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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

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5 de enero de 2016

Leyendas sobre la presencia del Diablo en los Cantos a Porfía. Omar Carrero A.

Las Leyendas relacionadas con la Porfía entre "cualquier" Florentino y el Diablo, siempre han sido de sumo interés para mí. Y digo "cualquier Florentino" porque nada más en Venezuela, hay varias historias creadas sobre esa historia, donde el cantador tiene otros nombres. Este tema apasionante lo he compartido en muchas oportunidades con el profesor Omar Carrero Araque, amigo de mi altísima estima, muy docto en materia llanera como ya nuestros lectores conocen. 

En esta oportunidad copio una de las entradas relacionadas con este tema, publicada en su Blog, Picas Forestales:

LAS LEYENDAS SOBRE LA PRESENCIA DEL DIABLO EN LOS CANTOS A PORFÍA 
Omar Carrero Araque 
Baquiano 2014 

Las leyendas en las que El Diablo asume la figura de hombre para enfrentar verso a verso a cantadores populares que hayan adquirido renombre de invencibles en el canto a porfía o contrapunteo, parecen tener su origen en las fiestas paganas medievales. Con estas fiestas se intentaba, entre otras cosas, anular el temor al Diablo que las religiones promovían a fin reprimir las orgías. En este acontecer el pueblo “hizo hombre” al Diablo para poder combatirlo y tener posibilidad de vencerlo en el plano humano, con armas religiosas o paganas tales como rezos, letanías o conjuros. 

Numerosas leyendas de este género están esparcidas por los pueblos americanos. Entre estas vale citar la leyenda de “La Carnavalización del Diablo” que muestra como el propio Dios enfrenta al Diablo y lo derrota en un contrapunteo, decretando así el fin del Demonio, tal como lo apuntó el poeta Daniel Meneses, en 1896:  
“Al fin el último día 
se acabará tu castigo 
 y así te vendrás conmigo 
a gozar de la alegría. 
Estando en mi compañía 
disfrutarás del placer 
cesará tu padecer 
y vas a ser muy feliz 
 cuando a mi reino tú entrés 
 no serás más Lucifer”. 

 En otra historia se presenta un trance parecido pero esta vez en Colombia en donde el Diablo se le aparece a un personaje-emblema del canto vallenato, en la costa caribeña: Francisco El Hombre. Se cuenta que una noche en que Francisco regresaba a su casa tocando el acordeón, e improvisando coplas para distraerse en el camino, se dio cuenta que alguien que lo seguía sin mostrarse, le respondía magistralmente cada copla. También se dio cuenta que el desconocido le estaba ganado “la piqueria”. En ese trance, un relámpago le permitió ver que el juglar desconocido era el mismísimo Diablo, entendiendo entonces que ese duelo sería definitivo para su existencia por lo que en un esfuerzo superior sacó lo mejor de su melodía y cantó el Credo al revés, en coplas que el Diablo no pudo responder, huyendo despavorido. Francisco El Hombre es uno de los personajes de Cien años de soledad en donde se le presenta como «un anciano trotamundos de casi doscientos años que pasaba con frecuencia por Macondo divulgando las canciones compuestas por él mismo». 

Ya en Venezuela, las leyendas más conocidas de los enfrentamientos del Hombre con el Diablo las encontramos en la serranía coriana, en los valles de Aragua o en los llanos. Para la tierra falconiana, Luis Arturo Domínguez en una recopilación de leyendas escrita en 1983, menciona el encuentro que sostuvo Nepomuceno Guerrero con el Diablo. Nepomuceno era invencible entre los cantadores de Polo para lo cual estaba dotado de gran capacidad improvisadora. Después de haber vencido a cuanto cantador se le enfrentaba señaló arrogantemente que ni siquiera el Diablo podría ganarle: 

“Malhaya el diablo saliera 
a ver como se arremacha 
un cantador de carretera 
luna tan clara, caracha”. 

 Entonces un hombre de pequeña estatura que calzaba alpargatas, le responde fuertemente: 

 “Yo vengo con la esperanza 
de cantar con vos, Guerrero 
ya mío te considero 
si me cantás con tardanza”.

Al darse cuenta que el hombrecito tenía una memoria clara, mejor improvisación y una voz cada vez más grave, comienza a presentir del origen sobrenatural de su rival, quien se revela en una copla atemorizante: 

“Yo solo vine a buscarte 
con mi sombrero bolero
– y vine para buscarte 
Nepomuceno Guerrero”.

El aludido ante semejante perspectiva entra en pánico pero en una suprema inspiración suelta una copla que surte el efecto de una plegaria: 

“Yo solo salí a coger 
 un gran dolor de cabeza 
 Amigo, si es Lucifer 
¡Magníficat y es grandeza! (3). 

Ante la mención de La Magnificat, el cántico y oración católica reconocida como la sinopsis de las enseñanzas de María, el hombrecito huye intimidado. Un día después de este encuentro, hallaron en Médano Blanco el cuerpo de Nepomuceno en condiciones cercanas al desfallecimiento, justamente un día Viernes Santo, cuando según la tradición Mandinga anda suelto por el mundo. 

También en Villa de Cura se conoce la leyenda de Nicanor y El Diablo, en la cual se presenta a Nicanor como un esclavo de buen porte, discreto y “leído” que un Domingo de Gloria fue visitado por un hombre extraño, de color blanco y vestido de rojo paño, quien lo reta a probar su conocida habilidad en el canto y la improvisación. Nicanor no rehúye el reto pasando toda la noche en un “te digo y me dices” hasta que a punto del amanecer, habiéndose Nicanor dado cuenta del misterioso origen de su rival, describe en coplas la pasión de Cristo y sus oraciones en el Huerto de Los Olivos con lo que pone en huida al rival. La versión musicalizada de esta leyenda anónima fue grabada primeramente por Mario Suárez y tiempo después, por Raquel Castaños. 

