Buscar este blog

....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

Mostrando entradas con la etiqueta Esencia llanera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Esencia llanera. Mostrar todas las entradas

28 de octubre de 2018

¿Matar al Centauro que Llevamos Dentro?


Revisando varios escritos que nos envió  Don Argenis Méndez Echenique, me llamó especialmente la atención el que compartimos a continuación, pues a pesar de que está datado en 1977, es totalmente vigente. El tema es la necesidad de despertar precisamente a ese centauro dormido que es el llanero apureño, para que vuelva a correr por la sabana con toda su fuerza y gallardía, levantando a su pueblo de la apatía en que se ha sumido.  San Fernando de Apure fue una ciudad progresista, importante desde el punto de vista comercial,  cultural y económico entre otros. El estado Apure como tal brilló en un pasado con la luz de su historia y su cultura. Es la cuna de muchos poetas, escritores y hombres de letras. Muchas historias se han perdido o permanecen empolvadas en el recuerdo o en libros antiguos. Apure debe renacer con el ímpetu de los centauros independentistas, con la fuerza de la historia forjada por ellos y por  sus siguientes generaciones. 

¿DEBEMOS REALMENTE MATAR EL CENTAURO QUE LLEVAMOS POR DENTRO?
Por Argenis Méndez Echenique
      
 Aun cuando hay quienes opinan que ya está todo dicho sobre la vida del maestro Gallegos, y que debemos velar única y exclusivamente por el cumplimiento de sus ideales, yo particularmente opino que hay que seguir escudriñándolo para conocerlo e interpretarlo correctamente. Así que en una reciente releída de la novela Doña Bárbara encontramos que el autor hace el planteamiento de “matar al centauro” que todos los llaneros llevamos por dentro; matar a la bestia, al salvaje, al ser inculto que los llaneros (y todos los humanos en general) presentamos como si fuese una segunda naturaleza: El centauro es la barbarie y, por consiguiente, hay que acabar con el”. La barbarie es Doña Barbara, es Pernalete, es Balbino Paiva, pero también lo es, o lo fue, el indómito centauro de la epopeya patria, de cuando se luchaba contra la opresión imperial española. Ese centauro ya no tiene cabida en el mundo de hoy, donde aspiramos impere la justicia, el orden y la solidaridad en todas sus manifestaciones.
      
 Esa barbarie ciega y destructora es la que hace que Lorenzo Barquero, hombre débil y dominado por las pasiones más oscuras, sea tragado por el tremedal, después de “oír la llamada del centauro”, o de la llanura que es lo mismo. Solamente bastó que su madre lo llamase para que acudiese a vengar al padre asesinado cuando lo vemos abandonar el brillante provenir que le ofrecía la sociedad citadina donde estaba cómodamente engarzado; esa sociedad que representa la civilización, el progreso, lo noble, lo bueno. Pero Lorenzo Barquero cae y se convierte en un ex – hombre, en una piltrafa humana. La barbarie vence a la civilización.
           
Ahora analicemos a Santos Luzardo, que representa lo justo, lo bello, lo culto, lo ciudadano. Inmediatamente caemos en cuenta que él tampoco supo matar al centauro como pretendía, porque éste permaneció adormecido, agazapado, en su sub-conciente. Llegó un momento en que Santos Luzardo también tuvo que darle rienda suelta a sus pasiones y enfrentarse, resolver en mano, al “Brujeador”, representante de todo que era la barbarie, el caciquismo, el latifundio, la superstición y todo lo que significa atraso cultural: “al atropello, con el atropello. Esa  es la ley de esta Tierra”. Si el tiro que mató al “Brujeador” fue de Santos Luzardo o fue de “Pajarote” es lo de menos, puesto que la intención era la misma: ¡Matarlo!
        
Esto hace pensar que Santos Luzardo lo que había hecho hasta ese momento era domeñar al centauro que llevaba por dentro. Eso de matar al centauro no es tarea fácil;  yo diría que imposible, porque sería matarnos a nosotros mismos. Ya lo dije antes: el centauro es nuestra segunda naturaleza; es nuestro otro yo (“Homo Humini Lupus”: el hombre es un lobo para el hombre). En todo caso, lo que podemos hacer es domarlo, moldearlo, hacer que nos obedezca mediante la educación y canalizar así sus bríos para lograr provecho loable de sus naturales ímpetus.
      
