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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

19 de junio de 2011

Estar entre el Masparro y la Yuca

"Perseguidas las tropas federales muy de cerca por los oligarcas, las primeras tuvieron que emprender una marcha precipitada para lograr un sitio estratégico y así defenderse del adversario. Pero al llegar a un punto, entre El Masparro y La Yuca (ríos del Estado Barinas), los corianos, al mando del general Ezequiel Zamora, se encontraron con que dichos ríos estaban crecidos. Sin embargo, Zamora dio la orden de atravesarlos porque el enemigo estaba encima. Muchos de los federales murieron ahogados y, debido al gran desastre que allí se produjo, tal acontecimiento ha dado origen a la frase "  Estar entre El Masparro y La Yuca", que se interpreta como "  Encontrarse frente a un peligro inevitable".
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