogida en la zona indica que los indios Pumé (Yaruros), continúan haciendo uso de estos frutos con idéntico fin, la misma referencia escrita señalada anteriormente, indica que es fuente de alimentación para los cerdos criados a sabana (2-401).


 

Guachamacá blanca. (Imagen Freddy Páez)
GUACHAMACA BLANCA (Tabernaemontana sp) ; [Bonafousia tetrastachya (H.B.K) Mgf]
Uso: Tóxica
Guachamacá roja ( Imagen Freddy Páez)
Arbusto, crece en el sotobosque, originario del norte de Sur América y conocida en el Llano Apureño como un potente veneno. Torrealba (2-60) señala lo siguiente: ante la necesidad de eliminar caimanes (Crocodylus intermedius) de los pasos en caños y ríos, preparaban un cebo envenenado rellenando intestinos de ganado con "...ojos de Guachamacá negra y morada que son los mas bravos..." , esta práctica pareciera ser muy conocida en el bajo Apure (Cuervo. com. pers. Piedras azules,1992), refiriéndose a las propiedades venenosas de esta planta el mismo Torrealba (2-118) indica que el extracto acuoso es usado en la fabricación del curare y también comenta "...la miel contrarresta el veneno de la guachamacá, pero no lo cura porque siempre muere encaprichado en una visión...". (4-193). Al respecto Páez,1980 (p 196) escribe por primera vez acerca de las propiedades tóxicas de esta planta, en el año 1862, el señala "... la aparición de esta planta en la región Llanera es de origen reciente... . Tan potente es su veneno que la carne asada en varas de esta especie absorbe suficiente tóxico como para matar a todo el que la coma..., también señala el uso que los indígenas hacen de esta planta para preparar cebos envenenados para cacería de aves." Por su parte Pittier,1978 (p 261) se refiere a la misma de la siguiente manera " ...Planta de mucha fama por venenosisíma, el veneno obra paralizando la acción muscular, sin tener efecto sobre la sensibilidad, dicha acción es rápida y resulta en corto plazo en la supresión de los latidos del corazón y la cesación completa de los fenomenos vitales...". En la región existe confusión con relación a la guachamacá morada, pues dos especies reciben este nombre: una Psicotria, familia Rubiacea, y una Miconia, familia Melastomatacea.

Imagen Freddy Páez

SÁLIBO (Parahancornia oblonga
(Benth ex M.arg)Monach
Sin:Gomo.
Uso: Comestible

Este es un árbol mediano, ripario, con látex abundante, el fruto es comestible, Torrealba, (2-161) señala su uso en la elaboración de dulces, se localiza en determinadas zonas en la región alrrededor de cursos menores de agua, en nuestra búsqueda se encontró en la zona de Agua Linda, sur del río Capanaparo y en el herbario PORT aparece reportado en la zona de los Pijiguaos y galeras de Cinaruco, todas caracterizadas por suelos muy pobres. El fruto mide entre 6 y 10 cms de diámetro, corteza muy gruesa y semillas abundantes, su sabor es muy dulce, y es consumido por llaneros e indígenas. Su látex parece ser usado en la preparación de una medicina pero no se obtuvo mas información.

FAMILIA ARACEAS.



CHANGUANGO  (Dracontium changuango Bunti)
Usos:  Comestible  y Tóxica

Planta herbácea de rizoma comestible, crece en sitios húmedos y arenosos, y se encuentra en casi todas las zonas bajas del país, Torrealba señala que es una de las raíces consumidas por los Otomacos (1-08) y sus hojas son usadas en la elaboración del curare,(2-118). Esta planta es utilizada como alimento por los Pumé (Yaruros), pero también ha sido ampliamente consumida por habitantes de Guarico y Barinas; El Changuango se usa cocido en agua y a decir de algunos constituye un " buen pan ".










OCUMO (Xanthosoma saggitifolium (L).Schott.) ( Xanthosoma violaceum Schott)
Uso: Comestible .

Planta herbácea, de cormos comestibles, originaria de Sur América ampliamente cultivada y muy conocida en todo el país. Torrealba, (1- 08) lo señala como una de las " raíces " consumidas por los Otomacos y también (2-177) "...Conozco dos clases el Blanco y el morado...", correspondiéndose éstas a los nombres científicos señalados, el valor alimenticio de los cormos cocidos expresado en porcentaje es 26-30 de carbohidratos y 1,7-2,5 de proteínas, las hojas se consumen hervidas como espinaca y en las Antillas se elabora harina de los cormos secos. (Montaldo,1977,p 22).

FAMILIA ARISTOLOQUIACEAS.  