Esa tarea de domesticar al centauro está pendiente todavía en Apure, en Venezuela, en Latinoamérica, en el mundo entero, como  lo demuestran las injusticias de todos los días que conocemos a través de los medios de comunicación de masas o directamente en contacto con nuestros medios sociales y políticos. Pero creo que para la gente de Apure es más urgente que para más nadie, porque aquí todavía se vive casi exclusivamente de las glorias pasadas ganadas por el centauro valiente e invencible de la epopeya independentista. Ese mitológico ente, brillante y audaz fue nuestra salvación en aquél momento. Pero en los tiempos venideros ha permanecido marginado e inculto, transitando por los caminos del olvido. Haciendo necesario el conquistar nuevos laureles, que sean producto del trabajo creador de un centauro diferente, un centauro letrado, intelectual, científico, conocedor de sus propios valores e idiosincrasia; un centauro estudioso y analítico de su propio devenir histórico, de su propio destino, que sepa de donde viene, donde está parado y hacia donde debe encaminar sus pasos para alcanzar sus verdaderas redenciones socio – económicas y culturales.

6 de febrero de 2016

La Esencia del Llanero en Tres Canciones

 Publicada originalmente el 25/09/2013
Cuando hablamos de ese llanero auténtico, el de antes y muchos de los de ahora, de ese que tiene raíces profundas en su identidad, de ese que no ha sido influenciado por otras nacionalidades, aquel que siente que su corazon se hincha al ver su sabana, aquel que no teme y que posee esa mezcla de malicia, picardía e ingenuidad, que es parrandero y enamorado, que compite, fantasea y es del tamaño del compromiso que se le presenta, de aquel que perfectamene describió Don Rómulo Gallegos en Doña Bárbara: 

"Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" 

Cuando hablamos de ese llanero, pensamos en las tres canciones que colocamos a continuación interpretadas por el Catire Carpio, las dos primeras en golpe de San Rafael y la tercera en Periquera.


EL AUTÉNTICO LLANERO
Señores aquí esta un llanero
Auténtico de verdad 
Hombre de soga y caballo
 De pelo e guama y mascá 
Que siempre le canta al llano 
Sus letras improvisás 
Que lleva siempre su música 
Donde quiera que va 
Sin requiebres en la voz 
Tampoco sin disfrazá 
Sin importarle un comino
 A quien pueda disgustá 

Soy auténtico llanero 
Cual corral en madrugá 
Soy la tonada del llano 
Soy la tonada llanera 
Que cantan para ordeñá 
Cuando revienta la espuma 
En totuma pa tomá 
Soy corral en vaquerías 
Soy novillo pa jerrá 
 Soy brío de caballo bueno 
Que tienen para coleá 
Y soy pitío del padrote 
Para calmá la maná 

Soy aquel que zapateo 
Debajo de una enramá 
Y me sonríen las parejas 
Cuando las voy a sacá 
Soy agua de los jagüeyes 
Luna para enamorá 
Soy lo amargo del tabaco 
 Y cascabel enrollá 

Soy el bramar del becerro 
Cuando lo van a enrejá 
También sudor de las bestias 
Que vienen de sabaneá 
 Mi canto tiene el olor 
De palma recien floriá 
A flores de araguaney 
Huele a tierra llovizná 
A manirote maduro 
A mango para chupá 
Tiene el olor del chimó 
Al meterse una bolá 

A café recien colao 
A canoa para quesiá 
A mastranto sabanero 
Huele a albahaca morá 

Huele a silla chocontana
Cuando la van a estrená 
A sabanas en entrás de agua 
 A roza para sembrá
A cundeamor madurito 
A laguna y a cañá 
Y en mi canto lo rebelde 
El cariño y la humildá 
Y la amistad campesina 
De los que nacen allá 
Este auténtico llanero 
Aquí les vengo a dejá 



LlANERO VETERANO 

 Hijo de tierra bravía 
Soy llanero veterano 
Soy el que voy a los bailes 
Y no llego preguntando 
Bueno de cantá un joropo 
Y jineteo un caballo 
No se me va un cachalero 
Con una soga en la mano 

 Vestido del liqui liqui 
No hay llanero disfrazado
 Me le enfrento a los peligros 
Que se encuentran en el llano 
Soy fresco como la flor 
Y no le temo al verano 
Donde  usted menos lo crea 
Yo le enlazo un orejano 

A un novillo corredor 
Aquella tarde en mi llano 
Recuerdo que lo tumbé 
Con un jalón a dos manos 
No me cae un lazo al suelo 
Cuando le salgo al rebaño 
Cuando yo canto un corrío 
Lo hago con entusiasmo

 Un decoro de alegria 
Van pronunciando mis labios 
Recordando a mis amigos
 A colegas y paisanos 
Al señor Rafael Landa 
Por aquí le estoy mirando 
Por su cariño sincero 
Va mi saludo de hermano




LLANERO DE PURA CEPA

Yo soy nacido en el llano 
Y en la sabana fui criao 
Bregando como los buenos 
Para ganarme el bocao 
Pero yo nunca me quejo 
De los trabajos pasaos 
En grandes hatos llaneros 
Mi nombre es bien recordao 

 Amansador de caballos 
Que ninguno otro ha montao 
Ordeñador en quesera 
Soy arreador de ganao 
No es que me la doy de bueno
 Sino es que fama me han dao
 Con una soga en la mano
 Dificulto tú a mi lao. 

