Buscar este blog

....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

9 de marzo de 2010

Ojos Color de los Pozos - Alberto Arvelo Torrealba

Una vez más, mencionamos el arte del poeta Alberto Arvelo Torrealba, en esta preciosa canción, interpretada magistralmente por Rummy Olivo. La música corresponde a un tiempo llamado "Diamante", creado por Ignacio Indio Figueredo, con arreglos del poeta barinés Guillermo Jiménez Leal:

(Amor  querido)
Me voy para Los Esteros, (ay los esteros)
-agua abajo y por la orilla-       
En mi bongo sin palanca, con una vela sin brisa,
al anochecer sin lunas, sobre el paisaje sin líneas,
ante el azar sin apuesta de tu adiós sin despedida,
cantándoles sin reposo, a mi guitarra sin prima
a tus ojos sin tristeza, ay sin tristeza
mi canción sin alegría

Ojos color del ensueño de la resaca azulita.

Pulsando con el reflejo, (con el reflejo)
bordones de agua dormida,
Dejos del cuatro doliente, la palmasola suspira:
Un hilo de alas yéndose angustia las lejanías.
Por los rumbos del te quiero, paso de la huella íngrima,
Sabana del nunca llegas, duna del quizás me olvidas
-arenales y arenales-, se me cerraron las picas,
Esta ausencia sin distancia, (ay sin distancia)
en la canción se me abisma

Ojos color de los pozos de la resaca azulita.

(Amor querido)
Allá viene la amargura, (ay la amargura),
por un callejón de dichas,
Más en ti se me perfuman la pena y las alegrías,
(cariño lindo, la pena y las alegrías)
Porque aquel cantar amargo, -puro anhelo y pura espina-
Te lo guardaste en el seno, nidal de las cosas íntimas,
Donde tu fe se arremansa y tus querencias palpitan;
Y por eso bajo el éxtasis de las tardes pensativas
A rociarse en ti los sueños, en ti los sueños
se van mis cantas marchitas.

Ojos color del remanso de la resaca azulita.

Ojalá hubiera cien llanos, (ay cien llanos),
entre mi vida y tu vida,
Y cien Apures cruzando por la sabana infinita;
(cariño mio, por la sabana infinita)
Ni un potro para la ruta, ni una canoa en la orilla,
Ni un gallo en la medianoche. Ni un toldo en el mediodía,
Ni un cocuyo en la tiniebla, ni un retoño en la ceniza.
Entonces, todo salvándolo, serena te buscaría;
Pero esta ausencia sin lejos, es para mi trocha valla,
Para mis angustias, pica.
(para mis angustias, pica)

Y en el playón solitario, ay solitario,
donde el cantar se me abisma,
No me atrevo ni a soñar, (no me atrevo ni a soñar)
el cielo de tus pupilas
Pupilas color del alma de la resaca azulita.

Nota: se colocan entre paréntesis las frases que la artista utiliza para cantar este Romance.




ENTRADAS RELACIONADAS:

Publicar un comentario