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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

5 de enero de 2016

Homenajes de Enero: Apure, Guárico, Portuguesa y Barinas: "Los Venezolanos Primero"

Enero se nos pinta como uno de los meses mas bonitos del año. "Mas bello que enero, solo Mayo", dice Jorge Plaz. Para el  llanero es mes de amores,  de lunas hermosas, de clima muy fresco, donde muchas especies se reproducen. Es un  mes de esperanza para el porvenir.

Mes en que las lagunas aún conservan,
las aguas del invierno que pasó;
es el mes de las lunas mas preciosas,
que algún mortal nunca jamás miró.

 De la llanura el mes en que se siente
de madrugada un frio semiglacial;
mes en que cruzan por los caminos
los galápagos buscando donde anidar.

 Mes en que los retoños brotan,
y las flores abren sus corolas,
en que exhala la tierra su perfume
y las praderas se cubren de amapolas.
(Jorge Plaz)

En este mes de enero, queremos recordar como homenaje a  7 venezolanos destacados, como son Jose Romero Bello, Pedro Felipe Sosa Caro,  Adelis Soto Valera, Jesus Quintero, Gerardo Brito, Antonio Estevez y Mario  Suarez. 

Foto tomada del Blog Letras de Cojedes





A 18 años de la muerte de José Romero Bello (Ago 1922 a 18/01/1998)
Sin duda, uno de los mas grandes representantes de nuestra música llanera. Su aporte a la misma fue inmenso. Compuso muchísimos temas,  fue coplero y contrapunteador de alta calidad y mucha aceptación. Tuvo oportunidad de impulsar a muchos cantantes en sus inicios. Su máximo trabajo lo constituye la version musical de Florentino y el Diablo, aunque trabajó sobre varias leyendas. Su aporte a la cultura llanera fue de muy alto valor.






Fotografia tomada de Llanera.com
A 83 años del nacimiento de Pedro Felipe Sosa Caro  (21/01/1933)
 Don Pedro Felipe estará celebrando este mes su 83 cumpleaños. Hombre de exquisita sensibilidad para la composición de canciones  y poemas, ha dejado muy en alto su nombre con temas que han pasado a ser del pueblo, en ese mágico fenómeno que ocurre con la música que nos representa como país y ya deja de importar quien la compuso porque la sentimos nuestra. Quien no ha cantado Vestida de Garza Blanca, o Alcaraván Compañero, Son Mentiras o Garceros de Soledad?  Son canciones que "destilan" querencia, amor, sensibilidad, sentimiento. Son canciones-poema, con las características de las canciones de la época de  oro de la música llanera. Al final de esta entrada colocaremos un link con mas información sobre este poeta.
La musa de mis versos inspirada en tu belleza me hace escribir canciones, sentir lo grande de tu nobleza. Son dedicadas a ti cada una de mis letras, las escribo con el alma, con sentimiento y corazon, bendito el dios de los cielos por hacerte mi nacion Venezuela patria grande cuna del Libertador. Tomado de su  perfil facebook


A 78 años del nacimiento de Adelis Soto Valera (30/01/1938 a 31/10/2011)
"Los poetas transitamos ese instante pasajero que es la vida. Pero la poesía queda esparcida por esos caminos, por esas sabanas, por esos pueblos, para regocijo y abono del espíritu humano y como un alimento del alma"
Importantísimo poeta y compositor nacido en Aparición, municipio Ospino del estado Portuguesa, pero de corazón piriteño, que dejó un gran aporte a la cultura llanera. Hombre de gran sensibilidad que plasmaba en sus versos, compuso canciones que fueron interpretadas por grandes representantes de la canta criolla. Recibió varios premios por su trabajo y fue nombrado Patrimonio Cultural de Portuguesa.





A 73 años del nacimiento de  Jesús Quintero (03/01/1943).

Hoy precisamente está de cumpleaños El Tigre de Matanegra. Pertenece a la segunda generación de artistas pioneros en la canta llanera la cual ha sabido representar y mantener intacta, sin introducir en ella, los cambios que poco a poco han venido modificando su esencia. Jesús Quintero es sentimiento, sencillez, humildad.  Dedicaremos una entrada especial para él en este día







Foto: cancioneros.com
A 68 años del nacimiento de Gerardo Brito  (23/01/1948 A 23/07/2014)
El General del Folclore, fue el pseudónimo que lo acompañó siempre por su posicion de absoluta defensa y difusion del folclore  a través de su programa radial LOS VENEZOLANOS PRIMERO, que salió al aire en marzo de 1972Este tocuyano se caracterizó por el impulso que daba a los exponentes de la música  tanto  principiantes como veteranos. Su famoso lema: "Y de Venezuela, ni un milímetro para nadie" expresaba su posición  nacionalista desde su trinchera. Sin duda, alguien digno de ser recordado con respeto y admiración.


