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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

12 de octubre de 2014

Hubo una vez la Fiesta del Arbol - Humberto Gallegos Castillo



Les comparto una remembranza de Humberto Gallegos Castillo, tomada del portal del Cronista del municipio Esteller del estado Portuguesa, Alirio Acosta.

                                            HUBO UNA VEZ LA FIESTA DEL ÁRBOL
                                                                                                                    
 Humberto Gallegos Castillo

Comenzaba el invierno de 1905 y para demarcar los alrededores de la Plaza de Píritu –famosa desde un siglo atrás- se habían traído desde “La Hacienda”, ubicada en las inmediaciones del Caño Tucuragua, cien matas de palma para que fueran plantadas por los escolares de la época. Veinticinco palmas en cada una de las calles adyacentes a la Plaza conformaron un total de cien. Una feliz coincidencia porque en 1905 se estaban cumpliendo 100 años de la fundación de Píritu. 

Los animales realengos y la falta de mantenimiento son los enemigos más poderosos a quienes tendrán que enfrentarse las palmas recién sembradas. Que se recuerde solo tres de ellas lograron sobrevivir por varios años: la primera en la calle nueve, casi en la esquina de la carrera 8 (frente a la casa de don Diego Valera), la cual alcanzó una altura de tres metros aproximadamente, pero se secó a consecuencia de la candela que un día le metieron para quemar un avispero que había hecho casa en ella. 

Las dos restantes y que aun recuerda la mayoría de los piriteños estaban ubicadas en la carrera 9 exactamente frente a la Jefatura Civil o Comandancia de Policía. Pero en 1956 cuando asfaltaron las principales calles de la ciudad cubrieron de asfalto hasta el mismo tallo de las palmas; una de ellas comenzó a secarse, fue entonces cuando procedieron a retirar la gruesa capa de asfalto que cubría el contorno de las palmas. Ya era tarde. Una palma había muerto, sin embargo la otra logra sobrevivir hasta las 12 y 45 del día 8 de febrero de 1975 cuando es derribada por la pala de una máquina conducida por un ciudadano. 

En otro orden; viejas crónicas nos dan cuenta como fue la celebración de la fiesta del árbol en Píritu en el año 1934: “Bajo la inmediata colaboración del Coronel Julio Romero Sánchez, Gobernador de este Distrito (Esteller), las Escuelas Federales de esta localidad celebraron pomposamente la civilizadora fiesta del Árbol. Más de ochenta alumnos de ambos planteles (varones y hembras), distinguidas damas y caballeros asistieron a tan simpático acto, el cual fue amenizado por la Banda “ESTELLER”. Hubo discursos por alumnos de ambos planteles, cánticos y plantación de árboles. Los niños fueron finamente obsequiados por los maestros y el Coronel Romero Sánchez obsequió a toda la concurrencia con un espléndido banquete a la llanera. La más alta nota de cordialidad reinó en todos los actos.” 

Durante muchos años se va a seguir celebrando el día del Árbol. En organizados desfiles los alumnos de cada Plantel son conducidos por sus respectivos maestros hasta la Plaza Bolívar donde todos entonan el Himno al Árbol antes de proceder a sembrar los árboles de diversas especies que cada quien había llevado. Con el correr de los años la Plaza Bolívar se fue convirtiendo en un pequeño bosque mientras la fiesta del árbol poco a poco se fue limitando a la jurisdicción de cada institución. 

Ya no se celebra el día del Árbol el último domingo de mayo simplemente porque los domingos son libres. En algunas Instituciones solo cantan el himno y realizan la siembra simbólica de un árbol que durará muy poco tiempo. Actualmente no se habla del día del Árbol. Se habla de la Semana de la Conservación. Solo una semana durante la cual se pretende crear conciencia conservacionista a través de diferentes actividades programadas por distintos Organismos entre los cuales se destaca la siembra de nuevos árboles de los cuales muy pocos sobrevivirán por falta de mantenimiento, lo que otras palabras podría definir la actividad como “árboles al cadalso", sin embargo cada quien por su parte levanta un informe detallado donde registra la cantidad de árboles sembrados en cada sitio durante la SEMANA DE LA CONSERVACIÓN. 

Pero ¿llevará alguien anotado la cantidad de árboles que se destruyen durante las 51 semanas restantes del año? ¿Será por eso que ahora no se llama la Fiesta del Árbol? 


En las fotos las palmitas frente al Comando Policial de la carrera 9 con calle 9 de Píritu, Portuguesa.
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