 Y si es pa´ atravesá un caño 
No me hace que esté botao 
Porque soy de los llaneros 
Que saben nadar paraos 
Zapateador de joropos 
Cantador medio pelao 
Compositor de corrios 
Cuando estoy enamorao 

A veces medio embustero 
Guabinoso y resabiao 
Costumbre de los llaneros 
Paisanos de Juan Parao 
Soy chinchorrero de alante 
Y también pecho arponeao 
Y con la luna clarita 
No se me ha ido venao 

Mi palabra es documento 
Con hechos ya comprobaos 
Me gustan las cosas claras 
Yo no cargo entaparaos 
Y en un patio de bolas 
Arrimo y bocho clavao 
Amigo del ajiley, de los gallos y los daos

 Amigo soy de los hombres
 Que su amistad me han brindao 
En una manga de toros 
A mas de un cacho he quebrao 
A veces soy malicioso 
Por cosas que me han pasao 
Algunas por picaflor 
Otras por guapo y malcriao 

Alegre conversador 
de cachos bien coloraos 
De muertos y aparecíos 
Que en noches me han asombrao 
Y si algunos tienen dudas 
de lo que aquí he relatao 
Pregunten por mí en el llano 
 Donde mi fama ha quedao


 INTERPRETE RELACIONADO: CATIRE CARPIO; HOMENAJE AL CATIRE CARPIO

El Apureño y su Identidad

Entrada publicada originalmente el 23/10/2011
El cronista de san Fernando de Apure, Argenis Méndez Echenique, en un artículo denominado APUREÑIDAD, IDENTIDAD E IDIOSINCRASIA LLANERA, publicado en el libro APURE, EN CUERPO Y ALMA, hace un interesante análisis sobre la identidad nacional del llanero y queremos transcribir algunos párrafos, por parecernos de gran interés para este Blog.

La nómada población llanera estaba constituida por pequeños grupos que transitaban por el inmenso territorio, pero, como todo grupo humano, poseía una cultura propia, con elementos fundamentales como la lengua, religión y costumbres y se relacionaban de distintas maneras (comercio de trueque, incursiones de caza, pesca, recolección, saqueo y captura de mujeres y niños, en algunos casos). Estos elementos comunes es lo que origina el término Identidad. En este caso, nuestra Amerindia estaba representada en el llano y especialmente en el Apure por Otomacos, yaruros (pumé), guahibos, cuivas (jiwi), achaguas (arawacos), chiricoas, tumebos, salivas, taparitas y guamonteyes, entre otros.

Luego, la presencia europea agregaría otro elemento étnico, que sería el blanco, con sus salpicaduras de negritud esclava o fugitiva. El resultado final sería el acrisolado mestizaje que conformaría el llanero apureño.

Los primeros centros urbanos organizados a la manera española se conformaron con población indígena, por los misioneros religiosos capuchinos andaluces, aportadores de nuevos elementos culturales, como instrumentos de cuerda, cantos y romanceros populares de sus tierras de origen, que amalgamados con los talentos nativos forjaron el joropo, la tonada el contrapunteo, ayudando a mitigar la soledad y la fatiga de la faena diaria del llanero apureño en un horizonte preñado de infinitud,

Según Pérez Cruzatti, los paradigmas llaneros, si es que puede hablarse en tales términos, "se manifiestan en su forma de pensar, de sentir y de expresarse, pues este ente tiene una cosmovisión muy particular". Esos rasgos ejercen una influencia determinante en su conducta, aun cuando muchos de los propios valores han sido escamoteados mediante la transculturación y el bombardeo de estereotipos pertenecientes a culturas ajenas a la nuestra, que son mal asimilados por nuestra gente, menoscabando su autenticidad llanera.