A 100 años del nacimiento de  Antonio Estevez (01/01/1916 a Noviembre de 1988).
Músico, compositor y fundador del Orfeón de la Universidad Central de Venezuela. Músico de amplísima trayectoria iniciada desde muy niño con estudios formales y participación en varias bandas y orquestas interpretando distintos instrumentos: estuvo en la banda de su pueblo, en la banda  Marcial de Caracas dirigida por Pedro Elías Guitierrez, en la Orquesta Sinfónica de Venezuela entre otras. Recibió clases de los mas destacados músicos de la época como Pedro Emilio Sojo. Obtuvo una beca para estudios en el exterior donde se perfeccionó para despues regresar a Venezuela a componer. La Cantata Criolla fue una de sus mas grandes obras musicales

A 90 años del nacimiento de Mario Suarez (19/01/1926)
Sin  duda este marabino  contribuyó enormemente a la difusión de la música criolla como cantante principal por muchos años de Juan Vicente Torrealba. Esos pasajes que todos amamos en su mayoría fueron interpretados por él. A pesar de su origen zuliana, sin duda se identificó grandemente con el Llano al que cantó con denuedo. Pondremos un enlace de una entrevista que le realizó el año pasado, la prensa zuliana.

Leyendas sobre la presencia del Diablo en los Cantos a Porfía. Omar Carrero A.

Las Leyendas relacionadas con la Porfía entre "cualquier" Florentino y el Diablo, siempre han sido de sumo interés para mí. Y digo "cualquier Florentino" porque nada más en Venezuela, hay varias historias creadas sobre esa historia, donde el cantador tiene otros nombres. Este tema apasionante lo he compartido en muchas oportunidades con el profesor Omar Carrero Araque, amigo de mi altísima estima, muy docto en materia llanera como ya nuestros lectores conocen. 

En esta oportunidad copio una de las entradas relacionadas con este tema, publicada en su Blog, Picas Forestales:

LAS LEYENDAS SOBRE LA PRESENCIA DEL DIABLO EN LOS CANTOS A PORFÍA 
Omar Carrero Araque 
Baquiano 2014 

Las leyendas en las que El Diablo asume la figura de hombre para enfrentar verso a verso a cantadores populares que hayan adquirido renombre de invencibles en el canto a porfía o contrapunteo, parecen tener su origen en las fiestas paganas medievales. Con estas fiestas se intentaba, entre otras cosas, anular el temor al Diablo que las religiones promovían a fin reprimir las orgías. En este acontecer el pueblo “hizo hombre” al Diablo para poder combatirlo y tener posibilidad de vencerlo en el plano humano, con armas religiosas o paganas tales como rezos, letanías o conjuros. 

Numerosas leyendas de este género están esparcidas por los pueblos americanos. Entre estas vale citar la leyenda de “La Carnavalización del Diablo” que muestra como el propio Dios enfrenta al Diablo y lo derrota en un contrapunteo, decretando así el fin del Demonio, tal como lo apuntó el poeta Daniel Meneses, en 1896:  
“Al fin el último día 
se acabará tu castigo 
 y así te vendrás conmigo 
a gozar de la alegría. 
Estando en mi compañía 
disfrutarás del placer 
cesará tu padecer 
y vas a ser muy feliz 
 cuando a mi reino tú entrés 
 no serás más Lucifer”. 

 En otra historia se presenta un trance parecido pero esta vez en Colombia en donde el Diablo se le aparece a un personaje-emblema del canto vallenato, en la costa caribeña: Francisco El Hombre. Se cuenta que una noche en que Francisco regresaba a su casa tocando el acordeón, e improvisando coplas para distraerse en el camino, se dio cuenta que alguien que lo seguía sin mostrarse, le respondía magistralmente cada copla. También se dio cuenta que el desconocido le estaba ganado “la piqueria”. En ese trance, un relámpago le permitió ver que el juglar desconocido era el mismísimo Diablo, entendiendo entonces que ese duelo sería definitivo para su existencia por lo que en un esfuerzo superior sacó lo mejor de su melodía y cantó el Credo al revés, en coplas que el Diablo no pudo responder, huyendo despavorido. Francisco El Hombre es uno de los personajes de Cien años de soledad en donde se le presenta como «un anciano trotamundos de casi doscientos años que pasaba con frecuencia por Macondo divulgando las canciones compuestas por él mismo». 

Ya en Venezuela, las leyendas más conocidas de los enfrentamientos del Hombre con el Diablo las encontramos en la serranía coriana, en los valles de Aragua o en los llanos. Para la tierra falconiana, Luis Arturo Domínguez en una recopilación de leyendas escrita en 1983, menciona el encuentro que sostuvo Nepomuceno Guerrero con el Diablo. Nepomuceno era invencible entre los cantadores de Polo para lo cual estaba dotado de gran capacidad improvisadora. Después de haber vencido a cuanto cantador se le enfrentaba señaló arrogantemente que ni siquiera el Diablo podría ganarle: 

“Malhaya el diablo saliera 
a ver como se arremacha 
un cantador de carretera 
luna tan clara, caracha”. 

 Entonces un hombre de pequeña estatura que calzaba alpargatas, le responde fuertemente: 

 “Yo vengo con la esperanza 
de cantar con vos, Guerrero 
ya mío te considero 
si me cantás con tardanza”.

Al darse cuenta que el hombrecito tenía una memoria clara, mejor improvisación y una voz cada vez más grave, comienza a presentir del origen sobrenatural de su rival, quien se revela en una copla atemorizante: 

“Yo solo vine a buscarte 
con mi sombrero bolero
– y vine para buscarte 
Nepomuceno Guerrero”.

