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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

6 de diciembre de 2011

Calabocito con el Toro

Entonces, en medio del remolino de crines y de ancas, la mirada arreadora, acostumbrada a distinguir con un simple parpadeo la estirpe que se oculta en las bestias de las vastedades de Camaguán, estrechó un potro overo, patas blancas, que arqueaba el cuello con mucho lujo y hacía como un venado espantado. Medía seis cuartas de alzada, altura desusada en un caballo criollo. Fue una aparición en el desorden de brazos, sogas, humareda. Cuando quedó solo, el joven alazán mostró su verdadera apariencia. Estaba ahora como un ídolo de oro en el centro de la vastedad. “Ese es”, dijeron los dos amigos sin decírselo. Aquel día-ni uno ni otro podía saberlo-había comenzado la fama de un caballo y la de un hombre.

Las sabanas de Alberto Villasana en Corozo Pando esperaban al potro con sus novillos ariscos y sus espinazos de monte. Su dueño no sabe cuando empezaron las primeras lecciones de destreza, pero nunca olvida la vez que aquel potro de tres años alcanzó en el barajuste del ganado al toro más veloz. Valiente, sabía entendérselas con la fiereza de los bichos sardos y las puyas de los cachaleros negros. Fermín González, maestro de jinetes, y el propio Villasana comenzaron a colear en él, de madrina a madrina, en los apartes. Su arrancada era impetuosa y atendía a la más breve señal de la rienda para detenerse, perfilado siempre, reclamando horizonte
-Siempre ha sido un caballo puertero-. Es su mejor condición.

El linaje de los Aguilera, sabe que quiere decir Villasana. El primero de ellos, Sergio, ganó en él varias copas. Se lo llevó a Los Cortijos. Pero todavía no le dicen “Calabocito”. No hasta que lleguen los hermanos Herrera, David, Moisés, Daniel, Nauman, Chulé. Son ellos quienes avientan su nombre por todas las mangas de Venezuela. Y su fama en el coso y en el filo e´lomo, mientras Cheo Hernández Prisco lo anda pregonando en un golpe llanero donde le pide a Dios un caballo imposible.

Su verdadera grandeza comenzó en Calabozo. Lo reclamaban para acrecentar su nombradía los mejores coleadores de las categorías “A”, “B”, “C” y la de los veteranos
Ahora es 1978: “Calabocito” pelea duro para que sea suyo el campeonato C de Valle de la Pascua y del alto Guárico, regresa como campeón "saque de puerta" y como el mejor caballo de la controversia. Jesús Aguilera era su jinete: un campeón para un campeón. Su historia de coleador estará siempre escrita en el corazón de este caballo.

Llaman a colear en los Juegos Nacionales de San Cristóbal. El alazán volantón se recuesta a la pared del coso: ni los cuarto e´ milla de hombros y ancas de guerreros consiguen apartarlo de la puerta por donde sale el toro loco, puyado desde atrás con la garrocha. “Calabocito" “soporta de nuevo en su lomo al negro Escobar, pero esta vez como campeón nacional. Lo ganó en San Felipe donde los buenos coleadores no caben en los pueblos.

A Barinas le gusta ver colear bien recio. Los coleadores que se atreven a entrar a la manga de la ciudad son de mucha brega y mucho coraje. Y andan bien remontados: sus caballos viven en el pajarillo, en el seis numerado y en el pasaje. A Barinas le gusta ver colear a todos los coleadores, los de las tres categorías. “Calabocito” prestó su señorío en cada una de ellas. Jesús Aguilera lo ensilló, casi no tuvo tiempo de aflojarle la cincha. Y fue el nuevo campeón. Hizo 9 puntos en él y otros 7 en “Talento”, el estupendo y malogrado caballo del negro Carreño.

El caballo y los Aguilera, cogen ahora el trillo que va para Apure. En la manga “Vuelvan Caras” de San Fernando quieren saber quién será el campeón de la categoría C. Los coleadores se aprietan en la puerta del coso. No cabe más nadie en las talanqueras. Y se escucha al Carrao, a Nelson Morales, a José Alí Nieves en los micrófonos y en la inmensidad. Uno de los Aguilera, Miguel, pretende arrebatar el título sin prestarle atención a sus 15 años, No pudo, pero la derrota dura poco.

-Miguel se llevó a “Calabocito” a Guanare y quedó sub-campeón. En 1980 se fue con él a los Juegos Juveniles Nacionales de Ciudad Bolívar. De nuevo quedó subcampeón. “Calabocito “ fue designado el mejor caballo de la competencia

De pronto, la corona de uno de sus cascos mostró la desgracia de la “sortija” y “Calabocito” no pudo competir en los campeonatos A y B. Mientras sanaba, su leyenda atizaba la nostalgia de su regreso y apenas empezó de nuevo a barquinear, Miguel Aguilera se metió con él a guerrear en el campeonato C de Barinas. Y por fin fue campeón. Anduvo en el caballo los cuatros días que duró la refriega. A “Calabocito” lo llamaron el mejor caballo del campeonato.

