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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

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2 de diciembre de 2018

Doña Dominga Ortiz


No se habla mucho de las heroínas de la historia, bien sea por su participación directa en las luchas independentistas o por sus sacrificios en tiempos de crisis. En todo el mundo ha habido mujeres que destacaron de una u otra forma en los aconteceres de su época, quedando luego casi en el anonimato. En la historia de Venezuela ha habido muchas mujeres recias, dedicadas y mártires. Han existido las que iban al frente de batalla,  las que se ocupaban de organizar y también las que sufrieron calladas los mayores horrores. Hoy Tiempos de Transhumancia comparte un escrito del cronista Ferlipe Hernández, sobre la esposa del General Páez,  Doña Dominga Ortiz, en un momento específico de la lucha independentista .

 
DOÑA DOMINGA ORTIZ ESPOSA DEL GENERAL J.A. PÁEZ, EN VALLE DE LA PASCUA... Año 1816; 


Felipe  Hernández  G

* Doña Dominga Ortiz de Páez (1792-1875) oriunda de Canaguá, estado Barinas, quedó huérfana muy joven, heredó de sus padres un hato importante y a los 17 años se casó con José Antonio Páez, que en esa época trabajaba como peón en el hato La Calzada de don Manuel Antonio Pulido, un rico ganadero barinés, futuro prócer de la Independencia. Al año de matrimonio, Páez se alista en el ejército patriota donde gana el renombre que todos conocemos. Doña Dominga, mujer rica y con cierta educación, dueña de tierras y ganado de los que se había ocupado desde siempre, consciente de sus deberes de esposa, en las campañas, no vaciló en acompañar y compartir con su marido los riesgos y rigores propios de los campamentos instalados provisionalmente en una mata de sabana o a cielo abierto en la llanura para descansar y pasar la noche... “Dominga siempre lo seguía acompañada de un grupo de troperas... encargadas de la logística y atención de los soldados heridos y enfermos” (E. Fuguet Borregales, 2009). 

El panorama político y militar a comienzos 1816 no podía ser más desalentador para el ansia de independencia de los pueblos venezolanos. En España, el rey Fernando VII había restablecido la monarquía absoluta. Asimismo, lejos de aceptar las explicaciones de los americanos, tomó la determinación de someter a sus dominios de ultramar por la fuerza de las armas. En Venezuela, el general español Pablo Morillo desató una guerra feroz… Por su parte, José Antonio Páez al mando de sus huestes llaneras realizó importantísimas operaciones militares para liberar la región central del país. Entre los años 1816-1818 se convierte en el “Centauro de los Llanos”, su autoridad y fama crecen a la par de sus triunfos en el campo de batalla. En febrero de 1816 en Apure destruye varias columnas de las fuerzas realistas en los combates de Mata de la Miel (16/02/1816) y Mantecal (15/06/1816). Páez se crece como caudillo de los llaneros. El 16 de septiembre de ese año, la tropa y los oficiales de la guarnición de Guasdualito lo nombran Jefe del Ejército en los Llanos. Posteriormente vence al enemigo en Paso del Frío, el Yagual, San Antonio, Banco Largo, San Fernando de Apure, Mucuritas, Guayabal, y La Cruz. 

La estructura económica social caracterizada por un sistema de clases y de castas que la clase mantuana dominante se empeñaba en prolongar e institucionalizar... ello fue determinante para que en los llanos estallaran rebeliones de peones libres que no creían en el mando político de los que hasta entonces habían sido sus señores, lo que determinó que en Valle de la Pascua entre 1810 y 1821 al igual que en otros lugares del territorio del Guárico y de Venezuela se suscitaran hechos de gran trascendencia, especialmente a partir del terrible año catorce, cuando acontecieron una serie de sucesos lamentables, entre los que merece señalarse: La batalla de Valle de la Pascua (25/05/1814), la llegada al poblado del Dr. Miguel Peña disfrazado de orate en procura de protección del Gral. Pedro Zaraza (1814), el asesinato cerca de sitio de Las Campechanas del padre Pedro Ruiz en manos del bandido Centeno o Beomont en 1814, aunado a que ese año la pequeña comunidad sufrió las consecuencias de un terremoto que destruyó la casi totalidad de la pequeña aldea, a lo que se suma, que el 31 de enero de 1815 José Félix Ribas fue apresado en el sitio “Las dos palmas” cerca de Valle de la Pascua. 

Como puede apreciarse, en los sucesos narrados se detecta un hilo de continuidad histórica entre las rebeliones o insurrecciones que entre 1814 y 1816 ocurren en las poblaciones del interior del territorio, aunado a los desastres naturales. En marzo de 1816, el pueblo nuevamente fue escenario de la guerra que se libraba en todo el territorio, y los patriotas Pedro Zaraza, Julián Infante y Basilio Belisario ganaron nuevamente la batalla a las fuerzas realistas, sin embargo, la iglesia y el poblado fueron quemados hasta sus cimientos. Al respecto escribió el sacerdote realista Félix Yépez, al arzobispo Narciso Coll y Prat lo siguiente: "Luego que nuestro ejército salió de este pueblo de Chaguaramas, en persecución de los insurgentes, y se apostó en Jácome, territorio de Valle de la Pascua, no quise perder la oportunidad que se me presentaba para pasar por este último. Como en efecto me transferí a él, pero no encontré más que los vestigios del antiguo pueblo, que había sido incendiado y reducido a pavesas, en uno de los combates horrorosos de que fue teatro. Su antigua iglesia [construida por el padre Francisco Roque Díaz en 1790] había sido destruida del todo por el gran terremoto. Y una ermita de bahareque y cubierta de paja construida posteriormente se halla en el estado más deplorable amenazando su total ruina. Los pocos habitantes que han sobrevivido por el furor de la guerra se hallaban dispersos y sepultados en las montañas o en los retiros, huyendo de las terribles convulsiones que todavía agitan estos parajes. En el pueblo casi nadie habita, en una u otra chocita que ha quedado, (Archivo Episcopal, 1816). 

