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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

12 de mayo de 2011

Paisaje Primaveral

En la Vida en los Llanos de Venezuela, Ramón Páez dá una  bellísima descripción del paisaje llanero  en la entrada de aguas, que no podemos pasar por alto:

"La tierra hasta hacía poco  sumida en la oscura noche del caos, plena ahora de flores y belleza, parecía como la hija de los astros, brillante de líquidas gemas y radiosa con el magnífico esplendor de la primavera tropical; mientras miríadas de albos lirios hasta donde alcanzaba la vista, esmaltaban la sabana llenando de aromas la mañana. Infinitas bandadas de aves acuáticas, desde el pequeño Guirirí hasta el garzón soldado, llenaban los diminutos pozos que la pasada tormenta había formado en cada depresión del suelo y hacían vibrar el aire con sus estridentes y variadas notas. Notables entre todas eran las múltiples especies de garzas, esas ”doncellas de las aguas, de formas delicadas, bellos plumajes y de graciosos movimientos”, cuyos delgados y arqueados cuellos doblábanse por doquiera sobre las nacientes yerbas y recordaban a las mortíferas serpientes que infestaban la sabana. Allí también estaba el carrao, ave dotada de una sutil percepción de los cambios del tiempo, y nubes de chillonas gaviotas (Rynchops), rayaban con su picos las aguas con vuelo irregular, hiriendo nuestros oídos con sus gritos penetrantes. Mugían los ganados por todas partes, y manadas de enflaquecidos venados corrían a saltos en busca de agua y  yerba fresca, en tanto que despertando  de la modorra en que los había sumido el abrasador verano, sopesados morrocoyes y las tardas tortugas arrastrábanse lentamente por el suelo en busca del vivificador elemento."

Para ilustrar esta entrada,  nada mejor que una canción. Hemos elegido "Aguacerito" de Manuel Pérez Cruzzati, interpretada por Juan Vicente Torrealba y Mario Suarez:

AGUACERITO

Aguacerito llanero
caido en el mes de abril
(bis)
que le das a la sabana
esa belleza sin fin
(bis)

ya florecieron los lirios 
y en el estero marchito
esta la garza cual novia
aguacero aguacerito
(bis)

del Guárico hasta Barinas
del Apure a Portuguesa
(bis)
aguacerito llanero
he cantado a tu belleza
(bis)

tienes nombre y apellido 
que te dió el llano infinito
en la copla y en la canta
aguacero, aguacerito
(bis) 




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