Algunos de los aspectos generales arraigados en el alma del llanero son:
• Concepto muy especial de Dios. Es un Dios humanizado, con el que se puede dialogar y compartir . “ Dios y Hombre”, “Con Dios y la Virgen” son expresiones comunes en la boca del llanero. (Yo añadiría la de los bongueros ¿Con quién vamos? Vamos con Dios, o con el “viejito”)
• Amplio concepto de libertad individual, territorial, de espíritu y pensamientos, libertad de acción.
• Concepto de patria. La patria chica y la patria grande. Patria chica, la llanura; patria grande, Venezuela
• La familia y el parentesco. El compadrazgo
• La amistad y lealtad al amigo
• Hospitalidad
• EL valor personal, coraje y resolución ( la autoestima)
• La generosidad y amplitud, derivadas tantas veces en la abnegación
• El trabajo creador
• El compromiso de la palabra empeñada
• El romance y la fantasía en el alma del llanero, expresados a través de la copla y la música
• La llanura global: un mundo propio de horizontes abiertos
• Intemporalidad. “El llanero no tiene prisa”
• Simbiosis con la naturaleza, sin romper el equilibrio ecológico
• Sobrio estilo de vida

“Algunos estudiosos del tema llanero hablan de un proceso recesivo. De una crisis de valores e identidades, generada fundamentalmente por la tecnología moderna y la economía capitalista neoliberal.

En parte es verdad, hay que reconocerlo. El llano de hoy es diferente. El Apure de caballo, toro y soga es cosa de leyenda. La sabana ya no es libre, la limita la cuerda de alambre, símbolo de la propiedad privada. El toro ya no pita en el paradero, como diría Lazo Martí, ni hay rodeos ni retozos de “hatajos de bestias” como antaño, pues el ganado ha sido sustituido por el manso y calmo cebú Brahman de la India, que es pastoreado ahora hasta en bicicleta, acabando con ancestrales tradiciones llaneras. El caballo va siendo desplazado de las faenas vaqueras y ha quedado solo para ser exhibido en las fiestas de toros coleados en los pueblos”

“La integridad de un pueblo está en peligro cuando ha perdido el hilo de sus tradiciones y costumbres, el culto activo a sus héroes y santos y el amor de sus dioses tutelares, sean éstos buenos o malos”, en opinión de Matthyas Lossada

Ahora existe otro llano que no es el de Pajarote, el de Calzadilla Valdés, el de Antonio José Torrealba, el de Juan Bruno Espinoza, el de Sánchez Olivo, el de Alberto Arvelo, el de Germán Fleitas Beroes, José León Tapia, Ruiz Guevara, Adolfo Rodríguez o Don Felipe Martínez Veloz

A este llano en transformación también hay que construirle un rostro humano que nos hable de nosotros mismos, de nuestra historia, del amor a las tradiciones propias, de las creencias y costumbres de nuestros ancestros. Por lo que debemos recrear nuestras leyendas, un nuevo reto de Florentino con el Diablo, una nueva búsqueda de Mayalito a su amigo Carrao, un nuevo Silbón que siga recorriendo las sabanas espantando a los desprevenidos viajeros, una sayona que continúe asustando a los trasnochadores. La luz eléctrica no debe acabar con nuestros fantasmas ¿Qué pasaría si matáramos al centauro que todos los llaneros llevamos dentro?

Pero con sentida añoranza, el llanero viejo ve que todo ese apego a lo tradicional y que caracteriza su mundo va quedando en el rincón del olvido. Solo se conserva ese acervo patrimonial en la memoria, en el famoso baúl de los recuerdos y en las interpretaciones de nuestros copleros.

La Identidad llanera, la identidad venezolana, la identidad latinoamericana, no se pierde nunca, sino que se transforma y sigue nuevos canales para manifestarse. La esencia sigue persistiendo y hay que seguir alimentándola."

31 de mayo de 2015

Huellas- Omar Carrero Araque


Les comparto un escrito de nuestro gran amigo y colaborador, el profesor Omar Carrero. El que ha ido al Llano y apreciado su inmensidad y energía, podrá revivir en cada palabra de estos versos la emoción  de estar en ese territorio.


No se retorna del llano sin recordaciones!



La perspectiva que se tiene de los 360º de ese vasto redondel cubierto de tierras alisadas, libres de colinas y cerros, sacude no sólo a la vista sino también al espíritu. Quien haya puesto su planta en las sabanas de ese llano auténtico, sin duda que ha cobrado en reciprocidad una marca indeleble, pues en su alma, por siempre, se guardarán las….



HUELLAS
Omar Carrero Araque
Baquiano, 2014



Del imponente paño de sabana que cubre al Cajón de Arauca, desandado por Florentino y engrandecido en el canto loyolero.


De la grandeza del estero, centro de reunión de las aguas y de revuelos multicolores, dentro de un paisaje reflejado de manera inversa en la lámina luciente.


De los hileros, que en el aniego,  entrelazan en atajos las aguas del Arauca y del Apure.


De una prosa y una versación cundidas de llanería, nacidas de la convivencia con las faenas del hato y de la alianza con el entorno.


De los ruidos que rompen la calma nocturnal como el desafiante mugir del cachalero, el retumbo del trueno octubreño o el reclamo del carrao  en tono lastimero.