Esa es, grosso modo, la panorámica de Valle de la Pascua en 1816, un villorrio arrasado al que llegó doña Dominga Ortiz con sus troperas a organizar un grupo de mujeres para que actuaran como enfermeras para atender a los heridos, lisiados y enfermos aquejados de las secuelas de la guerra y de los desastres naturales (Violeta Rojo, 2008). En ese orden, señala el historiador Virgilio Tosta (1974), doña Dominga, consciente de sus deberes de mujer casada, no vaciló para compartir con el marido los riesgos del vivac y los horrores de la guerra. Fue leal compañera del caudillo en algunas de sus campañas, y prestó a la causa republicana tan abnegados servicios que, en forma justiciera, ha sido considerada como la primera enfermera del ejército patriota (Luis B. Guerrero, 1973, citado por V. Tosta)... "La primera enfermera efectiva de la naciente República de Venezuela, va a organizar en 1816, en Valle de La Pascua, un grupo de samaritanas para atender a los heridos de las huestes llaneras que luchaban por la emancipación" (Antonio Reyes, "Dominga Ortiz y Barbarita Nieves", El Universal. Caracas, 19 de febrero de 1973, citado por V. Tosta). El cronista Henry Nadales (2006), en sus escritos expone que “por amor a la causa de la Independencia y a su marido, participó Dominga en algunas campañas por la liberación de Venezuela del yugo español, y prestó servicios a la causa revolucionaria. En 1816 organizó a un grupo de mujeres en Valle de la Pascua para atender y curar a los heridos del ejército de llaneros que luchaban por la emancipación... Dominga fue una mujer modesta y profundamente bondadosa”... Sobre la bondad y el compromiso con la causa patriota de doña Dominga Ortiz, F. González Guinán (1954) señala: “Es que Doña Dominga era en el ejército republicano un consuelo para todos los que sufrían heridas o enfermedades. En la epidemia de fiebre que en el año 1817 diezmó al ejército patriota, fue una verdadera hermana de la caridad, asistiéndolos a todos, especialmente a su esposo, con asiduidad y afecto dignos de los mayores encomios". Y así fue siempre... una bendición para la muchedumbre que emigraba de los pueblos por el horror a la guerra que producía el acoso de los realistas. El propio Libertador Simón Bolívar, cuando llegó a Apure en 1818, hizo públicas y oficiales manifestaciones de gratitud a esta dama sin igual. 

Doña Dominga Ortiz murió en Caracas el 31 de diciembre de 1875. Pero vive como heroína en el recuerdo de las generaciones. Imborrable es su ejemplo de mujer extraordinaria que en el momento más aciago vino a Valle de la Pascua a formar samaritanas que dieran aliento y consuelo a los sobrevivientes de las epidemias y la guerra que sobrevivían en los vestigios de aquel pueblo arrasado... Con doña Dominga Ortiz los vallepascuenses tienen una eterna deuda de gratitud. 

REFERENCIAS ARCHIVO ARZOBISPAL. Episcopales. Carpeta de Coll y Prat. Caracas. Año 1816. BRITO FIGUEROA, Federico (1987): Historia Económica y Social de Venezuela. Caracas. Universidad Central de Venezuela. Ediciones de la Biblioteca. Colección Historia. Tomo IV, pp. 1227, 1228 y 1287. FUGUET BORREGALES, Eumenes. (2009): Doña Dominga Ortiz, esposa del Gral. Páez. Historia y Tradición. Valencia: Diario El Carabobeño, 20 de noviembre de 2009. GONZÁLEZ GUINAN, Francisco. (1954): "Historia Contemporánea de Venezuela". Caracas: Ediciones de la Presidencia de la República. Tomo V. HERNÁNDEZ G. Felipe. (2016): La batalla de Valle de la Pascua. Valle de la Pascua: Diario Jornada, 23 de mayo de 2016. p. 04. NADALES, Henry. (2006): Dominga Ortiz de Páez. Crónicas de Pedraza. 26 de diciembre de 2006. En: http://cronicasdepedraza.blogspot.com/…/dominga-ortiz-de-pa… NAVARRO GARCÍA, Luis. (1988): José Antonio Páez caudillo de Venezuela. Madrid: Ediciones Anaya. Biblioteca Iberoamericana N° 94. pp. 33-42. ROJO, Violeta. (2008): “Mujeres antes, durante y después de la Guerra de Independencia: El caso de Dominga Ortiz y Josefa Camejo”. Caracas: Universidad Simón Bolívar. Trocadero (20) 2008. pp. 155-160. TOSTA, Virgilio. (1974): La heroína Dominga Ortiz. Caracas: Colección Temas Barineses. pp. 2, 6 y 19. USLAR PIETRI, Juan. (1962): Historia de la Rebelión Popular de 1814. Madrid: Editorial Edime. pp. 7, 8 y 9. Testimonios: Dr. Franklin Santaella Isaac. Chaguaramas, 05 de octubre de 2018. Prof. Henry Nadales. Cronista del municipio Pedraza, estado Barinas, 13 de julio de 2013. Valle de la Pascua, miércoles 31 de octubre de 2018 * UNESR //


5 de octubre de 2014

La Isla de Arichuna o Isla de Las Mujeres

Les ofrecemos hoy, otro escrito del profesor Argenis Méndez Echenique, que ya ha sido publicado en otros portales, pero que queremos compartir también  en Vivencias Llaneras del Abuelo, como un aporte a la historia de nuestro país.

LA ISLA DE ARICHUNA O ISLA DE LAS MUJERES
Un Homenaje de las Heroínas Venezolanas

Argenis Méndez Echenique


"Para muchos de nuestros investigadores de la historia regional ha pasado por alto hacer referencia a un tema que se menciona en muchos textos referidos a los avatares de la Guerra de la Independencia Nacional, como lo es el de la Isla de Arichuna, que yo he bautizado, aunque no tengo la potestad para ello, con el nombre de LA ISLA DE LAS MUJERES. "

"En reciente manuscrito del Dr. Leopoldo González Gamarra, éste explica algunas características y ubicación de la famosa Isla de Arichuna: “El Apure, después de San Fernando – vía , Arichuna, en su margen izquierda, a la altura de un paraje conocido como El Chinal (próximo a Arichuna, abrió también hace miles de años un curso de agua que pasando frente a Mangas Coberas (Guárico), recorre aproximadamente 150 kilómetros y desemboca en el mismo Apure, en un sitio llamado el Picacho de Manatí, formando de paso la sempiterna (sic) ISLA DE ARICHUNA y no Apurito como falsamente se le ha venido llamando. En consecuencia, toda la isla de Arichuna pertenece al hoy Estado Apure y es jurisdicción de la Parroquia Peñalver, cuya capital es ARICHUNA, perteneciente al Municipio San Fernando, como se observa en los mapas que se acompañan. Esto se refuerza con la preferente atención médico – asistencial que periódicamente asiste con personal médico y enfermeras al ambulatorio de Arichuna”. "

"Viendo la importancia histórica del tema, llamo la atención de la inestimable amiga profesora Zoila Arrioja, representante del Instituto Nacional de la Mujer en Apure, y la Dra. María León, Ministra del mismo organismo, para que apoyen la iniciativa de diligenciar la construcción de un Monumento a la Mujer Venezolana en ese lugar.  El asunto es que José Tomás Boves, el caudillo realista de los llaneros, en sus correrías por el país, cometiendo innumerables crímenes, tropelías y desafueros, al tomar los pueblos decretaba el saqueo, con todas las consecuencias negativas para la población como es de imaginar: robos, violaciones, muertes…, sin respetar sexos, color, edades ni los lugares sagrados donde se hubiesen refugiado (no respetaban las iglesias). Generalmente, los hombres blancos, patriotas o seguidores del rey, eran los sacrificados. "

"Pero en el caso de las mujeres, éstas eran sometidas a los mayores vejámenes y luego, las que salvaban la vida en ese momento, eran enviadas a la ISLA DE ARICHUNA, especie de campo de concentración creado por el sanguinario asturiano en esta inhóspita ínsula del río Apure, para mantener cautivas a todas las mujeres blancas que lograba capturar. Muchas fueron las heroínas anónimas que sembraron sus huesos en ese lugar, para entonces, plagado de fieras e innumerables incomodidades."

