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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

13 de abril de 2012

Los Hijos de Portuguesa: José La Riva Contreras

No siempre podemos ofrecerles reseñas biográficas completas, por la dificultad que existe para ubicar información de los valores folclóricos de antaño, sin embargo, en ocasiones como la presente, encontramos artículos que sin ser biográficos, hablan del sentir de terceros hacia ciertos artistas. Para Vivencias Llaneras del Abuelo, estos artículos representan una manera muy válida de homenajear y sobre todo transmitir la obra de venezolanos que a su vez han dejado su huella en esta tierra.

Hoy queremos hablar de José La Riva Contreras, y lo haremos a través de dos artículos publicados en la web:

A lomos de un potro cancionero y sin alardear de nada, José La Riva Contreras le dio la vuelta al mundo “Pasillaneando” y regresó a su querencia, en Guanare, como –dijera él mismo- un muchacho campesino.
Doctor en medicina (UCV) con postgrado brillante en La Sorbona, doctor también en poesía, en señorío, en guanareñidad y, sobre todo, en humildad, este hijo de Guanare ya no le pertenece a su pueblo, sino al tiempo. Fue nuestro muy admirado y querido profesor allá, en el liceo Unda.
Poeta de versos muy claros y a la vez profundos, y músico, también, de los buenos. Un día amaneció "pasillaneando", seguramente en su finca "El Rocío", a orillas del río La Portuguesa (antiguo Tamarí indígena precolonial) y su música comenzó a oírse por todos los rumbos del planeta; más, sin embargo, la fama no lo afectó. A su lado, junto con su amada Evelia, mientras le crecían los hijos, le seguían floreciendo las canciones, de modo que Yanira, Marisela, Federico, Grissette y Evelita aprendieron a rezarle con música a la Coromoto para gracia y contento de ellos mismos y serena bendición de la familia y ya no solamente de Guanare sino de toda esta tierra de gracia que es Venezuela y hasta más allá de las fronteras patrias, por esos mundos por donde han pasillaneado sus hermosas canciones, que jamás uno se cansa de escuchar.
Por eso decimos, con orgullo tanto sereno como categórico, que José La Riva Contreras es el más universal de los hijos de Guanare.” Notitarde. com

JOSÉ LA RIVA CONTRERAS, POESÍA QUE TRASPASA FRONTERAS

Luis Mendoza Silva*

“La poesía, porque no es otra cosa sino poesía, lo que hace cuando escribe y cuando vive José La Riva Contreras o Joseito La Riva, como le escuchamos nombrar desde niños, en los caminos sabaneros, en la escuela, en el liceo y sobre todo en los pasillos del Ateneo Popular de Guanare, donde le vimos de cerca por primera vez; carácter afable, andar pausado, pulcramente vestido, sereno y parco en el hablar y de cuando en cuando un silencio lejano, que se pierde en los confines de su imaginación, es una poesía que traspasa fronteras y, cuando digo fronteras no me refiero simplemente a los límites geográficos o geopolíticos, hasta donde haya podido llegar su sencilla obra, sino también limites humanos, espirituales y oníricos. He ahí la grandeza de su obra musical y poética"
“José La Riva es un compositor que rebasa lo tradicional sin desconectarse de sus raices. Poeta, llanero de esencia y convicción, visionario, humanista y creador por naturaleza. Siempre caballero y siempre amigo.
También La Riva se ha destacado como médico- profesión que sigue ejerciendo, en una actitud casi filantrópica-, dirigente político de alto vuelo y empresario a veces, como el mismo lo afirma. En nuestra infancia hace ya varias lunas, por allá en la sabana de nuestros ancestros, recuerdo de muchacho becerrero y juguetón por los caminos del bajío, este coro con que inicia su canción más universal, era algo más que un himno, insoslayable compañero de los amaneceres y atardeceres cantarines

Llanero que amanece pasillaneando, en lomo de caballo caracoleando, caracoleando”.

Recientemente un amigo bogotano que vive en el Vichada, en tertulia nocturna desarrollada, entre los entretelones del X Simposio Internacional de Historia de los llanos Colombo-Venezolanos realizado en la ciudad de Tama, Casanarare, nos comentaba la admiración que sentía desde siempre, por dos personajes llaneros que él no conocía, pero que le parecían extraordinarios cultores de la llaneridad, para nuestro orgullo se trataba nada más y nada menos que de los poetas portugueseños José La Riva Contreras (Guanarito) y Joel Hernández Pérez (Araure). Este bogotano e historiador llanero, llegó a decirnos que La Riva y Hernández, eran –como todos sabemos- dos importantes iconos de la historia cultural de los llanos y por tanto deberían ser reconocidos, como patrimonio cultural de los llanos del Orinoco. ¡Cómo les envidio! -expresó al enterarse que nosotros, éramos paisanos y amigos de éstos ilustres personajes, orgullo nacional e internacional de nuestro gentilicio. Su poemario Para Decir y Cantar, editado por la lamentablemente desaparecida Colección de Autores Portugueseños, es un resumen cuidadoso de su obra poética y musical, allí están reunidas sus mejores canciones y poemas. Durante muchos años leímos con aprecio, una columna suya que aparecía esporádicamente por este mismo medio, titulada Desde Mi Cucurucho, donde trataba una variedad de temas dignos de ser consultados, a la hora de hacer un balance de su obra escrita. Esperamos seguirte encontrando siempre por estos caminos, viejo amigo. Saludos"
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