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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

17 de noviembre de 2013

José Natalio Estrada Utrera, "El Pan de Arauca"

Imagen : Hugo Estrada Castillo. ( ver explicacion al final)

 El siguiente relato, producto de los recuerdos familiares de Hugo Estrada Castillo, está inserto en su libro Plata y Azabache, donde además de relatar hechos del llano de ayer, recoge los poemas e historias propias y de sus ancestros. 

José Natalio Estrada Utrera, fue el padre del poeta José Natalio Estrada Torres y dejó en quienes lo conocieron y en su familia, un ejemplo de fortaleza, honestidad, generosidad y ética.

…Y así fue el inicio de todo, para nuestros antepasados en tierras apureñas. Don Justo Estrada, mi tatarabuelo, perteneciente a la segunda generación en residir en Apure, se inicia en la ganadería con un reducido lote de tierras en Mata Negra, al sur del río Arauca. "

"Mi bisabuelo comandó parte de la caballería en la batalla del Jobo Mocho. (…) Cuando se retira después de tres años de intensa lucha donde resultó vencedor Crespo, mi bisabuelo decide concentrarse en su sueño de siempre, establecer y consolidar un hato en la región del Arauca, estado Apure. "

" "El pan de Arauca",  llamaban los necesitados a don José Natalio Estrada Utrera. Este apodo le fue dado debido a que en esas tierras perdidas en los confines del Arauca, él ofrecía trabajo, apoyo y ayuda a todos aquellos que quisieran acompañarlo en su empresa. "

 “.. Don Natalio, a todas claras era el mas emprendedor y luchador de los dos hermanos, luego de finalizada la Revolución Legalista comienza a perseguir su sueño y asume una posición de liderazgo en la cual incluye a su hermano Bruno. Se emplea como amansador de caballos en el colindante hato El Algarrobo, propiedad de Ño Cabeza….” 

“ Una vez finalizado este trabajo y con el dinero que allí gana, adquiere tres novillas a buen precio, y cariñosamente las llamó, Cambalache, Cambeo y Permuta. Y es este el momento cuando con justicia se puede decir que se inicia en el hato La Trinidad de Arauca y que luego se consolida como uno de los mejores hatos con el transcurrir de los años."

Aquí el autor se refiere a fragmentos contenidos en el libro María del Llano, de José Natalio Estrada Torres:

"Buscando mejor suerte en sus inicios se muda a los Médanos de Araguayuna río por medio, en frente de Mata Negra. Allí la cosa tampoco marcha muy bien y en un momento de distracción juvenil, mi bisabuelo se pone a perseguir un macho y fornido venado caramerudo, con la intención de enlazarlo a caballo."

"Logra cansar al venado, pero en un descuido suyo, el venado le deja una herida de cuidado causada por la profunda penetración de la caramera en una de sus piernas. Creo que a raíz de ese evento en adelante es que se mantuvo cojeando un poco."

 Los cuatreros que se habían multiplicado en aquellos tiempos y que empezaron a robarlo, son las razones por las cuales José Natalio decide comprar pequeños derechos de sabana para resguardar su ganado:

Mi bisabuelo, hombre de pequeña estatura pero de gigantesca voluntad, logra con el tiempo consolidar uno de los hatos más hermosos, productivos y bien cuidados en el Alto Apure. 

Para todos era y es muy conocido, el hecho de que mi bisabuelo era un hombre que parecía haber sido forjado de hierro. Muy al estilo de Páez, se ganaba fácilmente el respeto de sus trabajadores porque, nunca en su vida, exigió a alguien algo que no hiciera él mismo."

"También era un hombre madrugador, que acostumbraba a andar siempre con un chaparro en sus manos. A las cuatro de la mañana, pasaba revista por el caney, revisando los chinchorros donde dormían sus trabajadores y todos sabían, y aceptaban el hecho, de que si a esa hora había un chinchorro ocupado, ese chinchorro recibía el chaparrazo con una verga o chaparro de toro."

" En la sabana, mi bisabuelo destacaba entre los mejores jinetes y era llanero de buena soga. Era un hombre totalmente opuesto al maltrato del ganado, por dos razones: aprecio nato por el animal y cuestión de finanzas. Una res a la cual se le partiera una pata, había que sacrificarla."

"Tampoco le gustaba que maltrataran al ganado coleándolo, especialmente cuando era una ternera o una vaca gorda, que secretamente los llaneros coleaban con mala intención, para tratar de asegurar que esa novilla o vaca gorda pasara a los asadores

Si él percibía que una quebrada de pata o pescuezo había sido hecha malintencionadamente, se acomodaba bien en la silla de montar, soltaba el estribo de su pie derecho y le pedía al causante que se lo acomodara y cuando el mismo se encontraba inclinado y en buena posición, lo alcanzaba el vergajazo en las costillas."

"Otra época singular que le tocó vivir a mi bisabuelo fue la de la pluma de garza. Aquellos años entre 1884 y 1917, en que la pluma de garza se cotizaba y se comercializaba muy bien, se le denomina muy acertadamente, la Época del Oro Blanco, en Apure. "

"En una ocasión, mi bisabuelo hizo una venta de plumas y destinó ese ingreso para saldar viejas deudas, hacer algunas inversiones en potreros y cancelar la nómina de sus trabajadores. Uno de sus hijos del segundo matrimonio, aparentemente José Manuel, estuvo a cargo de recibir la paga en morocotas de oro como era lo usual en esa época, y estuvo también a cargo de los pagos que mi bisabuelo previamente había estipulado. 