"Según la tradición, oral y recogida en algunos textos, allí fue a dar con su maltrecha humanidad, una hermana del Mariscal Antonio José de Sucre en 1814, Magdalena Sucre, después que Boves atacó y se apoderó de la ciudad de Cumaná, matando y secuestrando a todas las féminas que cayeron en sus criminales manos. No existe precisión en el nombre de la víctima pariente del héroe de Ayacucho, pero sí suficientes referencias históricas sobre el lugar de reclusión; es decir, la isla de Arichuna. Así, don Alfonso Rumazo González, historiador ecuatoriano residenciado y fallecido en Venezuela, dice en prólogo a la obra que recoge algunos Documentos Selectos de Antonio José de Sucre (1993, Biblioteca Ayacucho): “Entre los jefes enemigos había uno, supersanguinario; el español JOSÉ TOMÁS BOVES. Logró, en 1814, apoderarse de la ciudad de Cumaná y decidió ejemplarizar. 

"En su informe al Rey, el padre JOSÉ AMBROSIO DE LAS LLAMOZAS, vicario de las tropas de Boves, expresó: “Boves ordenó a sus soldados matar a cuanto hombre encontraran; y lo ejecutaron hasta entrando varios a caballo dentro de la iglesia parroquial buscando a los que en ella se habían refugiado, para matarlos, como lo realizaron con más de quinientos”. Iban de casa en casa, asesinando. La residencia de la familia SUCRE fue violada. La madrastra, NARCISA MÁRQUEZ ALCALÁ y dos hermanas de Sucre, que se habían escondido, fueron descubiertas y apresadas; después de ofenderlas, las enviaron a la ISLA DE ARICHUNA”". 

Más adelante, el investigador ecuatoriano informa: “A consecuencia de este sistema han desaparecido los blancos. En Cumaná solo han quedado 5 u 8 del país y aún una gran porción de señoras fueron presas y remitidas a Caracas para ser conducidas después a la desierta ISLA DE ARICHUNA (p. 250)”. 

Ese criminal suceso acaeció en Cumaná, pero también en otros lugares de Venezuela, asolados por el “Urogallo”, como bautizó a Boves el psiquiatra fabulador caraqueño Francisco Herrera Luque. El padre Llamozas, nativo de Calabozo y al servicio de las tropas realistas, en su aterrorizado Memorial al Rey de España (1815), alude así mismo a las tropelías cometidas por Boves en su pueblo natal: “…en el Guayabal, poco después de la batalla de Mosquiteros, declaró la muerte a todos los blancos y lo ejecutó constantemente hasta el pueblo de San Mateo. Por consecuencia de esta resolución hizo matar en Calabozo 87 blancos que pudo aprehender y dejó lista de otros 32 para el mismo efecto y orden a la salida de esta villa, a su comandante militar, para que hiciese matar a todo hombre blanco que allí llegase y QUE LAS MUJERES BLANCAS DE CALABOZO Y PUEBLOS INMEDIATOS FUESEN REMITIDAS A LA ISLA DE ARICHUNA, como se ejecutó, repartiendo las casas y bienes de los muertos y de las desterradas entre los pardos y dándoles papeletas de propiedad”. 

Otra referencia puede consultarse en el libro Historia de la Rebelión Popular de 1814, de Juan Uslar Pietri, hermano de Arturo Uslar Pietri, citado por el Dr. González Gamarra en el mencionado manuscrito: “El escritor e historiador JUAN USLAR PIETRI, en su libro “La Rebelión de 1814” le dedica a esta isla de Arichuna, un capítulo de extraordinaria importancia. Afirma Uslar que a esta Isla de Arichuna, Boves, desde 1813, enviaba a las esposas y familiares femeninas de los heroicos patriotas fusilados en Calabozo. La vía escogida era: Calabozo – Cazorla – el paraje de Mangas Coberas (hasta aquí Guárico) y luego al atravesar el brazo del Apure antes nombrado, dejaban a las víctimas en la Isla de Arichuna. Muchas fueron devoradas por las fieras, pues abundaba mucho el tigre, otras pocas lograban salvarse al lograr llegar sanas y salvas al pueblito hospitalario y tranquilo de Arichuna”. 

“Esta versión de Uslar –según el Dr. González Gamarra- es sustentada por los bisabuelos de este autor, según lo sostenían las tías, casi todas nacidas durante el régimen de Guzmán Blanco”. 


23 de junio de 2014

La participación del llanero en la Batalla de Carabobo


Esta importante batalla que consolidó la libertad a Venezuela, no fue desarrollada en suelo llanero. Sin embargo, José Antonio Páez y sus centauros, fueron los que  la decidieron, sin dar incluso tiempo a que entraran en acción todos los batallones patriotas que  estaban en el campo,  mostrando una vez mas la valentía y el arrojo que los caracterizaba. Los segmentos en cursiva, han sido tomados de Venezuela Heróica de Eduardo Blanco.

Amanece el 24 de junio de 1821. La vanguardia del ejercito patriota ocupa el cerro de Buenavista que los realistas acaban de abandonar. Bolívar observa las  ventajosas posiciones  que el enemigo. ha escogido. Los experimentados batallones Valencey, Hostalrich, Barbastro, Infante y Burgos tenían posiciones que impedían la bajada del ejercito patriota hasta la sabana. La caballería de Morales estaba sobre la quebrada de Manzanas al fondo de la llanura....

Nuestro ejército, inferior en número al del enemigo, estaba compuesto por tres divisiones: la primera a las órdenes de Páez, estaba constituida por los "Bravos de Apure", "La Legión Británica" y  "15 escuadrones llaneros en numero de 1.500 lanzas, acudilladas por los héroes de Mucuritas, La Mata de Miel y Las Queseras"   ; la segunda división  a cargo de Manuel Cedeño, y la tercera a cargo de Ambrosio Plaza., cada una con cuatro batallones. Todos héroes, todos entusiastas y seguros del triunfo sobre un suelo que ya les había sido favorable en 1813.

