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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

24 de septiembre de 2015

A 30 años de la partida de ACL - Omar Carrero



ÁNGEL CUSTODIO LOYOLA:
LA ALTIVEZ DEL LLANO EN UN GRITO
A 30 AÑOS DE SU PARTIDA!
Ángel Custodio Loyola 24/09/26 - 04/09/85
Omar Carrero Araque
Baquiano
2015

La noche del cuatro de septiembre de mil novecientos veintiséis un llanto gritao estremeció las Fundaciones de Mata Arzolera, un hato remoto en la desolada llanura guariqueña, rayana con la unión de los dominios de Barinas y Cojedes. Con esta resonancia a modo de pregón se anunciaba la llegada de un nuevo miembro al hogar de Casildo Laya y Albertina Loyola. 


Un grito que desde entonces no ha dejado de oírse en los llanos de Venezuela y Colombia porque se ha hecho eco repetitivo en el Pajarillo, el Gabán o La Catira, un eco que ha servido para  reafirmar la presencia de una tierra abierta, cuna de la franqueza y del albedrío, que se arropa con una colcha cultural entretejida con hebras arrancadas de la sabana extendida y de la recia faena vaquera.


Este niño que días más tarde fue cristianado en la Iglesia de Calabozo recibió con las aguas bautismales el nombre de Ángel Custodio como “premonitoriando” su misión de custodiar el canto puro y abierto de la tierra llana.


Esta premonición se hizo patente a la temprana edad de catorce años cuando dejó escuchar en público la fuerza de su garganta en una fiesta familiar celebrada en El Berraco (1), un caserío barinés  situado entre Santa Rosalía y la Boca del Pao.


Desde sus primeros cantos empieza a definir un estilo cargado de sentimiento llanero porque desde sus inicios entendió que el “cantar joropos llaneros no es para cantores finos”, una apreciación que lo indujo a buscar ese estilo propio que lo haría único e irrepetible en el canto recio del llanero. 


En sus primeras coplas da a conocer el entorno que lo marcó en sus años de mozo cuando veía con embeleso como la lambedora que crecía en los topiales de Corocito, doblaba sus puntas “pa´ los lados que va el viento”. Igualmente sirvieron para su inspiración pura y sencilla, las calcetas de Monte Oscuro, el Palmar de los Rosas y los atascaderos de Fangurrial, pero sobre todo la hermosa catira del Hato Corocito (2), fundado por Don Roberto Vargas en tierras arismendeñas, pero en su tiempo en manos de su heredero Don José Miguel Vargas, padre de esa bonita muchacha “ojos de culebra brava”


Entre canto y canto alterna con el oficio de Llanero en el Hato Santa Teresita que la familia Del Nogal poseía por los lados de Oliveros, una época que nunca olvidó pues más tarde en sus coplas recordaba al hato y a sus propietarios: “Si algún día van a Oliveros y ven los Del Nogal”. De Santa Teresita salió como conscripto junto a su compañero Pedro Rengifo con quien se aparejaba como Puntero en las tripulaciones de arreo (3). 


Después de su paso por la milicia, en la que fue enrolado a pesar del defecto físico con que la polio lo marcó, se radica en Calabozo en donde bajo la guiatura de Manuel Pérez Acosta aprende a tocar el arpa y a cultivar la voz. A mediados de los años 40 ya su valía es reconocida en el sur guariqueño y en el bajo Apure por lo que, un hombre de los medios radiales aragüeños conocido como como “Musiú” Abraham, lo recomienda ante Juan Vicente Torrealba para que ingresara como cantante del conjunto Los Torrealberos (4). 


