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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

29 de junio de 2010

La Pluma de Garza - Entrega 2/2

Este fragmento, extraido de “Maisanta, el último hombre a caballo”, destaca la inconciencia y salvajismo del humano cuando hay de por medio intereses económicos. No pongo en duda que en realidad, la escena que a continuación se recrea, haya sido real y se haya repetido muchas veces…..

Un día comenzó en el mundo el furor de la pluma de garza. Las mujeres de Europa, los modistos de París, la codiciaban para adornos y la codicia se vino al llano donde viven las garzas. Un quintal de plumas valía una fortuna y la fortuna estaba en los garceros”…”Cuando clareaba la madrugada con el lucero becerrero que alumbra los ordeñadores, los hombres de Humberto Gómez, pintadas las caras de negro con hollín del fondo de los calderos, le cayeron por sorpresa al garcero de Los Borales.
Los celadores del hato y del fisco colombiano, desperezaban el sueño con los bostezos del amanecer, cuando fueron encañonados.
Con el arrebol de un sol gigante comenzaron los asaltantes a cargar los enormes sacos de plumas en las carretas de mula.
Los tiros de escopeta barrieron las aguas del estero, matando las garzas sin distinción, aunque fueran pichonas: las mas solicitadas por sus plumas sedosas y frágiles, tan hermosas para sombreros de mujeres.
A las 7 de la mañana no quedaba un animal vivo en el estero de Los Borales. Solamente los cuerpos de garzas blancas, la chusmita. Garzas azulosas,  la morena. Garzas rosadas, la paleta. Garzas negras:,la zamurita. Garzas rojo escarlata, la corocora, coloreaban sobrenadando la superficie verdiazul de las aguas” José LeónTapia

Un quintal son 46,03 kg y una arroba, es la cuarta parte de un quintal: 11,500 kg

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26 de junio de 2010

Agrupaciones Vegetales en el Llano: El Morichal - La Palma Moriche

Los morichales, a diferencia de los Palmares,  tienen agua durante todo el año, lo cual los hace un lugar muy abundante en animales, peces y plantas. El agua de los morichales generalmente tiene origen freático, por lo que se mantiene el nivel del agua, aunque no llueva. El color del agua es el del té, causado por la suspensión en el agua de sustancias húmicas. El suelo del Morichal es limoso, pantanoso y anegadizo y poseen una flora característica asociada con ellos y no localizable en otros lugares de la sabana.

La fauna del morichal vive en él durante todo el año. Hay diversidad de peces, aves y mamíferos en sus predios. Ofrecen por tanto refugio a muchos animales, los cuales utilizan la corona de hojas y el tronco para establecer sus dormideros y/o sitios de nidificación.

La Palma Moriche (Mauritia flexuosa), puede alcanzar hasta los 10 metros de altura  y  es muy aprovechada por el hombre: sus frutos son carnosos,  redondeados y achatados en la parte superior, de unos 4 cm de diámetro; de color anaranjado o rojo al estar maduros con pulpa amarilla. Las hojas son palmeadas, profundamente cortadas; de color verde oscuro brillante y hasta 1,20 m de diámetro. Las Inflorescencias auxiliares  son ramificadas y pueden tener hasta 2 a 3 metros de largo.

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Agrupaciones Vegetales en el Llano: El Palmar

Los palmares son comunidades vegetales donde  visualmente el elemento dominante, lo constituye la palma.

En los llanos pueden aparecer palmares en sabanas o colinas. Hay palmares de Palma Llanera (Copernicia tectorum) o Palma Corozo (Acrocomia lasiospatha).

Los palmares de Palma Llanera se dan principalmente en los llanos bajos, sobre suelos de textura pesada e inundables durante la estación lluviosa. Están sometidos a un régimen hídrico alternante de inundación y sequía. Pero también pueden aparecer sobre las colinas libres de inundaciones. En los llanos altos occidentales aparecen palmares de Palma Corozo (los llamados Corozales) sobre suelos francos o arenosos libres de inundación. Los morichales que también son palmares, podrían considerarse como un bosque de galería, se presentan en lugares con inundación permanente.