 "El hecho es que su hijo, José Manuel, consideró justo celebrar la venta por espacio de un par de días, razón por la cual, los debidos pagos se retrasaron unos tres días mas allá de la fecha establecida por mi bisabuelo. Y una vez más, mi bisabuelo, como es debido, puso “por encima del amor fraternal, el respeto hacia el dinero ajeno” 

"Y con el fin de darle una lección a su hijo, lo regañó y lo hizo colgar de un árbol por los pies y le dijo: “De una sola vez vas a aprender que el dinero ajeno se respeta”. En la noche, a escondidas, doña Apolonia, segunda esposa de mi bisabuelo y madre de José Manuel, logra soltarlo y bajarlo para disminuir el castigo impuesto por mi bisabuelo."

 "Mi bisabuelo era un hombre extremadamente preciso, correcto y respetuoso en sus compromisos, y se caracterizó siempre por negociar con personas similares a él, en cuanto a estas características. Un ejemplo de esto, es el caso muy conocido del Guate García Camacho, a quien vendió miles de cabezas de ganado a lo largo de toda su vida. Nunca firmaron un papel entre ellos y jamás hubo un disgusto o desavenencia en sus relaciones comerciales o de amistad (…) el Guate Camacho expresaba: “Que documento escrito puede valer más que la palabra de José Natalio Estrada Utrera”."

"Mi bisabuelo, a lo largo del tiempo, lidera todas las negociaciones a favor de él y de su hermano Bruno. Es por esta razón que existen dos hatos: La Trinidad de Arauca al norte del río Arauca que pertenecía a mi bisabuelo, y Mata Negra, al sur del mismo río, el cual pertenecía a su hermano."

"José Natalio Estrada Utrera, realiza a lo largo de su vida unas veinte compras de tierras por lo cual, alcanzan un total aproximado de 100.000 hectáreas. Cuarenta y dos mil al norte del río Arauca, las cuales conforman el hato La Trinidad de Arauca, y las restantes al sur del río, las cuales conforman el hato Mata Negra. "

"Con su principio de “total equidad” en el manejo de todas sus acciones y negocios, decide “traspasar herencia en vida”(…) La Trinidad de Arauca, la destina a la primera familia y Mata Negra, a su segunda familia." (se había casado en primeras nupcias con Leonor María Torres del Valle y de esta unión proviene Hugo Estrada Castillo y como consecuencia de la muerte prematura de su primera esposa, contrae matrimonio por segunda vez con Apolonia Figueredo). "Para el momento en que decide traspasar su herencia, contaba con aproximadamente 40.000 cabezas de ganado entre sus dos hatos"

Al llegar al ocaso de su vida, disminuidas sus fuerzas y facultades, vivía voluntariamente solo en el Hato de su querencia: La Trinidad de Arauca, donde periódicamente lo visitaba su esposa que administraba Mata Negra. 

Continúa la narración de Hugo Estrada Castillo: 

"Mi papá comentaba que se sentía duramente impactado, porque él había conocido la gran fuerza, voluntad y constante brillo que había caracterizado la existencia de mi bisabuelo. Un hombre que levantó y consolidó, en contra de todas las inmensas dificultades, hostilidades y peligros, un imperio ganadero. Un hombre que estableció, levantó y consolidó exitosamente dos familias. Un hombre que fue sumamente justo y generoso con propios y extraños. 

 De repente, mi papá comenzó a verlo pequeño y doblado sobre su bastón o ya en su silla, donde tomaba el sol por la mañana, por lo que no podía caminar. Inclusive, mi papá contaba que a veces se le escuchaba llamar constantemente a su madre muerta, implorándole que se lo llevara junto a ella porque ya no deseaba vivir más. 

Papá decía que no entendía cómo después de haber sido un super hombre toda la vida, ahora a los ochenta y algo de años, lo veía a veces llorar y suplicar por la muerte."

"Ese día, probablemente buscando la muerte tomó su Winchester 30-30 fabricado en 1895, el cual yo conservo, e hizo que lo llevaran en su silla, cargado hasta El Paso de los Indios, y pidió que lo recogieran allí al día siguiente. Jefe es jefe y así que los trabajadores obedecieron, pero por todos era sabido que en las noches por allí andaba rondando un jaguar. 

 Allí, mi bisabuelo pasó la noche, solo, con el rifle 30-30 sobre las piernas. Al día siguiente, como les había indicado a sus trabajadores, lo fueron a buscar. Como era de esperarse, el tigre apareció y al final, mi bisabuelo posiblemente le tuvo miedo a la muerte porque lo encontraron igual como lo habían dejado, sentado en la silla, algo adormitado, pero con la cabeza del tigre, muerto de un solo disparo, a menos de un metro de sus inútiles piernas."

Don José Natalio Estrada Utrera muere en 1948, no se tiene fecha cierta, aunque se estima que fue entre junio y noviembre, durante el invierno llanero, pues la familia estaba fuera del país lo cual hacía en esa época del año. Fue enterrado en Las Queseritas, la fundación principal de Mata Negra. 

En la Imagen: Don José Natalio Estrada Utrera (sentado)  y sus hijos José Natalio Estrada Torres y Rosa Leonor, la hermana de éste último. Fotografía familiar suministrada por Hugo Estrada Castillo. 
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