En 1951, una vez que ha superado las pruebas exigidas por el conocido arpista, es contratado como integrante de este grupo musical y ese mismo año realiza las primeras grabaciones entre las que destacan El Gavilán, Tierra Negra, Pasaje Nº 1, El Carnaval, San Rafael y El Gabán (4), composiciones de corte netamente llanero mediante el cual el artista quería dar a conocer la música de su tierra y diferenciarla del joropo capitalino, tal como se aprecia en su copla: “Muchos pasajes mi hermano – que por ahí se oyen tocá – que dicen que son llaneros – como el tabaco e´mascá – te lo juro por Dios Santo – del llano no tienen ná”


El canto sabanero gritao no cuadraba con el gusto de Torrealba quien llegó a  señalar que Loyola “con sus gritos corría a los turistas”,  por lo que el Cantador, de quien se dice tenía un carácter “querrequerrístico”, se apartó molesto con el Maestro Torrealba, en un acto que ahora agradecemos pues de haberse plegado a las exigencias de su patrón, nos hubiéramos privado de  ese tañío vibrante y quitaflojera con el que marcó el rumbo de la llanerización musical de Venezuela.


Después de su rompimiento con Torrealba se declaró “agente libre” por lo que se unió al Indio Figueredo para grabar algunos discos en 45 rpm y además ganar la experiencia que lo condujo a formar su propio grupo al que denominó Los Guariqueños,  compuesto en sus comienzos, entre otros por Rigoberto Varela, Juan Briceño Zapata, Manuel Luna y Lucio Mendoza (1). 


Con este grupo grabó varios larga duración (LP) para el sello Discomoda, entre ellos: Pasaje Contramarcado, Buenos Aires Llaneros, Sentimiento Llanero, Corrío Apureño, El Guachamarón, Travesías de Mata Larga, El Tigre de Masaguarito, Señores aquí está un Llanero y Ay Catira Marmoleña. Después con Cachilapo grabó El Guariqueño si sabe; con Palacios, El Indio Modesto Laya y por último, con Philips grabó Sentir Venezolano. (1)


Aunque la música de muchas de sus canciones, como quirpa, seis, carnaval, periquera o gabán, había sido compuesta entre los siglos XVIII y XIX, llegó a nuestro tiempo en el cordaje de las arpas de José Cupertino Ríos y Clímaco Herrera que sirvieron de molde para Rafael Hurtado, Pedro Pablo Molina e Ignacio Figueredo. (4 )


Este último tuvo el privilegio de poder grabar gran parte de la música creada por estos arpistas “primitivos” incluida la de su propio padre Francisco (Pancho) López, pero sobre todo las del atamaiqueño Clímaco Herrera, creador de la Quirpa, del San Rafael y del Carnaval, según lo apunta el afamado declamador, músico y folklorólogo peruano Nicomedes Santa Cruz, después de sus conversaciones con el propio Indio Figueredo (5).


Las letras de las canciones de Loyola adaptadas a estas melodías se convirtieron no sólo en clásicas sino que sirvieron para difundir estos aires musicales hasta ahora desconocidos por la mayor parte del pueblo no llanero. La música del Pajarillo,  el Carnaval, la Quirpa, el San Rafael, el Gabán, el Seis por numeración y La Catira, entre otras, se popularizaron al ser grabadas por Loyola para convertirse en arquetipos melódicos que han servido de soporte para el montaje de otras  letras.


Entre las canciones grabadas por Loyola se necesita de un estrado especial para montar a “Cajón de Arauca Apureño”, un elevado poema  de Julio César Sánchez Olivo que al ser musicalizado por Lucio Mendoza, fue grabado por Loyola para ensalzar a esa impresionante llanura encajonada entre los emblemáticos ríos Arauca y Capanaparo. En esta canción, en su primera versión, Loyola logra mostrar cabalmente  su facultad para expresar en el canto todo el sentimiento que guarda el llano auténtico, al mostrar con este emblema musical la plenitud de un llano que se recuerda en toda su expresión así se tengan "cien leguas de por medio". 


Porque en ese llano de sabanas parejitas, la palma y el cielo  se ven cariñosas besándose allá bien lejos, a la espera de la llegada de los aguaceros para que las garzas blancas vuelvan a cubrir de blancura el rostro de los esteros y apuren la salida de las coplas desde un alma vibrante de sentimiento. Por estas razones Cajón de Arauca Apureño es considerado por los apureños como su himno sentimental, adquiriendo también el viso de distintivo musical de los llaneros de otros lados y de todos aquellos que sin ser llaneros, se sienten como tales.