Los palmares,  estan acompañados de otras especies vegetales que dan en su conjunto, una comunidad biológica muy importante.

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23 de junio de 2010

El Turpial como Ave Nacional

El turpial o turupial ha sido catalogado como el ave nacional de Venezuela desde 1957. Su nombre de presuntas raíces indígenas, obedece, según opinión de Bruno Manara, estudioso de la flora Y fauna venezolana; a la forma onomatopéyica de su canto, que puede escucharse como turu-pio, turu pio.

Los tonos de su plumaje van con la edad del ave, así los turpiales amarillos son los más jóvenes, siendo los adultos anaranjados.

“ El Turpial es un ave con muchas virtudes que justifican ampliamente su condición de emblema nacional. Es ante todo muy hermoso, resaltando entre el follaje, en el caso de los adultos, sean ellos machos o hembras, su brillante colorido anaranjado, combinado con el negro azabache y el blanco puro, a lo cual se agrega su llamativa franja ocular azul celeste envolviendo sus ojazos amarillos. Su pico agudo de destellos plateados y sus patas de igual color, largas y coronadas por sus robustos muslos emplumados de color amarillo subido, complementan su estampa estilizada que trasluce a la vez fuerza y delicadeza. Representativo de tal dualidad es su canto, tan sonoro que se puede escuchar desde bastante lejos, pero tan pausado y modulado que a nadie podría atormentar.” Sociedad conservacionista audubon Venezuela

La iniciativa para la designación del ave emblemática de Venezuela, corresponde a la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales (SVCN), que en 1957 facilitó su selección, invitando a diversos organismos a proponer especies.

Hay una anécdota curiosa en torno a ésta elección, la cual tomé de la página audubonvenezuela.org, la cual resumí parcialmente dada su longitud, aunque utilicé también fragmentos textuales. Sin embargo, mi recomendación es que la lean completa en la página mencionada, ya que su redacción jocosa y totalmente documentada, la hace muy agradable:

-Para el momento que se estaba proponiendo la elección del ave nacional, el ambiente del país, bajo la dictadura de Pérez Jiménez estaba bastante tenso, por cuanto estaban próximas a realizarse elecciones que el dictador pretendía ganar, mediante un plebiscito incorporado a la Ley Electoral en una reforma aprobada a la carrera por el congreso el 13 de noviembre, lo cual produjo reacciones en la población y fue finalmente derrocado.

Paralelamente y en forma contrastante, había muchos candidatos para la elección del ave nacional y el presidente de la SVCN, Ramón Aveledo Hostos, envió un telegrama a sus colegas zulianos que decía “nos urge recibir nombre de su pájaro candidato”. La Seguridad Nacional interceptó el mensaje e interpretó que el pájaro candidato sería algún aspirante a competir en las elecciones con el dictador. Por tal motivo, apresaron a Aveledo, lo llevaron a uno de los calabozos de tortura, exigiéndole que “cantara” el nombre del traidor, mientras el pobre Aveledo solo mencionaba al cuacarachero, la paraulata, el cristofué, la corocora, etc y por supuesto el Turpial.

Cuando se aclaró el malentendido, la eleccion del ave nacional tuvo un repunte inesperado pues en cierto modo se tomó como una parodia a las intenciones del dictador. Participaron los intelectuales del país, los poetas, escritores, científicos, caricaturistas, cada uno proponiendo a su ave predilecta. Participaron Angel Rosenblat, Francisco Tamayo ,Aníbal Nazoa, Miguel Otero Silva, Federico Pacheco Soublette, Julio Barroeta Lara, Ida Gramko y otros más.

