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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

15 de noviembre de 2012

Los Hijos de Guárico: Juan Esteban García

Nació en Los Cantiles, en la Fila Maestra al norte de San José de Guaribe, el 24 de junio de1927. 

Sus conocimientos iniciales los obtuvo por transmisión oral de los intérpretes JuanRebolledo y Manuel Marcano, entre otros. La práctica continua convirtió a Juan en uno de los mejores exponentes de la bandola, y su ejecución musical lo llevó a presentarse en lugares diversos del mundo como Europa, América y Asia. 

Se le consideraba el intérprete más destacado de la bandola cordillerana, maestro de una gran cantidad de intérpretes y cultores del género, y gracias a su trabajo de desarrollo y difusión de este estilo de joropo obtuvo en 1999 el Premio Nacional de Cultura Popular que otorgaba el Consejo Nacional de la Cultura, Conac. 

Llevó su música por distintos puntosde la geografía nacional e internacional. Falleció el 18 dejunio de 2005 y póstumamente fue declarado Patrimonio Cultural Humano por la Asamblea Nacional. Cuadernos IPC

"Yo oí unos negros cantando. A esos negros, concho, la cara no se les veía, era una música bonita, yo les tenía miedo. Y me metía debajo de la cama pa’ verlos canta sin asustarme, eran los Guarañeros. Lo que más me impresionaba era una mujer grandota bailando, era grandísima. Y después descubrí que eran hombres vestíos de mujer, pero cantaban bonito esa gente. 

Después de eso yo le cogía el hilo a mi mama, porque no se conocían las cuerdas, cogía una tablita, le hacia un hueco y les ponía las cuerditas, corticas. Mi mama me regañaba ¡Muchacho, me estas botando el hilo! Y yo seguía le pegaba una lata de sardina atrás, y me pegaba a tocar mi vainita y tocaba eso como cuatro. Porque yo veía la gente tocar y decía ¡Cónchale esta gente toca sabroso! 

Después me compraron un cuatrico de verdad y yo me puse a tocar, a silbar yo mismo, los valses, los pasajes. Hasta que conocí a Manuel Marcano, que era el que tocaba nuestra bandola. Me oyó, lo acompañé, y él me pregunto que quien me había enseñado. “Nadie yo mismo que me enseñe”. Tocó muchas horas, y para el tono que salía con las piezas, ahí estaba yo, acompañándolo, completico. Yo no me pelaba, Entonces me dijo “yo lo voy a enseñar bandola, porque nadie lo enseñó a tocar cuatro y está tocando cuatro”. Inclusive el no sabe tocar cuatro… Y toca su bandola. 

Después conocí al indio Marcano, su hermano, ese me cargaba, me llevaba en peso en los pasos de ríos. Me tenía que agarrar, porque yo estaba carajito y no podía con el agua. Me llevaba a tocar a San José de Rio Chico, y yo lo acompañaba. Cuando él dejaba la bandola y se iba por ahí, yo me ponía a practicar con ella. Y oía que la gente decía ¡Cónchale ese muchachito toca mejor que el indio! 

Después me ajunte con Juan Rebolledo Hernández que le decían El Papaupa de la Bandola de Barlovento. Tuve con él dos años, me quería como un hijo. Juan Rebolledo y yo, por allí por las costas del rio del Guapo, hoy en día le llaman Barro Seco. Yo le saqué un pasaje, que se llama Barro Seco. Era el mejor bandolista de Barlovento. Y estaba uno que llamaban el Cante, que tanto le daba a esas maracas como cantaba bueno. Eso lo tengo yo por ahí como recuerdo. Y de ahí me fui agarrando todos los pasajes que tocaban esas gentes, y después que toco lo de ellos, comencé a sacar lo mío. Por ejemplo Los Cantiles, El Barro Seco, después yo tocaba los Yaguazos y un poco de esos golpes. 

Eso fue como en los años 30 más o menos yo era un carajito como de unos 16 años y ya estaba tocando bandola, la aprendí con un cuatro, porque la bandola era muy grande… Esa bicha no me cabía en la mano" Tomado de por12metrosde  cultura musical, blogspot

Cuenta Don Arzola Parariá refiriendose a Juan Esteban:  “Andaba descalzo, no usaba alpargatas en aquellos primeros años de su vida. Refiere que una vez vino Juan Rebolledo a tocar en un baile de Río Negro y ahí estaba Juan Esteban tocando el cuatro. “Se lo llevó y aprendió a tocar bandola. Estuvo años por allá (en el estado Miranda): Juan Rebolledo le enseñó el golpe mirandino. Para entonces su mamá vendió un novillo y con eso le compró la bandola a rebolledo”Guarico, Cruce Obligado de Caminos, Manuel Abrizo (Min Planificación y Desarrollo)


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