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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

20 de enero de 2013

Los Refranes del Venezolano

El Camaguán de antaño
Con estas breves líneas culminamos la transcripción de los manuscritos dejados al poeta Germán Fleitas Beroes, por Julio García, Ño Aguedo del semanario Fantoches. 

Para Vivencias Llaneras del Abuelo, ha sido un real privilegio ofrecerles este material totalmente inédito, de mucho valor para quienes amamos hurgar en las cosas y hechos antiguos, pues perfilan una forma de vivir que ya no vemos. Hemos hablado a través de la pluma de don Julio, de Florentino Lovera, del guitarrero de Quirpa, de Páez y la música llanera, del origen del arpa, de Cupertino Rios, de costumbres antiguas de Camaguán, de términos y refranes antiguos, de la vestimenta de entonces, entre otros temas. Si no has leido las entradas anteriores, accesa la Etiqueta llamada Memorias de un llanero de Camaguán.

"El Llanero como el margariteño, se expresan de acuerdo con las faenas del llano y del mar. Yo tuve un amigo margariteño que en días de la guerra civil, lo hicieron prisionero tres veces en el espacio de 24 horas, amarrándolo con mecates. 

Cuando nos encontramos le pregunté cómo lo pasaba, y me contestó: “Caray chico, estoy llevando mas mecate que una lancha, estoy pensando soltá las velas y dir a recalar a Pampatar.” 

 Cierta vez me encontraba preocupado por no poder resolver un gran problema comercial y familiar y una vieja llanera me aconsejó que tuviese paciencia y agregó: “deje que la burra coja el nado, que el pollino se ajila” 

Germán; tengo un defecto como escritor, y es que escribo conforme hablo. Es el mismo defecto de Papillón; pero el público le agrada este estilo de narración que cala muy hondo en el sentir del pueblo"
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