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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

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4 de noviembre de 2018

San Fernando y sus Puertos. Hugo Arana Páez

Tiempos de Transhumancia les ofrece hoy un escrito actualizado sobre las remembranzas del Profesor Hugo Arana Páez, sobre los antiguos puertos fluviales de San Fernando de Apure, en aquella época de oro donde el poderoso río Apure era uno de los canales de comercio más importantes del país. El relato muy al estilo del profesor Arana, está lleno de referencias de los ayeres de San Fernando, narrados con un increíble sentido del humor.  Colocamos al final la versión anterior de dichas remembranzas.
Puerto El Cañito visto desde el actual Hotel La Fuente Imagen: Fundación cultural Ítalo Decanio D´ Amico
SAN FERNANDO Y SUS PUERTOS

Hugo Arana Páez HARPA 
 San Fernando, 3 de noviembre de 2018


"A orillas de un brazo del Apure, frente a San Fernando, se hallaba un importante puerto fluvial de la ciudad, conocido coloquialmente como El Cañito. Por cierto, estaba donde ahora se hallan El Monumento a la Bandera; la Plaza de la Mujer, La Fuente de la Abundancia, conocida popularmente como La Fuente de los Caimanes, la estatua ecuestre Hombre a Caballo (conocida erróneamente como Negro Primero) de Alejandro Colina el mismo que esculpió la venerada estatua de María Lionza, situada en la Avenida Francisco Fajardo en Caracas, frente a la entrada Tamanaco de la Universidad Central de Venezuela.
 

Observando la desteñida y desenfocada imagen de El Cañito, se ven en primer plano, las barandas de tubos galvanizados y columnas de concreto que protegían a los asiduos visitantes a este fondeadero; detrás, a la izquierda destaca la fachada del edificio de los Hermanos Barbarito, sobre el cual, sobresale la torre de hierro galvanizado, que el Cronista Lugareño, Pedro Laprea Sifontes, refiere, la instaló el joven Juan Porrello y su hijo mayor. Por cierto, esa torre era la que sostenía el cable del telégrafo que atravesaba el Apure y que se sustentaba de otra torre similar, situada en Puerto Miranda; de esta manera, desde tiempos de Guzmán Blanco, San Fernando y parte del Estado Apure, se hallaba comunicado con el resto del país. A la derecha se mira el espacio donde se hallaba el parque o Plaza Independencia, nombrada así, por cuanto, fue inaugurada en tiempos del Presidente Gómez, cuando el 24 de junio del año 1921, se cumplió el primer centenario de haberse celebrado la Batalla de Carabobo, acción que dio la independencia a este país. Por cierto, a esta plaza, los gobernantes de turno han cogido la manía de cambiarle el nombre a su antojo; así hemos visto que primero se llamó Plaza Independencia, después en el año 1923, Plaza Gómez, en honor a uno de los hermanos del dictador Juan Vicente Gómez, quien fungía como primer vicepresidente de la República de Venezuela, apodado Juancho Gómez (Juanchito lo llamaba El Bagre) y quien ese año fue apuñalado en su residencia del Palacio de Miraflores. Por cierto, a raíz de la muerte de El Bagre, se dice que entre la enardecida multitud, un hombre a caballo enlazó la efigie y la arrastró por las calles del pueblo, donde los enfurecidos apureños aplaudían el gesto del osado jinete. Posteriormente se llamó Plaza Sucre, cuando en el año 1951 se echó abajo el Palacio de Gobierno del Estado Apure (Gobernación del Estado), construido e inaugurado por el Presidente del Estado en el año 1876 (conocidos ahora como gobernadores), el sanrafaeleño, General Raimundo Fonseca; por cierto esa magnífica edificación se conoció coloquialmente como El Palacio Fonsequero, el cual se hallaba situado frente a la desaparecida Plaza Libertad, entre las calles Fonseca y Juan Pablo Peñaloza (exactamente donde ahora se halla la tienda por departamentos Seven´s). Entonces, frente a ese palacio se exhibía en una plazoleta, un busto del mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, el cual a raíz de la demolición del Fonsequero, se colocó en el Parque Independencia y desde ese año comenzó a llamarse Plaza Sucre. Últimamente se instaló un busto del patriota neogranadino Atanasio Girardot y ahora se llama Plaza Girardot.
 

Bien, hemos visto la evolución de los nombres oficiales de este céntrico parque de la ciudad (Parque Independencia, Plaza Sucre y ahora Plaza Atanasio Girardot). Paralela a esta manía de cambiarle nombres a la Plaza Independencia, el pueblo, tampoco se quedó atrás, por cuanto, coloquialmente, a partir de las dos primeras décadas del siglo veinte, a raíz de la llegada del primer automóvil a San Fernando (6 de febrero de 1814), comenzó a nombrarla Plaza de los Choferes, por cuanto, en ese parque se estableció la primera línea de taxis en San Fernando; siendo los primeros taxistas del pueblo (entonces llamados despectivamente choferes de plaza), un señor de apellido Carrillo, El negro Candelario, un músico de apellido Mendoza, los hermanos Rafael y Modesto Ibáñez, Don Jesús Aponte (propietario del Cine Royal y de la ferretería Agencia Royal, situada en el cruce de las Calles Juan Pablo Peñaloza y Bolívar), Don Julio Aray, quien años más tarde sería el propietario de un negocio situado a la entrada del pueblo, conocido como La Bomba y repuestos automotrices Juan Bimba y del Cine Libertador, situado en la calle Bolívar, entre el Paseo Libertador y la Calle Arévalo González; lo cierto es que estos choferes para atender las solicitudes de su “numerosa clientela” instalaron un teléfono de la empresa telefónica del emprendedor Emilio Rodríguez Saintón. Desde entonces, los sanfernandinos comenzaron a nombrar ese parque Plaza de los Choferes; años más tarde, en la década de los años ochenta, nuestra viejo y emblemático Parque Independencia, se vio plagado de asiduos bebedores y comenzó a nombrarse Plaza de los borrachitos y últimamente a raíz, de haberse instalado en ese parque, la empresa de transporte de pasajeros del Estado Transapure, con sus cómodos, bonitos y baratos autobuses chinos, marca Yutong, el pueblo comenzó a llamarla Plaza de los Yutong, ja ja ja.
 

