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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

3 de julio de 2013

La Tierra de Pancho Lazo- Víctor Vera Morales



LA TIERRA DE PANCHO LAZO 
Victor Vera Morales 

Calabozo: esa es la tierra 
Donde nació Pancho Lazo 

Pancho Lazo fue el aeda 
De las remotas lejuras. 
De sabanas y remansos 
De estrellitas y lagunas 

El de la “Patria Mestiza”
 En la guerrilla procera, 
El que tremoló en el viento 
Las cantas y las banderas 

Calabozo: esa es la tierra
 Donde nació Pancho Lazo

El que silbó la vacada 
Hacia los anchos tranqueros 
Con su Cuatro de cariño
 Salpicado de tonada. 
 El que al cielo de su tierra 
Amarró con suaves lazos 
Y aprisionó el horizonte 
Que sueña en el alto Llano 

 Calabozo: esa es la tierra 
Donde nació Pancho Lazo 

 El que le dio a los caminos 
Collar de hermosos luceros 
El que llevaba en el pecho 
Pulso de nobles anhelos 
 El que dijo con afecto 
Los cantos que se perdieron 
En boca de los vaqueros 

 Calabozo: esa es la tierra 
Donde nació Pancho Lazo 

Pancho Lazo, fue el aeda 
De perfil como su pueblo 
Por dentro eterno cantar 
Por fuera color moreno 
Mezcla de España y América 
En lo dulce y altanero 
Soñando en la madrugada 
 En los caños sabaneros 


ENTRADAS RELACIONADAS:

1 de julio de 2013

Las Pestes y Enfermedades Endémicas del Llano Venezolano (1)

Hablando del llano de ayer, debemos necesariamente escribir algunas líneas sobre las terribles enfermedades que cual las plagas de Egipto, durante el siglo XIX azotaron el país y muy especialmente al llano venezolano, donde llegaron a desaparecer pueblos enteros. Eran tiempos también de guerra, lo cual acrecentaba la miseria y desesperanza en los hogares. 

Tomemos algunos fragmentos del capítulo denominado Peregrinos de el Ultimo Violín de Francisco Castillo Serrano:

 “Parecía que una calamidad desataba a la otra. Y el venezolano, preso de la más completa indefensión a las molestias propias del trópico, es sorprendido por un nuevo enigma terrorífico que lo devora: las epidemias. Procedentes de otras latitudes, pero… vengan de donde vinieren, se ensañaban contra aquellos seres que no albergaban otra posibilidad de defensa que la emigración. ¡Huir, escapar despavoridos…! Ancianos, jóvenes, niños, todos desertaban ante las zarpas del contagio. 

El paludismo, conocido como la peste de Apure fue considerado como la afección de mayor profusión nacional. Aquel padecimiento se propagó en 1833 desde Mantecal a todas las poblaciones de esa provincia, con tal furia, que familias enteras desaparecieron y casi no hubo en el llano vivienda sin víctimas “Murió la mayor parte de los enfermos y en tan grande número que muchos cadáveres quedaron insepultos. Fue para entonces cuando se introdujo el uso del sulfato de quinina en Venezuela” José Salcedo Bastardo-Historia Fundamental de Venezuela. 

San Fernando no dejó de ser vulnerable a la pandemia de cólera más terrible y pavorosa que haya azotado a la humanidad a lo largo del tiempo (1854)” Al morbo variólico, o “la brava” (1855). La reaparición de la “malaria” a fines del siglo XIX, que se prolongó hasta las dos primeras décadas del XX, convirtiéndose en uno de los contagios que más estragos ocasionó a la nación, segando así la vida de casi un tercio de sus habitantes. A la “peste española” (1918 y 1920) que como fenómeno sanitario no fue distinto a la viruela de 1898 ni a la “bubónica” de 1908.  Las historias que se entrelazan en Casas Muertas de Miguel Otero Silva, con respecto al paludismo, reflejan una realidad de la época. 

Nos cuenta Oldman Botello en su escrito denominado El paludismo y otros morbos en Ortiz en el periodo 1880-1885, que varias enfermedades afectaron a la población en ese período y el desconcierto y desconocimiento de la gente empeoró las cosas pues se dieron medicamentos contraindicados y se ocasionaron más muertes. En muchos casos, las familias recurrían a “brujos” pensando que ellos podían sanarlos 

Las enfermedades que se presentaron en ese período fueron: Paludismo, disentería, fiebre amarilla, viruela, tétanos, Hidropesía, Pulmonía, tuberculosis y lepra. Pero de todas, el paludismo fue la que cobró más muertes. Sin embargo es importante destacar que la fiebre amarilla significó también un flagelo muy destacado, pues estuvo presente con gran intensidad entre los siglos XVII al XIX. 

