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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

18 de septiembre de 2012

Los Hijos de Guárico: Francisco Lazo Martí

A Francisco Lazo Martí, le tocó vivir una Venezuela donde el caos, anarquía, merma del patrimonio público, represión, corrupción, abuso, desolación, y guerra, entre otras situaciones ajenas a la paz, reinaban sin control en el país. 

Lazo Martí tomó el partido de la lucha mediante las letras y el enfrentamiento personal. Haremos una reseña sobre su vida y obra, a la cual le intercalaremos fragmentos escritos por Don Alberto Arvelo Torrealba en su libro Lazo Martí, Vigencia en Lejanía

Nació en Calabozo, “sobre el paralelo 9 del mapa, en todo el centro de la llanura guariqueña, el 14 de marzo de1869” “Estudiante de ejemplar tesón, que ganaba ya su pan de adolescente en faenas magisteriales, Lazo Martí cursó la educación secundaria, así como los estudios superiores de Medicina, en su propia ciudad nativa. Se graduó de médico en Caracas a los 21 años, el 21 de agosto de 1890” 

Hombre de campo, sensible al mismo y sus habitantes, amante de la vida pueblerina, compartía con la gente sencilla sus tradiciones, alegrías y tristezas. Este contacto con el pueblo y su sensibilidad personal, lo convirtieron en un luchador social a través de la política y de su pluma:

Tras su regreso a Calabozo el joven médico viaja a San Fernando de Apure donde - sin mengua del entusiasmo generoso con que dióse desde temprano al ejercicio profesional -muchas veces gratuito- y prevenido ya su espíritu rebelde ante la burla de la ley y la corrupción administrativa, dirige en 1892 el periódico “El Legalista”. Desde las columnas de tal vocero, conjuntamente con el doctor Filiberto Rodríguez, quien será mas tarde su cuñado, Lazo combate el continuismo que aspira a perpetrar Andueza Palacio. Son días de fogosa acometividad juvenil, de vivencias patrióticas candentes, de ilusa fe en la reivindicación a todo costo de la dignidad institucional” 

Para ese momento escribía poemas inspirados en la situación del país y del pueblo: 

Es el humilde obrero, es el anciano 
que toca con placer de puerta en puerta, 
buscando para el hijo algún hermano 
Que lo enseñe a luchar como el más fuerte, 
Que lo enseñe a matar si es necesario 
Y que sin ser un loco, un temerario, 
También lo enseñe a despreciar la muerte

"A los 22 años el poeta estaba ya-contrapolo de todo fausto estéril y de toda ambición utilitaria- sembrado, dúctil y rebelde como la palma, en la arena de su llanura y aún en la greda espiritual de sus coterráneos,

 "A principios de 1893, como atraído por la desolación y el desamparo que campean en los términos del Apure legendario y de las selvas de Occidente, Lazo se aleja aún mas de su solar nativo y se avecinda primero en Puerto Nutrias, a la margen izquierda de la cuenca apureña, estado Barinas, y luego en Dolores, humilde pueblecito también barinés, enclaustrado en los bosques del rio Masparro”.

Es este aislamiento, permanece 4 años ejerciendo su profesión:

 “Fueron cuatro años de huella honda, de impresión indeleble, con otros contornos, otras perspectivas y otro aliento: los de la llanura sin sabana, bosquejada en las márgenes agrestes de la selva y del río. Acaso nunca la vida y el paisaje habían calado tan hondo en sus ser, como en aquellos días-gozado asedio de bosques y aguazales- cumplidos en las dos aldeas barinesas. Allí entendió en plenitud, como hombre, como médico y como artista, la tragedia de otra llanería que él sintió hermanada con la suya, mientras su imaginación socalaba en las lejuras predilectas los pajales del dulce manadero nostálgico: “La línea, el ancho lote, siempre al raso de la tierra natal”. Y es que -dinámico soñador- se movía por calles y campiñas, por rodeos y coleadas, por festivos altozanos y querellosos velorios de cruz, con las alas bravas y marchitas de su pueblo". 

"Se le veía a golpe de alba, cuando el Apure posaba en las calles del puerto, visitar a sus enfermos en canoa llevando él mismo el canalete o palanca. En los hatos, madrugaba a montarse sobre los tranqueros de las majadas, para oír y gozar -copla y mugido- la faena musical del ordeño. Los atardeceres de verano, trémulos de polvaredas y chicharras, su figura presidía en las barriadas las alegres y bulliciosas cabalgatas pueblerinas. Sin rubor y sin poses, solidario de las preferencias poblanas y labriegas, hacía lo que todos: gritaba en las galleras, tenía su cuerda de gallos con gallero propio, bailaba, jugaba dominó, en las fiestas rústicas lo seducían las saetas alternativas de los juglares criollos, frecuentaba en el pueblo una humilde querencia y en los festejos no rehusaba una copa de fresca espuma nacional Con todo, en discreto balanceo de su popularidad y su cultura, nunca degradó hasta lo vulgar sus medios expresivos. Con el don del canto fue suyo el de la parlería sabrosa y atrayente. Se hacía entender de todos, pero en su universo de discurso campeaban siempre la pureza y la gracia."