Pero volviendo, con la difusa imagen de El Puerto El Cañito, observamos que al fondo a la derecha del Palacio Barbarito, se ve una hermosa casona de tejas, donde ahora se halla el Banco Provincial, la cual fue conocida como La Colmena, una viejaza pulpería (actuales bodegas), que le dio nombre a esa esquina. Por cierto, su propietario era Don Chicho García, quien años más tarde cerró su modesto negocito y se dedicó al oficio de vendedor ambulante (buhonero); Don Chicho, andaba del Timbo al Tambo, por las calles del polvoriento, caluroso y soleado pueblo; iba sudoroso, elegantemente trajeado con un paltó y pantalones de dril blanco, una corbata negra, un sombrero de fieltro marca Barbisio o Borsalino, un maletín donde llevaba la mercancía; además, colgados a su ropa exhibía algunos de los artículos. En sentido literal, me atrevo a decir que este hombre era una vitrina ambulante.
 

Al lado de La Colmena, se hallaba otra hermosa vivienda de adobe, techos de tejas y anchos portones de madera, propiedad de Don Pablo Rodríguez, propietario de una panadería muy concurrida y al lado estaba el Hotel Danelo; más bien era una posada, propiedad del italiano José Danelo, quien se había venido de Los Teques a montar su negocio en San Fernando; se dice, que entre otros celebres personajes, se hospedaba Francisca Vásquez de Carrillo, la hatera dueña de los Hatos Mata de Totumo y Menoreño, allá en la Trinidad de Arauca y quien se alojaba en ese hotel cuando venía a arreglar unos asunticos con su abogado el doctor Andrés Eloy Blanco. Por cierto, Francisca Vásquez, apodada Pancha Vásquez, fue el personaje que inspiraría a Don Rómulo Gallegos, para construir el personaje conocido también como la marimacha, la hombruna, La Guaricha o La Dañera de la novela Doña Bárbara; al lado del negocio de Musiú Danelo, siguiendo por la misma acera, en la esquina del cruce de las calles 24 de julio y Comercio, estuvo la Botica Central (como se conocía a las antiguas farmacias), que le dio nombre a la conocida Esquina Botica Central y la cual era regentada por su dueño, Don Pedro Segundo Salas, quien había aprendido el oficio de boticario en la Botica del Llano, propiedad del San Rafaeleño, Don Jesús Cedeño, que estuvo situada en el cruce de las calles Miranda y Comercio.
 

7 de noviembre de 2016

La Migración de Zamuros en Noviembre

Publicada originalmente el 20/11/11
A continuación un interesante artículo escrito por el Profesor Omar Carrero, donde se mezcla una conducta estacional de estas aves carroñeras, con las creencias populares de nuestro llano, que tratan de justificarla:

LOS ZAMUROS CAMBIAN EL PICO
Omar Carrero A.

El Zamuro negro es una de las aves carroñeras más comunes en Venezuela. Se le identifica en el campo científico como Coragyps atratus cuyo significado en español podría asimilarse a buitre vestido de negro. Seguramente, la especie más abundante en el territorio venezolano corresponde a Coragyps atratus brasiliensis, también presente en Centroamérica, todo el norte de Suramérica, en la región costera de Perú y en las llanuras bolivianas. Al zamuro por lo general se le asocia con la muerte y con lo tétrico porque, dada su función de “limpiador del ambiente”, siempre se le ve en aquellos sitios donde hay cadáveres o inmundicias. 

Es un animal de carácter sociable por lo que es común observarlo en bandadas. Es tan sociable que hasta se ha hecho amigo del hombre por lo que sin mucha malicia, frecuenta basureros urbanos. Su vuelo ascendente y en círculos lo ejecuta valiéndose de las térmicas, mostrándose en este ascenso como un excelente planeador pues solo bate sus alas para estabilizarse.

Aunque estas aves pueden considerarse como estacionarias es común avistar en el llano occidental ciertos desplazamientos que quizá correspondan con movimientos migratorios. Es frecuente observar en los campos de Apure y Barinas, sobre todo durante el mes de noviembre, bandadas de zamuros volando en círculos a gran altura que van desplazándose hacia el noreste. Estos grupos de aves se distinguen de los otras que se congregan en torno a los animales muertos porque su reunión no termina en “festín”. 

