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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

14 de noviembre de 2013

Marcelo Quinto y Antonio Barcey

Hoy les ofrecemos otras variantes  de contrapunteo, esta vez en las  voces inolvidables de Marcelo Quinto y Antonio Barcey, acompañados en el arpa por el Indio Figueredo. Muy agradables de escuchar principalmente por  la alegría y buen humor que transmiten los compleros en competencia, que se muestran apurados para intervenir en la porfía.
El primero de los contrapunteos,  se denomina AL PIE DEL ARPA , y consta cada intervención de 10 versos con rima asonante y terminación "o". El segundo, LA DISCUSIÓN, tiene la particularidad de repetir siempre los versos pares, las estrofas tienen 8 versos y la rima es consonante, para la primera estrofa, en terminación "or" y en las siguientes "on".


LA DISCUSIÓN 
letra Angel Avila  
Golpe: Gabán 


Anoche estaba soñando
Un sueñito de lo mejor 
Soñé que de la llanura
Era yo el mejor cantor 
La verdad que yo cantando
No respeto cantador
Y hasta le saco a cualquiera
Los dientes de un pescozón

Deje la fantochería
Nariz de mano e´pilón 
Esas palabras que dice
Afean su conversación
 Entre dos gallos que cantan
Tú eres un pollo pelón 
Tú serás muy camorrero
Pero jamás peleador

Tu como me tienes miedo
Lo que estás es remolón
Yo sé que tu armas los pleitos
 Pero no le echas pichón 
Yo al contrario si me fajo
Con cualesquier barrigón
 Si quiere salga pa´lante
Cara de perro velón 
 Ya que usté me desafía
Yo no le hago oposición
 Yo a usté no le tengo miedo
Ni vestío de camalión 
Y espéreme allá en el patio
Porque yo resuelto estoy 
A fajarme con usted
Como macho y como hombrón



AL PIE DEL ARPA
 Letra: Aljuna Castro
Golpe: Pajarillo

Arrímese al pie del arpa
Para que cante conmigo
Y escuche todas las cosas
Que como macho le digo
Por ejemplo pordiosero
Jipato y mal parecido
Hablador de tonterías
Sin ánimo y sin sentido
y si le causa disgusto
 a mí me importa un comino

Si me busca por las malas, Marcelo
Me encontrará completico
No crea que soy agua dulce
Porque me vea pequeñito
No hay cosa que me disguste
Que un cantador presumido
Y no se vaya a ir corriendo
Cuando yo le dé po ér pico
Porque hoy ya no tengo el cuerpo
De estar jugando con niño

Sepa que yo tengo espinas
Que si me agarra lo hinco
Y tengo un caudal de versos
Para el que cante conmigo
Si quiere haga la prueba
Coplero recién vestido
Que anda de franela sucia
Y pantalón descosido
Y adelante que aquí estoy, mi hermano
 Como tigre en los caminos

 Hace rato lo estoy viendo, Marcelo
Pero a mí me tiene sin cuido
A mí no me asusta sombra
Ni me trasnocha mosquito
Caminante que es baquiano
No pregunta por camino
Y quiero participarle
 Para que sea prevenido
Que usté es muy poco hombre
 Para fajarse conmigo

 

12 de noviembre de 2013

El Poeta Lazo Martí y Apure- Argenis Méndez Echenique

Francisco Lazo Martí,  el gran médico y  bardo guariqueño, orgullo de  nuestro país no solamente por su poesía reconocida internacionalmente, sino por su sensibilidad social siempre demostrada, dejó su esencia también en Apure. Les ofrecemos fragmentos del trabajo realizado por el Profesor Argenis Méndez Echenique sobre las vinculaciones que tuvo el poeta a lo largo de su vida con los apureños.

EL POETA LAZO MARTÍ Y APURE

Argenis Méndez Echenique

ORÍGENES FAMILIARES.

Según el Dr. Julio de Armas (1988: 12), el bardo calaboceño era nieto del general de caballería Florencio Jiménez Madrid, prócer de la Independencia Nacional (de los héroes del Paso del Diamante, de Queseras del Medio, del Paso de los Andes, Boyacá e infinidad de combates) y nativo de Guayabal, centro poblado guariqueño cercano a San Fernando de Apure (a 12 kilómetros de distancia).
El general Jiménez procreó un hijo, llamado Francisco, en la dama calaboceña Matías Lazo de la Vega. Y Francisco (“Pancho”) Martí de la Vega casa con su paisana Margarita Martí, de cuya unión nació el niño bautizado con el nombre de FRANCISCO FLORENCIO LAZO MARTÍ, nuestro admirado bardo llanero, según la autorizada opinión del doctor Julio de Armas. Sin embargo, tenemos la información de que el reputado intelectual calaboceño Rafael Loreto Loreto, quien localizó en 1947 la Fe de Bautismo del poeta, afirma que en este documento el nombre que aparece es el de Francisco de las Mercedes.

INICIO DE SU ACTIVIDAD PROFESIONAL 

Don Tito Sierra Santamaría, un tachirense radicado en San Juan de los Morros desde los tiempos de la administración gubernamental del general Emilio Arévalo Cedeño (1936), nos informa que el día 21 de Agosto de 1890 le fue otorgado, en Caracas, a Lazo Martí el título de médico cirujano, por la Universidad Central de Venezuela (según Adolfo Rodríguez, los estudios requeridos para ello los realizó en su propia ciudad natal); regresa inmediatamente a Calabozo, donde contrae matrimonio con la señorita Francisca Rodríguez, “Panchita”, la “novia triste”, “en quien el poeta hubo de simbolizar la luz primaveral y el aciago destino del amor”, según palabras de Torrealba Lossi.

La recién desposada tenía parientes en Apure, por lo que, a las pocas semanas, se trasladan a San Fernando, que vive el auge de la explotación y comercio de la pluma de garza,el “oro blanco” de la época. Allí Lazo Martí instala su consultorio médico. “A pesar de la estrechez monetaria, Lazo Martí ejerce con admirable desinterés. Sólo acepta honorarios a los pudientes, y esto con moderación. En muchos casos regala medicinas y provee el valor del récipe. Sus economías no prosperan. Pero algo vale mucho le va enriqueciendo el espíritu: la unánime gratitud de su pueblo, donde tan humanitaria conducta quedó grabada con caracteres de leyenda franciscana”, según comenta Oscar Sambrano Urdaneta (1953: 18).

 Luego realiza su humanitaria labor en diferentes lugares del Estado, en periplos que lo llevan a Arichuna, San Juan de Payara, Achaguas, Apurito, El Yagual y Guachara. En este último pueblo conoce a Teodoro Sánchez Osto, padre de los hermanos Sánchez Olivo, con quien hizo amistad y pasaba largas temporadas en el hato “Chaparralito”, propiedad de la familia de éste, entre El Yagual y Guachara, según referencia de don Julio César Sánchez Olivo (1909 – 1988), recordando los comentarios que le hacía su madre al respecto.