El paludismo es señalado como una enfermedad infecciosa endémica producida por el género Plasmodium y que se transmite a los humanos por la picadura del zancudo anopheles, en las especies Plasmodium facilparum, Plasmodium vivax, Plasmodium malarie y Plasmodium Ovale. Caracterizase la enfermedad por fiebres de los tipos intermitente, remitente, tercianas, cuartanas; la esplenomegalia y la presencia del parasito en la sangre, invadiendo y destruyendo los eritrocitos. La más común en el área en estudio son las tercianas, una fiebre intermitente transmitida por el P. Malariae; la cuartana cuando están separados por dos días de apirexia, producida por el mismo Plasmodium malariae; la intermitente, que aparece por accesos con intervalos apireticos mas o menos alejados. 

 En el llano se dificultó más detener el terrible efecto del Plasmodium malarium, que en el resto del país, pues las características del terreno mantenían por un tiempo las sabanas inundadas propiciando el desarrollo del Anopheles transmisor de la enfermedad.

30 de junio de 2013

La Voz del Pueblo Barinés: refranes oídos en los llanos de Barinas- Rafael Cartay (14)

SOBRE LA EXPLOTACION DEL TRABAJO, CRÍTICA Y ACCIONES AJENAS
  • El vivo vive del bolsa y el bolsa de su trabajo
  • El muerto tiene doliente
  • Ningún pulpero dice que su queso hiede
  • Pollo alabao, sale cagao
  • Del ahogao, aunque sea el sombrero
  • El muerto al tené quien lo cargue se hace mas pesao

SOBRE LA IGNORANCIA,  LA BRUTALIDAD, LA ESTUPIDEZ Y LA ORDINARIEZ
  • Es mas bruto que policía e municipio
  • El que no sabe se embroma
  • Está viendo el burro cargao e conejos y preguntando si los perros son cazadores
  • De lejo parece pendejo, pero de cerca, no cabe duda
  • Conozco al pájaro por la cagá
  • Escupe más que vieja mascando chimó
  • Perro que le late a mono, no sirve pa chigüirero, porque mirando pa rriba pierde los rastros del suelo

27 de junio de 2013

El Arpista Leproso- José Natalio Estrada

 "El llanero, quizás por un innato sentimiento de caridad o tal vez por desconocimiento del mal y de sus terribles consecuencias, ni huye del leproso, ni teme compartir con él su vivienda.

Teófilo González fue el mejor arpista del pequeño mundo de mi juventud, y como tal, era el preferido para amenizar nuestros bullangueros joropos y los de los hatos vecinos.

Luego le aparecieron las placas insensibles de la piel, las coyunturas tumefactas y la faz leonina; el mal en todas sus terribles manifestaciones.  Todos dejaron de solicitar los servicios de su arpa electrizante y Teófilo se tornó huraño.

Pero aún así siempre estaba presente en las grandes fiestas, escurriéndose como una sombra  soliente al abrigo de los penumbrosos aleros, espiando su oportunidad. Esta no dejaba de llegar ya entrada la madrugada cuando el arpista de turno salía por unos minutos al enlunado patio con el fin de estirar las piernas o de echarse un trago.

Con celeridad, Teófilo ocupaba el asiento del arpísta, afinaba rápidamente el instrumento y estallaba con un "Seis por Derecho" o un "Pajarillo", un "Rompe Luto" como solíamos decir, porque el llanero que los oye, si está de duelo se olvida de sus muertos y baila. La sala se llenaba con la animación de los bailadores y el repique de los zapateos, hasta que el mal empezaba a entorpecer los dedos de Teófilo, el ritmo se hacía cada vez mas lento y las parejas empezaban a abandonar la sala. Cuando Teófilo al fin se daba cuenta de que la sala estaba desierta, se doblegaba sobre el arpa y lloraba silenciosamente."