Los zamuros en “migración” no bajan a tierra sino que siguen moviéndose a gran altura, por días enteros, convirtiendo este viaje en un espectáculo para los hombres y mujeres de la sabana. Este movimiento no pasa desapercibido para el ojo observador de los llaneros, quienes poniendo a funcionar su ingenio, explican tal fenómeno a través de interpretaciones fantasiosas. Cuentan los abuelos en sus noches de tertulia, que los zamuros viajan a cambiar su pico en una gran piedra que está en el medio del mar. 

Sobre esta piedra todos los zamuros debían dar un picotazo, resultando que los animales más jóvenes
o más fuertes podían sacar el pico de la piedra, dejando en ésta el cascarón viejo, para lucir entonces un pico nuevo y fuerte; mientras que los animales viejos y sin fuerza no podían hacer lo mismo quedando pegados a la piedra en donde morían de hambre. Se seleccionaba de este modo a los zamuros jóvenes y fuertes encargados de mantener una población viable que sería la encargada de regresar a su territorio a cumplir con su función limpiadora. 

Algunos de los zamuros que regresan a sus predios traían en su pico fragmentos de la piedra marina los cuales depositan en sus nido por lo que algunas personas se dedican a buscar tales fragmentos, sobre todo el viernes santo, porque existe la creencia popular que quien posea “la piedra del zamuro” tendrá consigo muy buena suerte, por lo que siempre saldrá airoso en los negocios, el amor, el trabajo y en las ganancias de dinero. Esta piedra debe “cargarse” para que sus poderes sean efectivos, acción que se logra al rezarle la oración de la piedra del zamuro.

Fuentes Consultadas:
Amuletos y Talismanes
www.scribd.com/doc/33453184/AMULETOS-Y-TALISMANES
El Gallote o El Gallinazo negro o Zamuro Negro (Coragyps atratus).
www.aeronautica.gob.pa/paviario/not070808.html
Coragyps atratus - Wikipedia, la enciclopedia libre es.wikipedia.org/wiki/Coragyps_atratus

28 de marzo de 2016

La Ultima tarde del Poeta Arvelo - Caminos que Andan

Remanso en el Río La Portuguesa
 Publicado originalmente el 28/06/2011

Antes de adentrarnos en la esencia de esta obra en prosa del poeta Arvelo, la cual estuvo afinando hasta el día de su muerte, y que constituye en realidad un valioso documento para el desarrollo del país, bajo la visión conservacionista y futurista del poeta; queremos transcribir parte de la emotiva introducción, denominada LA ULTIMA TARDE DEL POETA, de Carlos Augusto León, quien tuvo parte activa en el resultado final de esta publicación, y que nos ubica en el sentido y motivación de este libro, hoy casi imposible de conseguir.

…..”Ahora, ayer, fui a entregarle las fotos de aquel día. Sonrió de buena gana al ver su propio rostro sonriente junto a nuestras sonrisas. Algo había acontecido desde el encuentro anterior. Me contó las malas nuevas de su enfermedad, pero al parecer, me dijo, iban pasando. Sentado en su lecho me habló de su libro “Caminos que andan” que reeditará la Gobernación de Barinas. “Un libro que “se quedó” en La Paz y ahora vuelve a Venezuela”, dijo. Tenía que revisarlo. Ya faltaba poco. Me pidió que le leyese algunos capítulos. “Tengo que entregarlo pronto a los barineses-me dijo-, hay dos o tres capítulos, hasta el cinco, que me gustaría corregir…. Tú sabes, me doy cuenta de que con pequeñas cosas ganarían mucho”. Le hablé de su oficio: “eso pasa, le dije, cuando se tiene tu oficio: se puede volver a las viejas cosas y mejorarlas con un toque nuevo".

A petición suya, leí primero el prólogo. En éste, que da el tono del libro, se expresan conceptos de geografía humana en –no podia ser de otro modo- un lenguaje cargado de poesía. “Lo mío para los ríos - me comentaba antes - es cosa de herencia… Mi padre era cauchero, por el Santo Domingo bajaba al Masparro, de éste pasaba al Apure y del Apure al Orinoco y se remontaba el río hasta San Fernando de Atabapo y luego se metía en curiaras por la selva. Entre quienes lo acompañaban iba Arvelo Larriva”. Me habló de su infancia fluvial. Era buen nadador. Una vez ganó un concurso de natacion. “El premio eran unos colgaderos muy bonitos. Y el que lo daba me dijo: usted aprendió a nadar en “chorreras”. “¿Y como lo sabe?”, “Porque el que aprende a nadar así, nada con el pecho afuera…” luego leí unas cartas que complementan el prólogo” siempre en inevitable tono poético…”

Busca ahí, en esos legajos, en el rosado, un capítulo que se llama Palabras olvidadas en el Prologo. Quiero que me lo leas. En primer lugar, no me gusta el título…”  Le propuse uno “con cierto aire clásico”, como Acerca de cosas olvidadas en el Prólogo. “De una vez queda aceptado” dijo con aquel aire serio, mas cordial, que adoptaba a veces. “ahora lee”.

Yo leía, del mejor modo posible. Alberto se había reclinado en el lecho y me escuchaba con profunda atención. Ya antes cuando estaba sentado, me habia preocupado ver su emoción, el temblor de la voz, los ojos que se le humedecían. Temía yo herirlo, sacudir su organismo debilitado. Por eso de pronto, adoptaba en mi lectura un tono mas seco, soslayando mi propia emoción.