Bolívar se apoya en un baquiano (Manuel Rivas) para encontrar una forma de acceder furtivamente al terreno. La "Pica de la Mona", es la vía escogida. Páez y sus llaneros son los primeros que atravesarán el dificultoso paso, muy cercano a un punto peligrosamente custodiado por el enemigo y que no ofrece protección alguna. El paso implica acercarse, penetrar en un bosque, alcanzar una cima también dominada por el ejército español, penetrar al estrecho cauce de una quebrada, para finalmente accesar a la llanura por un  paso angosto.

Una hora tarda la dificultosa marcha, y al cabo, se oyen las señales que los demás esperaban para adentrarse igualmente por la trocha y acometer al enemigo.

Para llegar a la llanura, "  el batallón Apure que marchaba delante, tenía que desfilar por el cauce de una quebrada bajo los fuegos del enemigo que le cerraba el paso, sin poder contestarlo por carecer de frente, encerrado como se hallaba en aquella estrechura; empero, avanza siempre al pasitrote, con la cabeza baja como el toro cuando va a acometer; y roto, ensangrentado, dejando la agria tierra cubierta de cadáveres, penetra al fin en la sabana precedido por Torres, su bravo coronel. No obstante tan vigorosa acometida, su mala situación no cambia, antes bien, se reagrava, pues solo y sin retirada, se encuentra entonces frente a todo el ejército español"

"  Aunque abrumado por los numerosos contrarios, " Apure"   se defiende briosa y desesperadamente. Dos veces se arroja sobre "  Burgos", cruza con él sus bayonetas y lo rechaza con estrago, pero embestido segunda vez por "  Hostalrich"  y por " Barbastro", repliega a su turno acribillado, gana una altura,la pierde en breve tiempo, torna a recuperarla, y a brazo partido con el mas esforzado de sus pertinaces contrarios, persiste en disputar una victoria en extremo imposible"

" No obstante su ardimiento, el batallón "Apure"  no puede hacerse firme, pierde terreno, retrocede acosado y sin tino, se rompe al fin en varios trozos que lidian sin concierto, y va a desordenarse y  a perecer sin remisión, cuando acude en su auxilio la "  Legión Británica",  que apenas fuera del atajo, se interpone entre los batallones españoles y sus revueltos camaradas."

Firme, organizada, severa, erguida, marcial, entre sus banderas y tambores, entra la Legión Británica sin disparar hasta haberse alineado, mientras los españoles la acribillan y mientras nuestros llaneros se reorganizan.

"Farriar, su jefe.....desciende del caballo, hace arrojar al suelo los morrales de todo el regimiento y manda a aquellos bravos a hincar la rodilla en tierra. el movimiento se ejecuta con admirable precisión; desde entonces la legión inglesa deja de ser un cuerpo como todos los otros, echa raíces en la tierra y se convierte en un muro de granito."

Páez  ordena cargar a la bayoneta. Con un frente de 400 hombres y apenas dos hileras de soldados de fondo, avanzan simultáneamente con las bayonetas asestadas sobre los regimientos españoles. "carga brillante a cuyo empuje ceden los realistas, pierden sus posiciones y sin dejar de hacer un vivo fuego sobre nuestra línea en movimiento, repliegan buscando apoyo en el grueso de su caballería".

Mientras tanto, un grupo importante de jinetes de Páez, acaba de cruzar la quebrada y acomete contra el enemigo. el enfrentamiento es terrible, el choque, violento. Una nube de polvo impide ver lo que está ocurriendo. Páez sigue recibiendo los jinetes que lentamente van saliendo a la llanura,  sin descuidar a la maltrecha infantería. Está en todas partes, es el alma de aquellos valientes.

"  De pronto, en medio de la inquietante expectativa que sufren los dos bandos, la llama voladora se detiene y Páez, lleno de asombro, ve salir de la nube de polvo que oculta los efectos de aquel violento choque, a un jinete bañado en su propia sangre, en quién al punto reconoce al negro mas pujante de los llaneros de su guardia: aquel a quien todo el ejército distingue con el honroso apodo de "  el primero".

El negro venía sobre su caballo también herido. "Sin ocultar el asombro que le causa aquella inexplicable retirada,  Paez le sale al encuentro y apostrofando con dureza a su antiguo émulo de bravura, en cien reñidas lides, le grita amenazándole con un gesto terrible: ¿Tienes miedo? ¡No quedan ya enemigos? ¡Vuelve y hazte matar! Al oír aquella voz que resuena irritada, caballo y jinete se detienen: el primero ya no puede dar un paso mas; ...."el segundo abre los ojos que resplandecen como ascuas y se yergue en la silla, luego arroja por tierra la  poderosa lanza, rompe con ambas manos el sangriento dormán y poniendo al descubierto el desnudo pecho donde sangran copiosamente dos profundas heridas, exclama balbuciente: Mi General..... Vengo a decirle adiós...., porque estoy muerto.  Caballo y jinete ruedan sin vida sobre el revuelto polvo, a tiempo que la nube se rasga y deja ver nuestros llaneros vencedores, lanceando por la espalda a los escuadrones españoles que huyen despavoridos"
Páez, enfurecido se dispone a vengar la muerte de su amigo y carga con el resto de la caballería, hasta lograr la victoria absoluta.
 Esta batalla se decidió en tan solo una hora, y los hombres de Páez , nuestros llaneros, fueron los protagonistas absolutos de la acción.

Pedro Camejo que así se llamaba el "negro primero", tenía ese apodo por ser siempre el primero que se metía entre las lanzas enemigas, "era natural de san Juan de Payara y estaba con Páez desde la batalla del Yagual. Sirvió al ejercito realista y en medio de su ingenuidad dijo a Bolívar que se había hecho soldado porque “todo el mundo iba a la guerra sin camisa y sin una peseta y volvía después vestido con uniforme muy bonito y dinero en el bolsillo"    Vinicio Romero Martínez.

8 de abril de 2014

Toma de las Flecheras




A propósito del video de El San Fernando de Ayer, donde el profesor Hugo Arana Páez, nos habla del Paso El Diamante, les ofrecemos ahora La Toma de Las Flecheras,  otro impresionante éxito bélico de José Antonio Páez, caracterizado como casi todas sus acciones, por una intrepidez asombrosa llevada a cabo con sus lanceros, justamente a través del referido Paso.

Este hecho se dió en la segunda en la segunda fase de la Campaña del Centro o de 1818, iniciada por El Libertador Simón Bolívar en Angostura ( hoy Ciudad Bolívar) el 22 de noviembre de 1817con tres batallones que partieron hacia Apure y que se irían engrosando con la incorporación de otros jefes patriotas con sus respectivas unidades,  y formar un gran ejército de unos 6.000 hombres, antes de llegar a su destino.

