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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

31 de julio de 2010

Monos del Llano

Araguato (Alouatta ursina)
Es el mono aullador
Con el ronquido en el bosque
Por la noche y la mañana
Asemejando a los tigres
Animal de gran familia
Que se junta en la espesura

Con pelaje muy variado
Del rojo al negro oscuro
Pasando por el azul
De gran barba y gran ronquido
El macho viejo domina
La manada de los arboles
Fauna Hermosa de la Bella Llanura
Hugo Estrada Ripari

Se les conoce comúnmente como monos aulladores, cotos, araguatos o carayás. Alcanzan entre 5 y 9,5 kg de peso y 5 a 9 dm de longitud, más 5 a 9 dm de cola, que es muy fuerte y prensil, que utiliza como si fuese una mano más. Viven en manadas de 10 a15 individuos. Se alimenta fundamentalmente de hojas y emite fuertes aullidos, que se oyen a 4.3 kilómetros de distancia. Para ello dispone de una cápsula huesuda que infla a modo de vesícula, situada bajo la lengua, y de grandes bolsas laríngeas. Esta característica le ha valido el nombre con el que más se le conoce popularmente. El aullido conjunto de grandes grupos de araguatos semeja el silbido del viento aunque mucho más poderoso y sostenido..
El araguato anda en manadas y acostumbra defender sus predios tirando al intruso excrementos.


Machango o Mono Capuchino (Cebus nigrivittatus)


El monito juguetón
Facilmente amaestrado
Se consideran problema
Cuando llega una manada
Y se esconde en un maizal
A gozar con los jojotos
Actúan como pandilla
Unos saltan y otros chillan
En el grupo de familia
Por algo que los atraiga
O cosa que los asuste
Y los haga actuar unidos
Fauna Hermosa de la Bella Llanura
Hugo Estrada Ripari

A pesar que acostumbramos en este Blog, sólo hacer una pequeña reseña de los animales, con este simpático animalito nos extenderemos un poco para hablar de su forma de vida.
Es un pequeño mono gris muy inteligente y muy común en el país. Son muy revoltosos y representan una real amenaza para las siembras de cacao y maíz.
Actúan en grupos, dejando uno o varios centinelas en los árboles mas altos, que deben avisar la presencia de algún extraño o peligro y dejando igualmente a las hembras y crías en lugar seguro.
Son especialmente dañinos en las plantaciones de maíz, donde rápidamente desprenden las mazorcas, las deshojan y las amarran por pares mediante un ingenioso nudo, que precisamente se llama NUDO DE MONO. Así amarradas, las cuelgan en sus hombros y las llevan apresuradamente a su escondrijo. Si mientras hacen este trabajo, los sorprende el dueño de la plantación o algún peligro, salen corriendo en todas direcciones, pero sin soltar el botín. Posteriormente, pasado el peligro, los descuidados centinelas son castigados por sus compañeros, aparentemente mediante azotes.

Cuenta el abuelo que ha presenciado el vandalismo de estos animalitos y el castigo del centinela. En una oportunidad, siendo él muy niño, se acercó sigilosamente a la siembra, cual Mowgli del Libro de la Selva, y logró aproximarse a tan solo unos pasos de un ejemplar. El monito al verlo se quedó paralizado del susto y se quedaron mirando fijamente, pero el abuelo temiendo que el asustado animal pudiera agredirlo, agitó los brazos gritando desaforadamente y salieron todos disparados en desbandada a subirse en los árboles…….. No había pasado mucho tiempo, cuando oyó los aullidos del pobre centinela que estaba siendo debidamente castigado por sus compañeros.

Cuentan en La Vida en los Llanos de Venezuela, que para cruzar un río, como no todos saben nadar, los jefes suben sobre las ramas de algún árbol que estén extendidas sobre el río y de allí, uno de ellos se cuelga con el rabo a dicha rama, mientras agarra por el rabo a otro y así sucesivamente formando una cadena de monos o péndulo que va oscilando con mayor radio y velocidad, hasta que el que está en la punta se agarra de algún árbol de la otra orilla. Así van pasando uno a uno sobre esta “soga viviente”. Si alguno cae al agua, los demás lo ayudan, aunque al final se ahogan algunos, generalmente el último de la cadena, lo que ha dado lugar al refrán “el último mono siempre se ahoga”

A pesar de su inteligencia, su avaricia permite agarrarlos con gran facilidad, preparando convenientemente una auyama grande, a la que se le abren agujeros pequeños en sus paredes. Dentro se colocan granos de maíz y se agita, produciendo un ruido que les resulta irresistible. Se coloca en el piso y los monos meten la mano por los agujeros, toman un puñado de maíz, pero después no pueden sacar la mano pues se niegan a soltar su presa.
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