Del caballo y la soga, la silla y el mandador, la carpeta y la espuela,   esencia  del trabajo de llano de otros tiempos, vivientes en el ah malaya de los llaneros que fueron.


Del corral, el botalón y el tranquero, inventivas del vaquero para el manejo de los rebaños, cuyos quehaceres trocaron en musa.


Del mastranto, el espinito y el estoraque que con efluvios desbordan la  anchura de bienolientes pulsaciones.


Del corozo y la mapora, columnas vegetales que desde su arraigo en el banco o en el bajial, esquinan con la verde horizontalidad.

 Esas huellas que describe el profesor Carrero, están en el alma  de todo el que se ha compenetrado con el Llano, pues en esas sencillas palabras está contenida la inmensidad de una tierra que  se introduce para siempre en la mente y sentimiento. del llanero de nacimiento y del llanero de corazón.


5 de octubre de 2014

Golpes de Joropo Llanero: El Seis Numerao

El Seis Numerao forma parte fundamental  del folclore llanero y se considera  de autor  anónimo, sin embargo, en las investigaciones que hizo Petra Rios - sobrina de José Cupertino Rios Viña - este golpe fue compuesto por el famoso arpista  en 1902. Tiene un ritmo vibrante y está estructurado en estrofas largas, en unas se repite siempre el verso par inmediatamente anterior y  en la otra, no hay repetición, sino canto corrido. En algunos casos se omite la sección del canto corrido, para dejar el solo de arpa. Desde el punto de vista musical, tiene un compás 6/8, modo Mayor, y en general se presenta en forma de Romances o Décimas con canto libre, solista o contrapunteo.

Colocamos dos estupendas piezas en golpe de Seis Numerao, que por cierto es uno de mis favoritos, por la energía y sabor a llano que tiene en sus arpegios. La primera canción me  gusta mucho  pues es absolutamente cierto que "A todo canta el Llanero". Llegué a  esa conclusión al poco tiempo de iniciar Vivencias Llaneras del Abuelo, cuando gran parte del aprendizaje y las guias para investigar, me la dieron precisamente las canciones llaneras. De allí, para los distintos temas que se han abordado en este blog, siempre ha habido una canción que los ilustre.
Sin duda esta particularidad habla mucho de la inspiración que representa el Llano en  cualquiera que se detenga a observarlo y más aún, en  aquel nacido en ese suelo. Esta canción, a la que el golpe de Seis Numerao le da mas emoción, está cargada de imágenes auténticas de  la tierra llanera.

La segunda, es de nuestro inolvidable Eneas Perdomo y se llama sencillamente Seis Numerao, también cargada de imágenes de la faena diaria y paisaje llanero acompañada de  un arpa vibrante  a la que es imposible ser indiferente, cuando se lleva sangre venezolana en las venas.

A TODO CANTA EL LLANERO
Orlando (Cholo) Valderrama



A todo canta el llanero
Le canta a la melodía
Que trina una paraulata
Cuando ve clarear el día
Sobre una punta de mata
Su prosa se la arrebiata
Tras de un toro cimarrón
Se la brinda al botalón
Donde se ordeñan las vacas
Enamora a las muchachas
 Con su canto cadencioso
Canta a la flor del lechozo
Al aroma del mastranto
Los sabaneros espantos
Que cruzan al llano entero
La llorona y bola e´fuego
Que tienen tanta leyenda
Para que ustedes comprendan
 A todo canta el llanero

A todo canta el llanero
Canta a la mujer llanera
Que lo acompaña en el rancho
A los viejos, los muchachos,
 A Una ilusión pasajera
Al peón en cimarroneras
Con la soga rebiatada
A la vuelta que es coliada
Al toro jalao por dentro
A un bozal a un cabestro
A un manglar , a la espuma
 Y hasta la noche de luna
Al chinchorro ande se acuesta
Su caballo, su muleta
En la que cruza el sendero
Al grito de un cabrestero
A una guarura en el paso
 Y al día que cae en ocaso
A todo canta el llanero

A todo  que huela a llano
Brinda su canto el llanero
Al manantial, al estero
Caballicero o baquiano
Al horizonte lejano
Donde se une cielo y tierra
Al ganao cuando se encierra
En un corral o majada
Al olor de carne asada
Recostá en un burro e´guafa
Al potro cuando se zafa
Los aperos corcoveando
Todo lo va recordando
En su cerebro coplero
Al alborotao garcero
En tiempo de las posturas
En la infinita llanura
A todo canta el llanero