Después de dos meses de difícil marcha y navegación, llegan al Orinoco el 22 de enero de 1818 y comienza el paso del río. Paso a colocar citas textuales tomadas del blog General en Jefe José Antonio Páez, de la pluma de Oscar J.Márquez, donde se hace una cronología de la ruta tomada por el ejército:

Comienza el crucé del río Orinoco a las 09:00 horas con la presencia de Bolívar y del secretario del General Páez, quien había venido a recibirlo, acampando ese día el ejercito al sur de la desembocadura del Arauca en el Orinoco. 

El día 23 luego de marchar un lengua (5,572Kms aproximadamente) se pasó por primera vez también en barcas, el río Arauca y por segunda vez, después de otra legua más adelante, por un puente de barcas construidos por los llaneros de Páez. Finalmente el ejercito se detuvo a las tres de la tarde, debido a que la caballería había seguido otra ruta, llegando a las 08:00 horas del día 24 de de enero. 

El día 25 arribaron a Araguaquen el parque, equipaje y el hospital de campaña; el 26 llegaron los caballos que había mandado Páez y el 27 se movió el ejercito por el Arauca a Caujaral; el 28 se adelantó Bolívar con la caballería y esperó a la infantería para acampar en la Aguadita, en la orilla derecha del río Claro, en el paso carretero. 

El 29 partieron a las 05:30 horas, haciendo alto en la orilla derecha del río Clarito; tras caminar 30 kilómetros, acamparon en el hato Buroz. El día 30 a las 05:30 horas partieron para el hato Cañafistola, que distaba 10 Kms., donde se detuvieron a las 11:00 horas para racionar a las tropas. Poco más tarde llegó el General Páez quien conoció en ese momento a Bolívar, su relación había sido solo epistolar y muy escasa hasta ese momento. 

Se unían así dos titanes en un abrazo fraternal, dos héroes de nuestra gesta emancipadora, y quedaba sellado el circulo de generales guerreros que se sometían al mando único de Bolívar y, reunidos los dos Jefes, partieron con la caballería para Cajuaral. El 31 de enero se movilizó la infantería que también llegó a Cajuaral, donde se encontró a Bolívar, motivado a que la caballería se había extraviado. 

La noche anterior los infantes habían cruzado el Arauca, luego lo hizo la caballería y Páez retorno a San Juan de Payara con El Libertador Simón Bolívar, donde fue recibido como jefe supremo con manifestaciones de alegría, salvas de cañón y la guarnición sobre las armas. Poco tiempo después llegaba el ejército de Guayana y se unían en fraternal abrazo con el ejército de Apure. Páez obsequió ese día una cena a Bolívar y sus oficiales. San Juan de Payara se encuentra a 35 Km de San Fernando. La infantería acampó en el pueblo y la caballería lo haría el día 1º a las orillas del río, por haber terminado el paso del mismo. 

El ejército de Bolívar había recorrido en ocho días doce leguas, los días 2 y 3 fueron de descanso y en ellos se terminó de remontar la caballería de Guayana. En Payara, Bolívar le manifestó a Páez una vez más su inquietud de cómo pasar el río Apure con un ejército, ya que carecían de embarcaciones suficientes. Recordemos que los españoles aún permanecían en San Fernando, bajo el mando del jefe realista Quero, quien defendía la plaza amurallada la cual para esa época a pesar de que ésta era sitiada por tierra desde el 17 de enero por la noche, cuando el General Páez había tratado de tomarla infructuosamente por sorpresa. Esto se debía a que estaba protegida por tres castillos, guarnecidos por veinte cañones, con 650 hombres y cerrado por trincheras. A todo esto debía agregarse una escuadra sutil, con numerosos buques, cañoneras, pedreras, flecheras y multitud de barcos menores que controlaban y protegían el río Apure hasta su desembocadura en el Orinoco. 

Simón Bolívar se encontraba en gran incertidumbre por no vislumbrar la forma de resolver aquella situación de cómo pasar sobre el río Apure un gran ejército. El General Páez le instaba “... yo le animaba que se pusiera en marcha, asegurándole que le daría las embarcaciones necesarias. El me preguntaba: pero hombre, ¿Dónde las tiene usted? - Yo le contesté que las había en el paso del río para oponérsenos. - ¿Y de qué manera podemos apoderarnos de ellas? - Con la caballería. - ¿Dónde está esa caballería de agua? Me pregunto él, porque con la de tierra no se puede hacer tal milagro...” 

Para el día cinco se habían concluido la remonta de la caballería que vino por el Orinoco y el Arauca. Ese mismo día se reunieron la Guardia de honor y el batallón de infantería de Apure, se distribuyeron a los oficiales de infantería los caballos, sillas, bridas y a las tres de la tarde partió el ejercito a San Fernando de Apure con El Libertador y su Estado Mayor General, marchando hasta el anochecer y acampando en una sabana al este de San Juan de Payara, donde levantaron el vivac. 

El día seis en la madrugada nuevamente se inició la marcha del ejército y a las diez de la mañana se llegó al paso del Coplé o del Diamante, en el río Apure, a 1 Km., aproximadamente, al este de los muros de San Fernando donde ondeaba la bandera española. Era el único sitio por donde podían pasar los patriotas sin el riesgo de que los alcanzara el fuego de los cañones realistas ubicados en San Fernando. 

El ejército quedó detenido: no podía pasar el río por falta de embarcaciones, las cuales se encontraban del otro lado del rio, algunas de ellas amarradas frente a la ciudad fortificada. El ancho del río en ese lugar es de 700 metros aproximadamente, con una velocidad en sus aguas de 4 millas por hora (7,4127.Kms por hora) el cual a su vez estaba infestado de caimanes y sus aguas aun estaban un tanto altas. Es el mismo General Páez es quien nos narra al respecto en su autobiografía: “...una milla antes de llegar al río se le suplicó que hiciera alto con el ejército para sacar de él la gente con la que íbamos a tomar las lanchas enemigas y todavía le parecía que todo aquello era un sueño o una broma, sin embargo, procedió a mis deseos...” 

Páez tomó cincuenta hombres de la guardia de su caballería, entre ellos Aramendi, Genaro Vásquez, Cornelio Muñoz, Pedro Camejo (el Negro Primero), Juan Carvajal, Felipe Mauricio Martin, José de la Cruz Paredes, José María Briceño Méndez, Pedro Pérez, Antonio Romero, Juan José Rondón, y otros que se pierden en el anonimato de la historia, todos jinetes en briosos caballos sobre silla fuerte, que quitaban sin desmontarse, junto a sus cinchas y gruperas, al igual que sus calzones; en las bocas las lanzas, sus espadas estaban sujetas a la espalda o colgadas al cuello, se lanzaron al río nadando con un brazo y acariciando con la otra los cuellos de sus caballos a la vista del ejercito. A una distancia de 400 metros sorprendieron a las embarcaciones españolas. 

