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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

20 de septiembre de 2012

Juan Caparo

 Escultura que personifica al indio Juan Caparo, la cual representa para la comunidad la rebeldía de los indígenas y la independencia. Fue construida en 1993 por Gregorio González. Tiene una altura aproximada de 2 m, mientras que su base mide 1,75 cm. La pieza está realizada en cemento, en posición pedestre, con las piernas separadas. Con ambas manos sostiene una lanza y en el reverso de la cabeza se observa una pluma. El indio está ataviado con unos pantalones doblados hasta la rodilla, no lleva camisa y está descalzo. En el anverso del pedestal se observa una placa de granito que reza lo siguiente:
"Bicentenario de la fundación de Apurito 1793-1993.
Como símbolo y testimonio a la rebeldía de nuestra raza autóctona, los hijos de Apurito, rendimos homenaje al indio Juan Caparo, quien al frente de 200 jinetes, se alzó contra el poderío español en 1812. 
Apurito 13-11-1993."

Esta obra fue restaurada bajo el gobierno del Capitán Jesús Aguilarte Gámez en enero de 2007. 

La leyenda cuenta sobre el suceso ocurrido en presencia del prócer de la independencia José Antonio Páez en el momento en que se encontraba en el hato Banco Largo. En este lugar observó un levantamiento presidido por el indígena Juan Caparo contra el encargado del hato, Miguel Orozco, a quien le concedió la muerte a través de su lanza. Ante este hecho se ofrecía una recompensa a quien encontrase al indio, sin dar finalmente con su paradero. En 1812 en la población de Apurito, Juan Caparo comandó un levantamiento de 300 hombres para luchar contra españoles, desapareciendo después del suceso sin dejar referencia alguna. La población de Apurito levantó un monumento en memoria de este héroe quien permanece en la memoria de los apureños

Tomado textualmente del Cuaderno de Achaguas, del Instituto de Patrimonio Cultural. 
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