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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

9 de enero de 2012

Enero

"Los alcaravanes con sus algarabías y las guacharacas en sus matorrales anuncian que pronto viene el nuevo día.... menudean los gallos, cantan los turpiales, el hatajo corre por la pradera, el padrote rucio que lo va rondando relincha de contento; los burros, que también son felices como lo es el caballo padre, dejan oir sus rebuznos que se oyen a leguas por la extensa llanura; los ordeñadores cantan madrigales acordándose de alguna joven de quien estan enamorados, lo dicen en el corral por malicia y, para que lo entienda la persona a quien va dedicado, para cada vaca una copla distinta de acuerdo con el nombre que lleva y en el paradero los toros pitando. ¡Otra cosa  que nos alegra en nuestros llanos!.

¡Salve diciembre y enero! El primero, mes de la alegría; el segundo, mes en que alumbra mas la luna, con mas esplendor , mes en que nos trae el suave perfume de las flores de nuestras selvas; mes en que acude Cupido a nuestros llamados;  en que los hombres jóvenes y mujeres piensan en algo sideralDiario de un llanero, Antonio José Torrealba


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