Buscar este blog

Cargando...
....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

11 de marzo de 2012

El Trabajo por Tarea

Les ofrecemos otro fragmento del manuscrito dejado al poeta Fleitas Beroes por  Don Julio García Diaz, "Ño Aguedo" del Semanario Fantoches. En esta oportunidad, en una redacción muy simpática, nos deja la referencia de lo que era el "trabajo por tarea". Recuerdan estos versos de Florentino?

Quien mejor contrapuntea
hace sus tratos de día 
y trabaja por tarea
sin andar averiguando
si el caballo corcovea
ni si el patrón tiene atajo
o dónde lo veranea

"Cuando el lector se encuentre con el nombre de un Fleitas escrito por mí, debe entender que este Fleitas es tío, primo o pariente cercano o lejano del autor del libro Germán Fleitas, que es “jarina del mismo saco”.

Don Antonio María Fleitas, de pura cepa llanera, blanco, rubio, fornido, trabajador incansable, nativo de Camaguán, llanero en la verdadera acepción de la palabra, rico ganadero, fue raro el peón que alternaba con él en el trabajo con la escardilla, el hacha, el machete rozador, herrando, castrando, enlazando o domando potros; las tareas las medía extendiendo los brazos en cruz, desde el dedo medio del brazo izquierdo hasta la punta del dedo medio del derecho; hacía cortar una vara de ese largo; esa vara se llama en el llano “una braza”; 30 de ellas de largo y 6 de ancho es una tarea.

Empieza a “jalá machete” a las seis de la mañana y debe “sacar la tarea” a las doce; eran contados los peones que lo hacían.

Don Antonio “sacaba” su tarea temprano, pero tenía un defecto: era tuerto.

Hubo también en Camaguán un muchacho del pueblo que siempre hizo labores de agricultura, nunca hizo trabajos de llano, se llamó Manuel Santaella, tuvo el don de la poesía “relancina” , con lo que la Naturaleza o Dios lo había favorecido, tenía ritmo y rima en su poesía sin conocerlos.

Perteneció a un partido que el pueblo llamó “los pata lisa” y perdieron las elecciones, pero el pueblo siguió llamando a Manuel “Pata Lisa”. Tomó las maracas al pié del arpa y cantó:

No me llamen “Pata Lisa”
Que ese partido cayó
Llámenme de otra manera
Pero “pata lisa ", no

Cierta vez fue a trabajar en el hato de Don Antonio María como peón de “Hacha y Machete”. No resistió “el gorpe”, como decimos en el llano y se huyó del trabajo. Una noche en un baile, al pié del arpa cantó así:
El que quiera saber
Si su cachimbo jimea
Vaya a casa e´Don Antonio
A sacarle una tarea.

Solamente hubo un peón que igualó a Don Antonio en el trabajo. Nunca se supo su nombre, era silencioso, humilde y gran cumplidor de sus deberes. Pero tenía un defecto, igual que Don Antonio, era tuerto. Santaella dejó en una copla esta ironía:

Tanto tiempo que hacía
Y yo no había reparao
Que Don Antonio y el peón
Son tuertos del mismo lao

Según el Vocabulario del Hato, de J.A. De Armas  Chitty, Patalisa es un gallo sin espuelas, pollo adolescente
Publicar un comentario en la entrada