  ALGUNAS COMPOSICIONES POÉTICAS

 Lazo Martí escribió infinidad de poemas, todos vinculados al Llano, entre los que destacan la Silva Criolla y sus Crepusculares, que lo hacen descollar a nivel continental en el campo de las letras de todos los tiempos, debido a que su producción lírica se nutrió de diferentes fuentes literarias, desde Virgilio, Garcilaso, Góngora, Bello, Pérez Bonalde, Ganriel Muñoz, Rubén Darío, Baudelaire, entre otros grandes de las letras universales, sin ubicarse en un “ismo” determinado, como bien señala magistralmente Torrealba Lossi. Sin embargo, hay quienes opinan que en Lazo Martí se dio una verdadera integración nativista, debido fundamentalmente al sentido telúrico que se observa en su poesía.

Existe la certeza de que Lazo Martí escribió su “Loa a los Patriotas de la Revolución del 92”, con el pseudónimo anagramado de Tirso Lam, en la población apureña de Guachara, Municipio Achaguas, el 19 de Abril de 1892, que publicó en San Fernando, el 26 de Septiembre del mismo año en El Legalista, periódico del cual era uno de los redactores..

 ACTUACIÓN EN EL CAMPO DE LA POLÍTICA

Su inicio en la actividad política se dio en San Fernando de Apure, según información que recoge Sambrano Urdaneta. Este enjundioso autor señala que Lazo Martí era de temperamento reposado, enemigo de la violencia y poco partidario de la política, pero no era indiferente a los acontecimientos de su comunidad ni de su país. Su gran vocación democrática lo llevó a la defensa de sus ideales, con valentía y sincera convicción: “Lazo Martí comparte desde un principio los postulados de la revolución [Legalista], y en compañía de su viejo amigo, ex - profesor y cuñado, Dr. Filiberto Rodríguez, rige y redacta en San Fernando de Apure, un periódico llamado “El Legalista”.

El ilustre maestro Armas Chitty, citado por el no menos ilustre José Ramón Medina (1972: 145), dice que detrás del “gesto épico” del poeta había una intención más profunda: “Lazo Martí combate contra el desgobierno de Andueza Palacios, en el campo armado como en la prensa, porque le hería aquel desprecio a la ley envuelto en la amenaza continuista, y ello, sin que le interesase el triunfador en la contienda, el general Joaquín Crespo, cuya cruzada legalista no era para crear esperanzas. Y así mismo lo verán en aquella oleada humana que irónicamente llamaron la Libertadora. Legalismo y Libertadora: dos comentarios de ambiciones y sueños, dos estaciones en el (largo vía crucis de Venezuela”.

 Otro autor, ligado al Guárico y ya citado en líneas anteriores, dice: “…en su psiquis bullía también el malabarismo de la política, y junto con el doctor Filiberto Rodríguez saca a la luz pública el periódico El Legalista y con este vocero periodístico empieza a fustigar las aspiraciones continuistas del doctor Raimundo Andueza Palacios”, (Sierra Santamaría, 1975: 164). Según Crema, el primer número de este periódico sanfernandino está fechado el 20 de Agosto de 1892, pero Adolfo Rodríguez (1978: 52) dice existir boletines con fecha del mes de Julio. El primer editorial de este vocero explica las razones políticas que tenían sus redactores para surgir a protestar “contra el usurpador gobierno del Dr. Andueza Palacios, que obliga al país a aceptar las funestas consecuencias de la guerra… la actual revolución es la llamada a reconstruir el país, sobre la sólida base de las instituciones federales, tan arbitrariamente escarnecidas por infieles magistrados”. A continuación, insertamos algunos de los versos de la famosa Oda:

“Es el patriota labrador honrado
Que por ser el primero en el combate
Se olvida de la roza y del arado:
Es la valiente juventud que goza
Al acento sonoro de las dianas
Para alcanzar después una corona;
Es el humilde obrero, es el anciano 
Con el santo ascendiente de las canas 
Que toca con placer de puerta en puerta 
Buscando para el hijo algún hermano 
Que le enseñe a luchar como el más fuerte…”. 

Adolfo Rodríguez (1978: 52) reseña que dos días después de la entrada triunfal del general Crespo a Caracas (07 de Octubre), Lazo Martí es uno de los redactores del programa de actividades para la celebración en Apure, en su carácter de integrante de la Junta Directiva nombrada al efecto por el Comandante en Jefe del Ejército Nacional en Apure, general José Bonifacio Galíndez. Otros integrantes de la Junta fueron Ramón I. Mayol, Fernando Calzadilla, Juan Félix Carstens, Ramón Sifuentes, Juan Bautista Boggio, Aureliano Fernández, hijo, algunos de ellos viejas reliquias del liberalismo amarillo en Apure. En el `programa se contemplan bailes populares, banquetes populares y carreras de cintas. “La pureza de los actos de Lazo Martí como político y guerrillero y la nobleza con que se enrola en la lucha por una causa justa, quedan demostradas en la actitud que asume una vez asegurado el triunfo del General Joaquín Crespo” (Medina, 1972: 142), pues Lazo Martí recibe ofrecimientos burocráticos en la nueva administración, pero él prefirió quedarse en Apure cuidando sus enfermos.

 En 1898 está nuevamente en Calabozo, donde, acompañado del doctor Pablo E. Landaeta, saca otro periódico de índole política, El Voto Directo, en apoyo a Ignacio Andrade, continuador de la política del general Crespo. Se deduce que esta circunstancia lo enfrenta a Cipriano Castro y lo lleva a participar activamente en las filas de la llamada Revolución Libertadora, hasta la desastrosa batalla de La Victoria, en 1902. Como señala don Edoardo Crema ( Ibidem), su inicio en la política se dio en Apure, firmando manifiestos, cartas y proclamas; acompañado de su estimado paisano y cuñado Filiberto Rodríguez, quien en 1913, para el momento del traslado de sus restos mortales a la Catedral de Calabozo (según Decreto del general David Gimón Pérez, Presidente del Estado Guárico, de fecha 8 de Marzo de 1913) fue designado orador de orden, quien en un hermoso panegírico sobre la vida y obra del poeta hizo derramar muchas lágrimas a sus conterráneos. Los restos del poeta fueron a reposar en 1983 al Congreso Nacional, al lado de otras glorias nacionales, entre las que se cuenta el Padre de la Patria.