El aludido ante semejante perspectiva entra en pánico pero en una suprema inspiración suelta una copla que surte el efecto de una plegaria: 

“Yo solo salí a coger 
 un gran dolor de cabeza 
 Amigo, si es Lucifer 
¡Magníficat y es grandeza! (3). 

Ante la mención de La Magnificat, el cántico y oración católica reconocida como la sinopsis de las enseñanzas de María, el hombrecito huye intimidado. Un día después de este encuentro, hallaron en Médano Blanco el cuerpo de Nepomuceno en condiciones cercanas al desfallecimiento, justamente un día Viernes Santo, cuando según la tradición Mandinga anda suelto por el mundo. 

También en Villa de Cura se conoce la leyenda de Nicanor y El Diablo, en la cual se presenta a Nicanor como un esclavo de buen porte, discreto y “leído” que un Domingo de Gloria fue visitado por un hombre extraño, de color blanco y vestido de rojo paño, quien lo reta a probar su conocida habilidad en el canto y la improvisación. Nicanor no rehúye el reto pasando toda la noche en un “te digo y me dices” hasta que a punto del amanecer, habiéndose Nicanor dado cuenta del misterioso origen de su rival, describe en coplas la pasión de Cristo y sus oraciones en el Huerto de Los Olivos con lo que pone en huida al rival. La versión musicalizada de esta leyenda anónima fue grabada primeramente por Mario Suárez y tiempo después, por Raquel Castaños. 

Por último se presenta la más conocida de estas leyendas difundida a lo largo y ancho de la tierra llana venezolana-colombiana, gracias a la versificación del poeta Arvelo Torrealba, quien en más de un millar de versos, crea en 1940 la primera versión de la más grande obra laudatoria de la poesía llanera: Florentino y El Diablo, un poema que relata la porfía entre el coplero araucano y el maligno, en Santa Inés de Barinas, aunque la leyenda popular ubica a este singular duelo en el Paso Real de Arauca. 

La primera noticia documentada de esta leyenda se tiene en un discurso pronunciado por José Eustaquio Machado el 11 de mayo de 1924 en la Academia Nacional de la Historia al momento de su incorporación como Individuo de Número, en cuyo oratoria, este escritor menciona a una porfía escenificada por un bardo rustico de nombre Florentino y El Maligno. 

Un poco más tarde, el 26 de noviembre de 1925 aparece en Fantoches una versión firmada por Manuel Mirabal Ponce, cuya información coincide con la de Machado, en la cual, Florentino con dos coplas pone en fuga al Diablo. Los orígenes de esta leyenda según Julio García Díaz periodista de Fantoches (que escribía bajo el pseudónimo de Ño Águedo) los sitúa en un duro contrapunteo que sostuvo un coplero cazorleño de nombre Florentino Lovera con un personaje desconocido. 

Allí cuenta que en 1900 cuando él apenas contaba con 10 años de edad, le oyó este relato a una anciana de Camaguán. Ño Aguedo al recordar la versión de la anciana hace mención a “dos grandes bosques de alcornoque” que ubica, “uno en la parte alta y otro en la parte de bajíos, o del río”, este último llamado “alcornocal del río o del Frío”. Aquí debe señalarse que los nombres Alcornocal y El Frío ya aparecen registrados en 1571, en los mapas del cosmógrafo Juan López de Velasco (1535 – 1598) hechos públicos en 1787. En estos mapas estos dos nombres se repiten en dos lugares diferentes; unos hacia los lados de Mantecal y Elorza (el Alcornocal del Frío?) y los otros, hacia Cazorla (el Alcornocal de abajo?). Los mapas actuales sólo registran a El Frío, entre Mantecal y El Samán de Apure y, El Frie, a unos 15 kilómetros al oeste de Cazorla. 

También vale acotar que la ausencia del Alcornoque en los bajíos confirmada por la revisión de información fitogeográfica y por observaciones de campo efectuadas en Cazorla, Guayabal, San Bartolo, Garcita y Paso Aguaro lleva a pensar que el topónimo, antes que por la presencia de estos árboles, se debió más bien a un acto de “trasplante toponímico” impulsado por la añoranza de los conquistadores por sus lares, tal como ocurrió con Guadarrama y Cazorla. 

Se sabe que en España hay tres sitios con el nombre de Alcornocal, uno de ellos precisamente en la Sierra de Guadarrama. Ante estas consideraciones se presume que el relato de Ño Águedo se inclina más hacia el campo de la inventiva. 

La leyenda de Florentino ya había sido magistralmente escrita por Don Rómulo Gallegos en Cantaclaro (1934), tal vez la obra suya más consustanciada con el llano y a la llanería. Llama la atención la discrepancia entre los autores para señalar el desenlace de la contienda, pues mientras que la versión popular cuenta que Florentino quedó mudo después de su encuentro con el Diablo; Arvelo Torrealba, Machado y Mirabal, lo muestran victorioso, pero Gallegos tal vez acercándose más a la leyenda sabanera, señala que “a Florentino se lo llevó el Diablo”. 

Esta obra fue musicalizada y grabada inicialmente por Don José Romero Bello y El Carrao de Palmarito y, más tarde por César Bernal y Alexis Unda. Para finalizar se copian parte de las versiones de Machado y Mirabal .

