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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

25 de abril de 2010

Cachicamo diciendole a Morrocoy conchúo

No hay mucho que explicar sobre el uso de éste refrán, que viene siendo equivalente a "ver la paja en el ojo ajeno y no ver la propia". o a "mono no se ve su rabo" Se aplica cuando criticamos en otros, defectos o actitudes que también nosotros tenemos.
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