HONROSO TRIBUTO A LA MEMORIA DEL POETA EN APURE 

En el lapso 1946 - 1947, en el decir de Sánchez Olivo 1980: 7), el antiguo Colegio Miranda, de San Fernando de Apure y fundado en 1931, toma el nombre de Liceo Francisco Lazo Martí, bajo la dirección del Profesor Walter Michelangeli Soublette, nativo de San Rafael de Atamaica, La primera promoción del flamante liceo lazomartino estuvo integrada por personajes que años más tarde brillaron en el estrellado firmamento de la política y la intelectualidad venezolana: José Vicente Abreu, Humberto Guzmán Whindevoxel, Emilio José Santodomingo, Rafael Elías Pérez,, Pedro Laprea Sifontes, Emilio Porras Maica, Flor Farray, Rafael Enrique Solano, Humberto García Boffil y Ligia Rodríguez. Hacia 1964 le es construida sede propia, en los predios del antiguo fundo pecuario “Las Marías”, propiedad de la familia Mendible, detrás del antiguo cementerio de Jobalito. Allí, al año siguiente, don Ricardo Montilla, Gobernador del Estado Apure y nativo de la población guariqueña de El Sombrero, ordena la construcción de una plazoleta en honor del poeta, la cual es dotada con un busto del homenajeado. Además, una placa de mármol grabada con versos tomados de la inmortal composición poética: “Libra tu juventud!. El rumbo tuerce De la fastuosa vía En la que el vicio su atracción ejerce Y se tiñe de rosa la falsía”. 

Don Ricardo, en su discurso de inauguración se `preguntaba:”¿Pasaría por su mente, cuando recorrió estas tierras, o cuando recordaba sus encantos y tristezas en el proceso de creación del inmortal poema [la Silva Criolla], la idea de que algún día su vida y su nombre se tomarían como símbolo de un plantel de formación cultural para millares de jóvenes llaneros?.Dada su carcterística modestia, frecuente adorno de almas grandes y nobles como la suya, debió ser segura en ella la ausencia de tales envanecimientos” (1965:5). 

ENTRADAS RELACIONADAS: LOS HIJOS DE GUARICO: FRANCISCO LAZO MARTÍ

La Lancha Roma - Francisco Castillo Serrano


LA LANCHA ROMA
LECTURAS DEL APURE LEGENDARIO


Francisco Castillo Serrano

Era una tarde de esas que el cielo parece ataviarse de galas, tachonado de gentil policromía, admirable en su rojiza fantasía, un perfecto dibujo de playas y peñascos.

Una tarde en que la gracia modeló todo el caudal de su exquisito gusto, se divisaban, a lo lejos, embarcaciones que en varias direcciones las surcaban dejando una estela de espuma sobre la superficie calma y terrosa. Algunas vestían  toldos de hojas muy verdes y sobre ellas muchas flores. La caravana sin fin era atrayente y por demás simpática. En las barcas, como cosas de amor y poesía, cual promesa eucarística, se destacabacon gentileza innata la mujer apureña, acompañada de padres y parientes entonando cantos al compás de una guitarra.

Antes de la construcción del puente María Nieves, la riada, frente a la ciudad, era una poética prolongación de caños, que con arte y gallardía morían en el anchiuroso Apure. Las aguas se encontraban cariñosas y sumisas, tejiendo en su lenguaje silencioso una enredadera de gracias infinitas.

¡Bello y sublime..!
Los últimos reflejos del sol anunciaban su marcha cotidiana, el gallo de la casita ribereña entonaba su  canto de recogimiento, el toro bramaba en el corral, el ordeñador llamaba con cariño la vacada y como un cierre de oro y esmeralda, un árbol que flotaba sobre el río, exhibía en su ramaje las encantadoras garzas de estas ricas llanuras.

Corrían los últimos meses de 1917, don Fabián Michelangelli vendió a don José Salerno el hato Puerto Miranda, frente a San Fernando, río Apure de por medio. Para celebrar el acontecimiento don José obtuvo prestada de don Félix Barbarito, la lancha Roma, estable y de buena capacidad; y el domingo 25 de noviembre, muy temprano, cruzaron el imponente río. en el hato disfrutaron, sacrificaron terneras y libaron bebidas en conversaciones amenas. Eran dias de bonanza en Apure.

De cuatro a cinco de la tarde dispusieron el retorno, varias embarcaciones volvieron a cruzar el río, la lancha Roma fue abordada por unas 22 personas entre ellas: don José Salerno, algo pasado de tragos y calzando gruesas y pesadas botas; sus tres menores hijas: María Josefa, María Antonia, Trina Salerno Melo y la criada de la familia; don Julio Cásper y su hija Nina; esperanza Arreaza de Rengel y su hija Esperanza Rengel Arriaza; la esposa del general Sinforoso de Armas, su hija y una sobrina; las hermanitas Encinoso; Petra de Cáspers y sus hijas; y una hija de Julio Domínguez. La tripulación la integraban el motorista Vicente Golias y el timonel Ramón García.

Soltó amarras la barcaza y comenzó su lenta travesía del Apure. Estando en el medio del río, frente al "Picacho del Remolino", el motorista Golias hizo un viraje violento zozobrando la embarcación; muchos se pusieron a salvo, nadando o ayudados por bongos y canoas que volaron al lugar y, a pesar de ser un buen nadador, don José Salerno fue arrastrado por la corriente, con la desgracia que llevaba unos tragos encima, sus tres hijas lo abrazaron, pereciendo además de los cuatro Salernos, la criada; la señora Emilia Arreaza Rengel y su hija Esperanza, distinguida señora nativa de Ciudad Bolívar con apenas tres años de residencia en San Fernando y Julio Cáspers y su hija Nina.

Una incesante búsqueda se emprendio hasta altas horas de la noche, el propio Presidente del Estado, general Vincenzo Pérez Soto dirigía las operaciones de una búsqueda que resultaba desesperante.

La tragedia conmovió a aquel pequeño pueblo, por la notoriedad de las víctimas, (....). Esta fue una de las tragedias mas dolorosas y tristes de las que recuerden los viejos paisanos sanfernardinos.


10 de noviembre de 2013

La Tumba de Pancha Vásquez

Constantemente llegan a mi correo, facebook o por otro medio,  fotografías  antiguas que representan un testimonio de épocas pasadas y consideramos importante y pertinente difundirlas a través de Vivencias Llaneras del Abuelo, por supuesto con la venia de los autores, para mantener viva esta historia de nuestro llano.

Es por ello que hoy abrimos una nueva etiqueta en el blog, que llamaremos ¡Ah llano cuando era llano!!!. Esperamos que les agrade pasearse por esas imágenes históricas que conforman un pasado  cultural que no podemos olvidar.

Empezaremos con unas fotos de la tumba de Pancha Vásquez, la mujer que inspiró a Rómulo Gallegos a escribir Doña Bárbara, y que fue amiga del poeta José Natalio Estrada. Es por ello que uno de sus nietos, Hugo Estrada Castillo, colaborador de este Blog,  interesado en el rescate de la historia de su ilustre familia y del llano apureño, ha venido recopilando un material maravilloso que nos ha permitido publicar en Vivencias.

