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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

3 de febrero de 2013

El Joropo:Historia y Evolucion ( 11)

Ha transcurrido algún tiempo desde nuestras últimas entradas relacionadas con El Joropo, donde hemos querido hacer un recuento de su historia y evolución, pasándonos por su acogida y desarrollo en las distintas regiones del país. 

El joropo, ritmo nacional por excelencia, es muy antiguo. En Caracas, ya existía desde 1749. En los llanos, se desarrolló un tipo de joropo predominante sobre los otros joropos del resto del país y el mismo se cataloga como la principal y más conocida expresión de folclore nacional. 

Hoy retomaremos el tema, con un breve resúmen de lo investigado hasta el momento, para lo cual tomaremos fragmentos de un artículo de José Martínez Terrero: 

 “el joropo se canta y se danza de una manera especial en los Llanos. Es alli donde se desarrolla y ahonda para interpretar los sentimientos del llanero. Allí, donde la voz se alarga camino del infinito sobre las reses fecundas. Donde la voz se desborda del corazón exuberante del llanero, abierto como su paisaje. Allí, junto al conuco, que al caer de la tarde se estremece con los sonidos del arpa majestuosa y mágica, con el murmullo del cuatro y el cascabeleo de las maracas. 

Pero el joropo no nace en los llanos. Tampoco nace precisamente en Caracas, como tantas canciones que de la capital se extendieron en la voz de viajantes y aventureros hasta Margarita, El Callao y los goajiros civilizados. Ya de antiguo se encuentran joropos en todo el territorio nacional, hasta en Colombia. Más tarde se llama también joropo a la letra que cantan los fiesteros. Por fin, el nombre de joropo se aplica a la música propiamente. Pero esta no tiene una estructura musical clara. Sus caracteres melódicos y rítmicos continúan siendo algo orgánicamente indefinido. 

El joropo tiene cierta analogía con el golpe, el corrido, el pasaje y el galerón, tanto que muchos los confunden. A pesar de su imprecisión, los músicos cultos de la Caracas de ayer componían ritmos musicales que querían parecerse al joropo y que hacían también vibrar de contento cuatros y corazones al son de su zapateo. Y comenzaron a componerlos para instrumentos de orquesta. ¿Quienes son estos amantes del joropo que tanto influyeron en su culturizaci6n y divulgación? ¿Cuáles fueron sus vidas? ¿Qué joropos escribieron? 

Ya desde los días de la Independencia el joropo se oía en las calles de Caracas. La música y el patriotismo se encarnaron entonces en Lino Gallardo, de quien se dice que compuso no solo la parte musical de nuestro Himno Nacional, sino también el joropo "La Perica". Amigo personal de Bolívar, formó parte de la Junta Patriótica, luchó acérrimamente por la independencia de Venezuela y murió en 1837. He aquí como lo describe D. Ramón de la Plaza: "Buen profesor de canto, violoncelo y contrabajo. Compositor ingenuo y de gracia ligera, escribió algunas canciones patrióticas. Fue además director de la primera Compañía Lirico-Española que vino a Caracas. La música de Gallardo descuella por la originalidad, la gracia y cierto sabor local, que trasciende en todas sus composiciones." Sin duda, é1 es una de las figuras que descuellan en la historia de nuestra música. Compuso además un Himno a Bolívar. Por desgracia, casi todas las demás obras musicales se perdieron. 

  La autenticidad de Lino Gallardo como autor de la música del "Gloria al Bravo Pueblo", es discutida ampliamente. Reyna Rivas de Barrios y Luis Felipe Ramón y Rivera quieren encontrar antecedentes temáticos en la canción popular infantil "Duermete" y en los versos de Doñana. Otros atribuyen la música al caraqueño compositor de boga Juan José Landaeta, fusilado en Cumaná por Boves en 1814. 

Su autenticidad como autor del joropo "La Perica" tambien se ha discutido recientemente. Se quieren ver antecedentes musicales en cierta melodía de un compositor italiano. Ciertamente el primer joropo caraqueño y venezolano en popularidad es el que muchos han llamado "Himno Popular de Venezuela", el "Alma Llanera". 