El 24 de septiembre de 1985 cuando en Cagua sobrevino su pase a otros planos, seguramente que en espíritu fue a despedirse de los espacios de su impronta juvenil: los topiales de Corocito, las sabanas sancheras del Ave María, las fundaciones de Mata Arzolera,  las calcetas de Monte Oscuro, los bancos de Palo Quemao, los atolladeros de Fangurrial, los corrales de La Perdisa y el médano de Los Moraos. Su partida física no logró acallar su resonante voz porque ésta permanece en el tiempo como el puntero del alba, pero sin los indicios de haber sido “enlutado por llamas de ayer” puesto que cada día su fulgor aparece más brillante entre las auroras que se despliegan sobre la tierra de su querencia mayor: la tierra venezolana.    


Los testimonios que sustentan este artículo provienen en su mayor parte de la memoria de la Sra. Belén González Parra, educadora villacurana y amiga personal del “Renco” Loyola, trasmitidos a través de su sobrino José Guevara González (el Coco Guevara), botánico-naturalista y llanerólogo. Igualmente, las tertulias con el Poeta Ángel Eduardo Acevedo aportaron precisos datos que refrescaron los que obtuve directamente del Cantor cuando vino a Mérida, tal vez en 1971, para sus presentaciones en el Teatro César Rengifo de la ULA y en el Auditorio del Liceo Libertador.


Los datos puntuales se obtuvieron de la consulta de las siguientes páginas:    
1.- orinocopadrerio.blogspot.com/.../tejedores-de-nacionalidad-angel.html)
     cellunerg.blogspot.com/2009/09/angel-custodio-loyola-el-cantor-del.html
3.- Belén González Parra - Conversaciones
4.- Ángel Custodio Loyola, El Cantor del Llano historiografias.blogspot.com/.../angel-custodio
5.- Nicomedes Santa Cruz. Obras Completas II. Investigacion (1958-1991)
6.- Prof. Elvin Barreto Guédez. Dpto. de Formación General y Ciencias Básicas
Universidad Simón Bolívar. Sede del Litoral
7.-Premio Ángel Custodio Loyola. Fundallanura     
dialogoconnelsonpadilla.com/site/.../option.../limitstart,40/)

También se extrajeron frases de las Canciones:
Cajón de Arauca Apureño
El Palmar de Los Rosas
Los Rosales
Pasaje Contramarcado
Sentimiento Llanero

21 de septiembre de 2015

El Tordito - (Dedicado a Angel Custodio Loyola) Germán Fleitas Beroes

Este pajarito, tan común en todo el país, se ha caracterizado por su facilidad de adaptación a distintos climas y hábitat. Es muy común en las ciudades, donde anda generalmente en grupos que en la noche se refugian  en los árboles.

El macho, de un espléndido negro con reflejos morados y tornasolados, se distingue fácilmente de la hembra cuyo plumaje es color pardo sin mayor gracia. Es común que en un vuelo rápido se acerquen a la cabeza de los transeúntes y les arranquen algún cabello, supongo que para hacer su nido. También se cree que esta conducta es mas bien una agresión hacia algún caminante que  pase cerca del nido .

El tordito macho luce presumido y se esponja cuando canta, tendiendo la cabeza hacia adelante, con el pico entreabierto, erizadas las plumas del cuello y agitando las alas, para llamar la atención de la hembra. Es frecuente también ver a dos machos enfrentándose  con saltitos, levantando el pico.

A diferencia de otras aves que avanzan en tierra con pequeños saltos, el tordito "camina" elegantemente, lo cual refuerza su apariencia de presumido. 

Al momento que se estaba eligiendo el ave nacional, hubo quien propuso este pájaro por su abundancia a lo largo de toda Venezuela, lo cual lo hace realmente típico de este país.
Fuente consultada:  Manara, Bruno. Aves del Ávila. Monte Ávila Editores Latinoamericana. Fundación Cultural Chacao.