 A todo canta el llanero
 Le canta a la vida misma
 Alegrías y sufrimientos
Y deja oir su lamento
Si lleva adentro una espina
Da verso a una guabina
A un valentón o a un coporo
Le canta a la flor de boro
Que tapiza los raudales
Le dice a los morichales
El amor que po´ellos siente
Al lirio resplandeciente
Que florece en tiempo e´mayo
Chubasco con trueno y rayo
Que pone al llano bravío
A los ríos si estan crecíos
Le hace coplas con esmero
Al caimán traicionero
A la raya tartaguita
Y hasta al pinta menudita
A todo canta el llanero



SEIS NUMERAO 
Eneas Perdomo




 Como espuma en remolino
Voy a seguir dando vueltas 
Diciendo cosas bien ciertas
Del llano y de sus costumbres
Para que nadie nos tumbe
Del sitial bien escalado 
Por el cual hemos bregado
Y seguiremos haciendo 
Al joropo defendiendo
Como pioneros que somos 
Mientras el arpa en su tono
Marca el canto a los copleros 
Como marrano en chiquero
 Como postrera en totuma 
Como la garza y la luna
Peina su blanco de plata
Peina su blanco plumaje
Como el llanero que ataje
Antes de llegar al monte
Como el azul horizonte
Donde se orienta el baquiano
Como el murmullo lejano
De un trueno en la lejanía
Por eso a la tierra mía
Daremos siempre la mano


   Joropo corrío llanero
Golpe de seis numerao
 Llanura de Juan Parao
Trocha de canto ligero
laguna, caño y estero
pajonal recién vestido 
donde el llanero curtido
con el pié sin alpargata 
se le escarranchan las patas
como abanicos abiertos 
cruzando por los desiertos
de la sabana infinita 
estas son cosas bonitas
que los llaneros queremos 
y por eso no debemos
 apartarnos del camino 
porque ese es nuestro destino
de retratar y cantar 
a nuestro llano sin par
 por el cual siempre vivimos

10 de agosto de 2012

El Llanero Canta a su Tierra: Llanero Nace de Pié: Dámaso Figueredo

LLANERO NACE DE PIE

Les voy a mencionar algo
Aquellos tiempos
cuando yo me levanté
Salíamos de San Fernando
Para Caracas,
arriando  ganao a pié

De Camaguán a Corozo
Corozo Pando
Mucho me sacrifiqué
Con un rodeo por delante
Sin saber a dónde
Nos iba ya a oscurecé

Atravesando el estero
Ajila , ajila novillo
Muchas veces sin comé
Cuando encerraba la mancha
Iba a contar el ganado
Por si faltaba una res

El Llanero está pendiente
Y de madrugada
sabe cuando son las tres
Rebulléndose en su hamaca
Y se aclara el pecho
Antes de tomar café

Cuando el sol viene apuntando
Canta la copla
al derecho y al revés
Y en las rumazones sabe
Y los arreboles
si esa tarde va a llové

Por eso hermano querido
Un llanero de aquel tiempo
Habrá que mandarlo a hacer
Que cuando está en la sabana
No sabe lo que es el hambre
Flojera , sueño ni sed

Pueblo criollo y guariqueño
y guariqueño
Me voy pero volveré
Y como te quiero tanto
Guardatinajas
 siempre te recordaré

La despedida fue triste
Pueblito mío
 cuando de allá me marché
Sus muchachas tan bonitas
El primer día
me tuve que devolvé

A orillas del río Tinajo
Con la maleta en el hombro
En la barranca lloré
Tan linda mi tierra llana
Sabanas anchas y largas
Tantos potros que amansé

El buen hijo cuando sale
Se va pensando
Se devuelve otra vez
Pero no  pierde el amor
Ni las costumbres
Su tierra sabe cuál es

Por eso cuando yo salgo
Me gusta mucho
aprender   a conocer
Para cuando me pregunten,
algunas   cosas
Las debo de responder

La gente muy bien lo sabe
Que es difícil un llanero
Que no haiga nacío de pié
Todo el que nace parado
Antes de pisar el suelo
Lo que está adelante lo vé

27 de febrero de 2012

El Origen de Caballo Viejo

Hemos tomado del libro "Mis Querencias" de Simón Diaz, un relato del autor relacionado con las condiciones en que nació la famosísima canción:

"Después de las inundaciones del invierno en el llano, se quedan unas aguas estancadas por mucho tiempo hasta la entrada del verano. En estas aguas se mantienen una gran cantidad de animales de río como cachamas, morocotos, bagres, culebras de agua, babas y sobre todo, galápagos. La galapagueada es una faena que consiste en reunirse un grupo de familiares y amigos y salir a estos esteros bien apertrechaos con sacos, comida y bebida, para caerle a palos al agua por un lado, de manera que los animales huyan hacia una boca de la alguna donde previamente han colocado unas redes y allí son apresados todos estos animales que el caño tenía. Las culebras y las babas, van para el agua otra vez por lo que preferiblemente se agarran son los galápagos. En ocasiones llegan a coger hasta 200 de los mas grandes que se los reparten entre todos, usted no ve que uno de los platos mas sabrosos que hay en Semana Santa es un asopao de arroz con galápago. Esta faena se hace en muchas partes del llano, en el mes de marzo antes de la Semana Mayor.