“Durante la contienda, el turpial llevaba el mayor favoritismo, sin embargo habia empezado a despuntar el gallito de las rocas. La polémica adquirió ribetes que seguramente hicieron poner nervioso a más de uno en el gobierno. El Turpial fue acusado, en «clara alusión al dictador», de «pájaro bravo», condición que «ensalzaron sus defensores como básica para defender su libertad», aunque hubo a quien le pareció que tenía más bien «inclinación a olvidar fácilmente su cautividad con su propio canto». En cuanto al gallito de las rocas, se arguyó que ya no se quería «más gallos en este país», mientras que un indignado anónimo criticaba que se pudiese pretender elegir a «ese pájaro que casi nadie conoce», en lo cual no le faltaba razón

La elección se efectuó en la SVCN, ubicada por entonces en El Paraíso, el lunes 11 de noviembre de 1957, un mes antes del plebiscito del 15 de diciembre. Clasificaron para la gran final, como era de esperarse, el turpial y el gallito de las rocas, luego de unas rondas eliminatorias en las cuales el zamuro, como siempre vilipendiado y discriminado injustamente, fue el primero en quedar fuera, seguido por el guácharo, considerado tenebroso por algunos. La elección fue más reñida de lo previsto, sucediéndose los alegatos a favor y en contra de ambos contrincantes. La crítica más recurrente contra el Turpial fue que éste «vivía en cautiverio, se adaptaba a la jaula, en tanto que el Gallito no», frente a lo cual alguien retrucó que «también el caballo es domado por el hombre y es símbolo de nuestro escudo», en tanto que un tercero aseguró que con la elección del Turpial «se abogaría porque fuesen liberados todos los turpiales”…”Finalmente, al filo de la medianoche 49 doctos electores votaron, obteniendo el Turpial 27 sufragios y el Gallito de las rocas 22. La reseña diría que «sus cualidades canoras, su agresivo vuelo, su lindo plumaje y ese estar metido en el alma popular, le dieron el margen suficiente al Turpial para imponerse en una elección por demás reñida» (Diario El Nacional, p. 1).”


La Pluma de Garza - Entrega 1/2

Confieso que hasta hace muy poco desconocía que existía el comercio con  las Plumas  de las Garzas, sin embargo, en Doña Bárbara, Don Rómulo Gallegos hace mención de su importancia por el alto precio que se pagaba por ellas. Asimismo, en Maisanta, el último hombre a caballo, José León Tapia, también se resalta esta actividad. La obtención de la pluma en ambos enfoques, es diferente: en el primero, se aprovecha la época de muda. En el segundo, el crimen es la vía, pero en ambos, la muerte cobra su presa.
En Doña Bárbara, en el capítulo "Coplas y Pasajes", se menciona que con la llegada del invierno, regresan las garzas que habían emigrado en verano:
Comienza la muda. El garcero es un monte nevado, al amanecer. Sobre los árboles, en los nidos colgados en ellos y en torno al remanso, la blancura de las garzas a millares, y por donde quiera, en las ramas de los dormitorios, en los borales que flotan sobre el agua fangosa de la ciénaga, la escarcha de la pluma soltada durante la noche.
Con el alba comienza la recolecta. Los recogedores salen en curiaras, pero terminan echándose al agua y con ella a la cintura, entre babas y caimanes, rayas, tembladores y caribes, desafían la muerte gritando o cantando, porque el llanero nunca trabaja en silencio. Si no grita , canta”
“ Terminó la recolecta de pluma y Antonio le comunicó el resultado:
-Dos arrobas. Ahora si podrá usted darse el gusto de la cerca. Con el precio que tiene hoy la pluma, más de veinte mil pesos le van a entrar” Rómulo Gallegos.

Al parecer, estos rendimientos con la pluma, eran motivo de robos y asesinatos. En la historia antes señalada, Santos Luzardo envía a Carmelito a vender la pluma, quien resulta robado y  asesinado.

Un quintal son 46,03 kg y una arroba, es la cuarta parte de un quintal: 11,500 kg

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21 de junio de 2010

El Turpial le roba el nido al Cucarachero

Imagen de Barloventomágico
No solo el "cachicamo trabaja pa lapa", sino que podría decirse que "el cucarachero trabaja para el turpial". Este hecho está absolutamente comprobado y sobre el mismo, Francisco Lazo Martí dice su Silva Criolla:
"conquistan por la fuerza y la osadía
nidos para el invierno, los turpiales"