Me faltan epígrafes para el capítulo del incendio….Búscamelos en Gallegos, en Doña Bárbara o Cantaclaro"

Al comentar el libro, hablamos de los ríos. Me contó sus proezas de canoero y de piloto. “En el Beni yo manejaba la lancha, con cinco embajadores”. O bien: “Hay una “suerte” de canoero que yo sabía hacer y que consiste en recorrer la canoa de un extremo a otro a todo lo largo, y volver de nuevo corriendo hasta el extremo inicial, con lo cual se gana mucho espacio…” “Cada uno va a lo que le gusta. A mi hermano le gustaban los toros y resultó ´coleador´, a mí me ha gustado siempre el agua”. Y a propósito de agua y potros: “Me gustaba irme al hato de mi tío y esperar que se pusiera el aguacero y luego cuando empezaba a llover, me iba a la caballeriza, me quitaba la ropa, montaba un potro en pelo y me echaba a correr, a galope por el llano…. de aquello por cierto salió un soneto, comentó. Y con su maravillosa memoria de siempre, “los tercetos dicen…”-los recitó en su tono lento, profundo, grato. Luego las cuartetas.

Cuando mejore pienso trabajar esos capítulos…. Raúl (Ramos Calles, su cuñado, nota CAL) me ha dicho que no puedo mejorar mientras no salga ese libro… No te olvides de los epígrafes. Y corregiremos juntos las pruebas de página”.

Todo podía ser una charla en un día cualquiera, de un poeta que vive para su obra; de un poeta que gusta de bromear y de contar y añorar. Pero yo no imaginaba que aquella que había pasado ayer, a su lado, era la última tarde de Alberto. Que ya no lo oiría más. Murió hoy al amanecer.

Tiempo habrá de aquilatar su poesía clasica y popular, más aún de cómo se ha hecho. 
Carlos Augusto León

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14 de agosto de 2014

Tres Historias del Apure Legendario


El Apure Legendario....Apure transmite algo especial cuando se muestra en toda su inmensidad, cuando se  ve su  increíble cielo estrellado, cuando el sol imponente  sale, llega al cénit o se oculta sobre la infinita llanura. Apure está lleno de leyendas, historia,  de un pasado glorioso y de personajes  inolvidables en las distintas ramas  del quehacer de los pueblos.
Queremos en el marco del mes que hemos dedicado a este estado, recordar algunos hechos relevantes que se  fueron convirtiendo en leyenda,  pues  siempre hemos pensado que  la identidad de los pueblos se desarrolla cuando se conoce su historia. Pasamos sin más a recordar los tres primeros que han sido tomados del libro "Lecturas del Apure Legendario", de nuestro amigo y colaborador Franco Castillo

La Lancha Roma:  Acontecimiento que dejó un triste recuerdo en los habitantes de San Fernando, ya que significó la muerte de varios ciudadanos. Ocurrió en noviembre 1917, cuando  Don José Salerno,  conocido sanfernandino,  realizó una fiesta en Puerto Miranda para celebrar la venta del hato con ese nombre que le había hecho otro conocido ciudadano del pueblo  llamado  Fabian Michelangelli.  No existía para ese entonces el puente María Nieves, y  los asistentes a la fiesta regresarían a San Fernando como una atracción adicional, a bordo de la lancha Roma.
A eso de las 5 pm,  unas 22 personas subieron a la lancha para atravesar el río Apure, todos conocidos y de renombre en el pueblo.  Aparentemente por una maniobra violenta del operador en el medio del río, la lancha naufragó. Algunos pudieron salvarse, sin embargo otros, entre ellos el propio José Salerno y sus tres hijas fueron arrastrados por la corriente  y fallecieron. Cuentan que se les encontró muy  lejos de San Fernando  todavía abrazados.

La Jumacera:  En otra entrada contaremos la versión de Julio César Sánchez Olivo sobre este hecho. Fue por 1926, en un verano intenso donde la sabana ardió por los cuatro costados producto de los incendios naturales y los provocados. Ese año quedó como una referencia de tiempo: antes de la jumacera o después de la jumacera y se acentuó mas el fenómeno porque coincidió con el paso del profeta Enoch. Cuenta Cabrera Sifontes en su libro titulado precisamente El Profeta Enoch, que no se veía más arriba de un metro sobre el suelo, el sol aparecía rojizo y semi oculto en ese extraño humo.
Cuenta también Franco Castillo Serrano que  el extraño fenómeno cesó al  caer las lluvias, sin embargo aparecieron otros graves problemas en Apure como por ejemplo una peste que atacó el ganado, dejando millones de cadáveres y quedando  afectadas las pocas vacas que sobrevivieron que estuvieron abortando sus crias por dos años.

La Langosta: Esta plaga ha pasado varias veces por Apure. Como referencia mas remota se conocen las de los años  1812 y 1882. Posteriormente, en 1886, una tercera plaga de langosta cayó sobre Barinas y Apure. En 1909 nuevamente los llanos fueron invadidos por torbellinos de langostas que permanecieron hasta comienzos de 1910.
Julio César Sánchez Olivo relata que en 1916 Apure presenció una vez mas la “visita” del indeseable  huesped en tal número que oscurecían el sol, haciendo estragos en los sembradíos, árboles y vegetación en general.