El Diablo 
Zamuros de la barrosa, 
Del alcornocal del Frio 
Señores, les pido albricias 
Pues ya Florentino es mío 

Florentino 
Zamuros de la barrosa 
Del alcornocal de abajo 
Miren ahora, señores, 
Al diablo pasá trabajos 
(Machado) 

Florentino 
Llaneros del Alto Llano, 
Llaneros del Llano Abajo, 
Ahora mirarán, hermanos, 
Al Diablo pasá trabajo 
Válgame la virgen pura, 
Santísima Trinidá. 
El Santo Niño de Atoche, 
San Pedro de Bogotá 
(Mirabal)


 La Piqueria es el duelo cantado entre dos o más personas, en el cual las armas de los contrincantes no son otra cosa que la inteligencia y su natural disposición para desafiar y responder en cuartetas o décima.

3 de enero de 2016

La Naturaleza en Enero.

Vivencias Llaneras del Abuelo está por cumplir 6 años, por lo que ha publicado múchisima información de interés que se va quedando olvidada en las entradas antiguas, por eso, algunas entradas seleccionadas serán "re-publicadas" . Retomaremos por tanto esa costumbre de ir pintando el Llano mes a mes, lo cual además de hacerme sentir mas cerca, representa en cierto modo"respirar el Llano". 
Como hemos venido haciendo mes a mes, les ofrecemos el contenido de la Guia ecoturistica Miró popic para enero, que se muestra lleno de vida y color.

“En enero se acaban las aguas y el fresco arremete. Con el cesar de las lluvias, el caudal de ríos y caños se ha ido reduciendo poco a poco de tal forma que el bajío inundado ha cedido y la fauna silvestre comienza a desplazarse y se concentra alrededor de los esteros.
La merma en el caudal de muchos ríos permite que el bosque de galería sea más fácil de explorar, logrando de esta forma que muchas especies animales se desplacen hasta su interior.”


Las Iguanas cavan en los arenales las cámaras subterráneas para poner sus huevos.
Las Tortugas Terecay ponen sus huevos en la noche en las playas y bancos de arena de los grandes ríos. Asimismo los morrocoyes anidan en los bosques de galería.
Muchos peces, toninas, tembladores y rayas, quedan atrapados en lagunas y rios de poco caudal.
En los Llanos bajos del estado Apure, el Galápago Llanero anda de cortejo, mientras que los  Garzones Soldados,  lucen sus crias.
Por estos días, los llaneros hablan de "rollos de culebra", interpretación que hacen del apareamiento de las Boas.
Por esta época se aparean también los Patos Carreteros.
En las playas arenosas que han quedado expuestas al reducirse el volumen de agua, el Caimán del Orinoco aprovecha para armar sus nidos.
En enero es cuando nace el mayor número de cachorros del Zorro Sabanero, para coincidir con la abundancia de presas que trae el nacimiento de diversas especies de pequeños reptiles.

Florece el Guásimo. Pronto vendrán los frutos y con ellos, muchos animales, incluyendo Venados Caramerudos que se acercan al pie del árbol a comer su alimento favorito.
Florea el Cedro, árbol de mucha importancia por su preciada madera.
Comienza a florear la Ceiba que en los Llanos forma pequeños oasis de bosques dispersos por las sabanas

Historiografias.blogspot, nos complementa la información:
Guiriríes haciendo nidos en cavidades de árboles o en el suelo según la especie, por enero y febrero, para aparearse: “meses típicos del verano”, al decir de Ramo y Ayarzaguena (1983), para quien, en tal época, “ocurre la nidificación y cría de gran parte de los rapaces” y los gabanes huesito abandonan los garceros, donde bien entrado el verano, cuidan sus crías.
La cotúa zamura se concentra, en bandadas, en la orilla arenosa de los caños, formando un curioso cinturón a lo ancho del mismo y avanzar pescando, una estrategia que los llaneros llaman chinchorrear ((Ramo y Ayarzaguena, 1983: 30)
Tiempo de poner galápagos, iguanas y caimanes, ya las babas tienen sus crías y nidifican los picotijeras (Ibid p. 73).
Reproducción de los zamuros, ya que el pajonal seco facilita presas y alimentos para los pichones, no hay tormentas ni vendavales que arriesguen los nidos. Deposita sus huevos en huecos de árboles al salir las aguas (ibid, 39)
Hay ribazones de bagres, rayaos y dorados.
Halcones peregrinos que migran desde las altas latitudes septentrionales de América llegan en el verano llanero (ibid, 68)

Cabrera Malo (1898) narra un amanecer radiante “como mañana de enero. El cielo parecía teñido de añil, sin que una nube, sin que un pájaro, manchara su inmutable azul. Los yerbazales vecinos tenían las mismas perezosas ondulaciones de los lagos serenos. Los guamachos amanecieron cuajados de flores amarillas, y los santocristos columpiaban en el aire tranquilo sus varas, coronadas de pomposos botones y de grandes estrellas de oro. En la agresiva rigidez de los cardonales, altos y escuetos, brotaron grandes flores ahora, flores albas que se marchitaban con la aurora, entre el vuelo de las abejas y los tucusos, y caían al suelo como una lluvia de polen y estambres”

Publicado originalmente en enero 2012

A 100 años del nacimiento de Antonio Estevez

Nos apoyaremos para completar la informacion sobre este gran compositor,  con la publicación biográfica publicada en la web mcnbiografias.com. El 1ro de enero 2016 se cumplieron 100 años del nacimiento de este Guariqueño.