Y en el prólogo y cronología de esa obra, dice Carlos César Rodríguez:
“Ya está encima el invierno. Lo celebra el canto de la Guacaba pidiendo sin reposo lluvia y mas lluvia. Lo afirma el aguerrido Turpial al adueñarse por la fuerza del nido cubierto del cucarachero. Lo pregona el carpintero copete rojo al labrar el suyo con urgencia en el corazón de un árbol. Nidos techados, buenos para el invierno, claro símbolo de la casa a prueba de borrascas”
Esto los convierte en conquistadores, en despojadores de bienes ajenos. Más que otros pájaros, ellos dan una imagen dramática de la lucha por la existencia: Esta lucha comprende también el apareamiento, pues la especie se renueva merced a la unión sexual de sus individuos. Durante el período reproductivo, los pájaros machos emiten cantos nupciales para atraer a su pareja”:

"en los ralos matales
mueve el amor trinada algarabía"

Los nativos afirman que no construyen nidos, sino que expulsan de sus propios nidos a otros pájaros, que no pueden resistirse debido a la agudeza de sus picos” (Carl Sachs, De los Llanos, descripcion de un viaje de ciencias naturales a Venezuela); “Por todos los campos nativos lo han visto, año tras año, atracando a los guaities o cucaracheros de montaña”(Alberto Arvelo Torrealba).

Sin embargo, hay opiniones mas conservadoras, donde se manifiesta que ocupan nidos abandonados.
 Los biólogos españoles Cristina Ramo y José Ayarzaguena, hablando del Turpial que habita en los llanos, afirmaron que era un ave «un poco perezosa a la hora de construir el nido, prefiere esperar a que otras especies abandonen el suyo, a fin de apropiárselo y realizar allí su puesta». Asímismo hay referencias de otras especies de Turpiales que habitan en los países cercanos, que se muestran agresivos para sacar a otras aves de sus nidos, lanzando incluso los polluelos o rompiendo los huevos. sin embargo no hay testimonios de esta conducta en los Turpiales de Venezuela.

Mascada, Tapara y Chinchorro

Según Julio César Sánchez Olivo (escritor apureño), es una  expresión en desuso. Se refiere al llanero con su mascada de tabaco, echado en un chinchorro, bebiendo aguardiente de la tapara que tiene al pié del mismo . Por extensión la expresión se usa en invierno cuando el estado del tiempo produce modorra: "el día está de mascada, tapara y chinchorro"

19 de junio de 2010

La Leyenda del Aruco: Guardián de las Aguas y Defensor de losHombres




Foto: Aves exóticas

C
omo la mayoría de las leyendas indígenas, la leyenda del Aruco es muy hermosa y a continuación se transcribe tal y como está reseñada en la web audubonvenezuela.org.
  "   Posiblemente de origen indígena llanero, para los cuales “Añuma (voz de la cual se deriva Anhima, componente genérico del nombre científico del Aruco) «era el hijo del dios de los Yerales. El único que tenía permiso para recorrer todas las selvas y los ríos, por ser el guardián de las aguas y amo y señor de las especies» . Un día llegaron los europeos buscando oro y haciendo desmanes como locos para conseguirlo, siendo Añuma quien se les enfrentó. Cuenta la leyenda —y un ave tan espectacular como el Aruco no podía dejar de tenerla— que «Añuma tomó en cada mano un cuerno, se colocó otro en la frente, abrió sus brazos y lanzó un grito que estremeció a los extraños y luchó hasta quedar casi muerto. Sangrando y tendido en la tierra, logró arrastrarse hasta el estero y amparado por las ramas de un semeruco se sumergió en el agua»
Algún tiempo después los indios, que huyendo de los vandálicos intrusos se habían escondido en una selva inhóspita donde desfallecían sin poder encontrar cómo salir de allí, «escucharon un fuerte canto que les llenó el alma de esperanza y les devolvió la fuerza a sus cuerpos». Siguiendo el sonido llegaron de pronto a un claro que bordeaba el estero, viendo en su orilla una enorme ave de más de un metro de longitud, con un plumaje negro verdoso iridiscente en las partes superiores y blanco en las inferiores, de patas robustas y dedos largos… En su frente un cuerno y dos grandes espolones que les vieron en sus alas cuando las batió y cantó en señal de victoria por haberlos rescatado del espíritu del bosque»
Los indígenas consideraron que su benefactor necesitaba una pareja y le pidieron escoger una doncella, decidiéndose Anhima por una princesa guahiba de nombre Arauca, ante quien «bailó y entonó el más bello canto en señal de cortejo. Extendió sus enormes alas y la invitó a seguirlo hasta el estero. Una vez allí, Arauca tomó la punta del ala de Añuma y se sumergieron en el espejo de agua para luego emerger en un destello de luz en dos grandes aves que se perdieron cantando en el horizonte llanero. Al gran río lo llamaron Arauca en homenaje a la princesa guahiba. A Añuma, lo llamaron Aruco, que en todas las lenguas quiere decir Guardián de las Aguas y defensor de los hombres. Desde ese día, todos los esteros del llano tienen una pareja de Arucos que los protege del maligno invasor»
En razón de este leyenda, en algunos lugares no se considera ésta ave como agorera, sino como benefactora".