EL ARPISTA LEPROSO
Bailan todos confusos en la sala mugrienta
como espectros de un drama fatal y presuroso;
sobre el arpa dormita en su agonía lenta
mientra arranca acordes, el músico leproso

Como viva ironía vino un niño a la fiesta
donde, amarga la vida, marchitó ya su flor;
con el soplo que sube de la virgen floresta
gime allí una elegía: dolor, dolor, dolor

La Muerte marca el ritmo con su dedo espectral
y siguiendo el acento de una pena racial
como hilo de agua triste la guitarra solloza;

y cuando todos mienten una alegría espúria,
hija del mucho vino, de la mucha lujuria,
como un reproche luce su mueca dolorosa


ELEGÍA DEL ARPISTA LEPROSO


Carne que no siente nunca
lo que le canta su oido,
corazón que se hizo arpegios
arpa que se hizo latidos
Un "seis" se llevó la pena
y dramatizó el alivio,
como alba gris que ilumina
desde lo muerto a lo vivo

La "Quirpa " puede con él
por lo violento del trino,
el "Pajarillo" se escapa
de sus dedos retorcidos,
y cuando el sopor del mal
al fin le llega a lo vivo
¡Ay Teófilo, como lloras
sobre la agonía del ritmo!

Se va hundiendo en el silencio
de un amanecer de estío
el cabrestero que canta
la punta con lento giro;
y no es un son de cigarras
¡Óyelo Teófilo amigo!
es el llano que se queda
tu dolor que va en camino.

Se está afinando en matices
el añorar vespertino,
luna de columnas truncas
cuando se aclara lo íntimo;
por la amplitud del paisaje
va rumiando su destino
lo que uno vivió sin gloria
y fue gloria uno mismo.

Si triste de la rapsodia
que nunca él hubiera escrito,
un arpegio de mastrantos
pentagrama de caminos,
se murió en tono menor
como se muere un cariño,
y fue con tiples de lluvia
y con bordones floridos
que el llano cantó el responso
en la liturgia del río.
Tocó Teófilo González
arpista de tiempos idos,
cuando su carne en girones
iba ensangrentando   el ritmo,
cuando su sangre era un llanto
y cada nervio era un mito,
cuando el beso ya no era
como el presagio de un nido

Errar de brisas sin palmas
de turpial sin espinito,
un corazón que se muere
en tonos de llano vivo,
quebrada que se fue sola
y dejó el cauce marchito,
frescor de médanos verdes,
oro de médanos ríspidos,
un arpa de penas claras
y un cuatro de pecho herido

Para los muñones tristes
un arpa de alegres bríos
y el silencio de la madre
viendo cómo muere el hijo...
cicatriz de tierra seca
sin cayenas y sin lirios,
y un zapateo que se va
en pasitrote corrido

Nostalgia de copla sola
por la sabana sin hitos,
dolor de tardes sin crines
y corrales sin bramidos,
y llora el "Zumba que Zumba"
una pena sin respiro
una montura sin potro
una luna sin ladridos,
un palenque sin ¡Te quiero!
y un partir son ¡No te olvido!

Es siempre el dolor inédito
reiteración de lo mismo,
y siempre el alcaraván
guarda del mismo camino;
es todo lo que se muere
albur de lo ya vivido,
y al canto que lleva el viento
lo acuna el mismo suspiro

Golpes de Joropo Llanero: San Rafael

San Rafael es el santo de los pescadores y patrón de varios pueblos llaneros. En los temas cantados, con frecuencia se le plasma como un llanero más. 

Este golpe goza de gran popularidad tanto en el llano como en Guayana. Según la Enciclopedia de la Música Popular de la Fundación Bigott, “se caracteriza por su estructura bipartita en la cual la primera frase de ocho compases ( 4x4) está en modalidad menor y la segunda de doce compases (6x6) modula a la tonalidad de la dominante, para luego regresar a la tonalidad menor con la cadencia IV, I, V7, I. En cada semifrase de las dos secciones se cantan dos versos de una cuarteta más su repetición. Hay versiones que reducen la primera sección a la mitad (4 compases) pero siempre conservando la estructura de la repetición en la segunda. Al igual que la mayoría de los golpes llaneros, está en métrica de 6x8 y utiliza como instrumentación arpa o bandola llanera, cuatro y maracas” 

Quizás su nombre es un homenaje a San Rafael de Atamaica, cuna del famoso arpista Clímaco Herrera a quien se le atribuye su autoría, al igual que la Quirpa y el Gavilán

Acompañamos la entrada con 3 audios: San Rafael en instrumental con el Indio Figueredo, San Rafael en la voz de Ángel Ávila donde precisamente se le confieren propiedades “terrenas” al santo y el Llanero Veterano con el Catire Carpio que solo usa el fondo del golpe. No ubicamos ejemplos donde las coplas se estructuren de acuerdo a lo planteado mas arriba,  probablemente con el tiempo se ha ido perdiendo esa regla


25 de junio de 2013

Los Macundales Artesanales de Pesca

La pesca es una actividad básica en las riberas de los ríos de los llanos venezolanos . Bien sea como medio de subsistencia o simple distracción, el llanero siempre está dispuesto a tirar los anzuelos. La naturaleza pródiga hasta el infinito, sigue proporcionando pesca a pesar del descuido y contaminación de muchos de nuestros ríos llaneros.