Los realistas no salían de su asombro, que no podían imaginar tal situación, reaccionaron efectuado varias descargas de mosquetería y algunas de cañón sobre las cabezas de los hombres y caballos que remontaban la corriente, sin darles en su humanidad. 

El pánico y el caos se apoderaron de los españoles, quienes se arrojaron de los barcos que estaban amarrados al río para ganar a nado su orilla, abandonando las flecheras y cañoneras. Los intrépidos llaneros se montaron sobre la grupa de los caballos, impulsándose para abordar las flecheras, guiados por su jefe el taita Páez. Así se apoderaron de ellas encontrando solo una mujer que había disparado contra los asaltantes el último cañonazo. 

Catorce flecheras dos cañoneras y otras embarcaciones menores fueron capturadas. “...Asombrado Bolívar, dijo que si él no hubiera presenciado aquel hecho nadie habría podido hacérselo creer...” El mismo general Páez señaló en su autobiografía que la misma partida de jinetes corrió a ponerse al frente de San Fernando para impedir la salida de cualquier realista que fuese a dar parte a Morillo de lo sucedido. 

El ejército patriota procedió a acampar en la sabana de la rivera derecha del Apure. La caballería del General y la infantería de la guardia iniciaron el paso. Bolívar mandó a parlamentar en la plaza. intimando a la rendición de la misma: “...el ejército libertador de Venezuela debe tomar a San Fernando dentro de veinticuatro horas, este término debe bastar a usted para resolver a entregarse o morir...” 

Esta acción sin igual sorprendió a los realistas, neutralizándolos, ya que no utilizaron sus fuerzas sutiles que apoyadas por la guarnición de San Fernando ni siquiera hostigaron el paso del ejército patriota por el Apure. El camino estaba expedito hacia Calabozo con un gran ejército integrado por más de cinco mil efectivos, el primero de su índole que se constituía con tan cantidad de efectivos desde 1810, estructurado bajo el mando único de Bolívar que lograrían sorprender a Morillo en Calabozo con su Estado Mayor. 

Pero no abatirlo por errores tácticos al no sitiar la ciudad como debió de ser, permitió que este se escapara con su Estado Mayor y la guerra se prolongara por varios años más.

Flechera:   Embarcación liviana de guerra que se usó en Venezuela, especie de canoa en la que iban indios armados con flechas. Eran embarcaciones alargadas de más de 20 metros, entre la proa y la popa,  con cubierta movida por unos 30 ó 40 remeros parecida a una canoa con una quilla alargada que le permitía ligereza en la navegabilidad con una capacidad de 100 a 120 hombres y que fue utilizada en la guerra de independencia en Venezuela como medio bélico por los realistas y patriotas.
Bibliografía 
1. Documentos de la Libertad. Oficio de Bolívar para Páez del 15 de enero 1818.. Caracas: servicio Grafico Editorial S.A tomo 14, Pág. 12 
2. oficio de Bolívar para el Gobernador de Angostura del 4 de enero de 1818, Caracas: servicio Grafico Editorial S.A tomo 14 Pág. 27 
3. Márquez Oscar J. La Toma de las Flecheras Caracas: IMARLITI, CA, 2004 
4. Páez José Antonio. Autobiografía. Caracas: Academia Nacional de la Historia, Italgrafica 1987 
5. Vowell Richard. Campañas y Cruceros. Caracas: Biblioteca de la Academia de la Historia 1973. 

16 de febrero de 2014

El Día del Llanero 2/2

Existe otra posición sobre cual debería considerarse el día del Llanero.  Esta segunda opinión está si se quiere mas difundida que la primera, ha sido aceptada en varios municipios del estado Guárico  y  también está siendo considerada en Barinas. La fecha propuesta es, en este caso, el 17 de Febrero y se basa en los siguientes argumentos:


El 17 de febrero de 1818, el Libertador Simón Bolívar, luego de las acciones bélicas en Apure y el sur del Guárico (Calabozo, La Uriosa y El Samán del Sombrero), en los que combate al lado de los pobladores de esos sitios, lanza en el Cuartel General del pueblo de El Sombrero su célebre Proclama a los Llaneros venezolanos, en su discurso, por primera vez alecciona a los habitantes de la región de los llanos de una manera consagratoria. Una pieza en la que no faltó la dimensión estética indispensable para el logro de su objetivo y la trascendencia histórica del momento. 

Les dice el Libertador a los llaneros del Guárico: 
Un ejército de hombres libres, valiosos y vencedores, no puede encontrar resistencia; la victoria marcha delante de nosotros; y Venezuela verá rendirse o perecer a sus crueles conquistadores –Llaneros- vosotros sois invencibles; vuestros caballos, vuestra lanza y estos desiertos, os libran de la tiranía. Vosotros seréis independientes a despecho del imperio español”. Fragmento de la Proclama, que es un grito de esperanza donde se puede apreciar la condición de “invencibles” que El Libertador atribuye a los llaneros, lo que constituye un reconocimiento a la autoestima de la etnia llanera, razón por la cual desde hace algunos años los Concejos Municipales de los municipios Julián Mellado, Ortiz, Camaguán, San Jerónimo de Guayabal y Francisco de Miranda del estado Guárico, han seleccionado el 17 de febrero, día de la célebre Proclama a los Llaneros para celebrar el Día del Llanero.  Tierras Llanas, blog 

 LAS RAZONES HISTÓRICAS: 
 “Las circunstancias habían colocado a Bolívar cerca de los llaneros en tiempos recientes a aquel 17 de febrero.

 -Meses antes el Libertador es rescatado por los llaneros de Zaraza, luego del revés de la Casa Fuerte en Barcelona. 
-El 06 de ese mes había ocurrido la captura de Las Flecheras, en Boca de Coplé, por parte de los llaneros. 
-El 07 de febrero es realizada la toma de Guayabal por el Comandante Hermenegildo Mujica, (el mismo a quien gracias a sus acciones patriotas, junto a sus hermanos, lo recordamos con el nombre de Paso e’ Mujica). 
 -12 de febrero, Batalla de Calabozo, donde Bolívar puso en derrota a Morillo. 
-15 de febrero, ataque a la retaguardia de Morillo, de parte de los llaneros, en La Uriosa. 
 -16 de febrero, Batalla de El Sombrero. 
-17 de febrero, proclama de Bolívar a los llaneros en El Sombrero. 

 “Estos encuentros con los llaneros, fueron razones para que el genio del Libertador lanzara, el 17 de febrero de 1818, la Proclama a los Llaneros, y son suficientes razones para que esta Cámara Municipal se convierta en la primera entidad territorial de Colombia y Venezuela que reconozca y celebre un día para los llaneros, y que la primera celebración sea el 17 de febrero de 2007. Fuego cotidiano, Blog 

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22 de enero de 2014

Batalla de El Yagual, otro triunfo del El Catire!!