ASTROLOJA (Aristolochia ringens Vahl.)
Sin: Estroloja, congrina
Uso: Medicinal

Planta voluble, originaria de la América Tropical, en el país común en las zonas cálidas; en la medicina popular se le atribuyen propiedades antipiréticas (Torrealba, 5-288), así como antirreumáticas (Pittier,1978,p 140; Pollak,1987,p 128) y un buen efecto en casos de mordeduras de serpientes [efecto alexitero] (Paez,1980 ,p 206; Pittier,1978, p 140; Pollak,1987, p 182-183; Perkins 1978, p 13 ). Esta planta es comúnmente usada por nuestros campesinos a la cual le atribuyen efecto sudorífico en los casos de fiebres.

FRUTA DE MATO  (Aristolochia nummularifolia H.B.K)
 Sin: Astrología, Raiz de mat.
Uso: Medicinal.

Hierba cespitosa, nativa, con raíces tuberculosas fusiformes, se le atribuyen a sus raices propiedades medicinales en caso de diarreas y fiebres (Torrealba 1-187; 5- 288), hecho este comprobado en la región donde la infusión en agua o aguardiente, es muy usada para combatir los problemas estomacales y fiebres. (Cuervo, com.pers. Piedras Azules,1992); también se le atribuyen propiedades alexiteras (Paez,1980, p 205;Pittier,1978, p 357; Pollak,1987, p 148); por su parte Perkins,1978, p13, cita otra especie de aristolochia atribuyéndole este mismo efecto. Así mismo es referido como tónico en caso de debilidad y en la curación del tétano. (Pittier, p 357; Pollak, p 154).

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2 de enero de 2013

El Cuatro Venezolano

¿Cuáles son los cuatro ríos
que llevan la misma ruta
silentes si no los pasan
sonoros cuando los cruzan?

Sonoros cuando los cruzan
las cuatro cuerdas del cuatro
en pecho de quien las pulsa
salpica el pecho en el traste
como  en la piedra la espuma.

 Alberto Arvelo Torrealba
Florentino y el Diablo.

"Los llaneros son infinitamente creativos al imaginar y rimar versos y melodías que acompañan con el rasgueo de un cuatro; esa caja con cuatro cuerdas le ha dado colorido y alegría a su música, pero también viste de piedad su tristeza cuando tendido en la campechana rememora tiempos idos y amores que no volverán.

 Sin la caridad del cuatro, los dolores del llanero andarían desnudos por el mundo, sin esas limosnas de música su pobre vida de mortal seria una vulgar y fea dolencia.

Nada poseen, nada atesoran y, siendo pobres, todo comparten, pues disipan su emoción musical en la ventana de la novia, junto a los plenilunios de enero y la monotonía de la llanura silente; en las noches de julio atavía sus pesares con cantos sutiles de bella gracia acompañados por la bondad de su cuatro milagroso.

Lo lleva a las fiestas, adornado con cintas y encajes blancos como una novia camino del altar. No hay dulzura comparable con la de esa caja armoniosa que viste con cuatro hilos sonoros de su rústica cabellera las tradiciones de nuestro pueblo. El cuatro es querido y bienvenido siempre, se le saluda y acaricia como a una niña frágil; el poeta silvestre del campo , aprovecha su altruismo para orquestar sus coplas, ve en él un compañero, poseedor de mil bondades, alegres, cálidas , como son todas sus sonoridades pues, es sabio en la métrica, los acordes y el romance.

Es entonces viejo y bueno como el ritmo, sus cuerdas se han ensortijado en los dedos toscos de cien generaciones rurales. El cuatro fue amable con los centauros de Páez cuando la independencia; consuelo de los federales en tiempos de Zamora y Guzmán, y será también propicio y grato cuando el tiempo implacable nos amenace de muerte. 

De manera que el cuatro es una guitarra antigua de cuatro cuerdas que llegó junto al arpa con los primeros conquistadores; se considera el instrumento nacional pues su ejecución se ha extendido a todo el territorio, y tiene una afinación que el pueblo bautizó como Cam-bur-pin-tón y no es otra cosa que los tonos musicales La-Re-Fa(sostenido) y Si (octavado abajo)."

"En sí, los aborígenes y esclavos usaron este instrumento que acompañaban con guaruras, maracas, tambores y pitos. Desde entonces, el cuatro se presenta en momentos de tristeza y soledad, como en los de ternura y felicidad, dentro de los anales del criollismo nacional. 

El cuatro representa para el apureño su inseparable compañero, pues siendo como es, aficionado a la música y canto, improvisa con indescriptible facilidad coplas y romances en que luce la agudeza de su ingenio. Su canto, que acompaña con el cuatro al atardecer, es tan heterogéneo como el origen de ambos, y refleja por atavismo los diversos caracteres que contribuyen a la formación del suyo, y así son, hombre y cuatro a una vez, melancólicos, alegres , humildes y gentiles. 