Si bien  es cierto que ya no se consiguen algunas especies, especialmente las grandes como el Valentón, el ciclo de  vida de la fauna fluvial se ha mantenido en el tiempo.

Los utensilios para la pesca son prácticamente los mismos para todos los estados llaneros, les ofrecemos algunos tips sobre esta faena.

En el estado Portuguesa por ejemplo, en los alrededores de Guanarito se usa mucho  la nasa, definida como un  chinchorro pequeño realizado en tela metálica o en tejido que se utiliza para la pesca de peces de río. La percha, cabuya y el mecate se amarra de una orilla del río o caño hasta la otra orilla y posee anzuelos colgantes con carnada; también se usa el espiñel, tendedero de anzuelos Nº 1 y 2 que se emplean para pescar peces pequeños. 

Existe la pesca con atarraya que es tejida en forma de cono, y es lanzada por el pescador desde la orilla del río o desde la curiara. Su   tamaño que depende del tipo de pez a atrapar. Para elaborar la atarraya se emplea naylon Nº 6, un plomo de 12 kg, una aguja de madera y mecate delgado. Luego se coloca una cabuya o mecate en forma de percha a la que se le amarran varias tiras del naylon, se coloca el plomo en uno de los extremos y con la aguja se va tejiendo hasta unir estas tiras dejando algunos espacios entre sí, se le da vuelta y se le hacen varios huecos de 2 cm por 2 cm. 

La atarraya más pequeña mide 2 m de largo dependiendo la trama y el tamaño de los peces que se quieran pescar. El proceso para elaborar una sola de estas atarrayas puede durar hasta una semana. 


Curiaras 
La canoa o curiara es el medio de transporte que emplean los habitantes de las comunidades fluviales para trasladarse de un sitio a otro, y como plataforma para pescar. Este tipo de embarcación se construye a partir del tronco de los árboles de samán macho o cararo.  Se tumba el árbol, se le quitan las ramas y la corteza y se ahueca el tronco empleando hachas y machetes. Luego se le va dando forma con una chicota. La abertura del casco se hace con ayuda del fuego. Las grietas se tapan con resina y por último se procede a clavetear las bancas.

Para hacer una curiara o canoa se requiere una semana de trabajo continuo. Estas embarcaciones suelen medir 8 m de largo por 1 m de ancho aproximadamente. 

Refiere el Catálogo de Patrimonio Cultural de Barinas, que en Puerto Nutrias la curiara posee vela y remo. Es menor que la canoa, y más ligera aunque más larga. Este tipo de curiaras son construidas en San Fernando de Apure y soportan un peso de 1.200 k, estas son las curiaras más usadas por los pescadores artesanales, las más grandes tienen un valor superior y otro propósito de carga.  Los pescadores consideran las curiaras como un implemento más de la pesca que conforman el tren de pesca que utilizan para iniciar sus faenas de trabajo y estas tienen mucha estabilidad más que las canoas  

Canalete
Palancas y Canaletes
El canalete es parte integral de la curiara porque se trata del remo que le brinda a la nave el impulso para avanzar. Aunque la curiara tenga motor fuera de borda, ningún ocupante se monta en ella si no tiene al menos un canalete. Se hace igual con madera de samán macho o cararo, que se corta en tabla de 1,40 m de la madera con el machete y se le da forma en ambos lados en forma de pala, plana y luego se pule.
La Palanca  consiste en una vara de Píritu de 3 metros de largo por 2 cm de diametro. Se utiliza para empujar las canoas y embarcaciones en sitios de poca agua o con fondo pantanoso, donde no es aplicable el canalete.  El bonguero lo hunde en el fondo, apoyando el otro extremo en su pecho, entonces, haciendo presión en la palanca, camina hacia el otro lado de la embarcación, lo cual produce una fuerza de empuje que desplaza la misma.Puede ser usada en el mismo sitio, simplemente para direccionar la embarcación.



Palanca

Tren de Pesca  
En Barinas, especificamente en Puerto Nutrias,  el tren de pesca artesanal está compuesto por dos curiaras, dos motores fuera de borda, chinchorros de pesca, tarrayas, arpones, anzuelos o cordeles de pescar, víveres y mercado de comida, chinchorros para dormir, carpas para acampar, cuchillos e implementos de cocina, y los 10 pescadores. 