Estévez Aponte, Antonio (1916-1988).

Compositor venezolano, nacido en Calabozo el 1 de enero de 1916 y muerto en Caracas el 26 de noviembre de 1988. Hijo del también músico Mariano Estévez, es considerado como el máximo representante del nacionalismo musical venezolano, caracterizado por la internacionalización del folclore.

En 1923 se instaló en Caracas, donde comenzó sus estudios de solfeo con Gregorio Ascanio y Mario Pereira. A su regreso a Calabozo en 1925 continuó estudiando música, esta vez con Elsa Pezzolani. Al año siguiente se constituyó en Guárico una banda estatal, dirigida por Juan Vicente Gutiérrez, en la cual ingresó el pequeño niño Antonio Estévez, que contaba con diez años de edad.

En 1930 regresó a Caracas, donde continuó con sus estudios de música en la Escuela de Música y Declamación. Al año siguiente entró a formar parte de la Banda Marcial de Caracas que dirigía Pedro Elías Gutiérrez. En 1934 conoció a Vicente Emilio Sojo, el cual se convirtió en su tutor en la Escuela de Declamación, de la que se graduó en 1942 como ejecutante de oboe y en 1944 como compositor. 

En 1942 fundó el coro del Liceo Andrés Bello y el Orfeón de la Universidad Central de Venezuela en 1943. En 1940 obtuvo la cátedra de Armonía Complementaria, desde la que ejerció una importante labor docente que se extendió por diversos institutos de enseñanza primaria y media. Al año siguiente obtuvo el premio del Ministerio de Educación a la Canción de la Juventud Venezolana.

Ya graduado, colaboró con Vicente Emilio Sojo y con Juan Bautista Plaza en la copia de los archivos recién descubiertos, en esos momentos, de la Escuela de Música José Ángel Lamas. Entre 1945 y 1949 viajó por Estados Unidos y Europa becado por el Gobierno para perfeccionar sus estudios. En la Universidad de Columbia realizó estudios de piano, educación musical, orquestación, composición, arreglos y dirección de orquesta. En 1948, junto con Julián Orbon, empezó a dar forma a la idea del Concierto para orquesta. De este mismo año son los primeros esbozos de su obra capital, Cantata Criolla.

En 1961 viajó a Europa, donde permaneció por espacio de diez años, primero en Londres y luego en
París. Se apuntó al Movimiento Cinético y compuso una obra que marcó un punto de inflexión en su carrera musical, Cromovibrafonía. A su regreso a Caracas fundó el Estudio de Fonología Musical. En 1950 obtuvo el Premio Nacional de Música por el Concierto para orquesta. Recibió también el Premio Oficial a la Música Vocal por la obra Guitarrita y el Premio Oficial de Música por Tres canciones corales. En 1963 obtuvo de nuevo el Premio Nacional de Música por Obertura sesquicentenaria.

Su amplísima obra musical se inició en 1938 con la obra para coro Rocío, a la que siguieron Los gallos, Fresas maduritas, Azul y verde y El jazmicero estrellado. En 1954 editó su obra más importante, la Cantata criolla, por la que obtuvo el Premio Vicente Emilio Sojo. Le siguieron el Poema lírico, obra para coro y orquesta, con la que obtuvo en 1956 el Premio Nacional de Música. Posteriormente publicó las 17 piezas infantiles para piano. Desde 1961 se dedicó a la música contemporánea.

Recibió un buen número de condecoraciones venezolanas, entre ellas: la Orden Francisco de Miranda, la condecoración Vicente Emilio Sojo y la Orden del Libertador. En 1987 la Universidad de los Andes le concedió el Doctorado honoris causa en letras.

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Juan Martínez dirigiendo el Orfeón Carora y Antonio Estévez escucha con muchísimo entusiasmo (Casa de la Cultura de la Plaza Bolívar, 1968). Tomado de la web encarora.com
La Cantata Criolla se estrenó el 25 de Julio de 1954 ganando el Premio Nacional de Música y es quizás la obra nacionalista venezolana más importante del siglo XX. Otra obra relevante donde el autor muestra su empatía con su tierra natal, es Mediodía en el Llano que nace en 1942 cuando, siendo aún alumno del sexto año de composición, Vicente Emilio Sojo le encarga al curso una suite orquestal. Estévez responde al encargo con su Suite Llanera. Es precisamente con ésta composición, que en el mismo año Estévez se estrena como director de orquesta. Originalmente tenía tres partes: Amanecer, Mediodía y Atardecer, ya que pretendía aprovechar la ocasión para tratar de describir de manera impresionista esos tres acontecimientos llaneros. Es también ésta, una de las pocas veces que se interpreta completa la Suite Llanera, con excepción de una transmisión radial en Estados Unidos. Estévez eliminará los movimientos extremos, dejando sólo la parte central, lo que hoy es el poema sinfónico Mediodía en el Llano. (Wikipedia)

ENTRADAS RELACIONADAS: LOS HIJOS DE GUARICO: ANTONIO ESTÉVEZ; LA CANTATA CRIOLLA: ANTONIO ESTÉVEZ;  CARTA DE AAT A ANTONIO ESTÉVEZ
 

Más de Jesús Quintero, el Tigre de Matanegra

Siendo hoy 03 de enero, cumpleaños número 73 de Jesús Quintero, queremos completar la informacion que hemos publicado hasta el momento sobre él con una entrevista  publicada en el Blog Tracción de Sangre.