Ahora bien, como para todas las cosas el llanero tiene una canción,  pondremos una nota graciosa al referirnos a  la canción El Tordito, compuesta por Germán Fleitas Beroes para su amigo Angel Custodio Loyola, a quien según la tradición oral, consideraba pretencioso y altanero:


El Tordito
Música de autor anónimo
Arreglo Musical : Juan Vicente Torrealba
Letra: Germán Fleitas Beroes

Tordito del limonero
te voy a dar un consejo:(bis)
todo el que es faramallero
tiene el porvenir muy lejos (bis)

Canta con canto sencillo
como buen venezolano (bis)
para que le des mas brillo
a tu color africano (bis)

No te esponjes en la rama
que no te queda bonito (bis)
canta como el saucelito
cuando de tarde me llama (bis)

Canta con gracia y con arte
derecho como el jilguero (bis)
¡anda negrito coplero!
cántame sin esponjarte. (bis)



* Se transcribe la canción tal como sale en el libro del poeta "Paseme acá la Guitarra",

12 de septiembre de 2015

Algo de la Discografía de Angel Custodio Loyola












Se Ausentó el Mejor Cantor - Poeta Rojas

Foto El  Correo del Folclore


SE AUSENTÓ EL MEJOR CANTOR
José Vicente Rojas 


Arpista noble del llano 
Tóqueme un golpe menor, 
Que voy a decir cantando 
Algo que me da dolor 
 El joropo quedó huérfano 
Porque se fue su cantor 
Angel Custodio Loyola 
Su puntero y arreador 
Como él siempre pregonaba 
Yo soy su encaminador. 
Por caminos de la patria 
Con cariño y con honor,
Sin darle tregua jamás 
Al ritmo del invasor 
Porque aprendió de memoria 
La lección del conductor
 El genio Simón Bolívar, 
Nuestro gran Libertador. 
 A los caminos del llano 
Él les cantó con amor
 A sus gentes, sus paisajes, 
Con su verso soñador, 
Impregnando de cariño 
De llanero cantador, 
Que en cada copla ponía 
Su coraje con ardor. 

En aires de un pajarillo 
Y un tañío trasnochador 
Se le escapaba del pecho
La ternura y el candor, 
Del llano de sus ancestros 
Al que amaba con fervor, 
Lo vio toda Venezuela 
De sombrero y mandador 
Luciendo su liquiliqui 
Haciendo gala y honor, 
De las prendas de un llanero 
De jinete y coleador. 
Su pañuelo era la soga 
Y como era enlazador,
Lo tramoleaba en el arpa 
Para sentirse mejor 
Y pensar que el llano adentro 
Con cantos de ordeñador, 
Esteros, garzas y caños, 
Mastranto, boral en flor, 
Se había venido con él 
En el potro de su amor. 
 Se marchó Angel Custodio Loyola
Por los llanos del creador 
Triste está la Mata Arzolera 
Y el Arauca vibrador, 
Santa María , La Yegüera, 
Donde aprendió a amansador
 Mata larga sarmientera, 
Banco Largo, El Caracol, 
Olivero y El Socorro,

Tierra Negra está más negra
Envuelta en luto y dolor 
La catira, el pajarillo, 
Negra Chinga, el cimarrón, 
Cajón de Arauca Apureño
 Se te ausentó el trovador 
Y a orillas del río Apure 
Sollozan garza y garzón 
Y a costa e´Puerto Miranda 
Está amarrado el vapor 
Que salía hacia Puerto Páez, 
Caicara y Mata de León. 
 Ya no oiremos su garganta 
Cantando El Guachamarón 
La quirpa y el carnaval 
Ni el seis por numeración. 
Se silenciaron las primas 
El capacho y el bordón, 
Se apagaron los relinchos 
Del potro corcoveador 
El mugir de la vacada 
Y el torito pitador. 
¡La Llanura está de duelo! 
Porque se llevó el Señor 
A Angel Custodio Loyola 
Del llano, el mejor cantor

10 de septiembre de 2015

Declaramos el Mes de Angel Custodio Loyola, El Cantor del Llano

Hemos decidido dedicar el mes de septiembre al recordado  cantante guariqueño que marcó una época en la música llanera.  Nacido un 4 de septiembre de 1926 y fallecido el 24 de septiembre de 1985, Angel Custodio Loyola sigue teniendo un lugar muy relevante en la canta criolla.

En este dia recordaremos algo de su reseña biográfica:


Nació en  La Mata Arzolera,  al oeste del estado Guárico y se destacó por su canto genuino a la naturaleza llanera.

