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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

10 de noviembre de 2012

Prefiero el Llano Atrasao, Julio César Sánchez Olivo

PREFIERO EL LLANO ATRASAO

Soy hijo del llano adentro
ignoro hasta deletreá,
como llanero ordinario
es que yo sé conversá
Perdóneme que me atreva
en versos a relatá
este asunto, que no es cuento
sino la pura verdá:
pero es que si no lo digo
me viene una enfermedá:
me pica tanto la lengua
que ya la tengo pelá

Me tiene el cuerpo maluco
cierta gente de ciudá
de esa que llaman poray
gente muy civilizá,
pues entre esa gente hay hombres
que yo no puedo pasá,
parecen - vistos al rompe-
mujeres encalzonás:
los zapatos con tacones
de formita acubaná,
las cejas arreglaitas
así... como dibujás:
a fuerza e´crema y cuidao
la cara muy delicá,
cuando se van a reí
ponen la boca sesgá
y medio apagan un ojo
de una manera endulzá.
Cargan una  melenita
con copetico y ondeá,
recogía con vaselina
hacia la parte de atrás
y con gran delicadeza
se la suelen manoseá
cuidando de que ni un rizo
se les vaya a alborotá.
Lo peor del caso es que el mal
no es de jóvenes na´más
Hayunos señores viejos,
que hasta nietos tendrán ya
que con la mayor frescura
sin importarles la edá,
se ponen unas camisas
de cuadrotes y ramiás
lo mismo que un camisón
de cotorra enamorá

Si eso es civilización,
si eso llaman avanzá
prefiero las cosas mías
en mi llanura atrasá:
mi franela "cocodrilo"
mi pañuelo de Madrás,
mi ruecacho de coleta
mis patas encotizás,
mi sombrero pelo e´guama
en mi pelo sin peiná,
mi chaparro en una mano
y mi cobija terciá,
y mi grito sin linderos
como voz de tempestá
cantando el "seis por derecho"
al pié del arpa vená
con mi boca oliendo a ron
 y a tabaco de mascá,
después de ganá la arepa
con mis dos manos honrás

Valle de  la Pascua
1 de junio de 1958
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