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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

3 de abril de 2014

La Música del Palmar

Les comparto estas líneas que me parecieron hermosas, pues entendí con ellas lo que dicen muchas canciones y poemas sobre "La Música del Palmar":

 El ganado cimarrón penetra corriendo al palmar, y se va disipando su tropel mientras crece el ruido de silbidos entretejidos en todos los tonos imaginables. Ruido característico del palmar, que con la ventolera va desde el violín al redoblante en confuso susurro y fuga de notas, formando un ambiente en la oscuridad en que cualquiera puede creer todos los cuentos de la noche y avalar la presencia de lo sobrenatural. Las fibras menudas de las palmas contra el viento, dan un sonido estridente. Las partes mas burdas producen otros sonidos, y finalmente el cuerear de la palma entera sacudida. La vibración del palmar en la oscuridad hace nacer leyendas y en su cacería de misterio los llaneros hablan a media voz, nadie grita como en sabana abierta, como si temiera la contestación de algún espíritu ofendido. Es más, los muchachos estan en silencio: en el palmar no se grita porque uno no sabe quien le puede contestar... 
Horacio Cabrera Sifontes
La Rubiera
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