Precisamente yo salí a grabar para televisión una de esas galapagueadas en el hato Guamachito, que queda mas allá de San Juan de Payara en el estado Apure (…) esta grabación era para un programa que se llamaba Venezolanamente. Llegamos a San Fernando un viernes en la tarde del mes de marzo de 1979. Le dije al director del programa, Jose Luis Sarzalejo, que consiguiera un conjunto criollo con un cantante para amenizar la grabación. Al día siguiente, ya estábamos en camino, comenzamos la gira en el Hato Carutal (…) y nos tenían un desayuno criollo con unos galápagos asados. Allí llegó el conjunto que dirigía Julito Contreras pero no con un cantante sino con una cantante. Una muchacha muy bonita llamada Maigualida, de la que cualquiera se hubiera enamorado (….) En la noche, después de una sabrosísima ternera y con unos traguitos alegres, nos reunimos en un caney donde Julio agarró el arpa y se prendió una improvisada fiesta. Allí aproveché para dedicarle a la muchacha que cantaba unas improvisaciones, asunto que aprovechó un joven para salirme al paso y contrapuntear cordialmente conmigo. El me decía versos insistiendo que yo estaba viejo para ella y yo me defendía con versos de sabiduría llanera, y él que no, y yo que sí, y él que yo tenia el tiempo contao, y yo que eso no era problema, y él que yo estaba para que me dieran sabana y yo le decía que para un viejo enamorado todo el tiempo es primavera, y así hasta que terminó la fiesta. Para todos la velada fue muy buena, y para mi fue mejor porque me di cuenta que tenia en mis manos un tema precioso para componer una canción-….

Contrapunteo origen de Caballo Viejo

"La guitarra tiene prima
para mal o para bien
y Don Simón también sabe
que yo la tengo también

Usted la tiene también
no se lo voy a negar
pero eso no lo autoriza
pa’ querérsela llevar

Yo no me la estoy llevando
es tan sólo una advertencia
lo digo por si al maestro
le fallara la conciencia

La conciencia no me falla
ni tampoco soy maestro
no me zumbe pa’ ese lao
y recoja su cabestro

El cabestro lo recojo
pero yo me quedo aquí
porque una flor en el monte
está esperando por mí

Yo no creo que esté esperando
por un muchacho malcriao
las flores piensan de noche
cuando el sol está ocultao

Los soles nunca se ocultan
pa’ los que los quieran ver
pero hay hombres que son ciegos
y no quieren entender

Entender no es cosa fácil
delante de esta muchacha
que le estoy viendo en los ojos
que reconoce la cacha

Yo reconozco la cacha
y distingo la botella
y me doy cuenta también
que usted ’ta viejo pa’ ella

Por la edad no se preocupe
eso no es dificultad
todavía queda en el gancho
mucha carne que salá

No importa que esté salá
con tal que se pueda ver
la edad es inconveniente
al tratarse de mujer

Al tratarse de mujeres
y de los hombres también
yo no veo la diferencia
si lo autoriza el querer

¿De cuál querer me habla usté?
que lo veo entusiasmao
los hombres con esa edad
tienen el tiempo contao

Yo no cuento los peldaños
que quedan en la escalera
para un viejo enamorao
todo el tiempo es primavera

La primavera nos llega
y también llega el estío
a mi se me está poniendo
que ya Florentino es mío

Yo no soy de aquel que quiera
soy del que sabe querer
y en ese aspecto le digo
la que sabe es la mujer

Por saber es que lo digo
mi prima debe saberlo
¿cómo hacer pa’ consentirlo,
cómo hacer para quererlo?