Por último se presenta la más conocida de estas leyendas difundida a lo largo y ancho de la tierra llana venezolana-colombiana, gracias a la versificación del poeta Arvelo Torrealba, quien en más de un millar de versos, crea en 1940 la primera versión de la más grande obra laudatoria de la poesía llanera: Florentino y El Diablo, un poema que relata la porfía entre el coplero araucano y el maligno, en Santa Inés de Barinas, aunque la leyenda popular ubica a este singular duelo en el Paso Real de Arauca. 

La primera noticia documentada de esta leyenda se tiene en un discurso pronunciado por José Eustaquio Machado el 11 de mayo de 1924 en la Academia Nacional de la Historia al momento de su incorporación como Individuo de Número, en cuyo oratoria, este escritor menciona a una porfía escenificada por un bardo rustico de nombre Florentino y El Maligno. 

Un poco más tarde, el 26 de noviembre de 1925 aparece en Fantoches una versión firmada por Manuel Mirabal Ponce, cuya información coincide con la de Machado, en la cual, Florentino con dos coplas pone en fuga al Diablo. Los orígenes de esta leyenda según Julio García Díaz periodista de Fantoches (que escribía bajo el pseudónimo de Ño Águedo) los sitúa en un duro contrapunteo que sostuvo un coplero cazorleño de nombre Florentino Lovera con un personaje desconocido. 

Allí cuenta que en 1900 cuando él apenas contaba con 10 años de edad, le oyó este relato a una anciana de Camaguán. Ño Aguedo al recordar la versión de la anciana hace mención a “dos grandes bosques de alcornoque” que ubica, “uno en la parte alta y otro en la parte de bajíos, o del río”, este último llamado “alcornocal del río o del Frío”. Aquí debe señalarse que los nombres Alcornocal y El Frío ya aparecen registrados en 1571, en los mapas del cosmógrafo Juan López de Velasco (1535 – 1598) hechos públicos en 1787. En estos mapas estos dos nombres se repiten en dos lugares diferentes; unos hacia los lados de Mantecal y Elorza (el Alcornocal del Frío?) y los otros, hacia Cazorla (el Alcornocal de abajo?). Los mapas actuales sólo registran a El Frío, entre Mantecal y El Samán de Apure y, El Frie, a unos 15 kilómetros al oeste de Cazorla. 

También vale acotar que la ausencia del Alcornoque en los bajíos confirmada por la revisión de información fitogeográfica y por observaciones de campo efectuadas en Cazorla, Guayabal, San Bartolo, Garcita y Paso Aguaro lleva a pensar que el topónimo, antes que por la presencia de estos árboles, se debió más bien a un acto de “trasplante toponímico” impulsado por la añoranza de los conquistadores por sus lares, tal como ocurrió con Guadarrama y Cazorla. 

Se sabe que en España hay tres sitios con el nombre de Alcornocal, uno de ellos precisamente en la Sierra de Guadarrama. Ante estas consideraciones se presume que el relato de Ño Águedo se inclina más hacia el campo de la inventiva. 

La leyenda de Florentino ya había sido magistralmente escrita por Don Rómulo Gallegos en Cantaclaro (1934), tal vez la obra suya más consustanciada con el llano y a la llanería. Llama la atención la discrepancia entre los autores para señalar el desenlace de la contienda, pues mientras que la versión popular cuenta que Florentino quedó mudo después de su encuentro con el Diablo; Arvelo Torrealba, Machado y Mirabal, lo muestran victorioso, pero Gallegos tal vez acercándose más a la leyenda sabanera, señala que “a Florentino se lo llevó el Diablo”. 

Esta obra fue musicalizada y grabada inicialmente por Don José Romero Bello y El Carrao de Palmarito y, más tarde por César Bernal y Alexis Unda. Para finalizar se copian parte de las versiones de Machado y Mirabal .

El Diablo 
Zamuros de la barrosa, 
Del alcornocal del Frio 
Señores, les pido albricias 
Pues ya Florentino es mío 

Florentino 
Zamuros de la barrosa 
Del alcornocal de abajo 
Miren ahora, señores, 
Al diablo pasá trabajos 
(Machado) 

Florentino 
Llaneros del Alto Llano, 
Llaneros del Llano Abajo, 
Ahora mirarán, hermanos, 
Al Diablo pasá trabajo 
Válgame la virgen pura, 
Santísima Trinidá. 
El Santo Niño de Atoche, 
San Pedro de Bogotá 
(Mirabal)


 La Piqueria es el duelo cantado entre dos o más personas, en el cual las armas de los contrincantes no son otra cosa que la inteligencia y su natural disposición para desafiar y responder en cuartetas o décima.