Empezamos entonces con estas fotos  tomadas en la Trinidad de Arauca, el hato del poeta Estrada:

“Del río nacida y por el río ignorada crisálida plegó sus alas y cerró sus ojos antes de que el sol la ayudara a nacer”


Tumba y replica de la casa de Doña Bárbara.
Casa-replica inaugurada el 26 de marzo de 1990
(Hoy completamente desaparecida)
En esta fotografía, mi papá Hugo José Estrada Ripari y el padre que se invito para que bendijera con agua bendita la casa y la tumba. Hugo Estrada Castillo

Hay junto a la tumba un angelito que según tradicion oral de la familia Estrada, mandó a colocar Adilia Castillo, como consecuencia de su éxito protagonizando a Doña Bárbara en televisión. La placa al pié del ángel dice: "OFRENDA DE ADILIA CASTILLO A DOÑA BÁRBARA A QUIEN PERSONIFICÓ EN TELEVISIÓN"



Una fotografía mas reciente tomada por Manuel Abrizo, nos muestra la virgen que realza la tumba. La placa a sus pies reza: EL PROFESOR SILVIO ESTRADA OFRENDA A DOÑA BÁRBARA Y A LA VIRGEN DE SU DEVOCIÓN ESTE RECUERDO"
Imagen Manuel Abrizo


Como una breve reseña sobre Pancha Vásquez,  les transcribimos la opinión del poeta Andrés Eloy Blanco que fué su abogado:

“A pesar de sus carnes, doña Pancha era un jinete extraordinario; y la pistola en sus manos era prolongación de un ojo. Sin detener el gran caballo piñalero al galope, tendió el brazo, disparó y arrancó en vilo, del tope de una palmera seca, un gavilán ‘cari-cari’. Pero, con todo eso, no era más que eso que vivía allí: una mujer que tenía que defenderse, sola en aquel medio y que para defenderse tenía que agregar a su valor personal una serie de leyendas acerca de sus poderes ocultos y sus cordiales relaciones con lo sobrenatural. Por lo demás, una infeliz mujer, oscura y fea, a quien los rábulas robaban y los Presidentes de Estado explotaban a gusto”. 

La reseña anterior de Vivencias Llaneras del Abuelo puedes leerla en los siguientes enlaces: PANCHA VÁSQUEZ Y DOÑA BÁRBARA (1/2) Y (2/2)

9 de noviembre de 2013

Carrao y Cubiro; Apure y Barinas, Descansan en El Real

Recientemente supe por el escrito del Profesor Carrero sobre el Cubiro, que Juan de Los Santos Contreras y Luis Lozada, descansan en el cementerio de El Real a escasos dos metros el uno del otro. Y me preguntaba  el motivo por el que Juan de Los Santos Contreras, estuviese enterrado en Barinas en lugar de Apure,

La respuesta es que El Carrao vivió sus últimos años (09/12/2002), precisamente en el Real y según referencias, había solicitado ser enterrado al lado del coplero barinés, Luis Lozada, El Cubiro quien había fallecido el 11 de julio de 1997.

Estilos diferentes pero unidos en el canto, en la querencia, en el vigor del tañío. Curiosamente sus apelativos representan aves muy conocidas en las llanuras venezolanas.

En el caso de El Carrao de Palmarito, creo haber comentado en alguna entrada anterior, que cuando escuché el canto del ave, entendí el porqué del apelativo, pues el carrao tiene un canto que se escucha desde muy lejos, "aaaaaooooooo" parece decir y supongo que de esa otomatopeya sale su nombre. El apelativo por el que se conoció a Juan de los Santos Contreras, surgió en el programa radial de Barinas y fue propuesto por  uis Eduardo Camejo, locutor de la emisora

Cubiro le llaman también al cristofué, ese pajarito amarillo y marrón que generalmente establece una "comunicación" con sus congéneres de un árbol al otro:

 Me gusta oir la porfía 
en la palma sabanera 
que comienza el cristofue  
y replica su compañera

En muchas canciones de Luis Lozada, ese escucha junto con los primeros acordes, el canto del cristofue reproducido por él mismo. Nos cuenta el Profesor Carrero:

Este realeño, una vez percatado de la gracia de su garganta, se apodó con el nombre de un pájaro de claro canto, merodeador de los solares caseros, cuyo trino mañanero señala la llegada de un nuevo día y le avisa a la lechuza que ya viene el resplandor que le quema los ojos. Este pájaro es el Cubiro, conocido también como Cristofué y en algunas disciplinas de la ciencia como Pitangus sulphuratus; frecuenta las sabanas del llano en donde puede vérsele “cabalgando” sobre el lomo de los toros, en la doble tarea de alimentación y desparasitación. Contaba el mismo Luis Lozada allá en el Capanaparo de Doña Antonia Volcán, que en su pueblo cuando joven, tenía como diversión el juego de bolas criollas en el que se distinguió como excelente bochador, a tal punto que sus compañeros, al ver que no pelaba boche le decían que era un cubiro porque siempre estaba en “el lomo” de la bola contraria.
carrao
cristofué o cubiro












Hoy descansan muy cerca estos artistas inolvidables:

Imagen Elvin Ramirez. Tumba del Carrao de Palmarito. Obsérvese un carrao en el brazo de la cruz

Busto de Luis Lozada, El Cubiro

8 de noviembre de 2013

El Joropo: Historia y Evolución (15): La Fiesta de la Tradición de 1948

La fiesta de la Tradición, Cantos y Danzas de Venezuela,  un hecho trascendental y decisivo en la introducción del joropo en Caracas, organizada en 1948 para celebrar la toma de posesión como presidente de Rómulo Gallegos.

Existían antecedentes de este tipo de eventos, en 1883 hubo una Exposición Nacional que incluyó todo lo relacionado con la identidad del país pero sin incluir la música.

La fiesta de 1948 fue organizada por Juan Liscano, se realizó en el Nuevo Circo de Caracas y correspondió a Arturo Alvarez De Armas la selección de los representantes de provincia. En ella se presentaron todas las manifestaciones folclóricas del país, ejecutadas por sus cultivadores en la “mas formidable y completa concentración de identificación musical, ornamental y coreográfica nacional jamás vista con anterioridad en el país. Su importancia, como lo recalcó Tulio Hernández, radica en que este magno espectáculo fue “ la entrada del pueblo y de las regiones venezolanas como protagonistas de formas culturales legítimas y diversas, que sumadas, unidas o combinadas, darían pie a la consolidación de una vigorosa y auténtica cultura nacional hasta entonces inexistenteEleazar López Contreras, Estampas Musicales de Caracas.

