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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

22 de julio de 2010

Golpes de Joropo Llanero - EL GABÁN

Claudia Calderón, en su piano llanero, sobre el Gabán sostiene que el Gabán consta básicamente de un ciclo armónico de cuatro compases, dos de Dominante y dos de Tónica, sobre los cuales se pueden desarrollar frases cortas y frases largas. Paradójicamente, a pesar de su supuesta limitación armónica, el Gabán es considerado como una de las formas que presenta mayor posibilidad de improvisación melódica y de expansión de los juegos rítmicos.”

Dice igualmente que “.....todavía no hemos llegado a estas formulaciones en la interpretación de la música llanera a nivel escrito, en primer lugar debido a la escasez de partituras de piezas integrales sobre las cuales formular seriamente cuestiones de ejecución más allá de la experiencia inmediata de los músicos populares, verdaderos artífices de esta tradición viva”.

El Gabán es un ritmo, golpe o variante del joropo, muy utilizado a nivel de la estructura musical , con una característica especial en sus letras, las cuales le dan  a ésta ave, habilidades humanas y casi siempre picarescas.

Cuenta la historia que el ritmo como tal fue creado por el Indio Ignacio Figueredo, quien lo improvisó con gran éxito en una fiesta en la que tocaba el arpa y en la que el Gabán fue el plato principal.

Cuenta el abuelo que en aquel tiempo, los bailes empezaban a medio día y como a las 4 de la tarde, se beneficiaban una o dos reses, cuyas piezas se vendían a los invitados previa reserva de la misma. De hecho, era frecuente que al momento de hacerse las invitaciones al baile, el encargado de hacerlas iba de casa en casa notificando el evento y preguntando : ¿Qué va a encargá?, a lo cual el invitado respondía pidiendo la pieza de carne que compraría, la cual era rigurosamente anotada por el mencionado mensajero.
En la fiesta donde tocaba el Indio, por un desacuerdo con un comprador, el anfitrión soltó las reses y cuando la gente se dio cuenta, empezó a protestar. Entonces alguien dijo: -Guá y pa´que queremos reses si hay tantos gabanes en la laguna? vamos a comé gabán.
La propuesta fue aceptada, se fueron a la laguna, y tiraron unas piedras que espantaron a los gabanes. Aquí se hace referencia a la exageración del lenguaje del llanero, porque dicen que con solo 3 tiros cayó una nube de gabanes, que fueron debidamente asados y todos quedaron contentos. Ese hecho inspiró al Indio y allí mismo compuso su Gabán, el cual tuvo una gran aceptación.

Lo curioso y resaltante de esta pieza, es la diversidad de letras que se han compuesto sobre el ritmo de Figueredo, en las cuales, se le asignan al Gabán atribuciones y actitudes humanas, de compañerismo, de lucha, de valentía o cobardia, de mujeriego y enamorado, de parrandero, de mentiroso, de vagabundo, de coleador, de vivaracho y pícaro etc.

En razón de esto, tenemos temas con títulos como: el gabán realengo; el gabán vagabundo; el gaban y la gabana; mi gabancito; el gaban coleador; el gaban deportista; el gaban sinverguenza y hasta uno mas moderno que se llama el gabán mototaxista. Por supuesto en estos títulos queda en evidencia la picardía y humor del llanero. Creo que es imposible escuchar cualquier Gabán sin por lo menos sonreirse, pues casi todas las letras son muy graciosas.

Llama también la atencion, el hecho que el Gabán cantado, al igual que el Pajarillo, empieza con un grito o leco.

Para ilustrar lo  escrito en esta entrada, a continuación colocaremos cuatro audios de Gabanes:

El Gaban del Indio Figueredo


El Gaban y la Gabana interpretada por Hector Hernandez, de letra muy simpática, donde el Gabán decide abandonar el llano porque estaba cansado de que trataran siempre de cazarlo para guisarlo. En la ruta hacia Nueva Esparta, se detuvo en Caicara donde conoció una Gabana Guayanesa que después de darle el típico y efectivo sancocho de sapoara, lo enamora y no lo deja seguir camino.



El gabán cantador interpretado por Jesús Moreno. Gracioso gabán “regenerado” que había dejado de parrandear y se va a un botiquín donde se encuentra entre otros al gabán camorrero, al golilluo, el vagabundo, al peonío, y al peligroso. Con todos tiene problemas de los que sale airoso, y al final , en un juego de ajiley, le gana al gabán peligroso, todos sus bienes y sale muy contento con una gabana cojedeña a disfrutar su ganancia.



El Gaban camorrero interpretado por Aries Vigoth. Es un gabán agresivo y peleador, que desafía a la autoridad representada por un chicuaco y un aruco. Y a pesar de salir a veces mal parado, mantiene su condición de camorrero.



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