Aprovechando que acabamos de  escribir una reseña sobre El Yagual, es oportuno colocar algunas líneas sobre esta importante batalla que forma parte de las que llenaron de gloria el suelo apureño y sus llaneros,  en nuestra Independencia.

El combate se inició  el 8 de octubre de 1816 cuando el coronel realista Francisco López, teniendo conocimiento del avance del general José Antonio Páez hacia el hato El Yagual, tomó posesión de éste. 

Sabiendo esta situación, el general Páez acampó a 5 km del enemigo, en el sector Las Aguaditas, donde permaneció con sus hombres hasta la noche, cuando emprendió su movimiento haciendo un semicírculo para atacar al enemigo por la espalda. 

El enemigo estaba conformado por 600 infantes y 1.700 jinetes, que al igual que todas las batallas realizadas en Apure, ponía a los patriotas en una lucha desigualny que como en los otros casos, no fue impedimento para obtener el triunfo. 

La Batalla de El Yagual, constituye un hecho sin precedentes, pues José Antonio Páez que en aquel momento ostentaba el grado de Coronel, dirigió el encuentro con el grado de General de Brigada teniendo bajo su mando a los Generales Rafael Urdaneta y Manuel Serviez, así como a otros patriotas de alta jerarquía como el Coronel Francisco de Paula Santander, quienes aceptaron quedar bajo sus órdenes, para evitar división en las fuerzas republicanas de la zona, ya que los llaneros no aceptaban otro jefe que Páez.

El Centauro de los Llanos, planificó su ofensiva con tres grupos, dirigidos por Urdaneta, Santander y Serviez, quienes con sus embestidas pusieron en fuga a los realistas. Esta acción motivó que El Libertador Simón Bolívar, lo  ascendiera  a Teniente Coronel. A partir de esa victoria, el ascendiente de Páez creció en los Llanos y entre el ejército patriota. 

En el sitio donde se realizó la Batalla se encuentra un Monumento conmemorativo llamado “Brazo de Páez”, que simboliza un brazo del General portando una lanza que fue usada en dicho combate.  

 Fuente Consultada: Venealogía.com

14 de enero de 2014

Apure: Evolución Histórica y Socio Cultural (5)- Sociedad Ganadero -Consumista )-Argenis Méndez Echenique

Entramos en la quinta parte de  la historia de Apure, que el autor titula  Sociedad Llanera Ganadero Consumista ( 1960-1999)
"En lo político se observa que ha caído la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez, quien se supone coartaba cualquier actividad que persiguiese implantar un verdadero régimen democrático. Pero para fijar un punto de referencia preciso hemos tomado el momento en que se inició en Apure la construcción de las carreteras pavimentadas, los puentes y avenidas, que facilitan el transporte rápido y seguro de pasajeros y mercancías, nuevas técnicas de explotación económica y nuevas tendencias socio-culturales, hasta el inicio de la llamada Revolución Bolivariana y Socialista, que ha generado una serie de cambios socioeconómicos en toda Venezuela (s. XX)."

"En esta quinta etapa prevalece fundamentalmente la actividad financiera capitalista y los medios de comunicación de masas son utilizados como mecanismos de alienación, creando necesidades ficticias a la población, con propósitos consumistas, mediante subliminales mensajes, trayendo como consecuencia la pérdida de los valores tradicionales de la sociedad llanera apureña. La música, la danza, los cantos, que se ejecutan son vulgares parodias de producciones extranjeras que no le aportan nada positivo a nuestra idiosincrasia y vamos quedando vacíos, porque nada nos pertenece. Todo es oropel. Todo es falsa ilusión. Aún cuando se ha buscado diversificar la economía regional, con excelentes y viables proyectos de desarrollo, como los Módulos de Mantecal, el Central Azucarero y el Matadero Industrial de Achaguas, el Centro de Piscicultura de Merecure, no se ha visto un arranque efectivo hacia el progreso económico y social que merece el depauperado pueblo de Apure. "

En este punto del análisis, el profesor Méndez plantea que a pesar de haber recibido el pueblo apureño algunas mejoras en sus necesidades básicas como educación, atención médica y alimentación, el resultado es insuficiente y en gran porcentaje de la población emigra a otras ciudades aún cuando eso implica engrosar los cinturones de pobreza de las mismas. Por otro lado, al no expandirse la economía interna y siendo el único empleador el Estado, el apureño depende mucho más de los productos foráneos los cuales adquiere ya procesados, lo cual lo va alejando más de sus costumbres ancestrales y sus tradiciones, manteniéndose el pueblo en consecuencia,  empobrecido, analfabeta y ajeno al desarrollo de los otros estados del país. Mucho tiene que ver esto con la forma en que se fue desarrollando el país luego de la conquista donde entonces y en lo sucesivo, se concentró la inversión y poder en la franja centro-norte -costera, quedando el resto del país , si no aislado, replegado.

 A esto se suman las características geográficas y climáticas del estado Apure que hacen de difícil accesibilidad para la integración con el resto del país. Siendo la ganadería, la actividad principal del estado, no se desarrolla adecuadamente debido a las características del suelo y los largos períodos de invierno y verano que afectan la calidad del pasto: “Esto provoca un estancamiento relativo de la principal actividad económica del Estado, que genera el 80% del valor bruto de la producción. Desde 1961 la ganadería no ha experimentado incrementos significativos, sino por el contrario ha decrecido, con el agravante de que no se tienen programaciones alternativas en otras actividades sustitutivas, por lo que se produce un proceso grave de descapitalización. Esas características de la actividad económica primaria se agravan al verificarse que no exista una integración vertical de la economía; de Apure salen hacia el centro del país grandes cantidades de carne en pie, perdiéndose de esa manera los numerosos efectos multiplicadores que la industria puede significar. Similar situación se repite en el sector agrícola. “

 ..." se habla de cinco Areas Funcionales Internas, distribuidas en 2.321.438 hectáreas, que por la fertilidad de sus suelos, ofrecen posibilidades de desarrollar la actividad agrícola en gran escala: 

 1- El Eje Biruaca - Achaguas - Apurito (258.900 hectáreas); 
 2- El Eje El Amparo - Guasdualito - Guacas de Rivera (549.325 hectáreas); 
3- Módulos de Mantecal (247.000 hectáreas); 
4- El Yagual - Arichuna (626.269 hectáreas), y 
5- Sinaruco - Meta (679.944 hectáreas). 

La actividad pesquera, que viene practicándose desde los remotos tiempos prehispánicos, también es, actualmente, relativamente importante, principalmente en San Fernando. Arichuna, El Samán, Bruzual, San Vicente, y Guasdualito, en el Apure; en el Arauca y sus diferentes brazos se señalan a San Rafael de Atamaica, Paso Arauca, El Yagual, Elorza, Puerto Infante, El Amparo y La Victoria. 