Esta fiesta permitió reunir en un mismo escenario manifestaciones de música y danza del país, apenas conocidas incluso en las regiones de las que provenían. La música llanera como consecuencia de su presentación,  tuvo  un repunte en la ciudad, se dice que fue revivida pues ya era conocida en las retretas dominicales y mediante piezas de teatro como el Alma Llanera. Entre lo más relevante de este evento en lo concerniente al folclore llanero, está el descubrimiento del Indio Figueredo.

Las manifestaciones artísticas en las distintas regiones del país eran auténticas, sin influencias ajenas y este hecho fue lo que permitió mostrarlas con toda su pureza. Ya hemos publicado una entrada referente a esta fiesta y su impacto para la aceptación del joropo llanero. Hay una bonita historia de tradición oral de  Germán Fleitas Nuñez, cronista de La Victoria e hijo mayor del poeta Fleitas Beroes:

“Juan Liscano en compañía de Germán Fleitas Beroes, Reinaldo Espinoza Hernández y Fredy Reina, viajaron a San Fernando de Apure a traer al Indio Figueredo y otros artistas de la época". “La mamá de Julio de Armas y de Juan Liscano hicieron las blusas de los llaneros. Eran cachicamitas blancas con yuntas de oro, tipo liqui liqui. Todas tenían un monograma en blanco.” “Los llaneros entraron a caballo en un vistoso desfile, encabezados por Julio de Armas. Aquella fue la primera vez que se escuchaba un arpa llanera auténtica, muy diferente a la que se conocía en la capital. También hubo representación de otras manifestaciones culturales con sus máximos exponentes para el momento. Tamunangue, Polo Margariteño, Mampulorio, los Quitiplas o Chimbangles, Polo Coriano, etc” “Muchos de esos músicos se quedaron en la capital, dedicados a dar clases.” 

 Esa Fiesta, además de conseguir mayor aceptación de la música llanera, significó la venida a la capital de muchos de estos artistas que en su suelo natal estaban presentando dificultades económicas. Por ejemplo el Indio Figueredo se vino a dar clases de arpa y como él, muchos se quedaron a probar fortuna. Cuenta el Sr Loreto, amigo y colaborador de Vivencias Llaneras que existía una pensión donde se alojaban todos los artistas llaneros que venían a Caracas: 

"Era una pensión muy famosa para los llaneros ubicada de Pinto a Miseria No. ll3. Ahí se hospedaban muchos de los artistas llaneros de la época. Era conocida coloquialmente como el 113. Allá concurrían: Eneas Perdomo, Loyola, El Carrao, El Indio Figueredo, Anselmo López, etc. Yo los vi en la década del 60. La dueña se llamaba Margarita y tenía una hermana que tenía otra pensión donde llegaban los llaneros ubicada en Sordo a Tablitas. Después esa pensión la mudaron creo que más abajo de la Plaza Miranda por la Av. Baralt." 

6 de noviembre de 2013

Contrapunteo Llanero - Julio César Sánchez Olivo

CONTRAPUNTEO LLANERO 
Julio César Sánchez Olivo 
Caracas,  16 de julio de 1962 


1.- Soy Llanero de verdad
hijo del estado Guárico
estoy cantando en el arpa
desde que estaba muchacho

2.-Yo soy del cajón de Arauca
tierra de Santos Luzardo
mi maestro en el cantar
fue un hijo de Cantaclaro

1.-Como el Guárico  y Apure
son dos estados hermanos
lo invito a que le cantemos
a nuestro querido llano

2.-Hermano, con mucho gusto
a cantarle al llano vamos,
verbo a verbo al pié del arpa
y con el alma en los labios

1.-Llanura de mi cariño
dentro del pecho te cargo
tu me enseñaste a ser hombre
y me diste lo que valgo

2.-El llano enseña a querer
lo que hizo Dios con sus manos
el cielo gigante arriba
con la tierra llana abajo

1.-Entre esa tierra y el cielo
los aleteos palpitando
y la brisa en el ramaje
con turpiales y arrendajos

2.-Y la garza pensativa
haciendo su traje blanco
desde el manglar se contempla
en el espejo del caño
 


1.-El llanero con la blusa
delante del toro bravo
después que en plena sabana
corneado quedó el caballo

2.-Madruga el ordeñador
en los corrales del hato
y echa al aire su cantar
al compás de chorros blancos

1.-Las noches de luna clara
olorosas a mastranto:
buenas para la marcha larga
repicando un paso-llano

2.-Y  buenas para el amor
en el palenque del patio
o en la orilla del jagüey
o en el pie de matapalos

1.-La mano recia tendida
del hombre cordial y franco
que todo lo da al amigo
sin decirle vale tanto

2.-Hombre bueno y generoso
pero completo y muy macho
que juega con el peligro
como juega con el canto

1.- Llano mío, llano querido!
¡Cómo te recuerdo,  llano!
tú me enseñaste a pasar
el trago amargo cantando!

2.-Lejos de tí estos dos hijos
con amor hemos cantado
un corazón de llanero
no olvida nunca a su llano.


5 de noviembre de 2013

Cantando sin reposo la Guacaba. Silva Criolla - Estancia VIII

Como ya hemos dicho en oportunidades anteriores, la Silva Criolla, obra cumbre del médico y poeta Francisco Lazo Martí, nos presenta un llano cambiante por sus estaciones, no solo desde el punto de vista del clima, sino  también nos aporta los mensajes de los sonidos  y colores, a través de la imagen de la vida en cada temporada.

La Estancia VIII de dicho poema, es también una fuente para conocer nuestro llano en invierno.

Tus pasos vuelve hacia el hogar ¡Oh Bardo!
Yace por tierra el matizado velo
con el cual primavera engalanaba
los montes de tu suelo.
Cantando sin reposo, la guacaba
pide lluvias al cielo;
conquistan por la fuerza y la osadía
nidos para el invierno los turpiales;
en los ralos matales
mueve el amor trinada algarabía;
y con tesón rayano del enojo
en la verde oquedad de la montaña
el carpintero de bonete rojo
cincela el tronco hasta la dura entraña.
Nueva decoración y nuevo encanto
lucen las atrayentes lejanías
que tu espíritu amó con amor santo
Grises tapicerías
cubren el horizonte. La Llanura
tiene otra vez reverdecido manto.

Como en aquellos dias 
del venturoso tiempo ya lejano,
en pos de mis pasadas alegrías
vuelvo a poner la vista sobre el llano

Caído en la remota lontananza
sin su manto de gloria
el moribundo sol parece un cirio
que alumbrase honda cámara mortuoria.
El viento sin rumor apenas riza
la silente laguna en cuyo espejo,
invisible dolor vertió ceniza.
Y con vuelo despacio
de la tarde los pálidos reflejos,
las garzas que se van, que se irán lejos,
pueblan de cruces blancas el espacio

Hoy como ayer, andando a la ventura,
absorta la mirada, lento el paso,
traendo margaritas del ocaso
miro bajar la noche a la llanura
¡Mas de pronto, pensando que fué triste,
pensando con dolor, pensando en ella,
me arrodillo en el polvo del camino
que en hora igual de gozo vespertino
recibió la caricia de su huella!