Como tantos representantes de nuestra música llanera, su infancia transcurrió en las faenas del campo entre Guárico y Barinas (Zamora, para aquel entonces) y  seguramente acompañaba su trabajo cotidiano con las coplas que nacen del corazón del hombre llanero.

Según sus propias palabras, cantó en público la primera vez a los 14 años. Con su canto cargado de sentimiento, expresaba el sentír auténtico del llanero. Su inconfundible tañío, sus letras pícaras y jocosas contrastaban con los pasajes cargados de emoción, lo cual lo hacían un artista muy versátil. Pero creo que lo que más destacó en él fue precisamente su autenticidad y amor por la cultura llanera.

Monumento a Loyola en la Mata Arzolera
Fue haciéndose conocido por su canto recio. Recibió el apoyo de Germán Fleitas Beroes, Pedro Azopardo, Rafael y Mariano Hurtado Rondón, cantantes y poetas del estado Guárico. Formó parte de Los Torrealberos a cargo de Juan Vicente Torrealba que desarrollaban un proyecto de música criolla de salón para el gusto caraqueño, pero con la esencia del llano, para lo cual Loyola ponía ese toque de llano adentro (1951). Desarrolló una capacidad especial para el contrapunteo. Fue compositor inspirado.

No fue grata para Loyola la experiencia de conocer el joropo caraqueño tan distinto al del llano, ni la guaracha y el mambo que para la fecha se escuchaba, lo cual demostró en uno de sus pasajes:


Cantando al pie del arpa
Oyelo bien, yo vine y no supe cuando
Porque supe que en Caracas
Lo que reinaba era el mambo
El joropo es sentimiento,
alma y dan ganas de cantar
No es un mambo escandaloso
Ni una guaracha vulgar
Terminal de Calabozo

En sus presentaciones, daba a conocer el joropo del llano adentro, recio, logrando despertar  interés en los caraqueños y en varios estados del interior del pais. Sin embargo llegó el momento en que al no sentirse identificado con la música de Los Torrealberos, decidió dejar el conjunto para despues de un tiempo unirse al arpa del Indio Figueredo,  mas a su estilo. Con Los Torrealberos grabó temas muy relevantes e inolvidables tales como El Gavilán, Tierra Negra, Pasaje Nº 1, El Carnaval, San Rafael, El Sancocho y El Pabellón

En sus presentaciones nunca le faltó su Liqui liqui almidonado y sombrero ala ancha, con el chaparro y el pañuelo, vestimenta que lo caracterizaba y completaba su apariencia de hombre recio.

En 1954 creó su propio grupo denominado Los Guariqueños, grabando varios discos de 45 rpm y L.P. para el sello Discomoda, entre ellos: Pasaje Contramarcado, Buenos Aires Llaneros, Sentimiento Llanero, Corrío Apureño, El Guachamarón, El Tigre de Masaguarito, La Catira Marmoleña. Y para el sello Cachilapo: El Guariqueño si Sabe.

También incursionó exitosamente en las artes histriónicas en Mexico, donde filmó varios largometrajes. Como cantante y compositor, fue muy reconocido tanto en Venezuela como en Colombia.

Como aporte musical a esta entrada, recomendamos escuchar  el Pasaje Contramarcado que expresa con exactitud su forma de pensar sobre el joropo y música caraqueña.

Colocaremos el link de dos páginas amigas que escribieron una bonita reseña sobre este importante artista:
Orinoco Padre Río, escrito por Elba Romero López y en Historiografías, un artículo escrito por Elvin Barreto.
ENLACES RELACIONADOS EN VIVENCIAS LLANERAS DEL ABUELO
ANGEL CUSTODIO LOYOLA, EL TIGRE DE MASAGUARITO; EL JOROPO, HISTORIA Y EVOLUCION: ANGEL CUSTODIO LOYOLA;              CUANDO LOYOLA NO QUISO APAMBICHARSE; A 29 AÑOS DEL VUELO DEL PAJARILLO

8 de septiembre de 2015

Cuando Loyola no quizo apambicharse - Omar Carrero Araque

Compartimos un escrito del Profesor Omar Carrero sobre el inolvidable Angel Custodio Loyola

CUANDO LOYOLA NO QUISO “APAMBICHARSE”

Hoy cuatro de septiembre de 2015 se cumplen 89 años del nacimiento de Ángel Custodio Loyola, en  Mata Arzolera, un rincón guariqueño que comparte, según el caso, anegamientos o candelorios con Barinas y Cojedes. Se recuerda un incidente de este Coplero, tal vez uno de los más grandes que han salido de llano auténtico.