"Nació Jesús Quintero en 1943 en Camachero, cerca de Santa Bárbara de Barinas y del caserío que después le dio nombre artístico. Hijo y sobrino de músicos y cantantes, fue testigo de unos cuantos momentos y eventos extraordinarios, aunque no lo parezcan. De niño iba a las fiestas y veía a sus tíos tocar unas bandolas de las antiguas, “unas bichas chiquiticas, no como las culonas de ahora, que se empezaron a ver fue cuando Anselmo López empezó a tocar”. Con esas bandolas, los cuatros y las maracas se armaba el joropo en ese tiempo (años 40 y 50). A los 12 años de edad, ya muerto su papá, lo captó un señor llamado Bernabé Márquez, nativo de Pregonero (“¡qué viejo  pa cantar bonito, y nunca grabó!”, recuerda el Tigre) y me decía “Ven acá Silvanito (Silvano se llamaba mi papá), no tenga miedo. Usted va a ser cantante, usted tiene una voz muy buena”, me decía, y me ponía a cantar con él. Y verdad fue”.

Un día se enteró de que en Santa Bárbara iba a presentarse Juan de los Santos Contreras, “El
Carrao de Palmarito”; recuerda que fue cuando tenía unos 12 años de edad, así que debió ser en el año 1955. Al llegar presenció algo prodigioso: la primera arpa que vio en su vida. La ejecutaba Luis Reyes, quien todavía vive. De pronto la gente comenzó a pedirle al joven Jesús que se montara en la tarima para contrapuntear con El Carrao, y como el muchacho no se movía, un hombre del pueblo lo cargó y lo montó en la tarima como un gallo. “Las piernas me temblaban”, cuenta Jesús. El Carrao no aceptó cantar con él pero lo dejó cantar solo algunas de sus piezas. “Cuando terminé de cantar me dio la mano y me dijo: ‘Lo felicito, usted tiene una gran voz, un gran oído, échele bolas que usted va a ser alguien en el canto algún día’”.

Uno escucha las canciones del Tigre de Matanegra, oye tanta historia y de pronto se encara con la leyenda viviente. Al detallar al caballero en toda su sencillez, con toda aquella profunda simpleza del veguero, y comienza a dar con la clave, que por cierto no es ningún misterio: el héroe genuino, el ídolo, el símbolo que perdura, es el que nunca pierde el apego a la tierra ni a la gente humilde. Sólo la gente del pueblo reconoce al pueblo en sus códigos, con sólo mirarle la cara y los gestos.


(.....) La Casa de la Cultura de Santa Bárbara de Barinas lleva el nombre y el apodo del cantante, uno de los más importantes de la canta llanera. Aquel muchacho a quien le temblaban las piernas al enfrentarse a quien representó al Diablo en la copla recogida y reinventada por Alberto Arvelo Torrealba. Ese que venció aquellos miedos para convertirse en este emblema."

Acompañamos este homenaje con cuatro videos. Afortunadamente hay varios en Youtube

2 de enero de 2016

Los Hijos de Barinas: Natividad Díaz

Queremos dar un paseo por la vida de un hombre sencillo con gran talento para el canto. Natividad Díaz nació 08 de septiembre de 1946 en las cercanías de La Unión, estado Barinas, a orillas del río La Portuguesa. Sus primeros años transcurrieron en las faenas propias de la familia. Sus padres sembraban en las vegas del río y criaban marranos y de allí obtenían el sustento. Las necesidades de la familia, se cubrían principalmente con el producto del conuco y de la pesca. Cuando debían trasladarse al pueblo,  se desplazaban en fuera de borda. 

Como toda familia que habita a la orilla de los ríos, sufrían los efectos de la crecida del río en tiempos de invierno, por lo que contaban con otra sencilla vivienda en un terreno un poco mas alto para refugiarse en tiempos de lluvia.   Nos contó en la entrevista que le hicimos, que su nacimiento ocurrió precisamente en un invierno muy crudo y memorable, que por muchos años se conoció con el nombre de “La crecida del 46”. En aquel tiempo la familia solo contaba con la vivienda a la orilla del río por lo que el padre hizo una troja en ella y con pencas de palma hizo una especie de nido donde en la noche oscura del dia 08 de septiembre, a la 1 de la mañana, Natividad vino al mundo con la ayuda de una partera que fueron a buscar a canalete en el río crecido. 

Es el segundo de 10 hermanos. La vena musical prácticamente nace con los muchachos llaneros. Aproximadamente a los 8 años, cuando empezaba a leer, cayó en las manos de Natividad un ejemplar del libro Tolvaneras, del poeta de Camaguán, Germán Fleitas Beroes. Tolvaneras fue el mejor libro para practicar la lectura e inspirarse. Entre sus páginas encontró las hermosas canciones y los poemas del poeta,  que aprendió de memoria. Fue La Majada del Diablo su favorita y cuando empezó a cantar en la década de los 70, la montó en un golpe de Pajarillo y la cantaba con frecuencia en sus presentaciones.