¡Oh destino de todos los que amaron!
¡Oh destino cruel! ¡Tu me condenas
A buscar en las móviles arenas
Unas huellas que ha tiempo se borraron

Llanura o cielo, cúspide o abismo
¡Santa naturaleza!
Para el dolor que vive en tu grandeza
¿Cuál palabra mejor que tu mutismo?

¡Oh madre! ¡El áureo broche de tus días,
Y tus campos que amó la Primavera,
Retienen prisionera
El alma muerta de mis alegrías!
Hoy como ayer, y de la noche oscura
Bajo la inmensa nave,
en tono triste, quejumbroso y grave
brota  doliente canto en la llanura.
Y tras breve silencio, cual sonoro
Trueno de burlas al cantor vecino,
En son de fiesta alcaravanes pardos,
Abierta el ala de purpúreos dardos,
Rompen a carcajadas en un trino.

De pavura o dolor, el grave canto,
Y la seguid estrepitosa burla
De crueldad casi humana,
Hieren mi corazón; lo hieren tanto
Que anheloso y de prisa me levanto
A mirar si está sola mi sabana

Del camino a la vera
Fingen los alineados matorrales
Muda legión de sombras espectrales
En momentos de espera

Alada flor de broche diamantino,
Errante flor de fúlgida hermosura,
Flor de luz; el cocuyo peregrino
Irradia en la espesura
Y náufrago en la noche sin ribera,
Mi espíritu se abstrae
Pensando que de un mar desconocido
El llano es una ola, que ha caído
El cielo es una ola, que no cae


Mucho contenido tienen los versos de la Estancia VIII de la Silva Criolla. El poeta demuestra en ellos su capacidad de observación del entorno.Trasluce su conocimiento pleno de la naturaleza del suelo natal. 

Los versos ricos en imágenes visuales y auditivas, nos hablan de un atardecer “el moribundo sol parece un cirio”; de la proximidad de la lluvia: “grises tapicerías cubren el horizonte”, de los sonidos naturales de la fauna; “trinada algarabía”; "cantando sin reposo la guacaba pide lluvias al cielo” “cincela el tronco hasta la dura entraña”; “brota doliente canto en la llanura”; "rompen a carcajadas en un trino”. El movimiento de los versos lo da la fauna pues el resto del paisaje pareciera inmóvil: “El viento sin rumor apenas riza la silente laguna”. 

Hay infinita tristeza en la Estancia VIII, el poeta se encuentra solo y pareciera que su alma se encuentra intranquila, pues busca presencias en los sonidos e imágenes ensombrecidas. El poeta atravesaba durante la creación de este poema, por el duelo consecuencia de la muerte de su esposa, compañera de toda la vida; muchos expertos que han analizado este poema, dan esa justificación al lamento que se infiere de los versos. Sin embargo, Alberto Arvelo Torrealba en su análisis del poema además de esta justificación,  plantea otra entre líneas: el dolor patrio de Lazo Martí por haber resultado vencido el movimiento anticastrista en el que había estado participando: "el derrumbe de los ideales revolucionarios del poeta en La Victoria y Ciudad Bolívar, que a la hora en que él se propuso recrear la parte final de la Silva Criolla, bullía volcánicamente en su conciencia cívica, la convicción profunda de su pueblo agotado por el desangre de la guerra y por el agobio de insaciables tributos”.

El poeta Arvelo analiza por partes los versos de la Estancia VIII. La primera de ellas la enfoca la época del año en que se desarrolla, que ubica en el “veranito de agosto” que es un breve período donde las lluvias de invierno menguan para luego volver con fuerza, y en la avifauna nativa. Las aves mencionadas: guacaba, turpial y carpintero son para el poeta Arvelo, reflejo de la vida de los hombres con su movimiento, lucha y trabajo: la guacaba, ave agorera solfea sus notas llamando la lluvia, dejando además de la nota supersticiosa reflejo del alma del llanero, la imagen del hombre que pide; la imagen violenta de los turpiales abusivos también trasluce, al modo de ver el poeta Arvelo, la arbitrariedad y abuso del gobernante sobre el pueblo humilde. Arvelo estaba convencido de que mientras el poeta desarrollaba su Silva, tenía en su mente la imagen del pueblo agotado por la guerra y por los impuestos. La imagen del pájaro carpintero de bonete rojo, representa para él el trabajo y la lucha del hombre. .

El segundo cuadro analizado por el poeta Arvelo, habla más de paisaje, todo está cubierto de verde, pero no hay flores como en la primavera, se anuncia la lluvia nuevamente mediante nubarrones oscuros (“grises tapicerías cubren el horizonte”). Visualiza a lo lejos la vegetación donde se escucha la “trinada algarabía”, la laguna silente e inmóvil, el sol en ocaso y las sombras bajando con él. 

A pesar de pintarse un paisaje diferente, con verdores, agua y trino de aves, el momento reflejado en la Estancia nos lleva, o por lo menos me recuerda el paisaje en que Florentino recibe el reto del Diablo, ya que se trata también de un sol moribundo, de un horizonte solitario que “parece que para el mundo la palma sin un vaivén” y de un alma en recogimiento. El poeta Arvelo dice sobre el paisaje y la connotación fúnebre narrada en los versos: “Tras su relieve literal hay otra imagen subsumida. El astro en declinación crepuscular sobrepuja el estrato funeralesco de la similitud expresada. Lo llena y lo desborda. Deja lejos la enfermiza tonalidad lúgubre: la visión de la vela entre los muros enlutados, alumbrando artefactos mortuorios, para que toda la figura de Ocaso se trasmute en emblema del desierto nativo, bajo la sañuda inclemencia de la barbarie” “es el sol de la libertad el que Lazo ve hundirse, caído en remota lontananza, sin su manto de gloria, o sea sin el tricolor cuya pretérita grandeza pisotean y desgarran los caudillos”. Rematan la imagen lúgubre de tiempo detenido y de muerte, las garzas semejando cruces en el cielo. 