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10 de junio de 2014

La Ley de Llanos del Estado Guárico


Me sorprendió gratamente, la lectura de esta ley, publicada el  4 defebrero de  1942, con la cual se reglamentaba todo lo concerniente a la cria de ganado  y actividades de Llano, desde una visión justa, ética y sobre todo conservacionista y defensora del patrimonio animal y vegetal.

Por supuesto que durante su lectura no pude evitar recordar a Don Pernalete y la misma Doña Bárbara, también recordé los ardides de  Son Sebastian Mier y Terán en el Hato La Cruz, pero también las faenas y trabajos de llano, tantas veces relatados en toda la literatura llanera.

Se trata de una ley extensa, de la cual haremos un resumen por capítulos. Constituyó un instrumento legal basado principalmente en normas de convivencia y respeto  a la propiedad  privada y estuvo dirigida a todo aquel que ejerciera la industria pecuaria o agrícola en el estado

CAPITULO 1: DE LA CRIA Y AGRICULTURA

Encabezan la ley criterios de uso de terreno preferente para la agricultura, es decir, los terrenos aptos para este fin, por sus condiciones y facilidad para el regadío,  deben ser utilizados para la siembra aún cuando el propietario los  use como potreros o criaderos de ganado.
Aún así, cada propietario de ganado o cada agricultor que desarrolle sus actividades en suelos destinados al uso contrario, está en la obligación de cercar  el área, para  evitar afectar al vecino.
En casos de cría de especies que por su naturaleza puedan introducirse en las siembras del propietario vecino, la ley obligaba a cercar, amarrar e incluso a poner pastores de ser necesario  para control de los animales

CAPITULO II: DEL CUIDO Y MEJORAS DE LOS CAMINOS Y RESTABLECIMIENTO DE BOSQUES Y  SABANAS

La Ley define como caminos publicos, los existentes entre poblaciones o fundosy establece que la quema de bosques o montes en terrenos agrícolas, deben ser notificada previamente al comisario y a los vecinos colindantes, colocando los obligados corta fuego. La multa por no acatar esta disposicion era de 200 Bs.
En caso de peste o enfermedad del ganado, el propietario o sus empleados estaban en la obligacion de incinerar los cadáveres para evitar la propagación del mal. La multa por incumplimiento estaba establecida en diez bolivares por cuerpo no incinerado
Asímismo, el que prende fuego a sabanas y montes o bosques de propiedad particular, ejidos o baldíos, quedaba sujeto a responsabilidad penal y civil. Solo se permitía quemar sabanas a los dueños o encargados en las fechas acostumbradas por ellos,  a efecto de renovacion de sus pastos.

CAPITULO III. EMPADRONAMIENTO DE HIERROS

Los hierros para marcar el ganado, debían empadronarse ante el Jefe Civil de la jurisdicción, quienes los registraban en libros por triplicado con informacion sobre el hierro,  el propietario, la marca o señal que  coloca en su ganado y el nombre y ubicación del fundo. Uno de estos libros era para el registrador principal, otro para el ministerio de Agricultura y Cria y el otro  para el propietario.

Se aceptaban los hierros de número  y de figuras que no se prestaran  a ser "cachilapiadas"

CAPITULO IV SOBRE LA HIERRA Y SEÑAL DE LOS GANADOS

Se permitían las marcas en las orejas de los animales, además del hierro. Sin embargo esta marca o señal no podian ser “levano corrido”,”punta  de lanza” o “tronco”. El infractor a esta norma debería pagar multas entre 100 a 500 Bs.

La res desmedrada que aparezca herrada con cuchillo o  “punta de cacho”o instrumentos diferentes al hierro quemador, pertenecía al dueño de la sabana donde se encontraba, siempre que  el propietario tuviera su documentacion en regla. Tambien los orejanos destetados sin herrar, se consideraban propiedad del dueño del terreno, siempre que el mismo fuera un criador y tuviera por lo menos 2500 hectáreas y 100 vacas paridas en adelante. Este criterio aplicaba igualmente a las bestias, para lo cual el propietario debía poseer por lo menos 25 yeguas.

Si al lado de una vaca se encontraren 2 becerros sin herrar, de igual o distintas edades, se consideraban como hijos de aquella siempre que le “mamen” y en ningun caso el dueño de trreno podía apropiárselos como orejanos, pues son propiedad del dueño de la vaca.  En el caso que fueren herrados animales orejanos o mostrencos y después se les viera mamando al pie de sus madres, el dueño incurría en delito de hurto a menos que demostrara que fue sin intención. 

Eran  enjuiciados por delito de hurto, los que cachapearan, herraran o contraherraran animales ajenos.

Los que compraran ganado de cualquier tipo, podían contraherrar en lugar preferente, pero los animales debían ser “venteados” por el vendedor, con el hierro especial de venta o con el hierro quemador atravesado en el extremo inferior de la paleta, del lado en que esté herrado el animal.

Cuando el número de becerros fuera superior al de vacas, el interesado podía denunciar ante la policía o autoridad inmediata, la cual debía obligatoriamente abrir una investigación   y llevar a juicio al culpable en caso de ser así determinado.