Sin embargo la ausencia de estudios sobre los recursos ictiológicos, normas para su explotación, equipamiento y comercialización han determinado el estancamiento de esta actividad. Sin embargo, comenzó una tímida práctica de zoocriaderos, tanto para mamíferos (chigüires o capibaras), saurios (babas) y peces (cachamas). 

“La actividad industrial es prácticamente inexistente en Apure, a pesar de las posibilidades que se presentan. Esto se debe a la irracionalidad de la comercialización, que determina la salida de la producción sin procesar para transformarla en el centro del país u otras áreas. Uno de los limitantes ha sido la red eléctrica, no apropiada para las grandes demandas de energía para una adecuada industrialización. Así mismo, tanto en las actividades de comercialización como las financieras se utilizan como importantes mecanismos de traslado de los beneficios y excedentes producidos en Apure, contribuyendo a enriquecer las áreas prósperas del resto del país” 

 “En 1992, la Oficina Central de Estadística e Informática (OCEI), basándose en los Resultados del XII Censo de Población y Vivienda (1991), publicó el MAPA DE LA POBREZA EN VENEZUELA y señaló para Apure que esta entidad se ubicaba en ese momento en la no envidiable posición de Primer Lugar en cuanto al Índice de Pobreza del país"

Lo curioso es que a pesar de estas indeseables estadísticas, el estado Apure cuenta y contaba para ese entonces, con recursos naturales y productivos de importancia que debido a la inadecuada explotación, a la falta de inversión en el estado o sencillamente a la política de procesar los productos locales fuera de las fronteras del mismo, incidieron en la lamentable pobreza de sus habitantes. 

Otro aspecto resaltante que menciona el autor en este período, es la construcción de vialidad a partir de los años 60 del siglo XX, que facilitó algunas rutas internas:  “La introducción de vehículos automotores se inicia en Apure en la segunda década del siglo XX, coincidiendo con la explotación petrolera en el país: el primer automóvil (un Ford de tablitas, propiedad del comerciante y ganadero Don Jesús María Hernández Delgado) lo trajo a San Fernando de Apure el general Waldino Arriaga Perdomo en el verano de 1913, siguiendo las trochas ganaderas del Guárico. El conductor y mecánico fue el popular Juan Porrelo, que cambió los suaves ambientes caraqueños por los cálidos del Llano Apureño” 

Las vías fluviales también tuvieron un papel preponderante en este período pues conectaban las poblaciones y las asistía en insumos. El rio Apure, históricamente se considera el más importante como vía comunicacional y comercial de los ríos del estado. A partir de mediados del siglo XIX se crearon empresas para el comercio de distintos rubros que se transportaban en embarcaciones de vapor (barcos de chapaletas,”Steamboat”). 

Sin embargo, consecuencia de la guerra civil (1859-1863), se frenó un poco la actividad fluvial,  y los vapores fueron tomados alternativamente por los dos bandos, creando con esto protestas de los cónsules de varios países (Dinamarca, Suecia y Noruega, Hannover, Cerdeña, Países Bajos, Gran Bretaña, Lübech, Hamburgo y Bremen, Prusia, Oldemburgo y Francia) que estaba acreditados en el eje Apure – Orinoco, y dominaban el comercio. 

¨Posteriormente “un hermano de Juan Bautista Dalla-Costa, hijo, quien siendo gobernador del Estado Soberano de Guayana, rescindió el contrato a la Empresa de Navegación en 1866 y decretó la libre navegación del río Orinoco para los buques nacionales y de Colombia, que para esa época no era ribereña del mencionado curso de agua (esto lo logra el país vecino, de manera efectiva, a partir del Tratado de 1941).” . “Pero a partir de 1913, hasta los años cuarenta del siglo XX, el servicio regular de vapores entre San Fernando de Apure y Puerto de Nutrias con Ciudad Bolívar era prestado por la Compañía Venezolana de Navegación, con barcos como el “Masparro”, el “Apure”, el “Delta”, el “Arauca”, el “Amparo” y otros que atracaban en los malecones sanfernandinos de Ligeron, Barbarito, Mora, etc. También la familia Rodríguez, apureña, era propietaria en 1921 de varias balandras que prestaban el servicio de transporte de fletes y pasajeros entre San Fernando y Ciudad Bolívar, o subían por el río Portuguesa hasta la población de El Baúl, al sur del Lago de Valencia. A la ciudad de Calabozo se viajaba por el río Guárico (Esta vía se hizo impracticable desde el momento que se construyó la represa, a finales de la quinta década del siglo XX), utilizando bongos, canoas y lanchas ligeras."

 “Los caminos que andan” estuvieron vigentes en Apure hasta el momento en que se inicia la construcción de las carreteras asfaltadas, que han obstruido el libre correr de las aguas, que han llevado a que el habitante de Apure se vuelva de espaldas a sus ríos y adopte como medio de transporte los vehículos automotores. Los barcos a vapor, las balandras, los veleros, los bongos, son desconocidos hoy día, y apenas su recuerdo se conserva en la memoria de gente de edad mayor. "

 “Antiguamente los principales puertos sobre el río Apure eran: Arichuna, San Fernando, Apurito, Puerto Nutrias y Palmarito; sobre la confluencia del Apure con el Sarare, estaba Periquera, que luego fue absorbido por Guasdualito. Sobre el Arauca, los puertos principales eran San Rafael de Atamaica (sobre el Atamaica, tributario del Arauca), El Paso Arauca (puerto de San Juan de Payara), El Yagual, Elorza, El Amparo y La Victoria; sobre el Meta, sólo Puerto Páez, y algunas pequeñas comunidades, tales como San Carlos del Meta, Mata de Guanábano, Buena Vista y Cararabo.” 

" La navegación aérea se inicia en Venezuela en 1912, cuando se efectúa el primer vuelo en Caracas en presencia del general Juan Vicente Gómez, el 29 de septiembre. Al poco tiempo viene al Apure el primer avión, puesto que para 1920 (noviembre 13) el Concejo Municipal del Distrito San Fernando, presidido por el señor Rafael Pérez Flores, acuerda ceder un lote de terrenos de sus ejidos para la construcción de un Aeródromo Militar (ubicado donde hoy está asentado el Barrio San Luis, en el suroeste de la ciudad de San Fernando). El actual Aeropuerto “Las Flecheras”, ubicado al este de la ciudad, en la Avenida 1° d Mayo, fue inaugurado en 1957, bajo la administración gubernamental del Doctor Edgar Felipe Domínguez Michelangeli. Actualmente existen proyectos para reubicarlo, debido al rápido crecimiento urbano de San Fernando."

" La aviación comercial se inicia en 1932, cuando la Compañía Aeropostal Francesa, con un avión “Laté 28”, establece un vuelo semanal entre Maracay y San Fernando de Apure."