23 de octubre de 2012

Quitapesares- Ernesto Luis Rodríguez

QUITAPESARES

Quitapesares lo llaman
y con el diablo ha cantao;
sonoro el cálido acento
se lo dejó atravesao,
para que cuente Mandinga
que sobre tierra parao
si desenvaina el corrío
ya es un puñal enterrao,
por lo que pide cuidarse
de este señor Coronao.
a quien el llano conoce
por el sombrero virao.
o por el peso que lleva
sobre el caballo sudao:
una morena en el anca.
una guitarra al costao,
pues en amores y cantas
no hay palo mas retoñao,
ni mas sortario ninguno
cuando en azares volcao
echa los giros del naipe,
pone la vida en el dao;
o de gallera en gallera
donde lo tengan vistiao
a marañón que le asomen
o a pataruco emplumao
con dividive en el ala
y el espadín encorvao,
el pollo giro que carga
se los ofrece embotao;
o sobre patios llaneros
al ver el mingo arrimao,
con el disparo certero
sacude un boche clavao;
o en el galope infinito
sobre la crin estirao
del horizonte se agarra
con el resuello parao
y la cabriola del lazo
tras el novillo pintao
 hace girar la ssabana
y deja a cielo mariao;
o bailador de joropos,
sin el esfuerzo agotao,
por lo velorios sacude
el golpe bien resonao,
con los capachos amigos
y el galeron enlunao,
picando siempre adelante
por no quedarse atollao,
que cachicamo no ha sido
para vivir enconchao,
ni carga con la desdicha
de ser guaral enredao,
porque la punta le sale
como a cuchillo amolao,
y por sobrarle malicia
de maraquero avispao,
en todas partes se mete
su voz de llano soliao:
como lucero en la noche
como la sal en pescao,
como sonido en el arpa.
como vaquero en ganao,
como culebra en mogote,
como ceniza en quemao,
como en estero la garza,
como tristeza en carrao,
como suspiro en amores,
como disparo en venao,
como lo verde en retoño
y en la violeta el morao,
como puntada en remiendo
como camino en poblao
como la pluma en el ave,
com la suerte en el dao.
como frescor en llovizna.
como el aroma en floriao,
como cogollo en sombrero,
como dulzura en melao;
pero mas vale pararlo
porqur me  deja cansao,
que Cantaclaro lo llaman
y con el diablo ha cantao

1 de septiembre de 2012

El Reto y La Porfía. 1ra Versión de Florentino y el Diablo

Hoy les ofrecemos la primera versión de Florentino y el Diablo, escrita por el poeta Alberto Arvelo Torrealba en 1940. Vino inserta en su libro "Glosas al Cancionero"  y allí no le dio título especial, sólo coloca subtitulos de las partes principales del poema: "El Reto" y "La Porfía".

Ya les hemos ofrecido la segunda versión (1950), que es la que se hizo inolvidable en las voces de José Romero Bello y El Carrao de Palmarito y la Tercera (1957), que estaba parcialmente publicada en este Blog, la hemos colocado temporalmente en borrador, para hacerle un análisis mas completo y poder ofrecerles un trabajo mas acabado.

Encontraremos entre las tres versiones versos comunes, pero sin duda,  es en la tercera, donde la pluma del poeta amplía y nos muestra con mas detalle, no solamente el llano, sino la personalidad de los inolvidables copleros.

EL RETO

El coplero Florentino
por el ancho terraplén
caminos del Desamparo
desanda a golpe de seis.
Las chicharras atolondran
el cenizo anochecer.
En el caño de Las Animas
se para muerto de sed,
y en las patas del castaño
ve lo claro del jagüey

El cacho de beber tira
en agua lo oye caer;
cuando lo va levantando
se le salpican los pies,
pero del cuerno vacío
ni gota pudo beber.
Vuelve a tirarlo y salpica
el agua clara otra vez,
mas solo arena sus ojos
en el turbio fondo ven

Mirada y rumbo el coplero
pone para su caney,
cuando con trote sombrío
oye un jinete tras él.
Negra se le ve la manta
negro el caballo también;
bajo el negro pelo e´guama
la cara no se le ve.
Pasa cantando un romance
sin la mirada volver:

-Amigo, por si se atreve,
aguárdeme en Santa Inés,
que yo lo voy a buscar
para cantar con usté.

Mala sombra del espanto
cruza por el terraplén,
la encobijan y la borran
pajas del anochecer.

Florentino taciturno
coge el banco de través
Parece que va soñando
con la sabana en la sien.
En un verso largo y hondo
se le estira el tono fiel:

-Sabana, sabana, tierra
que suda y hace querer,
parada con tanto rumbo,
con agua y muerta de sed,
una con mi alma en lo sola
una con Dios en la fe
sobre tu pecho desnudo
yo me paro a responder:
sepa el cantador sombrío
que yo cumplo con mi ley
y como canté con todos,
tengo que cantar con él








LA PORFÍA


Noche de fiero chubasco
por la enlutada llanura
y de encendidas chipolas
que el rancho del peón alumbran.
Adentro suena el capacho
afuera bate la lluvia.
No lejos asoma el río
pecho de sabana sucia,
y mientras teje el joropo
bandoleras amarguras
el rayo a la palma sola
le tira señeras puntas

Súbito, un hombre en la puerta:
indio de grave postura,
ojos negros, pelo negro,
frente de cálida arruga,
pelodeguama luciente
que con el candil relumbra.

Un golpe de viento guapo
le pone a volar la blusa
y se le ve jeme y medio
de puñal en  la cintura

Entra callado y se pone
para el lado de la música

Oiga vale, ese es el Diablo.
-la voz por la sala cruza-

Mírelo como llegó
con tanto barrial y lluvia,
planchada y seca la ropa
sin cobija ni montura
Dicen que pasó temprano
como quien viene de Nutrias
con un oscuro bonguero
por el paso de Las Brujas

Florentino está silbando
sones de añeja bravura
y su diestra echa a volar
ansias que pisa la zurda,
cuando el indio pico de oro
con su canto lo saluda

EL DIABLO
Catire quit-pesares
contésteme esta pregunta:
¿Quien es el que bebe  arena
en la noche mas oscura?

FLORENTINO
En la noche mas oscura
lo malo no es el lanzazo
sino quien no lo retruca
Tiene que beber arena
el que no bebe agua nunca

EL DIABLO
El que no bebe agua nunca
Así cualquiera responde
barajando la pregunta
¿Quien mata la sed sin agua
en jagüey de arena pura?

FLORENTINO
En jagüey de arena pura
el médano solitario
el ánima que lo cruza,
la noche que lo encobija
el lucero que lo alumbra
¡Que culpa tengo señores
si me encuentra el que me busca!