Los que compraran terrenos  sin ganados e introdujeran de cincuenta vacas paridas en adelante, para dedicarlas a la cría, no tenían derecho a herrar orejanos sino despues de dos años de haber sido introducidas las vacas supradichas.

CAPITULO V:  BENEFICIO, VENTA Y CONDUCCION DE GANADO

No podía beneficiarse ninguna res en hato o fundacion, sin solicitarlo al  Comisario de Policia, a fin de que este funcionario comprobara la legitima procedencia del animal y tomara datos de  marcas, senales y color.  Los empleados de policia podían  exigir las pieles para investigar la procedencia de la res.

Para cortar pieles y convertirlas en sogas, u otros objetos de uso doméstico, también debían contar con la autorizacion del Comisario quien a su vez debía participarlo al  jefe civil o superior inmediato.

Para salar carne de ganado, chigüire u otro animal, en terrenos publicos y privados, debían igualmente contar con la autorizacion escrita del dueño del terreno o del Jefe Civil respectivo o en caso de terrenos ejidos o baldios.

 Los que incumplieren las disposiciones anteriores, eran multados con un monto  proporcional al numero de reses beneficiadas en cantidades entre 100 bs y 400 bs y además debían enfrentar el proceso legal correspondiente.

Para la venta de ganado, también había disposiciones de control. Se debía emitir en papel común, una papeleta como resultado de la venta o permuta de ganado que debía entregarse en presencia del Jefe Civil en el caso de  poblaciones o del comisario de policia en los campos. Esa papaeleta debía contener las caracteristicas del animal que se estaba negociando, o del grupo de animales, de ser el caso. Este documento debía presentarse posteriormente cuando se beneficiaran las reses o simplemetne para transportarlas. 

En elcaso de transporte de ganado donde se verificara la existencia de reses con otro hierro, el transportista debía demostrar la propiedad de los animales y si se comprobaba alguna irregularidad,  se aplicaban  sanciones penales y civiles. Cuando no se podía  demostrar la propiedad,  los animales seran subastados.

Los que vendieren sogas. zurrones, campechanas. botes o cualquiera otros útiles hechos con pieles de ganado, estaban en la obligación de presentar los comprobantes de la procedencia de las pieles con las cuales fueron confeccionados dichos útiles.

Las autoridades correspondientes debían llevar un registro detallado de los permisos expedidos, para todos los puntos anteriores.

En el caso de requerirse sacrificar y descuerar una res fallecida, inútl para la cria, demasiado vieja o que hubiera sufrido un accidente como quedarse atascada, encalambrada por el trabajo de vaquería, o caída  por el excesivo maltrato de las demas reses, y que la autoridad que debía dar el permiso estuviera muy distante, se podía  proceder y rendir posteriormente el hecho mostrando la piel al Jefe Civil o comisario correspondiente. No se podían  descuerar animales enfermos o con sospecha de estarlo


CAPITULO VI: JUNTAS DE VAQUERÍA, RODEOS Y OTROS TRABAJOS DE LLANO

Los trabajos generales de vaquería se efectuaban dos veces al año: para los distritos Mellado, Miranda y Roscio, del primero de mayo al primero de julio y otra del primero de octubre al primero de diciembre, para los demás distritos, en la primera época determinada, pero la segunda era del primero de agosto al primero de diciembre.

Los trabajos de bestias (caballos) eran del primero de diciembre al último de enero.

Las vaquerías tenían normas precisas. El dueño de hato fijaba eldia de inico del rodeo, notificándolo 30 días antes para que todos sus vecinos o los que quisieran participar estuvieran enterados y asistieran puntualmente al dia señalado. Quien no se presentara el día y hora indicado, no podía participar y debía esperar el próximo rodeo.Todos los dueños de hato estaban en la obligación de dar trabajos de vaquería en las épocas arriba señaladas. En el caso que se negaran o trataran de eludir la obligacion, un número de vaqueros mayor de 12 personas, lo instaba a hacerlo y en el caso que el propietario insistiera en su negativa, era notificado el comisario del lugar o a la Fiscalia de Llanos, pudiendo nombrarse un caporal e iniciar los trabajos.
 
Para que se efectuaran los trabajos de vaquería, el número de vaqueros debía ser proporcional a la magnitud del fundo en que se trabajaría y a la de los hatos o fundos colindantes y circunvecinos. El trabajo se realizaba en toda la extensión del fundo.  Las multas por no acatar las disposiciones de este capítulo estaban entre mil  y dos mil bolivares, además del pago de los daños y perjuicios que ocasionara y del sometimiento a juicio.

Se debía elegir por votación,  un  Jefe de Vaqueríar que debía velar por la integridad de la propiedad, cumplimiento de la Ley de Llanos, mediar y canalizar las solicitudes de los participantes,conservar la disciplina durante la actividad, impedir que salieran los vaqueros de la vaqueria, retirar los vaqueros que no estuvieran en condiciones de participar, impedir el juego de  envite y azar y consumo de licores durante los trabajos, impedir la introducción de bestias sospechosas de enfermedad, resolver sobre las reses que debían beneficiarse para el consumo de  los vaqueros, entre otros. Este cargo no generaba salario y era obligatorio. El Jefe de Vaquería debía ser un hombre cabal, debía saber leer y escribir y representaba la máxima autoridad durante el trabajo, por encima incluso a los dueños de hato.