Cuenta que de muchacho escuchaba a Loyola y al Carrao de Palmarito con admiración. A los 17 años se mudó a Calabozo con el apoyo de una tía y trabajó en el ministerio de Obras Públicas como ayudante de Topógrafo, sin embargo mantuvo su interés en la canta, con presentaciones por emisoras radiales en la noche. Recuerda que cantó formalmente a partir del año 1970, cuando contaba con 24 años y en el año 1973, residenciado toda vía en Calabozo, ganó el premio denominado La Espiga de Oro, evento que tenía entre el jurado a José Romero Bello. 

En el año 1975 llega a Caracas apadrinado por José Romero Bello y trabaja con él en el Tranvía de Coche y La Espuma de Oro, presentándose también en radio Continente en el Programa Venezuela Canta y Toca, dirigido también por Romero Bello. Trabajó un tiempo con Simón Díaz en su programa Rumbo, Coplas y Canciones que se transmitía en radio Rumbos y también en el programa Mi Llanero Favorito

Recuerda que durante sus primero pininos en el canto, se presentó en un programa de aficionados que conducía Don Eudes Alvarez en Calabozo. Al momento de la evaluación  para participar en el programa, cantó Muchacha de Ojazos Negros y fue aceptado. También recibió apoyo de Juanito Navarro quien conducía un programa radial de lunes a viernes llamado Revista Criolla. Juanito fue su maestro durante dos años.

En 1998 se presentó como invitado especial en el Florentino de Oro de Barinas que estaba dedicado a la memoria de Alberto Arvelo Torrealba, para cantar  La Majada del Diablo, poema del Poeta de Camaguán, Germán Fleitas Beroes, donde Florentino ya viejo,  cuenta su experiencia  con el Diablo.
La musicalización del poema en golpe de Pajarillo,  la había trabajado hacía tiempo y deseaba grabarla, sin embargo,  el autor no mostró interés.   Pero después de  aquel Florentino de Oro, Natividad escuchó su versión de la Majada del Diablo, interpretada por  Juan Farfán con la letra parcialmente modificada, ubicando la porfía en tierras colombianas. Ese hecho  lo  animó a grabarla  finalmente en 1998 con la letra correcta en un disco llamado El Catire Florentino, en homenaje a José Romero Bello, iniciativa de Joseito Romero. 

Ese tema lo hemos colocado varias veces en este espacio, por ser una versión de Florentino y el Diablo muy especial. La Majada del Diablo era uno de los temas favoritos del Abuelo, y no se cansaba de escucharlo. Fué este el motivo por el que quisimos contactar al Sr Natividad y de esa entrevista, ademas de conocer a un hombre muy sencillo, es posible que se concrete un proyecto que tenemos en mente hace unos años.

 Natividad afirma que canta por placer y aunque no le ha prestado la suficiente dedicación a su profesión artística, posee una amplia trayectoria. Compartió escenario con las grandes figuras del canto llanero de la época como Adilia Castillo, Magdalena Sánchez y El Canario y ha cantado al pié del arpa de Joseito Romero, Cándido Herrera, Amado Lovera, y Eudes Alvarez entre otros. Ha grabado dos discos teniendo en el segundo, 7 composiciones propias. 

Como mensaje,  Natividad nos dice: 
La música es cultura, al escribir una canción el compositor debe hacer un aporte a la cultura, enseñanzas, aprendizaje y sobre todo querencia. No debemos distorsionar la esencia de nuestra música componiendo canciones sin cultura. El Llanero escribe romántico, escribe guayabos pero no tan “lloraos” 


Recordando al Abuelo (1)

el Abuelo a los 17 años
Empezamos el 2016 cambiando la presencia de Vivencias  Llaneras,  tratando de hacerla cada vez mas  simple pero sin perder su esencia. Y es que a medida que pasan los años nos damos cuenta que apreciamos mas las cosas simples,  sin mucho adornos, siempre que tengan corazón.

Pensaba hace un rato que muchas veces las decisiones trascendentales  dibujan el futuro. No estaría yo escribiendo este Blog si mi abuela Pancha, la madre del "Abuelo", no hubiera tomado aquella decision tan cruda y arriesgada de salir solo con lo que llevaban puesto del campo donde vivían para el pueblo mas cercano a protegerse del Paludismo. No he contado como fueron las cosas, lo haré ahora para iniciar este año Recordando al Abuelo que para esa época tendría unos 7 años.

El Abuelo y sus hermanos nacieron, como ya hemos contado en entradas anteriores, en  un campo del estado Miranda. Cada vecino se encontraba a muchos kilómetros de distancia. El jefe de familia había construido una casa de campo, como eran todas las casas de campo de la época:

Cuenta el Abuelo: 
"Papá sembraba en el conuco frijol bayo y caraotas, también un poco de café. Siempre tenía un buen acopio en la casa y muchos vecinos del sector, a veces pasaban para ver si le daban algo, pues tenían necesidad. Papá les obsequiaba siempre lo que tuviera.
Considero que papá era un hombre bueno, ayudaba a sus vecinos con sus conocimientos y con el producto del trabajo.
Sabía leer, y enseñó a leer a mamá. Lo malo es que era muy parrandero y eso amargaba mucho a mamá.  También hay que entender cómo era la vida allá, tan sacrificada, que requería tanto esfuerzo. Pienso que mamá se sentiría sola, sin mucho apoyo. Papá le llevaba como 45 años. No la culpo de nada, por instinto  resolvía las cosas