EL DIABLO
Ya que tiene tantas artes
déjeme que se las vea.
Falta un cuarto pa´la una
cuando el candil parpadea,
cuando el espanto sin rumbo
con su dolor sabanea,
cuando Florentino calla
y así perdió la pelea,
cuando canta la pavita
cuando el gallo menudea.

FLORENTINO
Cuando el gallo menudea
la garganta se me afina
y se me aclara la idea.
Yo soy como el espinito
que en la sabana florea:
le doy aroma al que pasa
y espino al que me menea

EL DIABLO
Espino al que me menea
¡Ah caramba! yo en quedarme
y usté Catire, me arrea.

Mire que estoy remolón
con esta noche tan fea.
Vaya poniéndose alante
pa´que en lo  oscuro me vea.

FLORENTINO
Pa´que en lo  oscuro me vea
Amigo no arrime tanto
que el bicho se le chacea.
Atrás y alante es lo mismo
pa´el que no carga manea:
el que va atrás ve pa´lante
y el que va alante voltea

EL DIABLO
El que va a alante voltea
Catire, usté canta mucho
pero quitese esa idea
de que me puede enseñar
cómo se canta un corrío.
Los perros están aullando
escúcheles los aullíos
los gallos están cantando
recuerde lo convenío.
Zamuros de la Barrosa
del Alcornocal del Frío
albricias pido señores
que ya Florentino es mío!

FLORENTINO
Que a Florentino es mío
si usté dice que soy suyo
será que me  le he vendío,
si me le vendí me paga
porque yo a nadie le fío
Yo no soy pájaro bobo
pa´está calentando nio.

EL DIABLO
Pa´está calentando nío
No sé si es pájaro bobo
pero va por un tendío...
Con el adiós de los gallos
yo cargo con los rendíos
en el anca e´mi caballo
que sabe un trote sombrío.
Y vuelvo a cambiarle el pié
a ver si topa el atajo.

FLORENTINO
A ver si topa el atajo
Cuando se fajan me gusta
porque yo también me fajo.
Zamuros de la Barrosa
del Alcornocal de abajo:
ahora verán señores,
al diablo pasar trabajo.
Déjenlo que barajuste
que yo en mi rucio lo atajo
déjenlo que pare suertes,
yo sabré si lo barajo,
alante el caballo fino
atrás el burro marrajo.
Antes que toquen la una
se lo lleva quien lo trajo.
¡Quien ha visto doro-doro
cantando con arrendajo!
Si me cambió el consonante
yo se lo puedo cambiar.

EL DIABLO
Yo se lo puedo cambiar
los graves y los agudos
a mí lo mismo me dan.
Ay catire Florentino
arrendajo y turupial,
que largo y solo el camino
que nunca desandará,
con esta noche tan negra
chaparral y chaparral,
No le valió su baquía,
ni lo salvó su cantar,
Catire quita pesares
arrendajo y turupial

FLORENTINO
Arrendajo y turupial
Zamuros de la Barrosa
salgan del alcornocal
pa´que miren a Mandinga
el brinco que va a pegar:
Sácamen de aquí por Dios
Virgen de la Soledá,
Virgen del Carmen bendita,
piadosa Virgen del Real,
Virgen de la Coromoto,
Virgen de Chiqinquirá,
sagrada Virgen del Valle,
santa Virgen del Pilar,
Niño de Atocha bendito,
Santísima Trinidá

17 de abril de 2012

Florentino y el Diablo- 2da Versión (1950)

Imagen: Unidad de Patrimonio Cultural Barinés
Por mucho tiempo hemos estado buscando la primera versión de Florentino y el Diablo, aquella que no tenía las interrupciones del narrador. Finalmente la hemos conseguido y la ofrecemos en esta entrada. Es importante destacar que José Romero Bello (Florentino) y el Carrao de Palmarito, Juan de los Santos Contreras (el Diablo), montaron este contrapunteo siguiendo estrictamente la segunda versión que del poema, hizo el poeta Arvelo en 1950 y que llamó FLORENTINO EL QUE CANTÓ CON EL DIABLO. Fué un gran éxito en su momento y lo sigue siendo. Cuenta el abuelo que aquella grabación causó mucha impresión a los entendidos del arpa, pues era la primera vez que se escuchaba  "transportar" dos golpes recios como la chipola y el pajarillo. (recordemos que Florentino canta en tono de Chipola y el diablo en Pajarillo). El creador de este importante avance en la ejecución del arpa llanera,  fue Joseíto Romero, hijo de José Romero Bello. Así, con esta gran obra musical,  los tres artistas se inmortalizaron. Pero hay algo más, Cuenta el abuelo que en su momento, tras la muerte del poeta Arvelo, hubo un problema legal  por derechos de autor. Aparentemente de allí derivó esa grabación que es la que se escucha ahora, que tiene una interrupcion  del narrador  en pleno contrapunteo.
Lo que sí es innegable, es que la versión cantada de Florentino y el Diablo, contribuyó enormemente a la difusión de la obra del poeta Arvelo, quien opinó en algún momento, a modo general : "Mucho debe mi poesía a los músicos y compositores que ha han interpretado".
Florentino y el Diablo es la leyenda  que sigue circulando por todo el  país, es un poema nacional, es un homenaje al coplero y  a la llaneridad.

Sin más, la segunda versión de Florentino y el Diablo:

EL RETO
El coplero Florentino
por el ancho terraplén
caminos del Desamparo
desanda a golpe de seis.
Puntero en la soledad
que enlutan llamas de ayer,
macolla de tierra errante
le nace bajo el corcel.
Ojo ciego el lagunazo
sin garza, junco ni grey,
dura cuenca enterronada
donde el casco da traspié.
Los escuálidos espinos
desnudan su amarillez,
las chicharras atolondran
el cenizo anochecer.
Parece que para el mundo
la palma sin un vaivén.