Dice José Manuel Briceño Guerrero que “hay mas cuatros en Venezuela que violines en Francia”. Y vean que de tanto andar y juntos convivir, las cosas terminan pareciéndose, noten que el estado Apure se parece a un cuatro, tomen un mapa y observen: la región del El Nula, La Ceiba, y las Selvas de San Camilo es el clavijero; el territorio de El Amparo y Guasdualito el diapasón. Todo el municipio Páez corresponde entonces al mango desde Pedraza hasta Puerto Infante; el resto del estado formaría el cuerpo del instrumento; teniendo por boca el triangulo central entre Guachara, Mantecal, y Elorza, territorio de los municipios Muñoz, Achaguas, y Rómulo Gallegos, mejor conocido como el Cajón de Arauca. El puente lo constituye la línea imaginaria que conecta a San Fernando con Puerto Páez y su encordadura la forman los ríos ;Meta como nota Sol, Capanaparo, Re; Arauca Mi y el Apure La."

Tomado de Lecturas del Apure Legendario, Francisco Castillo Serrano.

El Abuelo del Caparo

Empezamos el año 2013 con un llamado a la conservación de nuestros tesoros naturales. En esta oportunidad les ofrecemos un escrito del Profesor Omar Carrero, baquiano del llano venezolano y muy especialmente de la Reserva Forestal  Caparo, de la cual es estudioso defensor. 
Lector, cuando entres en estas líneas y conozcas al "Abuelo de Caparo", comprenderás la importancia de esta Reserva Forestal que no solamente guarda en su seno importantes especies vegetales y animales con magníficos ejemplares, sino que constituye casi el último relicto de una inmensa selva que abarcaba 1 millón de hectarias, de las cuales quedan apenas unas 12, estando 7,900 bajo protección de la Universidad de Los Andes

EL ABUELO
 Omar Carrero A

En las selvas deciduas 
de bancos arenosos, 
destaca en la manigua 
tu perfil majestuoso 

En tus nombres Murea, 
Saquisaqui o Pochota, 
tu indígena ralea 
de tu semblante brota 

En tu porte que admira
savia azul se delata, 
gran cacique Pachira 
de la tribu quinata 

Cuando en 1967 se realizó el inventario forestal de la Unidad I de la Reserva Forestal Caparo, se estableció la red de picas que cada dos kilómetros cruzan al bosque casi en sentido norte-sur (70°N-O), esquineando con la Pica Central. El Área Experimental de la Reserva cedida a la ULA en Comodato, se extiende desde la Pica 5 hasta más allá de la Pica 9. La investigación ecológica con fines de manejo se centró inicialmente en esta última y más tarde en la Pica 8 pues ésta fluye por el área boscosa menos intervenida y con mayor variedad de paisajes. Allí en la Progresiva 2+400 de la Pica Ocho, sobresale con su silueta imponente, el “árbol emblema” de la Estación Caparo, un ejemplar de la especie conocida comúnmente en los llanos como Saqui-saqui blanco, ahora distinguido con el mote de “El Abuelo” porque empíricamente se ha relacionado su gran porte con su senectud. 

Este árbol llama la atención de los visitantes porque su soberbia copa de unos 3.500 m² se eleva hasta los 45 m y su tronco provisto de enormes contrafuertes, con una primera bifurcación a los 22 m de altura, registra un poco más de 9 m de circunferencia. Su fronda, que a esa altura crea una isla vegetal, es el asiento de centenares de otras plantas que aprovechan sus gruesas ramas como substrato. Orquídeas, Cactáceas, Bromeliáceas, Hongos, Algas y Líquenes no desaprovechan ese leñoso espacio, convertido ahora privilegiado “penthouse”, que les brinda sostén, agua, luz y nutrientes. Asociados a estos residentes aparecen también enjambres de insectos, lagartijas y otros animales de vuelo que llegan para descansar o para otear a sus presas. 

El nombre de “El Abuelo” resultó de un comento de Don Jesús Bolaños, uno de los baquianos mayores de Caparo. Ocurrió que en el verano de 1974, empujados por el avance de los proyectos se hizo necesario abrir una pica intermedia entre la 8 y la 9 la cual se designó como Pica 8 Auxiliar (P8-A), que facilitaba la planificación de los trabajos y las comunicaciones. En esta Pica, a unos 150 m al norte del camino antecesor del camellón y antes de la Calceta se encontró una “mancha” de saqui-saquis en el lugar conocido tiempo después como el Popo (1), conformada por unos 160 árboles agrupados en una superficie algo menor de 3 hectáreas. Esta concentración llamó la atención por su rareza pues en el inventario apenas se cuentan unos 5 árboles de saquisaqui por hectárea. El viejo Bolaños resaltó que en “la mancha había colinos de diferentes camadas”, creencia a la cual llegó después de observar que los individuos presentaban muchas diferencias en diámetro y altura. 