Aves Agoreras del llano

Las creencias y supersticiones van de la mano en todo el mundo, y en un mismo país cambian de una región a otra. Universalmente, se consideran a los buhos y lechuzas como aves de mal agüero, igualmente a los gallos en ciertas situaciones y a las mariposas negras entre otros.
En esta oportunidad hablaremos de aves llaneras, que las creencias populares han hecho famosas por los malos designios que traen sus nombres. Su presencia o canto provoca temor supersticioso sobre el porvenir de la casa o de los miembros de la familia, cuando las ven o las escuchan.
Hemos modificado el contenido original de esta entrada pues al parecer,  distintos nombres apuntan a la misma ave,  como es el caso de la Guacaba y Yacabó, e incluso, Pavita.


El Aruco (Anhima corneta)

Wiki aves

Se resumirá brevemente un completísimo artículo sobre esta ave, perteneciente a la web audubonvenezuela.org: "Mide unos 90 cm desde el pico a la cola, es un ave corpulenta con la cabeza muy pequeña, tiene pico pequeño como de gallina y un apéndice cartilaginoso sobre la cabeza, parecido a un cuerno, que crece con la edad del ave y que es bastante frágil. Son poco sociables y muy sedentarios, estableciéndose las parejas en territorios no muy extensos, usualmente en zonas húmedas, que defienden frente a cualquier potencial usurpador, siendo las vocalizaciones la forma predilecta de hacerlo. Poseen dos espuelas largas y afiladas en los codos de las alas que utilizan forma amenazadora pero que en realidad tienen poco efecto dañino. No es comestible por su desagradable carne esponjosa
Se hace mención especial al canto del ave, el cual puede oírse a mas de 1 km de distancia y que es sonoro y estridente, mezcla de sonidos guturales, chirrido, ladrido o rebuzno. Aparentemente lo emite como alarma o signo de perturbación, cuando ve algún extraño.
Principalmente en Barlovento, el Aruco es considerado mensajero de la parca: «Si canta el aruco / viene la muerte». Sin embargo en ciertas regiones se considera un ave benefactora". En el Llano venezolano, se le conoce ampliamente, pero no se le asigna ninguna condicion específica, es decir, no se le conoce como ave agorera, pero tampoco como benefactora.


La Pavita o Guacaba

Es una de las más pequeñas lechuzas y también de las más agoreras, según la creencia popular. La gente

dice que tiene el poder de “empavar”. Tiene un canto dulzón, triste, grave y acompasado que ha asustado a la gente por generaciones, especialmente en el interior del país, donde tiene peor fama que la mariposa negra y compite con la guarura, en ser portadora de mala suerte. Tiene hábitos más bien diurnos, aunque sus grandes pupilas les permiten ver perfectamente en la oscuridad. Cuando son jóvenes, el plumaje tiene franjas claras y oscura.
No es raro escuchar expresiones como: ‘¡Ya cantó la pavita!’ ‘¡Nos cayó la pavita!’ ‘¡Qué pavita tan ciriaca!’, todas alusivas a esta ave.
Ramón Páez en "La Vida en los Llanos de Venezuela, dice que "   la pavita es apenas mayor que una tórtola y según dicen, es el espíritu de algún buen pariente que viene a avisar una próxima calamidad. En este caso, cree que nada es tan aceptable para la pobre alma, como unos pocos padres nuestros y ave marías, con lo que generalmente tratan de desembarazarse del desagradable visitante, recitando varias veces esas oraciones, después de santiguarse dos veces con mucha devoción. Donde quiera que se escucha tan temido búho, se produce en el acto una escena de confusión y consternación; los niños corren a esconderse en las faldas de las mujeres, éstas buscan protección de los hombres, mientras éstos se contentan con murmurar la sagrada invocación ¡Ave María purísima!, la cual es siempre para todos, el talismán favorito contra los peligros."