Un tercer cuadro lo conforman las imágenes auditivas del momento en que el paisaje se oscurece más: “en tono triste, quejumbroso y grave brota doliente canto en la llanura”. Nos dice el poeta Arvelo: "Un doliente coro suele oírse las noches de los días lluviosos en las calles de las aldeas y junto a los charcos de los caminos. (..) Codazzi describió esta misma experiencia: “otra particularidad no menos notable se advierte en estos sapos y la de cantar en coros compuestos de 46 o más individuos; y parece que hay uno que hace de maestro de capilla, según la igualdad con que empiezan o terminan su concierto, no verificándose el oír a uno solo antes o después del expresado coro que dura de seis a ocho minutos” Y durante ese breve espacio en que quedan en silencio los sapos, entra la segunda imagen acústica representada por los alcaravanes. El poeta, conocedor de la conducta de estos animales, sabe que los sapos quedan en silencio cuando alguien se acerca, y que por el contrario, los alcaravanes ”armados centinelas del recodo palustre, lanzan en cambio su alerta, su sonoro ¡Quien vive! Ante algo viviente que se acerca”. Finalmente ante el entorno de la llegada de la noche, los sonidos de sapos (presentes en invierno), la “burla” de los alcaravanes, los matorrales sombríos que semejan personas,  inquietan el alma del poeta aportando más tristeza a su corazón, viene la imagen de luz: el cocuyo,  y sobre esto, el poeta Arvelo nos da una explicación muy interesante: "El cocuyo, faro errante y siempre encendido, aerolito viviente, traza caminos por la sombra. Raya con su tiza de luz el atezado pizarrón de la noche de invierno (…) anda casi siempre íngrimo y solo, sincero de su presencia, su origen y su rumbo en su permanente fanal. Siempre uno sabe dónde está, de donde viene y hacia donde ronda. Se le ve en las vegas, bajo la alta espesura o revolando sobre los sembríos. En veces incursiona hacia las matas y arbustos de los hatos o de las aldeas nemorosas y aun hacia la flora herbácea de la tierra abierta". 

Observaciones adicionales del Poeta Arvelo:

  "Humbold, cuando viajaba de Cumaná a Cumanacoa, vió un arbol colmo de nidos, los cuales atribuye a la industria laboriosa de los turpiales. Varios años llevo investigando sobre tal antinomía entre el poeta y el científico ¿Construyen los turpiales sus viviendas, o las conquistan? ¿Son obreros o salteadores?. Don Lisandro Alvarado admite que ocupan pisos abandonados en los nidos de los cucaracheros. Pero en conteste testimonio, todos los pobladores de la campiña venezolana, afirman que el turpial, pájaro fiero que riñe hasta con los gavilanes, jamás se ocupa de hacer nido. Por todos los campos lo han visto, año tras año, atracando a los guaitíes o cucaracheros de montaña, conculcando (él también) a picotazo limpio, la garantía constitucional de la inviolabilidad del domicilio. Cierra la lista ornotológica del pasaje el carpintero de bonete rojo que "cincela el tronco hasta la dura entraña". "El breve elenco con que Lazo sintetiza este trozo de avifauna nativa, abarca todas las categorías de seres en cuanto al modo como adquieren patrimonio, fama o beneficios: los pedigüeños como la guacaba, los que asaltan y roban como el turpial y los que trabajan como el carpintero de bonete rojo."

 El paisaje que se vislumbra en el contexto es de "orilla de monte" tras cuyas copudas ramazones se presiente, sinuosa y remansa, el agua de una cuenca. De un lado los árboles corpulentos y apretujados que la ocultan. Del otro el campo raso y regados aquí o allá, palmas , chaparros, espinitos, robles, cujíes, alcornoques..."     "   Los costados, abiertos a la luz, de estos arbustos son zona preferida por los pajarillos víctimas del despojo. Allí cuelgan sus enormes nidos, como para tener a la vista el horizonte y huir a tiempo a la hora del asalto (....) Por eso es que "   en los ralos matales", contrapuestos a la "  verde oquedad de la montaña", donde, "  mueve el amor trinada algarabía".


En los llanos de Barinas, la gente del campo y de los pueblos distingue con entera precisión entre cocuyo y candelilla. El primero, faro errante y siempre encendido, aerolito viviente, traza caminos por la sombra. Raya con su tiza de luz el atezado pizarrón de la noche de invierno. La candelilla, guasanillo luciérnaga según Codazzi, de tegumento blando y mucho más pequeña que el cocuyo, da como éste, luz fosforescente, mas su destello es efímero. Prende y apaga. No llega a ser línea. La luciérnaga es gregal. Orillas de caños, rios y lagunas, se ven juntas, por centenas tal vez por millares en guiño instantáneo. Visibles solo por fracciones de segundo, uno no puede precisar si son las mismas, revoloteando en un solo paraje o si es que se renuevan en profuso, incesante desfile. Por contraste, el cocuyo anda casi siempre íngrimo y solo, sincero de su presencia, su origen y su rumbo en su permanente fanal. Siempre uno sabe dónde está, de donde viene y hacia donde ronda. Se le ve en las vegas, bajo la alta espesura o revolando sobre los sembríos. En veces incursiona hacia las matas y arbustos de los hatos o de las aldeas nemorosas y aun hacia la flora herbácea de la tierra abierta". 
ENTRADAS RELACIONADAS:
LOS HIJOS DE GUARICO: FRANCISCO LAZO MARTÍ; FRANCISCO LAZO MARTÍ Y APURE; SILVA CRIOLLA: INVITACIÓN; ESTANCIA I; ESTANCIA II; ESTANCIA III; ESTANCIA IV; ESTANCIA V; ESTANCIA VI; ESTANCIA VII; ESTANCIA VIII; ESTANCIA IX; ESTANCIA X

3 de noviembre de 2013

Los Burros con Faroles- Armando Rafael Garrido

Les comparto otro de los relatos contenidos en BRUZUAL DE MIS RECUERDOS, de Armando  Rafael Garrido. Este relato como todos los que conforman esas remembranzas, representan testimonios del llano de ayer que es la razón de ser de este espacio.

LOS BURROS CON FAROLES


Armando Rafael Garrido

Finalizaba el verano de mil novecientos treinta y ocho y por Bruzual pasaban los hermanos Boves quienes venían de los pueblos de Barinas hacia los fundos de Apure a vender cachivaches y menudencias y por eso los llamaban Chicharroneros, traían un atajo de diez burros enjalmados con carga que la pasaban en canoas para atravesar el Río Apure y luego los abordaban, después de un descanso y al anochecer reiniciaban el recorrido, causando una simpatía este negocio ya que los burros llevaban cada uno un palo de un metro de largo atravesado detrás de las enjalmas y en cada punta colgaba un farol con mechas de querosén y que encendían por las noches para alumbrar los caminos y no permitir que se extraviaran los animales mientras hacían el recorrido, era un espectáculo y los mayores decían que las luces semejaban los espantos o bolas de fuegos andantes que corren por los llanos; meses después regresaban los comerciantes y traían hasta mil cochinos que eran llevados por arrieros de a pié hasta el pueblo de Veguitas de Barinas siendo cuidados por perros criollos y que evitaban que se escaparan los animales, a todo esto; ahora los burros servían para traer la comida de los cochinos, así como quesos y chigüires secos para venderlos en el centro del país. En el pueblo de Bruzual por años se esperaba que llegaran  los veranos para ver de nuevo el espectáculo de este comercio llevado en burros con sus luces nocturnas  andantes que semejaban los espantos que corren por los caminos del llano.

