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....Y vió que el hombre de la llanura era, ante la vida, indómito y sufridor, indolente e infatigable; en la lucha, impulsivo y astuto; ante el superior, indisciplinado y leal; con el amigo, receloso y abnegado; con la mujer voluptuoso y áspero; consigo mismo, sensual y sobrio. en sus conversaciones, malicioso e ingenuo, incrédulo y supersticioso; en todo caso alegre y melancólico, positivista y fantaseador. Humilde a pié y soberbio a caballo. Todo a la vez y sin estorbarse, como están los defectos y virtudes en las almas nuevas" Don Rómulo Gallegos

4 de septiembre de 2011

Engañando al Caimán

Régulo Tovar-Fotografía Manuel Abrizo
Régulo Tovar es un llanero de Arichuna, famoso por sus cuentos y cachos. Con sus historias suele entretener a la muchachada del pueblo que acude a su casa en Arichuna. Estas reuniones suelen durar hasta la medianoche o la una de la madrugada, donde la chispa llanera y la risa que provoca en su auditorio hacen una escena digna de referirla, tal como lo hicieron un grupo de venezolanos coordinados por Elisenda Vila y Lisandro Solórzano, en el maravilloso libro titulado APURE EN CUERPO Y ALMA,  editado por la Gobernación del Estado Apure, lamentablemente en  muy pocos ejemplares.
Con fotografias de Manuel Abrizo y co-autoría del Dr. Argenis Mendez Echenique, tengo la oportunidad de contarles estas historias, gracias a la cortesía del Historiador Eduardo López Sandoval, que me prestó el libro del cual  hablaremos mas detalladamente en otra entrada.
Sin más, les contamos uno de los cachos de este Personaje del Pueblo Arichunero:
"Estaba en el llano cuando me mandó mi papá y me zumbé a un caño con todo y caballo. Fíjese lo que yo hice: cuando me zumbe al caño, el caballo me sacó de la silla, pero yo soy bueno para nadar. Cuando voy nadando, oigo una ola que viene detrás de mí, ¡era un caimán! Entonces me zambullí y le zumbé una pancá y le tapé los ojos de agua. El bicho cerró la vista y  cuando la volvio a abrir, no me vió. Ya yo iba por debajo del agua, zumbándole, hasta que subí a una explanada y rompí pa´fuera. El animal llegó también a la explanada y se regresó porque no me vió mas"

"Don Régulo, un hombre delgado y pequeño, montado sobre un travesaño de madera colocado en el patio, echa el fantástico cuento como si se tratara de una historia verídica, ocurrida en aquellos tiempos de aventuras cuando andaba por esos montes  y llanuras de Guárico y Apure. Habla en un tono bajito y uno espera que detrás de aquella seriedad reviente repentinamente una carcajada, sin embargo su rostro se mantiene grave y esa seriedad le agrega mas humor al "cacho", palabra con que en el llano se identifica al cuento. Estos cachos forman parte de las tradiciones orales y del folclore del pueblo" Tomado de Apure en Cuerpo y Alma.


Nota: hemos recibido autorización de Argenis Mendez Echenique para utilizar algunas  fotos del libro, siempre que se coloque la fuente.

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