Nos cuenta nuestro colaborador Omar Carrero que "Algunas especies del Género Glaucidium se conocen con el nombre vulgar de Guacaba o Pavita. Son buhos. Ahora, la Guacaba de la mala suerte casi seguro que corresponde con Glaucidium brasilianum (sub especie medianum). Es un mochuelo pequeño sin “cuernos” y con el disco frontal imperfecto; es patipluma (se llaman así a las aves que tiene plumas en los tarsos), sus alas son fuertes y cortas, la cola es más o menos larga.

Personalmente pensaba que la Guacaba, Pavita y Yacabó eran aves diferentes, pero al parecer, se trata de la misma avecilla, cuyo canto inquieta. El Glosario de Voces Indígenas de Lisandro Alvarado, clasifica esta ave como Glaucidium ferox y nos indica: " Esta ave canta hacia el crepúsculo o durante el día, repitiendo tres notas que parecen decir ya acabó, pero comenzando con las primera y última y ascendiendo en la escala hasta fijarse en las tres susodichas, Los labradores dicen que canta pidiendo agua, y que por eso anuncia la estación lluviosa en escala ascendente, que parecen decir ya acabó. Se dice que su canto llama la lluvia". 

Se infiere de la anterior explicación que la pavita, guacaba y yacabó es el mismo pájaro, sin embargo, especialmente sobre el último, en muchos sitios se le atribuye otra apariencia física  (mas bien de buitre) . Gallegos dedica unas líneas al canto del yacabó  diciendo que "hiela el corazón del viajero"

“De pronto cantó el yacabó campanadas funerales en el silencio desolador del crepúsculo de la selva, que hielan el corazón del viajero. Ya...cabó, ya...cabó...". (Doña Barbara. Rómulo Gallegos).”

Ramón Páez, La vida en los Llanos de Venezuela, escribe: "Anuncia la muerte inminente de los moradores de las casas y por eso  es escuchada con pavor por hombres capaces de no vacilar en habérselas  con el toro o jaguar mas formidable. Ciertamente, el espantoso grito Ya acabó, ya acabó, parece lleno de tan cruel misterio, que pocos serán los corazones que no se conmuevan.  El único expediente posible para liberarse en caso semejante, consiste en hacer una cruz con ceniza en el frente de la casa, por cuyo poder,  según se cree, será espantado el nefasto mensajero."


17 de junio de 2010

Toser el Araguato

Cuenta el abuelo, que en aquellos campos cuando como dice la canción La Fundadora "en aquellos tiempos donde en mi tierra no había doctor, que nos curara de aquellos males de la región", les daba a los niños Tosferina, la cual se caracteriza por accesos de tos tan fuertes, que a veces los niños pequeños, incapaces de manejarlo, se ahogaban y morían. Ya cuando los muchachos estaban mas grandecitos, se acostumbraban a los accesos y se retiraban a toser, hasta que se les pasaba la crisis.
El Araguato hace un sonido fuerte semejante a una disnea, de allí  viene el nombre de "Toser el Araguato", ya que el muchacho prácticamente ahogado en tos, emitia un sonido similar al momento de aspirar desesperadamente aire  durante el acceso.
Esa resignación con que el campesino, niño u hombre asume y convive con sus males o enfermedades es realmente conmovedora. Que un muchacho le dijera a la madre, "voy a toser el araguato", retirándose solo, quizás a una piedra en el sol, o a pasar un acceso palúdico sin que la madre pudiera hacer nada, es algo realmente impactante. Es el famoso sufridor del llanero.