Para esa época todavía no se había recorrido completamente esta área por lo que, fuera de los baquianos no había mucha gente que conociera la existencia de los gigantescos saquisaquis que medran en los bancos arenosos y que se salvaron del hacha de los madereros justamente porque sus enormes aletones o “cachamas” en el lenguaje de aquellos, dificultaban su tumba; los madereros perseguían más al saquisaqui rosado de fuste más cilíndrico y de aletones más pequeños. Fue entonces cuando Bolaños, en una de sus salidas, señaló que él conocía al abuelo de todas esas generaciones y acto seguido nos condujo hasta el célebre árbol, localizado a unos mil metros hacia el sureste. Desde ese momento se le conoce como “El abuelo”, uniéndose así a la lista de árboles que han servido de referentes toponímicos en el área, tales como la Palma Pintada, el Apolo 11, el Charo de la 8-A o el Manguito. 

A este admirable ejemplar se le calculan unos 500 años de vida aunque nunca se le han hecho estudios de datación. Si esta conjetura es válida, podría especularse que en 1531, siendo apenas un jovencito de 20 años conoció al welser Nicolás de Federman, de paso para Santa Fe de Bogotá por el camino de indios que cruzaba por la zona, y en 1534 al Cacique Manuare en su viaje hacia los llanos. En este mismo supuesto, seguramente presenció las ceremonias fundacionales de Santa Bárbara en 1710 y de Guasdualito en 1770 y, un poco más tarde, en 1813 pudo haber sido testigo del hecho histórico de la incorporación de Páez al ejército patriota en Santa Bárbara y en junio de ese mismo año, de la captura en San Camilo del Coronel Antonio Nicolás Briceño. 

Desde hace unos 40 años a la fecha, El Abuelo se ha convertido en el árbol más fotografiado de Caparo pues los centenares de visitantes que pasan bajo su sombra no desperdician la oportunidad de fotografiarse frente al gigante o haciéndole ruedo entrelazando sus manos. También ha sido objeto de crónicas y artículos de prensa, de manera que ahora su altanera figura es familiar hasta en las páginas de internet. 

Quiera Dios que El Abuelo viva por muchísimo tiempo más y con él la selva que lo rodea en las 7.900 hectáreas de la Estación. 

Omar Carrero Araque 
Baquiano 2012 

(1) El POPO es un topónimo de referencia de la Estación Caparo cuyo nombre se deriva de la nomenclatura utilizada por Carrero y Bustamante en la preparación de las áreas para la tipificación. Allí en ese punto está el Botalón P0-P0 que divide al Rodal y que señala al Punto Cero de la Pica Cero. 


30 de diciembre de 2012

Añoranzas - Antonio González Oria

A pocas horas de terminarse el año 2012, les dejamos estos versos de Antonio González Oria, caraqueño enamorado del llano venezolano, que se dedicó en vida a la agricultura y ganadería, dejando sus memorias plasmadas en su libro Mis Avatares.

Los versos estan llenos de añoranza por tiempos idos, y precisamente por eso, invitan a la reflexión del llano que hemos perdido.

AÑORANZAS
Este mundo donde andamos
es mucho lo que ha perdido,
no hay silencio, todo es ruido,
faltan ecos que añoramos.
Por el sendero que vamos
no hay gallo madrugador,
ni coplas de ordeñador,
no se oyen las guaruras,
ni el canto de las tururas,
ni el trueno ensordecedor.

Falta en todo corredor
el gotear del tinajero,
ese reloj campanero
despertaba al sesteador.
No se escucha en derredor
el rebuzno del arreo,
las galleras y el careo,
a dos manos un pilón,
cohetes del chicharrón,
no los oigo, no los veo.
No se sabe “balonear”
a la mula ni al caballo;
el saber “tusar” un gallo
nadie quiere recordar.
Ya no se sabe aperar
la propia bestia de silla,
se cambió por carretilla
el traquear de la carreta,
nadie teje una falseta,
nadie encaba una escardilla.

¿Quién corta la campechana?
¿Quién sabe picar la soga?
Esta añoranza me ahoga
cuando voy por la sabana.
¡Malhaya! La tierra llana
donde vive el cunaguaro
y el bongo de caracaro
atravesando los ríos…
Todos los recuerdos míos
los conoció Cantaclaro.