El coplero solitario
vive su grave altivez
de ir caminando el erial
como quien pisa vergel.
En el caño de Las Ánimas
se para muerto de sed.
y en las patas del castaño
ve lo claro del jagüey.

El cacho de beber tira,
en agua lo oye caer;
cuando lo va levantando
se le salpican los pies,
pero del cuerno vacío
ni gota pudo beber.
Vuelve a tirarlo y salpica
el agua clara otra vez,
mas sólo arena sus ojos
en el turbio fondo ven.

Soplo de quema el suspiro,
paso llano el palafrén,
mirada y rumbo el coplero
pone para su caney,
cuando con trote sombrío
oye un jinete tras él.

Negra se le ve la manta,
negro el caballo también;
bajo el negro pelo'e guama
la cara no se le ve.
Pasa cantando una copla
sin la mirada volver:

—Amigo, por si se atreve,
aguárdeme en Santa Inés,
que yo lo voy a buscar
para cantar con usté.

Mala sombra del espanto
cruza por el terraplén.
Vaqueros de lejanía
la acompañan en tropel;
la encobijan y la borran
pajas del anochecer.

Florentino taciturno
coge el banco de través.
Puntero en la soledad
que enluta llamas de ayer
parece que va soñando
con la sabana en la sien.
En un verso largo y hondo
se le estira el tono fiel:

Sabana, sabana, tierra
que hace sudar y querer,
parada con tanto rumbo,
con agua y muerta de sed,
una con mi alma en lo sola,
una con Dios en la fe;
sobre tu pecho desnudo
yo me paro a responder:
sepa el cantador sombrío
que yo cumplo con mi ley
y como canté con todos
tengo que cantar con él.

LA PORFÍA
Noche de fiero chubasco
por la enlutada llanura,
y de encendidas chipolas
que el rancho del peón alumbran.
Adentro suena el capacho,
afuera bate la lluvia;
vena en corazón de cedro
el bordón mana ternura;
no lejos asoma el río
pecho de sabana sucia;
más allá coros errantes,
ventarrón de negra furia,
y mientras teje el joropo
bandoleras amarguras
el rayo a la palma sola
le tira señeras puntas.

Súbito un hombre en la puerta:
indio de grave postura,
ojos negros, pelo negro,
frente dé cálida arruga,
pelo de guama luciente
que con el candil relumbra.

Un golpe de viento guapo
le pone a volar la blusa,
y se le ve jeme y medio
de puñal en la cintura.
Entra callado y se apuesta
para el lado de la música.

Oiga vale, ese es el Diablo.
—La voz por la sala cruza-

Mírelo cómo llegó
con tanto barrial y lluvia,
planchada y seca la ropa,
sin cobija ni montura.
Dicen que pasó temprano,
como quien viene de Nutrias,
con un oscuro bonguero
por el paso de Las Brujas.

Florentino está silbando
sones de añeja bravura
y su diestra echa a volar
ansias que pisa la zurda,
cuando el indio pico de oro
con su canto lo saluda.

EL DIABLO
Catire quita pesares
contésteme esta pregunta:
¿Cuál es el gallo que siempre
lleva ventaja en la lucha
y aunque le den en el pico
tiene picada segura?

FLORENTINO
Tiene picada segura
el gallo que se rebate
y no se atraviesa nunca,
bueno si tira de pie,
mejor si pica en la pluma.

EL DIABLO
Mejor si pica en la pluma.
Si sabe tanto de todo
diga cuál es la república
donde el tesoro es botín
sin dificultá ninguna.

FLORENTINO
Sin dificultá ninguna,
la colmena en el papayo
que es palo de blanda pulpa:
el que no carga machete
saca la miel con las uñas.

EL DIABLO
Saca la miel con las uñas.
Contésteme la tercera
si respondió la segunda,
y diga si anduvo tanta
sabana sin sol ni luna
quién es el que bebe arena
en la noche más oscura.

FLORENTINO
En la noche más oscura
no quiero ocultar mi sombra
ni me espanto de la suya.
Lo malo no es el lanzazo
sino quien no lo retruca:
tiene que beber arena
el que no bebe agua nunca.

EL DIABLO
El que no bebe agua nunca.
Así cualquiera responde
barajando la pregunta.
Si sabe dé su razón
y si no, no dé ninguna:
¿Quién mitiga el fuego amargo
en jagüey de arena pura,
quién mata la sed sin agua
en la soledad profunda?

FLORENTINO
En la soledad profunda
el pecho del medanal,
el romance que lo arrulla,
la conseja que lo abisma,
el ánima que lo cruza,
la noche que lo encobija,
el soplo que lo desnuda,
la palma que lo custodia,
el lucero que lo alumbra.
¿Qué culpa tengo señores
si me encuentra el que me busca?

EL DIABLO
Si me encuentra el que me busca
el susto lo descarea.
Falta un cuarto pa' la una
cuando el candil parpadea,
cuando el espanto sin rumbo
con su dolor sabanea,
cuando Florentino calla
porque se le va la idea,
cuando canta la pavita,
cuando el gallo menudea.

FLORENTlNO
Cuando el gallo menudea
la garganta se me afina
y el juicio se me clarea.
Yo soy como el espinito
que en la sabana florea:
le doy aroma al que pasa
y espino al que me menea.

EL DIABLO
Espino al que me menea.
No le envidio al espinito
las galas de que alardea:
cuando la candela pasa
la pata se le negrea.
Con plantaje y bulla de ala
no se cobra la pelea.
Vaya poniéndose alante
pá'que en lo oscuro me vea.

FLORENTINO
Pá'que en lo oscuro me vea.
Amigo no arrime tanto
que el bicho se le chacea.
Atrás y alante es lo mismo
pá'l que no carga manea.
El que va atrás ve pá'lante
y el que va alante voltea.