Villasana pide la palabra:
-En Barinas repite la hazaña de Cumanacoa: le saca 5 puntos a un toro, esta vez todos válidos.
Cuando se muera lo voy a devolver a su tierra, al llano. Lo dejaré en la sabana para que los zamuros y los caricaris se lo lleven. Ese será su entierro. El que hubiera querido se me hablara."  Tomado de Llano de Hombres, Luis Alberto Crespo


Acompañamos esta entrada con dos canciones del Coplero Coleador, Cheo Hernández Prisco, que mencionan a Calabocito. La primera, es en honor a Jesús Aguilera, coleador campeón muy conocido. La segunda, menciona caballos que fueron leyendas en el mundo del coleo:

Guariqueño coleador, Guariqueño coleador
De recia casta bravía
Orgullo e´ la patria mía
Del coleo gran defensor
Ya no tienes contendor
En mangas de Venezuela
Con tu coleada certera, anda certera
No hay toro que no se caiga
Y aquel que contigo salga, anda Jesús
Se angustia y se desespera

Siendo apena un infantil, un infantil
Demostraste tu bravura
Cuando sobre tu montura
Mucho hiciste sentir
Y ya se veía venir
Con el correr de los años
que tú sobre de un caballo, ay de un caballo
Tenías el padrote lejos
Cuando fuiste el primero, bien lo recuerdo,
apenas era un chavalo

El año setentisiete, el año setenta y siete
se muestra muy entusiasta
y en la cuidad de La Pascua
los coleadores prometen
pero tú con buena suerte
en lomo e´ Calabocito
llegaste de primerito, llegaste de primerito
para complacer tu público
y se llenaron de júbilo, anda de júbilo
los grandes y los chiquitos.

Representó a Venezuela, a Venezuela
en la tierra e´ los manitos
allí siendo un jovencito
Fue lo mejor de mi tierra
José Francisco Contreras
me contaba a su regreso
tenemos un gran prospecto, ay prospecto
en el coleo nacional
muy lejos debe llegar, debe llegar
tiene fuerza y gran talento.

 Luego de un año después, año después
en otra categoría
demostraste tu valía
en un campeonato B
de primerito otra vez
tu nombre seguía sonando
y tus dos nobles caballo, allá en Barinas
Calabocito y Talento
infundieron el respeto, ay el respeto
de los que estaban coleando.
Campeonato de campeones, ay de campeones
lo máximo en coleadera
allí van todas estrellas
en los caballos mejores
Adornan con sus amores
Nuestra mujer provinciana
Jesús de nuevo en Charanga, anda en Charanga
les gana de punta a punta
y su público disfruta, anda disfruta
ese gran triunfo en la manga

En un campeonato A, bien lo recuerdo
en la capital de Aragua
Van crecidas sus agallas,
su fuerza y su voluntad,
pues le quería demostrar
a todos sus compañeros
que en los lomos de Río Negro, ay de Rio Negro
volverías a ser campeón
y te rindieron honor, anda mi honor
toditos lo guariqueños

Luego dos años después, anda después.
y para el ochenta y seis,
de nuevo vuelves a ser
el coleador del pasado
Valencia con gran agrado
desde el jueves hasta el domingo
te ve colear en el Chingo, anda en el Chingo
Guajiro y María Conchita
Y las muchachas bonitas, muchachas bonitas
gozan el triunfo contigo

Sigue su racha triunfal, anda triunfal
y para el ochenta y siete
vuelve a Barinas
y se mete de nuevo en primer lugar
yo te quiero preguntar
en una forma sincera
que diría Sergio Aguilera, Sergio Aguilera
en el preciso momento
estaría súper contento, súper contento
disfrutando a su manera.

Ahora en la "Juan Canelón", Juan Canelón
todo el mundo se decía
volverá la dinastía
del este tremendo campeón
muchos me dan la razón
y yo comparto con ellos
Diablo Rojo y Mira Lejos, ay Mira Lejos
María Conchita su yegua
en un final del leyenda
en el caballo Martín
tumbaste a los punteros.




Le voy a pedir a Dios,
algo que no le he pedido
un caballo como éste
que a continuación describo
Que sea bien bueno en la puerta, ay en la puerta
Como el Caballo Amarillo
Que pase como El Perico
y del Cuerpo lo agresivo
La rienda de Continente,
la veteranía de Peca
Que tenga la valentía, la valentía
que tuvo el caballo Flecha
Que anduvo de manga en manga
jamás se huyó de la puerta
fue apodado el rey del coso
por su sobrada vergüenza.

Parecido a Tio Conejo,
Pa´ agarrá toro en el suelo
Que aparte los pelotones
como lo hacia Mono Negro
que se parezca a Martillo, anda a Martillo
en las zanjas y vaqueros
también como Gallo Tombo
bueno pa´ cualquier terreno.

Nota: si algunos de los nombres de los caballos no los entiendo bien en la canción. Si algún lector detecta algún error, agradecemos nos lo informe para efectuar las correcciones pertinentes
Que sea del color de Furia
y doble como el Papito
Brioso como Prefectura
Guapo como Rivalito
Que tenga la resistencia,
igual a Calabocito
y que sea como el Canelo
para colear de a peacito
Que sea ligero y capaz
como lo fue Rumazón
tan igual a Rey Dormido
en lo guapo y bregador
que se parezca a Chubasco, anda a Chubasco
que pasando era un señor
que tenga la inteligencia
la que tenia Trago e Ron
Que sea igualito a Cocuy
el alazán monaguense
murió en los cachos de un toro
por ser tan bueno y valiente
tan igual al Dictador, al Dictador
que lo hirieron mortalmente
Matracazo y el Gitano
tuvieron la misma suerte.

Que sea bonito y sobrado
como aquel Viejo Gabán
el porte como el del Chicle
de tamaño regular
a ir como Cascabel , ay Cascabel
que nunca tuvo rival
igual al Perico Viejo
macho para rematar
Que sea como Ventarrón
bueno para recolear
la fuerza de Curazao
por si me toca bochar
Así quisiera un caballo, anda un caballo
a ver quién me va a ganar
pa´ reirme de los otros
donde yo vaya a colear.
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