Este tren es usado por los pescadores en tiempo de zafra desde octubre hasta febrero de cada año y sirve para pescar y cargar el pescado hasta los puertos más cercanos, que van desde Puerto de Nutrias, pasando por los ríos de Apure hasta llegar al río Orinoco. Cada puerto distribuye el pescado por todo el país a través de los caberos.




Proceso de elaboración de atarrayas 
La atarraya es un implemento indispensable en la actividad pesquera. Se trata de una red de forma cónica y de elaboración artesanal. Se emplea para obtener peces en aguas pocos profundos. Generalmente se teje con naylon, empleando una aguja grande que permitirá hacer la primera cadeneta hasta continuar el trenzado final. Entre los tejidos más comunes se encuentra el trasmallo, el chinchorro o la tarraya o atarraya, cada una con los agujeros más grandes o chicos de acuerdo con el tamaño de la pesca. 

Existen dos tipos de chinchorro, uno llamado el caporero y el otro barrero, el caporero se hace con hilo de naylon de 9 y 12 de huecos pequeños, y el otro se teje con nailon Nº 30 y 36 y el tejido es de huecos grandes, es decir, que en la malla se quedan atrapados solo peces grandes. 

En el proceso de tejido se debe procurar dejar la circunferencia de la parte abierta de la red, de mayor tamaño que la circunferencia principal. El punto de la atarraya es más estrecho que el del chinchorro. 

Cuando se termina el tejido se pasa un hilo por las puntas, y en sus bordes se le atan pequeños plomos para permitir que la red se sumerja en el agua y de esa forma poder atrapar los peces con mayor facilidad.

Este tejido también se puede hacer con las manos. Una vez que el pescador considere que hay abundantes peces cerca de la atarraya, la hala hacia sí, sosteniéndola firmemente por el nudo de la costura mientras ejerce fuerza para arrastrarla y poder sacar a los peces que han quedado atrapados en ella. Estas atarrayas son comercializadas y consideradas como un bien cultural del estado Barinas, específicamente en el poblado de Puerto de Nutrias. 

Canoas 
Este medio de transporte es construido artesanalmente con troncos de madera enteros tallados, en la mayoría de los casos con la materia prima que suministra el árbol del jabillo. Para su elaboración se utiliza la chueta, un hacha, un barretón curvo, un moto sierra y un árbol. Miden aproximadamente 8 m de largo por 60 m de ancho. Son empleada para el traslado de las cosechas por el río del estado Barinas. 

Anzuelos:
En general el llanero usa anzuelos comunes del tamaño adecuado para los peces que quiere atrapar. Sin embargo en ocasiones tiene que tomar previsiones  cuando en las aguas habitan caribes que dicho sea de paso, es un buen botín de pesca. En estos casos, el llanero amarra el anzuelo con un pedazo de alambre de unos 10 cm y en el otro extremo de dicho alambre, se coloca el naylon. Esta previsión es necesaria  ya que los caribes cortan con mucha facilidad el naylon.

 

Nasa:
A pesar que la descrita al inicio como propia del estado Portuguesa es de tela metálica o naylon,
también existe otra igualmente artesanal que se elabora  con largas ramas de bambú de aproximadamente 3 metros. Se unen en un extremo con bejuco o lianas y en el otro extremo se amarran a un gran aro. Transversalmente se cruzan otras lianas, para cerrar las aberturas mayores.
 Entonces se hacen varias trincheras con piedras en el río formando una "V" y colocando en su vértice la nasa que se fija al fondo del río con piedras. Generalmente se colocan una o varias nasas en la tarde y en la mañana temprano se revisan.


Fuente Consultada: Cuadernos del IPC

23 de junio de 2013

Ponche de San Juan

Esta bebida tradicional, es muy conocida y consumida en el estado Portuguesa, precisamente el día de San Juan   ( 24 de junio) .

Se elabora con huevos, azúcar, canela y arifú, especie de mazamorra de maíz con leche y aguardiente. Esta bebida se consume solamente después del mediodía, porque durante la mañana y desde el día anterior, los encargados de prepararla deben seguir cuidadosas instrucciones para que los huevos que se emplean y ofrezcan la consistencia adecuada. 

En el sector Monseñor Unda de Guanarito, en la carrera 8, entre las calles 6 y 7, María Dorotea Espinola lleva varios años preparando este ponche que se ha hecho famoso en todo el poblado. Cuentan que en una oportunidad, mientras las personas esperaban la bebida, llegó un hombre hablador que dijo que le había lanzado mal de ojo al ponche y los huevos no dieron la consistencia adecuada al ponche. 