EL DIABLO
El que va alante voltea
a contemplar lo que sube
borrando lo que verdea:
en invierno el aguazal,
en verano la humarea.
Me gusta cantar al raso
de noche cuando ventea
porque así es como se sabe
quién mejor contrapuntea.

FLORENTINO
Quien mejor contrapuntea
hace sus tratos de día
y trabaja por tarea.
"¡Cójame ese trompo en la uña
a ver si taratatea!".
Ni que yo fuera lechuza
en campanario de aldea
para cantar en lo oscuro
con esta noche tan fea.

EL DIABLO
Con esta noche tan fea
una cosa piensa el burro
y otra el que arriba lo arrea.
¡Ay, catire Florentino!
escuche a quien lo previene:
déle tregua a la porfia
pa'que tome y se serene
si no quiere que le falle
la voz cuando se condene




FLORENTINO
La voz cuando se condene.
Mientras el cuatro me afine
y la maraca resuene
no hay espuela que me apure
ni bozal que me sofrene,
ni quien me obligue a beber
en tapara que otro llene.
Coplero que canta y toca
su justa ventaja tiene:
toca cuando le da gana,
canta cuando le conviene.

EL DIABLO
Canta cuando le conviene.
Si su destino es porfiar
aunque llueva y aunque truene
le voy a participar,
amigo, que en este duelo
yo no le vengo a brindar
miel de aricas con buñuelo.
Si se pone malicioso
no me extraña su recelo,
que al que lo mordió macagua
bejuco le para el pelo.

FLORENTINO
Bejuco le para el pelo.
Contra un jiro atravesao
yo mi pollo ni lo amuelo.
Entre cantadores canto,
entre machos me rebelo,
entre mujeres me sobra
muselina y terciopelo,
cuando una me dice adiós
a otra le pido consuelo.
Desde cuando yo volaba
paraparas del rayuelo
vide con la noche oscura
la Cruz de Mayo en el cielo.

EL DIABLO
La Cruz de Mayo en el cielo.
A mí no me espantan sombras
ni con luces me desvelo:
con el sol soy gavilán
y en la oscuridá mochuelo,
familia de alcaraván
canto mejor cuando vuelo;
también como la guabina
si me agarra me le pelo,
también soy caimán cebao
que en boca'e caño lo velo.

FLORENTINO
Que en boca'e caño lo velo.
Me acordé de aquel corrío
que me lo enseñó mi abuelo:
Velando al que nunca pasa
el vivo se quedó lelo,
para caimán el arpón
para guabina el anzuelo,
patiquín que estriba corto
no corre caballo en pelo.
¿Con qué se seca la cara
el que no carga pañuelo?
¿Pa'qué se limpia las patas
el que va a dormí en el suelo?

EL DIABLO
El que va a dormí en el suelo
pega en la tierra el oío:
si tiene el sueño liviano
nunca lo matan dormío.
Los gallos están cantando,
escúcheles los cantíos,
los perros están aullando,
recuerde lo convenío.
"Zamuros de la Barrosa
del alcornocal del Frío
albricias pido señores
que ya Florentino es mío".

FLORENTINO
Que ya Florentino es mio.
¡Ñéngueres de Banco Seco!
¡taro-taros del Pionío!
Si usté dice que soy suyo
será que me le he vendío,
si me le vendí me paga
porque yo a nadie le fío.
Yo no soy rancho veguero
que le mete el agua el río,
yo no soy pájaro bobo
pá'estar calentando nío.

EL DIABLO
Pá'estar calentando nío.
No sé si es pájaro bobo
pero va por un tendío
con la fatiga del remo
en el golpe mal medío;
y en la orilla del silencio
se le anudará el tañío
cuando yo mande a parar
el trueno y el desafío.

FLORENTINO
El trueno y el desafío.
Me gusta escuchar el rayo
aunque me deje aturdío,
me gusta correr chubasco
si el viento lleva tronío.
Águila sobre la quema,
reto del toro bravío.
Cuando esas voces me llaman
siempre les he respondío.
¡Cómo me puede callar
coplero recién vestío!

EL DIABLO
Coplero recién vestío,
mano a mano y pecho a pecho
ando atizándome el brío
con el fuego del romance
que es don de mi señorío.
Relámpagos me alumbraron
desde el horizonte ardío
nariceando cimarrones
y sangrando a los rendíos
con la punta'e mi puñal
que duele y da escalofrío.

FLORENTINO
Que duele y da escalofrío...
Dáme campo pensamiento
y dáme rienda albedrío
pa'enseñarle al que no sabe
a rematar un corrío.
Cimarrones hay que verlos,
de mautes no le porfío;
puñal, sáquelo si quiere
a ver si repongo el mío.
Duele lo que se perdió
cuando no se ha defendío.

EL DIABLO
Cuando no se ha defendío
lo que se perdió no importa
si está de pies el vencío.
porque el orgullo indomable
vale más que el bien perdío.
Por eso es que me lo llevo
con la nada por avío
en bongo de veinte varas
que tiene un golpe sombrío.
Y vuelvo a cambiarle el pie
a ver si topa el atajo.

FLORENTINO
A ver si topa el atajo.
Cuando se fajan me gusta
porque yo también me fajo.
"Zamuros de la Barrosa
del alcornocal de abajo:
ahora verán, señores,
al Diablo pasar trabajo".

EL DIABLO
Al Diablo pasar trabajo.
No miente al que no conoce
ni finja ese desparpajo,
mire que por esta tierra
no es primera vez que viajo,
y aquí saben los señores
que cuando la punta encajo
al mismo limón chiquito
me lo chupo gajo a gajo.