No se trata de quererme
se trata de nos queremos
un tercero no hace nada
si uno y dos nos entendemos


No se entiende si no es claro
prefiero una explicación
porque yo sigo insistiendo
que no veo la relación

No siga relacionando
dese cuenta de una vez
quererse no tiene horario
cuando se ajunta el querer

El querer puede ajuntarse
¿y después como funciona?
por eso es que le repito
mírele el ojo a la mona

Los monos en los maizales
siempre andan apersogaos
cuando el nudo está bien hecho
queda el chinchorro colgao

Justamente de chinchorro
se lo voy a recordá
uno guinda en el caney
si se quiere arrecostá

Yo pudiera arrecostarme
complaciendo su intención
pero si acaso lo haga
es cerca del corazón


Corazón con tanta fuerza
corazón sin fuerza alguna
no pueden nadar parejo
dos patos en la laguna

La laguna es el cariño
el cielo la eternidad
uno se refleja en otro
y los dos pueden nadar

Tiene que nadar bastante
pa’ llegá a la empalizá
la orilla se pone lejos
si no se adelanta nada

Se adelanta con los ojos
con el pecho enamorao
como se encuentran los peces
cuando están embarbascaos

Cuando uno está embarbascao
se siente como en las nubes
y para llegar a ellas
¿explíqueme cómo sube?

Se sube por una cuerda
que es muy grande y poderosa
el poder de una sonrisa
el perfume de una rosa

Ya en la rosa no hay perfume
cuando se está marchitando
los pétalos se le caen
y el botón queda llorando

No puede quedar llorando
quien se siente como yo
las agujas van andando
no se ha parado el reloj


Su reloj puede dañarse
si la cuerda se revienta
el mío está nuevecito
y anda por la misma senda

La senda es aquel camino
que está alumbrando esa estrella
el potro que se separe
caballo se va con ella

Caballo viejo sería
el que se la iría a llevar
mejor será con el potro
que es mejor pa’ cabalgar

El potro da tiempo al tiempo
porque le sobra la edad
caballo viejo no puede
perder la flor que le dan
porque después de esta vida
no hay otra oportunidad."

25 de febrero de 2012

Picadillo Veguero

Me encanta esta canción, interpretada por Jesús Quintero, el Tigre de Mata Negra pues definitivamente "sabe a llano auténtico".

PICADILLO VEGUERO
Jesús Quintero

Así es mi llano compadre
Por allá en mi corredero
Qué sabroso que es comer
Un picadillo veguero
Con carne seca de res,   
de cecina o herradero
 Con yuca y plátano verde
Y cilantro montañero
 Y el veinticuatro e diciembre
Un parrando sabanero
Y una hallaca bien criollita
A la víspera de año nuevo

En abril se va el verano
En mayo el invierno llega
Reverdece la sabana
Con el primer aguacero
Se ablandan los terronales
Cogen agua los esteros
La campanilla florea
El mastranto sabanero
Y el lirio blanco marchito
se vuelve a vestir de nuevo.

Vestir de nuevo
 Pita un toro en la llanura
Buscando su comedero
Se oye el bramar de la vaca
Extraviada del becerro
Y el canto el ordeñador
Cuando viene amaneciendo

Ponte, la vieja lucero, lucero
Lucero de la mañana, 
de la mañana, Lucero
Lucero

Oye Lucero
Te fuistes  y me dejaste
Siendo yo tu compañero
Tiempos que se van no vuelven
Y si vuelven no los quiero
Porque nunca pueden ser
Como los tiempos primeros
Pero aunque los tiempos pasan
Siempre quedan los recuerdos.

Venga abril y venga mayo
Dicen los Matepalmeros
Que tengo el caballo gordo
 cobija y sombrero nuevo
Buena silla y buena soga
 y también buenos aperos
Comienza el trabajo e llano
Deporte de los llaneros

El domingo por la tarde se reúnen los vaqueros
Para parar el rodeo llevan bueyes madrineros
Cuando la noche esta oscura
Aúllan y laten los perros
Se oye un trueno que retumba
Y un relampago en el cielo
Y un coro de alcaravanes se alborota
En el estero

En el estero
Y el lamento de un carrao
Como si estuviese enfermo
Alegre porque llegó a la llanura el invierno
Y una punta de ganado se ve cruzar el sendero
Y alante se deja oír el canto del cabrestero:

Ajila ajila ganao
Despide tu comedero
Mira que es de tardecita
y el camino es culebrero

Cuando  van llegando al hato
Revienta un toro matrero
Pero enseguida le sale
del grupo el mejor soguero
Y en lo que espabila un mono
Le echa un lazo por el cuello
Lo pasa por la nariz
luego lo lleva a rodeo
Después  que ya han encerrao
Dos de los viejos pioneros
Se abajan para cerrar 
y guaralear el tranquero
Desensillan los caballos
Bañan y suelta al potrero
Unos extienden su soga
Otros van al cincho negro
Después a la carne asada
Que esta sabroso el ternero
Y alli cuelgan su chinchorrito
Y comienzan los cuentos buenos
Y al otro día en la mañana
Vuelven a empezar de nuevo
Para que mate  la vaca
se queda el caballicero
Que la componga y la sale
Y después picarle el cuero