CUANDO LOYOLA NO QUISO “APAMBICHARSE”

Omar Carrero Araque
Baquiano

2015
 
Foto: vivencias llaneras del abuelo
 
En 1951 el Maestro Juan Vicente Torrealba ante la necesidad de un cantante del género musical llanero contrató al guariqueño Ángel Custodio Loyola, un joven casi desconocido fuera de su ámbito natural, un ámbito restringido a rincones del bajo llano que configuraban un espacio al sur de Guárico y Cojedes y al este de Apure y Barinas. 

Con la llegada de Loyola a la Capital, llegó también el joropo “gritao”, un estilo que él había creado tal como se lo confió al poeta Luis Alberto Crespo “…en esa época lo que se cantaba era puro contrapunteo, la discusión cantada improvisando. El pasaje, por ejemplo, casi no se cantaba. Los cantantes de antes no cantaban joropos. Era muy raro oír a un hombre cantar, pongamos, un pajarillo…el que trajo a Caracas el grito del pajarillo fui yo. Eso es muy mío…”(1).

La luna de miel entre el Maestro y el Coplero duró poco porque el carácter arisco de este último no aceptó las imposiciones de Juan Vicente en el sentido de “suavizar” el joropo para ajustarlo al gusto de los turistas: “Loyola con sus gritos corre a los turistas” expresó el Maestro en una entrevista”.

El pedimento de Juan Vicente hace recordar una situación similar acaecida en República Dominicana con la llegada de los Marines en 1916 a raíz de una invasión del Imperio contra la isla de Quisqueya. Este Cuerpo militar permaneció en la isla un tiempo suficiente como para que los naturales bautizaran a sus integrantes como los Pambiches, en un acomodo del inglés Palm Beach al español caribeño. 

Los soldados portaban en sus uniformes una etiqueta con la inscripción West Palm Beach que señalaba el nombre de la fábrica que los confeccionaba. Estos Pambiches solían visitar a los centros nocturnos donde bebían y bailaban, pero como no lograban coger los rápidos pasos del merengue, un baile hecho para el oído y las caderas de los afro-antillanos, los músicos, a pedido de los propietarios de los Clubes, se vieron en la necesidad de “suavizar” este ritmo para ajustarlo al oído de los gringos. Nació así el “merengue apambichao” (2).

De haberse Loyola sometido a esta exigencia ahora tendríamos sus canciones en tono “perfumao” como Él las llamaba y nos hubiera privado de ese tañío altanero, agreste y tan cuajado de sentimiento como jamás ha retumbado en la llanura venezolano-colombiana.


Consultas en:

cellunerg.blogspot.com/2009/09/angel-custodio-loyola-el-cantor-del.html

2.- Música folklórica - Republica Dominicana, Dominican ...

www.dominicanaonline.org/portal/espanol/cpo_folklorica.asp

Cuenta el Abuelo

Vivencias sigue adelante y la mejor manera es  trabajar un poco sobre  el origen de esta pagina, recordando los cuentos del abuelo, su infancia campesina y su adolescencia citadina.

                             "Y todo lo que del Llano tuve, se me quedó en el Llano"

En realidad el Abuelo no nació en el Llano, pero como dice el poeta Luis Alberto Crespo, "No basta con nacer en la llanura. Es que no se nace en la llanura. Uno nace llanura. Viene de ella o va hacia ella." Y así fue el Abuelo, nacido en un campo mirandino, nació llanura.


"Yo nací por  allá..... en un caserío llamado Rio Grande, en una hacienda por allí. Mamá venía de Valle de Guanape, estado Anzoátegui, con sus padres, por esos montes........Venían a trabajar en una hacienda, como peones.
Ella tenía 16 años, raza india, cabello lacio y muy largo. Conoció allí a papá : Musiú, catire de ojos azules, de cultura,  faculto, con labia ".