1 de noviembre de 2013

El Joropo: Historia y Evolución (16): Los Torrealberos (Década del 50)

Juan Vicente Torrealba dio un paso fundamental en la introducción de la música criolla en la capital. Si bien es cierto que su música se caracterizó por ser estilizada y se manifestó en un altísimo porcentaje en forma de pasajes, tuvo una aceptación indiscutible en los gustos caraqueños. 

Y es que Torrealba, criado entre el hato de su familia Banco Largo y Camaguán, recibió la inspiración del llano, compartió y aprendió la autenticidad del hombre de las pampas. 

Nacido de familia de recursos económicos, tuvo acceso a otros niveles de preparación y quizás eso mismo definió su estilo. Aún así y a pesar que muchos de sus paisanos criticaban el mismo, Torrealba hizo conocidos los que después se convirtieron en inmortales pasajes de la pluma de Germán Fleitas Beroes, de Ernesto Luis Rodríguez y de él mismo.

En Caracas y a nivel nacional, su música tuvo y tiene una aceptación indiscutible, plasmada en la gigante discografía de este artista. Por otro lado, Juan Vicente le dio la oportunidad de triunfar  a una serie de valores, algunos de los cuales se mencionan mas abajo. Sin embargo, sobre todo en sus inicios fue muy criticado por sus paisanos y en general por los artistas llaneros del momento, pues argumentaban que la música de Los Torrealberos distaba mucho de poderse considerar música llanera, principalmente por la ausencia del bordoneo en el arpa  ( que en el conjunto fue sustituido posteriormente por el bajo).

Sobre el rechazo de algunos de sus paisanos por su forma estilizada de interpretar la música llanera, tenemos el testimonio de Don Julio García cuyos relatos se pueden leer en la etiqueta de nombre Memorias de un llanero de Camaguán: 

"Don Ramón Torrealba Wilches, riquisimo ganadero y para mi concepto, el último centauro que quedaba en los llanos del Guárico, abuelo de Juan Vicente Torrealba. Estoy seguro que si Don Ramón hubiese existido en los días que Juan Vicente empezó a tocar arpa, hubiera exclamado con su voz de trueno: "-Buena vaina nos echó el muchacho, se metió a arpero en Caracas!". "

También menciona entre comillas en otro relato al referirse a Juan Vicente: “el célebre arpista que no se le oye el bordón” . y es que para los viejos llaneros ortodoxos, "arpista que no bordonea no es arpista llanero" y estando representado el llano en Caracas  por Juan Vicente, muchos llaneros de entonces consideraban que no se estaba mostrando la autenticidad  musical de su tierra.

Cuenta el abuelo que en sus años mozos, recibió clases de arpa del Indio Figueredo y que cuando le pidió que le enseñara una pieza de Torrealba, el Indio masculló que eso no era joropo. 

Los Torrealberos se fundaron en 1947 y sus miembros pertenecían a la misma familia:    Arturo Torrealba (hermano de Juan Vicente) en el cuatro, Santana Torrealba León (hijo), en las maracas, y él en la guitarra. 

 Nos dice Eleazar López Contreras que las primeras presentaciones de los Torrealberos fueron en 1952, en el Rancho Pampero en Chacaíto. Para ese entonces la cantante del grupo era Magdalena Sánchez y con el tiempo introdujo otras veces femeninas como Pilar Torrealba, Marisela, Mirtha Pérez, Rudy Hernández, María Teresa Chacín. Entre las voces masculinas tuvo a Loyola, Mario Suarez, Rafael Montaño y Héctor Cabrera. 

Tuve la oportunidad de escuchar una grabación doméstica  de  Juan Vicente interpretando la guitarra. En dicho instrumento tocaba repertorio cubano pero también algo de música nacional. Posteriormente tomó el arpa que aprendió de manos del Indio Figueredo. También tengo referencias de que Paulino Esqueda, hijo del legendario José Cupertino Ríos, que era peón de su hato, tocaba muy bien el arpa interpretando piezas de Cupertino, y Juan Vicente creció escuchando esos arpegios. 

La vestimenta que impuso Torrealba a su grupo, constituida por liqui liqui, botas, sombrero y la banda en el hombro, fue objeto de burla de algunos críticos, como Aquiles Nazoa. Quizás en ese momento histórico musical, simplemente representó una forma vistosa de presentar el grupo, quizás inspirado en atuendos de otras latitudes. Es posible también que al tratarse de una música con raices llaneras pero estilizada para ser ofrecida a un tipo de público desconocedor de los hábitos  sabaneros  y con otras costumbres musicales, ameritara una forma distinta de presentarse al público.

El hecho es que el éxito de Juan Vicente  Torrealba es indiscutible y su aporte musical al país fue de grandes dimensiones. Su música marcó una época en Caracas y podria decir que despertó y mantuvo despierto en el caraqueño, el gusto por lo criollo ya que hasta el momento, solo conocia como tal la música de Vicente Flores o Lorenzo Herrera mas distante aún de las raices llaneras. Aún así, el llanero sabanero no se sintió representado  en la música de Torrealba, y siguió desarrollando su estilo regional en forma muy independiente y diferente del que se desarrollaba paralelamente en la capital en el arpa de Juan Vicente y en las voces de sus artistas. A continuación, algunas muestras de las protestas, no necesariamente dirigidas a Juan Vicente sino a la corriente estilizada de la música llanera que se daba en Caracas.

Diria Julio César Sánchez Olivo:
Esa moda de tocá
Punteaito y delicao
Francamente yo no sé
De que parte la han sacao.
Usté es músico llanero
y no de esos perfumaos 
que andan siempre con el pelo
con carrerita y ondeao
y usan camisas que tienen
unos pájaros pintaos

O como cantaba el maestro José Romero Bello:
Yo quisiera preguntarles 
A ustedes que han escuchao 
Si la musica llanera 
Es ese valse arreglao 
Esa cosita con coro 
O el pasaje estilizao 
Señores tengo entendido 
Que si el llano nos ha dao 
Joropo, valse y pasaje 
No deben ser disfrazaos 

O como escribió Aquiles Nazoa, exhortando en sus versos a los Torrealberos a no molestarse con él:

¿Dónde se han visto llaneros 
Con esa especie de poncho 
Que, vosotros, Torrealberos, 
Llevais colgado en el hombro; 
Esa cobija rayada 
Con la cual, a golpe de ojo,
 Parecéis, más que cantantes 
Que andáis vendiendo chinchorros? 
 Llanero sí usa cobija, 
Mas no la carga en el lomo: 
La mete en su capotera 
Y el que la lleva es el potro!