Este "Segundo HimnoNacional" no podría menos de escribirse que en el ritmo venezolano por antonomasia, el joropo. "Es el más brillante joropo venezolano y el que mejor retrata el alma típica de nuestro pueblo por su vertiginosa cadencia, por su ritmo bravío y ágil, por su explosión regocijada y vehemente que como un cascabeleo comunica intensa alegria, al espíritu..." (Alberto A. Sanchez). 

Ciertamente todo venezolano ama, llora, canta y suena... con "Alma Llanera". Es también la canción que más fama dio a su autor. Pedro Elías Gutierrez no nace en los Llanos, sino en La Guaira, el 14 de marzo de 1870. Como tantos artistas venezolanos, Pedro E. Gutierrez es un autodidacta que llega a dominar todos los instrumentos de orquesta. Se le llegó a llamar "El primer contrabajista de Sud-America". A los 19 años obtiene su primer premio musical: el Busto del Libertador y la Medalla de Instrucción Publica; y a los 29 anos su "Ave Maria" le consigue por concurso el Laurel 11 de Oro. 

El Alma Llanera fue creada para una de aquellas zarzuelas de género chico que tanto gustaban a la Caracas de su juventud. Director de varias bandas, se dedica especialmente a la Banda Marcial, que dirige durante la primera mitad del siglo. Los premios y medallas, aun extranjeros, se acumulan sobre él. Y siempre dedicado a la música, muere en Macuto el 31 de mayo de 1954. Hay otro joropo de Pedro E. Gutierrez que ha quedado también en la música popular venezolana y que siguió una trayectoria nunca soñada por el autor. Se trata de "La Ruperta". Según informaciones de la misma viuda del ilustre compositor, señora Lama A. de Gutiérrez, la música de este gracioso joropo fue compuesto para una letra de corte romántico titulado "Las Madreselvas". En su estreno, esta canción fue dedicada a Dona Zoila de Castro, esposa del Presidente Cipriano Castro. Más tarde alguien le cambia la letra y así ha quedado popularizado en toda Venezuela. Otros joropos de P. E. Gutierrez son "El Lanudo", "Malicia Llanera" y "El Mango". 

Otro gran músico caraqueño es Francisco de Paula Aguirre, autor del famoso vals-canción "Dama Antañona". Profesor de piano y violín, dirige también orquestas y bandas. Hacia 1937 es nombrado subdirector de la Banda Presidencial. Y en el aire fresco y crepuscular del jueves 27 de julio de 1939 le sorprende la muerte mientras dirige la cotidiana retreta en la Plaza de la Pastora. Había nacido en Caracas el 20 de octubre de 1875. Tiene dos joropos famosos: "Llanero de llano adentro" y, sobre todo, el excepcional "Amalia", canto a la bandera venezolana con letra del conocido "Leo" (Leoncio Martínez). “ 

Otros importantes músicos caraqueños compusieron joropos importantes. Entre ellos podemos destacar a Vicente Emilio Sojo con "Mónica Pérez" y “el Niño Malcriao”, Carlos Bonnet, con "Querellas de un Pampero", "Refranero" y el famosísimo "Quitapesares"; Alberto Muñoz con "La Guachafita", José Reyna con "El Joropero" y "Por el Camino". Más recientemente destacó Lorenzo Herrera padre quien incursionó en varios ritmos, pero que hizo un aporte importante al joropo con distintos temas entre los que destacaron "Josefina" y "La Música Nacional".

