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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

18 de marzo de 2012

Marzo

Ni una palabra.
Ni el leve movimiento de una hoja
¡Tus-tu-jú!
¡Tus-tu-jú!
(en la ramita sin nido y sin amor,
Estirando cien leguas de dolor: -la palomita-).
Ruina
Desolación
Humo y cenizas cubren todo el llano.
¡patrás!
¡Patrás!
(Muerto de sed el canto del guineo)
De vez en cuando alguna paraulata
Se burla dulcemente del verano
Con la lluvia de plata del gorjeo
Germán Fleitas Beroes
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