Esa es una historia común, la mujer desde muy joven se enamora  o "se la lleva " el  hombre. Después vienen  los hijos, uno tras otro. No importa las razas: indio - blanco, indio - indio, indio - negro o cualquier combinacion posible.  La vida del campesino humilde es la misma, la supervivencia como prioridad, el conocimiento de la naturaleza y su máximo aprovechamiento, la desasistencia, la muerte escondida en cada  matorral, la vida con lo mínimo a veces o con abundancia en otras, el instinto a flor de piel, la lucha, el trabajo duro.
Así empezó todo, la familia se residenció en una vivienda típica campesina.

"Las casas del campo, son casi siempre iguales. Piso de tierra, paredes de bahareque. ¿sabes cómo se hace el bahareque? Primero se abre un hueco en la tierra y allí se echa bastante barro mojado, se le añade mucha paja cortada en pequeños trozos y se meten unos cuantos hombres en el hoyo para pisar el barro hasta que esté bien mezclado. Previamente se hace una armazon con palos y verada, para las paredes. El barro se lanza hasta rellenar los espacios de la armazón. El bahareque es muy fresco, es ideal para el clima del llano.
El techo es de Casupo, una hoja larga que se va colocando superpuesta a manera de tejas y se va amarrando con mecatillo. Esas hojas se secan y quedan tostadas por el sol, es un techo totalmente impermeable y fresco.
Las casas del campo tenían una troja (especie de mezzanina), que se hacía con la intencion de protegerse de las crecidas de los rios y se usaba exclusivamente para dormir, sobre esteras. Se subía  por una escalera de palo y cuando toda la familia estaba arriba, se retiraba la misma para quedar protegidos.
En la parte de abajo, estaba el fogón, que permanece siempre prendido, en la noche se apartan los leños, pero se deja la brasa. A veces no se consigue leña seca y hay que usarla verde, que ademas de picar en los ojos, ahuyenta la plaga.
Las necesidades fisiológicas se hacían en el monte.
No habia luz eléctrica. El campesino se levantaba a las 4 de la mañana y montaba la olla de café y a las 7 de la noche se iba a dormir. En las  horas de oscuridad se alumbraban  con mechurrios de cera de abeja.
Esos mechurrios son efectivos, aunque echan mucho humo. Para hacerlos se agarra un trapo de cualquier tamaño y se embadurna con la cera de abeja caliente; después se enrolla como una vela y se deja secar. Eso es todo. Si el trapo es largo, se puede colocar el rollo en forma de espiral, para ir jalando un poco a medida que se consume. 
Vivíamos bien, en una casa en un alto como a 500 mts de la orilla del río, una casa que tenía un frente para un camino real, de ese lado estaba la cocina. El frente opuesto era un barranco y luego una colina donde papá tenía un conuco, al fondo una quebrada; atrás un naranjal y para el frente principal, hacía el río, allá abajo  y la casa tenía hacia ese lado una solera. Allí vivíamos felices.
Papá tenía de acopio unos 4500 kg de café trillao, unos 4000 kg de maíz y mucha gente venía a la casa a buscar ayuda."
Ese es el ambiente de la infancia del abuelo y  a través de las entradas que hemos publicado sobre sus primeros años, podemos conocer cómo es la vida -aún en estos tiempos- de un  muchacho campesino, para quien  los dias transcurren entre trabajo, diversión y aprendizaje natural.

El abuelo nos  contaba siempre de sus incursiones en familia o en solitario pues un niño pequeño  criado en "el monte" aprende a cuidarse muy bien.

La familia encontraba su sustento básicamente en la cosecha del conuco, en la pesca durante el verano, en cazar alguna lapa o acure, en las frutas que naturalmente daba la tierra. Aqui transcribo otra de las entradas publicadas en Cuenta el Abuelo:


Cuenta el abuelo que durante el verano, el río aportaba el principal sustento y apoyándose con nasas o barbasco,  la familia se alimentaba a base de pescado y verduras cosechadas en el pequeño conuco.¡Todo un día comiendo pescado por carecer en esa época de medios para refrigerarlo o salarlo! (la sal era muy costosa).