 Curiosidades
 Llamó nuestra atención la historia de "Mi Ruperta" o "Las Madreselvas", esta última considerada con frecuencia de origen peruano o chileno. Investigando un poco al respecto, encontramos muchas opiniones que concuerdan con la siguiente versión de los hechos: “Para 1901, es Pedro Elías Gutiérrez un compositor reconocido, quien tiene la responsabilidad de ser director de la Banda Marcial de Caracas. De vez en cuando, utilizaba sus dotes de compositor para adular al presidente de turno, en este caso, Cipriano Castro. Era la época del exacerbado romanticismo victoriano, muy de moda. El maestro Gutiérrez, aprovecha la oportunidad de componer una pieza con la que matara dos pájaros de un solo tiro. Le declara su amor a la bella Mercedes Alfonso y a su vez, se la dedicaría a la esposa del general, Dona Zoila de Castro. La pieza la llamó “las madreselvas”

 En estas soledades que me recuerdan, que me recuerdan 
Los tristes juramentos que oí de ella, que oí de ella 
Cubrirán mi sepulcro las madreselvas, las madreselvas 
Que me dieron coronas para sus sienes. 
Cuando la muerte ponga fin a mi dolor 
Y con ella en la tumba helada sueñe 
Allí vendrán a gemir, sombra y silencio
 a buscar las palomas que me oyeron 
por su ausencia sollozar…”. 

 “El compositor, docente, escritor y folklorista venezolano Luis Felipe Ramón y Rivera (San Cristóbal, estado Táchira, 23 de agosto de 1913 - Caracas, 22 de octubre de 1993) en su publicación; “El Paisaje en la Canción Popular Venezolana” al hablar sobre los Joropos, Tonadillas y Zarzuelas del siglo XVIII y XIX, señala; “Ahora entremos –para salir- del siglo pasado hasta comienzos del actual. Es la época fecunda de la canción galante. Esta canción, que empezó siendo expresión genuina de la pasión amorosa, o del amor al terruño, cayó en llantos cursis, por lo que la gente la tomó a chacota e hizo parodias de los más sensibles temas como el de “Las Madreselvas”, convertido en la endiablada parodia de “La Ruperta” (“En esta plaza López que me recuerda, que me recuerda……”)”.Tomado de el Anacrónico blogspot. 

Al parecer la canción no logró el objetivo de enamorar a Mercedes y posteriormente “ Francisco Pacheco (quien sería el compositor de la pieza “El Cumaco de San Juan) tomó la pieza y le cambió la letra a manera de burla. También conspiraba contra Pedro Elías Gutiérrez un músico de su orquesta, Francisco Pacheco. El maestro Pedro Elías lo despidió y Pacheco se salvó del hambre gracias a una bondadosa cocinera, en cuyo honor perpetró con “Las Madreselvas” una parodia cuya letra apetitosa y nutritiva relegó al olvido los versos que no lograron conmover a la bella Merceditas Alfonzo." Tomado de Arturo rivero wordpress. 

 El hecho es que una pieza llena de poesía y sentimiento, se convirtió en una canción llena de humor que resultó un gran éxito en su momento. No siendo suficiente esta burla, la letra original pasó a considerarse de propiedad intelectual de otros compositores latinos. Les ofrecemos las dos versiones para que saquen sus propias conclusiones. Para el caso de Las Madreselvas, la música original, fue totalmente modficada 

 LA RUPERTA
 Letra: Francisco Pacheco
 Música: Pedro Elías Gutiérrez

 En esta plaza López que me recuerda, que me recuerda
 Los días en que esperaba a mi Ruperta, a mi Ruperta
 Era en aquellos días en que me traía, que me traía
 Mis caldos en botella, papas cubiertas

Todas las noches la esperaba en aquel sitio
 Me traía una perola bien repleta
 Papita frita y frijol
Plátano asado y arroz

 Me ponía la barriga como un mismo tamborón
El gusto de la sopa, de los rellenos y del asado
Las ruedas de cebolla, los macarrones y ese guisado
Vivía tan tranquilo, tan consentido y tan mimado
Que era dicha completa con mi Ruperta

Pero un cochero sinvergüenza y envidioso
Se llevó a mi Ruperta tan querida
Yo se lo juro, mamá
 Que se la vuelvo a quitar
 Porque yo sin mi Ruperta
 No puedo un momento estar


 LAS MADRESELVAS

 
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