Cada participante debía acudir con por lo menos dos vaqueros. Se permitía uno solo cuando el propietario tenía pocas reses.

Luego que estaba parado el rodeo y que no había necesidad de continuarlo, el jefe de vaquería junto con el dueño o encargado, ordenaba el aparte de las reses pertenecientes a cada dueño que hubiera tomado parte en el trabajo. Nadie podía llevarse reses cuyos propietarios estuviran ausentes, a menos que contaran con una autorización escrita del mismo.

Se apartaban primero a las vacas de terneros y las que estaban próximas a parir. Después los becerros grandes, los novillos y el ganado horro.El primero que podía apartar era el dueño del fundo o hato o la persona a quien hubiera designado, seguidamente apartaban los otros por orden los que tuvieran más reses.
Los vaqueros podían revisar las madrinas de los otros.Los duenos de hato, estaban obligados a facilitar gratuitamente corrales a los vaqueros para el encierro de sus madrinas durante el tiempo de los trabajos. 

Para retirar las madrinas se requería autorizacion del Jefe de Vaquería . cuando la vaquería se efectuaba en terrenos del Estado, se requería la autorizacion de la autoridad competente y con la debida notificación a los vecinos.

Los dueños de hato, debían permitir el sabaneo de bestias o reses en su territorio, siempre que no fueran animales cerreros que pudieran ocasionar barajuste. Para este tipo de animales, debían esperar las vaquerías.

8 de junio de 2014

La Construccion del Puente María Nieves.


Les ofrecemos una síntesis cronologica  sobre la construcción del Puente Maria Nieves, que une a Puerto Miranda en el estado Guárico, con San Fernando, escrita por el Cronista de Apure, profesor Argenis Méndez Echenique. El trabajo original inicia  la cronología sobre  la  navegación fluvial y marítima en Venezuela, desde la Navegación Hispana sobre el Orinoco y sus Afluentes, pero hemos querido precisar los aspectos relevantes específicamente sobre el famoso Puente María Nieves, hoy en trabajos de modernización para favorecer la navegación por el río Apure, recuperando así esta importante vía comunicacional que estaba ya solo en el recuerdo.
Antes de colocar el escrito del profesor Méndez,  colocamos la canción que en honor a María Nieves compuso el poeta Germán Fleitas Beroes cuyos versos, como verán mas adelante, tienen mucho que ver con las palabras del poeta Julio César Sánchez Olivo durante la inauguración del puente:



EL  CABRESTERO
Música de Autor Anónimo
Arreglo: Juan Vicente Torrealba
Letra: Germán Fleitas Beroes

Con el chaparro en la mano, 
y a un lado el caballo moro
supo escribir con decoro, 
otra página del llano
(bis)
Me parece que lo veo, 
me parece que lo veo
solito en mitad del río
 solito en mitad del río
cabresteando los rodeos
con lo triste del tañío
(bis)
Nostalgia que me conmueves, 
quiero brindarle esta ofrenda
al catire María Nieves, 
cabrestero de leyenda
(bis)
No hay nadie que se figure, 
no hay nadie que se figure
por qué mi canto lo nombra, 
por qué mi canto lo nombra,
es que yo he visto su sombra, 
cruzar de noche el Apure
(bis)


CONSTRUCCIÓN DEL PUENTE SOBRE EL RÍO APURE.
(Fragmento)

Argenis Méndez Echenique

1958 – El día 3 de Julio, se realiza firma de Convenio entre el Consejo Municipal de San Fernando de Apure (Dr. Pedro Mujica Sánchez) y la Gobernación del Estado Apure (Dr. Humberto Barrios Araujo), con la empresa COINTUCA (Compañía Anónima Construcciones e Inversiones Turísticas), presidida por el Ingeniero Manuel Pérez Marcano, margariteño, para la construcción de un puente sobre el río Apure, por un monto de OCHO MILLONES QUINIENTOS MIL BOLÍVARES, “en los cuales se incluye el costo básico y sus intereses de financiamiento”. En la planificación inicial no se contempla ningún tramo levadizo.


1960 – Se inicia la construcción del puente, 448 metros de extensión; luego, en Julio de 1959, por recomendación de una comisión técnica oficial evaluadora del puente (integrada por representantes del Ministerio de Obras Públicas, Ministerio de Comunicaciones, Instituto Nacional de Canalizaciones y Colegio de Ingenieros de Venezuela) se reconsideró esta extensión y se recomendó llevarla a 650 metros de longitud: “…considera la Comisión, que aún cuando la navegación comercial haya sido prácticamente suspendida en años recientes, la circunstancia de ser el Apure navegable durante el invierno unida a la posibilidad de sea condicionarlo para la navegación de verano, aconseja que el puente disponga de un tramo levadizo hasta no menos de 25 mts. de altura sobre las aguas máximas, además, el tirante de aire no debe ser inferior de 10 mts. en el tramo levadizo”. “La luz de 45 mts. prevista en la obra para el paso de embarcaciones es reducida; la recomendada, de 80 mts. o más, se considera satisfactoria”.


