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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

27 de septiembre de 2011

EL General Zaraza en su encuentro con un "Pintao"

Suceso ocurrido en una cacería de tigres donde participaban el General Páez y el General Zaraza, actividad muy frecuente en la época ya que estos animales producían grandes pérdidas en el ganado. Tomado de Las Sabanas de Barinas-Capitán Vowel

En realidad no estoy segura que esta historia sea un cacho. Aparece plasmada en el libro mencionado, como un suceso en cierto modo "humillante" para el General Zaraza, que para la época era un  hombre de edad y muy respetable.

"Salen simultáneamente del monte dos panteras , Páez y Zaraza, se lanzan en su persecución con sus respectivos lazos. Páez lanza el suyo y atrapa el primer animal por el cuello y el hombro inmovilizándolo, pero Zaraza ciñó al suyo por el lomo, dejándole libres las piernas. La fiera, se volvió inmediatamente contra su perseguidor y antes de poder hacer nada, saltó por encima del pajonal y cayó en la grupa del caballo, detrás del atónito cazador. Por suerte, los desesperados corcoveos del caballo en medio de su espanto impidieron que el animal atacara al jinete. Sin embargo el peligro de Zaraza era grande, pues de detenerse el movimiento del caballo, podría ser presa fácil de la fiera. Tampoco era posible que se apeara pues quedaría igualmente vulnerable.
En tan crítica situación, salvó al general la destreza del ayudante de Páez, quien muy diestro con el lazo, logró bajar al animal de la grupa del caballo, de un solo tirón.

Esta historia con visos de veracidad, probablemente fue posteriormente comidilla entre los soldados,  pues en realidad fue un cómico suceso muy vergonzoso para el General Zaraza.

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