 En 1897 regresa a Calabozo donde contrae matrimonio con Panchita Rodriguez, su novia de la infancia con quien tuvo 4 hijos. Al año siguiente, vuelve a San Fernando desde donde dirige un nuevo vocero de carácter político llamado "El Voto Directo”.

 A fines de 1901 se alista en la tropa de la Revolución Libertadora en contra de Cipriano Castro. Su esposa muere en 1903 víctima de la tuberculosis y ese hecho lo afecta profundamente y lo sume en una honda tristeza que se vio reflejada en sus poemas.

 En 1905, pasada la tormenta de la revolución se casa con Veturia Velazco. Desde Puerto Nutrias, Lazo Martí fue llevado a Calabozo (1907), enfermo de hemiplejia. Dos años después fue trasladado a Caracas en busca de alivio para su mal. De Caracas pasó a Maiquetía, y se enfrentó al gran espectáculo del mar. 

El 8 de agosto de 1909, falleció a consecuencias de una apoplejía cerebral, a los 40 años de edad. Su obra cumbre, Silva Criolla es un reflejo de su pensamiento y estados de ánimos, pero igualmente es un caudal de llanería. Nunca se preocupó por recoger sus poemas en ningún volumen, por lo que mucho de su obra se encontrará quizás en custodia de antiguas familias amigas del poeta.  Además de “La Silva Criolla” escribió “Crepusculares”; “Veguera” “Flor de Pascua” y “Consuelo”.

Hemos seleccionado tres cortos poemas, donde puede apreciarse la pasión del poeta  por el paisaje y costumbres de su llano. Sobre la Silva Criolla, hemos hecho varios comentarios  en este Blog, y transcrito alguna de sus estancias. Sin embargo, es un poema de tal importancia literaria y llanera, que lo transcribiremos en su totalidad en proximas entradas.


 EL COLEADOR 

Sobre el zaino trotón derecho estriba 
Y destella en sus ojos la esperanza 
Al ver que el encierro se abalanza 
Y pugna, y sale al fin, la res altiva 

Finge un trueno el tropel: y la flecha viva 
En pos del toro el coleador se lanza: 
Por instantes lo sigue, al fin lo alcanza 
Y la cauda le apresa, y lo derriba 

Mientras las res del polvo se endereza 
Como en tiempos de antiguos lidiadores 
La muchedumbre al triunfar aclama 

Y por premo obtendrá, de su proeza 
Vulgar corona de marchita flores, 
¡Oh Fabio!, en vez de inmarcesible rama. 

EL CANTADOR

Puesta el alma en su mísera bandola,
Este cantor, que habita entre palmares,
Va siguiendo con ritmo de pesares
El aire musical de una chipola

Hace vibrar su plectro esa manola
De labios cual la flor de los bucares
Rival de la tigana en los andares
Hermana, por la piel, de la amapola

Trovador y poeta, ni siquiera
Obtendrá como aquel ¡Oh noble Fabio! Corona de follaje y flor cualquiera

Bailarina deidad, en vaso pleno,
Para encender la fiebre de su labio
Le brindará sutil, verde veneno

CUAL ORORES MADUROS

He querido ser pájaro: he soñado
Volar sobre tus labios tentadores
Pues lucen el carmín de los orores
Que los besos del sol han sazonado

Mas tus ojos, señora, han humillado
Ese vuelo de amor: que así traidores,
Son tus ojos cual arcos flechadores
Que matan sin herir al que ha mirado

 Ensueño pudo ser de noche insana
Pero en esta de abril pura mañana
Algo que en mí suspira y aletea

Celos tiene del pájaro salvaje
Que hundida la cabeza en el follaje
Carmínea piel de orores picotea








Orore: Arbol espinoso de 2- 12m de altura, presenta alta dispersión en suelos de sábana. (Del cumanagota orori). m. Venez. Árbol maderable. (Pithecolobium hymenaeíolium). Esta especie es muy rara; la más común es la P. ligustrinum. LA., HP. En Colomb. se cita con este nombre un árbol no clasificado.
Tomado de  cvc.cervantes.es






Tigana: (Eurypyga helias) :La tigana, también llamada tepozcalcarau, pavito de agua, ave sol o garza del sol, habita en las regiones tropicales de América. Es un ave esbelta con un andar pausado. Mide de 43 a 48 cm, y tiene un peso de 250 gramos aproximadamente. Pico anaranjado con la base de color negro y el iris rojizo. El color de las alas es el detalle más llamativo, son de color castaño, amarillo, negro, blanco, oliva y gris con dos franjas castaño y negro; y las despliega en el cortejo. En vuelo, puede verse un ocelo grande y oscuro en cada ala. Los colores luminosos también se usan para sobresaltar a los predadores potenciales. Frecuenta los arroyos de zonas forestales, en zonas no por encima de los 900m Forrajean solas o en parejas a lo largo de la orilla en busca de cangrejos de río, larvas de insectos, arañas, ranas pequeñas, cangrejos y pequeños peces. Cazan en silencio con los cuerpos inclinados, prestas a capturar la presa con un rápido golpe de pico. Cuando se las molesta se elevan volando a los árboles. Sus vuelos son cortos. El nido abovedado se construye en un árbol. Anida entre marzo y junio del hemisferio norte. Ponen dos huevos grandes de color rosado con manchas oscuras. 

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