Buscar este blog

Cargando...
....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

20 de febrero de 2014

Glosando el Caballo Viejo - Manuel Graterol Santander

El pecho se le desgrana
no le hace caso a falseta
y no le obedece a freno
ni lo paran falsas riendas

Uno no tiene la culpa
quererse no tiene horario
ni fecha en el calendario
cuando las ganas se juntan

El pecho se le desgrana
al samán de los caminos
y se desborda de trinos
la calle de la sabana,
el gallo toca su diana
sin pedir ni una disculpa
mientras la guayaba en pulpa
pinta el arrebol lejano,
así de bello es el llano,
uno no tiene la culpa.

No le hace caso a falseta
el potro de los pasajes
sediento de tantos viajes
por el Arauca y el Meta
en donde el amor aprieta
es rezo y escapulario
y aunque resulte un calvario,
así venga lo que venga,
no hay reloj que lo detenga,
quererse no tiene horario.
Y no le obedece a freno
el joropo sin gobierno
que no lo asusta el invierno
ni el relámpago ni el trueno
pues cuando el amor es bueno,
su voz de libro primario
en el caney solitario
surge bailando la brisa
sin tener hora precisa
ni fecha en el calendario.

Ni lo paran falsas riendas
porque hay amor de por medio
y uno no tiene remedio
cuando transita esas sendas
Por eso, para que aprendas
lo que todos me preguntan,
te digo lo que me apuntan
las espigas del sendero:
sólo hay amor verdadero
cuando las ganas se juntan
Publicar un comentario en la entrada