En el invierno, el alimento estaba en la montaña: lapas, conejos, acures,  y creciendo silvestres, naranjas, cambures, topocho, mangos, aguacates, entre otros.

Cuenta el abuelo que a veces se internaban en la montaña buscando frutas. Caminaban medio día y encontraban matas de cambur cargadas. Si estaban verdes los racimos, abrían un hoyo entre las raíces de un arbol y cubrían las paredes con hojas verdes de cambur, luego separaban los racimos en “manos” y llenaban el agujero, lo tapaban con más hojas, le ponían una especie de rejilla hecha de palos y le colocaban piedras encima de forma que el peso impidiera a los rabipelaos o demás roedores, -que les encanta el cambur - apoderarse del botín. Aparentemente, las mismas bacterias que están en las hojas, crean una reacción exotérmica, generando calor que madura el fruto.

A los tres días, regresaba la familia al sitio, destapaban el “entierro” y los cambures o topochos ya estaban maduros. El festín duraba el resto del día: comían todo lo que podían, jugueteaban y al rato comían más. 

Al final del día regresaban con lo que podían cargar para los que se habían quedado en la casa.
Y cuando había tormenta y caía algún árbol, la emoción de pensar que pudiera haber una colmena al alcance de la mano (con mucha frecuencia de abeja Guanota) hacía que empezaran la búsqueda apenas escampaba si era de día.

La miel en el campo de antaño era muy apreciada, pues no se contaba con azúcar común, sino con panela (papelón) que también era costoso para una familia sin recursos. Por tal motivo, la miel además de endulzante natural era un tesoro para los muchachos. El muchacho campesino, saca los panales enteros y los chupa, teniendo buen cuidado de no ahogarse con la miel. Los panales, además de la miel, tienen la cera y el “Guateguán” (sustancia ácida). El consumo indiscriminado de estos componentes, ocasionan fiebre muy alta, incluso con delirio. Una buena colmena, puede dar para llenar más de 10 taparas de miel.
No faltaban los peligros, especialmente representados por culebras, por las crecidas del río o por la misma geografía. Pero el niño campesino aprende a estar alerta inconscientemente. Contamos con muchas anécdotas de El Abuelo y las iremos compartiendo poco a poco.

A vivencias Llaneras del abuelo y al Sr. Armas - Hugo Estrada Castillo



Hoy están de luto el cielo,
el palmar y los esteros.
Ha partido la inspiración
de vivencias del abuelo.

Hoy la tierra plana se enmudece,
y las aves no emiten trino.

Ha partido un vocero
de la sabana y sus esteros,
dejando en su vacío
solo ríos de silencio.

Su esencia seguirá viviendo,
aunque las palmas porten llanto.
Nunca se han marchado del todo,
aquellos que han aportado tanto.

Los versos que hoy entrego
volarán con las palmeras.
La luna obsequiara su reflejo
al alma que se ganó en el cielo
un espacio de eterna primavera. 

Quedan preguntas en el cielo,
buscando las respuestas ofrecidas.
Vivirá por siempre el abuelo
en las enseñanzas de Maylida.

-- Hugo Estrada Castillo --

Palabras al Abuelo


Y te fuiste caballo viejo….
Pues al que se merezca la sabana, pues que se la den…

Un bongo remonta el Arauca….
… Cuantas veces nos llevaste por ese, tu llano adorado
…Cuantas veces nos hiciste amar a esta bella tierra con tu aprendida poesía
Esa tu memoria fabulosa era necesaria para viajar sin detenerse,
Y ahora no estás…
Pero sembraste ese amor entre tus hijos y
En todo aquel que te escuchaba
Amor por el llano, amor por la música, por sus canciones, su poesía,
El amor por el conocimiento y la sabiduría a profundidad de todo tema sin exclusión…
Mas alla del Sinaruco, mas alla del Meta…
… pero el amor llega asi de esta manera..
Y asi, el Señor  con su divino amor hoy te llevo a su lado
Descansa Alejandro

Carlos Cárdenas