Para la preparación del ponche de San Juan se deben colocar todos los huevos dentro de un recipiente, batiéndolos constantemente con una paleta de palo o molinillo hasta que el centro mantenga la consistencia. Cuando la mezcla no se vaya a los lados, en otro recipiente se agregan  3 litros de leche, canela, nuez moscada, arifú y azúcar al gusto. En una olla a fuego lento se cocina esa mezcla con el maíz tostado, y una vez lista se le añaden los huevos batidos. El ponche debe servirse caliente.


El Ponche de San Juan en el estado Barinas presenta una variante.  Tiene como ingredientes   huevos
criollos, fororo, ron, nuez moscada y maíz tostado. Para su preparación se vierten las yemas de los huevos en una vasija o caldero grande; se baten con batidor de madera o molinillo. Posteriormente se le agrega el fororo y se mezcla con las claras a punto de nieve, la nuez moscada, el ron y el maíz tostado. Este ponche es consumido en las festividades de San Juan, de la Virgen del Carmen, de San Juan Bautista y de San José, es una de las bebidas preferidas por los comensales de la comunidad. Es una tradición que solo los hombres preparan y baten el ponche en un lugar cerrado, donde las mujeres no los vean.




Hay una serie de creencias relacionadas con el día de San Juan, las cuales puedes leer en el siguiente enlace: LOS RITOS DEL DIA DE SAN JUAN

La Voz del Pueblo Barinés: Refranes oidos en los Llanos de Barinas- Rafael Cartay (13)

SOBRE EL CASTIGO DE LAS ACCIONES:
  • Está llevando mas palo que tambor en tiempo e´fiesta
  • Dios castiga sin palo ni rejo
  • Mas bueno es Dios y mata gente
  • Chivo que rompe el tambor, con su cuero lo paga
SOBRE EL ARREPENTIMIENTO Y EL PESO DE LOS RECUERDOS
  • En conuco viejo, nunca faltan batatas
  • El que da y quita, le da pequita
  • La sarna siempre le queda al perro sato
SOBRE LA NOTORIEDAD Y SIMILARES
  • Tiene mas nombres que un rabipelao
  • Tiene mas nombramiento que corocito varguero
  • Se disfraza de musiú pa que le digan paisano
  • Es mas criollo que la sardina pica-pica

Los Santos de Rincón Hondo- José Natalio Estrada

LOS SANTOS DE RINCÓN HONDO


Puñado de ovejas tristes
gozando  de ajeno techo
golondrinas ateridas
bajo un inhóspito alero;
es lo que le queda al hombre
cuando se le acaba su pueblo,
un poquito de fe trunca
como el muñón de sus dedos

San José, Miguel, la Virgen
quedaron cuidando el pueblo,
Santigao se fue de viaje
y se olvidó sus luceros;
¿Quien pudiera Virgen Santa
tejer de nuevo tu velo
con hilos de sedaluna
en los telares del viento?

Derruido campanario
que se ubicó en un uvero,
como cigarra sin voz
como corazón sin sueños;
ya no resuenan tus notas
al golpe de mis recuerdos,
pero un Domingo de Rosas
al amanecer llanero
despertarán tus campanas
y abejas de raudo vuelo
irán tumbando el rocío
a los claveles del cielo

El llano siempre renace
su fe tiene sus renuevos
y guarda en ricos filones
los tesoros del ensueño,
un dia el clarín del gallo
le dará la nueva al  viento,
la brisa vendrá en puntillas
y despertará al llanero....
San José tendrá su nardo,
la  Virgen tendrá su velo
sus ojos de mansedumbre
y su regazo de sueño!!

Diciembre 1953
Santicos de Rincón Hondo
recuerdo de tiempos buenos,
están  sus ojos sin luz
y mutilados sus dedos;
los quemó un soplo del Mal
en velorio de los viejos,
cuando entre juegos y cantos
se divertían los llaneros.

¡Cuantas cuitas no escucharon
cuadno amor hacía su juego!
¡Cuantas penas no aliviaron
los pobres santicos viejos!
Una noche vi surcar
lágrimas del ancho cielo,
augusto dolor del Padre
por sus santos que están ciegos

Ellos velaron mi infacia
humildes santos de pueblo,
San José que está sin nardo
la Virgen que está sin velo,
pero San José era guapo
con sus ornamentos nuevos,
y tenía linda cara
la Virgen de los hoyuelos.

