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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

16 de junio de 2013

El Hijo de la Sabana, José Vicente Rojas

EL HIJO DE LA SABANA

I
Soy nacido en el Apure
hijo de tierra llanera,
mi cuna fue la sabana
entre potro y tolvanera,
a orillas de un hondo río
con perfume de ribera.
Mi destino  es el cantar
entre el arpa romancera,
y me he trazado la meta
de cantarle a Venezuela,
con mi voz pura y genuina
de mi región altanera.
Mi estilo es muy conocido
por su expresión sabanera,
como el mujido del toro
entrela cimarronera.
Cuando improviso mis versos
en que pinto a la palmera,
lo hago con sumo cariño
y en la forma mas sincera.

II
De Caracas va mi voz
a mis rincones llaneros,
saludando a los amigos,
entristeciendo senderos,
cantándole  a las llaneras
y alborotando garceros,
llevando mi canto tierno
a Bruzual que tanto quiero,
al hermoso Mantecal,
a Palmarito y Quintero,
al pintoresco Samán
donde sueñan los copleros,
a Trinidad de Orichuna,
la cuna de los Briceños,
a Achaguas y el Matiyure,
atarrayando luceros,
a San Fernando de Apure
y al pueblo Cunavichero.
¡Ay banco de las Tiamitas,
calcetitas del Navero
cuándo te verán mis ojos
después de los aguaceros,
poblado de alcaravanes
y de lirios sabaneros
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