FLORENTINO
Me lo chupo gajo a gajo.
Usté que se alza el copete
y yo que se lo rebajo.
No se asusten compañeros,
déjenlo que yo lo atajo,
déjenlo que pare suertes,
yo sabré si le barajo;
déjenlo que suelte el bongo
pá'que le coja agua abajo;
antes que Dios amanezca
se lo lleva quien lo trajo;
alante el caballo fino,
atrás el burro marrajo.
¡Quién ha visto dorodoro
cantando con arrendajo!
Si me cambió el consonante
yo se lo puedo cambiar.

EL DIABLO
Yo se lo puedo cambiar.
Los graves y los agudos
a mí lo mismo me dan,
porque yo eché mi destino
sobre el nunca y el jamás.
¡Ay! catire Florentino,
cantor de pecho cabal,
qué tenebroso el camino
que nunca desandará,
sin alante, sin arriba,
sin orilla y sin atrás.
Ya no valen su baquía,
su fe ni su facultá
catire quitapesares
arrendajo y turupial.

FLORENTINO
Arrendajo y turupial.
De andar solo esa vereda
los pies se le han de secar,
y se le hará más profunda
la mala arruga en la faz;
porque mientras llano y cielo
me den de luz su caudal,
mientras la voz se me escuche
por sobre la tempestá,
yo soy quien marco mi rumbo
con el timón del cantar.
Y si al dicho pido ayuda
aplíquese esta verdá:
que no manda marinero
donde manda capitán.

EL DIABLO
Donde manda capitán
usted es vela caída,
yo altivo son de la mar.
Ceniza será su voz,
rescoldo de muerto afán
sed será su última huella
náufraga en el arenal,
humo serán sus caminos,
piedra sus sueños serán,
carbón será su recuerdo,
lo negro en la eternidá,
para que no me responda
ni se me resista más.
Capitán de la Tiniebla
es quien lo viene a buscar.

FLORENTINO
Es quien lo viene a buscar.
Mucho gusto en conocerlo
tengo señor Satanás.
Zamuros de la Barrosa
salgan del Arcornocal
que al Diablo lo cogió el día
queriéndome atropellar.
Sácame de aquí con Dios
Virgen de la Soledá,
Virgen del Carmen bendita,
sagrada Virgen del Real,
tierna Virgen del Socorro,
dulce Virgen de la Paz,
Virgen de la Coromoto,
Virgen de Chiquinquirá,
piadosa Virgen del Valle,
santa Virgen del Pilar,
Fiel Madre de los Dolores
dáme el fulgor que tú das.
¡San Miguel! dame tu escudo,
tu rejón y tu puñal,
Niño de Atocha bendito,
Santísima Trinidá.

(En compases de silencio
negro bongo que echa a andar.
¡Salud, señores! El alba
bebiendo en el paso real).







































































































































































































































































































28 de febrero de 2012

Florentino y el Diablo, 3ra Versión: El Reto, "Puntero en la Soledad" (1)


 
Florentino y el Diablo,  importantísimo poema emblema de nuestra poesía llanera, ha sido analizado profundamente desde varios puntos de vista por  expertos en literatura y poesía, así como por aquellos que se han especializado en la obra del poeta Arvelo. Vivencias Llaneras del Abuelo está realizando un trabajo detallado de revisión de la tercera versión de este poema, a los fines de ofrecerles  un análisis orientado a la interpetación de los términos utilizados por el poeta, el cual les ofreceremos cuando esté concluído. Por lo pronto,  les colocamos en varias entradas los versos de esta tercera versión, pues nuestra página está incompleta mientras no contenga esta obra.







EL RETO

El coplero Florentino 
por el ancho terraplén
caminos de El Desamparo 
 desanda a golpe de seis.

Puntero en la soledad 
que enlutan llamas de ayer,
macolla de tierra errante
le nace bajo el corcel.
Ojo ciego el lagunazo
sin junco, garza, ni grey
dura cuenca enterronada
donde el casco da traspié.
Los escuálidos espinos
desnudan su amarillez
las chicharras atolondran
el cenizo anochecer
parece que para el mundo,
la palma sin un vaivén.


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27 de febrero de 2012

Florentino y el Diablo, 3ra Versión: El Reto, "El Espejismo" (2)


El coplero solitario
vive su grave altivez
de ir caminando el erial
como quien pisa vergel.
En el caño de Las Ánimas
se para muerto de sed.
y en las patas del castaño
ve lo claro del jagüey.

El cacho de beber tira,
en agua lo oye caer;
cuando lo va levantando
se le salpican los pies,
pero del cuerno vacío
ni gota pudo beber.
Vuelve a tirarlo y salpica
el agua clara otra vez,
ávido sorbo susurran
los belfos del palafrén,
dulce rosario destila
del empapado cordel,
mas sólo arena sus ojos
en el turbio fondo ven.

Yermo la frente, el suspiro
doblada espiga sin mies
la savia ardiendo en la imagen
de nunca reverdecer
mirada y rumbo el coplero
pone para su caney,
cuando con trote sombrío
oye un jinete tras él.


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26 de febrero de 2012

Florentino y el Diablo, 3ra Versión: El Reto, "En Negra Orilla del Mundo" (3)















Negra se le ve la manta,
negro el caballo también;

bajo el negro pelo'e guama
la cara no se le ve.
Pasa cantando en romance
sin la mirada volver
"En negra orilla del mundo
Se han de hallar de quién a quién
Aquel que ve sin mirar
Y aquel que mira sin ver.

Cuando esté más hondo el río
Aguárdeme en Santa Inés,
que yo lo voy a buscar
para cantar con usté.

Soy retador de juglares
Desde los siglos del rey
"Le sobra con esperarme
Si me quiere conocer"

Mala sombra del espanto
cruza por el terraplén.
Hacia mármoles de ocaso
Se alarga como un ciprés
Jinetes de lejanía
la acompañan en tropel;
la encobijan y la borran
pajas del anochecer.