Oscura que está su noche
con tanta luz en los cielos,
la selva cubrió su iglesia
cuando se murió su pueblo,
y ahora que perdieron todo
también la fe se le ha muerto,
no olvides, Señor, tus Santos
en la hostilidad del yermo!

Con una estrella en la punta
me incita un camino lejos,
en alguna noche oscura
de sus miradas sin cielo;
y en los descansos sin rumbo
se escucha un gemido lento,
son los dedos de la brisa
que estan doblando el recuerdo


22 de junio de 2013

Parapara de Parapara o Parapara de Ortiz??

Parapara tierra de “agua clara y mujeres encantadoras”



 Nuevamente apoyándonos en el maravilloso trabajo de Mario Abrizo, publicado por el Ministerio de Planificación y Desarrollo con el nombre de Guárico, Cruce de Caminos, les ofreceremos rasgos del pueblo de Parapara, famoso por haber sido parte del escenario de la importante obra literaria Casas Muertas de Miguel Otero Silva, en aquella terrible epidemia de paludismo que azotó el país y principalmente los llanos en el siglo XX. 

Buscando en el mapa del estado Guárico la ubicación del pueblo de Parapara, me sorprendió que en 3 mapas físicos y en varios virtuales no se indica este pueblo, en contraste con Ortíz, su eterno compañero en historias y decires, que sí queda definido en todos los consultados. 

Parapara está ubicada al noroeste del estado, limitando por el norte con San Juan de Los Morros, al sur con el municipio Julián Mellado; al este con el estado Aragua y al oeste con la parroquia Cantagallo y el municipio Ortiz.

 Antiguamente existió una rivalidad muy marcada entre los vecinos pueblos Parapara y Ortiz, lo cual
Vestigios de la historia- Imagen Manuel Abrizo
se manifestaba en acaloradas discusiones entre sus pobladores. De hecho, cuando se modificó la división territorial del estado Guárico, a pesar de estar separados por apenas 9 km, la Asamblea Legislativa de entonces, cuidó de dejarlos en municipios distintos: Juan Germán Roscio para Parapara y Ortiz para Ortiz. 

Las rencillas fueron adormeciéndose en el tiempo, hasta que hoy se han convertido en chanzas y comentarios de buen humor. Sin embargo, los parapareños siempre aclaran el nombre de su pueblo al que muchas personas identifican como Parapara de Ortiz: 

“-Nosotros somos Parapara, sin el Ortiz. Eso de Ortiz fue un supuesto que le pusieron. Yo en la historia no conozco un pueblo que se haya casado con otro. Es Parapara pelao, estado Guárico” dijo al Sr Abrizo, Pedro Eusebio Seijas, habitante del pueblo. 

Esas viejas disputas fueron incluso reflejadas por el autor de Casas Muertas en un diálogo entre los protagonistas donde Carmen Rosa le dice a Sebastián: “-¿Usted es de Parapara de Ortiz?”, a lo que él responde secamente “- No hay Parapara de Ortiz. Hay Parapara de Parapara” 

El origen de estas diferencias se remonta al siglo XIX, cuando ambos pueblos tuvieron diferencias por asuntos territoriales. Parapara argumentaba su derecho por ser más antigua que Ortiz. También discutían sus habitantes por medicamentos, porque las enfermedades del siglo XX azotaron los pueblos con la misma intensidad, aunque la novela de Miguel Otero Silva le dio la peor parte a Ortiz. 

Plaza de Joaquín Crespo
 Las referencias antiguas señalan que el pueblo se fundó en 1620 por encomenderos y misioneros franciscanos provenientes de San Sebastián de los Reyes. Los primeros pobladores se asentaron en Paya Arriba, pero al llegar las pestes, entre ellas el mortal vómito negro, se trasladaron cerca del río Parapara que le dio el nombre al pueblo. 

En el viaje de Alejandro de Humboldt por Venezuela, visitó este pueblo y determinó que la zona, en tiempos prehistóricos, debió haber estado sumergida en aguas marinas.

El pueblo se enorgullece de haber sido el refugio para la infancia de Joaquín Crespo, que aunque nació en San Francisco de Cara, pueblo hoy inexistente, creció y se hizo hombre en Parapara. Fue presidente de Venezuela en dos oportunidades y murió de un balazo en la Mata Carmelera, estado Cojedes, en lucha contra el alzamiento del Mocho Hernández. En otra entrada ofreceremos algo de su vida. 