1962 – El puente sobre el río Apure es bautizado inicialmente como “Puente Unidad” (lo que no debe extrañar, por cuanto estamos en tiempos de la llamada “Ancha Base”: participación de Acción Democrática, Copey y URD en el gobierno)- El Presidente de la Asamblea Legislativa, Dr. Gustavo Silva Pérez, fue el proponente de este nombre, pidiendo al Ejecutivo regional que su administración sea concedida al Concejo Municipal del Distrito San Fernando. El puente es inaugurado el día 1° de Febrero de ese año, por el Ministerio de Obras Públicas, que oficialmente lo llama “Puente Páez”, pero esta denominación no prosperó, debido a que representantes del pueblo del Distrito Páez (Guasdualito) pidieron que el puente sobre el río Sarare, fuese bautizado con ese apelativo. El puente fue denominado entonces “Puente sobre el Río Apure”.


1965 - – Es bautizado el puente sobre el río Apure (entre San Fernando y Puerto Miranda) con el nombre de Puente “María Nieves”, el día 26 de Septiembre, lo cual fue motivo de regocijo popular.

En el tercer considerando del Acuerdo del Concejo Municipal de San Fernando, presidido por el señor José María Castillo (24/09/1965), se expresa:
“Que el personaje popular conocido con el nombre de MARÍA NIEVES [el nombre completo era Ángel María Nieves], inmortalizado por Don Rómulo Gallegos, al recogerlo con su propio nombre como uno de los personajes de su famosa novela “Doña Bárbara”, nativo de esta tierra apureña y forjador de una de nuestras más destacadas y admiradas leyendas, mantuvo como preferido escenario para sus hazañas, por todos conocidas, el Paso del río Apure, sitio donde hoy se yergue una obra de gran utilidad pública para esta colectividad”.

En el acto inaugural intervinieron varias personas que conocieron al famoso “Cabrestero”: José (Pipo) Salerno, Julio César Sánchez Olivo (orador de orden y proponente del nombre), Ricardo Montilla (Gobernador del Estado Apure), entre otros.


“Pipo” Salerno recordó la famosa y jocosa copla que entonaba María Nieves cuando iniciaba su trabajo en el río:


“La chiquita lloraba
La lágrima verdadera
Porque no podía sacar
Bajo el agua candela”.

 El poeta Sánchez Olivo, en su intervención, aludió a su contacto permanente con el “Cabrestero”:“Yo conocí a María Nieves y en mi niñez lo vi infinidad de veces atravesando el Apure guiando en su caballo en pelo las puntas de ganado de esta margen a la otra, la guariqueña, cuando el hoy viejo río tenía como un kilómetro de ancho y, como dice todavía el llanero, había en él más caimanes que agua. Al caer al río se le desmontaba al caballo y nadaba a la par de él, siempre delante de la madrina de novillos, con un chaparro en la mano y la copla en los labios…”



El poeta Pancho Gil Colmenares escribió y recitó un largo poema (13 cuartetas), titulado “El Puente María Nieves”, dedicado al puente, que fue muy alabado. La primera y la última coplas del mencionado poema dicen:


                                                  “El puente sobre el Apure
                                                    Es María Nieves, presente.
                                                    Justo es que lleve su nombre
                                                    Si es su cuerpo aún caliente…
                                                                      …

                                                    “El puente sobre el Apure
                                                      Es “El Llanero Durmiente”,
                                                      Es María Nieves tendido
                                                      Feliz sobre la corriente”.


Don Ricardo Montilla, en artículo de prensa en el diario caraqueño “La República” (30/09/1965), escribe sobre el acto de inauguración del puente y dice que el nombre de María Nieves lo sugirió Sánchez Olivo, pero que él, siendo Gobernador del Guárico, utilizó este mismo para bautizar el puente sobre el río que le da su nombre a aquel Estado, por el caserío de Uverito, en jurisdicción del Municipio Guayabal, por lo que podía decirse que hay dos puentes “María Nieves” (uno en Guárico y otro en Apure).


Ángel María Nieves había nacido en San Fernando de Apure, el 16 de Julio de 1882, desempeñando su peligroso trabajo hasta su muerte, durante unos 40 años (había comenzado en 1903).

 BIBLIO-HEMEROGRAFÍA

APURE, Gobernación del Estado (1959). El Puente sobre el Río Apure. Informes Contractual y Técnico. San Fernando de Apure, Imprenta del Estado. (Reedición en 1990.Edgard de Jesús Decanio. Colección Fotográfica San Fernando de Ayer, 2).

APURE, Gobernación del estado Apure (1965). Puente “María Nieves” en homenaje al Pueblo Trabajador Apureño y a Don Rómulo Gallegos, quien lo exalta en sus libros “Doña Bárbara” y “Cantaclaro”. San Fernando de Apure, Imprenta del Estado Apure, 26 de Septiembre de 1965.

ALVARADO, Oscar Adolfo (2014). “Desideratum Apureño. El Sistema Levadizo del Puente María Nieves… entre sensatos y majaderos”. Santa Rosa, Biruaca, Apure, 13 de Febrero de 2014. Leido en el Enfoque Socio – Cultural de Radio Alpha 97.5 FM, de Biruaca.

MÉNDEZ ECHENIQUE, Argenis (1985). Historia de Apure. 2ª. Edición. Caracas, Miguel A. García e Hijo.

MÉNDEZ ECHENIQUE, Argenis (1983). Trazos para una Cronología Histórica de Apure (1528 – 1981). San Fernando de Apure. Publicaciones del Cronista del Estado Apure.

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