La palma en la luz agónica
centra pávido ajimez


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25 de febrero de 2012

Florentino y el Diablo, 3ra Versión: El Reto, "Sepa el Cantador Sombrío" (4)

Florentino taciturno
coge el banco de través.
Puntero en la soledad
que enlutan llamas de ayer
caminante sin camino
Resero sin una res
parece que va soñando
con la sabana en la sien.
En un verso largo y hondo
se le estira el tono fiel:
con su América andaluza
en su español barinés

"-Sabana, sabana, tierra
que hace sudar y querer,
parada con tanto rumbo,
con agua y muerta de sed,
una con mi alma en lo sola,
una con Dios en la fe;
sobre tu pecho desnudo
yo me paro a responder:
Sepa el cantador sombrío
que yo cumplo con mi ley
y como canté con todos
tengo que cantar con él.

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24 de febrero de 2012

Florentino y el Diablo, 3ra Versión: Santa Inés, "Noche de Fiero Chubasco" (5)

SANTA INÉS
Noche de fiero chubasco
por la enlutada llanura,
y de encendidas chipolas
que el rancho del peón alumbran.

Adentro, suena el capacho,
afuera bate la lluvia;
vena en corazón de cedro
el bordón sangra ternura;
No lejos asoma el río
pecho de sabana sucia;
inmóviles carameras
pávidos brazos desnudan.
Escombros de minas lóbregas
el trueno arrastra y derrumba.
Más allá, coros errantes,
ventarrón de negra furia,
y mientras se duerme el son
en las cuerdas vagabundas,
el rayo a la palma sola
le tira señeras puntas.
Canta una voz sabanera,
por el pensamiento pura
por la ilusión cristalina,
por el aguardiente turbia:
"Piqué con la medianoche
cimarroneras en fuga:
le eché soga a un orejano
y enlacé la media luna.
"Después cruzando sediento
sobre la arena desnuda
vide la tierra estrellada
con lirios de primer lluvia.
"Y como si todo fuera
por caprichos de fortuna,
le abrí mi lazo al amor:
sólo enlacé la amargura.
"Desde entonces  en mi libro
hay no más que dos pinturas:
el chaparro en la candela
y el pimpollo en la garúa.
"Por eso sé distinguir
en los ayes que te cruzan,
montaña de Santa Inés,
clamor de la gente tuya:
"Fusileros Federales
en godas cabalgaduras
anunciando la pelea:
la del siempre con el nunca"

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23 de febrero de 2012

Florentino y el Diablo, 3ra Versión: Santa Inés, "Súbito, un hombre en la puerta" (6)


Súbito, un hombre en la puerta
indio de grave postura,
ojos negros, pelo negro,
frente de cálida arruga,
pelo de guama luciente
que con el candil relumbra,
Faja de hebilla lustrosa
Con letras que se entrecruzan,
Mano de sobrio tatuaje,
Lunar de sangre en la nuca.
Un golpe de viento guapo
le pone a volar la blusa,
y se le ve jeme y medio
de puñal en la cintura.
Entra callado y se apuesta
para el lado de la música.
Dos dientes de oro
Le aclaran la sonrisa taciturna

“Oiga vale, ese es el Diablo”
La voz por la sala cruza.

Fíjese cómo llegó,
Sin cobija y sin montura,
planchada y seca la ropa,
con tanto barrial y lluvia
Alpargatas nuevecitas,
Relucientes de negrura.

“Dicen que pasó temprano,
como quien viene de Nutrias,
con un oscuro bonguero
por el paso de Las Brujas”.

Florentino está silbando
sones de añeja bravura
y su diestra echa a volar
ansias que pisa la zurda,
sol menor de soledades
Que los dedos desmenuzan,
Cuando el indio pico de oro
con su canto lo saluda.
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22 de febrero de 2012

Florentino y el Diablo, 3ra Versión: Santa Inés, "Y empezó el Contrapunteo!" (7)


FLORENTINO
Sonoros cuando los cruzan
Las cuatro cuerdas del cuatro
En pecho de quien las pulsa:
Salpica el tono en el traste
Como en la piedra la espuma.
El que interroga se enreda
En sus propias conjeturas
Si el que aprendió a responder
Juega con la repregunta.

EL DIABLO
Juega con la repregunta
Defiéndase de la cuarta
Si tiene tanta facundia:
¿Quién sin látigo ni espuela
Jinete la marcha apura
Sobre el que no da caballo
Pero sí puede dar mula?

FLORENTINO
Pero sí puede dar mula
Esa pregunta retrata
En pelo como en jamugas
Al muchacho que va al trote
y acelera por la grupa
Si le hace al burro cosquillas
Donde fue la matadura.
ELDIABLO:
Catire quitapesares
contésteme esta pregunta:
¿Cuál es el gallo que siempre
lleva ventaja en la lucha
y aunque le tumben el pico
tiene picada segura?

FLORENTINO
Tiene picada segura
el gallo que se rebate
y no se atraviesa nunca,
bueno si tira de pie,
mejor si agarra en la pluma.

EL DIABLO
Mejor si agarra en la pluma.
Si sabe tanto de todo
diga ¿cuál es la república
donde el tesoro es botín
sin dificultá ninguna?.

FLORENTINO
Sin dificultá ninguna,
la colmena en el papayo
que es palo de blanda pulpa:
el que no carga machete
saca la miel con las uñas.

EL DIABLO
Saca la miel con las uñas.
Respóndame la tercera
si contestó la segunda,
¿Cuáles son los cuatro ríos
Que llevan la misma ruta,
silentes si no los pasan
sonoros cuando los cruzan?

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