 “Este es un pueblo con trayectoria. Parapara, y eso está en las páginas de la historia, botó 36 generales incluyendo a Joaquín Crespo. Allí están el general Zoilo Medrano, el general Gamarra, el general Borrego. Cuando Pérez Jiménez había circo de toreo. Se llamaba Circo de Toros Arena de Parapara.” - comenta el Sr Seijas

El patrón del pueblo es San Rafael Arcángel y la patrona es Santa Catalina de Siena y su iglesia que se cree que data de 1694, es el principal patrimonio arquitectónico del pueblo, declarado Monumento Histórico Nacional el 02 de agosto de 1960. Originalmente contaba con una sola nave estrecha que fue ampliada en 1780 y completada en 1830 con las naves laterales, el campanario y la sacristía. En 1945 se construyeron las capillas laterales y se modificó el techo. 


 “-No vaya a beber agua de aquí; si bebe, se casa. Y si va por los lados de La Lechera, es peligroso. Las mujeres enamoran a los hombres” le contó Don Lao, un llanero viejo del pueblo a Manuel Abrizo y dice que el verso lo dice clarito: 

No hay pueblo como Parapara 
Dígalo quien lo dijere 
Por lo cristalino del agua 
Y lo sabroso de sus mujeres 

Para la visita del Obispo Martí en mayo de 1780, Parapara tenía las siguientes características:

Estaba rodeada de cerros bajos con tierras provechosas para la agricultura y ganadería, los pastos eran tan buenos que llegaban al pueblo arreos de ganado para engordar, lo que se conseguía en dos meses.

En el pueblo habitaban 2000 personas de todas las razas criollas: blancos, zambos, negros, mulatos e indios. Para la fecha existían unos 200 esclavos negros y mulatos y 257 libres. La mayoría de los pobladores eran de condición económica humilde y vivían de la agricultura (maíz, yuca, arroz, plátanos, ñame y legumbres).

Había una pulpería cuya dueña monopolizaba el aguardiente de caña en su casa y en otras ocho del pueblo, aunque su consumo estaba prohibido para la época.

 Como particularidad de la época, destaca los ingresos de la iglesia que al no tener aportes externos, dependía de las dádivas y limosnas de los feligreses, al punto que estaba establecida tanto para los ricos y como los pobres del pueblo, una cuota prorrateada, para el pago del sacerdote y los gastos de la iglesia. Existía en el pueblo clara discriminación racial, pues las fiestas religiosas las hacían los blancos durante los primeros seis meses del año y los mulatos, zambos y negros, en los seis meses restantes. Cada casta cargaba las varas de palio en los meses que le correspondían sin mezclarse con las otras castas.

Otros ingresos de la iglesia eran obtenidos a través de la devoción de ciertas figuras santas, como la imagen de Nuestra Señora de la Peña, que había sido encontrada por un indio sobre unas piedras, después de una creciente de la quebrada en el Valle de las Yeguas. La gente sentía mucha devoción hacia al imagen y se crearon varios métodos para recoger limosnas para sus fiestas. También los entierros eran una fuente de ingresos para la iglesia, pues no había cementerio y la gente era enterrada en el templo de Santa Catalina de Sena. En la visita del Obispo Martí se determinó que el pueblo no pagaría los entierros si se usaban los últimos tramos del templo,  pero que todo aquel que quisiera disponer de un tramo superior, debía cancelar el correspondiente arancel.

PARAPARO (Sapindus saponaria ) El Paraparo es un árbol grande de copa ancha muy común en los llanos centrales y occidentales. En algunas partes lo llaman Jaboncillo porque la pulpa que recubre las semillas puede usarse como jabón. Sus semillas, llamadas Paraparas son de un color negro intenso, duras, redondas y lisas, que los niños utilizan a manera de metras o canicas. Cuando alguien tiene un comportamiento atolondrado se le dice que “da más brincos que parapara en cemento". Como topónimo encontramos pueblos y caseríos con el nombre de Paraparo o sus derivaciones en Cojedes, Guárico, Portuguesa y Barinas, en donde aparecen Paraparo, Parapara y Paraparito. En el pueblo de Parapara del municipio Roscio (Estado Guárico) se ambienta parte de la novela Casas Muertas de Miguel Otero Silva. La historia señala también que en 1800 estuvo en este pueblo en científico alemán Alejandro de Humboldt . Prof. Omar Carrero

Fuentes Consultadas: Guárico, Cruce de Caminos, Min Planificacion y Desarrollo; San Juan de los Morros Blogspot ( artículo de Carlos López G, Cronista de Altagracia de Orituco); Descubre Guárico ( Cadena Capriles)