Recuerdo ese tiempo clariiiiiiiiiito, y no tengo nada que sentir de esa época. La vida era ruda, pero en realidad yo era feliz, no llegamos a pasar hambre y dentro de las limitaciones que hubiera, vivíamos bien en una casa en un alto, como a 500 metros de la orilla de un rio, en una casa que tenía frente para un camino real, por otro frente estaba la cocina, el frente opuesto era un barranco y luego una colina donde papá sembraba, tenía un conuco allí. Atrás un naranjal y para el frente principal, hacia el rio,  allá abajo, estaba la media agua, la solera que llaman y un cerro.  Allí vivíamos nosotros felices. Papá tenía de acopio unos 4500 kg d de café trillao, unos 4000 kg  de maíz desgranado y mucha gente venía a buscar ayuda a la casa y papa les daba, y seguía la vida normal.

Las casas del campo, son casi siempre iguales. Piso de tierra, paredes de bahareque. ¿Sabes cómo se hace el bahareque? Primero se abre un hueco en la tierra y allí se echa bastante barro mojado, se le añade mucha paja cortada en pequeños trozos y se meten unos cuantos hombres en el hoyo para pisar el barro hasta que esté bien mezclado. Previamente se hace una armazón con palos y verada, para las paredes. El barro se lanza hasta rellenar los espacios de la armazón. El bahareque es muy fresco, es ideal para el clima del llano.
El techo es de Casupo, una hoja larga que se va colocando superpuesta a manera de tejas y se va amarrando con mecatillo. Esas hojas se secan y quedan tostadas por el sol, es un techo totalmente impermeable y fresco. Las casas del campo tenían una troja (especie de mezzanina), que se hacía con la intención de protegerse de las crecidas de los ríos y se usaba exclusivamente para dormir, sobre esteras. Se subía  por una escalera de palo y cuando toda la familia estaba arriba, se retiraba la misma para quedar protegidos. En la parte de abajo, estaba el fogón, que permanece siempre prendido, en la noche se apartan los leños, pero se deja la brasa. A veces no se consigue leña seca y hay que usarla verde, que además de picar en los ojos, ahuyenta la plaga.  Las necesidades fisiológicas se hacían en el monte. No había luz eléctrica. El campesino se levantaba a las 4 de la mañana y montaba la olla de café y a las 7 de la noche se iba a dormir.

En las  horas de oscuridad se alumbraban  con mechurrios de cera de abeja. Esos mechurrios son efectivos, aunque echan mucho humo. Para hacerlos se agarra un trapo de cualquier tamaño y se embadurna con la cera de abeja caliente; después se enrolla como una vela y se deja secar. Eso es todo. Si el trapo es largo, se puede colocar el rollo en forma de espiral, para ir jalando un poco a medida que se consume. 

Pero una Semana Santa, miércoles  santo, pleno verano, toda la vegetación tostada, un hombre que vivía allá abajo en la orilla del rio, Miguel Correa, quemó una roza. Una roza es un pedazo de terreno que se quema para sembrar, pero siempre hay que tener cuidado de hacer cortafuego. Él hizo su cortafuego, pero yo notaba desde arriba, desde la colina, que había dejado un tronco seco prendido y cuando venteaba el tronco se iluminaba y me empecé a preocupar:

 Si se prende el cerro se nos va a quemar la casa, el techo de la casa era de palma seca retostada. Por la mañana me asomo a observar lo que esta prendido  cuando de repente veo humo fuerte abajo. Hay una graminia que es un bambú chiquitico que se llama pito que  cuando se calienta y se prende, estalla y las briznas prendidas  vuelan. Cuando yo veo que empieza a sonar ese incendio allá abajo y sonaban los pitos como una ametralladora,  voy a decirle  a mamá que se nos va a quemar la casa y me le pego a la falda, y mamá (ocupada y seguramente pensando que no era importante) me dio una nalgada y me mandó pa fuera.

Mi mamá era obstinada no sé si por las peleas con mi papá, pero siempre estaba así. Me vuelvo a colocar llorando en mi “observatorio” y cuando veo ese cerro ardiendo parejo, los pitos sonando, ese humero y saltando briznas, volví a  decirle a mi mamá: Se nos va a quemar la casa!  Otra vez me ignoró y me mandó a salir.

Ante aquella actitud, desistí de decirle y me vuelvo a poner en el mismo lugar para seguir observando. Cuando  de repente, estalla un  pito y veo yo que viene la brizna prendida iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii cayó en el techo y se abrió  inmediatamente un gran boquete. Eso era palma tostada, eso era una yesca. Voy  y le digo a mamá : Se prendió la casa!. Por fin me hizo caso y de casualidad tuvo tiempo de recoger a Eleazar que estaba durmiendo en una estera en el piso y nos fuimos para el naranjal....

Se quemó todo, de esa casa no quedó nada. Estábamos muy abatidos por las pérdidas, papá tenía acopiados como 4000 Kilos de café trillado y aproximadamente otro tanto de maíz desgranado y mazorcas, el conuco nos daba las verduras, teníamos como 500 acures, que salían a alimentarse y volvían en la noche a dormir…El incendio los cogió en el monte. No quedó ni uno....

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